Sistemas socioeconómicos

Historia. Estado. Industria. Mercados. Economía. Andalucía

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El estado y el sistema económico

Indice

  • Introducción. Pag 2.

  • 2. Parte I. El papel del estado y principales interpretaciones históricas. Pag 2.

    2.1 Los diversos papeles del estado en la economía. Pag 2.

    2.2 Principales interpretaciones y consecuencias históricas. Pag 3.

    2.2.1 Mercantilistas. Pag 3.

    2.2.2 L a escuela fisiocracia (1754-1774). Pag 4.

    2.2.3 Economistas clásicos. Pag 4.

    2.2.4 Economía neoclásica. Pag 5.

    2.2.5 La evolución del socialismo. Pag 6.

    2.2.6 Keynesianismo. Pag 6.

    2.3 Fines generales, objetivos económicos e instrumentos en los estados actuales. Pag 7.

    2.3.1 Fines generales. Pag 7.

    2.3.2 Objetivos. Pag 7.

    2.3.3 Instrumentos. Pag 8.

    3. Parte II El estado y la industrialización de Andalucía, 1940-1975 3.1Instrumentalización de la política de industrialización. Pag 8.

    3.2 Los planes de ordenación económico social provinciales (1948)3.3El plan coordinado de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Jaén (Plan Jaén) (1953-1970). Pag 8.

    3.3El plan coordinado de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Jaén (Plan Jaén) (1953-1970). Pag 9.

    3.3.1 La política de polos de crecimiento. Pag 10.

    3.3.2 La acción del INI. Pag 10.

    4. Conclusiones finales. Pag 11.

    5. Bibliografía. Pag 12.

    1. INTRODUCCION

    El estado juega un papel fundamental en las economías modernas. A lo largo del tiempo, a aumentado sus funciones e importancia en la economía. Este trabajo esta dividido en dos partes; en la primera se analiza de forma general las formas en que intervine el estado en la economía y los objetivos que busca, en la segunda parte se analiza el papel que ha desempeñado el estado en el desarrollo de la región Andaluza entre el periodo de 1940-1975.

    2. PARTE I. EL PAPEL DEL ESTADO Y PRINCIPALES INTERPRETACIONES

    2.1 Los diversos papeles del estado en la economía

    La importancia del gasto publico ha ido aumentando notablemente a lo largo del tiempo, sobre todo en al siglo XX, a la vez q otras intervenciones: control del dinero y de los cambios, proteccionismo, subsidios, gestión directa de empresas, políticas sociales y regionales; han seguido un proceso que en su conjunto han implicado cada vez mas políticas publicas de apoyo al desarrollo y a la ocupación.

    Para analizar este aumento del gato público es necesario ver el papel del que el estado ha desempeñado en la economía.

    El gobierno puede desempeñar diversos papeles respecto a la economía. La función mas fundamental del gobierno en la esfera económica y a la que no puede renunciar es la creación de entorno jurídico para el empeño económico. Puede ir desde la pura política de “manos libres “a otra de control estatal total.

    La segunda forma en que el gobierno participe en la economía es mediante actividades de fomento, dejando de lado las directamente productivas. Entre ellas están los aranceles, las excepciones de impuestos, los descuentos y los subsidios, etc. No todas estas actividades son favorables al crecimiento, por ejemplo, un arancel proteccionista puede perpetuar una industria ineficaz.

    Otra forma de actuar son las medidas reguladoras del gobierno. Estas van desde medidas para proteger la salud y seguridad de grupo especifico de trabajadores hasta controles minuciosos de precios, salarios y producción. A veces, el propósito de la regulación puede ser fomentar el crecimiento, por ejemplo prohibiendo o regulando los monopolios privados, pero mas a menudo el objetivo no esta relacionado con el crecimiento; se pretende mas bien eliminar la desigualdad o la explotación. En este ultimo caso, se puede producir como efecto secundario no deseado un retraso o detención del crecimiento.

    Los gobiernos pueden participar directamente en actividades productivas, y puede hacerlo desde métodos tan benignos como ayudas a la instrucción y planes educativos asta otros de control y propiedad total de todos los bienes de producción por parte del gobierno, como en la unión soviética.

