Sociedad y cultura dominicana

Historia. República Dominicana. Indígenas. Españoles. Población. Natalidad. Fecundidad. Turismo. Crecimiento económico. Desigualdad. Bienestar social. Campesinado. Marginalidad. Nacionalidad. Ciudadanía. Democracia. Folklore. Religión. Curanderismo

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  • País: República Dominicana República Dominicana
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Introducción.

Los primeros pobladores de la República Dominicana fueron los indígenas, ellos vivieron nuestras tierras con una sociedad organizada y su cultura primitiva. Al llegar los españoles, ellos implantaron su cultura y su forma social.

Con el paso del tiempo, la sociedad adquirió los aspectos de la cultura occidental.

La República Dominicana, a principio de su surgimiento, adoptó la cultura española, luego con el pasar de los años fueron desarrollando su propia cultura, y por ende su propia sociedad.

En los últimos años, la cultura dominicana se ha visto afectada por las culturas foráneas, y la sociedad ha mostrado un gran mejoramiento en la gran mayoría de sus aspectos.

Población.

Los datos más antiguos que se conocen sobre la población de Santo Domingo proceden de la fuente documental de los cronistas de Indias y se refieren a la población aborigen. En consecuencia, unos hablan de 5,000,000 para 1492 ; otros refieren que la isla debió tener 3,000,000. Oviedo corrige un poco la cifra y se inclina por 1,000,000 de habitantes.

Fray Bernardo de Santo Domingo, habla no de habitantes o almas, sino de vecinos. Fray Bernardo refiere que la isla en la época del primer repartimiento tenia 1,100,000 de vecinos. En la terminología de la época, vecino significaba cabeza de la familia, y por tanto, esta cifra equivale a un mínimo de 4,400,000 habitantes.

Investigadores modernos han corregido tales afirmaciones. Aunque Rosemblat defiende el criterio de que nuestra isla para tal época solo llegaba a 100,000 habitantes. Tal afirmación es discutible ; pero sin duda debe aproximarse mucho a la verdad.

Sea cual fuere la cifra del punto de partida inicial para el conocimiento de la realidad demográfica, lo cierto es que la población aborigen de la isla desapareció prontamente debido a las inhumanas condiciones de vida y trabajo que prevalecieron en la etapa colonial. Este detalle obligó a los colonizadores a la importación de negros esclavos. Prontamente la población negra superó en grande a la población blanca española y la aborigen. Para 15421 y 1548, la población blanca era de 1,100 habitantes ; la indígena de 200 a 500 y la negra de 7,000 a 30,000. José Antonio Sacó estima que en ese periodo habría en La Española unos 12,000 africanos.

Para 1568 el licenciado Juan Echagaian, antiguo gobernador de la isla, expresa en una relación que la población de la misma era de 24,500, compuesta por 4,550 españoles y 20,000 negros esclavos. Esa relación ignora la población indígena que era aproximadamente de unos 500.

Posteriormente, entre 1520 y 1574, y de acuerdo con los cálculos de Rosemblat, avaladas por los informes del cosmografía Juan López de Velasco, la población de la isla se estima entre 18,470 y 36,500 habitantes, de los que eran españoles 5,000, aproximadamente indígenas 500 y el resto esclavos negros.

Una baja importante de la población de Santo Domingo se produjo con las desavenencias de Osorio en 1606. La despoblación de Bayajá, Puerto Palta, Monte Cristi, Yaguana, Neiba y San Juan de la Maguana y la reconcentración de la población en el oriente de la isla, no solamente fue un desplazamiento espacial, sino que constituyó un proceso conducente al descenso de la población por el influjo negativo que las devastaciones mismas significaron para la economía colonial.

En el censo de Osorio se puede constatar “que la población quedó reducida a 1,157 cabezas de familia y 9,648 esclavos, lo que hace un total de 15,433, suponiendo que cada cabeza de familia representaba 5 individuos.

Corriendo el año de 1650 la población de la capital de Santo Domingo, de acuerdo con la relación de Alcoser era de 500 vecinos y 2 esclavos y mulatas. En Boyá quedaban solo 6 indios puros. Juntando todos los datos dispersos de la época, se obtiene una población de 30,000 habitantes, de los cuales 5,580 eran españoles y los demás africanos, mulatos y mestizos ; esclavos eran cerca 2,000.

“ Esta ultima apreciación parece confirmarse por el hecho de que, cinco años más tarde, en 1655, no había en toda la colonia, según la relación de Francisco de Terquemada, sino 6,000 habitantes hombres de armas, por lo que se infiere a la población total no pasaba de 30,000 habitantes incluyendo a todos los pobladores. Según del Monte y Tejada, en ese año la colonia podía disponer de 15,000 hombres de armas, lo que representaría un total de 75,000 habitantes ; pero por los datos relativos de los años siguientes, la cifra de Terquemada parece más exacta que la Del Monte y tejada. ”

Para esa época comenzaron a producirse inmigraciones procedentes de las islas Canarias, intensificándose particularmente en 1720, llegando hasta 1764. Sin embargo, al principio estas inmigraciones no fueron de gran importancia. La prueba es que en 1691, durante el gobierno de Ignacio Pérez Caro, la colonia, según el mismo Terquemada, no podía disponer de más 2,000 hombres hábiles para las armas, lo que supone una población total mayor de 10,000 habitantes. Las cifras entre 1555 y 1700 son las siguientes : 14,000 en 1663 ; 4,7895 españoles en 1665 ; los mismos 14,000 en total 1675. En esa época hubo (1666) una segunda epidemia de viruela que con seguridad disminuyó la población en 1681, 6,312 habitantes.

La situación se había tornado bastante difícil desde 1699. De acuerdo con la relación de Franco Aranjo Dinon, para ese año no se podía levantar sino 1,400 hombres de armas, lo que hace suponer una población de 7,000 hombres. La referida relación establece la presencia de 4,000 familias francesas establecidas en la parte occidental de la isla, posteriormente al Tratado de Riswick. No se registran, no obstante, los millones de esclavos africanos traídos a la colonia.

