Sor Juana Inés de la Cruz

Literatura hispanoamericana del siglo XVII. Poesía y lírica barroca religiosa de América. Vida y obras. Contexto histórico y literario

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 33 páginas
publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información

publicidad

INDICE.

Introducción............................................................................. 1

Capítulo I................................................................................. 2-7

Capítulo II............................................................................... 8-9

Capítulo III.............................................................................. 10-13

Capítulo IV............................................................................. 14-15

Capítulo V............................................................................... 16-17

Capítulo VI............................................................................. 18-19

Capítulo VII............................................................................. 20-21

Capítulo VIII........................................................................... 22-23

Capítulo IX.............................................................................. 24-26

Capítulo X............................................................................... 27-28

Imágenes................................................................................. 29-31

Referencias............................................................................. 32

Conclusión.............................................................................. 33

Bibliografía............................................................................. 34-35

INTRODUCCIÓN.

En este trabajo se realizó una investigación lo mas a fondo posible para poder conocer la vida que llevó la gran ilustre poeta Sor Juana Inés de la Cruz, se consultaron más de 12 fuentes bibliográficas, y más de 3 fuentes hemerográficas para poder dar con datos lo más exactos posibles sobre su vida, obra, educación, muerte etc.

Todos estos datos se redactaron en este trabajo en capítulos, todos sobre el mismo tema, para llevar una mayor organización.

1

Se manejan varias fechas y lugares sobre su nacimiento el primero, se

2

maneja como el verdadero día y mes del nacimiento de sor Juana, el

segundo en ocasiones aparece como el día simbólico de su nacimiento y en

3 y 4

otras como el verdadero día. Se manejan también dos años de su nacimiento,

de los cuales no se sabe cual es el correcto, pero lo que sí se sabe es que nació

5 y 6

a las 11:00 de la noche, y al igual que en las fechas se manejan 2 lugares

diferentes en San Miguel Nepantla, jurisdicción de la Alcaldía Mayor de

Ozumba, provincia de Chalco, en la Nueva España; lo que es hoy el Estado de

México, autodidacta, humanista, escritora, religiosa y poetisa más ilustre de la

América española en la época colonial, y al mismo tiempo uno de los

exponentes más notables de la lengua castellana en el siglo de oro, de cuyo

7 y 8

nombre verdadero se manejan dos diferentes. Hija ilegitima de Isabel Ramírez

de Santillana, criolla, nacida en Villa de Yecapixtla, al sur de Nepantla; padre

español capitán Pedro Manuel de Asbaje y Vargas Machuca, vasco, nativo de

la villa de Vergara, Guipúzcoa, llegó a Yecapixtla ya casado, donde conoce a

Isabel, con quien tuvo 3 hijas, la primera Josefa, su abuelo alquilaba (por el

convento de Santo Domingo) un sitio de ganado menor (en el paraje de

Papaloyan) y cerca de allí Pedro M. adquirió una hacienda, donde mandó

construir una casa de piedra volcánica en lodo, en el paraje de Tlatelpa. En el

cuarto conocido como “La Celda”, nació su segunda hija Sor Juana a quien

días después llevan a bautizar a la Iglesia Dominica de San Vicente Ferrer

Chimalhuacan, la más cercana a Nepantla (se ubica en el actual municipio de

Ozumba edo. De México, a 12 Km de Nepantla, por la carretera Cuautla,

Amecameca) a los tres años nació su hermana María y su padre abandonó a la

familia por lo que ellas se fueron a la hacienda de Panoayan (cerca de

sirvientes y esclavos de la hacienda, de origen indígena y mulato

respectivamente, captando sus lenguas nativas. Había otros factores que

afectaron a Sor Juana: la muerte de su abuelo y los amores que tenía doña

Isabel con el capitán Diego Ruiz Lozano, originario de Cholula, con quien

tuvo 3 hijos, esto provocó un rechazo evidente y preocupante de la niña a su

madre. Asistía en Amecameca, con una hermana suya, a la escuela de una

profesora de primeras letras, donde aprendió a leer, escribir, cantar y bordar.