    La mayoría de los países de Europa continental poseían una larga tradición paternalista de Estado. En varios de ellos el Estado poseía bosques, minas e incluso empresas industriales. En el siglo XVIII cuando la superioridad tecnológica británica en ciertas industria se hizo notoria, los gobiernos patrocinaron esfuerzos para acceder tecnología, por medio del espionaje o como fuera. El rápido desarrollo de la tecnología del transporte, especialmente del ferrocarril, obligo a implicarse a todos los gobiernos en su construcción. Algunos Estados dejaron mayoría de los detalles operativos al sector privado, teniendo una intervención mínima, y otros con una mayor implicación.

    2.2 Principales interpretaciones y consecuencias históricas.

    A nadie se le ocurriría preguntarse si el Estado desempeña un papel económico, ya que este papel es hoy en día de importancia fundamental.

    Ahora bien, en el siglo XIX la doctrina dominante consistía, por el contrario, en limitar al máximo el papel económico de los estados y de los gobiernos, encargados de las funciones políticas, legislativas, militares, con exclusión, en principio, de las funciones económicas.

    2.2.1Mercantilistas

    Pensaba que era importante un excedente de exportaciones sobre importaciones (es decir, balanza comercial favorable). Una balanza comercial favorable suponía poder, abundancia, o ambas cosas a la vez, para el país que la obtuviera.

    En una época en que la circulación monetaria consistía, casi exclusivamente, en metales preciosos, los países carentes de minas estaban obligados a conseguirlos de fuentes extranjeras. Un saldo favorable en las cuentas internacionales era una condición para la expansión monetaria de una economía prospera en expansión. Por otro lado, la acumulación de reservas monetarias podía promover los intereses del Estado por alguno de los dos caminos siguientes, o por ambos. La capacidad del soberano para conseguir armas y hombres aumentaba con su tesoro. Además, la adquisición de oro y plata a través del comercio exterior podía disminuir las reservas de oro de otros Estados, mejorando así la posición relativa como absoluta del país excedentario. En una época de intensas rivalidades nacionales, pocos hombres de Estado eran indiferentes a tales consideraciones.

    La persecución de los objetivos mercantilistas comportaba un grado considerable de intervención estatal de la actividad económica. Por un lado, con el fin de disminuir el gasto en importaciones, la mayor parte de los estados europeos intentaron encaminarse a la autosuficiencia nacional, y para ello intentaron promover y proteger las empresas nacionales.

    Además intentaron aumentar sus ingresos estimulando el comercio de exportaciones a través de concesiones y privilegios de empresas nacionales con sus colonias. También se insistió en mantener bajos los constes del factor trabajo para favorecer una balanza comercial favorable. Dentro del país se crean manufacturas.

    Las teorías mercantilistas fueren extendiéndose por todos los países.

    2.2.2 L a escuela fisiocrática (1754-1774)

    Afirma que la agricultura es la única riqueza real. En consecuencia, el empresario agrícola debe ser completamente libre y no estar sometido a ninguna reglamentación del estado. También el poseedor de capitales ha de ser libre, y los precios deben estar libre de control. Los salarios no deben ser fijos, el comercio no debe tener trabas. El estado debe intervenir lo mínimo.

    2.2.3 Economistas clásicos

    Centraron su atención en el crecimiento a largo plazo y la distribución. Afirmaban que el superávit no surgía del comercio sino de la producción. La agricultura no era la única actividad productiva, la industria también podía generar excedente. Esta línea argumental es claramente compatible con el naciente industrialismo. El sistema mercantilista no contribuía a la utilización eficiente del potencial. En su opinión, las reglamentaciones y restricciones al movimiento de hombres y bienes obstaculizaban la eficiencia y el desarrollo. Propugnaban que se eliminaran los privilegios de los favoritos del poder.

    Para Adam Smith la riqueza de las naciones dependía de la división del trabajo y esta dependía a su vez del tamaño del mercado. Las regulaciones mercantilistas impedían la expansión del mercado y desviaban la actividad económica de su curso natural. Para el toda intervención Estatal exceptuando el mantenimiento de la ley y el orden eran indeseables. Además el crecimiento económico aumentaba con la competencia.

