Sistemas económicos

Economía. Sistemas económicos. Economía de mercado. Economía mixta. Producción de bienes. Producción de servicios. Planificación centralizada

  • Enviado por: Sarah
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA 3. LOS SISTEMAS ECONÓMICOS.

Un sistema económico es la forma en la que se organiza una sociedad para satisfacer sus necesidades con los recursos escasos, al tiempo que establece fórmulas de reparto para la población.

La producción de bienes y servicios es la actividad básica pero:

  • ¿Qué producir y en qué cantidad?: dependerá de las necesidades de los miembros de cada sociedad y de sus recursos disponibles. Ya que éstos son escasos y susceptibles de muchas utilizaciones, la sociedad tendrá que administrarlos y asignarlos.

  • ¿Cómo producir y distribuir tales bienes y servicios?: si los recursos son escasos no se deben derrochar. La selección de recursos y técnicas para producir puede ser fundamental.

  • ¿Para quién producir?: no es una pregunta fácil de contestar, ya que “no siempre recogen los frutos quienes los siembran”.

A lo largo de la historia han sido tres los sistemas económicos que se han impuesto sobre los demás. Éstos son el sistema de economía de mercado, el sistema de economía centralizada y el de economía mixta.

1. EL SISTEMA DE ECONOMÍA DE MERCADO.

Este sistema dominó desde finales del s. XVIII hasta el primer cuarto del s. XX, aunque nunca llegó a implantarse en estado puro. En este sistema, las familias y las empresas toman las decisiones, apoyándose en dos herramientas que facilitan las transacciones; por un lado, el dinero; y por otro, un lugar donde compradores y vendedores se ponen de acuerdo: el mercado. El capitalismo responde a estas preguntas:

  • ¿Qué bienes y servicios producir y en qué cantidad?: las empresas producen aquellos bienes y servicios que las familias demandan, siempre que les sea rentable. La cantidad dependerá del precio que estén dispuestas a pagar las familias.

  • ¿Cómo producir y distribuir dichos bienes y servicios?: tanto los factores de producción como la tecnología empleada son seleccionados por las empresas y elegirán aquellas combinaciones de factores que les sean rentables. Mientras tanto, el sector público es el encargado de regular y supervisar los procesos de producción y distribución para que el sistema funcione sin que nadie se vea perjudicado.

  • ¿Para quién producir?: para aquel que pueda pagar el precio de los correspondientes bienes y servicios.

En la economía de mercado, las ventas y los precios son la clave del buen funcionamiento del sistema. Éstos funcionan como un sistema de señales que informan a los agentes económicos sobre el éxito o el fracaso de sus decisiones.

Por otra parte, las empresas tratarán de incrementar la producción de los bienes o servicios cuya venta esté asegurada o pueda hacerse a un precio alto, y desecharán o disminuirán la producción de bienes y servicios poco rentables. No es necesaria en ningún momento una comunicación directa entre consumidores y empresas; los precios y las ventas hablan por sí silos y dirigen el mercado.

En este sistema económico la intervención del Estado o sector público se redice a la mínima expresión.

La ventaja del sistema de economía de mercado es que las personas consumen y producen según sus preferencias y disponibilidades. Sus inconvenientes son:

  • Inestabilidad cíclica: puesto que la economía de mercado están en manos de la iniciativa privada, y ésta tiende a ser variable, cada cierto tiempo el sistema entra en crisis.

  • Escasez de bienes no rentables: dada su escasez, el suministro y gestión de ciertos bienes y servicios debe ser asumido por el sector público.

  • Deterioro del medio ambiente: como resultado de la producción de bienes y servicios hay ciertos efectos negativos que no son contemplados por el mercado, como la contaminación y el deterioro del medio ambiente.

  • Abusos de las empresas: algunas empresas desequilibran el mercado desde su posición dominante porque tienen el poder suficiente para fijar el precio o las condiciones de venta. Las campañas publicitarias crean necesidades en los consumidores de forma artificial, con lo que el mercado no funciona libremente.

  • Distribución desigual de la renta: con independencia de las preferencias o gustos, en el mercado sólo expresan su opinión aquellos cuyo nivel de ingresos les permite pagar los pecios de los bienes y servicios que ofrecen las empresas.

De estos problemas, la distribución de la renta es el más relevante. Este inconveniente fue el que centró las principales críticas al sistema de economía de mercado desde su nacimiento en el s. XVIII, y todavía sigue siendo objeto de fuerte controversia.