El acomodado don Juan de Mata tenía una biblioteca con obras de Calderón y

Góngora, historia de las indias, libros en latín etc., los cuales lee sor

Juana. Además el bachiller Martín de Olivos le daba clases particulares de

latín, por si fuera poco le prestaban y obsequiaban libros de: gramática,

teología, física, astronomía, matemáticas, retórica, mitología, música y

literatura española, griega, latina, italiana, francesa, hebrea y portuguesa.

Aprendió a leer el vascuence, portugués y nahuatl.

A los 7 años pidió a su madre que “mudándole de traje”, es decir vistiéndola

de hombre la enviara a la Universidad. Estudió en la biblioteca de su abuelo y

a los 8 años quiso entrar a la Universidad de México y escribió una Loa

Eucarística para la festividad del Corpus. A los 9 años su madre la trasladó a

la ciudad de México, la capital del virreinato, donde estudió latín y

humanidades con el padre Martín de Olivar, y la alojó en la casa de su tía.

Empeñosa en el estudio y aún obstinada, recurría al cruel medio de cortarse el

9

cabello hasta no conseguir aprender lo que deseaba, pues decía: “... sucedía así

que él crecía aprisa y yo aprendía despacio, y con efecto le cortaba... que no

me parecía razón que estuviese vestida de cabellos, cabeza que estaba tan

desnuda de noticias, que era más apetecible adorno” era tanta su devoción por

el estudio que no comía queso pensando que la volvería tonta. De natural

belleza y talento, pronto cobró fama y figura en la corte, a los 15 años en

1664, se hizo dama de honor de la virreina Leonor María Carreto de Toledo,

llamada por sor Juana en sus poemas “Laura”, marquesa de Mancera. Deseoso

de aquilatar la sabiduría y donaire de que tantas muestras daba la joven, el

virrey de Mancera Antonio Sebastián de Toledo hizo reunir a numerosos

hombres doctos en artes y ciencias, y a profesores de la Universidad para que

en presencia suya y de la Corte la examinaran. Ante ellos compareció Juana

Inés y con gran soltura contestó a las preguntas, argumentos y réplicas que se

le propusieron por lo cual fue objeto de asombro y veneración su inteligencia,

memoria y discreción. Aunque admirada y cortejada de pronto decidió abrazar

la existencia monástica ya que por su origen legítimo no era bien aceptado

para el matrimonio.

10

Ella dejó escrito que fue su deseo “ vivir sola, no tener ocupación alguna

obligatoria embarazase la libertad de mi estudio, ni el rumor de comunidad

que impidiese el sosegado silencio de mis libros”.

El 14 de agosto de 1667, según varias fuentes que manejan diferente

11 y 12

información sobre la edad a la que sor Juana abandonó la vida de la corte, y

13 y 14

sobre del primer convento al que ingresó, aseguran que sea cual fuere el

convento, enferma lo abandonó seis meses después, el 18 de Noviembre de

1667. Algunos biógrafos han atribuido su ingreso a la vida monástica a un

amor no correspondido, pero ella declaró que sólo este modo de vida le ofrecía

la oportunidad de llevar a cabo sus propósitos intelectuales.

Instigada por su confesor, el poderoso jesuita Antonio Nuñez de Miranda,

entró en un convento de Carmelitas descalzas del cual salió poco tiempo

después. En 1669 la virreina le consigue una dote con Pedro Velázquez de la

cadena, pariente lejano de la joven, y el 24 de febrero del mismo año se aloja y

profesa en el convento de San Jerónimo de la ciudad de México, en el cual

murió, en este convento estudió literatura, teología, historia, música y ciencia;

reunió una biblioteca de 4000 volúmenes, muchos mapas e instrumentos

musicales y se dedicó a escribir poesía y teatro religioso y profano. Fue

contadora y archivista de ese convento por 9 años y 2 veces nominada como

priora, cargo que no aceptó; aprende a cocinar creando sus propias recetas.

Consagrada al estudio, no dejó de suscitar y crearse envidias y problemas con

las monjas enclaustradas.

En 1673 los virreyes de Mancera se van de la corte, pero con la llegada de los

nuevos gobernantes en 1680 (el Conde de Paredes y María Luisa, Marquesa

de la Laguna) se crea una nueva amistad. A esta virreina le llama “Lysi” en

sus poemas y Sor Juana misma se autonombra “Julia”. Por su parte la virreina

“Laura” muere antes de partir a España, lo cual entristeció mucho a Sor Juana.

