Sociedad chilena en el siglo XX

Esperanza de vida. Urbanismo. Geografía humana. Relaciones sociales. Cambio generacional. Consumismo. Familia. Administración. Sanidad. Inserción laboral. Mujeres. Política social

  • Enviado por: 302
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
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EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD CHILENA

EN LOS ÚLTIMOS 100 AÑOS

A lo largo de este último centenario, nuestra sociedad ha sufrido cambios vertiginosos, tan profundos como lo ha sucedido en todo el mundo; de poseer gran prosperidad dado a la exportación del salitre durante las primeras dos décadas del siglo pasado, caímos en la crisis más grande de nuestra historia: “la crisis del `29” donde nuestra producción cayó un 70%; y luego, tras años de trabajo, aspiramos a ser el país más desarrollado dentro de Latinoamérica. De una sociedad políticamente activa, hemos pasado a poseer una sociedad políticamente inactiva; de una sociedad poco ostentosa e imitativa, pasamos a ser preocupadas por aprovechar al máximo lo que tenemos y no gastar en lo innecesario, para luego transformarnos en consumistas compulsivos; conflictos políticos, entre clases sociales presentes durante toda nuestra historia nos han caracterizado de acuerdo al estrato perteneciente de cada cual; prejuicios que antes no existían y que ahora sí, temas que antes nunca se tocaron y que tras cien años sí.

Aspectos en la economía que han influido de sobremanera las condiciones sociales de los estratos existentes, las percepciones de mundo y la cosmovisión de la sociedad, de una generación a otra han variado las formas de vestir, de hablar, de enfrentar el futuro, las relaciones humanas, la tecnología, el consumismo, en fin, tantos aspectos de la sociedad que se han trasformado en el último centenario.

En fin, tantos aspectos habidos y por haber, han variado de una forma u otra, profundamente como también no, dentro de nuestra sociedad.

Este trabajo de investigación busca mostrar la sociedad a lo largo del último siglo dentro de los siguientes aspectos: esperanza de vida, expectativas de las personas frente a su futuro, educación y algunas de sus más relevantes características, las relaciones humanas y cómo eran, equipamiento urbano, salud; además de mostrar las diversas entrevistas realizadas a personas pertenecientes a diferentes generaciones dentro del lo que fue el siglo XX.

Sociedad:

Esperanza de vida

En 1920 su esperanza de vida era de un bajo índice. Que no aumentaba hacia la edad de las mujeres en 32,2 y los hombres con 30,9 años aprox. Esto se debe a las condiciones de higiene, y por tanto de salud, eran muy precarias. Se trabajaba entre doce y catorce horas diarias (el obrero del salitre en el norte de chile), sin descanso el día domingo (este se hizo obligatorio solo en 1907). Las condiciones del trabajo eran altamente riesgosas puesto que los cachuchos, donde se procesaba el caliche, no tenían rejas de protección y era fácil caer en ellos.

Por otro lado el campesino que arribaba a santiago, llegaba a una ciudad que no tenía las condiciones mínimas para recibirlos: no nos referimos al alcantarillado o agua potable (que habría sido un lujo), sino que santiago tenía un enorme déficit de viviendas y sus habitantes vivían hacinados en los conventillos, hileras de pequeñas piezas sin ventanas y sin luz a lo largo de una ínfima callejuela donde las mujeres lavaban y cocinaban. Por la calle corría la acequia que hacía las veces de alcantarillado. En 1910 se contaban en la capital 1600 conventillos, en los cuales vivían 75.000 personas, es decir 46, 875 personas por conventillo. Los sectores populares vivían en una promiscuidad que fue caldo de cultivo para todas las enfermedades infecciosas: cólera, viruela y el tifus, cobraron muchas vidas.

Hacia el año 1920 la esperanza de vida aun era baja, por lo anterior mencionado.

De la segunda a cuarta década de nuestro siglo anterior la esperanza de vida iba llegando a los 41,8 años aproximadamente en el año 1930 para las mujeres y los hombres alcanzaban a los

39,5, gracias a los adelantos científicos, mayor acceso a salud pública y mayor preparación superior, además muchos de la población que trabajaba en minería emigraron a la ciudad, y ya no tenían el riesgo de intoxicación y muerte por accidente laboral. En la ciudad tenían la posibilidad de trabajar en ocupaciones que no implicaban tanto desgaste psicológico y físico.

A mitad del siglo XX las personas ya tenían mas prosperidad en sus años y longevidad, en estos tiempos (1950) el promedio de esperanza para la población femenina era de 56,8 años aproximadamente, en comparación del hombre que era de 53,0 años, a pesar de la poca diferencia de edad, esta a través del tiempo se va a distanciar aún mas con el hombre viviendo menos.

En la época de los 60 la mujer ya rodeaba los 59,9 años, en un trecho bastante distanciado del hombre que su longevidad no superaba los 54,4 años aprox. Esto se debe a que los hombres hacían trabajos pesados, ya sea en la agricultura, ganadería, industrias y comercio.

En los años 70 se contaba con una expectativa de vida de 64,7 años. A diferencia de los hombres con un 58,5 por muerte natural.

Para mediados de 1980 la mujer alcanzaba un índice más alto, distanciándose aun más del hombre, de 74,2 y su contrario tenía un índice de 67,8.

Durante el gobierno del Patricio Aylwin (1993) la población femenina promediaba en su edad: 77,3 y el del hombre un 71,4

En la actualidad las mujeres tienen un índice muy alto, de 80,4 años y avanzando. El hombre contaba con un promedio de vida de 74,4 años de longevidad.

El aumento del índice del porcentaje de esperanza de vida durante los últimos 100 años, se debe a la implementación de la salud en la sociedad y a la facilidad de acceso de ésta, además de las políticas de implementación de proyectos para fomentar la higiene ambiental, los hábitos (como por ejemplo durante la segunda mitad del siglo XX) de aseo, etc. en la sociedad, crean conciencia y por ende, mejoran la calidad de vida y su longevidad.

Entre los años 1900 y 1940 la alta mortalidad se explica principalmente por las condiciones de higiene y los deficientes servicios de salud pública. En este periodo la esperanza de vida era baja. Entre 1919 y 1922, por ejemplo, el promedio de vida era de 32 años, y una década más tarde, alcanzaba solo a los 40 años. La mortalidad infantil también era muy alta, llegando a registrarse, en el año 1935, 25,7% de defunciones de niños menores de un año, una de las tasas más altas del mundo.

A partir de la década del '40, esta situación fue variando de manera notable; se dieron importantes pasos en materia de salud, como creación de Direcciones generales como la de Protección a la Infancia y Adolescencia (Protinfa), Servicio Médico Nacional de Empleados, creación de las Mutuales de Seguridad para la protección de trabajadores contra riesgos y consecuencias de accidentes del trabajo (1958), fomento y recuperación de la salud de los obreros, esposa e hijos hasta los 15 años, progreso en las condiciones de la higiene además de mejorar significativamente las redes de agua potable y alcantarillado. Con estas condiciones favorables, aumenta progresivamente la esperanza de vida (1940: 41,8 años y 1960: 57,1 años).

El resultado de este transcurso se observa en el alto proceso de crecimiento de la población chilena, que alcanzó su nivel máximo en 1960, con una tasa de crecimiento 2,5% anual.

Desde 1965 en adelante, la tasa de natalidad decrece, en parte respondiendo a un mayor desarrollo económico y social que favorece acciones de planificación familiar establecidas a partir de 1962 por el Servicio Nacional de Salud. En 1991 la tasa de natalidad era de 21,3% y la de mortalidad general era de 5,6%, lo que da un crecimiento vegetativo de 1,57% para ese año.

En fin, el hecho de que la esperanza de vida en nuestro país haya ido en aumento se puede atribuir, como ya mencionamos, al perfeccionamiento y al desarrollo de las políticas sociales implementadas a los largo de estos últimos 100 años, que fomentaron el mejoramiento en la calidad de la salud y de las condiciones del entorno, tanto como en la posibilidad de de que la población accediera a éstos. De esta forma es como, dentro del contexto histórico actual, podemos indicar una esperanza de vida cercana a los ochenta años de edad.

'Sociedad chilena en el siglo XX'

Expectativas frente al futuro

Las expectativas sociales frente al futuro, durante estos años se definían por el sector social a quien perteneciera la persona y de acuerdo al sexo de quien esperara algo para su futuro.

En sí todos podían optar por recibir una educación (al menos primaria y hasta cuarto año básico), sin embargo existían innumerables factores que hacían que no todos tomaran este rumbo.

Primero: si dicho sujeto pertenecía a la oligarquía y además poseía apellido, lo claro, para él, era llegar a ser el ideal masculino: una mezcla de gentlemen inglés y del bon vivant francés. Para ello tendría una educación bajo la tutoría de Los Padres Franceses o el Instituto Inglés, por ejemplo; luego de la primaria tendría las posibilidades y las apremiantes para seguir con la educación media y, por último ingresaría a alguna universidad para sacar el título, por lo general, de abogado. Luego, concurriría a los centros sociales de los notables: el Club de la Unión, el de Septiembre, el Club Hípico o a alguna de las mansiones de prominentes hombres públicos que mantenían tertulias en sus salones; si tenía algún pariente o si se hacía conocido por su riqueza o por alguna de sus alianzas con familias de renombre gracias a algún matrimonio adquirido o sólo por su apellido, podría formar parte de la clase dirigente del país.

Junto con lo anterior podemos agregar que, gracias a su capacidad de adquisición y a su cosmovisión adquirida por la pertenencia a esta clase social, este sujeto se dedicará a gastar el dinero para mantener el “buen tono”, es decir, para mantener un estilo de vida liviano y frívolo; realizará viajes a Europa para adquirir una cultura limitada a imitar la moda y el estilo de vida burgués europea. Si el dinero escaseara, adquirirá créditos con facilidad.

Quien perteneciera a la clase media tenía como expectativas recibir una educación otorgada por el Estado y obligatoria hasta cuarto básico (ésto sólo después de la segunda década del siglo en cuestión), muy pocos recibieron la educación básica y media completa, y aún menos recibieron un título universitario. Si llegaban a ejercer algún trabajo independiente, éste sería como profesional, agricultor mediano o como comerciante minorista, de lo contrario sus ingresos y por ende lo que tendría en el futuro dependería de la burocracia.

Con respecto a su forma de vida podemos mencionar el comportamiento imitativo de su clase antecesora. Aparentará una buena vida, holgada económicamente y apenas salga de la indigencia, gastará sus ahorros para adoptar la concepción de “gasto” tan propio de la oligarquía. Sin duda será tachado de “siútico” por ésta.

Sin embargo, dentro de la clase media se logró formar círculos artísticos y literarios de donde salió una cantidad de ensayistas y literarios. Tales como: Baldomero Lillo, Carlos Pezoa Véliz, Mariano Latorre, Alberto Rojas Jiménez, Manuel Rojas, José Santos González Vera, Pablo Neruda.

Las mujeres también aportaron al surgimiento de esta clase incursionando en la vida profesional. En 1907 había tres abogadas, siete médicas, diez dentistas, diez farmacéuticas y 3.980 profesoras. A pesar de ello, las cifras de mujeres ejerciendo alguna labor eran muy reducidas. Por lo general - al igual que en la clase alta y en los sectores populares -, las mujeres se casaban a muy temprana edad (entre los 15 y 17 años), dedicándose por ende, toda su vida a la labor doméstica.

Y por último, si el sujeto en cuestión perteneciera a alguno de los sectores populares, sus expectativas frente al futuro más que sueños serían una obviedad de vida.

Si era hijo de inquilino, lo lógico para él será permanecer arraigado a la tierra durante toda su vida (la totalidad se iniciaba en las jornadas laborales desde muy temprana edad) y ser inquilino. Trabajará para el patrón y luego para los hijos del patrón. Vivirá en la casa que se le será entregada por trabajar para el terrateniente, tendrá una pequeña chacra donde podrá cultivar productos para su subsistencia, podrá obtener leña del mismo terreno al igual que alguno de los productos producidos en la tierra donde trabajará. Se casará posiblemente con alguna prima (las parejas entre parentesco por esos años no eran mal vistas) que trabaja en el latifundio. Su mujer, al igual que él, puede o no ser hijo legítimo, puesto que sus madres pudieron haber sido ultrajadas por el mismo terrateniente a quien le ofrecen sus servicios, tal como con bastante probabilidad lo será la esposa del sujeto en cuestión.

También puede dedicarse a ser peón y formar parte una masa laboral nómada, que recorrerá los campos para emplearse en los períodos de mayor demanda de trabajo a cambio de un sueldo.

