Sistema capitalista

Economía mundial. Sistemas históricos. Historia económica. Fernand Braudel. La dináminca del capitalismo. Inmanuel Wallerstein. El capitalismo histórico. Globalización

  • Enviado por: Empanada
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
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Universidad Diego Portales
Facultad de Humanidades
Bachillerato en Ciencias Sociales

Historia de la Modernidad

“La Dinámica del Capitalismo

Y

Materialismo Histórico”


En este libro, el autor busca ver el capitalismo como un sistema histórico, diciendo al comienzo de su texto: “El capitalismo, es ante todo, un sistema social histórico”. Wallerstein, dice que lo que distingue al sistema social histórico que llamamos capitalismo histórico, es que en este sistema histórico el capital, pasó a ser usado con el objetivo o intento primordial de su auto expansión. El capitalismo histórico, implicó la mercantilización generada de procesos, que antes habían sido realizados por medios distintos al mercado. El autor luego se refiere a las contradicciones del sistema capitalista, como por ejemplo, el monopolio.

La economía del capitalismo, ha intentado  siempre maximizar la acumulación, siendo los propios intereses de cada persona, los que movían a ésta, de forma muy racional, emprendiendo actividades contradictorias.

Wallerstein, dice que el sistema capitalista histórico, surgió en la Europa de finales del siglo quince y luego se expandió  por el resto del mundo, como lo podemos ver hoy en día. Wallerstein, luego hace una diferenciación entre el trabajo de subsistencia y el asalariado, diciendo que antes de la aparición del sistema capitalista histórico, no había un excedente del cual pudiera apropiarse alguien, dado que era simplemente un sistema de subsistencia.

Hoy en día con el sistema capitalista se establecieron divisiones jerárquicas del trabajo, en donde el sistema productivo asalariado, se convirtió en la tarea del hombre adulto. El trabajo improductivo de subsistencia, se convirtió en la tarea de la mujer adulta. Podríamos decir entonces, que el capitalismo acentuó las diferencias de trabajo a partir del género, existiendo una correlación entre división del trabajo y valoración del trabajo.

La jerarquización del espacio en la estructura de los procesos productivos, ha llevado a una polarización cada vez mayor entre el centro y las zonas periféricas de la economía-mundo. Podríamos decir, que lo notable del capitalismo como sistema histórico, fue la forma en que se pudo ocultar este intercambio desigual. El flujo de los excedentes iba desde las zonas periféricas a las del centro, en donde podemos llamar a la zona periférica, la perdedora, y a la del centro la ganadora. Estos nombres, nos reflejan que el sistema creo una estructura geográfica de los flujos económicos.

El capitalismo histórico, aumento la proletarización, lo que produjo un aumento del salario mínimo real pagado, de los que empleaban mano de obra asalariada. También produjo consecuencias políticas, que fueron negativas para los que empleaban mano de obra asalariada y también acumulativa, incrementándose así, aun más, los niveles salariales en algunas zonas geográficas.

En el sistema capitalista, ha habido un incremento de la proletarización, dado que ésta ha llevado a una reducción de los niveles de ganancia, en la economía-mundo capitalista, algunas de las consecuencias son el desarrollo tecnológico, haciendo que fuese menos caro, incorporar regiones cada vez mas alejadas, de las zonas del centro. Esto produjo que el centro, se aprovechara de éstas zonas, explotándolas, para alcanzar su propio enriquecimiento.

Wallerstein, nos dice que ha habido una lucha incesante por los beneficios, da tal manera que se busca la acumulación de capital por la acumulación de capital, lo que es absurdo, dado que no trae ningún beneficio de tipo social, por ejemplo.

Como dice Wallerstein: “Hacer política, es tratar de cambiar las relaciones de poder en un sentido mas favorable, para los intereses de uno y de éste modo reorientar los procesos sociales” Esto nos deja en claro, que la política del capitalismo histórico, se fundamenta en la lucha por la acumulación de beneficios personales y egoístas.

El Estado, podía influir en los movimientos de bienes, capitales y fuerza de trabajo, dado que tenía una jurisdicción formal sobre sus propias fronteras, por lo que podía influir de cierta manera en la división del trabajo, de la economía-mundo capitalista. Los Estados, han sido importantes en función de los recursos que controlan, dado que esto les permitía aumentar la acumulación de capital, para luego entrar también en el proceso de redistribución, por lo tanto en la nueva acumulación de capital. El Estado era visto como algo negativo, dado que perjudicaba el fin último, que era la acumulación por la acumulación.