Con la llegada de los virreyes de la Laguna se convoca a un concurso

a un concurso de poesía el cual ganó sor Juana. Cuando cambian a

los Marqueses de la Laguna, María Luisa le promete que publicaría sus obras

en España (con el nombre de “Inundación Cristálida”). No obstante, la ayuda

de la virreina desaparece con la muerte de su esposo.

Escribía de continuo en verso y prosa, y por haber impugnado un sermón del

Padre Vieyra, famoso predicador, el obispo de Puebla Manuel Fernández de

Santa Cruz, bajo el seudónimo de Sor Filotea de la Cruz, le dirigió una torpe

misiva, exhortándola a que poniendo los ojos en el cielo se apartara de las

letras profanas o mundanas para consagrarse de entero a la religión, lo cual

penitencia y al cuidado de sus compañeras enfermas, de lo cual se manejan

15, 16 y 17

varias enfermedades.

Sor Juana duda de sí misma y se deprime. Ella a sus 44 años ora, ayuna y se

flagela sin medida. Acaba por hacer una confesión, y ante el tribunal divino

pide perdón y firma con su propia sangre: “He sido y soy la peor que ha

habido. A todas pido perdón por amor de Dios y de su madre, yo la peor del

mundo, Juana Inés de la Cruz” en otra protesta dice: “La más indigna e ingrata

criatura de cuantas crió vuestra omnipotencia, y la más desconocida de

cuantos crió vuestro amor”.

Su época más fecunda empieza en 1680 con la concepción del Neptuno

Alegórico, arco triunfal en honor de los virreyes de la Laguna, cuya barroca y

magnifica “fabrica” le abrió las puertas de palacio y la convirtió en favorita de

los virreyes, sus mecenas. Es entonces cuando despidió a su confesor, según

se deduce de la recientemente descubierta Carta al Padre Nuñez, escrita en

torno de 1682, y que ha mostrado una faceta polémica y argumentativa de la

monja.

De 1680 a 1688, es una época de gran producción literaria, en la que abundan

admirables sonetos, endechas, glosas, quintillas, décimas, redondillas,

ovillejos amorosos, religiosos, filosóficos y satíricos, numerosos romances,

composiciones en las que destaca su gran variedad de metros y estrofas. Esta

cualidad la coloca, según Tomás Navarro Tomás, entres los más altos poetas

de su periodo, apenas igualada por ninguno anterior. En los villancicos, quizá

uno de los aspectos menos estudiados de su obra, despliega la mayor riqueza.

Obras de todo tipo y genero, cortesanas y religiosas; su obra principalmente

poesías líricas, dramáticas, alegóricas, sacras, festivas y populares; así como el

teatro.

La producción de Sor Juana en su mayoría poética, con todo y ser presa de la

misma afectación, por su sinceridad y fuerza alcanza tonos desconocidos de

sus contemporáneos, en grado tal, que hay quienes piensan que ella, y Juan de

Alarcón, integran “La mayor gloria de México virreinal” más aún: que

únicamente por Sor Juana se salva la literatura del siglo XVII, que era

cultivada por “poetas sin condiciones de cultura ni talento”. Aunque deudora

en ocasiones de las afectaciones barrocas, su estilo se caracteriza en general

por una aparente sencillez formal al servicio de la expresión de emociones

profundas.

De la lírica sorjuanesca son unas 6 decenas de romances, unos sacros y otros

amorosos; numerosas Décimas y Sonetos, con temas muy variados: amor,

agradecimiento, historia, mitología y moralidad. De carácter sacro son los

Villancicos y las Letras: los primeros, pequeñas composiciones de tono

religioso que se entonaban por Navidad, la Asunción y la Concepción; y las

segundas de temas vernáculos que se cantaban en las Iglesias como parte de la

función coral. La obra dramática la forman sus autos sacramentales, Loas y

Comedias. Los autos son 3: El Divino Narciso, El Cetro de José y El Mártir

del Sacramento.