Si éste mismo campesino se arribaba a Santiago, llegará a vivir en un conventillo, donde deberá enfrentarse a condiciones inhumanas y en donde - si tiene suerte - vivirá hasta los treinta años. Se dedicará a laborar un mínimo de doce horas diarias, durante las cuales su mujer se propondrá en la crianza de los niños, lavará y cocinará a lo largo de la ínfima callejuela del conventillo y en el mismo lugar en que una acequia hará las veces de alcantarillado.

Si, de lo contrario, este sujeto decidía marcharse al norte de Chile, a las oficinas salitreras, tampoco tendrá mayores expectativas en cuanto a oportunidades para surgir económicamente ni respecto a calidad de vida puesto que el panorama contaba con extenuantes jornadas laborales de 12 a 14 horas diarias, sistema de pago consistente en fichas canjeables por productos monopolizados dentro de la salitrera, viviendas que no solventaban ni el número de habitantes ni las condiciones climáticas. El panorama era bastante similar en el sur, en las minas del carbón, por lo que cabe concluir que durante los dos primeros decenios del siglo XX las expectativas de vida del sector popular se limitaban a un marco de vida precaria, sin comodidades materiales y sin acceso a la modernidad ni a la nueva cultura urbana; algo que muchas veces se “anestesiaba” con los vicios.

En los siguientes años (1930) la expectativas hacia el futuro comenzaron a decaer, ya que todos los sueños que pensaban cumplir con los frutos del salitre, pero después de su caída, la gente comenzó con la migración campo-ciudad, sin muchas ganas en si pero sabían que de alguna manera ganarían algo en el centro de chile.

En 1940 las expectativas de vida no eran muy fructíferas, las mujeres solo pretendían vivir a costa del hombre (como sus padres), en pocas palabras las mujeres servían y los hombres mandaban, el hombre comenzó a hacer trabajos muy forzados y hacer el papeleo que conocemos en estos tiempos. La mujer, a pesar de llegar a tener trabajos de corto tiempo, nunca pesó en estudiar ni crearse una idea de trabajar y crear una familia por si sola, ya que era mal visto y la sociedad las tenía convencidas de que no lo lograrían.

A mediados del siglo XX, las expectativas hacia el futuro social era muy escaso ya el ingresar al bachillerato comenzaba a ser un sueño medio masivo, las mujeres comenzaron a tener trabajos aunque pequeños como hacer el aseo, o planchar en casas ajenas. El hombre por su lado comenzó con los trabajos de oficina y a primar la región metropolitana, y la zona centro sur para instalarse y así cumplir el sueño de muchos.

Para la década de los ´60, Chile ya era un país con alza económica media y por esta razón y mas fue elegida para hacerse el mundial de fútbol en 1962, con este evento hacia lugar a la vista gorda frente a los problemas sociales, políticos, económicos y administrativos de nuestro Chile, los pensamientos hacia el futuro se hacían cada vez mas grande y la gente comenzaba a creer en el país.

En la década de los 70, Allende tenia el país en decadencia económica, pero en alza social, y al ver este problema de un porvenir pobre y de igualdad Augusto Pinochet Ugarte realizo el golpe de estado de Chile, en el año 1973 la gente comenzó a tener miedo de perder sus sueños y muchos emigraron a otros países buscando un futuro mejor, en realidad las expectativas en esta época eran simplemente salir de la represión del gobierno dictatorial.

Durante 16 años la gente no creía en surgir en un país comandado y bajo medidas estrictas de pensamiento, por lo que solo trabajaban en trabajos de bajo sueldo y sin muchas opciones de crecer internamente en su empresa. En esta época además comenzó el consumismo con la inflación del dinero y sus ramificaciones posteriores.

En los 90 había una prosperidad alta, en comparación con los años anteriores, en nuestro país por lo que la gente comenzó a formar su casa propia y con esto expectativas mas altas de lo normal como el estudiar en la universidad y ser profesional en el ámbito laboral, hasta el día de hoy la gente comienza a estudiar e incluso a perfeccionar sus estudios mediante licenciaturas y post-grados llegando a los 16 años de educación promedio del chileno.

Educación

Durante el siglo XIX se inició la formación de un sistema educacional que se dividió en dos secciones fuertemente diferenciadas. Por un lado, la instrucción primaria, de carácter elemental y masivo; por el otro, la instrucción secundaria y superior, de carácter selectivo y orientada a las élites. Con el tiempo, la segunda se convirtió en un importante mecanismo de ascenso social para los grupos medios emergentes, mientras que la primera mantuvo durante todo el siglo su carácter masivo y orientado a dar una instrucción básica y elemental.

Tras la promulgación de la Ley de Instrucción Primaria en 1860, el Estado se convirtió en el principal sostenedor de la educación. La ley garantizaba la gratuidad de la enseñanza primaria y la responsabilidad fiscal con respecto a ésta. El sistema educacional quedó dividido en dos sectores: la educación primaria pública, a cargo del Estado y las municipalidades; y la educación primaria particular, que abarcaba tanto escuelas pagadas (en su mayor parte católicas) como algunas gratuitas pertenecientes a la Sociedad de Instrucción Primaria y otras sociedades filantrópicas.

A partir de 1850, la acción educativa estatal se orientó a organizar y fortalecer la institucionalidad de la escuela, soporte básico del sistema educativo nacional. Las prácticas pedagógicas tendieron a reforzar la disciplina, separando a los alumnos en cursos y niveles, imponiendo horarios, homogeneizando el uso de textos -como los silabarios - y estableciendo un sistema de premios y castigos, así como evaluaciones anuales del desempeño escolar. El segundo ámbito tiene relación con la institucionalización de la escuela en cuanto a fuente de conocimiento y verdad. En la década de 1880, se introdujeron métodos pedagógicos desde Francia y Alemania.

Durante los años 1900 y 1920 no existieron cambios significativos en el ya mencionado sistema educacional. Continuó imperando el principio de estado docente, cuyas expresiones fundamentales eran la enseñanza primaria gratuita y la Universidad de Chile, que controlaba la educación secundaria.

Sin embargo los índices de analfabetismo alcanzaban a un 49,7% en 1907, y alrededor de un 36,7% hacia 1920. Estas cifras se deben, sin duda, a la estratificación discriminatoria entre los niveles primario, secundario y superior. Como los señalan las cifras (ver cuadro), sólo un ínfimo número de estudiantes del primero podía acceder al segundo, y menos aún al tercero. Por lo que sólo el sector alto de la sociedad chilena podía solventar el ciclo educativo completo, aunque también existía limitantes familiares como por ejemplo el privilegio al hombre por sobre la mujer o del hermano mayor por sobre los demás; se suma también que la mayor preocupación de la época (por parte del gobierno) era sólo reducir los niveles del analfabetismo y por ello se le otorgó mayor importancia a la educación primaria. Sobre este objetivo apuntaba la ley de enseñanza primaria obligatoria Nº 3654 que fue promulgada solo en 1920. Esta ley aseguraba 4 años de escolaridad para niños y niñas, a pesar de que el proyecto había sido presentado a la Cámara a comienzos del siglo.

Es válido mencionar que durante estos años existían escuelas mixtas, aunque lo normal, y por ende, más comunes eran aquéllas que impartían la enseñanza por separado. Además ya había preceptores féminas, algo inusual en cuanto al hecho de ejercer una profesión, sin embargo comprensible dado al papel de educadora que en sí tenía toda mujer por el hecho de ser madre (de acuerdo con las concepciones sociales de aquellos años).

Como ya hemos mencionado anteriormente en 1920 se legisló la obligatoriedad de la educación primaria por un periodo de cuatro años, este principio de la enseñanza primaria obligatoria adquirió rango constitucional en la carta de 1925.

Posteriormente, durante el gobierno de Ibáñez se introdujeron mayores transformaciones al sistema educacional. Hasta 1927, la enseñanza, en Chile, estuvo organizada en dos sistemas paralelos. Uno, dependiente del ministerio de educación, incluida la escuela primaria y algunos establecimientos de enseñanza técnica y estaba destinado a los sectores populares. El otro lo formaban el liceo y la Universidad, siendo el primero preparatorio para el ingreso de la educación superior, la enseñanza en él estaba supervisada por las autoridades universitarias.

En 1927, la tuición sobre la enseñanza secundaria pasó al ministerio de educación.

En 1929, bajo el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo entre las reformas educacionales propiamente tales destacó la ampliación de la educación, haciéndola obligatoria de siete a quince años de edad, vale decir, se elevó a 6 años la escolaridad, fue concebida como preparatoria para el ingreso a la educación secundaria y se dividió en dos ciclos. En el primero se daba una formación de cultura general. En el segundo ciclo se optaba ya fuera una preparación para ingresar a la universidad o para ingresar al mercado del trabajo, es decir, por la enseñanza técnica.

La educación siguió siendo entendida como una función del Estado. Las escuelas particulares eran sólo cooperadores del Estado en la tarea de la enseñanza. Por eso este podía otorgar títulos y grados debiendo someterse a la programación oficial.

En 1919 se fundó la Universidad de Concepción gracias al apoyo de la comunidad penquista. En 1928 se creó la Universidad Católica de Valparaíso con el fin de preparar, con una sólida formación religiosa, a los profesionales que empezaban a necesitar la industria, especialmente ingenieros. En 1929 comenzó a organizarse también en Valparaíso la Universidad Técnica Federico Santa María, sobre la base de una donación de quien le legara también su nombre. Su objetivo era entregar Enseñanza Técnica Superior para quienes no podían financiarla.

Durante los años 1933 a 1952 respecto a la educación la preocupación hacia ella se reflejó en el lema del gobierno de Pedro Aguirre Cerda: “Gobernar es educar”. Otorgando una mayor importancia a la enseñanza técnica. La “Escuela Nueva” intentó desarrollar vocaciones acordes con la política de industrialización del gobierno, capacitando individuos para enfrentar el desafío desarrollista. Con ese fin se creo la Facultad de Comercio y de Economía Industrial de la Universidad de Chile.

La Universidad de Chile, el principal centro de formación profesional del país se transformó por entonces en un importante centro de investigaciones científicas bajo la conducción de Juvenal Hernández.

También hubo preocupación por la educación de los sectores populares. Durante el gobierno de Ríos se creo el Instituto de Inquilino, iniciativa que fue apoyada con la creación de numerosas escuelas rurales y basto plan de alfabetización. Este programa fue reforzado durante el gobierno de Gabriel González Videla a través de la “Campaña nacional de alfabetización”.

Estas medidas pretendieron mejorar los niveles instrucción de los campesinos y a la vez capacitarlos para aumentar la producción agrícola y elevar sus condiciones de vida.

El impulso de la enseñanza técnico-profesional culminó con la creación de la Universidad Técnica del Estado en 1947. Su finalidad fue la formación de técnicos, ingenieros industriales y construcción para los nuevos planes de desarrollo iniciados en el país y la investigación científica y tecnológica para el aprovechamiento de sus recursos naturales y su explotación.

NIVELES DE ALFABETIZACIÓN

(de 15 años y más)

Año

Porcentajes

1952

80,2%

1960

84.6%

1970

88,9%

En 195O es apreciable el desarrollo de la educación parvularia o prebásica. Ella cubría apenas el 1% del total de niños y jóvenes incorporados a la educación. Se impartía principalmente en "cursos de párvulos" anexos a las escuelas primarias estatales urbanas y en "jardines infantiles" privados.

La primera carrera universitaria de formación de educadoras para este nivel, (Atención de los "cursos de párvulos") estaba en manos de maestras formadas en las escuelas normales, con o sin especialización en este tipo de enseñanza.

En 197O, se crea la Junta Nacional de Jardines Infantiles, ente público que dio un gran impulso al área de la educación prebásica, mediante una red creciente de "jardines infantiles" establecidos en los sectores de poblaciones de bajos ingresos. Posteriormente, otras entidades con financiamiento público o privado, crearon diversas modalidades de atención a preescolares de familias en situación de marginalidad. De este modo, a fines del período, junto con aumentar la proporción de "párvulos" en el conjunto de la matrícula del sistema educativo nacional, que ya alcanza a 10.6% del total de efectivos, se tiene en este nivel una gran diversidad de sub-niveles, modalidades y estructuras institucionales.

En la década de 1960 seguían vigentes los problemas educacionales más graves que se señalaron para los comienzos del siglo: la dificultad de acceso del nivel primario al secundario y al superior, y los programas educacionales desvinculados de la realidad nacional. Entre los años 1962 y 1964, la deserción escolar en la enseñanza primaria era de un 68%; más del 30% de los licenciados del primer ciclo no accedía a la enseñanza media y la deserción en esta era aproximadamente de un 75%.

