Sistema nervioso de vertebrados

Médula espinal. Encéfalo. Nervios. Estructura nerviosa

  • Enviado por: Pilar
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EXPOSICIÓN: SISTEMA NERVIOSO DE VERTEBRADOS

Los vertebrados poseen un sistema nervioso de tipo tubular. La parte anterior o cefálica del tubo es ancha y en ella se encuentra el encéfalo, mientras que en la posterior, estrecha y alargada, se encuentra la médula espinal.

El sistema nervioso se divide en:

Sistema nervioso central (SNC) .Constituido por el encéfalo y la médula espinal.

Sistema nervioso periférico (SNP) .Constituido por ganglios y nervios que parten del sistema central o llegan a él.

En todos los vertebrados, la médula y los nervios son muy semejantes, mientras que el desarrollo del encéfalo es diferente en cada grupo.

SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

Está protegido por dos envolturas:

  • ÓSEAS: Son el cráneo ( encéfalo) y las vértebras (medula espinal) .

  • MEMBRANOSAS: Son las meninges, formadas por tres capas: la más externa, la duramadre, es dura, fibrosa y brillante, está adherida a los huesos del cráneo, por lo que no aparece espacio epidural, como ocurre en la médula; emite prolongaciones que mantienen en su lugar a las distintas partes del encéfalo y contiene los senos venosos, donde se recoge la sangre venosa del cerebro. La intermedia, la aracnoides, cubre el encéfalo sin introducirse en las circunvoluciones cerebrales. En la membrana interior, la piamadre, hay gran cantidad de pequeños vasos sanguíneos y linfáticos y está unida íntimamente a la superficie cerebral. Entre las dos últimas se encuentra el líquido cefalorraquídeo (LCR), cuya función es amortiguar los golpes y realizar el intercambio de nutrientes y desechos entre el encéfalo y la sangre.

Las neuronas del SNC se disponen de tal manera que los cuerpos neuronales quedan agrupados en la zona externa, formando la sustancia gris, mientras que las fibras nerviosas se agrupan en el interior, formando la sustancia blanca.

ENCÉFALO

Consta de:

CEREBRO: Parte más voluminosa. Es una masa de tejido gris-rosáceo que se estima que está compuesta por unos 100.000 millones de células nerviosas o neuronas, conectadas unas con otras y responsables del control de todas las funciones mentales. Además de las neuronas, el cerebro contiene células de la glía o neuroglia (células de soporte), vasos sanguíneos y órganos secretores.

El cerebro se origina a partir del prosencéfalo o cerebro anterior, que después, en una nueva división, dará lugar al telencéfalo, diencéfalo y mesencéfalo.

  • El telencéfalo está formado principalmente por dos hemisferios cerebrales (corteza cerebral y ganglios basales), cuya superficie presenta numerosos surcos llamados circunvoluciones. Los hemisferios cerebrales ocupan la mayor parte del cerebro humano y suponen cerca del 85% del peso cerebral. Su gran superficie y su complejo desarrollo justifican el nivel superior de inteligencia del hombre si se compara con el de otros animales. Una fisura longitudinal los divide en hemisferio derecho y hemisferio izquierdo, que son simétricos, como una imagen vista en un espejo. El cuerpo calloso es un conglomerado de fibras nerviosas blancas que conectan estos dos hemisferios y transfieren información de uno a otro.

  • El diencéfalo origina el tálamo y el hipotálamo.

Tálamo: Esta parte del diencéfalo consiste en dos masas esféricas de tejido gris, situadas dentro de la zona media del cerebro, entre los dos hemisferios cerebrales. Es un centro de integración de gran importancia que recibe las señales sensoriales y donde las señales motoras de salida pasan hacia y desde la corteza cerebral. Todas las entradas sensoriales al cerebro, excepto las olfativas, se asocian con núcleos individuales (grupos de células nerviosas) del tálamo.

Hipotálamo: El hipotálamo está situado debajo del tálamo en la línea media en la base del cerebro. Está formado por distintas áreas y núcleos. El hipotálamo regula o está relacionado de forma directa con el control de muchas de las actividades vitales del organismo y dirige otras necesarias para sobrevivir: comer, beber, regulación de la temperatura, dormir, comportamiento afectivo y actividad sexual. También controla funciones viscerales a través del sistema nervioso autónomo, interactúa junto con la hipófisis: Glándula que controla y regula el resto de las glándulas endocrinas. El hipotálamo controla su producción de hormonas, mediante la secreción de neurotransmisores.

  • El mesencéfalo: Se encarga del control de numerosos reflejos visuales y auditivos, y también ayuda al mantenimiento del tono muscular.

CEREBELO: (metencéfalo) Se encuentra en la parte posterior del cráneo, por debajo de los hemisferios cerebrales. Al igual que la corteza cerebral, está compuesto de sustancia gris en la parte exterior y de sustancia blanca en el interior. Consta de dos hemisferios (hemisferios cerebelosos), con numerosas circunvoluciones, conectados por fibras blancas que constituyen el vermis. Tres bandas de fibras denominadas pedúnculos cerebelosos conectan el cerebelo con el tronco cerebral.


El cerebelo resulta esencial para coordinar los movimientos del cuerpo. Es un centro reflejo que actúa en la coordinación y el mantenimiento del equilibrio. El tono del músculo voluntario, como el relacionado con la postura y con el equilibrio, también es controlado por esta parte del encéfalo. Así, toda actividad motora, desde jugar al fútbol hasta tocar el violín, depende del cerebelo.

TRONCO CEREBRAL: Está dividido en varios componentes:

Protuberancia anular o puente de Varolio

Sistema intrincado de fibras que conecta el bulbo raquídeo con los hemisferios cerebrales.