Las Loas son unas 30, la mayoría escritas en alabanza de personajes de la

corte. Sus piezas dramáticas profanas son: Los empeños de una casa, comedia

de capa y espada, y Amor es más laberinto, obra culterana. En prosa escribió:

Neptuno Alegórico, Explicación del Arco, Razón de la Fábrica alegórica y

aplicación de la Fábula, Carta atenagórica y Respuesta de sor Filotea de la

Cruz.

Ganó a los 8 años un libro como premio por escribir y declamar su poema

“Loa al Santísimo Sacramento”, con motivo de esta fiesta en Amecameca.

Por su enorme facilidad de escribir obras y versos, mucha gente le encargaba

poesías para diversas ocasiones. Así casi el único poema que debe haber

escrito por gusto propio es el ya mencionado “Primero Sueño” en cuyos 993

versos expone las situaciones que más le intrigaron.

Entra como corista en el convento de San Jerónimo y escribe un tratado

teórico llamado “El Caracol”

Con la llegada de los virreyes de la Laguna se convoca a un concurso de

poesía, el cual ganó Sor Juana con su obra “El Neptuno Alegórico”. Cuando

cambian a los marqueses de la Laguna, Ma. Luisa le promete a la poetisa que

18

publicaría sus obras en España, donde tiempos después la llamarían “La

Décima Musa”, “Fénix de América” y “Glorioso desempeño de su sexo”.

Los 3 volúmenes de sus obras se publicaron por primera vez en España,

gracias a la condesa de Paredes, sus mecenas y musa, estos son: Inundación

19 20

Castálida, Segundo volumen y de las que, cosa insólita, se hicieron 20

reediciones españolas de 1689 a 1725, incluidas las de Fama y obras

21

póstumas.

En 1690 el obispo de Puebla Manuel Fernández de Santa Cruz pide a Sor

Juana que haga por escrito sus comentarios acerca del sermón del Jesuita

portugués Padre Antonio Vieyra, escrito 40 años atrás. Sor Juana

valientemente demostró los errores de Vieyra acerca de “las finanzas del

Amor de Cristo” y defendió las posturas de Santo Tomas, san Agustín y San

Crisostomo.Sin avisarle el obispo lo publica en la llamada “Carta

atenagorica”, precedida por la carta de Sor Filotea, nombre bajo el cual se

trasviste el dignatario, lo cual es señal de una probable persecución que la

obligó a abandonar las letras, tras lo cual entregó para su venta los 4000

22

volúmenes de su biblioteca, sus útiles científicos y sus instrumentos

musicales, para dedicar el producto de ellos a fines piadosos. Justamente

23

célebre es la obra de Sor Juana, Respuesta a Sor Filotea de la Cruz,

contestación a la carta del obispo de Santa Cruz, una autohagiobiografía y a la

vez una brillante defensa del derecho femenino a expresarse libremente.

A partir de 1694 no publicó nada aunque siguió escribiendo, como prueban los

Enigmas, poemas manuscritos que conforman un libro intitulado La Casa del

Placer, recientemente publicado. Un inventario del siglo XIX encontrado en su

celda, da cuenta de 15 manuscritos póstumos con poemas sagrados y profanos.

Sor Juana ocupó cargos importantes en su convento y murió siendo contadora,

oficio que desempeñó hasta su muerte.

Como en esa época sólo asistían hombres a los pocos colegios que había en la

región, existían maestras llamadas “amigas” quienes daban clases particulares

de lectura, escritura y matemáticas básicas.

Una sociedad predominantemente masculina en la época virreinal del siglo

XVII. En cortes virreinales, se desarrolló una literatura influida por el estilo

barroco español y, en particular, por la poesía de Luis de Góngora y Argote,

“el gongorismo” o “culteranismo” cuya máxima exponente fue Sor Juana.

Al ver doña Isabel los dones e inquietudes de su hija de 11 años y por el

ambiente no tan propicio para su formación, decide enviarla a la ciudad de

México, capital y máximo centro cultural del virreinato, donde vivían tíos sus

maternos: María Ramírez Mata y Juan de Mata.

Ella sabía que las únicas opciones para la mujer de su época eran el

matrimonio o el convento. Este último era el que le permitiría concentrarse en

sus estudios y no vivir en la sumisión.

Ese tiempo era exageradamente antifeminista y moralista.

