Sociedad, economia y cultura en la España liberal

Historia de España. Ilustración. Clases sociales. Libertad de imprenta

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SOCIEDAD, ECONOMÍAS Y CULTURA EN LA ESPAÑA LIBERAL

LA DEMOGRAFIA. LA CIUDAD Y EL CAMPO.

UNA POBLACION EN LENTO CRECIMIENTO.

Hubo un lento desarrollo de la población española, el crecimiento poblacional fue limitado en todo el primer tercio del siglo, fue mas rápido en los años cincuenta. La Restauración de la Monarquía se inicio con algo mas de dieciséis millones de habitantes.

EL MANTENIMIENTO DE UN REGIMEN DEMOGRAFICO ANTIGUO.

El grado de modernidad demográfica de una sociedad es medida por las tasa de mortalidad y natalidad. En España la evolución fue mas lenta, la combinación de alta natalidad y elevada mortalidad se explican por la pervivencia de una economía antigua, con periódicas crisis de subsistencia, y deficiente higiene publica que favorecía las epidemias como el cólera.

GRANDES DIFERENCIAS REGIONALES.

Diferencias en la distribución de la población, diferentes provincias poseían mayor natalidad, y los núcleos urbanos experimentaron un crecimiento superior al de la media, debido a razones de carácter económico( Cataluña y Madrid)

LA EMIGRACION

Prosiguió el desplazamiento hacia las colonias hispanoamericana, a pesar de la ruptura del vinculo político. Al principio fue ilegal y clandestina, se intento dirigir hacia las colonias españolas que aun quedaban, Cuba y las Antillas.

La emigración transatlántica se dirigía en un primer momento hacia Cuba, y solo en un segundo hacia Argentina. La procedencia de los emigrantes era de regiones costeras o insulares.

La emigración en le interior dela península se dirigía desde las zonas del interior hacia las capitales y grandes centros de población.

UNA URBANIZACIO CRECIENTE.

A mediados del SXIX hubo un creciente progreso de la urbanización. Se promovió la desaparición de las murallas y cercas que rodeaban a las ciudades y la creación de planes urbanística destinados a la expansión urbana. La desaparición de las murallas medievales tuvo lugar a mediados del S XIX, y se elaboraron planes de ensanche en retículas geométricas de manzanas.

UNA NUEVA SOCIEDAD

LAS CLASES DIRIGENTES

Nobleza, burguesía y clases medias constituyeron en la España de mediados de siglo el indisputado sector dirigente, existiendo un mínimo de contribución para legar a adquirir la condición de ciudadano con plenitud de derechos.

LA NOBLEZA

Mantuvo un poder social impresionante, mientras que el político era decreciente. Este sector de la población estaba compuesto por aquellas que personas que ocupaban las cabeceras de las listas de contribuyentes.

En lo años centrales del SXIX existió una permeabilidad del estamento nobiliario, nuevos títulos procedentes de los negocios y de los servicios políticos o militares a la Monarquía. Pero el peso social existente no se encontraba relacionado con el político.

LA BURGUESIA

La gran burguesía nace y se desarrolla principalmente en estos momentos. No se trataba de una burguesía industrial, eran propietarios de tierras, comerciantes arrendatarios de servicios públicos.

LA CLASE MEDIA

Estaba formado por un universo muy plural, en parte no acogidos con la condición plena de ciudadanos, ya que carecían de pago de una contribución suficiente. Esta clase media se encontraba compuesta por:

  • Clase media burocrática: empleados. Fenómeno de la cesantía, gran peso del ejercito dentro de la administración y poquisimos profesionales de la educación.

  • Clases profesionales: dedicados al comercio.

  • Fabricantes: apenas aparecen en el censo de 1860.

EL PUEBLO

La barrera entre el ciudadano y quien pertenecía a los sectores populares estaba señala por la propiedad.

LAS PROTESTAS POPULARES.

El protagonismo de las clases populares quedo reducido a un genero de irrupción violenta y periódica, queja ante situaciones de presión económica o de resistencia frente al Estado. Hubo crisis de subsistencia, tanto en el medio rural como en le urbano.

