Sistema Monetario Internacional

Tipos de cambio. Oferta. Demanda. Superávit. Déficit. Moneda. Estabilidad monetaria. Bretón Woods

  • Enviado por: El Gallo
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 12 páginas
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SISTEMA MONETARIO INTERNACIONAL

Principios de Economía

Tecnología en Sistematización de Datos

Medellín

2001

CONTENIDO

OBJETIVOS 3

INTRODUCCIÓN 4

EL SISTEMA MONETARIO INTERNACIONAL 5

El régimen patrón oro 6

El Sistema Bretton Woods 7

La crisis del Sistema Monetario Internacional 8

Tipos de cambio 9

  • Tipos de cambio Fijo

  • Tipos de cambio Flexible

BIBLIOGRAFÍA 12

OBJETIVOS

Objetivo General

El objetivo del Sistema Monetario Internacional es el de asegurar una cierta estabilidad en los tipos de cambio, por lo tanto no puede basarse en un sistema de cambios flotantes, según el cual el valor de la moneda lo determina sólo el juego de la oferta y la demanda en el mercado de cambio.

Objetivos específicos

  • Reconocer que es un mercado de cambios y ver como los países que comercian con el extranjero pueden registrar un superávit o déficit comercial.

  • Conocer las reglas elaboradas por los estados para garantizar, con respecto a la moneda, una estabilidad de los cambios.

  • Ver de que forma el Sistema Monetario Internacional interviene en la economía de las naciones que lo integran.

  • INTRODUCCIÓN

    Sistema Monetario Internacional (SMI), es el conjunto de reglas elaboradas por los estados para garantizar, con respecto a la moneda, una estabilidad de los cambios, también se aplica al conjunto de instituciones encargadas de controlar y organizar los cambios monetarios entre los distintos países.

    La exigencia de una colaboración internacional en materia monetaria se deriva de la propia naturaleza del comercio internacional, que constituye una riqueza para las naciones, pero también una fuente potencial de desequilibrios monetarios. En efecto, la mayoría de los países que comercian con el extranjero registran tanto déficit como superávit comerciales que provocan fluctuaciones de sus monedas en el mercado de cambios, es decir, que el valor de una moneda expresado en otra moneda, puede verse modificado en función de los resultados comerciales, pero también en función de fenómenos especulativos. Los movimientos de los tipos de cambio no favorecen el intercambio de bienes y servicios entre naciones.

    Ante la necesidad de favorecer los cambios de bienes y servicios, los países para desarrollar el comercio internacional, trataron de elaborar un sistema de pagos internacional que garantiza la seguridad de las transacciones.

    En un sistema de cambios flotantes, según el cual, el valor de la moneda lo determina sólo el juego de la oferta y la demanda en el mercado de cambio. Por el contrario un sistema de cambio fijo es aquel en el que los bancos centrales tienen que mantener constantemente la paridad de sus monedas respectivas, es decir, comprar o vender divisas para sostener o modificar la cotización de su moneda, teniendo en cuenta eventualmente los márgenes de fluctuación entre las monedas, decididos de manera concertada.

    EL SISTEMA MONETARIO INTERNACIONAL

    El Sistema Monetario Internacional está constituido por un conjunto de acuerdos prácticos, institucionales y legales que rigen la manera de llevar adelante las transacciones económicas internacionales, los métodos para financiar los déficit y superávit de pagos internacionales y la manera en que se espera que los países respondan a tales déficits y superávits.

    Aunque la labor de los políticos y los técnicos ha influido decisivamente la naturaleza de estos acuerdos que están en la base del sistema monetario internacional es evidente, que el substrato de los mismos ha venido dado por una evolución histórica. A continuación veremos la estructura del Sistema Monetario Internacional diseñado en Brettón Woods, es decir, el que ha regido prácticamente en todo el periodo posterior a la segunda guerra mundial. En relación con éste veremos, veremos tanto los principios básicos de funcionamiento como la progresiva crisis que culminó, a principios del decenio de 1970, con el abandono de gran parte de los pilares del Sistema Monetario de Bretón Woods. Finalmente dedicaremos algunos comentarios a la consideración del Sistema Monetario Internacional a la luz de los estudios que se están realizando para llegar a él.

    Históricamente el, primer sistema monetario internacional que puede conformarse como tal es el llamado patrón oro (Gold Standard), que como lo índica su nombre, se basa en el funcionamiento del oro como instrumento fundamental del sistema. El patrón oro tuvo un proceso de desarrollo en el siglo XVIII para alcanzar la plenitud y madurez en el XIX y los primeros años del XX.