En este periodo, la despoblación era tan fuerte que provocó el clamor de muchos españoles residentes en la colonia y funcionarios coloniales.

“ Los años que van de 1700 a 1737 registran la más baja población que ha tenido nuestro país en toda su historia. El año critico que fue 1722, gobernado por Fernando Constanzo y Ramírez. Según una cédula real citada por Fray Cipriano de Utrera en sus notas a la obra de Sánchez Valverda, la poblaciones de Santo Domingo bajó entonces a 4,500 ó 5,000 habitantes en total, o sea una cifra menor que la de 6,000, que se tiene generalmente como la más baja que hemos registrado.

Todo el periodo anterior de despoblación se invirtió en 1720 por las inmigraciones canarias que hasta 1764 trajeron 483 familias de 5 individuos cada una, en 1737, la población había subido a 6,000 habitantes y en 1740, de acuerdo con la relación de don Domingo Pantaleón Alvarez de Abreu, la población total subió a 27,771 de los que corresponden a la ciudad de Santo Domingo, 1,800.

En 1700 se efectuó un censo parroquial durante el gobierno de don Isidro Peralta Rojas, que arrojó una población de 117,300 habitantes, incluyendo 14,000 esclavos. La capital de Santo Domingo concentraba en ese entonces 13,000 habitantes.

Hacia 1738, don Antonio Sánchez Valverde estimó la población entre 100,000 y 125,000 habitantes, inclinándose más por la ultima cifra. En su interesante estudio sobre la situación general de la colonia en ese año, Sánchez Valverde aboga por una mayor invitación de africanos para los trabajos serviles. Su alegato no prosperó, aunque para dos años después de 1785, un nuevo censo parroquial hecho bajo el gobierno de don Joaquin García arrojó una población católica de 152,640 habitantes, incluyendo 30,000 esclavos. Estos últimos parece que eran en su mayoría fugitivos de la parte francesa que engrosaron nuestra población negra. Parece que en ningún momento de nuestra historia el numero de los esclavos paso de 20,000.

Cuando se produce la Revolución Francesa, cuya consecuencia se deja resentir en la colonia, Santo Domingo contaba ya con 30,000 habitantes ; Santiago con 28,000 y habían otros pueblos que sobrepasaban la cifra de 5,000.

Es probable que las inmigraciones canarias y francesas incluyeran en el aumento de la población de 1789 a 1800, ya que en este ultimo año la población era, de acuerdo con Wilcex de 150,000 habitantes. Ciertos autores, como Otto Scheenrich, la estiman en el año de 1809, en 104,000 habitantes.

Tres años después de la vuelta al coloniaje español en 1812 bajo el gobierno de don Manuel Caballero, se efectuó un censo con fines electorales que arrojó una población de 60,000 habitantes.

Posteriormente, a partir de 1822, y de acuerdo con los datos del historiador haitiano J. C. Durssinwil, la población de Santo Domingo era de 125,000 habitantes, de los cuales 50,000 eran blancos, 60,000 mestizos, y 15,000 negros. La población esclava no existía, porque la esclavitud había sido abolida. Sin embargo, la ocupación haitiana produjo fuertes inmigraciones de familias acaudaladas, y en 1824 la población, como consecuencia de ello, se había reducido a 64,390 habitantes. En este periodo se produjeron inmigraciones de negros norteamericanos que fueron asentados en Samaná.

Para 1844, cuando se produce la separación de Haití, la población dominicana era, de acuerdo con Aremin y Villanueva, de 80,000 a 100,000 habitantes.

Después de la ocupación haitiana, la población dominicana se recuperó notablemente y en 1863 el censo parroquial arrojó una población de 207,700 habitantes. “ La anexión a España no produjo emigración en masa ; salieron del país algunas familias o personas inconformes con la nueva situación impuesta por los políticos de poca fe en la estabilidad de la República ; pero sin que esto afectara el nivel de la población.

En 1865, últimos días de la anexión, la capitanía general estimó la población en 282,000 habitantes, según documento publicado por el general de La Gándara. El propio La Gándara estimaba la población entonces en 300,000 habitantes. Sostuvo La Gándara que en 1863 la población de Santo Domingo solo alcanzaba a 29,000 habitantes. Ambas cifras parecen exageradas de propósito hacia abajo y hacia arriba por La Gándara para atribuir beneficios a la anexión. Más cerca de la verdad parece que la apreciación del duque de la Torre, quien en un discurso ante el senado español, en 1866, estimaba la población de Santo Domingo en 150,000 habitantes. Para 1866, Javier Ángulo Guridy estimó 30,000 habitantes.

De acuerdo con Ulises Espaillat la población de la República en 1867 era de 200,000 habitantes, y entre 1867 y 1875 esta llegó a la cantidad de 250,000 habitantes. Esta ultima cifra coincide con la estimada por José Ramón Abad para el año 1869. Espaillat, al igual que muchos otros hombres influyentes de esa época, fomenta la idea de inmigraciones masivas hacia el país, ya que veía en ella una de las formas de promover el desarrollo nacional.

Para el año de 1882, Javier Ángulo Guridy calculó la población dominicana en 325,000 habitantes.

En 1887 se realizó un nuevo censo eclesiástico que arrojó una población católica de 382,312 habitantes. Según abad, la población de ese año podía estimarse en 412,300 habitantes, contando el elemento no católico, que él calculaba en unos 30,000.

Posteriormente, José Ramón Abad estimó la población dominicana en 486,000 habitantes (1897). Antes, Luperón la había calculado en 600,000, cifra que resulta algo exagerada, máxime, cuando Luperón no se encontraba en el país en ese entonces.

Características étnicas de la población.