En 1965, el gobierno impulsó una reforma curricular a la enseñanza media, en la perspectiva de adecuarla a los cambios que estaba teniendo la economía. Un año mas tarde se hacía lo mismo con las pruebas de selección a la educación superior, modificando la anterior prueba de bachillerato por la P.A.A., basada en la aplicación de dos pruebas obligatorias (verbal y matemáticas; mas tarde se incluiría la de historia y geografía de Chile) y una prueba opcional (o especifica) según el área vocacional del postulante. Ambas reformas contaron con el rechazo de los sectores mas conservadores y la incertidumbre de los estudiantes, profesores y de las propias universidades.

En 1931, durante el régimen de Ibáñez, se reorganizó la educación al dictarse el Estatuto Orgánico de la Enseñanza Universitaria. En él se reconocía la existencia legal de la cuatro Universidades particulares (Las tres ya mencionadas y la Universidad Católica de Chile fundada en 1888). En éste estatuto se consagró la autonomía de la Universidad de Chile y de la libertad de cátedra. Es decir, se garantizaba la total libertad de los académicos para exponer sus opiniones y doctrinas en sus clases. Pero la Universidad de Chile quedó dependiendo del poder Ejecutivo en cuanto al financiamiento, al nombramiento de sus autoridades y la creación o reorganización de sus facultades, escuelas o institutos.

La educación superior también fue objeto de modificaciones, pero estas provinieron de los mismos programas estudiantiles. Desde comienzos de la década de 1960, la federación de estudiantes de la universidad de Chile (FEUCh), presionó por cambios en la estructura académica universitaria generando un movimiento de protestas y tomas de facultades.

El 1965 había en Chile ocho universidades, la mayor de las cuales era la Universidad de Chile. El hecho es que el sistema universitario chileno, en dicho año era, en general, desordenado y ajeno a los problemas del país, sin perjuicio de que existieran profesores y aún unidades académicas completas de muy buena calidad.

Los objetivos de la Reforma eran 2, primero posibilitar el acceso igualitario al sistema educacional y que la permanencia en él no dependiera de la situación económica del alumno. El segundo objetivo era integrar a los educandos a la comunidad y a las necesidades del desarrollo nacional a través de una educación que preparara para el trabajo y en la que el alumno participara creativamente.

Entre 1968 y 1970 la educación básica que se extendió hasta ocho años, tuvo una tasa de crecimiento acumulativo anual cercana al 6%

ALUMNOS EN LA ENSEÑANZA MEDIA - TÉCNICO PROFESIONAL

Año

N° de alumnos

Enseñanza Media

Técnico Profesional

1964

139.200

174.000

1970

332.000

185.136

A partir de 1990 se comienzan a desarrollar gradualmente los Programas de Mejoramiento de la educación preescolar, básica y media; se elabora e implementa el Estatuto Docente; se desarrollan planes para mejorar la gestión escolar y municipal; se eleva drásticamente el gasto en educación. Así desde 1996, a esta dinámica de transformaciones profundas de las condiciones y los procesos educativos se le da el nombre de Reforma Educacional, y cuando a lo anterior se suma un nuevo impulso para el fortalecimiento de la profesión docente, las reformas curriculares de básica y media, así como la extensión de la jornada escolar.

Desde 195O hasta 1967 - dentro del sistema escolar - se establecía una educación primaria tenía con duración de 6 años (obligatorios) y la educación media, en sus diversas ramas o modalidades, duraciones que oscilaban entre 5 y 7 cursos. La reforma educacional iniciada a fines de 1965 alteró esa estructura e introdujo, en términos gruesos, la que rige en la actualidad. Se estableció entonces una educación general básica de 8 años y una educación media de 4 o 5 años de duración, según de tratara de la modalidad científico-humanística o de la modalidad técnico-profesional, respectivamente.

Además, en la enseñanza primaria estatal, existían las llamadas escuelas primarias anexas a los liceos de enseñanza secundaria. Comúnmente se denominaban "preparatorias", ya que aseguraban a sus alumnos -por lo general provenientes de estratos medios o altos- el acceso automático a la educación secundaria humanística. Estos establecimientos fueron suprimidos por la reforma del régimen de Frei. También se suprimieron algunos tipos de establecimientos del área rural, como las "escuelas quintas" y las "escuelas granjas" que, dentro de su carácter fundamental de escuelas primarias generales, implementaban una preparación elemental para la actividad agropecuaria.

NÚMERO DE ALUMNOS EN LOS ESTABLECIMIENTOS FISCALES ENTRE 1950 Y 1995

Año

Educación pre-básica

Educación básica

Educación media

Educación superior

1950

9.401

831.843

49.343

14.917

1995

417.892

2.114.205

679.165

337.438

Durante el período, algunos de estos tipos de instituciones desaparecieron, como es el caso de las escuelas vocacionales, que fueron suprimidas hacia fines de la década del 6O; en este mismo momento otras, como las escuelas normales fueron convertidas en establecimientos post-secundarios y terminaron por ser suprimidas por el gobierno militar en 1973, para encargar la formación de profesores de educación pre-básica y básica a las universidades.

En el año 1967, durante el gobierno de Frei se establece la enseñanza obligatoria durante los ocho primeros años, es decir, se aumentan dos años de obligatoriedad.

Durante el gobierno militar se crearon, en el nivel básico, las llamadas "escuelas de concentración fronteriza", establecimientos de educación básica completa, con internado y con algunos esfuerzos de capacitación para el trabajo asociados a las características del respectivo medio. Estas escuelas se localizaron en zonas aisladas, de baja densidad, ubicadas en las cercanías de las fronteras con Perú, Bolivia o Argentina.

INDICE DE ALUMNOS MATRICULADOS ENTRE LOS AÑOS 1950 Y 1995

Año

Enseñanza Privada

Enseñanza pública

1950

27,8%

72,2%

1981

21,0%

79,0%

1995

41,1%

58,9%

Las dos universidades públicas -Universidad de Chile y Universidad Técnica del Estado- junto con aumentar notablemente su cobertura, se extienden prácticamente a todo el territorio, a través de un conjunto de "sedes" o campus regionales, que tienden a auto nominarse, sobre todo a partir del proceso de reforma de 1967-70.

En 1981, la organización de la educación superior experimentó una drástica reestructuración legal. Se distinguieron tres tipos de centros de educación superior: las universidades, los institutos profesionales de educación superior y los centros de formación técnica. A las primeras, se reservaron doce carreras de alto prestigio y de mayor duración académica. Los institutos profesionales fueron definidos como entidades docentes que mantendrían carreras de cuatro o cinco años de duración, en tanto que los centros de formación técnica ofrecerían carreras técnicas cortas, de no más de dos años de duración.

Por otra parte, se abandonó el mecanismo de creación por ley de nuevos centros de educación superior. Se dieron amplias facilidades para la fundación de universidades, institutos y centros privados. Por su parte, por un acto de autoridad estatal, las Universidades estatales vieron reducido su ámbito a las facultades e institutos que tenían en Santiago.

Cobertura del sistema educacional en población de 0 a 24 años de edad (*)

Año

Índice

1950

26,2%

1964

35,8%

1974

54,8%

1990

51,2%

1995

54,1%

(*) Durante los gobiernos de los Presidentes González Videla, Ibáñez del Campo, Alessandri, Frei, Allende, Gobierno Militar y Aylwin.

A partir de 1990 (gobierno Aylwin) se comenzaron a desarrollar gradualmente los Programas de Mejoramiento de la educación preescolar, básica y media. En 1996 (gobierno Frei), a este mejoramiento se le dio el nombre de Reforma Educacional, dada su complejidad.

'Sociedad chilena en el siglo XX'

El 7 de mayo de 2003, el presidente Ricardo Lagos promulgó las Reformas Constitucionales y una de ellas estableció la enseñanza media obligatoria y gratuita, entregando al Estado la responsabilidad de garantizar el acceso a este nivel educacional para todos los chilenos hasta los 21 años de edad. De este modo, este gobierno logró que los niños, niñas y jóvenes tengan un mínimo de 12 años de escolaridad. Para conseguir que esto sea una realidad, la Reforma Constitucional fue acompañada de un Plan de Jornada Escolar Completa

Aspectos del hogar:

Relación hombre-mujer

Era bastante formal, y solo se podía dialogar si es que los padres lo aprueban y en presencia de ellos, y si es que el hombre tenía intenciones de formalizar.

El vinculo matrimonial eran planeadas por conveniencia, ya sea económica o por clase social (apellido).

De acuerdo con el pasar de los años las libertades se fueron profundizando. Una podría ser la libertad de expresar más libremente los sentimientos. Obviamente a principios de siglo e incluso a mediados de éste, la relación entre hombre y mujer se presentaba en una constate desigualdad, con respecto a derechos personales y necesidades de cada sexo como desigualdades cívicas. Recordemos que sólo tras la década del '50 la mujer entra a participar en el entorno cívico. Es por esto que la voz de la mujer era menos valorada que la del hombre.

"La relación entre hombres y mujeres es muy diferente a como es ahora, las parejas se tenían mucho respeto, y aunque habían parejas por conveniencia la mía no fue así, incluso la señora que me crió odiaba a mi esposo antes y después de casarnos"

77 años.

“Mi familia era de origen español, conservadora al extremo, por lo que mi familia no me dejaba juntarme con hombres, iba a un colegio mixto y si es que había un trabajo debían ir a hacerlo a mi casa o si no, no.

Mi familia era un caso atípico, cuando yo estaba en el liceo (egresó en el ´75) había una concepción mas liberal, y mi familia era todo lo contrario.”

49 años

“La relación hombre mujer era muy concisa, con mucha educación se trataban con caballerosidad y no había mucho trato”.

47 años

“Mis padres se llevaban bien, ya que mis papas no tenían mucho tiempo para ellos, por que éramos muchos hijos, entonces no disponían de tiempo como para llevarse mal o pelear”.

43 años.

Era menos ambigua que la actual habían menos homosexuales

40 años

“Mi madre falleció a los 16 años, a esa edad no me daba mucho cuenta de la relación de mis padres así que no sé cuál seria la relación que ellos tenían, nunca pude ver ni sentir esa relación”.

.

39 años aprox.

“Igual que ahora”

27 años

.

“Mis padres se llevaban bien, yo creo en gran medida que mi mama se dedica a educarnos y a estas trabajando, es decir estaba un 100& atenta a nuestras necesidades, por ende existía una muy buena relación”.

22 años.

“En esta época las relaciones pueden ser serios como también pueden ser sólo idilios pasajeros, no es necesario casarse para convivir o pololear con alguien, nada que ver eso de conveniencia por los apellidos, obviamente a veces están presentes los prejuicios y lo que te van a decir tus amigas, pero no tiene mucha importancia, la mentalidad respecto a la edad de pololeo es mas abierta y hay mas libertad de expresión y comunicación con la familia algo que ayuda a la hora de una orientación”. (14 años)

Sólo tras la segunda mitad del siglo XX, la relación entre hombre y mujeres comienza a tomar la característica que podemos ver actualmente y que es tan valorada por la sociedad como por los individuos: la igualdad.

Relación padre- hijo

A comienzos del siglo XX, el padre estaba legalmente autorizado para castigar físicamente -en forma "moderada"- a sus hijos, podía solicitar su detención y exigir la profesión a que debían dedicarse, al menos en cierta fase de la vida y solo si la actividad exigida era decente.

La relación no era tan cercana y más bien era formal entre ellos, no así el hijo con su madre tenían una mejor relación que los tiempos actuales, al sentirse marginados por el jefe de hogar se unían.

El maltrato físico es una característica que ha estado presente a lo largo de todo el último centenario e, incluso, en la actualidad aún se presentan casos. No puede negarse que el índice de maltrato se ha reducido notoriamente y que ya no es bien visto dentro de lo que respecta la educación de los infantes.

La relación en general se basaba en un respeto mutuo al menos hasta la década de los '80, en que el padre se limitaba sólo a traer sustento económico, la comunicación no se presentaba tan fluida, ejemplo de esto es el hecho de que en la mesa no se hablaba y si se hacía sólo eran casos excepcionales como para hacer mención de algo. Esta característica de la relación familiar se mantuvo muy arraigada por lo menos hasta mediados del siglo XX.