Aparecieron las sociedades de seguros que permitían, a través del ahorro, la redención de esta obligación en el caso de que la suerte fuera adversa. Este sector social, en especial el urbano, fue liberal radical o exaltado, igualitario y juntero.

LOS OBREROS.

Esta plebe admitía la denominación de proletariado, aparecían como trabajadores de las fabricas. Tuvieron un protagonismo político importante durante la regencia de Espartero como en el bienio progresista.

Temprana organización en sindicatos, debido a las malas condiciones de trabajo a las que estaban sometidos.

SIRVIENTES Y MENESTRALES.

El proletariado industrial era excepcional, en la sociedad todavía estaba patente el recuerdo del Antiguo Régimen.

Las clases populares poseían un salario poco seguro y elástico. Durante el SXIX hubo una lenta mejora del nivel de vida, y en la dieta alimenticia, aunque persistieron los problemas graves de la vivienda urbana.

LOS CAMPESINOS

Las clases populares en el campo estaban en peor diputación que en el medio urbano, sus ingresos solo existían si había trabajo. El paso del señorío eclesiástico o nobiliario a la propiedad burguesa trajo consecuencias explosivas. Se dio la sublevación de Loja (1861), con su dirigente Pérez Alamo, iniciando un tipo de protesta cíclica, que luego se expresaría mediante los movimientos ácratas.

Una parte de las privaciones de las clases sociales era consecuencia directa del analfabetismo. Estuvieron muy presentes los proyectos de instrucción publica, legados por la ilustración, en la gestión de los liberales españoles, pero distaron mucho de traducirse en la realidad. Este analfabetismo tenía una especial gravedad dentro del sector de la mujer.

LOS POBRES DE SOLEMNIDAD.

El Estado asumía el “cuidar” de ellos, en las Leyes de Beneficencia, sin que ello permitiera la integración social de estos sectores.

ECONOMIA

ESTANCAMINETO AGRARIO Y APERTURA AL EXTERIOR

Los efectos de la guerra en la economía española habían sido muy graves. Se recurrió a la construcción del ferrocarril con la necesidad de remediar los desperfectos causados durante las etapas anteriores.

Hasta 1840 la agricultura estaba en un profundo estancamiento económico por motivos políticos internos, además de la ruptura de relación con las Indias. Existía una dualidad entre el mundo rural y el urbano. Había un retraso en sentido cronológico en relación con lo que sucedía en otros piases.

AGRICULTURA.

Cambios técnicos lentos, y hasta bien entrado el siglo, perduro un tipo de crisis característico del mundo del Antiguo Régimen. Esas crisis perjudicaban a los sectores más humildes y los pequeños propietarios debían recurrir a préstamos.

Aun así se experimentaron cambios, con una mejor articulación del marcado nacional y de las relaciones con el exterior, mejor adaptación de los cultivos a las peculiaridades de la tierra y un aumento general de la producción. Especialización de los cultivos, el sector agrícola comenzó a adaptarse al mercado nacional e internacional. También se adaptaron al mercado las colonias americanas, pese a su independencia política.

El aumento de la superficie de cultivo produjo también un importante incremento de la producción.

EL MUNDO URBANO.

España se caracterizó por su dualidad entre mundo rural y un mundo urbano, en el que comenzó una transformación en sentido capitalista alrededor de la década de los 40 y posteriormente con los progresistas. Pero todo fue consecuencia de la apertura hacia el exterior. La reconversión de la Deuda por Bravo Murillo, a mediados de siglo fue un desastre, la cotización de la Deuda de España quedó suspendida en Londres. Pero con la llegada del bienio progresista la situación cambió. Se reformó la legislación del Estado y en 1856 se regularon las sociedades de crédito y bancos de emisión y debido al capital invertido del extranjero se pudo llevar a cabo la inversión en el ferrocarril. Y en periodo de la Unión Liberal se prosperó financieramente. La economía española se abrió hacia el exterior, Gran Bretaña y Francia. Los problemas de la deuda continuaban pero con la llegada de la industrialización se conseguiría solucionar paulatinamente. La economía española tenia problemas endémicos, pero empezaba a asentar las bases para la industrialización.

