Sociología en América Latina

Teorías sociológicas. Modernización. Gino Germani. Dependencia. Cardoso. Democracia. Nun

  • Enviado por: Luciano Barninschensko
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 9 páginas

publicidad
cursos destacados
Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

Curso completo de piano - Nivel básico
Curso completo de piano - Nivel básico
Este curso de piano está pensado para todos aquellos principiantes que deseen comenzar a tocar el piano o el...
Ver más información

publicidad

“Sociología en América Latina”

Consignas:

1) Conceptos utilizados por cada enfoque (Modernización, Dependencia y Democracia) y las similitudes y/o diferencias que entre ellos se encuentren.

2) La percepción de la realidad socio-política latinoamericana que cada una de estas lógicas teóricas representa.

3) Breve conclusión crítica.

Bibliografía:

  • Cardoso, F. H. y Faletto, E. (1969) “Dependencia y desarrollo en América Latina”.

  • Cardoso, F. H. (1981) “El desarrollo en capilla”

  • Faletto, E. (1998) “Travesía sobre la teoría de la dependencia”

  • Germani, G. (1969) “Política y Sociedad en una época de transición”.

  • Germani, G. (1971) “Sociología de la Modernización”

  • Germani, G. “Democracia y Autoritarismo en la sociedad moderna”

  • Germani, G. “Autoritarismo, Fascismo y populismo nacional”

  • Lechtner, N. (1986) “De la revolución a la democracia”

  • Nun, J. (1991) “La democracia y la modernización: treinta años después”

  • Nun, J. (2004) “Variaciones sobre un tema de Hegel”

  • O' Donnell, G. (1972) “Modernización y autoritarismo”

1) El enfoque presentado por Gino Germani se puede caracterizar por la dicotomía Modernización / Tradicionalismo.

El autor reconoce tres momentos o niveles de análisis para el estudio de la estructura social:

a- el plano de la organización social: asume una dimensión inmaterial del mundo socio cultural: normas, valores, conocimientos, etc.

b- el plano de la morfología social: asume una dimensión material del mundo sociocultural: volumen numérico, composición, distribución ecológica de los grupos sociales, etc.

c- el plano de la psicología social: apunta a los criterios psíquicos que constituyen internalizaciones del sistema de normas, roles, status, etc.

Germani tomará a la sociedad nacional como unidad mayor en el análisis de la estructura (ésta entendida como un conjunto de partes vinculados entre sí). Reconoce subestructuras o estructuras parciales, o sea, tomando como estructura al Estado-Nación y como subestructuras a grupos parciales internos (comunidades locales, grupos minoritarios, grupos étnicos, etc.)

Las partes de la estructura se hallan en una situación de interdependencia. Una modificación en una de las partes determinará repercusiones de mayor o menor intensidad en el resto de la estructura.

Germani distingue entre tres tipos de sociedades: Sociedad Tradicional, Sociedad en Transición y Sociedad Moderna. Aparece un tipo de sociedad “híbrida”: es la sociedad en transición. Reconoce que en América Latina, la sociedad tradicional y la moderna coexisten (dolorosamente) en un mismo momento, eso imprime un carácter particularmente conflictivo al proceso que es inevitablemente vivido como una crisis.

El autor utilizará el concepto de secularización como un modo de “retratar” el pasaje de la sociedad tradicional a la moderna. Implica un “avance de lo racional sobre lo sagrado”.

Se dan tres cambios esenciales en los fundamentos de la estructura:

a- tipo de acción social: se pasa de las acciones prescriptivas a una mayoría de acciones electivas. Las acciones prescriptivas son aquellas que se dan en un marco normativo rígido; los medios, fines y condiciones están internalizados por el actor. Las decisiones que se toman en un grupo son de carácter colectivo. Este tipo de acción se da en las sociedades tradicionales. Por otro lado, las acciones electivas se dan en las sociedades modernas. El marco normativo es menos riguroso y actúa de manera diferente. Este marco impone cierta elección en lugar de prescribir cierto curso de acción fijo.

Cuando estas acciones no se dan dentro de un marco normativo, se da lo que se llama anomia. La anomia surge como consecuencia de un cambio rápido.

b- Actitud frente al cambio: éste se institucionaliza. En la sociedad tradicional todo lo nuevo es rechazado, todo cambio es anormal. En la sociedad industrial el cambio se torna un fenómeno normal ya que está previsto por las normas.

c- Grado de especialización de las instituciones: La sociedad pre-industrial posee una estructura poco diferenciada que realiza una serie de funciones; en la sociedad industrial cada función tiende a especializarse y esto origina estructuras más específicas.