2. EL SISTEMA DE ECONOMÍA DE PLANIFICACIÓN CENTRALIZADA.

Este sistema nación en la unión Soviética, se expandió a los países del este de Europa y acabó por hundirse a finales del s. XX. En el sistema de planificación centralizada el único agente económico relevante es el sector público. El objetivo principal de este sistema es conseguir un reparto igualitario de la renta. En él, el Estado rige el funcionamiento de la economía en general, de tal forma que pierde razón de ser el mercado como mecanismo asignador de recursos.

La ordenación de la actividad económica se realiza a través de un órgano de planificación centralizada que establece una serie de planes económicos plurianuales, donde se especifican detalladamente las distintas variables de la actividad económica: los suministros de los recursos, los salarios de los trabajadores, etc.

Algunos de los factores que condicionaron la caída de este sistema fueron:

  • Errores de previsión: ante la ausencia de señales económicas reales, los planificadores carecían de información fiable sobre la marcha de la economía, con lo cual, no siempre acertaban en sus previsiones y asignaciones de recursos. Esto se tradujo en una falta de adaptación a la realidad y en una escasa capacidad de reacción.

  • Falta de incentivos: con los precios y salarios fijados por el Estado, las empresas no se esforzaban por ser competitivas entre ellas y la desmotivación de los trabajadores acabó siendo la tónica general. El sistema convirtió a empresas y personas en funcionarios. Al no tener estímulos, no se esforzaban en realizar mejor su trabajo, no importaba si lo hacían bien o mal, puesto que a final de mes iban a cobrar lo mismo.

  • Excesiva burocracia: el gran aparato administrativo necesario para controlar el sistema económico se convirtió en un gigante con pies de barro, presidido por la lentitud y la ineficacia.

En la actualidad, el fracaso del sistema de planificación centralizada ha dejado pocas alternativas a los países que en su día lo adoptaron, los países del este de Europa evolucionan hacia una economía de mercado, China busca un punto de equilibrio entre la economía de mercado y la de planificación centralizada, y Cuba trata de defender el sistema socialista hasta el final.

3. EL SISTEMA DE ECONOMÍA MIXTA.

Uno de los inconvenientes de la economía de mercado era que entraba en crisis periódicamente. La primera crisis importante se produjo en 1929 y se conoce como la Gran Depresión. Los efectos que tuvo sobre las economías mundiales fueron tan devastadores que los gobiernos comprendieron que todo cambiaría después de aquello. Hasta ese momento, los distintos Estado intervenían lo menos posible en la economía y proporcionaban una serie de servicios públicos mínimos. Después, el mercado seguiría siendo el principal asignador de recursos, pero el Estado intervendría más para corregir los desajustes.

En la actualidad, las funciones fundamentales del Estado en un sistema de economía mixta superan las que tenía asignadas en el sistema de economía de mercado. Estas funciones son:

  • Establecer el marco jurídico-institucional: sin la existencia de unas reglas y normativas básicas no sería posible que las familias y las empresas pudieran desarrollar sus actividades sin que nadie se viera perjudicado.

  • Suministrar bienes públicos: hay una serie de bienes que la sociedad cree que deben ser disfrutados por todos, de tal forma que son ofrecidos por el Estado, ya que la empresa privada no los podría suministrar o lo haría a precios demasiado altos. Otros servicios deben ser gestionados por el sector público como el ejército, la policía o la justicia.

  • Redistribuir la renta: como no todas las personas nacen con las mismas oportunidades o capacidades, el sector público trata de corregir las diferencias socioeconómicas para lograr un mínimo nivel de bienestar para todos. Pensiones de jubilación, ayudas a las familias numerosas, etc.

  • Suavizar la inestabilidad cíclica: sujeto a la iniciativa privada, el sistema de economía de mercado alterna fases de expansión y fases de recesión, por lo que es responsabilidad del Estado que las transiciones entre ambos tipos de ciclo sean lo más suaves posible.

La economía mixta se sitúa a medio camino entre los sistemas de economía de mercado y de planificación centralizada, tratando de aprovechar las ventajas de ambos sistemas. Las sociedades de los países ricos impulsaron durante el s. XX el Estado del Bienestar, un caso particular de sistema de economía mixta caracterizado por un alto grado de intervencionismo del Estado en la economía y un elevado gasto social.

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