“mi papá no hablaba mucho conmigo por su educación machista, pero un abrazo antes de acostarme era lo suficiente” (77 años)

“Con los hijos no había mucho afecto, pero al menos en mi caso no existía maltrato, nos tratábamos de UD., no se preocuparon mayormente de la educación, ni de inculcarnos hábitos. Además era todo mal visto, por ejemplo si nos reíamos mucho, eso ya era cosas de tontos” (57 años)

“Yo viví con mi tía y mi relación con ella era como extraña, la quería y todo, sin embargo ella era demasiado aprehensiva y yo buscaba mas libertades” (49 años)

“Mi padre era poco ortodoxo para educarnos, usaba la fuerza bruta y ni siquiera se podía hablar a la hora del almuerzo” (47 años)

“La relación con mi padre la recuerdo buena, cuando mi madre falleció nos dimos un apoyo mutuo. En sí la relación de nosotros fue buena”

“No había una relación continua ya que mi papá trabajaba mucho y lo veíamos poco en casa. Para cuando se jubiló ya éramos todos adultos” (43 años)

“Era jerárquico, mi padre era de la iglesia calvinista por lo que era muy estricto” (40 años)

“En general existía comunicación” (27 años)

“Hay muy buena comunicación, hay mucho afecto entre nosotros, eso me ayudó a lograr mis cometidos, pienso yo”. (25 años)

“La relación con mis padres se ha basado en la comunicación diaria en la que se ha conversado de todos los temas con una mentalidad abierta a los tiempos actuales” (22 años)

“Es mas igualitaria (algo que aumento con el pasar de los años), por ejemplo yo, a mi mamá la tuteo y no hay ninguna falta de respeto en ésto o al menos así se piensa actualmente; a veces peleamos y es como discutir como una amiga de mi edad (risas)”. (14 años)

A medida que transcurren los años y las generaciones se puede apreciar un cambio en lo que respecta la comunicación entre padre-hijo, además de las trasformaciones en el trato por parte de los padres. De pasar a una generalidad maltratadota, se pasa, a unja generalidad que busca comunicar, algo ya presente en la actualidad. Son muy remotas las relaciones “chapadas a la antigua”.

Relación entre padres

La relación en parejas era muy formal y toda mujer que no estuviera casada no podría surgir independientemente, y aún casada su vida giraba en torno a servir a su pareja sin ninguna remuneración a cambio.

Existía un respeto de parte de la mujer a su pareja por su posición de jefe de hogar, aunque en el contrario el hombre la golpeaba y obligaba a tener relaciones sin que ella expresara satisfacción, y además el maltrato no era penado por la ley en esos tiempos.

“Mis padres, no podría hablar sobre eso ya que mis padres eran separados entonces nunca pude ver la relación que tenían ni tener un matrimonio a seguir”.

77 años.

El matrimonio de mi padre fue muy bueno con mi madrastra, tuvieron hijos y fueron felices.

Mi tía nunca se caso por que ella esperaba un español, con plata y rubio de ojos azules, bastante estructurada por así decir y además bastante poco tolerante a las relaciones prematrimoniales, convivencias, divorcio dado a su estructuraron católica.

Mi matrimonio fue cuando yo tenía 24 años después de 5 años de pololeo llegando virgen al matrimonio, al igual que mi tía los valores son bien arraigados.

49 años

“Muy buena según lo veo ahora, mirando hacia atrás”.

43 años.

“Convencional”

40 años

“Era una buena relación, no optima pero buena como para la época”.

39 años aprox.

Buena en general con altos y bajos

27 años

“El matrimonio de mis padres esta basado en la comunicación diaria, amor, confianza, fidelidad y por sobre todo con respecto el uno con el otro”.

22 años.

Actualmente los matrimonios se ven sujetos a una relación de confidencia, de compartir vivencias, ya no sólo se habla de un esposo o esposa sino que a su vez de un amigo (a), un compañero (a).

También las relaciones - tras la segunda mitad del siglo XX - maritales se han caracterizado por tomar la polémica decisión de separarse, no solo dentro de un aspecto conyugal sino que también lo que respecta a los bienes materiales: separación de bienes.

El número de hijos dentro del matrimonio ha disminuido considerablemente, de 12,5 hijos promedio, a nivel nacional, en la década de los '30 se ha pasado a un promedio de 2,5 hijos por familia. Algo que conlleva al matrimonio a dedicarse - en el caso de la capital y grandes urbes - , al desarrollo laboral y a una mayor dedicación en lo que respecta las relaciones de la familia e hijos en el caso de las familias de provincia.

Posesiones de la familia

Entre 1900 y 1920 la clase alta tenía la posesión de la tierra (oligarquía terrateniente). Ésta era su principal, y a veces, única fuente de ingresos. Si no poseían tierras sus posesiones se conformaban por las riquezas obtenidas durante el siglo XIX (preferentemente por herencias), o por los contundentes ingresos de quienes se vinculaban a la minería, la banca y/o al comercio (oligarquía mercantil), por ende, poseían un trabajo - aunque muchas veces no era necesario realizar algo precisamente catalogado como “trabajo” - bien remunerado y mucha servidumbre a su disposición. Chile en los años 1929 1933 aprox., la bonanza económica desapareció en breve plazo, porque cesó el incremento continuo de las exportaciones de nitrato, que era el mecanismo que Ie daba a la sociedad chilena su carácter dinámico.

Poseían lujosas mansiones de estilo árabe, neoclásico o gótico; acceso a equipamiento urbano como por ejemplo: alcantarillado, en santiago, cuando éste se instaló o luz eléctrica.

Durante las primeras dos décadas del siglo XX, los sectores medios no tuvieron una fisonomía definitiva. Esta clase estaba más bien constituida por descendientes empobrecidos o venidos a menos de los antiguos conquistadores, o bien por mestizos privilegiados, funcionarios y artesanos radicados en la ciudad. Eran simplemente un estrato intermedio entre los notables y la servidumbre o el bajo pueblo urbano. Vale decir, se trataba de un sector social pobre que poseía lo básico para vivir, títulos mobiliarios adquiridos de familiares arruinados o a través de herencia por defunción; poseían, además, el acceso a una educación de carácter humanista y letrada que tendía a fortalecer sus expectativas sociales, pero que no les entregaba una preparación técnica ni una actitud adecuada como para ir en busca de un enriquecimiento.

La clase baja, conformada por el campesinado, se podía dividir, durante las primeras décadas del siglo, de a cuerdo al campo laboral en el que se encontrara, así, en el caso de los inquilinos podemos decir que contaban con la casucha entregada por el patrón, la chacra (terreno donde sembraban) y algunos productos que eran deliberados por el patrón del propio fundo. Por otro lado el peón con lo único que contaba era con su ropa que llevaba y el sueldo que ganaba de fundo en fundo (trabajador a trato). En el caso de los obreros del carbón y del salitre tenían las piezas donde vivían por lo general más de una familia y las fichas con las que podían comprar en la pulpería. Y por ultimo el trabajador que emigraba de campo-ciudad y se asentaba en los conventillos, tenía su pieza que arrendaba y el sueldo.

De esto podemos concluir que, a lo largo de estas primeras décadas, existía una muy demarcada estratificación social, no sólo medida por el ingreso económico o por el nivel de educación ni de formación cultural, sino que además se encontraba presente la capacidad de poder adquisitivo que cada estrato poseía y, por ende, los bienes materiales con los que la familias contaban.

Avanzando hacia las décadas '30 y '40, el estilo de vida de la clase alta pasó de la influencia francesa a la norteamericana. Una nueva ola extranjerizante se reflejó en el deporte, en la vestimenta, en la vida social e incluso en el vocabulario. Haciendo de este nivel social un grupo ostentoso que además de cubrir necesidades elementales de las familias, buscaba la “imagen social” de acuerdo a la moda y la vida europea.

Al igual que en la clase alta, durante las décadas del '30 y '40, las posesiones, fruto de los cambios de la industrialización, de la democratización política, de las mayores posibilidades de educación y de los programas de reorganización educacional hacia las áreas técnicas, surgió un conglomerado de ”obreros especializados” que se fue asimilando a los sectores medios adoptando su forma de vida, sus inquietudes y anhelos, algo que posibilita - no en su totalidad, pero sí en un mayor número de familias - un mayor poder adquisitivo.

Ya en lo que respectan las décadas del '50 al '70, el grueso de la clase media, optó por la lucha de obtener la “casa propia” (acompañada por un pequeño jardín) como meta socioeconómica prioritaria; para lo cual recibió la ayuda del Estado, a través de las “Cajas” (similares a las cooperativas dedicadas a resguardar los fondos de los empleados. Entre otras estaba: caja de empleados particulares, caja de empleados fiscales) primero, y después las “Asociaciones de Ahorro y Préstamo”.

Dentro de éste margen y a lo largo de éstas décadas la clase media, no sufrió mayores transformaciones con respecto a los bienes raíces. Podemos mencionar el hecho de que ésta, en este lapso, ha tomado mayor conciencia con respecto a su calidad de estrato social medio, por lo que la actitud imitativa y, por ende, sus posesiones no se contradicen de acuerdo a su estrato; tomó aprecio por el orden, la regularidad - sin mayores rigideces - y especialmente la “seguridad”; adoptó los valores de civismo, de tolerancia y en cierta medida la solidaridad. Además se presenta la creciente ambición económica junto con las ansias de la modernización de la sociedad.

Durante los años 1952 y 1970, en Chile y principalmente lo que se refiera a Santiago, se produjo un profundo cambio con respecto al estilo de vida de los chilenos.

Las transformaciones dentro de los hogares de la clase media - y en general de todas las clases sociales -, y específicamente frente al aumento de bienes materiales que las familias llegarán a tener, se ven fuertemente transfiguradas a partir de las décadas del año 1974 hasta la actualidad. En este periodo de tiempo se implanta (1973 - 1989), en Chile, un régimen dictatorial que, dentro de todas las reformas económicas y estamentales conjuga también una transformación de índole social, haciendo del consumismo y de la mayor “accesibilidad” a bienes materiales una característica propia de la sociedad que se forja.

Tras el desarrollo del capitalismo se puede apreciar un fenómeno social denominado “el ascensor” que consiste en que todas las clases sociales tienen muchas más facilidades para adquirir bienes materiales, además de tecnología y otra serie de productos y servicios para el consumo familiar dado a la oferta del mercado instaurado, sin embargo no existe la movilidad social, vale decir, mi capacidad de adquisición aumenta, pero así como la mía aumenta, también aumenta la de la clase social anterior y la que me sigue más abajo también, por ende, yo sigo perteneciendo a mi clase - como las otras también - sólo que ahora el rango para estar dentro del estrato social en el que me ubico ha variado de acuerdo al reajuste económico.

A lo mencionado se agrega el hecho de que así como quien pertenece a la clase alta tendrá los recursos como para adquirir tecnología de una marca de renombre, el de clase media podrá pero bajo una de menor calidad y el de más abajo adquirirá, por consecuencia, una tecnología de mucho menor calidad que el de clase media; a ésto es, como en la actualidad se le denomina como una “pobreza disfrazada” puesto que todas las clases tendrán acceso a un televisor, pero de diferente calidad y/o costo, tal como sucede con la salud, el equipamiento urbano, la educación, la vivienda, los lugares de recreación, la población en la que cada clase se asienta, entre otros, varía de acuerdo al poder adquisitivo.

En la actualidad prácticamente la totalidad de la población nacional cuenta con los recursos básicos: agua potable, alcantarillado, luz eléctrica; proceso que se ha venido desarrollando a partir de los años '50. Vivienda, en su generalidad poseen, sin embargo no todos como patrimonio familiar ya que existe el arriendo y los departamentos mucho más generalizado que la casa propia y dentro de un terreno debido a los altos costos que adquirir una de éstas constituye para una familia de clase media y baja.

Nivel de consumismo

Lo que respecta a las primeras décadas del siglo XX, el dinero, para la mentalidad de la oligarquía o clase alta, era un instrumento para mantener un estilo de vida, no importaba la “forma del ingreso”, sino que la del gasto. Si era necesario endeudarse, los créditos se conseguían con facilidad. El dinero se gastaba en educación y cultura que estuvieron más bien ligadas a un adorno de la personalidad que a una necesidad de instrucción o formación de la persona para luego vivir de ello. A esto se suman los viajes a Europa, a la adopción de las modas europeas y a la imitación del estilo de vida burgués.

vale la pena seguir la vida de un joven de nuestra sociedad. Nace y su cuna de bronce se la vende Busquet, Leckel, Lümaden; las ropas que le abrigan las envía la Casa Prat, la Casa Francesa y la Casa Escocesa; el coche lleno de juguetes en que los pasea la English Nurse lo manda la Krauss. Crece y los Padres Franceses o el Instituto Ingles se encargan se su educación, sus libros escolares se los vende Tesche Ivens o Conrad. Su ropa se la hace Pujol, PIneaud, Cervi, Deltain, Zene, Jianini, Falabella, Russo o Casini; sus zapatos Pepay, Vuletich,...” etc.

(Tancredo Pinochet ironizando respecto a la fascinación que suscitaban en la clase alta chilena por los artículos importados y las marcas o nombres Europeos).

Por su parte, la clase media, adoptó una actitud imitativa del sector alto. En sí se trataba de un sector social pobre. Durante la semana no se daban lujos si no que a la hora de invitar a algún familiar a su modesta casa se preparaban grandes banquetes y lujos con tal de aparentar un buen nivel de vida, es decir, esta clase no aceptaba del todo su condición económica.

Tras la segunda década, sin embargo, este estrato social inicia un proceso de conciencia de clase que, conjuntamente, lleva a ésta a dejar de lado aquella actitud imitativa.