La modernización se da como un proceso global y acumulativo, este proceso reconoce otros subprocesos:

a- Desarrollo económico: el desarrollo está sustentado en la industria; hay aumento en las inversiones, existencia de empresarios emprendedores, etc.

b- Modernización social: ésta tiene varios indicadores. Implica una estructura social pluralista o diversificada. Se da un proceso de urbanización creciente, expansión educativa. Presupone movilización social (implica que sectores sociales que antes no participaban de la escena política, ahora son incluidos, como por ejm.: la clase media con Yrigoyen).

c- Desarrollo político: presupone una pluralización de expresiones en la vida política. El Estado se burocratiza; el sistema político tiene capacidad para resistir a los procesos de cambio.

En Latinoamérica se dio más tempranamente la modernización social, sin que se halla producido una verdadera revolución económica (a diferencia de Europa y EE. UU.). Esto se conoce como Asincronía del cambio. La Asincronía es un rasgo general del cambio que implica modificaciones en el mundo sociocultural que se dan con diferente velocidad en los diferentes sectores de una sociedad, originando la noción de retraso cultural.

Hay cuatro tipos de asincronía:

a- Asincronía geográfica: el desarrollo se produce en distintas épocas en los varios países y dentro de los mismos. Se distinguen en “países del centro” y “países de la periferia”. Y dentro del mismo país: “regiones centrales” y “regiones periféricas”.

b- Asincronía Institucional: las diferentes instituciones experimentan los cambios inherentes al desarrollo económico con diferente velocidad.

c- Asincronía en los diferentes grupos sociales: ciertos grupos sociales se modifican con mayor velocidad que otros.

d- Asincronía motivacional: La asincronía afecta al individuo mismo.

La distinta velocidad del cambio produciría coexistencia de estructuras parciales correspondientes a diferentes modelos de estructura global.

Hay dos fenómenos que suelen caracterizar la asincronía: El efecto de Demostración: comportamiento del consumidor en tanto su propensión al consumo y al ahorro está afectada no solamente por el nivel absoluto de su ingreso, “sino también por la proporción entre su ingreso y el nivel de su consumo más elevado de otras personas con las que pueda entrar en contacto”.

El efecto de Fusión: consiste en el hecho de que ideologías y actitudes que constituyen la expresión de un proceso muy avanzado de desarrollo, al llegar a zonas y a grupos todavía caracterizados por rasgos tradicionales, son interpretados no ya en términos de su contexto originario, sino que pueden llegar a reforzar esos mismos rasgos tradicionales, que ahora parecen adquirir nueva vigencia.

Cardoso y Faleto, autores del enfoque de la dependencia, serán críticos del enfoque de Germani. La dicotomía que caracteriza a éste nuevo enfoque es el de centro / periferia.

En primer lugar, los conceptos “tradicional” y “moderno” no pueden abarcar todas las situaciones sociales existentes, ni permiten distinguir entre ellos los componentes estructurales de las sociedades. En segundo lugar, no se alcanzó un nexo inteligible entre las etapas económicas y los tipos de estructura social que presuponen las sociedades tradicional y modernas. Tercero, los análisis de las sociedades tradicionales y modernas parecen simplificados cuando se establece una relación unívoca entre desarrollo y sociedad moderna, y subdesarrollo y sociedad tradicional.

Los conceptos “moderno” y “tradicional” suponen un proceso histórico donde las pautas políticas, sociales y económicas de Europa Occidental y EE. UU. anticipan el futuro de las sociedades subdesarrolladas (esto quiere decir que un país como Bolivia o Ecuador, en un futuro llegarían a tener el grado de desarrollo de los EUA, por mencionar un ejemplo). El proceso de desarrollo implicaría llevar a cabo y reproducir las etapas que siguieron esos países. Se producirá, la crítica al Efecto de Demostración: equivale a considerar que el dinamismo de las sociedades subdesarrolladas deriva de factores internos y que las peculiaridades estructurales y la acción de los grupos sociales de los países subdesarrollados son derivaciones. Los autores del enfoque dependentista propondrán un procedimiento metodológico que acentúe el análisis de las condiciones específicas de la situación de América Latina y el tipo de integración de clases y grupos como condicionantes del proceso de desarrollo.

Al combinar la preocupación histórica y el análisis del sistema capitalista internacional como ámbito de inserción de las naciones de América Latina surge una crítica razonable a la idea de modernización por haber omitido sistemáticamente la consideración de las diferencias fundamentales de contexto internacional que existen entre el momento en que surgió el capitalismo en los países de desarrollo temprano y la oportunidad en que otras naciones, de desarrollo tardío iniciaron sus intentos capitalistas.

En cuanto a la idea del cambio social, critican a Germani, ya que este último lo concibe como una acumulación de nuevas variables. Para Cardoso y Faleto implica un proceso de relaciones entre los grupos y clases sociales a través del cual algunos de ellos intentan imponer al conjunto la forma de dominación que le es propia.