LA INDUSTRALIZACIÓN Y LOS TRANSPORTES

La mayor apertura de la economía española facilito el proceso de industrialización en estas fechas y se debió en parte a factores derivados de las condiciones materiales del país.

Entre la burguesía rentista había grupos emprendedores. Se importó maquinaria y productos siderúrgicos ya que España no podía ofrecerlos.

LA SIDERURGIA.

La industria comenzó por la siderurgia, siendo zonas marcadas por la de las materias primas. Eso explica que se sucedieran tres foco s de desarrollo siderúrgico, sin que hasta el último cuarto de siglo se llegara a una ubicación definitiva.

LA INDUSTRIA TEXTIL.

En la industria textil catalana se localizaban tres cuartas partes del capital social en sociedades anónimas del país, siendo capaz de mantener contacto comercial con América.

Se importo maquinaria británica, mecanizando la industria lo que conllevó a las protestas de artesanos. La industria textil empujo el crecimiento de la industria en general.

EL DESARROLLO DEL FERROCARRIL.

El ferrocarril influenció la vida de los españoles de forma directa. No se podía concebir otro transporte más eficiente debido a la complicada orografía. Hasta 1855, los proyectos de Fernando VI no se llevaron a cabo. Se comenzó a planificar en 1844. Las líneas relacionaban importantes ciudades, y en 1848 se abrió la línea Barcelona-Mataró que resultó rentable y muy apropiada. Otras líneas fueron Madrid y Aranjuez, otra línea permitió transportar carbón asturiano, desde la cuenca minera hasta Gijón. En 1855 se podían contabilizar 475 Kms. de ferrocarril. En ese mismo año una nueva legislación cambió la situación. Se optó por una red radial centrada en Madrid, con una serie de concesiones y franquicias destinadas a la construcción de las líneas. En 1868 ya había unos 5000 Kms. de vía. Las principales compañías que nacieron entre los años 56 y 58, eran francesas ( Norte, Madrid-Zaragoza-Alicante, y Ferrocarriles Andaluces).

La construcción de caminos y del ferrocarril supuso un cambio en la vida española ya que se permitió un mejor comunicación. Y todo ello tiene consecuencia en la creación de un mercado nacional, y así la difusión de los productos agrarios.

La comunicación postal se adquirió como un servicio público y el ferrocarril contribuyó mucho a ello. En 1849 apareció el sello y también por esas fechas se difundió el telégrafo eléctrico, hasta entonces exclusivo del Gobierno o de la casa real.

LA MINERIA.

La minería no creo directamente ninguna industria, pero supuso una importante capitalización que tendría un decisivo resultado sobre la evolución económica española.

CULTURA

EL ESTADO Y LA CULTURA

El cambio a una sociedad liberal supuso el establecimiento de un régimen de libertad de prensa dentro de unos limites señalados por las leyes..

EL ESTADO, NUEVO MECENAS.

Sustitución de los antiguos mecenas de la cultura, por el Estado. Estableció unas normas legales por las que se regia la actividad cultural y el mundo de las ideas. Reguló, por ejemplo, la enseñanza universitaria y secundaria, además de Escuelas Especiales destinadas a los saberes técnicos. Además de esto, lo catedráticos deberían de ser nombrados mediante el procedimiento de la oposición.

GRAN DIFUSION DE LIBROS Y PRENSA.

La libertad de imprenta permitió la difusión de la educación y también de la prensa. Las grandes editoriales contribuyeron la conservación y difusión de las obras de los clásicos españoles. Aparte de la literatura de cordel, la novela por entregas perteneció a este genero.

A lo largo del SXIX la prensa se convirtió en un instrumento esencial de lucha política y de difusión de las ideas. A mediados del siglo, aparece un tipo de prensa que adoptaba una posición independiente de los partidos, que pretendía influir directamente sobre la opinión publica.

MADRID, CAPITAL CULTURAL.

Madrid se convirtió en el centro cultural y político del país.