Dentro del estrato social mas bajo, aunque quisiera consumir, no se tenían los medios como para hacerlo. De partida al inquilino se le entregaba una casa, una pequeña chacra, algunos alimentos que producía el propio fundo y el salario en dinero prácticamente no existía; el obrero urbano ganaba sueldo mínimo y la mayoría del sueldo lo invertía en el arriendo de la pieza del conventillo (la generalidad representaba el 60% del sueldo); el obrero del salitre trabajaba bajo un sistema de pago en fichas. Estas fichas eran canjeables en la pulpería de la oficina que las emitía y la pulpería era, a su vez, el único establecimiento comercial de la oficina. Por lo que la clase baja no tenía accesibilidad al consumo de productos fuera de lo que adquiría para su subsistencia independiente de que quisiese consumir o no, puesto que el solvento de sus necesidades se priorizaban bajo un margen económico-social.

En lo que respecta a las décadas `50 y '70 la clase media - al igual que el estrato superior - no se dedicaba a consumir productos ni bienes de manera innecesaria, es decir, se invertía sólo en lo preciso sin caer en el ostento. Si se tenían recursos económicos éste cubriría las necesidades básicas, sólo lo elemental, a diferencia de lo que se presenta tras las décadas posteriores al '70.

Dentro del mismo panorama urbano, los sectores sociales bajos, en su gran mayoría compuestos por la inmigración campesina que llegaba a la ciudad sin trabajo estable y que generalmente se aglomeró en las “poblaciones callampas” se caracterizaron por tocar los límites extremos de la miseria económica y humana en un sentido amplio. Sin servicios, viviendo en la promiscuidad y en la mayor pobreza, el alcoholismo, el abuso y otros vicios se transformaron en males endémicos.

Entre los años 1952 a 1970, dentro del mundo campesino, aún primaban los valores arcaicos, pre-modernos donde sólo la extensión del alfabetismo y, más todavía, la proliferación de la “radio a pila” en la década del '60, la debilitarían definitivamente. Finalmente la Reforma agraria, a partir de los '70 alteraría esta concepción de mundo drásticamente.

Por ende, la sociedad, a lo largo de las décadas del '40 al '70 no se caracterizó por tener un nivel de consumismo alto, no se tenía este pensamiento arraigado ni tampoco existía una presión social como para llevarte al consumo excesivo. Esto sin embargo, no deja de lado el hecho de que más de alguna vez una que otra familia de la sociedad buscó aparentar riqueza o adquirió algo fuera de lo “básicamente necesario” empero es algo que se aleja mucho a lo que hoy se denomina consumismo compulsivo.

Tras el gobierno de Salvador Allende, se implanta, en Chile, un Gobierno Militar (1973 a 1989) en el cual se instaura una economía de libre mercado, pasando gran parte del patrimonio nacional a mano de los privados, por ende, se produce el desarrollo de una sociedad de mercado regida por la oferta y la demanda, una producción de bienes y servicios apuntados al consumo.

El constante bombardeo propagandístico por parte de los Mass Media - el televisor se masifica en chile tras el año 1962 - llegado a todos los hogares chilenos, crea necesidades en las personas que en sí no son indispensables. Por ejemplo: se muestra una bebida de cierto sabor y correspondiente a cierta marca. El mensaje que entregará aquél spot publicitario será de la siguiente lectura: Si no tomas ésta bebida, es posible que ya no te sientas tan feliz dentro de tu grupo social, no serás tan aceptado si prefieres otro tipo de refresco, por ello necesitas y debes consumir éste.

Así como se utiliza la publicidad para bienes de consumo directo, se utiliza para el caso de la educación superior, para el caso de las Isapres y tantos otros servicios habidos y por haber.

Lo anterior nos conduce a lo siguiente: tras la implantación de una economía de libre mercado, el consumismo ha tomado más que relevancia dentro de la sociedad, puesto que es necesario cambiar constantemente para demostrar de que nos ha ido bien, se cree necesario actualizarse según la moda que se encuentre vigente; y no es una característica de sólo un estrato social, sino que de todos. El consumismo, a partir de 1974 y en la actualidad, es una distinción propia de todas las clases sociales.

Participación en cargos públicos

A lo largo de toda nuestra historia nacional, la participación política se ha regido bajo cánones de índole estamental y sexista.

Estamental dado a que Chile ha contado con una sociedad altamente jerarquizada (especialmente durante la primera mitad del siglo XX) que concentraba el poder político en una pequeña elite de terratenientes y comerciantes (oligarquía, en las primeras décadas del siglo XX y con el correr de los años, la burguesía, para llegar a lo que hoy es la clase alta o pudiente). Ésta es quien se ha encargado de dirigir la política del país. Este grupo social es quien, además de poseer el poder económico dentro de la clase dirigente es quien ha tomado los cargos públicos. Y sexista puesto que la clase dirigente y los cargos públicos estaban conformados en su mayoría (por no decir su totalidad) por los hombres que formaban parte de la oligarquía, sólo en la actualidad las mujeres han estado tomando un rol más protagónico dentro de lo que es la política.

Cabe mencionar que la lucha de las féminas nacionales por lograr una participación dentro del círculo público se inicia en las dos primeras décadas del siglo XX y dentro de las organizaciones mutualistas. En ellas se integraron mujeres que a pesar de su participación limitada y el no tener voz propia no tuvieron impedimento para continuar con la búsqueda de reivindicación de sus derechos civiles y políticos. Tras pasar los años '20, la situación referida cambió, al menos al interior de la asociación general de profesores (primario), fundada en 1923. Esta, junto a su naturaleza sindical, tuvo un carácter de movimiento cultural y pedagógico.

Como ya se ha mencionado las primeras organizaciones femeninas surgieron en 1920, año en el que Eloísa Alarcón, Graciela Sanhueza, Elvira Vargas y otras fundaron el Partido cívico Femenino. En 1944 se celebró el Primer Congreso Nacional de Mujeres del que nació la Federación Chilena de Instituciones Femeninas, destacándose por su labor reivindicativa, Amanda Labarca, Ana Figueroa, Adriana Olguín, Inés Enríquez, Aída Yávar, Graciela Lacoste, Mimí Brieva, entre otras.

Fruto de la FECHIF, se presentó al senado un proyecto de ley sobre el sufragio femenino; sin embargo, sólo en 1948 fue discutido en la Cámara de Diputados y el 8 de enero de 1949 promulgado solemnemente en el Teatro Municipal.

Durante el gobierno de Gabriel González Videla surgieron iniciativas estatales que recogieron inquietudes femeninas expresadas durante su lucha por la obtención del derecho a voto. Se desarrolló un importante esfuerzo destinado a mejorar el status jurídico de la mujer. Con este fin se creó la Oficina de la Mujer, organismo que patrocinó importantes estudios sobre la maternidad, se preocupó del mejoramiento de los derechos hereditarios y se dictaron disposiciones legales que permitieron a las funcionarias del estado, percibir directamente su asignación familiar.

Conjuntamente con esto, la mujer comenzó a participar en funciones públicas, siendo designada por vez primera una de ellas en el cargo de Intendente, que recayó en Inés Enríquez, quien posteriormente fue la primera mujer que se desempeñó como parlamentaria. Se designó a Carmen Vial, embajadora de Chile en Holanda; Ana Figueroa representó a nuestro país en las Naciones Unidas y Adriana Olguín fue designada Ministra de Justicia.

En el año 1939, bajo el gobierno de Arturo Alessandri, se les otorgó el derecho a voto en las elecciones municipales, no así en las parlamentarias ni en las presidenciales, ésto sólo se logra en el año 1949 bajo la ley Nº 9.292. Las mujeres participaron por primera vez en la elección presidencial de 1952, en donde fue electo Carlos Ibáñez de Campo. Desde entonces, su participación en los procesos electorales se fue ampliando progresivamente hasta llegar en 1970 a la paridad con los votantes masculinos.

Actualmente nos encontramos bajo el gobierno de Michelle Bachelet, primera Presidente en la historia de Chile, hecho que no deja más que claro que la participación de la mujer en los cargos públicos ya es un hecho real, esperado, cotidiano. Esto sin embargo no elimina rasgos patriarcales presentes en la sociedad.

Nos cabe mencionar, además, que una de las características actuales, a nivel social, se refiere a la predominancia de la imagen por sobre las ideas. La participación es cada vez más mediática y está cada vez más centrada en la elaboración de mensajes simples y visualmente atractivos, sin que necesariamente tengan un mayor contenido, lo que sumado a un ambiente de despolitización, permite que mucho electores se movilicen transitoriamente de una oferta a otra, transformándose muchas veces la participación en una competencia publicitaria.

Equipamiento urbano y salud

Salud

Aunque oficialmente, el Ministerio de Salud, fue creado en 1959, desde mucho tiempo atrás una serie de instituciones tuvieron entre sus tareas el de velar por la salud de los chilenos. Aquí les presentamos una breve reseña de nuestra historia.

El Ministerio de Salud fue creado en virtud del Decreto con Fuerza de Ley N° 25 de 1959, con la responsabilidad de realizar actividades de programación, control y coordinación en materia de salubridad pública. Sin embargo, sus orígenes habría que buscarlos en el 1552 cuando por orden del Rey Carlos V de España se funda el Hospital San Juan de Dios, primer establecimiento de salud del país. Durante la época colonial existía alta prevalencia de enfermedades infecto-contagiosas, entre ellas viruela, tifus exantemático, sarampión, afecciones entéricas, tuberculosis, enfermedades venéreas y -en algunas zonas del país- peste bubónica, malaria y fiebre amarilla. El nivel socioeconómico, las condiciones ambiéntales, la ruralidad y la falta de acceso a los escasos establecimientos asistenciales condicionaban la situación descrita.

Desde comienzos del siglo XIX se crearon diferentes instituciones tendientes a estructurar la orgánica del sector salud en Chile, entre los que destacaron la Junta de Vacunas (1808) y la Junta Directiva de Hospitales (1832). Hacia 1850 existía en Chile un movimiento ya organizado formado por las Sociedades de Socorros Mutuos (SSM), entidades que conformaban sistemas solidarios de ahorro privado destinados a otorgar principalmente prestaciones de salud y previsión a sus afiliados.

Por su parte, el Estado comenzó a incorporar el cumplimiento de tareas de higiene pública, dentro de las funciones encomendadas a diversos ministerios. Es así como en 1887 -cuando existían siete ministerios- lo relativo a la beneficencia pública y a los cementerios fue encomendado al Ministerio del Interior. Esta cartera creó en 1907 una sección de administración sanitaria que tendría a su cargo todo lo relacionado a la higiene y beneficencia pública.

Hacia 1924 se crea el Ministerio de Higiene, Asistencia y Previsión Social, que se hará cargo de las tareas de higiene pública. En el marco de la reestructuración de Ministerios realizada en 1927, se determinó la creación mediante decreto de la cartera de Bienestar Social, cuyas funciones serían:

  • El servicio de higiene pública y asistencia y previsión social.

  • La alta inspección del trabajo y de la vivienda, la inspección de las cajas de previsión, la fiscalización de las leyes sociales.

Por decreto Ley, en 1932 se le cambia el nombre a esta secretaría de Estado y pasa a llamarse Ministerio de Salubridad Pública. En 1953, la entidad nuevamente cambia de nombre, para proceder a llamarse Ministerio de Salud Pública y Previsión Social. Sin embargo, seis años más tarde la secretaría de Estado se divide, creándose el Ministerio de Salud Pública (Decreto con Fuerza de Ley N° 25) y -como organismo independiente- el Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

A fines de 1973 el gobierno militar considera que el Ministerio de Salud está dotado de escaso poder de decisión, de una estructura inadecuada y no cuenta con los recursos humanos capacitados, situaciones que le impiden cumplir con el rol que le asignan las políticas de salud. Por ello se inicia la reorganización de esta secretaría de Estado, adecuando su funcionamiento a los objetivos fijados por el gobierno militar, lo que se concreta con la dictación del Decreto Ley N° 913 del 28 de febrero de 1975 y al que se suman una serie de reglamentos internos.

Esta norma legal permitió iniciar una etapa de transición, durante la cual se profundiza el estudio de las bases orgánicas para constituir el Sistema Nacional de Servicios de Salud, lo que conduce a la revisión y modificación de las disposiciones legales que regían el funcionamiento del ministerio y de las instituciones de salud que se relacionaban con el Ejecutivo por su intermedio. Esto lleva a la dictación del Decreto Ley 2.763 del 3 de agosto de 1979, que reestructura al Ministerio de Salud, crea el Sistema Nacional de Salud y establece los organismos dependientes -ISP, Fonasa y Central de Abastecimiento-, a lo que posteriormente se agregaron nuevos reglamentos.