La población dominicana actual refleja la evolución socio - demográfica de los distintos grupos humanos que han ocupado nuestro territorio desde la época colonial.

En la República Dominicana hay tres grandes grupos raciales, pero el mayor de ellos será el de los mulatos, que surge como una mezcla de razas, principalmente de la blanca y la negra. El segundo de los grupos es el de los negros, en nuestro país esta raza es la segunda de mayor población y se debe a los esclavos de la era colonial que habitaban en nuestro país. La ultima y la más reducida es la blanca, tienen presencia en nuestro país debido a los españoles han, en algún determinado tiempo, ocupado o habitado nuestra isla.

Cambios demográficos

Hasta 1960, nuestra población era relativamente pequeña y residía mayoritariamente en el campo. El censo de este año indica que para entonces éramos unos tres millones de personas, de las cuales el 70% vivía en la zona rural, dedicados básicamente a la producción agrícola.

Sin embargo en las dos décadas siguientes la situación demográfica del país se modificó substancialmente, registrando cambios importantes en el número, la estructura de la población y su distribución dentro del espacio geográfico.

Durante este tiempo la cantidad de habitantes del país casi se duplicó, elevándose a 5,647,977. Esto trajo como consecuencia el aumento de la natalidad y la población juvenil e infantil.

Como se dijo anteriormente, la población aumentó debido a dos factores cruciales: > La Natalidad.

> La Fecundidad.

Tasa Bruta de Natalidad.

Esta medida expresa el número de nacimientos anuales por cada mil personas de la población media del período. Las estimaciones hechas durante las tres últimas décadas dan a la República Dominicana una tasa de natalidad con valores que oscilan entre 45 y 50 por mil. Para el año 1970 la tasa estimada fue de 47 por mil a partir de los datos sobre hijos nacidos vivos declarados en el censo de ese año por mujeres de 15 a 50 años. En 1974,las cifras provisionales del censo indican que el número de nacimientos registrados es inferior (44.7/1.000 habitantes) a los de 1970.

Sin embargo, tanto la tasa de fecundidad para 1970 como la de 1974 revelan que la misma se ha mantenido constante a un nivel alto, por lo menos en un pasado reciente.

Cuando se investiga la fecundidad por zonas urbanas y rurales del país, se advierte una notable diferencia en el número de niños tenidos por una mujer de la zona urbana y otra de la rural. Alcanzando las primeras una tasa de 42.6 y las segundas de 47.2. igualmente sucede al observar la fecundidad según estratos socio - económicos. Correspondiéndoles el 37.5% al estrato socio - económico alto y el 49% a los campesinos dedicados a otros cultivos.

REPÚBLICA DOMINICANA. TASA BRUTA DE

NATALIDAD SEGUN ESTRATOS

SOCIO - ECONOMICOS

Estrato

Socio - económico

Tasa bruta de

natalidad

República dominicana

44.7

Zona Urbana

42.6

Ciudad de Santo Domingo

42.0

Estrato socio - económico alto

37.5

Estrato socio - económico medio

39.6

Estrato socio - económico bajo

45.9

Resto urbano del país

43.7

Zona rural

47.2

Zona cañera

46.0

Campesinos Cibaeños

48.0

Campesinos otros cultivos

49.0

Tanto la fecundidad diferencial - Zona urbana y rural - como la de los diferentes estratos socio - económicos del país, se encuentran íntimamente relacionadas: con el nivel de instrucción, lo que a su vez esta relacionado con el conocimiento y uso de los anticonceptivos; participación en la actividad económica, mayor en las mujeres de la zona urbana, etc.

Tasa Global de Fecundidad.

Indica el número promedio de hijos tenidos por las mujeres que han llegado al final de su período reproductivo. Para la República Dominicana, este número medio de hijos se ha calculado al rededor de 5.8 para 1974. Nótese también en el cuadro a continuación las tasas globales de fecundidad, correspondientes a mujeres, tanto de la zona urbana, como de la zona rural. Para las primeras es de 4.8 hijos y para las segundas es de 7.5 hijos; lo que a su vez equivaldría a un total de 5 y 8 hijos respectivamente.

La desproporción es igualmente notable entre mujeres de diferentes estratos socio - económicos. Lo mismo que el caso anterior estas diferencias se fundamentan básicamente en los diferentes niveles de instrucción; mayor o menos participación en la actividad económica, etc., de cada una de las madres que componen los estratos y zonas de la República dominicana.

REPÚBLICA DOMINICANA. TASAS GLOBALES

DE FECUNDIDAD SEGUN ESTRATOS

SOCIO - ECONÓMICOS. AGOSTO 1974

Estratos

Socio - económico

Tasas globales de

Fecundidad

República dominicana

5.8

Zona Urbana

4.8

Ciudad de Santo Domingo

4.3

Estrato socio - económico alto

3.0

Estrato socio - económico medio

3.8

Estrato socio - económico bajo

5.2

Resto urbano del país

6.0

Zona rural

7.5

Zona cañera

7.4

Campesino cibaeño

7.8

Otros cultivos

7.5

El Turismo,

Ayuda Al Mejoramiento Económico.

A la hora de hablar de crecimiento económico no podemos dejar de mencionar el turismo.

La República Dominicana tiene recursos más que suficiente para desarrollar una industria turística importante. El turismo ha triunfado en el mundo. Tanto las naciones capitalistas, como las socialistas, como las en vía de desarrollo del tercer mundo, han tenido que conceder importancia, y dejar de regatearle su papel en el cuadro general del esquema de desarrollo socio - económico en todos los rincones del planeta.