    David Hume relacionaba la cantidad de dinero con el aumento de los precios. Para el el atesoramiento hacia subir los precios haciendo perder competitividad al país.

    Say destaco que el atesoramiento estaba descartado ya que el ahorro se equilibraba simultáneamente con el gasto e inversión. Esto descartaba el supuesto de superproducción general aunque si parcial.

    Maltus propuso que los alimentos crecían en progresión aritmética y la población en progresión geométrica, esta situación traería penuria por lo que era necesario el control de natalidad. Los postulados maltusianos no se han cumplido en los países adelantados gracias a las innovaciones en la técnica, sin embargo, en los países en desarrollo tienen en la actualidad gran importación.

    Maltus justificaba la protección a la agricultura ya que los altos precios alentarían la inversión agrícola, y por tanto la productividad. Además de por razones de vulnerabilidad frente al exterior en épocas de guerra, esta argumentación hoy en día todavía esta presente por parte de los estados.

    Se opuso a las leyes de pobres porque restringían la movilidad laboral

    2.2. 4 Economía neoclásica

    En el mundo de la economía neoclásica, el centro de atención del análisis se dirigió hacia el proceso a través del cual un sistema de mercado asigna los recursos en una economía. Los autores neoclásicos hicieron suya la fe en el progreso y en la bondad de sus consecuencias que caracterizo la ultima mitad del siglo XIX. Sus conclusiones señalaban la existencia de ciertas imperfecciones en el sistema económico, como podían ser la existencia de empresas que presentaran economías de escala, estas podrían tener poder de mercado y llegar a minar el proceso competitivo. Estas y otras imperfecciones exigían remedios de política económica. Sin embargo, restauraron en el discurso económico una adsmofera de optimismo que había desaparecido desde Maltus. El progreso, podían afirmar, parecía resolver tensiones sociales en vez de agravarlas.

    En sus análisis aceptaron la ley de Say. No podía haber una superproducción parcial o una superproducción general. Andando el tiempo, el sistema económico se reajustaría al nivel normal de pleno empleo. No era necesaria una actuación especial por parte del gobierno para obtener estos resultados, en realidad, la intervención gubernamental directa podía poner las cosas peor.

    Se oponían a la propiedad colectiva porque decían que minaba las energías del género humano y minaba el progreso.

    En los monopolios naturales que no se pudieran montar eficazmente sobre bases de competencia se justificaba la regulación gubernamental e incluso la propiedad.

    Para los neoclásicos el sistema de mercado es el dominante, lo que allí ocurra determinara la producción y el empleo resultante. Si este mercado funciona de forma transparente y sin ningún tipo de intervención externa ni coalición entre los participantes, la interrelación entre la oferta y demanda determinara el salario y el nivel de empleo de equilibrio, para los cuales no exista desempleo voluntario. Si por el contrario hay legislaciones sociales, sindicatos, información selectiva que establezcan un salario sugerir al equilibrio, aparecerá desempleo involuntario, ya que no todas las personas que buscan empleo para ese salario podrán encontrarlo.

    2.2.5 La evolución del socialismo

    Contra el liberalismo, llave maestra del capitalismo, se dirigieron muy pronto las críticas de los teóricos socialistas.

    Algunos como Owen, trataron que los dirigentes del Estado adoptaran medidas legales para mejorar la suerte de los obreros y organizar el trabajo, pero no consiguieron nada. Entonces se orientaron hacia otra solución. Los obreros tenían que agruparse, poner en común conocimientos y organizar por si mismos empresas, y de hay la idea de cooperativas de producción.

    Pero la mayor parte de los socialistas proponen soluciones que, en grados diversos, hacen intervenir al estado.

    Sismondi muestra en 1819, que la libertad económica desemboca en resultados injustos y aun monstruosos. El interés de algunos no coincide con el interés general.

    En la inmensa obra de Karl Marx (1818-1883) abunda las crítica para el Estado burgués y, a partir del manifiesto comunista (1848), se trata de una nueva organización del Estado a cargo del proletariado. Se afirma la necesidad absoluta del Estado en materia económica, así como la supresión total del liberalismo.