Actualmente, el sistema de salud chileno, es de carácter mixto, es decir, contempla la participación de entidades públicas y privadas. Según los resultados de la encuesta CASEN 1990, la distribución de la población, según el uso de los diferentes subsistemas es la que muestra la Tabla 1.

Distribución de la población de acuerdo al subsistema de salud que usa

(Tabla 1)

Subsistema

Miles de Persona

%

Público

8.809

68,8

Isapres

1.927

15,1

FF.AA.

318

2,5

Particulares

1.550

12,1

Otros

197

1,5

Total país

12.801

100,0

El subsistema público es normado y dirigido por el Ministerio de ­Salud, y es responsable de desarrollar actividades de fomento y protección de la salud para toda la población y de atender las necesidades de recuperación y rehabilitación de los trabajadores activos, ya sean dependientes o independientes que cotizan en el Fondo Nacional de Salud (FONASA), incluyendo sus cargas familiares, y también por personas indigentes o carentes de ­recursos, no cotizantes.

Todos los cotizantes del sistema público pueden optar por atenderse en los establecimientos del Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS), o bien utilizar el sistema de medicina curativa de libre elección, donde reciben atención de médicos e­ instituciones privadas que están adscritos al FONASA. Las personas indigentes o carentes de recursos tienen atención gratuita sólo en los establecimientos del SNSS. La atención primaria de salud también es gratuita, e incluye acciones de fomento y protección de la salud, como controles preventivos de ­salud a la población infantil, vacunaciones, atención de la embarazada y otras acciones preventivas, como la entrega de leche. Este tipo de atenciones se efectúa en los Consultorios de­ Salud que depende de las Municipalidades.

El sistema público de salud está compuesto actualmente por las siguientes instituciones:

- El Ministerio de Salud

- Sistema Nacional de Servicios de Salud, compuesto por 26 organismos y el Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente.

- El Fondo Nacional de Salud (FONASA)

FONASA, es el organismo público encargado de otorgar cobertura de atención, tanto a las personas que cotizan el 7% de sus ingresos mensuales para la salud, como a aquellas que, por carecer de recursos propios, financia el Estado a través de un aporte fiscal directo.

 Asimismo FONASA da cobertura de salud a más de 11 millones de beneficiarios, sin exclusión alguna de edad, sexo, nivel de ingreso, número de cargas familiares legales y enfermedades preexistentes.

- La Central de Abastecimiento y el Instituto de Salud Pública.

- Los Establecimientos de Atención Primaria (Consultorios y Postas)

El subsistema privado cubre más del 24% de la población en 1993, ascendiente a 3.308.504 de personas. Está compuesto por 22 Isapres abiertas a la comunidad, que son empresas privadas oferentes de seguros de salud destinados a cubrir los gastos de atención médica de sus afiliados y cargas. Existen también 14 Isapres cerradas para atender cotizantes (y sus cargas) de determinadas empresas, algunas estatales y otras privadas. Las atenciones, por lo general, son proporcionadas por profesionales y establecimientos privados de salud. En total, en 1992 las Isapres administraron fondos ascendientes a US $ 434 millones.

Al referirse al subsistema privado, hay que mencionar que el seguro obligatorio de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, de cargo del empleador, en parte es administrado por instituciones privadas, llamadas Mutuales (Asociación Chile ­de Seguridad, Mutual de la Cámara Chilena de la Construcción e­ Instituto de Seguridad del Trabajo).

Durante el Gobierno de Ricardo Lagos se creó el programa de salud nominado AUGE que cubre un catastro de enfermedades cubiertos con dinero fiscal

Los problemas de salud que del AUGE que han sido incluidos son:

Insuficiencia renal terminal, cardiopatías congénitas, infarto agudo del miocardio, cáncer de mama, tratamientos quirúrgicos de escoliosis, cáncer en menores de 15 años, esquizofrenia, cáncer de testículo en personas de 15 años y más, VIH/sida, salud oral integral para niños de 6 años, epilepsia no refractaria en personas desde 1 año y menores de 15 años, etc.

Algunos de los problemas de salud con el AUGE que se irán incorporando entre los años 2006 y 2007 son:

Cáncer gástrico, cáncer de próstata, leucemia en adultos, retinopatía diabética, trauma ocular, síndrome de dificultad respiratoria, gran quemado, depresión, atención humanizada del parto, accidente cerebro vascular, artrosis, aneurismas cerebrales, tumores y quistes, atención odontológica adulto mayor, accidentes que requieren UTI, etc.

Los 24 años del sistema de Instituciones de Salud Previsional, ISAPRE, marcan un hito en el desarrollo de la salud privada en Chile. Sin duda el sistema creado el año 1981 ha permitido la expansión de la actividad médica privada y el auge de la inversión en clínicas, centros médicos, laboratorios, entre otros.

Las ISAPRE son instituciones privadas que captan la cotización obligatoria de los trabajadores que libre e individualmente han optado.

 Estas instituciones otorgan servicios de financiamiento de prestaciones de salud a un 18% de la población en Chile. Los servicios de salud y el financiamiento de las licencias médicas por enfermedad se prestan con cargo a las cotizaciones. Las prestaciones de salud se entregan a través del financiamiento de las mismas mediante la contratación de servicios médicos financiados por las Isapres.

COVERTURA MÉDICA ENTRE LOS AÑOS 1900 Y 2000

Años

Índice

1900-1920

10%

1920-1940

30%

1940-1960

70%

1960-1980

88%

1980-2000

95% (*)

(*) Sin contar centros extremos rurales

A principios de la 1° década, la salud solo cubría el 20% de población en Chile. Esto se debe a que, en nuestro país, no había más de una Escuela de Medicina con 20 graduados anuales, y solo había 300 médicos, repartidos en 80 centros médicos asistenciales.

Ante la grave situación de pobreza de la nación chilena, desde comienzos del siglo XX, una destacada promoción de médicos de la Universidad de Chile, actuando como Ministros y parlamentarios forjaron una política nacional médico- social para edificar un estado benefactor en Chile.

Fechas e hitos históricos de la salud chilena a partir de 1900

En 1917 se crea el Consejo Superior de Beneficencia, cuyo objetivo es dar unidad técnica a todos los hospitales del país.

En 1918 se publica el primer Código Sanitario donde aparece la figura de una autoridad unipersonal con facultades ejecutivas. Establece la Dirección General de Sanidad y la creación de organismos sanitarios en cada zona de salubridad.

En 1924 se crea el Ministerio de Higiene, Asistencia y Previsión Social. Se organiza la Caja de Seguro Obrero para cubrir los riesgos de enfermedad, invalidez, vejez y muerte.

En 1925 surge la Junta Central de Beneficencia, entidad autónoma con recursos técnicos y financieros.

En 1937 comienza la distribución gratuita de leche a los menores de dos años.

En 1938 la Ley 6.174 establece los principios de la medicina preventiva, al plantear la realización de exámenes sistemáticos de salud a los trabajadores.

En 1942 aparece la Dirección General de Protección a la Infancia y Adolescencia (Protinfa) como resultado de la fusión del Departamento Central de la Madre y el Niño; con el Departamento de Sanidad Escolar. También se crea el Servicio Médico Nacional de Empleados (Sermena) cuando se fusionan los departamentos de salud del conjunto de Cajas de Previsión de Empleados Públicos y Privados. Su objetivo es prestar acciones de prevención.

En 1952 se promulga la Ley 10.383 que establece el Sistema Nacional de Salud (SNS), organismo encargado de la protección de la salud para toda la población y del fomento y recuperación de la salud de los obreros, esposa e hijos hasta los 15 años. Para su creación se fusionaron la Dirección General de Beneficencia y Asistencia Social; el Servicio Médico de la Caja de Seguro Obrero, el Servicio Nacional de Salubridad, la Dirección General de Protección a la Infancia y a la Adolescencia; la sección técnica de Higiene y Seguridad Industrial de la Dirección General del Trabajo; los servicios médicos y sanitarios de las municipalidades; y el Instituto Bacteriológico de Chile.

En 1958 se crean las Mutuales de Seguridad para la protección de trabajadores contra riesgos y consecuencias de accidentes del trabajo.

En 1968 la Ley 16.744 de Accidentes y Enfermedades Profesionales consolida a las Mutuales de Seguridad, ya que las faculta para captar fondos, además de que les permite organizar y administrar un mecanismo de atención integral en accidentes del trabajo.

En 1979 se fusionan el SNS y Sermena, con lo cual se reorganiza el Ministerio de Salud. Se crean los Servicios de Salud, el Fondo Nacional de Salud (Fonasa), la Central Nacional de Abastecimiento (Cenabast) y el Instituto de Salud Pública (ISP). La nueva institucionalidad permite el acceso a beneficios a sistema de libre elección.

En 1980 una serie de decretos con fuerza de ley concretan el proceso de municipalización del sector primario y crean los Consultorios de Atención Primaria, dependientes de las municipalidades. Se reforma el sistema previsional de pensiones y salud. Comienza la cotización obligatoria del 4% de las remuneraciones para salud.

En 1981 se crean las Instituciones de Salud Previsional (Isapres), entidades privadas con sistemas de libre elección que otorga prestaciones y beneficios de salud a sus afiliados.

En 1985 las leyes 18.418 y 18.469 crean el Fondo Único de Prestaciones Familiares y Subsidios. Se reorganiza el sector público en modalidades de atención institucional y libre elección. Se elimina la diferencia entre régimen de salud y calidad previsional. Establece el aporte financiero según capacidad económica y el acceso libre e igualitario a acciones de salud.

En 1986 la Ley 18.566 permite un 2% de cotización adicional que se puede descontar de impuesto.

En 1987 la Ley 18.675 aumenta las bases imponibles para el cálculo de cotización previsional para el sector público

En 1988 se fija la cotización del 7% para pensionados del régimen antiguo.

En 1990 la Ley 18.933 crea la Superintendencia de Isapres y modifica la legislación de dichas instituciones.

-Agua potable:

A comienzos de los años 1900 el 70% de la población de Santiago, tenía abastecimiento de agua potable, con un gran impacto en la salud y calidad de vida de la gente. Sin embargo, el déficit en el abastecimiento lleva a promover, a inicios del siglo XX, la captación de aguas en la Laguna Negra, en la cordillera, y la construcción de acueductos de 90 kilómetros de largo.

En comparación con solo Santiago, el porcentaje de agua potable en el país a principios del siglo XX es de 10%, está mayoritariamente usada por la oligarquía debido a la capacidad económica.

Bajo el Gobierno militar (1973-1989) Las empresas distribuidoras de agua potable pasaron a manos de los privados bajo el nombre de EMOS, actualmente “Aguas Andinas”.

 Entre los años 1861 a 1894 se crea la Empresa de Agua Potable de Santiago y estudio para mejorar la captación en la Quebrada de San Ramón, se construyen los primeros tanques para almacenar agua y se inicia el programa de obras (construcción de los drenes de Vitacura para obtener aguas filtradas del río Mapocho y un estanque de 20 mil metros cúbicos en calle Antonio Varas que opera hasta nuestros días).

Fechas e Hitos históricos

1903:   Promulgación de la Ley de Alcantarillado y Pavimentación de Santiago, que impulsó la construcción de redes de agua potable y alcantarillado.

1909: Instalación de 1.112 arranques domiciliarios y primeros grifos.

1917:   Inauguración de Acueducto Laguna Negra que, con 87 kilómetros de extensión, transporta hasta estos días agua desde la cordillera.

1953:  Entra en operación la Planta de Producción de Agua Potable Las Vizcachas.

1969: Inauguración de la Planta Las Vizcachitas junto al Acueducto Paralelo.
1977: Creación de Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias.

1984:  Inauguración de Planta de Producción de Agua Potable Ingeniero Antonio Tagle.

1989:   EMOS se transforma en sociedad anónima, filial CORFO.

1990:
 Inicio de construcción de primeros proyectos de saneamiento hídrico de la región (Colector Interceptor Zanjón, entubamiento del Canal A-H).

1993:
  Inauguración de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas Santiago Poniente.

1997:
  Inauguración del Edificio Corporativo EMOS (Parque de los Reyes, Santiago).

1999:
  Inauguración de la Planta de Agua Potable La Florida. La Sociedad Inversiones Aguas Metropolitanas Ltda, conformada por Aguas de Barcelona (50%) y Suez Lyonnaise des Eaux (50%), adquiere el 51,2% de la propiedad de EMOS en US$ 1.125 millones.

2000:   Inicio de construcción de la Planta de Tratamiento El Trebal. EMOS adquiere el 100% de Aguas Cordillera S.A. y el 50% de Aguas Manquehue S.A. Inicio de aplicación del Plan Vita para orientar la organización hacia un servicio de excelencia para los clientes, mejora de eficiencia y calidad del producto.