Bulbo raquídeo

Situado entre la médula espinal y la protuberancia; el bulbo raquídeo (mielencéfalo) constituye en realidad una extensión, en forma de pirámide, de la médula espinal. Los impulsos entre la médula espinal y el cerebro se conducen a través del bulbo raquídeo por vías principales de fibras nerviosas tanto ascendentes como descendentes. También se localizan los centros de control de las funciones cardíacas, vasoconstrictoras y respiratorias, así como otras actividades reflejas, incluido el vómito. Las lesiones de estas estructuras ocasionan la muerte inmediata.


MÉDULA ESPINAL

Es la parte del sistema nervioso contenida dentro del canal vertebral o neural. En el ser humano adulto, se extiende desde la base del cráneo hasta la segunda vértebra lumbar. Por debajo de esta zona se empieza a reducir hasta formar una especie de cordón llamado filum terminal, delgado y fibroso y que contiene poca materia nerviosa. En la base del cráneo, está situado el bulbo raquídeo. Igual que el cerebro, la médula está encerrada en una funda triple de membranas, las meninges, y está dividida de forma parcial, en cuatro zonas llamadas astas, dos anteriores o ventrales y dos posteriores o dorsales. Están unidas por una banda transversal o comisura gris en cuyo centro se encuentra un fino conducto hueco denominado epéndimo; de cada lado de la médula surgen 31 pares de nervios espinales, cada uno de los cuales tiene una raíz anterior y otra posterior. Los últimos pares de nervios espinales forman la llamada cola de caballo al descender por el último tramo de la columna vertebral.
La médula espinal transmite los impulsos ascendentes hacia el cerebro y los impulsos descendentes desde el cerebro hacia el resto del cuerpo. Transmite la información que le llega desde los nervios periféricos procedentes de distintas regiones corporales, hasta los centros superiores. El propio cerebro actúa sobre la médula enviando impulsos. La médula espinal también transmite impulsos a los músculos, los vasos sanguíneos y las glándulas a través de los nervios que salen de ella, bien en respuesta a un estímulo recibido, o bien en respuesta a señales procedentes de centros superiores del sistema nervioso central.

SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO

Está formado por ganglios, situados fuera del eje formado por encéfalo y médula, y nervios. Según su origen, los nervios pueden ser:

Nervios craneales: Los nervios craneales se extienden desde la cabeza y el cuello hasta el cerebro pasando a través de las aberturas del cráneo.

Hay doce pares de nervios craneales, simétricos entre sí, que salen de la base del encéfalo. Se distribuyen a lo largo de las diferentes estructuras de la cabeza y cuello y se numeran, de adelante hacia atrás, en el mismo orden en el que se originan. Todos contienen fibras sensitivas y motoras, excepto los pares I, II y VIII, que son sólo sensitivos. Las fibras motoras controlan movimientos musculares y las sensitivas recogen información del exterior o del interior del organismo.

Nervios espinales o raquídeos: Los nervios espinales o medulares están asociados con la médula espinal y atraviesan las aberturas de la columna vertebral.

Ambos tipos de nervios se componen de un gran número de axones que transportan los impulsos hacia el sistema nervioso central y llevan los mensajes hacia el exterior.

Las primeras vías se llaman aferentes y las últimas eferentes. En función de la parte del cuerpo que alcanzan, a los impulsos nerviosos aferentes se les denomina sensitivos y a los eferentes, somáticos o motores viscerales. La mayoría de los nervios son mixtos, es decir, están constituidos por elementos motores y sensitivos.

Los nervios craneales y espinales aparecen por parejas y, en la especie humana, su número es 12 y 31 respectivamente. Los pares de nervios craneales se distribuyen por las regiones de la cabeza y el cuello, con una notable excepción: el par X o nervio vago, que además de inervar órganos situados en el cuello, alcanza otros del tórax y el abdomen. La visión, la audición, el sentido del equilibrio y el gusto están mediados por los pares de nervios craneales II, VIII y VII, respectivamente. De los nervios craneales también dependen las funciones motoras de la cabeza, los ojos, la cara, la lengua, la laringe y los músculos que funcionan en la masticación y la deglución. Los nervios espinales salen desde las vértebras y se distribuyen por las regiones del tronco y las extremidades. Están interconectados, formando dos plexos: el braquial, que se dirige a las extremidades superiores, y el lumbar que alcanza las inferiores.

SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO

Corresponde a una división fisiológica del sistema nervioso que controla actividades viscerales involuntarias, como la actividad cardiaca, la temperatura corporal o la presión sanguínea. Controlado por los centros nerviosos en la parte inferior del cerebro. Está controlado en cierto grado por las hormonas y a su vez ejerce cierto control en la producción hormonal.

Anatómicamente comparte algunas de las estructuras del SNC y del SNP. Con el primero comparte centros nerviosos situados en el hipotálamo, el bulbo raquídeo o la médula, y con el segundo comparte algunas de las vías nerviosas.

Desde el punto de vista funcional, el sistema nervioso autónomo (SNA) se divide en dos subsistemas, que, aunque inervan las mismas vísceras, realizan acciones antagónicas:

Simpático: Prepara al organismo para situaciones de actividad. Estimula el corazón, dilata los bronquios, contrae las arterias, e inhibe el aparato digestivo, preparando el organismo para la actividad física. También llamado toracolumbar.

Parasimpático: Prepara al organismo para situaciones de reposo. Tiene los efectos opuestos al simpático y prepara el organismo para la alimentación, la digestión y el reposo. También llamado craneosacro.