En Julio de 1641 en la cd. De México comienzan a desatarse fenómenos

naturales que crean pánico en la supersticiosa gente por ser malos augurios:

granizados que provocan inundaciones y enfermedades, un eclipse solar y la

plaga del gorgojo, que destruyó cosechas. Esto a su vez causó hambre y

descontento entre la población que respondió a la autoridad con violencia.

CLASIFICACIÓN:

(1669-1693)

-Poemas líricos y de carácter profano: con alegorías, canciones cortesanas,

sonetos amorosos y filosóficos, así como los poemas escritos por encargo.

-Poemas de carácter religioso: temas litúrgicos para ser cantados como los

villancicos, las letrillas y las canciones a lo divino.

-Poemas dramáticos y obras de teatro en verso: entre ellos los autos, piezas

dramáticas breves de temas alegóricos religiosos, las Loas y comentarios a

obras de teatro.

La literatura del barroco tenía las siguientes características:

- Hay refinamiento estético exagerado.

- Se altera la sintaxis. (hipérbaton)

- Se hacen juegos de palabras para lograr contrastes.

- Usa palabras originales y justas.

- Es muy rebuscada.

NO:

- Predomina la actitud sentimental sobre lo racional.

- Fue un estilo popular

- Hay claridad en la expresión.

CARACTERISTICAS DE LA POESIA DE SOR JUANA:

- Virtuosismo: es decir, elaboraba versos de estructura métrica muy variada.

- Ingenio: para la creación de rimas armoniosas y sonoras.

  • Habilidad: para producir versos que al declamarse poseen musicalidad y ritmo.

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba, 11 A

Como en tu rostro y tus acciones vía 11 B

Que con palabras no te persuadía, 11 B cuarteto

Que el corazón me dieses deseaba; 11 A

Y amor, que mis intentos ayudaba, 11 A

Venció lo que imposible parecía: 11 B

Pues entre el llanto, que el dolor vertía 11 B cuarteto

El corazón deshecho destilaba. 11 A

Baste ya de rigores, mi bien, baste: 11 C

No te atormenten más celos tiranos 11 D terceto

Ni el vil recelo, tu quietud contraste 11 C

Con sombras necias, con indicios vanos, 11 C

Pues ya en líquido humor viste y tocaste 11 D terceto

Mi corazón deshecho entre tus manos. 11 C

Tocóle en suerte vivir una época en que la literatura nacional era copia, más o

menos fiel, de la española; culteranismo, estilo que se agudiza en gongorismo;

y la tendencia de los escritores de ese tiempo a escribir únicamente en verso,

la cual por la estabilización que preferían, cuajaba en exposiciones que

constituían verdaderos logogríficos del intelecto: se vestía a la idea con un

ropaje enfarragoso, para luego gozar en desnudarla. Al respecto ha dicho un

autor que “en tal época hablar claro era un pecado.”

Hasta 1950 se carecía de una buena edición de su obra. Por eso, en 1951,

Alfonso Méndez Plancarte empezó a ordenarla en 4 tomos, y sigue siendo la

versión más completa y autorizada de que disponemos; en 1995, la

Universidad Nacional Autónoma de México publicó los facsímiles de sus

primeras ediciones.

Tropezones y un notorio dispositivo de seguridad fueron la constante en el

antiguo convento donde la “Décima Musa” vivió los últimos años de su vida.

Frente a un altar iluminado, que trató de ser íntimo a pesar del centenar de

acalorados visitantes, y dos retratos de Juana Ramírez de Asbaje, Octavio Paz

leyó su Oración Fúnebre, tal y como hace tres siglos lo hizo el escritor Carlos

Siguenza y Góngora en la fecha justa que expiró sor Juana.

