Sobre verdad y mentira en sentido extramoral; Friedrich Nietzsche

Filosofía contemporánea. Siglo XIX. Vitalismo. Nihilismo. Crítica. Moral. Pensamiento de Nietzche. Contexto histórico. Influencias. Repercusiones

  • Enviado por: Mayonesa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
publicidad
publicidad

Sobre verdad y mentira en sentido extramoral

El texto analiza la función que desarrolla el intelecto en el conjunto del mundo y se considera la mentira y la verdad al margen de la moral, no como algo bueno o malo.

Se parte de una postura de la afirmación de la vida desde un punto de vista individual con las percepciones, intuiciones y perspectivas de cada uno. Se considera al lenguaje, al concepto y a la ciencia como impedimentos para establecer al hombre el contacto directo con la realidad. El hombre tiene que amar la vida, y por tanto huir de todo lo que la destruya.

El problema del conocimiento o intelecto:

Es fruto de la mentira del hombre, porque llena de vanidad a quien lo pone en ejercicio, aunque el hombre lo usa para poder vivir y mantenerse en el mundo. Nietzsche espera que algún día acabe y que cuando llegue ese momento nadie se acuerde de lo que ha ocurrido antes. Compara con un filósofo la utilización del conocimiento y afirma que se enorgullece si “los ojos del universo están dirigidos telescópicamente a sus obras y a sus pensamientos”. Según el autor, el intelecto es utilizado para que haga más llevadera la existencia, es decir, estar al servicio de la voluntad de vivir incluso utilizando mentiras...

También afirma que el intelecto no sirve para conocer la verdadera realidad de las cosas “Mientras el hombre, guiado por conceptos y abstracciones únicamente con estas acciones previene la desgracia, pero no obtiene la felicidad”.

En conclusión el conocimiento para el hombre es un impedimento porque para Nietzsche el hombre tiene que estar guiado por la intuición sin más complicaciones que la de vivir la vida tal y como es.

  • Pensamiento de Nietzsche:

La filosofía de Nietzsche se oculta detrás de un lenguaje lleno de imágenes, de aforismos, sin una secuencia progresiva de ideas. A lo largo de los períodos hay un núcleo común: la recuperación de la vida como valor esencial y la inversión de los falsos valores que la ahogan. Período romántico. Filosofía de la noche: centrado en el estudio del pensamiento griego, está marcado por Schopenhauer y Wagner. Destacan ideas como: 1. en el fenómeno de lo trágico se descubre la verdadera naturaleza de la realidad; 2. corresponde al arte y a la tragedia conocer la esencia trágica del mundo; 3. la vida es una antítesis entre lo infinito y lo finito (contraposición entre lo apolíneo y lo dionisiaco); 4. Sócrates encarna la oposición a la visión trágica del mundo, representando el dominio de la razón, frente a lo trágico de la vida. Período positivista. Filosofía de la mañana: predomina la influencia de Voltaire y de los ilustrados franceses. Nietzsche acepta el rechazo positivista de la religión y la metafísica, sustituidos por la ciencia. Rasgos principales: 1. el uso del método histórico para criticar los supuestos metafísicos en el desarrollo del conocimiento; 2. la crítica de la cultura occidental desvela que la moral y la religión son formas que el hombre ha colocado sobre sí mismo y que le esclavizan haciendo que se olvide de lo humano. Período del mensaje de Zaratustra. Filosofía del mediodía: en él se formulan sus ideas principales. En “Así habló Zaratustra” hay: 1. un prólogo que describe al superhombre y al último hombre; 2. la 1ª parte plantea la muerte de dios; 3. la 2ª la idea de la voluntad de poder; 4. y la 3ª la idea del eterno retorno. Período crítico. Filosofía del atardecer: ideas: 1. es preciso destruir al último hombre, para que surja el superhombre; 2. para ellos es necesaria la destrucción de la filosofía, la religión y la moral de la tradición occidental; 3. detrás de todos los valores está la vida como su fundamento último. La idea como voluntad: en su 1ª obra se descubre la vida como naturaleza última de toda realidad. La vida es lo que se ama más profundamente, pero también lo que no puede definirse. Siguiendo a Schopenhauer considera que la vida es voluntad de poder, fuerza creadora. Para Schopenhauer es la conciencia la que nos descubre el dolor de vivir; en el arte el hombre crea un mundo aparente de belleza en el que la voluntad de vivir se olvida de la lucha por la existencia. A través de la vida ascética el hombre renuncia a todos sus deseos evitando así el dolor de la decepción. Nietzsche, por el contrario, exalta la vida buscando liberarla de la opresión de la cultura. Pero es también un juego trágico en el que se enfrentan vida y muerte. Su filosofía es vitalista en la medida en que proclama la alegría de vivir, pero aceptar la vida es asumirla en su carácter trágico. Filología y filosofía: como la vida es ininteligible en sí misma se propone analizar las expresiones lingüísticas como símbolos tras los cuales se oculta lo inconsciente, lo no comunicable, la realidad vital. El lenguaje como síntoma de la vida: el lenguaje se convierte en el punto de partida de la reflexión filosófica. El lenguaje condiciona nuestra manera de pensar, sentir y vivir. No puede expresar las cosas, sino nuestra relación con ellas, depende por tanto de nuestra voluntad. Arte y realidad: lo apolíneo y lo dionisiaco: el arte y la poesía son el medio a través del cual aprendehemos la esencia originaria y profunda del mundo. La cultura griega había asumido el carácter inexplicable y trágico de la vida humana, pero se entregaba a una transformación del mundo y la vida a través del arte. El espíritu dionisiaco representa la desmesura, la embriaguez mística y la anulación de la conciencia personal, la vida que se desborda rompiendo las barreras y limitaciones; el espíritu apolíneo representa la razón, la medida, el equilibrio y la individualidad. La lucha entre ambos representa un “juego trágico”. Evolución de la tragedia griega: expresa la antítesis entre lo infinito y el ser finito. La grandeza de esta tragedia es haber captado la síntesis creadora de las dos fuerzas. Sófocles y Esquilo son la culminación del arte trágico, y Sócrates el comienzo de la decadencia del espíritu griego presente en los filósofos presocráticos. En la filosofía socrática se rompe el equilibrio entra las fuerzas. Sobre esta separación se levanta la cultura occidental: la filosofía, la religión y la moral. Nietzsche llama a esta pérdida del sentido de la vida nihilismo, que es un veneno mortal para la humanidad que exalta la debilidad humana y entroniza el fracaso del hombre. Crítica a la filosofía: la identificación entre la razón, virtud y felicidad oculta el rechazo a los sentidos. Nietzsche quiere desenmascarar este idealismo y demostrar que sólo el devenir es. No hay un mundo real distinto del que experimentamos por los sentidos. El triunfo es el dominio de la conciencia frente a la intuición. Sin embargo, el sujeto no es identidad, sino pluralidad y máscara. La forma básica del conocimiento es la intuición mediante la que captamos, la vida. Esta confusión entre lo último y lo 1º hace de la metafísica un mundo vacío. Crítica a los conceptos metafísicos: la ficción de la metafísica monoteísta se apoya en el lenguaje, ya que fabrica las cosas, las inventa. Nos hace abandonar el cambio y nos empuja a la permanencia. No existe un conjunto de conceptos universales para aprendeher la realidad, los conceptos no están antes que las palabras, sino que derivan de ellas. Las palabras son metáforas que expresan no las cosas, sino las intuiciones originarias que tenemos de las cosas. Cuando las palabras se transforman en conceptos, se abandonan las diferencias individuales para servir de instrumento de comunicación. 