2001:   Entra en operación la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas El Trebal. Se inicia la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas La Farfana. El 25 de octubre se cambia la razón social de EMOS por Aguas Andinas S.A. Se constituyen las filiales ANAM S.A., Ecoriles S.A. y Gestión y Servicios S.A.

2002:  Inauguración del más avanzado Sistema de Control Operativo de Latinoamérica. Adquisición del 50% restante de la propiedad de Aguas Manquehue. Construcción de la "Rambla Gaudí" en el acceso al Edificio Corporativo. Inicio del Plan Eureka, que tiene como objetivo consolidar una organización en red. Se inauguran las nuevas Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas de San José de Maipo y Paine.

2003: Entra en operación la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas La Farfana, la más grande de Latinoamérica y una de las cinco más grandes del mundo.

-Luz eléctrica:

1900: Puesta en servicio Central térmica Mapocho, 1,2 MVA, corriente continua. Alimenta el alumbrado público del centro de Santiago y tranvías eléctricos

1900: Central Aldunate en Valparaíso (pequeña)

1905: Puesta en servicio de Central Hidroeléctrica El Sauce en Valparaíso, 1MVA, en corriente alterna

1909: Puesta en servicio Central Hidroeléctrica Florida, 12 MVA, corriente continua (hasta la fecha existe, se ocupa el mismo sitio, con maquinas de mayor potencia, y para eso se ha debido realizar repotenciacion. Ocupa el cauce del río Maipo)

1909: Central Hidroeléctrica El Sauce en Los Andes, 500 kVA, corriente alterna

1915: Central Térmica Tocopilla, 3 unidades de 10 MVA cada una, 50 Hz. Alimenta a las faenas de Chuquicamata mediante un doble circuito de 110 kV (aproximadamente 130 kilómetros). Hecho que ocurre solo ocho años después de haberse construido en el mundo la primera línea operada en 100 kV

1916- 1920: Se detiene crecimiento por Primera Guerra Mundial

1920: Cuentan con energía eléctrica Santiago y Valparaíso y solo algunas ciudades aisladas (Antofagasta, Los Andes, Victoria, Osorno y otras mas pequeñas), abastecidas mediante excedentes industriales (que les sobraba energía y vendía a las Municipalidades)

- Compañía General de Electricidad Industrial: abastece inicialmente Nuñoa, se extiende posteriormente a San Bernardo, Rancagua, Rengo, San Fernando, Chillan, Concepción, Los Ángeles y Temuco

  - Compañía Nacional de Fuerza Eléctrica (CONAFE): 1920. Constituida por capitales chilenos y norteamericanos. Actualmente es de capitales chilenos solamente y es una filial de la CGE (Compañía General de Electricidad) que abastece la zona de Viña del Mar

  - Compañía Chilena de Electricidad (posteriormente CHILECTRA) 1921: Formada originalmente con capitales alemanes, los que debieron ser traspasados a inversionistas ingleses como consecuencia de compensaciones de guerra al terminar la Primera Guerra Mundial. Abastecía principalmente a Santiago y Valparaíso

  - Sociedad Austral de Electricidad S.A. (SAESA) 1926: Abastece inicialmente a la zona de Arauco. Actualmente se concentra en la X región

  - 1923: Se construye la Central Maitenes, 25 MVA, perteneciente a la Compañía Chilena de Electricidad

  - 1925: Se crea la Dirección de Servicios Eléctricos y de Gas. Cuya misión principal era definir las áreas de operación de las empresas eléctricas, y elaborar y súper vigilar la aplicación de reglamentos técnicos, etc.

 

- 1928: Se pone en servicio la Central Hidroeléctrica Queltehues de 27 MVA y de propiedad de la Compañía Chilena de Electricidad. Ese mismo ano se realiza la ampliación de la Central térmica Mapocho en una maquina de 14 MVA pero ahora en corriente alterna

  - Los desarrollos de las Centrales Maitenes, Queltehues y la ampliación de la Central térmica Mapocho son acompañados por importantes aumentos de consumo (33% acumulativo anual entre 1922 y 1927)

  - Continúa el desarrollo eléctrico en el resto del país. Cada ciudad o pueblo se abastece en forma aislada. Existe un importante incremento de los consumos asociados a las explotaciones mineras e industriales. Lamentablemente muchos de ellos se construyeron en 60 Hz lo que impidió su posterior interconexión

  - En este periodo se realiza la interconexión Santiago - Valparaíso y se electrifica el ferrocarril Santiago - Valparaíso (1925)

  - La crisis económica mundial entre 1929 y 1933 impide continuar con la construcción de nuevas plantas de generación eléctrica. Aumentan significativamente las interrupciones de servicio y se pierde confiabilidad en la alimentación de energía eléctrica. Solo en 1939 se incorpora la Central Térmica Laguna Verde al servicio público. La situación se complica aun más con los inicios de la Segunda Guerra Mundial

  - 1935: Creación de CORFO (por efecto del terremoto de Chillan). Una de sus primeras tareas fue poner en marcha un plan de acción inmediata: desarrollo de centrales de generación destinadas a abastecer las necesidades más urgentes

  - 1942: CORFO detalla la forma de llevar adelante el Plan de Electrificación del País, el que contemplaba un desarrollo por etapas:

- Primera Etapa: Desarrollo aislado de las diferentes zonas del país

  - Segunda Etapa: Interconexión entre zonas. Se construyen centrales generadoras de mayor tamaño. Las interconexiones se realizan en alta tensión, evitando consumos intermedios

- Tercera Etapa: Se contempla el Sistema Interconectado y se establece para su operación un despacho de carga único y centralizado

  - 1943: Se organiza y se constituye la Empresa Nacional de Electricidad S.A. (Endesa). Su misión era materializar el plan de electrificación del país

-Alcantarillado:

Durante la última década del siglo XIX y las primeras del XX se efectuaron diversos proyectos con la finalidad de instalar alcantarillado en Chile, específicamente en la ciudad de Santiago.

El estudio técnico y financiero de las tres propuestas presentadas durante dichas décadas fue encargado por el Gobierno a una comisión de cuatro miembros incluyendo a Ricardo Larraín Bravo. Santiago presentaba condiciones favorables para el trazado del alcantarillado por su estructura urbana de damero y por la existencia de un caudal continuo y suficiente de agua (Río Mapocho).
En 1910 se celebró en Chile uno de los acontecimientos más importantes de una república autónoma: cien años del inicio del proceso emancipador que llevó a la independencia del país. Junto con esta celebración se finalizaron los trabajos de instalación de sistemas de alcantarillado y fue encendido el nuevo alumbrado público de Santiago.

Durante los años 1952 a 1970 la infraestructura vial permaneció casi sin modificaciones y los servicios se extendieron atrasada y penosamente; con la consecuencia que muy pronto surgieron problemas gravísimos como la falta de locomoción adecuada, los atochamientos, la ausencia de aseo y el Smog. Estos problemas tardaron en ser abordados en conjunto y sólo durante el gobierno de Frei se comenzaron a adoptar algunas soluciones definitivas: se inició la construcción del Metro, de la avenida Norte-Sur y de los anillos de circunvalación; también se inicia el crecimiento vertical (construcciones emblemáticas son: la Torres San Borja, Las Torres de Tajamar, Diego Portales, la Villa Frei). Por otra parte, se incrementó la extensión de servicios de agua y luz a las poblaciones, aunque no se logró poner fin a las “callampas” o poblaciones periféricas formadas por la toma de terrenos por parte del proletariado para asentarse, ejemplos de éstas: San Gregorio, la Victoria, la legua, José Maria Caro, Pudahuel, La Pincoya, el Salto, Recoleta, la Palmilla.

Viviendas urbanas con alcantarillado

Año

Índice

1907

-

1920

-

1925

10%

1930

n.d.

1940

n.d.

1950

47,4%

1960

49,8%

1975

55%

1990

60%

Fuente: INE, Censos de Población y Vivienda

Por lo expuesto cabe concluir que todo lo que respecta a alcantarillado - y en general todo lo que respecta al equipamiento urbano - se comienza a generalizar, por lo menos en lo que a la capital se refiere, sólo a partir de la década de los 50. Las zonas periféricas fueron las que no se encontraron equipadas.

Durante el gobierno militar aumentó la red vial hacia estas comunas, como además aumentó la segregación, las poblaciones callampas se erradican de Las Condes naciendo de éstas nuevas poblaciones.

En 1992 Chile, tenía un total de 3.101.365 viviendas particulares; de éstas, el 88,18% contaba con agua por tuberías, el 69,95% con alcantarillado y un 88,15% con electricidad.

- Proyecto de acueducto, finalizada en el año 1989

Parte importante de la distribución del abastecimiento de agua potable para la ciudad de Santiago, (Zona Oriente), se realiza mediante una conducción hidráulica denominada Tercer Acueducto, que se inicia en la Planta de Tratamiento de “Las Vizcachitas” y termina su recorrido en la Comuna de La Reina.

ENTREVISTAS:

Expectativas frente al futuro

“Lo que yo quería ser cuando grande era ser periodista, lamentablemente el puntaje no me alcanzó para serlo asó que estudié pedagogía, algo que no cubre mis expectativas pero es una buena forma de vivir y conocer diferentes historias”.

Muriel González, 25 años.

“Mi sueño… podría decir que es el ir a la universidad como todos los jóvenes creo yo, y estudiar odontología y si es que no, me iría a Cuba, hay algo que me gusta de allá”

Carolina ,14 años.

“Las expectativas en nuestra casa eran muchas, ya que como éramos muchos hermanos nos veíamos al futuro como un gran clan en el cual todas nos apoyaríamos unos a otros. Por lo tanto no le temíamos al futuro”.

Drina nievas Yañez, 43 años.

“Las expectativas frente al futuro dentro de mi punto de vista eran que todo iba a mejorar en cuanto ala parte económica, ya que se iba mejorando un poco el salario y eso significaba poder tener una mayor fluidez económica, esto nos ayudaba a poder pensar mas en un futuro laboral y estudiantil”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“Las expectativas frente al futuro eran poder realizar estudios en la universidad y poder egresarme de la carrera de pedagogía en física, pero este, no lo logre por un motivo económico sino que por un motivo de poca información hacia la rama de lo pedagógico. Logre egresar de la universidad siendo pedagoga en física pero ya a una edad mayor”.

Mónica Ibarra Yañez.

“La verdad es que no pensaba mucho en mi futuro trataba de no pensar en eso, ya que en mi casa era escaso el alimento y en los estudios no había cabeza departe de mis hermanos (inteligencia)”.

Georgina Rojas, 47 años.

“En mi época de los 15 años yo no tenía expectativas de trabajo ni nada, aunque me conseguí un trabajo como dama de compañía del almirante Ártigaz, y fue el único trabajo que tuve y luego me case y me despreocupé de todas esas cosas además no tenía los recursos, por ser adoptada, para estudiar una carrera en esos tiempos”.

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“A la altura de los 13 años quería ir a la universidad de seguro, todo inclinado hacia la medicina (la mayoría de sus parientes son médicos).

Nunca supe por que cambié de idea tan rápido en la enseñanza media, y decidí estudiar pedagogía casi en último momento”.

Marina Vallejos, 49 años

“Quería ser paleontólogo, me gustaban mucho los dinosaurios pero termine siendo profesor”.

Elías Morales 27 años

“No tenia ningún problema estaba listo era rebelde y no me preocupaba”

Ricardo Rojas 40 años

Posibilidades de estudiar

“Si, tenia posibilidades para estudiar por el lado de mi buen rendimiento, mas encima estudié en el Carmela Carvajal y en la católica Silva Henríquez, y por otro lado tenia los recursos económicos suficientes para estudiar”

Muriel González, 25 años.

“Las posibilidades de que yo pueda ir a la universidad son casi obvias, primero por las notas, sin ellas no se puede nada, el acceso económico es un problema menor (familia pudiente), la idea de todos actualmente es estudiar en una Universidad Estatal, una por el prestigio y otra porque te sale más barata la carrera que en una privada, pero si no llegase a quedar en una estatal mi familia podría costear una privada”.

Carolina, 14 años.

“Lo que nosotros quisiéramos estudiar, de acuerdo a nuestra situación económica ya que nos daba la estabilidad para darnos el lujo de estudiar en institutos u otras posibilidades”.

Drina Nievas Yañez, 43 años.

Las posibilidades de estudiar siguen siendo las mismas que hoy, ya que si eres clases media, como no eres ni rica, ni pobre, es decir, no eres pobre para tener educación gratis, ni rica como para solventar una, la única forma viable de hacerlo es trabajar para poder estudiar”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“Tuve mis estudios completos y logre las metas que e propuse aunque algo tardías pero las pude desarrollar y sacar adelante”.