    El pensamiento marxista se difundiría en el mundo a partir de 1880-1890, e inspirara a la mayor parte de los partidos socialistas, sindicatos, en la prensa, Parlamentos y libros. Tanto fue así que la idea de intervención del estado en materia económica, contraria a la dogma liberal, se hizo familiar a políticos nada socialistas y los a llevado atenerla en cuenta en su acción.

    2.2.6 Keynesianismo

    John Maynard Keynes rompe la idea clásica del equilibrio y el pleno empleo y crea una visión global de la economía.

    Rechazaría la ley de Say al comprobar la inflexibilidad de los salarios monetarios. Keynes consideraba que el nivel de empleo y renta se determinaban conjuntamente a través del nivel de demanda global existente, es decir, a partir de la demanda efectiva (en contra de lo que creía Ricardo, era cierta la tesis de Malthus de que era posible una demanda efectiva insuficiente). Para estimular la economía y aumentar el empleo es necesario incrementar la demanda efectiva, mediante una política monetaria expansiva, manteniendo bajos los tipos de interés, y mediante la realización de obras publicas para aumentar la inversión y compensar la baja inversión privada. La política redistribuida de la renta en cuanto su efecto sobre las clases económicamente más débiles supone también un aumento del consumo, y, por lo tanto de la demanda global.

    2.3 Fines generales, objetivos económicos e instrumentos en los estados actuales

    2.3.1 Fines generales

    Los fines generales se identifican con aquellos propósitos de carácter más general que una sociedad se ha propuesto alcanzar, podemos distinguir:

    1. Bienestar económico.

    2. Desarrollo de la personalidad de las personas.

    3. Equidad e igualdad ante la ley.

    4. libertad individual de palabra, expresión y de asociación.

    5. Solidaridad entre los diferentes grupos sociales y naciones.

    6. Mantenimiento y cumplimiento de las leyes.

    7. Fomentar los valores éticos

    8. Mantenimiento de la paz y seguridad.

    2.3.2 Objetivos

    Son la concreción de los fines más general, implican una cuantificación y una medición en el tiempo. Distinguimos:

    1. Crecimiento económico.

    2. Pleno empleo.

    3. Estabilidad de precios.

    4. distribución de la renta y riqueza.

    5. Equilibrio de la balanza de pagos.

    2.3.3 Instrumentos

    Todas las variables de política económica que se pueden utilizar para alcanzar los objetivos fijados para una determinada política económica

    1 política monetaria: orientada a regular/controlar la expansión de la cantidad de dinero y la expansión de los tipos de interés.

    2. Política fiscal: es el manejo de los tributos y los impuestos de la nación.

    3. Política de regulación: garantizar la libre competencia y evitar abusos en la actividad económica en general.

    4. Política de tipo de cambio y control comercial.

    5. Políticas de rentas: afectan a los salarios y otras rentas, como los alquileres, los dividendos, los márgenes de beneficios, etc.

    3. Parte II El estado y la industrialización de Andalucía, 1940-1975

    3.1Instrumentalización de la política de industrialización

    La contribución del estado a la contribución de determinadas regiones, y de Andalucía en particular, puede analizarse en el marco de las siguientes acciones desarrolladas a lo largo de este periodo de tiempo, algunas de ellas de carácter general (políticas regionales) y otras de carácter más directo (empresa pública industrial):

    • Planes de ordenación económico-social provinciales (1948)

    • Plan Jaén (1953)

    • Polos de crecimiento de Andalucía (1964-1975)

    3.2 Los planes de ordenación económico social provinciales (1948)

    Estos planes fueron fuertemente intervencionistas y autárquicos, pretendiendo, fundamentalmente, aprovechar los recursos naturales de cada provincia de acuerdo con la tradición económica d cada una de ellas.

    La energía y la minería se consideraron los dos factores claves para la industrialización.

    El estado se reservaba la construcción de grandes centrales térmicas e hidráulicas (energía) y la prospección y, en algunos casos, explotación de los recursos mineros (a través del recién creado INI)

    EN Andalucía llegaron a elaborarse los Planes de Jaén (1951)y Almería(1953), aunque ninguno de ellos (tampoco los del resto de España) llego a ejecutarse. No obstantante, el primero daría lugar, dos años mas tarde, al llamado plan Jaén.