En su larga alocución, el autor del ensayo Sor Juana Inés de la Cruz o las

trampas de la fe dijo que en aquella hay “una insólita y triple conjunción: la

intelectual, la poetisa y la mujer. En nuestro siglo habría sido una gran

ensayista por la fusión de dos cualidades casi siempre opuestas: la razón y la

24

sensibilidad”, añadió al hablar de su variado cultivo del teatro profano y el

sagrado; la poesía lírica y la metafísica; su destacada expresión del

sentimiento amoroso; su poesía que es “Un remanso de agua”; que representa

“la lucidez y la melancolía, la mirada reflexiva y la nostalgia; poesía del amor

y poesía del pensamiento”

Primero Sueño es un extraordinario poema en forma de silva 975 versos en el

que rivaliza con el Góngora de la Soledades y del que ella misma dijo: “...no

me acuerdo de haber escrito por mi gusto sino un papelillo que llaman El

25

Sueño”. En las trampas de la fe, Octavio Paz traza las principales diferencias

entre los dos poetas; “La poetisa mexicana se propone describir una realidad

que, por definición, no es visible. Su tema es la experiencia de un mundo que

está más allá de los sentidos”. Y José Gaos, filósofo español exiliado en

México tras la guerra civil española, advierte: “El poema de Sor Juana es un

astro de oscuros fulgores absolutamente sereno en el firmamento de su edad”

Los poemas de amor profano de Sor Juana, a juicio de Marcelino Menéndez y

Pelayo, son de los más suaves y delicados que hayan salido de pluma de

mujer, entre ellos el Romance de la ausencia, las Liras, los sonetos A la Rosa,

26

Detente sombra, A la muerte del Duque de Varagua y sus populares Rondillas.

Y de ella ha dicho: “No se juzgue a Sor Juana por sus símbolos y jeroglíficos,

por su Neptuno alegórico... por los innumerables rasgos de su poesía trivial y

casera de que están llenos los romances décimas conque amenizaba los saraos

de los virreyes Marqués de Mancera y Conde de Paredes. Todo esto no es más

que un curioso documento para la historia de las costumbres coloniales y un

claro testimonio de cómo la tiranía del medio ambiente puede llegar a

pervertir las naturalezas más privilegiadas”... “lo que más interesa en sus obras

es el rarísimo fenómeno psicológico que ofrece la persona de su autora”...

29

“hay acentos de sus versos que no pueden venir de la imitación literaria”.

El obispo Fernández critica duramente a la monja: “Lastima que un tan grande

27

entendimiento, de tal manera se abata a las rastreras noticias de la Tierra”.

Califica de pecaminosas sus aptitudes y conocimientos en la carta a Sor Juana.

“Domina muy bien el difícil estilo culterano y está igualmente bien versada en

28

todos los géneros y métricas de la literatura española”

Se le considera monja jerónima del siglo XVII cuya labor se ha considerado

del presente.

Sor Juana, dice el extinto académico José Rubén Romero, estará satisfecha de

que se le nombre cotidianamente, se le situé en nuestros días y se le trate con

una sencilla familiaridad de ser que aún vive entre nosotros. Todavía hay

mexicanos que al referirse a ella, suspirando dicen: “ ¡Ah, aquella chica tan

30

bella que se nos hizo monja!”.

Una polémica sobre los últimos años de su vida dividió a los sorjuanistas:

unos postulaban la tesis de su conversión, otros atribuían su silencio final a

una persecución. Recientes descubrimientos parecen confirmar esta última

tesis. El historiador mexicano Elías Trabulse publicó en 1996 un documento

satírico, muy probablemente autógrafo de Sor Juana, la Carta de Serafina de

Cristo, escrita en 1691, un mes antes de la Respuesta de Sor Filotea, en donde

la monja revela que el verdadero personaje impugnado en su Atenagórica es el

Padre Nuñez. Trabulse asegura que sor Juana fue objeto de un juicio secreto

instituido por el obispo Aguiar y Seijas y amparado por el derecho Canónico,

si se incurría en “un error religioso”: los cinco documentos finales de Sor

Juana sería prueba fehaciente de dicho proceso.

Diferentes fuentes bibliográficas manejan muchos tipos de información sobre

31, 32 y 33

la forma en que murió Sor Juana, pero todas manejan la misma fecha: 17 de

Abril de 1695.

Ha pasado a la historia con los significativos nombres con que la crítica la ha

bautizado: “La Décima Musa”, “Fénix de México” y “La Monja Mexicana”.

REFERENCIAS.