Mónica Ibarra Yánez

"A la edad de los 15 años mis posibilidades de estudios eran bastantes escasas, ya que yo tengo 9 hermanos mas en los que había que repartir la canasta familiar y agregando a eso, no-tenia muchas ganas de estudiar ni surgir mas allá de los estudios obligatorios".

Georgina Rojas, 47 años.

"Mis estudios fueron de 1º básico hasta 6º básico, que en ese tiempo era la obligatoriedad, luego de eso tenía que terminar mis estudios medios... que en esos tiempos eran los secundarios y no estudie mas por que lo que dije anteriormente".

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“Si, la tenia, debido a que en mi familia los recursos económicos nunca faltaron ni fueron escasos. Además se suma de que en mi época tú entrabas a la universidad de acuerdo al nivel socio-económico en el cual estabas inmerso.

En pocas palabras el hecho de entrar a la universidad era casi lógico”

Marina Vallejos, 49 años

“Ningún problema para estudiar”

Elías Morales 27 años

“Ningún problema tenía todas las oportunidades de estudiar”

Ricardo Rojas 40 años

Relación Hombre- mujer

“Mis padres se llevaban bien, ya que mis papas no tenían mucho tiempo para ellos, por que éramos muchos hijos, entonces no disponían de tiempo como para llevarse mal o pelear”.

Drina Nievas Yánez, 43 años.

“Mis padres se llevaban bien, yo creo en gran medida que mi mama se dedica a educarnos y a estas trabajando, es decir estaba un 100& atenta a nuestras necesidades, por ende existía una muy buena relación”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“Mi madre falleció a los 16 años, a esa edad no me daba mucho cuenta de la relación de mis padres así que no sé cuál seria la relación que ellos tenían, nunca pude ver ni sentir esa relación”.

Mónica Ibarra Yañez, 39 años aprox..

“La relación hombre mujer era muy concisa, con mucha educación se trataban con caballerosidad y no había mucho trato”.

Georgina Rojas, 47 años.

"La relación entre hombres y mujeres es muy diferente a como es ahora, las parejas se tenían mucho respeto, y aunque habían parejas por conveniencia la mía no fue así, incluso la señora que me crió odiaba a mi esposo antes y después de casarnos"

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“Mi familia era de origen español, conservadora al extremo, por lo que no dejaba juntarme con hombres, iba a un colegio de niñas y si es que había un trabajo teníamos que hacerlo en mi casa o si no, no.

Mi familia era un caso atípico, cuando yo estaba en el liceo (egresó en el ´75) había una concepción mas liberal, y mi familia era todo lo contrario.

Me sentía oprimida por así decirlo, porque veía a mis amigas que tenían papás que no se preocupaban tanto de ellas como en mi familia. Ellas me decían que les hubiera gustado que sus padres se hubiesen preocupado tanto como lo hacían en mi caso, pero aún así me sentía asfixiada”

Marina Vallejos, 49 años

“Igual que ahora”

Elías morales 27 años

“Era menos ambigua que la actual habían menos homosexuales”

Ricardo Rojas 40 años

“En esta época las relaciones pueden ser serias como también pueden ser sólo idilios pasajeros, no es necesario casarse para convivir o pololear con alguien, nada que ver eso de conveniencia por los apellidos, obviamente a veces están presentes los prejuicios y lo que te van a decir tus amigas, pero no tiene mucha importancia, la mentalidad respecto a la edad de pololeo es mas abierta y hay mas libertad de expresión y comunicación con la familia algo que ayuda a la hora de una orientación”.

Carolina, 14 años.

Relación Padre-Hijo

“Hay muy buena comunicación, hay mucho afecto entre nosotros, eso me ayudo a lograr mis cometidos, pienso yo”.

Muriel González, 25 años.

“Poca ya que mi papá trabajaba mucho y lo veíamos poco en casa hasta que se jubilo, pero ya todas éramos adultas”.

Drina Nievas Yañez, 43 años.

“La relación con mis padres sé a basado en la comunicación diaria, y en que se ha hablado de todos los temas, con una mente abierta a los tiempos actuales”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“La relación con mi padre la recuerdo buena ya que como decía mi madre falleció nos dimos ese soporte juntos, en si la relación de nosotros fue buena”.

Mónica Ibarra Yañez.

"Mi padre era un hombre poco ortodoxo para educarnos, usaba la fuerza bruta, una lo único que quería era irse de ahí... ni siquiera se podía hablar al almuerzo por que a mi padre le molestaba, y mi mama le seguía el juego Pero en cuanto naciste tu (Alejandro) se ablandó y podíamos relajarnos un poco, gracias hijo, gracias".

Georgina Rojas, 47 años.

"La señora que me crió a pesar de ser elegante y sofisticada como cualquier inglesa, tenía tiempo de hablar y ver que nos pasaba, mi papá no hablaba mucho conmigo por su educación machista pero un abrazo antes de acostarme era lo suficiente, podría decir que era bastante regular para la época"

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“Yo soy hija de padre viudo, mi madre murió cuando yo tenía tres meses, así que por las circunstancias viví esporádicamente con mi papa y con mi tía, también viví un tiempo con mi primo aunque con mi tía viví la mayoría de mi niñez.

La relación con mi madrastra era una relación horrible, y por lo mismo con mi padre finalmente también lo fue siendo, la relación con mi tía (la que me crió) era extraña ya que mi tía era demasiado aprehensiva y yo buscaba más libertades como la que tenía con mi padrino, todo lo opuesto”

Marina Vallejos, 49 años

“Existía comunicación re-buena en general”

Elías Morales 27 años

“Era jerárquica mi padre era de la iglesia calvinista, era muy estricto”

Ricardo Rojas 40 años

Cómo era el matrimonio

“Encuentro que las relaciones de matrimonio deben ser buenas, puesto que aun no me caso, pero deberían ser buenas y prosperas si se quiere”.

Muriel González, 25 años.

“Vivo sólo con mi mamá, pero puedo ver cómo son mis tíos dentro del matrimonio y la verdad es que todo lo arreglan en los tribunales, están viendo los trámites puesto que se quieren separar, la comunicación entre ellos prácticamente no existe”.

Carolina, 14 años.

“Muy buena relación según lo veo ahora, mirando hacia atrás”.

Drina Nievas Yañez, 43 años.

“El matrimonio de mis padres esta basado en la comunicación diaria, amor, confianza, fidelidad y por sobre todo con respecto el uno con el otro”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“Era una buena relación, no optima pero buena como para la época”.

Mónica Ibarra Yañez.

“Mis padres, no podría hablar sobre eso ya que mis padres eran separados entonces nunca pude ver la relación que tenían ni tener un matrimonio a seguir”.

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“El matrimonio de mi padre fue muy bueno con mi madrastra, tuvieron hijos y fueron felices.

Mi tía nunca se caso por que ella esperaba un español, con plata y rubio de ojos azules, bastante estructurada por así decir y además bastante poco tolerante a las relaciones prematrimoniales, convivencias, divorcio dado a su estructuraron católica.

Mi matrimonio fue cuando yo tenía 24 años después de 5 años de pololeo llegando virgen al matrimonio, al igual que mi tía los valores son bien arraigados”.

Marina Vallejos, 49 años


”Buena en general con altos y bajos”

Elías Morales 27 años

“Convencional”

Ricardo Rojas 40 años

Posesiones de la familia

“Mis posesiones son como muy comunes, el teléfono, la televisión, bueno todo eso gracias a mi papá que trabajaba en servicio técnico, y algunos cuando era joven y eran mas difíciles de encontrar: Internet en la casa.”

Muriel González, 25 años.

“En mi casa hay tecnología actual, como teléfonos y celulares, computador, etc.… nunca nos ha faltado las cosas de ese tipo”.

Carolina, 14 años.

“Lo normal para la clase media actual, pero en ese tiempo era mucho: casa, televisor, auto, teléfono, lavadora, cocina, refrigerador, radio, etc.”.

Drina Nievas Yañez, 43 años.

“De acuerdo a lo que ganaba mi padre era alo que podíamos optar, nunca nos falto nada pero no nos dábamos grandes lujos”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“Tenia lo suficiente no demasiado, no contaba con lo económico como para tener las ultimas cosas que salían (tecnología)”.

Mónica Ibarra Yañez.

“Solo lo que correspondía tener, no había ningún tipo de lujo”.

Georgina Rojas, 47 años.

“Las posesiones que teníamos en esos tiempos eran muy grandes como: autos, taxis y mucho más elegancia que nos daba el toque a personas de un nivel mas elevado”.

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

Nivel de consumo

“En mi casa hay un demasiado alto nivel de consumo, no es solo lo básico y demás sino que hay gula, el ir a salir a comer mas de una vez al mes y mucha comodidad”.

Carolina, 14 años.

“Mucho, mi madre era y es una consumista, mi padre ganaba y ella gastaba, teníamos el nivel de consumo muy elevado”.

Drina Nievas Yañez, 43 años.

“El de mi familia era normal sólo de acuerdo a las necesidades, pero hoy existe un nivel de consumo muy elevado”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“El nivel de consumo era lo normal ni mucho ni poco, lo suficiente y lo que se necesitaba”.

Mónica Ibarra Yañez.

“Lo necesario, como no habían lujos no teníamos el consumo muy elevado. Mas que nada era lo que necesitábamos”.

Georgina Rojas, 47 años.

“Se consumía lo justo y necesario nunca en grandes proporciones”.

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“En mi familia el consumismo era mal visto, no se tenía exceso alguno, y había de aprovechar al máximo las cosas, por ejemplo, se tenía la concepción de que la comida no se podía perder puesto que este era considerado como un bien extraordinario y que algunas personas no tienen el honor de poseer.

Yo vengo de una familia súper pudiente y mi entorno era igual pero nunca caí en el consumismo. Y en la sociedad, en general era lo mismo; actualmente el consumismo es demasiado. Sin hablar de que la sociedad te bombardea con la idea de que debes adquirir cosas, sin embargo hay algo que gatilla para que todos no sean así.”

Marina Vallejos, 49 años

“Contábamos solo con nuestra casa y aparte los electrodomésticos”

Elías Morales, 27 años

“Teníamos de todo y nos dábamos lujos”

Ricardo Rojas, 40 años

Acceso a equipamiento urbano y salud

“Si teníamos acceso a todo eso en mi niñez, pero mis hermanos mayores tenían que acarrear jarrones de agua ya que no había es la casa”.

Drina Nievas Yañez, 43 años.

“En mi época pude acceder a cada una de ellos claro que la parte de salud, como la tecnología era escasa pocas enfermedades eran tratadas, hoy en día es mas accesible”.

Marjorie Tapia Nievas, 22 años.

“Contaba con todo, no me faltaba nada sobre todo en salud que es donde mi padre se especializaba, nunca me faltaron los accesos importantes como: agua, electricidad, alcantarillado ni salud”.

Mónica Ibarra Yañez.

“Contaba con todos los accesos tanto de salud, agua, electricidad, alcantarillado y también con calefacción”.

Georgina Rojas, 47 años.

“Contaba con salud que era escasa y recién estaba llegando oficialmente por así decirlo. Nunca me falto agua, luz eléctrica, salud solo los alcantarillados que aun no llegaban por lo menos no en independencia”.

Eliana Cifuentes Lacourts, 77 años.

“En mi familia nunca hubo problemas dado que en ésta había muchos médicos, asistía a centros clínicos u hospitales privados. Pero cuando me casé tuve que acceder a la salud publica y obtener FONASA (D)

En cuanto al equipamiento urbano, ya existía alcantarillado donde yo vivía (centro de Santiago), luz eléctrica, agua potable, todo estaba cubierto”

Marina Vallejos, 49 años

“Acceso total”

Elías Morales años

“Acceso total”

Ricardo rojas 40 años

“Acceso a salud era bastante bueno, tenia Fonasa en el año 1980 aproximadamente creo, además del agua potable, alcantarillado y etc.…. Todo estaba completamente cubierto; el Internet lo adquirí hace 7 años, cuando la cosa se masificó”.

Muriel González, 25 años.

“mi familia no tiene problema alguno frente al acceso a salud, tenemos Fonasa, al parecer el mas masivo, y con eso igual las cosas se nos hace mas fáciles, nuestra casa tiene todo lo posible para vivir o sea agua potable, gas y electricidad aunque de repente se corta para el 11 de septiembre”.

Carolina, 15 años.

BIBLIOGRAFÍA

www.inh.cl

www.sis.cl

www.moptt.cl

www.memoriachilena.cl

www.ine.cl

www.minsal.cl

Buscadores:

www.google.com

www.wikipedia.org

Textos:

Aylwin, Mariana; Texto “Chile en el Siglo XX”; Editorial Planeta; Edición 2002

Ramírez Quezada, Vitelio; Texto “Historia y Ciencias Sociales PSU 2006-2007” Parte I Preuniversitario FECH; Coordinación Área Historia y Ciencias Sociales Preuniversitario FECH.