    “La actividad del hombre moderno y su necesidad de disponer en cada momento de la moneda que precisa, han agilizado la tramitación de los cambios monetarios”

    El régimen del patrón oro

    El patrón oro es un sistema de cambio fijo en el que cada moneda viene definida por su peso en oro y los tipos de cambio vienen determinados por la relación de los valores en oro de cada una de las monedas. Este sistema se elaboró a mediados del siglo XIX para facilitar los intercambios entre los países industrializados de Europa y de Norteamérica. Fue suprimido en 1914. El patrón oro garantizaba, en teoría, una estabilidad de los tipos de cambio y un equilibrio automático de las balanzas de pagos, gracias a la libre circulación de oro entre los países y la convertibilidad de las monedas nacionales en oro. Los tipos de interés sólo fluctuaban en los puntos de salida y entrada de oro, llamados puntos de oro. Si un país importaba más bienes de los que había exportado, la demanda de divisas era superior a la oferta, y una parte de los agentes que deseaban efectuar pagos al exterior se encontraban con la imposibilidad de conseguir las divisas que deseaban. Entonces lo que hacían era convertir su moneda nacional en oro, y suministrar este último como pago por sus importaciones. De este modo, los países deficitarios perdían oro, y los países con excedentes lo ganaban. Los movimientos internacionales de metal provocaban una bajada de la oferta de la moneda del país deficitario y un aumento de la de los países con excedentes. Según la teoría cuantitativa de la moneda, las variaciones en la oferta interior de la moneda provocan variaciones en los precios internos. Los precios bajan en los países con déficit, y suben en los que tienen excedente. Las exportaciones de los países deficitarios son más baratas que las de los países con excedente.

    Este sistema se vino abajo con la I Guerra Mundial, cuando la excesiva fabricación de moneda y el consecuente desarrollo de la inflación hicieron imposible la convertibilidad en oro, que se suspendió en 1914. Durante la década de 1920 se estableció un nuevo sistema monetario internacional estable a raíz de la Conferencia de Génova (1922), por la cual se estableció que el oro dejaba de definirse como el principal instrumento de reglamentación en las transacciones entre países, y se sustituía por la libra esterlina y el dólar, convertibles en oro. No obstante, desde los comienzos de la crisis económica, cuyo inicio vino marcado por el crack de 1929, numerosos países abandonaron la convertibilidad en oro de su moneda, precipitando así el final de la etapa del patrón oro.

    El sistema de Bretton Woods

    La Conferencia de Bretton Woods reunió en 1944 a los representantes de las 44 naciones que habían firmado la Carta de la Organización de las Naciones Unidas. La Conferencia definió las reglas de funcionamiento precisas que fijarían las relaciones monetarias internacionales y creó una institución específica, el Fondo Monetario Internacional (FMI), encargada de vigilar esas reglas. El sistema que se llevó a cabo se basaba en un patrón de cambio oro, a su vez basado en el dólar. Los cambios eran fijos, ya que cada moneda tenía una igualdad oficial declarada en el FMI, definida con respecto al oro o al dólar, que a su vez quedaba definido en relación al oro en 35 dólares la onza. Estados Unidos era el único país obligado a mantener la convertibilidad de su moneda en oro (poseía entonces los dos tercios de las reservas mundiales oficiales en oro), mientras que el resto de los países tenía que fijar la paridad de su moneda con respecto al dólar. Las modificaciones de la paridad sólo se podría realizar si el FMI lo autorizaba, aunque en la práctica esta medida afectaría exclusivamente a aquellos países que no pudieran corregir su déficit comercial sino a través de la devaluación. En caso de desequilibrio temporal, los países tenían la posibilidad de beneficiarse de créditos particulares, los DEGs, puestos a su disposición por el FMI, el cual se reservaba el derecho a exigir medidas de política económica interna vinculantes al país que solicitara una ayuda importante.

    La crisis del Sistema Monetario Internacional

    El sistema de Bretton Woods dejó de funcionar de manera satisfactoria a partir del momento en que la confianza en el dólar, clave del sistema, cayó por completo. Por varias razones (principalmente un alto nivel de inflación y un crecimiento del déficit comercial americano derivado de las guerras de Corea y de Vietnam), una gran especulación contra el dólar se desarrolló a partir de finales de la década de 1960, empujando a Estados Unidos a poner fin a la convertibilidad en oro del dólar el 15 de agosto de 1971, e incluso a devaluar su moneda (acuerdos de Washington de 1971). En 1973, los bancos centrales europeos dejaron de apoyar el dólar y dejaron de evaluar sus monedas con respecto al dólar. Esta crisis supuso el fin del sistema de cambio fijo basado en el patrón dólar y la llegada de la fluctuación generalizada de monedas. Los convenios de Jamaica, firmados en 1976, marcaron el abandono de los cambios fijos en beneficio de los cambios fluctuantes, poniendo así fin al sistema de Bretton Woods.