Situación Geográfica. La distancia que separa la República Dominicana del primer mercado turístico del mundo - Los Estados Unidos de Norteamérica - es solamente de tres horas y media en avión tipo jet; la cercanía a un centro emisor turismo de esta importancia representa, indudablemente, un factor valioso para el rápido desarrollo de la “industria sin chimeneas” de cualquier centro receptor de turismo. Muchos piases que hacen turismo exitosamente nos envidian esta, ya que se encuentran a distancias tres o cuatro, o media docenas de veces, más largas de ese mercado. Estamos cerca, por otra parte, de otros mercados para nuestro desarrollo. Puerto Rico por ejemplo está a tan sólo 35 minutos; Maiquetí, Caracas, a hora y minutos; México a cuatro horas; Madrid a siete. Puede afirmarse que nuestro país tiene el mundo turístico al alcance de su mano y este es el punto importante de su potencial.

Patrimonio Cultural. La República Dominicana fue, así mismo, el centro del descubrimiento, la Conquista, La Colonización, y la Culturización de las Américas. Aquí llegaban y desde aquí salían, las naves del viejo mundo, desde y hacia la Metrópolis, desde y hacia España, la Madre Patria. Aquí se levantaron las primeras edificaciones y ciudades españolas. Aquí se crearon las primeras instituciones, las primeras universidades. Aquí está la primera iglesia construida por los españoles, la primera catedral, el primer hospital, la primera fortaleza, el primer alcázar. Aquí se graduaron los primeros profesionales en centros académicos hispánicos y se difundieron los primeros mensajes de la actualización iberoamericana. El turismo cultural tiene en nuestra Ciudad Primada de América una rica cantera.

Patrimonio histórico. La República Dominicana, por otra parte, impresiona al turista por con su historia. El dominicano ha sido un pueblo rebelde desde sus orígenes. En las montañas de Bahoruco, y la isla Cabritos, el lago Enriquillo, el cacique indio del mismo nombre, hizo vales su protesta por el maltrato a su raza, hasta lograr un pacto de paz con Carlos V, rey de España. En la batalla de Palo Hincado, Juan Sánchez Ramírez se inmortaliza venciendo ejércitos napoleónicos. El Lic. José Nuñez de Cáceres termina su trabajo como pionero de la independencia nacional, inmortalizándose con su discurso de entrega de llaves de la ciudad a las tropas invasoras del caudillo haitiano Boyer. Juan Pablo Duarte y los Trinitarios independizan el país y crean la nación dominicana, después de una etapa de esclavitud haitiana de 22 años. Gregorio Luperón y los restauradores rescatan la soberanía nacional después del histórico Grito de Capotillo. Patriotas dominicanos combaten la ocupación norteamericana en la acción bélica de Barranquilla. Las tropas invasoras de Estados Unidos, Brasil y Paraguay, son resistidas en Ciudad Nueva por la juventud dominicana, al mando de Francisco Caamaño Deñó y otros. La historia de este pequeño país siempre ha llamado la atención e impresionado al visitante extranjero.

La Hospitalidad Dominicana. El factor Humano es quizás el más importante de todos los recursos que inciden en el desarrollo del turismo. Un bello país sin potencial humano difícilmente alcanza planos superiores de progreso. Sin embargo un grupo étnico pujante puede transformar en un jardín los secos arenales de un desierto. Nuestro país, por ende, puede considerarse como rico de cara al fomento de su industria de viajes. El dominicano tiene condiciones excepcionales en su trato con el visitante extranjero. Los turistas quedan fascinados por las cortesías dominicanas, que nada tiene de consecuencia, sino de un fino sentido de recepción amable para con nuestros visitantes en el campo turístico. Nuestra gente que es fiera como un león para repeler la agresión y el atropello, es mansa como una gacela para con todo el que visita nuestra tierra, en plan de amigos.

Panorámica Turística. Cristóbal Colón mirando muestras costas expresó: “que era la más hermosa cosa del mundo”. Otros visitantes, especialistas en la materia, no se han caso de elogiar nuestras bellezas naturales. Tenemos las playas de Sosúa y Playa Dorada en la costa norte; Macao con sus 50 kilómetros de playa de primera calidad en el este; Saona, Boca Chica, El Paraíso, y otras en la costa sur; y también otras de nuestro litoral, de excelente calidad. De acuerdo a estudios técnicos, se cuenta con unos 400 kilómetros de playa, en el litoral dominicano, y puede afirmarse que las nuestras con sus aguas claras, templadas y multicolores, con sus plataformas de caída suave y protegidas con rompe olas de coral, con sus arenas blancas y suaves, sus contornos embellecidos con palmeras y otros árboles, son playas que pueden competir con las más famosas del mundo.

Nuestros recursos naturales para el turismo cuentan, por otra parte, con las empinadas montañas dominicanas, más de 3,000 metros, de altitud, las más altas de las Antillas, sus hermosos valles como el del Cibao; sus ríos arroyos, lagos y manantiales; nuestra flora y nuestra fauna, la increíble belleza de nuestros campos.

Situación actual. De acuerdo con los expertos, todo desarrollo turístico del Caribe debe tener, además de los recursos naturales, lo siguiente:

  • Estabilidad socio - política.

  • Precio competitivo con los transportes aéreos y hoteles.

  • Ciertos atractivos especiales, como zonas francas, pesca, caza, juegos de azar, etc.

  • Puede afirmarse respecto a la situación de nuestro país es normal y que contrasta con otras situaciones de países de nuestro hemisferio que se encuentran abrumados por conflictos internos. La oferta turística dominicana, por otra parte, sin estar en condiciones óptimas, presenta características aceptables, ocupando uno de los mejores sitios de la oferta turística de la zona. Nuestro desarrollo socio - económico, en otras palabras, acusa índices excelentes. Y en cuanto a los demás atractivos de carácter general que mencionaban los expertos, nuestro país cuenta con ellos en cantidades prodigiosas y está en condiciones de fomentar a paso seguro este desarrollo sectorial.

    Desarrollo. La República Dominicana ha sido siempre un sitio de atracción turística. Aunque no existen cifras para medir la misma, lo cierto es que antes de manifestarse una política estatal de abierta promoción, una corriente de turismo internacional progresiva había seleccionado a nuestro país como sitio turístico. Nuestro potencial en la materia había sido tomado en cuenta a nivel internacional, antes de que lo fuera a nivel doméstico. A media que fueron creándose condiciones propias esa corriente acuso índices de crecimiento que lamentablemente no han sido evaluados todavía.