Los dependentistas elaboran una serie de hipótesis que se puede resumir de la siguiente manera: Existe un sistema internacional en el que las diferentes sociedades ocupan posiciones y cumplen funciones diferentes. El origen de dicho sistema habría sido el producto de la expansión capitalista. El subdesarrollo se produjo cuando la expansión del capitalismo vinculó a un mismo mercado, a economías que, además de presentar grados diversos de diversificación del sistema productivo, pasaron a ocupar posiciones diferentes en la estructura. Por lo tanto entre las economías desarrolladas y las subdesarrolladas no existe sólo una diferencia de etapas sino una diferencia de funciones dentro de la estructura internacional. El Capitalismo, aparece en distintos momentos en el centro y la periferia, pero ambos coexisten en un mismo sistema internacional, por lo tanto es imposible que la periferia siguiera los procesos de cambio del centro. La evolución de la periferia fue condicionada por la división internacional del trabajo y las fluctuaciones del mercado.

Los autores distinguen entre dos tipos de economía:

a- Las economías de Enclave: En determinadas circunstancias, la economía de los países latinoamericanos se incorporaban al mercado mundial a través de la producción obtenida por núcleos de actividades primarias controlados en forma directa desde afuera. Las decisiones de inversión son tomadas por las empresas extranjeras.

b- Las economías Nacionalmente controladas: En este caso, la burguesía financiera - agro exportadora local tenía el control del sistema productivo. Las decisiones de inversión se da en el país, o sea que el flujo de inversión se inicia y termina en ese mismo país.

A partir de la década del '80, aparecerá el enfoque de la Democracia. Este se puede caracterizar por la dicotomía Autoritarismo / Democracia.

Tras la experiencia autoritaria la década del `70 - `80, la democracia aparece más como esperanza que como problema; se manifiesta a favor de la vida y los derechos humanos.

La preocupación por el desarrollo ponía énfasis en el Estado como su principal impulsor, frente a la “falsedad” o “insuficiencia” de la “democracia burguesa”.

Luego de la “violencia institucionalizada” que suprimió todos los círculos culturales e intelectuales, hubo una revalorización de la democracia, que se manifestó en varios puntos:

a- Muchos intelectuales luego de vivir el exilio, la censura y todas las calamidades que consigo trae el autoritarismo, comenzaron a revalorizar la democracia.

b- Hubo una apertura intelectual por parte de los intelectuales de izquierda. Ampliaron el horizonte cultural a autores como Weber y Schmitt, antes pasados de moda.

c- Se destaca la creciente profesionalización académica de los intelectuales, gracias a la ampliación y modernización de la universidad.

Al igual que la democracia se comienza a revalorizar la política, ya que ésta no apunta al aniquilamiento del adversario, sino por el contrario, al reconocimiento recíproco de los sujetos entre sí. La democracia debe concebirse a través de las diferencias.

Este resurgimiento de las tesis pluralistas implica una impugnación del pasado y una apuesta al futuro.

A su vez, existe lo que Nun llama la “espiral de la deslegitimación”, que se caracteriza por el ascenso al gobierno de políticos que consiguen una mayoría electoral en base a las “abundantes promesas que realizan”. Las decisiones del poder ejecutivo se centraliza, quitando poder al parlamento. A continuación hay una creciente defraudación de las expectativas y una brusca caída de la popularidad presidencial; desencanto de la población y por último un repliegue defensivo en lo privado, y apatía cívica. Ante esto el autor avanza una proposición: “en contextos tan precarios como a los que aquí aludo, la defensa de las libertades públicas y la propia consolidación del gobierno representado dependen de que se desarrollen con bastante rapidez múltiples formas de democracia participativa”.

2) Con el fascismo instalado en Italia, Germani llega a la Argentina en la década del `30.

Finalizada la 2da. Guerra Mundial, se inicia una etapa conocida como “renovadora”. Germani rompe con el modelo tradicional en el que trabajaban los sociólogos (sus estudios se centraban más en el “deber ser” que en la realidad social), e inicia la sociología científica en Argentina.

El sociólogo fue influenciado por el estructural funcionalismo de Parsons, que se refleja en sus obras (por ejemplo, “Política y Sociedad en una época de transición”).

El caso de la teoría de la modernización en las décadas '50 y '60, daba cuenta de la democracia, el desarrollo y la autonomía nacional desde una matriz de pensamiento que suponía la expansión de éstas dimensiones en el avance de la modernización; ésta había sido entendida como condición necesaria para la emergencia y estabilización de un régimen democrático. Si bien en Argentina la modernización social fue “precoz”, las previsiones optimistas fueron refutadas por los regímenes autoritarios (1930; 1964; 1966) que se daban en los países más desarrollados de América Latina.