2º falseamiento: si la palabra falsea la intuición, el concepto falsea la palabra. El error de la filosofía es haberse olvidado de las intuiciones como el origen de los conceptos y aceptar que los conceptos son los que designa la realidad. Ese olvido es el fundamento de la metafísica, que considera lo abstracto como real y verdadero. Todo conocimiento es relativo, es perspectivismo. Crítica a la ciencia: su crítica se dirige contra el mecanicismo de las ciencias positivas. La ciencia matematiza la realidad, pero es incapaz de conocer la singularidad de cada una. Crítica a la moral cristiana: desarrolla su crítica en dos obras: “Más allá del bien y del mal”, “Genealogía de la moral”. Su análisis se sitúa descubriendo los instintos desde los que brotan los conceptos morales a partir de su genealogía. El método genealógico estudia cómo surgieron los conceptos morales y cómo se impusieron como valores aceptados a partir de la fuerza del grupo social que los propone. En un momento en que las circunstancias históricas distinguen entre pueblos dominadores y dominados, la virtud era equivalente a la fuerza. Se produce la inversión de los valores. Hace una distinción entre: 1. la moral de los señores es la moral activa que implanta los valores. Sólo los poderosos buscan su voluntad de poder por encima de todo, sin esperar una compensación más allá de la vida terrenal; 2. la moral de los esclavos es pasiva, no crea los valores, sino que los encuentra ante sí. Sus valores morales son expresión de las necesidades del rebaño. Nietzsche contempla la historia de la cultura occidental como un triunfo de los valores plebeyos, el triunfo de la moral cristiana. Esta moral debe ser rechazada, pues conduce a la degradación de la vida humana. El judaísmo y el cristianismo completan la inversión de valores del platonismo. Nietzsche rechaza esta moral que constituye una negación de la vida. Si Dios se ha convertido en el argumento contra la vida, la negación de Dios traerá la afirmación de la vida y la aparición de un hombre superior, que abandone la moral del resentimiento y cree sus propios valores. La muerte de Dios: la muerte de Dios significa una crítica radical de la religión, la moral y la metafísica sobre las que se ha levantado la civilización occidental. El proceso de la muerte de Dios se había iniciado con el Renacimiento y continuado con la Ilustración. Nietzsche critica que el ataque ilustrado se dirigió contra los dogmas teológicos pero mantuvo el mismo sistema moral. Con la muerte de Dios monoteísta acaba el dogmatismo. Comienza entonces un resurgimiento de los antiguos dioses del politeísmo. El nihilismo abre camino a una nueva visión de la realidad y del hombre. Frente al pensamiento único el perspectivismo reconoce la multipilicidad de interpretaciones haciendo posible la libertad del ser humano. La muerte de Dios permite que afloren las energías creadoras del hombre. La voluntad de poder y el superhombre: la muerte de Dios ha precipitado al hombre al nihilismo, en la nada. La superación del nihilismo y la creación de nuevos valores que den sentido a la vida necesitan una transvaloración de los antiguos. Esta tarea es propia de la voluntad de poder que dará lugar al superhombre. Se trata de cambiar la manera de ver para llegar a una nueva forma de sentir, devolviendo al hombre el valor de sus instintos naturales. En “Así habló Zaratustra” presenta al creador del maniqueísmo como portavoz de la muerte de Dios y el profeta del superhombre. La llegada de este superhombre atraviesa 3 metamorfosis del espíritu: 1. el camello simboliza a los que se contentan con obedecer ciegamente; 2. el camello se transforma en león que simboliza al nihilista que rechaza los valores tradicionales y crea las condiciones para la producción del superhombre; 3. el león se transforma en niño, que es capaz de actuar por instintos, sin tener en cuenta las consecuencias. Sólo es capaz de vivir la vida como algo nuevo y actual, sólo él podría ser el superhombre. El superhombre dará un nuevo sentido a la realidad encarnando a Dionisos. Renuncia a los sueños ultramundanos y vuelve a la Tierra. Su moral tendrá una absoluta autonomía moral más allá del bien y el mal. Su libertad le sitúa por encima de cualquier adoctrinamiento. No creerá en la igualdad, sino en las jerarquías y en la inalienable diferencia que existe entre los hombres. La idea del superhombre no es el anuncio de una realidad inexorable, sino una meta para la voluntad. Zaratustra también es el profeta del eterno retorno. El significado de esto nos enfrenta con el problema del tiempo. La doctrina del eterno retorno es el intento supremo de absotulizar el devenir como el “ser”. Es un “volver de nuevo a su propio yo para vivir una vida idéntica, en sus más importantes y en sus más nimios acontecimientos”. La idea de un cíclico retorno parece contradecir la idea del superhombre. Éste acepta la vida como devenir, como eterna repetición, sin crear un ser que trascienda al universo. La idea del eterno rertorno es la consecuencia de la voluntad de poder que acepta la vida con todas sus consecuencias.