    Los Primeros Pasos. Pudiera decirse que los primeros pasos dentro del contexto de una política turística definida, fueron dados a partir de la década de los cuarenta. La construcción de los hoteles Jaragua, El Embajador, y Paz (hoy Hispaniola), y los demás de la cadena hotelera estatal del interior de la república, así como la promoción de la denominada Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, representan testimonios de esta afirmación. También la celebración de una convención de los Feder's en nuestro país. No obstante estas indicaciones, es solo en 1953 cuando aparecen las primeras cifras señalando que en ese año unos 13 mil turistas nos visitaron. Cinco años más tarde, en 1958, aparece el dato que acusa una llegada de 38 mil visitantes - lo cual denota un alto incremento - para caer luego, tres años después, de nuevo, a la cifra de 13 mil.

    Nueva Etapa. Pero a partir de 1966 cuando tiene nacimiento la nueva etapa de desarrollo turístico del país. A partir de entonces comienzan a crearse condiciones que tres años después, atraen volúmenes turísticos de apreciable magnitud. Con base en estas curvas puede llagarse a la conclusión de que el turismo dominicano puede tener un gran futuro, como en el resto del Caribe; y que su desarrollo, según los economistas, cobra una calidad de variable estratégica, ya que puede ser usado como factor de sostén del desarrollo global de la economía nacional. La compresión cabal de estas afirmaciones deben haber conducido a la identificación y al desarrollo de los variados recursos turísticos de nuestro país, principalmente en la ciudad capital de la República, con un marcado incremento a la oferta.

    Con esto podemos conducirnos a las siguientes conclusiones:

  • La tasa de incremento de volumen turístico hasta el 1956 reviste magnitudes semejantes a la de los años posteriores, aunque los volúmenes son menores absolutamente.

  • La promoción de la llamada Feria de la Paz y Confraternidad del Nuevo Mundo, determina un orden de magnitudes en del periodo de su realización.

  • La caída posterior que se mantiene hasta 1961, en que alcanza valores mínimos, luce claramente influida por razones de carácter político.

  • En 1962 se restablecen bruscamente los volúmenes, alcanzando el máximo en el 1973.

  • La tesis de que el país tiene vocación natural para el turismo queda robustecida.

  • El período de estancamiento siguiente, vuelve a estar influido por la política, producto directo del golpe de estado de 1963.

  • 1965 no necesita comentarios.

  • A partir de 1966 se restablece el ritmo del crecimiento hasta el día de hoy, con una recesión en la curva, determinadas por las elecciones de 1970.

  • El comportamiento del flujo turístico de los años anteriores a 1966 reafirma a la alta sensibilidad que caracteriza a esta variable, respecto a la crisis de carácter político.

  • La característica que más llama la atención de este análisis es el carácter explosivo que asume el flujo turístico global de nuestro desarrollo a partir de 1966. La tasa de crecimiento entre los años 66 y 69 alcanza un 38.2%. La tasa obtenida entre 70 y el 74 es de un 38.1%. Resulta interesante comprobar que si calculamos las tasas anuales, notaremos que su ritmo de año en año, es creciente, esto es, que el crecimiento en todo el periodo se eleva al 31.6%, lo que es verdaderamente importante.

    Puede llegarse a las siguientes conclusiones:

  • Los principales mercados de nuestro turismo receptivo son los Estados Unidos, Puerto Rico, Venezuela, Canadá, en orden de importancia.

  • A partir del 1968 se presenta una curva más que correspondiente al turismo que efectúan los dominicanos residentes en los Estados Unidos, la cual toma una importancia progresiva.

  • La forma de la curva total viene prácticamente determinada por la forma de la curva de la actividad turística que se origina en los Estados Unidos.

  • Sólo en los años posteriores a 1967 se presentan influencias importantes originadas en Puerto Rico, y Estados Unidos.

  • Análisis:

    Se destacan dos hechos de importancia :

  • Pueden observarse dos picos claramente definidos, unidos por baches igualmente claros, reflejando la estacionalidad típica del Caribe: mayor flujo turístico en los meses de verano, así como en los meses de invierno. Baja actividad en el resto del año.

  • La influencia determinante en los hechos creados por la Dirección Nacional de Turismo, ya mencionados, de julio y diciembre, respectivamente. Estas corrientes forman los dos picos señalados.

  • El examen de las curvas debe llevar a la conclusión de que debe implementarse una programación dirigida a encontrar un mejor equilibrio de las curvas, con la supresión, en lo posible, de los baches.

  • El flujo turístico internacional hacia nuestro país se realiza principalmente por vía aérea. Las ultimas cifras indican que en el 1970 el 30% utilizó la vía marítima en sus viajes a nuestro país, mientras que el 70% restante utilizó el aire.

    Situación económica. Es evidente que el turismo no ha logrado altos niveles de desarrollo en nuestro país. Todavía, por ende, su impacto económico no ha podido alcanzar mayor significación. Los economistas señalan que solamente a partir de los 70 comienza a dejarse sentir su importancia en este sentido. En 1973 el turismo ingresa a la economía del país unos 50 millones de dólares, siendo superado como fuente de divisas únicamente por el azúcar y el níquel. Se estima que para el 84 al 85 se harán inversiones en este sector por una cantidad del orden de unos 150 millones de dólares, aproximadamente. Opinan igualmente, que las llegadas pueden aumentar a 240,000 en el 73, a 607,000 en el 1980 y a 830,000 en el 1985. Las divisas generadas podrían subir de 151,4 millones de dólares, a 234,6 millones en 1985, esto es, incluyendo el aporte de los dominicanos radicados en el exterior y de los que viajan por asuntos de negocios, que también son turistas, técnicamente hablando.