Germani, reconoce que en los países del tercer mundo, en estado de transición hacia la modernización, surgían formas de gobierno autoritarias o totalitarias como tentativas de rechazo a la modernización, rebajando el nivel de participación política y social de las clases populares. En la conclusión de su artículo “Democracia y Autoritarismo en la sociedad moderna” concluye: “Desafortunadamente el análisis desarrollado en los apartados anteriores no sugiere conclusiones optimistas, ni sobre el destino de la democracia, ni sobre el de la sociedad moderna, y del género humano en general. Este escrito se sitúa sin quererlo dentro de la ya abundante literatura de la catástrofe”.

En cuanto al enfoque de la dependencia, hay que ubicarlo en la etapa de la 2da. Post guerra, en los años '60. El escenario internacional es sacudido por las guerras de liberación nacional, la revolución cubana, los conflictos juveniles y estudiantiles, los sectores obreros producto de la industrialización (que se encontraban organizados), como así también por la lucha por los derechos de sectores de la sociedad como las minorías étnicas y la mujer. Desde la mirada geopolítica internacional EE.UU. necesitará ampliar su poder sobre América Latina. A partir de 1945 esta estrategia toma forma con la creación de el T.I.A.R. (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) y en 1948 con la O.E.A. (Organización de Estados Americanos).

Cardoso y Faleto basarán sus estudios en las economías de los países capitalistas dependientes de América Latina, a diferencia de Marx, que lo hizo en los países europeos capitalistas originarios. El enfoque de la dependencia reordenaba las dimensiones modernización, desarrollo y democracia, privilegiando la búsqueda de mayor autonomía decisoria en el plano nacional. Este enfoque confiaba en que la ruptura de los lazos de dependencia nos encaminaría tanto a un desarrollo más autónomo, como a una auténtica democracia que fuera más allá de lo meramente formal.

En cuanto al enfoque de la democracia, en los años '80, los círculos intelectuales comienzan a reflexionar acerca de los autoritarismos que caracterizaron a Latinoamérica en los años '70.

O' Donnell, denominará a estos gobiernos como Estados Burocráticos Autoritarios, ya que los antiguos “caudillos” militares serán remplazados por fuerzas burocráticas y tecnócratas, los cuales hacen alarde de la eficiencia y rechazan lo político. Los Estados burocráticos autoritarios se caracterizan por los “anillos burocráticos” (el lugar del parlamento es ocupado por los militares; además participan empresas extranjeras, burócratas, empresas nacionales privadas y tecnócratas del aparato estatal.

El lugar de debate sobre la naturaleza del autoritarismo, se da en FLACSO, México, con la participación de intelectuales exiliados. Estos comienzan a revalorizar la democracia que había sido “despreciada” en los años '60.

En los '80, los Estados burocráticos autoritarios comienzan a colapsar, primeramente en Europa (Grecia, Portugal, España), y luego en Latinoamérica. En Argentina, lo que llevó a los militares a comenzar la transición fue la guerra Malvinas, ya que ésta provocó la caída del régimen por colapso o implosión. En países como Brasil o Chile, hubo cláusulas de poder que mantuvieron enclaves autoritarios aún en período democrático. En cuanto a la consolidación de la democracia se generó una falsa expectativa, ya que se suponía un punto de llegada, una concepción teleológica de la democracia; esto es obsoleto, ya que ésta es un “horizonte móvil” , y siempre se sigue perfeccionando.

Las democracias latinoamericanas serán caracterizadas por Malloy como “híbridas” , ya que lo que “falla” de la democracia no es la forma de ascensión al poder, sino lo que se hace después. Los problemas que se debaten ahora son los de la calidad institucional y la desigualdad social.

3) Conclusión:

Si bien creemos que es fundamental que se produzca un proceso de modernización para lograr una democracia plena y duradera, habría que intentar desarrollar de qué manera se va a concebir a la democracia misma.

En los últimos tiempos, se ha establecido de manera arbitraria que la democracia es sinónimo de capitalismo, donde la libre empresa, el laissez faire, tan largamente pregonado y que se sigue pregonando ha sido “internalizado” en el pensamiento de la sociedad.

El debilitamiento de las instituciones, no sólo se da por la corrupción a nivel político, sino que las consecuencias mismas del sistema económico vigente (llámese desempleo, analfabetismo, desnutrición, indigencia y un largo etcétera), producen en la sociedad un ascendente nivel de descreimiento que la minimiza a la “apatía cívica”, en términos de Nun.

Creemos, pues, que en tanto no se empleen políticas para generar una industria nacional que absorba a la gran masa (hoy acéfala) de desocupados; no se creen mecanismos de control, (como el accountability), para poner frenos al poder ejecutivo (y al poder político en general); políticas de redistribución del ingreso y nuevas formas de participación directa de la sociedad en materia de gobierno, la verdadera democracia se encontrará siempre debilitada y continuará reemplazándola un obsceno neoliberalismo “democrático”.