1 4 de Diciembre

2 12 de Noviembre

3 1651

4 1648

5 una aldea

6 hacienda

7 Juana Ramírez de Asuaje

8 Juana de Asbaje y Ramírez Santillán

9 Enciclopedia Microsoft Encarta

10 http//serpiente.dgsca.unam.mx/jornada/1995/abr95/sorjua.html

11 14 años

12 16 años

13 San José

14 Santa Teresa de la Antigua

15 Peste

16 Cólera

17 Fiebre Maligna

18 Con el nombre de Inundación Castálida

19 Madrid 1689

20 Obras, Sevilla, 1692

21 Madrid 1700

22 “quita pesares”, como la llamaba.

23 1691

24 Octavio Paz.

25 Enciclopedia Microsoft Encarta.

26 Enciclopedia Microsoft Encarta.

27 http//serpiente.dgsca.unam.mx/jornada/1995/abr95/sorjua.html

28 Karl Vossler

29 http//serpiente.dgsca.unam.mx/jornada/1995/abr95/sorjua.html

30 Enciclopedia Microsoft Encarta.

31 Infectada de cólera.

32 De fiebre maligna

33 De una Epidemia de peste.

CONCLUSION.

Mi conclusión sobre este trabajo es que no nos damos cuenta del verdadero valor de las personas, como en este caso Sor Juana Inés de la Cruz, la cual no es reconocida por muchas personas, siendo que hizo cosas maravillosas que nos dejó plasmadas en forma extraordinaria.

A mi modo de ver hay una gran ignorancia en la sociedad sobre lo que Sor Juana hizo, pues pude observar gracias a este trabajo que mucha gente nosabe ni en donde nació, ni en que año, ni donde y como murió, quien era, que hizo, y en fin muchisimas cosas en las cuales se puede apreciar quizá una deficiencia de información de parte de los difusores de la cultura, o bien el poco interés de nuestra sociedad en saber más sobre la vida de esta gran poetisa mexicana.

Mi opinión sobre todo este trabajo es que nos sirve mucho para elevar nuestro nivel cultural, el cual pienso que en este tiempo está muy escaso, y principalmente en los jóvenes, ya que no hay un verdadero interés por acrecentarlo o simplemente por salir adelante.

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS.

ALVEAR ACEVEDO, Carlos, Curso de historia general, México, Ed. Jus, 1966, pp 464.

GUTIERREZ SANDOVAL, Graciela y otros, Español 3, México; Ed. Santillana S.A de C.V, 1998, pp 223.

Diccionario Enciclopédico Hachette Castell, 10 T, España, Ediciones Castelle, 1981 (tomo VI).

Personajes Célebres de México y el Mundo, grupo editorial de Ags. S.A. de c.v, 1998, Colombia, pp 1030.

EDMÉZ ÁLVAREZ, María. La lengua española a través de selectos autores de México y otros países hispanoamericanos, México, Ed. Porrúa S.A, 1963, pp 393.

Enciclopedia de México, 12 T, México, s.e, 1978 (tomo III).

Biografías, 12 T, Madrid, Ed. REZZA, 1993 (tomo 6)

Nueva Enciclopedia Planeta, 5 T, España, Ed. Planeta Internacional, 1988 (tomo 5).

ANDERSON IMBERT, Enrique, Historia de la literatura hispanoamericana, 5 T, México, Fondo de cultura económica, 1970, Segunda edición (tomo I)

TEOBALDO CHÁVEZ, Pedro, El universo de las letras, México CF, Fernández Editores, 1994.

“Juana Inés de la Cruz, Sor”, Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 99 © 1993-1998 Microsoft Corporation, Reservados todos los derechos.

Enciclopedia Salvat, 12T, México, s.e, s.a, (tomo 7).

ALVEAR ACEVEDO, Carlos, Historia de México, México, Ed. Jus, 1993 c., pp 433.

VAZQUEZ/ EGREMY, Historia Universal, México, Ed. Limusa Noriega Editores, 1993, pp 331

http//serpiente.dgsca.unam.mx/jornada/1995/abr95/sorjua.html

Monografía, cuaderno de trabajo, México, P.I.S.A.S.A, sf, pp 9

Fernando Gaitan H. “ Sor Juana Inés de la Cruz recordada en el 351 aniversario de su nacimiento”, Novedades: el mejor diario de México, (México DF, 19 de Noviembre, 1999) pp C y C13.

7