    Otro dato importante subraya el turismo, en 1973, significó el 31% de todas las exportaciones de bienes de este país. Hace cinco años se precisa que solamente alcanzaba el 7%. Un estudio reciente de la OEA indica que “en 1968 turismo significó 0.6% del PNB, mientras que en el estimado del 1973 es de 1.7%, lo cual significa un aumento anual del 19% del gasto turístico neto en relación con el producto total”. Agrega: “Conviene destacar que ese aumento está relacionado a un PNB de rápida expansión. La República Dominicana tiene uno de los ritmos de crecimiento más alto del mundo, con un promedio de más de 10% en términos reales entre 1968 y 1973”.

    Situación actual. El flujo turístico se ha incrementado considerablemente a partir de 1974, situando al sector como uno de los más dinámicos de la economía nacional.

    En 1974, la cantidad de turistas llegados fueron 241,072, mientras que en 1977 visitaron el país unos 381,980 extranjeros. En el 1982 el número de visitantes ascendió a 613,642.

    Del total anterior, 459,411 lo hicieron por vía aérea y 143,466 por barcos, mientras que solo 10,765 entraron por vía terrestre.

    De esa cantidad, 498,542 eran extranjeros mientras que 285,912 eran dominicanos residentes en el exterior. Por otro lado, la actividad turística aportó a República Dominicana en 1979, un ingreso de 130.8 millones de dólares, superior en 1978 en más de 20 millones.

    De ese monto, los viajeros por vía aérea aportaron al país, unos 115.6 millones de dólares, y los dominicanos ausentes 112 millones de dólares. Si se comparan en ese año las fuentes de divisas de República Dominicana, encontraremos que el sector turístico ocupó el cuarto lugar con relación a otros productos de exportación. Sólo los minerales, el café y el azúcar superaron el sector turístico. En otro sentido, la legislación turística a favorecido considerablemente al sector: en el 1979 se aprobó la ley No. 84 convirtiendo la Dirección Nacional de Turismo, en la Secretaría de Estado de Turismo, la cual se encarga de planear, programar y organizar, dirigir y fomentar, coordinar y evaluar las actividades turísticas en el país.

    En el 1980 el gobierno promulgó la ley No.1889, del 30 de julio, crearon los polos turísticos a desarrollar para hacer frente al incremento constante de la actividad del sector.

    Por otro lado, la belleza de nuestras playas y campos, los numerosos monumentos coloniales, los modernos restaurantes y hoteles, así como el relativo clima de paz social en que vive nuestro país como unos de los que tienen mayores posibilidades de incrementar el turismo en el área.

    Sin embargo, en el país sólo existen unas 8,096 habitaciones, en su mayoría concentradas en Santo Domingo, lo que crea dificultades en el acondicionamiento de los visitantes.

    Recomendaciones: los técnicos nacionales y extranjeros recomendaron al gobierno dominicano un conjunto de medidas con el fin de desarrollar el turismo en el país:

    De acuerdo con esas recomendaciones se deberá dotar de infraestructura necesaria para facilitar el alojamiento y el servicio a los visitantes.

    Se presumía que para el 1986 se necesitarían 6,418 habitaciones más de las existentes, cantidad de que debería ir en aumento, ya para el 1990 se esperaba la visita de un millón de turistas.

    Debido a que el país necesita mayores entradas de divisas, con el fin de superar la crisis económica que nos afecta, se recomienda realizar una política clara y agresiva para incrementar, a través de oficinas consulares y otros medios en el extranjero, las posibilidades turísticas del país.

    También se ha recomendado a las autoridades del turismo, el incremento del turismo interno, con el fin de disminuir la fuga de divisas originadas por la salida de los dominicanos hacia el extranjero.

    Otras de las medidas sugeridas fue el mejoramiento del trato a los dominicanos ausentes con el fin de motivarlos a visitar periódicamente el país, lo que redundaría positivamente en la economía dominicana.

    En los últimos años “la industria sin chimenea”, como le llaman al turismo, ha registrado un desarrollo impresionante, y nuestro país se ha convertido en centro atractivo sobre todo para los europeos, canadienses y norteamericanos. En 1980, por ejemplo, medio millón de extranjeros visitaron nuestro país, mientras en 1994 la cifra alcanzada fue 1,286,268 visitantes.

    Existen en la República Dominicana 7 zonas turísticas protegidas, que son:

    • Santo Domingo - La Romana.

    • La Costa Norte.

    • Puesto Plata - Sosúa.

    • Macao - Punta Cana.

    • Región Noreste,

    • Samaná - Las Terrenas.

    • Barahona.

    • Jarabacoa - Constanza.

    En tales zonas se han construido instalaciones hoteleras de primera calidad. La oferta habitacional turística, pasó de 5,394 habitaciones en 1980, a 32,425 en 1995.

    Pero, además, actualmente (noviembre de 1996), hay un proceso de construcción no menos de 30 nuevos proyectos hoteleros, la mayor parte de los mismos en la zona sur, La Romana - Macao, y en el norte, en Puerto Plata, Sosúa y Río San Juan.

    La apertura del nuevo aeropuerto internacional de Barahona, y la declaración de la provincia como polo turístico, está también atrayendo hasta allí empresas que apenas comienzan a construir amplísimos complejos turísticos de primera calidad.

    Es oportuno apuntar que nuestro país presento el año pasado uno de los promedios de ocupación hotelera más elevada del Caribe, con un 75%.

    Los principales analistas económicos dominicanos estiman que el desarrollo del turismo ha salvado la economía nacional, que ha visto reducirse su capacidad exportadora, y en tal virtud, en los últimos años registró una balanza comercial deficitaria.

    En 1995, el Banco Central estimó en casi mil seiscientos millones de dólares, los ingresos generados por el turismo.