El Museo del Prado, construido por Fernando VII, alojó las obras de arte reales y las procedentes de la desamortización. En 1868 se nacionalizó. Las exposiciones nacionales de pintura se establecieron en 1856, las cuales podían ser compradas por el Estado y una remuneración a los autores de diversas formas, por ejemplo premiándoles como profesores en las principales instituciones del país. En 1850 se edificó el Teatro de la ópera. Y en el 1866 se comenzó a construir la Biblioteca Nacional y hasta fin de siglo no se inauguraría, también alojó al Museo Arqueológico. Se crearon Academias como las de Jurisprudencia y Legislación y la de Ciencias Morales y Políticas.

Madrid albergaba tanto centros culturales privados como públicos. Por ejemplo el Ateneo, lugar de importantes debates filosóficos, políticos e incluso literarios. Hubo otros como: el Liceo Literario y Artístico o el Fomento de las Artes destinadas a un sector social, como el obrero.

LA FORMACION DE UNA IDENTIDAD NACIONAL.

Se pasa de la existencia de la realidad nacional como unidad a la difusión de un sentimiento de identificación con la misma. A mediados del siglo existieron dos versiones del nacionalismo, una moderada y potra progresista, dando lugar a interpretaciones relativamente distintas.

El Estado apoyaba a la cultura, difundiéndose un sentimiento de identificación de la misma por parte del Estado. Pero el problema más grave en España era el analfabetismo extendido. Un papel decisivo correspondió a la historia. A mediados de siglo existían dos versiones del nacionalismo español, una moderada y otra progresista. Ambas dieron interpretaciones distintas. Entre sus autores estaban Mariana y Modesto Lafuente.

También la historia se representó en cuadros, pintura oficial por excelencia que alcanzó su mejor expresión en los años centrales del siglo. Hubo dos versiones, la moderada de Casado del Alisal y otra de Gisbert.

EL MOVIMIENTO DE LAS IDEAS Y DE LA SENSIBILIDAD.

El liberalismo doctrinario que influyó sobre el grupo moderado de la época isablina, y el socialismo utópico vinculado con los grupos mas radicales dentro del liberalismo.

EL ESPIRITU ROMANTICO.

El liberalismo coincide con la difusión del movimiento romántico. El romanticismo constituyó una realidad cultural que no se extinguió con la primera generación que le vio triunfar, sino que perduro a lo largo de todo el siglo.

También fue característico del romanticismo la recuperación de las culturas regionales y de las nacionalidades periféricas.

LAS ARTES PLASTICAS.

El romanticismo fue de una introducción muy lenta. Pero en la pintura se estableció un gran cambio donde aparecieron modificaciones en la condición social e histórica del artista, aunque no fue así en la arquitectura y en la escultura, en las que permanecía el clasicismo. En la pintura el artista pertenece a una corte o a la familia del monarca. En el campo del retratismo aparece Federico Madrazo como ilustrado de este plano. Y ya con el transcurso del tiempo aparece el tratamiento realista de la pintura, alejándose tanto del clasicismo como del romanticismo. Un ejemplo de ello fueron Eduardo Rosales o Mariano Fortuny.

LA MUSICA.

Percepción muy tardía de la gran música sinfónica del siglo, mientras que se mantiene una acusada influencia de la opera italiana. La música española se caracteriza por una evolución hacia el casticismo.

LITERATURA Y ENSAYO.

La literatura española siente la evolución del romanticismo al realismo. Sobre todo en la narrativa, porque el teatro y la lírica todavía permanecerán vinculados al romanticismo.

Autores de la época son Fernán Caballero, Bretón de los Herreros y Campoamor ó Juan Valera, los cuales se identificarán con características distintas. Literatos como Clarín y Pérez Galdós, pertenecerán a la visión realista. Pero esta corriente también afectó al panorama ideológico, predominando el liberalismo doctrinario. Por ejemplo en Jaime Balmes, Mariano José de Larra o en Flórez Estrada.

En la filosofía tuvo influencia el pensamiento Krausista, y se percibe en Julián Sanz del Río. La característica de este pensamiento fue un racionalismo armónico, la filosofía como un saber de salvación. Este autor fue el artífice de un liberalismo alejado del moderantismo y del progresismo. Sin ello no se entiende la significación del Sexenio Democrático.

Sociedad, economía y cultura en la España liberal

2ºBto D