    3.3El plan coordinado de obras, colonización, industrialización y electrificación de la provincia de Jaén (Plan Jaén) (1953-1970)

    El denominado plan Jaén constituyo una adaptación a las circunstancias políticas y económicas de España de los modelos de crecimiento de Rosenstein-Rodan y Nurkse

    Para Rosenstein-Rodan , los procesos de industrialización de una región atrasada debían llevarse a cabo con financiación exterior y mediante un plan coordinado a gran escala, en el que la totalidad de la industria se considera como una gran empresa que se beneficia de las economías externas, reduciendo los riesgos de la inversión y de las “ no ventas”. Esta idea seria pronto ampliamente difundida en España.

    Nurkse desarrollo la idea de los círculos viciosos de la pobreza y la consiguiente imposibilidad de las regiones de salir de ella, conectando así con la teoría del crecimiento equilibrado de Rosenstein-Rodan, al sugerir que, no siendo rentable para cada empresario aislado el aumento de la producción de estas regiones debido a la insuficiencia de demanda, debería propiciarse una expansión coordinadas, aunque limitándose la acción del estado a la elaboración de planes indicativos que atrajesen la

    El plan Jaén participo en estas ideas. Su objetivo fundamental fue la eliminación del elevado paro agrario de la provincia, mediante un plan coordinado, que incluiría grandes obras (regadíos y energía), establecimiento de nuevas industrias (cuya realización se confiaba casi exclusivamente al sector privado, de acuerdo a un plan concreto plenamente establecido) y la dotación de infraestructuras necesarias.

    Los resultados no fueron los esperados, por distintas razones. En primer lugar,

    Las empresas privadas no acudieron, como se esperaba, a los sucesivos concursos convocados para la creación de las 35 grandes empresas previstas en el Plan, todas ellas previamente determinadas y localizadas, de acuerdo con un plan coordinado en que los inputs de unas debían servir como outputs de otras, en función de las estimaciones realizadas sobre disponibilidad de recursos en cada punto del proceso. En 1970, de las 35 grandes empresas previstas, solo estaban en funcionamiento 5 (cemento, maquinaria agrícola y vehículos todoterrenos, viguetas de hormigón y textiles).

    En segundo lugar, de las 76 empresas (no estratégicas) que disfrutaron de alguna ayuda económica (subvenciones y anticipos reintegrables, con o sin interés) durante el tiempo de vigencia del Plan, en 1972 solo estaban en producción 39, habiendo cerrado las demás por diversos motivos.

    Por ultimo, la intervención directa del INI fue un completo fracaso. ENIRA, una empresa publica que debía haber aprovechado los residuos agrícolas procedentes de los nuevos regadíos y del olivar para loa producción de energía y otros productos, ni siquiera pudo entrar en funcionamiento, por problemas tecnológicos, después de una inversión de mas de 1000 millones de pesetas.

    3.3.1 La política de polos de crecimiento

    Los trabajos de Perroux, Mirdal y Hirschmas, entre otros, vinieron a cambiar la orientación de las políticas regionales en la segunda mitad de la década de los cincuenta

    Frente a la idea de crecimiento desequilibrado de la etapa anterior, todos ellos insistieron en que el crecimiento económico tenia lugar de forma desequilibrada, a partir de una determinada industria motriz (o de un sector económico), generalmente exportadora, que terminaba produciendo efectos significativos en el resto de la economía. Y de hay se deriva una estrategia decrecimiento polarizado.