    PROCEDENCIA TURÍSTICA, 1979

    País

    Cantidad

    Regiones

    Cantidad

    Estados Unidos

    360,358

    El Caribe

    58,662

    Puerto Rico

    6,984

    América del N.

    386,049

    Venezuela

    10,279

    América del Sur

    18,172

    Cuba

    1,991

    América Central

    2,996

    Haití

    14,437

    Europa

    28,354

    Canadá

    15,551

    Otras Regiones

    3,446

    México

    3,156

    Otros

    20,706

    Alemania

    5,429

    Australia

    275

    Bélgica

    683

    España

    5,696

    Francia

    2,952

    Inglaterra

    4,088

    Italia

    2,861

    Otros

    6,370

    Otras Regiones

    3,446

    Total

    465,262

    Total

    497,679

    VIAJEROS ENTRADOS AL PAÍS Y TURSITAS,

    POR VIA DE ENTRADA, 1973-82

    Año

    Total de Viajeros

    Total de Turistas

    Vía Aérea

    Vía Marítima

    Vía Terrestre

    Turistas *100 Viajeros

    1973

    337,858

    226,590

    178,707

    47,883

    *****

    67

    1974

    440,154

    307,675

    226,613

    81,062

    *****

    70

    1975

    429,236

    277,453

    221,795

    55,658

    *****

    65

    1976

    522,639

    361,198

    259,763

    101,435

    *****

    69

    1977

    605,136

    442,882

    309,459

    133,423

    *****

    73

    1978

    650,326

    460,401

    304,410

    155,991

    *****

    71

    1979

    743,678

    538,055

    342,578

    195,477

    *****

    72

    1980

    761,682

    570,176

    383,280

    183,143

    3,175

    75

    1981

    782,079

    617,894

    451,209

    162,565

    4,120

    79

    1982

    822,736

    613,642

    459,411

    143,466

    10,765

    75

    LLEGADA DE VISITANTES EXTRANJEROS Y DOMINICANOS

    VIA AEREA, SEGUN AEREOPUERTOS

    INTERNACIONALES AÑOS 1990-1995

    Aeropuertos

    Año

    1990

    Año

    1991

    Año

    1992

    Año

    1993

    Año

    1994

    Año

    1995

    Total General

    1,305,

    361

    1,180,819

    1,415,147

    1,608,579

    1,716,789

    1,901,703

    Las Américas

    810,789

    729,692

    831,855

    872,342

    916,641

    922,609

    Puerto Plata

    383,269

    350,764

    433,923

    532,791

    530,007

    586,219

    Punta Cana

    69,038

    60,983

    108,050

    160,567

    226,580

    340,821

    La Romana

    27,377

    25,325

    28,570

    29,228

    28,386

    38,555

    Cibao

    14,888

    14,055

    12,749

    13,651

    15,175

    13,499

    LLEGADA DE VISITANTES EXTRANJEROS Y DOMINICANOS

    NO RESIDENTES, PORVIAS AEREAS Y MARITIMAS

    AÑOS 1980-1995

    Años

    Total

    Vía Aérea

    Vía Marítima

    1980

    566,423

    383,280

    183,143

    1981

    613,774

    451,209

    162,565

    1982

    621,530

    479,962

    141,568

    1983

    601,314

    502,447

    98,867

    1984

    658,324

    562,289

    96,035

    1985

    753,005

    660,178

    92,827

    1986

    878,191

    747,089

    131,102

    1987

    1,069,020

    902,302

    166,718

    1988

    1,216,364

    1,116,364

    100,000

    1989

    1,319,122

    1,219,122

    100,000

    1990

    1,355,361

    1,305,361

    50,000

    1991

    1,230,819

    1,180,819

    50,000

    1992

    1,465,147

    1,415,147

    50,000

    1993

    1,636,379

    1,608,579

    27,800

    1994

    1,766,857

    1,716,789

    50,068

    1995

    2,022,527

    1,901,703

    120,824

    LLEGADA DE VISITANTES EXTRANGEROS Y DOMINICANOS

    SEGUN VIA AEREA Y MARITIMA

    AÑOS 1987-1988

    Vía y Origen

    Cantidad

    %

    Cantidad

    %

    Todas las Vías

    1,319,122

    ***

    1,353,361

    100.00

    Extranjeros

    1,004,622

    76.16

    1,007,864

    74.36

    Dominicanos

    314,500

    23.84

    347,497

    25.63

    Vía Aérea

    1,219,122

    92.42

    1,305,361

    96.31

    Extranjeros

    904,622

    ***

    957,864

    70.67

    Dominicanos

    314,500

    ***

    347,497

    25.64

    Vía Marítima

    100,000

    7.58

    50,000

    3.69

    Extranjeros

    100,000

    7.58

    50,000

    3.69

    Dominicanos

    ***

    ***

    ***

    ***

    ESTIMADO DE INGRESO GENERADO POR EL TURISMO

    (EN MILLONES US$). PERIODO 1990/1995

    Años

    Ingreso(US$)

    1990

    726.1

    1991

    755.6

    1992

    841.0

    1993

    1,070.3

    1994

    1,147.5

    1995

    1,568.4

    APORTE DEL SUB-SECTOR DE HOTELES, BARES Y RESTAURANES AL PRODUCTO INTERNO BRUTO (PIB)

    AÑOS 1991-1995 (EN MILLONES DE RD$)

    Años

    Producto interno Bruto

    Hoteles, Restaurantes, Bares

    Aporte

    %

    1991

    3,773.2

    160.1

    4.2

    1992

    4,075.7

    180.0

    4.4

    1993

    4,197.7

    218.3

    5.2

    1994

    4,380.2

    251.0

    5.7

    1995

    4,588.2

    292.7

    6.4

    ESTIMACION DE LA GENERACION DE

    EMPLEOS EN EL SECTOR TURÍSTICO

    AÑOS 1970, 1980, 1985, 1990-1995

    Años

    Total

    Empleos Directos

    Empleos Indirectos

    1970

    4,932

    1,644

    3,288

    1980

    20,388

    6,796

    13,592

    1985

    32,364

    10,788

    21,576

    1990

    88,549

    28,564

    59,985

    1991

    100,022

    32,265

    67,757

    1992

    113,507

    36,615

    76,892

    1993

    124,625

    40,202

    84,423

    1994

    149,561

    42,732

    106,829

    1995

    153,898

    43,971

    109,927

    Crecimiento Económico.