En el capitalismo histórico, los capitalistas, han utilizado los aparatos del Estado, en beneficio propio de algunos individuos. El equilibrio del poder, que debería existir entre los Estados, de forma que ningún Estado por si solo, pudiera dominar a los demás, no ha resultado, dado que como hemos visto Estados Unidos domina sin restricción alguna, a los países de todo el mundo.

Gracias a la existencia de un sistema interestatal, que contiene una jerarquía de Estados, han existido las diferencias económicas geográficas, dado que el Estado no puede jugar un rol intervencionista, por lo que se ha establecido una lucha entre los acumuladores de capital y los trabajadores a nivel mundial. Esto a provocado que los grupos más débiles, traten de llegar al poder para utilizarlo en contra de los acumuladores, esto lo podemos llamar, la lucha antiimperialista. Esta lucha entre clases, se da en todos los niveles de la jerarquía, dado que todos quieren alcanzar los máximos beneficios, por esto las luchas políticas, pueden ser vistas como la lucha para estructurar la economía-mundo capitalista, para alcanzar beneficios personales, o a un determinado sector en particular. Podríamos concluir, que los acumuladores buscan como fin la acumulación, mientras los trabajadores buscan la subsistencia.

Surgen los movimientos nacionalistas y obrero socialista, los cuales se basan en los patrones de la Ilustración y la Revolución Francesa por ejemplo, y buscaban que el reparto de derechos no fuera desigual, opresivo e injusto, como lo era hasta ahora. A estos movimientos los podemos llamar antisistémicos, dado que pretenden reformar el sistema, para mejorar la situación desigual. Los movimientos antisistémicos, han llegado al poder en algunas partes del mundo, pero no han podido salirse por completo del sistema mundial, dado que continúan funcionando como parte de la división social del trabajo, del capitalismo histórico. Por lo que indirectamente, están ejerciendo presión, para lograr una acumulación incesante de capital.

Un tema importante que nos plantea Wallerstein, es el del racismo, él cual obligo a los diversos sectores de la fuerza de trabajo, a relacionarse entre si, siendo el racismo, la justificación ideológica de la jerarquización de la fuerza de trabajo y de la distribución desigual de la recompensa. El racismo, ha sido pues, un pilar cultural del capitalismo histórico, y la creencia en el universalismo, ha sido la piedra angular del arco ideológico del capitalismo histórico.

La búsqueda de la verdad, es una racionalización interesada, en donde se toma esto como la piedra angular del progreso y, por lo tanto, del bienestar, por lo que podrimos decir que ha estado de la mano, con las diferencias y el mantenimiento jerárquico de éstas. Lo que se busca, es un paso de la irracionalidad a la racionalidad, por lo que se desechan los conocimientos que tengan sustento en las bases religiosas, dado que limitan el avance del conocimiento, para implementar unas bases científicas transculturales, que supuestamente sirvieron para las formas de imperialismo cultural llevadas por las potencias.

El capitalismo histórico, entró en crisis a comienzos del siglo veinte, por la acumulación incesante de capital por capital, lo que llevo a que los hombres y la humanidad en general, estuvieran propensos a intercambiar una cosa por otra, en todo sentido. Así como el éxito de los acumuladores, en su labor de acumulación, ha creado una excesiva mercantilización que amenaza al sistema como tal, así también el éxito de los movimientos antisistémicos, en su labor de toma del poder, ha creado un excesivo refuerzo del sistema, que amenaza con poner fin, a la aceptación por parte de la fuerza de trabajo mundial de ésta estrategia autor restrictiva.

Wallerstein, en su último capítulo, nos dice que la idea de progreso, justifica el socialismo, justifica también el capitalismo, dado que sin progreso no habría un movimiento opositor, como lo es el socialismo, ni uno defensor como es el capitalismo. Para concluir, Wallerstein a lo largo de su capítulo cuarto, nos trata de decir si verdaderamente el capitalismo ha significado un retroceso o un progreso en las formas de vida de los hombres. A mi parecer, desde el punto de vista de la calidad de vida material, es mucho mejor, pero la perdida de los valores sociales ha ido de mal en peor, como también el aumento de las enfermedades psíquicas, como la depresión, que provocan muertes que en los periodos anteriores no eran tan comunes.