    Los Planes de Desarrollo Económico y social (I, 1964-1967; y II, 1968-1971), haciendo so omiso a las recomendaciones del banco mundial, que había aconsejado precaución en la creación de polos, limitándolos a aquellas áreas con autenticas posibilidades de desarrollo, adoptaron esta estrategia de desarrollo regional. Una vez delimitadas las áreas que iban a constituir los polos de desarrollo, a las industrias que se instalasen en ellos se les concedería determinados beneficios (subvenciones, incentivos fiscales, acceso acredito oficial). En algunos casos, el Estado intervenía directamente con empresas públicas

    En Andalucía, donde Capelo y otros se habían adherido intelectualmente al modelo, proponiendo la creación de polos en zonal previamente elegidas, con la planificación descentralizada que permitiera la creación de economías externas, y la acción directa del Estado mediante la creación de empresas publicas industriales, se establecieron efectivamente cuatro polos (Sevilla y Huelva en el I plan, y Córdoba y Granada en el II Plan, aparte de prorrogarse en ambos el plan Jaén).

    Los polos no respondieron a las expectativas debido a múltiples razones: hubo excesivo intervencionismo y centralismo, a lo que se le unió una gran dosis de burocracia e ineficacia en la tramitación de expedientes; pese a las declaraciones oficiales, la política de polos estuvo siempre subordinada a los intereses generales de industrialización nacional por lo que nunca hubo una estrategia especifica regional para cada uno de los; las acciones directas a favor de las decisiones industriales no estuvieron acompañadas de inversiones suficientes en infraestructuras; las delimitaciones geográficas resultaron excesivamente reducidas; y su duración muy corta.

    3.3.2 La acción del INI

    El INI acometió un amplio programa de creación y salvamento de empresas en crisis del sector agroindustrial andaluz, con la finalidad, en la mayoría de los casos, de contribuir a la industrialización de Andalucía. La mayoría de las iniciativas del INI fracasaron al estar mal planteadas y peros gestionadas.

    4. CONCLUSIONES FINALES

    un El aumento del gasto publico a aumentado a lo largo del tiempo, sobre todo en el siglo XX. Con el aumento del gasto también han aumentado sus funciones, pasando de una política de establecer entorno jurídico y la defensa nacional a desempeñar funciones como fomentar el bienestar económico, desarrollo de la personalidad de los individuos o fomentar los valores éticos.

    EL estado en Andalucía llevo diversas políticas con el objetivo de conseguir la industrialización de la región. A pesar de las intenciones, las medidas llevadas a cabo no tuvieron el éxito pretendido, fracasando en la mayor parte de los casos.

    5. bibliografía

    Cameron, Rondo (2003). “Historia económica mundial : desde el Paleolítico hasta el presente española de”. (Madrid : Alianza ).

    D.delfaud (1984). “Nueva historia económica mundial : (siglos XIX-XX)”. (Vicens Vives).

    Juan González Blasco, (2004). “ Monografías de macroeconomía” copicentro facultad ciencias económicas de granada.

    Juan R. Cuadrado Roura ( coord) ,(2001). “Política económica: objetivos e instrumentos”, ( Madrid) ( McGraw-Hill).

    Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate (Barcelona) (Anthropos , 2000, 2002, 2004).

    Zamagni, V(2002). “Historia económica de la Europa contemporánea : de la revolución industrial a la integración europea”. ( Barcelona ).(Crítica)

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento economico, pag 25

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento economico, pag 50

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento económico. Pag 66.

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento económico. Pag 57.

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento económico. Pag 70.

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento económico. Pag 155.

    Citado por el autor. William J. Barber. Historia del pensamiento económico. Pag 155.

    Citado por el autor. D. Delfaud. Nueva historia economica mundial. Pag 275.

    Citado por el autor. D. Delfaud. Nueva historia economica mundial. Pag 275.

    Citado por el autor. D. Delfaud. Nueva historia economica mundial. Pag 277.

    Citado por el autor. Ganzalez Blasco. Monografias de macroeconomia. Pag 9

    Citado por el autor. González Blasco. Monografías de macroeconomía. Pag 9

    Citado por el autor. González Blasco. Monografías de macroeconomía. Pag 10

    Citado por el autor. González Blasco. Monografías de macroeconomía. Pag 10

    Citado por el autor, Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate, pag 107

    Citado por el autor, Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate, pag 107

    Citado por el autor, Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate, pag 107

    Citado por el autor, Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate, pag 107

    Citado por el autor, Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate, pag 108

    Citado por el autor, Manuel González de Molina (ed.) La historia de Andalucía a debate, pag 108

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