    Entre los años 60 y 70, las condiciones de vida de la población dominicana fueron cambiando de manera significativa, mejorando estas para algunos sectores y deprimiéndose para otros.

    Durante este periodo se modernizaron los servicios siguientes :

    • Las principales vías de comunicación del país.

    • Se ampliaron las redes eléctricas.

    • La comunicación telefónica y la dotación de agua potable también ampliaron.

    • Se crearon numerosos nuevos empleos.

    • Creció la escolaridad.

    • Se avanzo en otros servicios en el campo social.

    Las estadísticas oficiales dicen que entre 1966 y 1977 la producción eléctrica pasó de 697,386 kilovatios a 1,722,125 . el numero de teléfonos instalados se triplicó en el mismo periodo, subiendo de 33,340 a 98,442. Los vehículos de motor privados dieron un salto más brusco todavía : de 12,547 a 56,700.

    En estos años, la industria aumentó su masa laboral generando un 35,000 nuevos empleos. El estudiantado a nivel de primaria casi se duplicó, pasando de 585,000 a 903,000. Por su parte, la matriculación universitaria creció conscientemente, elevándose de 7,227 a 31,684.

    Desigualdad Social

    No obstante, el reparto social de dichos bienes y servicios, fue muy desigual, favoreciendo mayormente a las élites y algunos de los estratos de la clase media, a costa del empobrecimiento generalizado del campesino y los trabajadores asalariados rurales y urbanos.

    Por ejemplo, entre el 1966 y el 1978, se registro una excesiva concentración del ingreso per cápita en los grupos privilegiados protegidos por el Estado mediante contratas, prestamos y exoneraciones. En cambio los sueldos y salarios de los trabajadores permanecieron estancados a muy bajos niveles; a la vez, el gasto social del gobierno en salud y educación fue muy limitado.

    De hecho, en ese tiempo la pobreza se convirtió en uno de los problemas más preocupantes del país, afectando una porción cada vez mayor de sus habitantes, tanto en el campo como en los centros urbanos.

    Conforme a resultados de distintos estudios oficiales, en 1976 el 49% de la población dominicana tenía ingreso per capita por debajo de la línea de la pobreza, mientras que el 6% de los habitantes controlaba el 43% del ingreso total que se generaba en el país.

    Igualmente se estimó que, entre 1960 y 1976, los ingresos del campesinado eran equivalentes a la mitad de los que percibían los trabajadores urbanos.

    Indicadores Sociales

    Producción:

    • Tenencia de la tierra.

    • Agrícola.

    • Pecuaria.

    • Industrial.

    Población:

    • Economía activa.

    • Empleo.

    • Desempleo.

    Servicios básicos:

    • Salud.

    • Salubridad.

    • Vivienda.

    • Educación.

    • Electricidad.

    • Comunicación.

    • Transporte.

    • Alimentación.

    • Áreas verdes de recreación.

    Trabajo.

    A comienzos de la década de 1990, la sociedad activa de la República Dominicana, superó los 2,3 millones de trabajadores. Se estima que el 49% de éstos se dedican a la agricultura, el 18% a la industria y el 33% a los servicios. En 1988 se fundaron dos de los principales sindicatos del país, la Confederación de Trabajadores Dominicanos y la Unión General de Trabajadores Dominicanos.

    Salud y Bienestar Social.

    En el 1964 el gobierno dominicano comenzó un programa encaminado a elevar los niveles sanitarios del país. En todas las grandes ciudades se construyeron redes de drenajes, plantas para el tratamiento de basuras y acueductos. Se establecieron varias agencias gubernamentales con el propósito de incrementar las instalaciones para el suministro del agua.

    Los programas del gobierno han brindado algunos servicios sanitarios, pero el país no cuenta con un sistema integral de bienestar social. A mediados de la década de 1980 había más de 3,100 médicos.

    EXPORTACIONES TOTALES POR VALOR FOB SEGÚN MESES

    ENERO - DICIEMBRE

    1988-1993.

    Mes

    1989

    Valor FOB

    (en millones US$)

    1990

    Valor FOB

    (en millones US$)

    1991

    Valor FOB

    (en millones US$)

    1992

    Valor FOB

    (en millones US$)

    1993

    Valor FOB

    (en millones US$)

    1994

    Valor FOB

    (en millones US$)

    Total ............

    817.5

    735.5

    658.3

    562.4

    504,029,256

    625,915,127

    Enero ...........

    47.3

    130,174,260

    41,883,640

    Febrero ........

    69.7

    25,228,829

    40,133,938

    Marzo ..........

    64.3

    55,582,104

    38,408,438

    Abril ............

    51.4

    60,340,577

    65,003,027

    Mayo ............

    54.6

    56,610,575

    60,297,378

    Junio ............

    134.8

    38,556,826

    70,762,980

    Julio .............

    85.9

    62,762,604

    59,550,194

    Agosto .........

    73.5

    54,890,165

    37,780,331

    Septiembre ...

    79.1

    26,609,746

    46,662,264

    Octubre ........

    75.2

    35,680,740

    59,925,255

    Noviembre ...

    72.2

    32,173,055

    62,111,912

    Diciembre ....

    81.7

    33,408,419

    44,232,615

    REPÚBLICA DOMINICANA.

    DEUDA EXTERNA.

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    (Millones de US Dólares) Estimación Proyección.

    1991

    1992

    1993

    1994

    1995

    1996

    1997

    1998

    1999