  • Contexto histórico, sociopolítico, filosófico y cultural

La revolución industrial y los cambios sociales que desarrolló dieron lugar a nuevas acciones revolucionarias después de la fracasada revolución francesa. La burguesía era la dueña del mundo occidental, aunque diferenciando entre alta y pequeña burguesía. El número de trabajadores industriales había aumentado y con él la resistencia al orden social impuesto por los burgueses. La historia europea del siglo XIX es un juego de alianzas y enfrentamientos entre burgueses y obreros, que se unen contra la monarquía para desbancarla del poder e impulsar una liberación económica, pero que se enfrentan cuando los artesanos exigen reformas democráticas. La 2ª mitad del siglo XIX comienza con el fracaso de las revoluciones de 1848, en las que confluyeron los avances del liberalismo, del nacionalismo y las luchas sociales. Al acabar el siglo XIX muchos estados europeos habían desarrollado constituciones que consolidaban cambios políticos democráticos. En las primeras décadas de la 2ª mitad del siglo XIX los avances de la industrialización acrecentaron las diferencias entre los países de la Europa oriental y mediterránea con los países industrializados. Hacia 1870 se produjo la segunda revolución industrial. Las nuevas ramas industriales impulsan la concentración de capitales y la aparición de grandes empresas, así como el protagonismo creciente de la banca. Los avances de la industrialización fueron fruto de una estrecha relación entre el desarrollo científico y el tecnológico. Culturalmente, la mentalidad predominante es el positivismo. La humanidad se encuentra en su grado máximo de desarrollo gracias al pensamiento positivo y a la ciencia. El evolucionismo defendido por Darwin ofreció una explicación científica a la conciencia de cambio. La ampliación al ser humano de los principios evolucionistas dio lugar al darwinismo social de Spencer, que legitimaba la doctrina del liberalismo económico. En la 2ª mitad de siglo aparece un sentido individualista del destino humano (el individuo tiene un valor absoluto al margen de la sociedad interesada en la riqueza o el poder político). Freud criticó la sociedad que imponía prohibiciones que impedían vivir de un modo equilibrado y empujaban a los individuos a la neurosis. La mentalidad positivista encontró su reflejo en el realismo (arte). Pero también se manifiesta en el arte la crítica individualista a la sociedad decadente. Es la época de las vanguardias, de un modo de vida bohemio. El impresionismo que protagonizó las últimas décadas del siglo pretendía ser fiel a la naturaleza (Renoir, Monet, Degas,…). En ciencia no es ajena a la conciencia de crisis de la época. La unificación de Alemania: Prusia y Austria dividían los territorio alemanes después de las guerras contra Napoleón. La unificación fue promovida por Bismarck. En 1867 se creó la Confederación Alemana del Norte. Se aprobó una Constitución que daba una estructura federal a esta unión, presidida por Guillermo I de Prusia con Bismarck como canciller. La victoria prusiana contra Francia en Sedán en 1870 destruyó al ejército de Luis Napoleón y creó el Segundo Imperio, que incorporó a los Estados del sur. Bismarck reunificó a los 13 estados, excepto Austria. El mapa político europeo se había modificado. Alemania se convirtió en la gran potencia continental, mientras Gran Bretaña se dedicaba a su expansión colonial. El rígido estado alemán formó a una clase eficiente de funcionarios y ciudadanos honestos. La filosofía alemana de la 2ª mitad de siglo se lanzó a la tarea de salvar al individuo defendiendo la creatividad y la libertad. Ni el idealismo ni el positivismo eran capaces de comprender la vida humana. Dilthey planteó la necesidad de diferenciar las ciencias naturales y las ciencias del espíritu. Cabe destacar en la filosofía alemana a Hegel, quien concebía la totalidad de lo real como sujeto; y a otro como Schopenhauer o Marx.

  • Influencias y repercusiones:

Las influencias se remontan al periodo clásico con nombres como Homero, Heráclito, Demócrito... y los grandes trágicos griegos Esquilo, Sófocles y Eurípides. Son influencias indirectas de Nietzsche todos los filósofos presocráticos por sentir la vida tal y como es. También en ese periodo critica a Sócrates a Platón.

Influencias más cercanas son de línea idealista como Kant y proyectos ilustrados que culminan en Hegel, que harán de Nietzsche un verdadero irracionalista.

Pero sin duda la influencia más directa en Nietzsche son Arthur Schopenhauer y Richard Wagner. De Schopenhauer adoptará la visión del mundo como voluntad de existir, la inteligencia como algo dirigido por los instintos, la desconfianza hacia el poder del progreso y la importancia del arte como poder de descubrimiento de la realidad. De Wagner tomará la libertad que expresa en la música frente a los clásicos valores cristianos hasta que el propio músico los abandona y Nietzsche cambia su opinión hacia él.

Como repercusiones del autor en el siglo XX aparecen interpretaciones en distintos ámbitos; en estética predomina Stephan George con la idea de Dionisos como símbolo de la vida. En política se valora la idea de voluntad de poder basándose en la lucha como lo más humano. También surgen diversas interpretaciones como el nacional-socialismo y las ideologías de izquierdas más radicales. Por último la interpretación existencialista de Karl Jaspers y Martín Heidegger:

Jaspers escribe un libro en el que hace un intento de comprender a Nietzsche, pero sin interpretar su doctrina, procurando introducirse en su visión, por el contrario, Heidegger afirma que Nietzsche no entendió el nihilismo que él mismo había proclamado.

Otras repercusiones mezclan a Nietzsche con Kant (G. Simmel), o con la fenomenología (Max Scheler). Habbermas, Bertrand Russel, Adorno y otros hacen del pensamiento nitzscheano una visión sociológica. Cabe destacar en España a Fernando Savater con su libro “Idea de Nietzsche”, que acerca al autor al público.

El pensamiento de Nietzsche ha dado lugar muchas interpretaciones, aunque no hayan sido siempre positivas o aceptadas, pero no han abarcado solo el terreno de la filosofía sino a toda la cultura en general.