Ficha Bibliográfica

Autor: Fernand Braudel

Libro: “La Dinámica del Capitalismo”

Editorial: Alianza, Madrid, 1985

Fernand Braudel, parte su texto diciéndonos que la economía en sí, es evidente que no existe, por esto la historiografía tiene grandes impedimentos, dado que en menor o mayor grado, tiene que ir incorporando las demás ciencias humanas, dentro de las que incluimos la economía factor fundamental del capitalismo. La historia económica, es la de los grandes hombres o actores, es la historia de los grandes acontecimientos, de la
coyuntura y de la crisis y, finalmente, la historia masiva y estructural que evoluciona a lo largo de amplios periodos.

Otro aspecto importante a destacar, son las divisiones existentes en éstos períodos, dado que viven por un lado, los campesinos autónomos, y por el otro, un mercado y un capitalismo en expansión, que se extiende poco a poco por el mundo, cabe señalar que éstas dos formas de vida son mutuamente excluyentes.

Braudel, dice que hemos ido adquiriendo a lo largo del tiempo, aspectos ajenos a nosotros, y los hemos ido involucrando en nuestras vidas, como si fueran algo cotidiano, por ejemplo la vida material, a la cual nadie cuestiona, dado que se asume que es algo que está unido por así decirlo, a nuestras vidas.

El autor se preocupa de hacer un análisis histórico, de una manera diferente y detallada, dado que se preocupa de las cosas que nadie se preocupa, como por ejemplo, responder a preguntas tales como ¿Qué es lo que comen los hombres?;¿Que es lo que beben?, dado que en los libros tradicionales de historia, esto no esta presente.

Braudel, también hace referencia a las grandes concentraciones económicas, que traen consigo la concentración de medios técnicos y el desarrollo de una tecnología, como por ejemplo, lo que se dio en el caso de la moneda, dado que como sabemos sin intercambio no hay sociedad, por lo que podríamos decir que, las ciudades y la moneda fabricaron la modernidad.

Un aspecto a destacar de Fernand Braudel es que señala la unión entre la producción y el consumo, afirmando que la economía de mercado es la que establece la unión entre éstas dos, de manera que, una persona podía ubicarse al mismo tiempo en ambos polos, y también se incluye dentro de éste sistema, a los medios de producción minoritarios, como por ejemplo, un vendedor ambulante, por lo que podríamos decir que surge la microeconomía, como forma de estudio.

Luego nos define los diferentes tipos de agentes que influyen en la economía, para luego decirnos, que por encima de todos estos factores, está el surgimiento de los grandes mercaderes que monopolizaran el mercado. Surgen los negociantes dedicados al cien por ciento a éste rubro. Braudel, nos explica que la división existente entre los campesinos y los agentes industrializados de la ciudad, provocó las bases de la vida económica, dado que el resurgir de los precios industriales, trajo consigo la baja de los precios agrícolas.

Braudel, define al siglo dieciséis, como él del apogeo de las grandes ferias, en donde hubo un alza, dada por la llegada de metales preciosos a América, y por un fuerte sistema de intercambio, que permite la circulación, y también por una gran masa de papel a la venta y de créditos. El siglo diecisiete, lo define como una época de retroceso o de estancamiento económico. El siglo diecisiete, es visto como el florecimiento masivo de las tiendas, otro gran triunfo de lo continuo, extendiéndose éstas a lo largo de toda Europa. El siglo dieciocho, es el de la aceleración económica, en donde todos los agentes del intercambio entran en juego, por lo que aparecerá también el contra mercado, factor importante en la Europa del Siglo dieciocho.

Los mercados se instalaron en todas partes, por lo que cambiaron el ambiente geográfico de Europa, dado que se instalaron en medio de las ciudades y los campos, estableciendo una especie de neutralidad entre ambos. La economía de mercado y el capitalismo, hasta el siglo dieciocho, están presentes de una manera reducida, en donde la mayoría de las actividades de los hombres, parecen establecerse alrededor de la
agricultura y el campo. Braudel, nos dice que el termino capitalismo, data del siglo veinte, y que nace después de la Revolución, por lo que no podríamos hablar de capitalismo en los siglos anteriores, como se pretende hablar de los siglos quince , dieciséis , diecisiete y dieciocho.