    Desde 1976, los países son libres de adoptar el régimen de cambio que quieran. Se puede hablar del patrón divisa. Una divisa puede servir de patrón de cambio internacional sin tener que mantener su convertibilidad en oro. El valor de una moneda se fija con respecto a otras, lo que se llama la `cesta de divisas'. Estados Unidos, Japón, Canadá o Suiza eligieron dejar que sus monedas fluctúen. Otros países prefirieron establecer un tipo de cambio para su moneda tomando como referencia la divisa de algún país con el que guardase relación comercial (por ejemplo el dólar, o el marco para los países que comercian con Alemania). Otra modalidad es la de los países que se han acogido a una unidad de cuenta (el ECU, unidad monetaria europea para los países de la Comunidad Europea, dentro del marco del Sistema Monetario Europeo) con el fin de sacar el mayor provecho posible de los tipos de cambio estables, pero flexibles. Para combatir los posibles desórdenes del mercado de cambios, muy ligados a los desequilibrios de Estados Unidos, los grandes países industrializados buscaron, en la década de 1980, una cooperación para favorecer una intervención acordada de los bancos centrales sobre el mercado de cambios: los acuerdos del Plazza (septiembre de 1985) y los del Louvre (febrero de 1987), permitieron bajar, y luego estabilizar, el dólar (tendente a grandes fluctuaciones en ese periodo).

    Tipos de cambio

    Precio de intercambio de una moneda de un país por la de otro o con respecto al oro, los derechos especiales de giro (DEGs), la Unidad de Cuenta Europea (ECU) y otras unidades internacionales o cualquier otro medio de pago. El precio spot "a punto" es el precio actual de cada moneda. El precio adelantado es el que se establece de antemano entre comprador y vendedor para llevar a cabo una transacción pactada por determinado periodo. Supongamos que una empresa española quiere comprar una máquina fabricada en Alemania al precio de un millón de marcos, efectuándose el pago a los tres meses. Entra en el ámbito de lo posible que, transcurrido ese periodo, el tipo de cambio entre la peseta y el marco alemán haya variado. Si la peseta se ha depreciado frente al marco en un 5%, el coste de la máquina habrá aumentado en la misma proporción, salvo que la empresa compradora se haya asegurado contra estos cambios estableciendo un precio con un tipo de cambio fijo. En los últimos años algunas empresas han sufrido grandes pérdidas al intentar especular con estos precios futuros.

    Teniendo en cuenta la importancia de los tipos de cambio en el ámbito de la Economía Internacional vamos a hacer un estudio del funcionamiento de los mismos dentro de los mercados de divisas. Estos, al reducir los costes de transacción permiten a los compradores y vendedores conocer con certeza a que precio van a adquirir la divisa deseada, sin tener que invertir ni tiempo ni recursos en buscar quién se le facilite. Evidentemente, no podemos hablar de diferentes mercados de divisas con una localización geográfica concreta, sino que, al contrario, hablamos de un mercado de divisas único en el mundo.

    Los tipos de cambio y sus variaciones tienen una enorme importancia en el comercio internacional, y por lo tanto en las relaciones internacionales, ya que dichas variaciones pueden crear problemas o ventajas a las empresas que realicen operaciones en el exterior.

    Una vez que hayamos aclarado qué son los tipos de cambio dentro del mercado de divisas, estudiaremos como a lo largo de la historia éstos se han establecido siguiendo diferentes patrones, haciendo una división entre tipos de cambios fijos y flexibles:

    • Tipos de cambio Fijo

    • Patrón oro clásico, viendo como durante su vigencia los desajustes se saldan mediante la importación o exportación de oro, regulando estas entradas y salidas la oferta monetaria. No debemos olvidar que esto se debe al hecho de que los billetes sean convertibles en oro.

    • Tipos de cambio fijos pero ajustables, analizando como, tras la conferencia de Bretton Woods, de la que surge el Fondo Monetario Internacional, se trata de mantener la estabilidad de los tipos de cambio entre las diferentes monedas. Pero evidentemente este sistema presenta una serie de inconvenientes.

    • Tipos de cambio Flexible

    • Libremente fluctuantes, explicando como en este sistema la moneda flota libremente, ya que se le permite variar respondiendo a la oferta y a la demanda.

    • O bien, dirigidos o intervenidos, viendo como los bancos centrales son capaces de modificar a corto plazo los tipos de cambio vendiendo o comprando su propia moneda, según les convenga para el desarrollo de su economía.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Libro: UNIVERSITAS (Gran Enciclopedia del Saber)

    Editorial Salvat, tomo 9

    Páginas 233 - 239

    • Enciclopedia Encarta 1998

    • Lecciones de Economía Española. (Cándido Muñoz).

    • Diccionario de Economía y Finanzas. (Ramón Tamames y Santiago Gallego).

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