También define a grosso modo el término capitalismo, diciendo que es el constante juego de inserción que establece el capitalista con el capital. Una palabra importante para la definición de capital, es el término bien de capital, dado que éste no solo designa las acumulaciones de dinero, sino también los resultados utilizables y utilizados de todo trabajo previamente ejecutado. El capitalismo, es un fiel amigo del estado, en donde traspasa los límites nacionales, para luego entenderse con los mercaderes de otras plazas extranjeras.

El capitalismo, dice Braudel, trae consigo la división del trabajo, la especialización y el monopolio, afectando esto a toda la sociedad mercantil, pero salvo a la cima, la de los negociantes capitalistas. Los mercaderes no se especializan, dado que ninguno de los ramos que se encuentran a su alcance están los suficientemente desarrollados, como para absorber toda su actividad. Los comerciantes, cambian constantemente su actividad, dado que los grandes beneficios cambian de sector en sector, por esto decimos que el capitalismo se replantea constantemente.

El capitalismo, se halla en todos los sectores de la sociedad, pero en definitiva en lo más alto de la sociedad, es en donde se despliega el primer capitalismo, donde se consolida y se expande luego a todos los estratos. Podríamos decir, que el capitalismo es un privilegio de la minoría, pero que depende de todos los demás estratos, para poder
fructíferas.

La mayoría de las personas, no hace diferencia entre mercantilismo y capitalismo, y esto se debe a que los dos han progresado juntos, pero el capitalismo, solo triunfa cuando se identifica con el Estado, o sea, cuando es él Estado, dado que el capitalismo lleva consigo factores políticos, sociales, entre otros.

Retomando lo anterior, el capitalismo pertenece  a una elite, por lo cual, podríamos decir que la burguesía es la sustentadora del proceso capitalista, o sea, sin burguesía no existiría capitalismo. En otro sentido, podemos afirmar que él capitalismo, sin jerarquía no podría darse.

Braudel busca vincular el capitalismo, su evolución y sus medios, a una historia general del mundo. Por lo tanto, a la unidad que se podría establecer, desde el siglo quince hasta el dieciocho, mostrando la evolución de la economía, y la desigualdad que ésta conlleva al resto del mundo.

Luego define que son las economías-mundo, diciendo que éstas necesitan un centro,  representado por una ciudad dominante, o sea una capital económica, que en nuestros tiempos la podríamos identificar, como la ciudad de New York.

En Europa, el surgimiento de economías-mundo, a partir de la expansión europea, explican los juegos del capitalismo y su propia expansión por el resto del mundo. Las clásicas economías-mundo han sido las matrices del capitalismo Europeo, y después del capitalismo mundial actual.

Las economías-mundo, sufrirán sucesivamente cambios de centro, en donde Europa cambiara su centro económico a lo largo del tiempo. Estos desplazamientos, se realizaron a través de luchas, choques y fuertes crisis económicas. En los centros económicos, se ubican también las ciencias avanzadas y las ciencias fundamentales, o sea tienen un desarrollo industrial mas avanzado que los países intermedios, por lo que en éstos los niveles de vida son menores.

En conclusión, las zonas externas nutren a las zonas intermedias y, sobre todo, a las centrales. En definitiva, podemos definir estratos, uno central que es el servido y uno servil o esclavizado, que es el intermedio o bajo. Hay por lo tanto, dos fases: la de creaciones y dominaciones urbanas, y la de creaciones y dominaciones nacionales.

Una economía nacional, se da en un espacio político transformado por el Estado, en razón de las necesidades de la vida material, siendo éste un espacio económico determinado, unificado, y en donde sus actividades pueden dirigirse juntas, en una misma dirección. La economía mundial Europea, arrollando a las demás, pretenderá dominar la economía mundial e identificarse con ella, a través de un universo, en él cual se borrara todo obstáculo, ante el Ingles primero y ante el Europeo después.

La Revolución industrial inglesa, establece un nuevo contrato con el poder, en donde Braudel, nos dice que su objetivo es ver, en que medida la industrialización inglesa, sigue los esquemas y modelos que él ha dibujado, y en que medida se integran en la historia general del capitalismo.

Braudel, concluye diciéndonos que en definitiva, todos los sectores de la economía inglesa, respondieron a las exigencias de la fugaz aceleración de la producción, por lo que no existieron trabas ni complicaciones de mayor grado, para su realización.





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