Significado e impacto de los sueños

Psicoanálisis. Freud. Mensaje interior. Distorsiones. Carl Jung: teorías. Inconsciente Colectivo. Premoniciones. Elementos oníricos. Telepatía

  • Enviado por: Héctor
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 7 páginas
publicidad
cursos destacados
Técnico Superior en Intervención Social con Mujeres Inmigrantes
Cavida Formación
Debido a la creciente inmigración vivida en España durante los últimos años han surgido nuevas necesidades, siendo...
Solicita InformaciÓn

La Resolución de Conflictos en el Aula
Asodeindo
Ayudar a mejorar el ambiente en el aula. Prevenir conflictos dentro del lugar de estudio y desarrollo del sujeto. ...
Solicita InformaciÓn

publicidad

El significado y el impacto de los sueños

Desde hace mucho tiempo se ha cuestionado el origen y el significado de los sueños porque son comunes a todos los seres humanos.

Se ha creído que los sueños son mensajes de nuestro propio interior que proporcionan información nueva de nosotros mismos y que tienen un impacto en la vida humana.

Debido a esta creencia, algunos estudiosos han analizado minuciosamente este tema para descubrir el origen de los sueños. Artemidoro, un adivino griego, consideraba que los sueños eran personales, variados y complicados. Para llevar a cabo sus interpretaciones dividía los sueños en dos clases: los procedentes de la vida cotidiana y los que pertenecían al futuro; asimismo estudiaba la condición, ocupación y antecedentes del soñador (Reader´s Digest, 228).

Artemidoro fue criticado por los racionalistas y no fue hasta finales del siglo XIX que el psicoanalista Freud, mediante una análisis profundo de sus pacientes, dio credibilidad al contenido de los sueños. “Freud concluyó que los sueños reflejan los impulsos inconscientes de las personas para satisfacer necesidades o realizar deseos que no pueden satisfacerse en la realidad” (Davidoff, 197). Freud decía que las extrañas cosas y eventos que aparecían en los sueños eran símbolos de deseos sexuales reprimidos desde la infancia. Este psicoanalista tenía la idea de que los sueños poseían un valor terapeútico, por lo que los utilizó para tratar desórdenes emocionales; además rechazaba la existencia de sueños proféticos y aceptaba la idea de sueños telepáticos (Reader's Digest, 229).

Freud creía que los sueños eran confusos, poco transparentes y mostrados con censura, lo que le trajo serías críticas porque los opositores a esta teoría señalaban que los sueños se podían distorsionar con facilidad, adornar e interpretar con facilidad de varios modos, de tal forma que las personas podían encontrar casi cualquier cosa en sus sueños. También se puso en duda la lógica de Freud de que lo que se sueña se tiene que relacionar de manera forzosa con algún tema; los recuerdos, los motivos, los pensamientos y las emociones pueden ser el contenido de nuestros sueños por la razón de que son fenómenos cotidianos que nuestro consciente capta (Davidoff, 198).

Tiempo después aparecieron las teorías de Carl Jung, psiquiatra suizo, que entraron en contradicción con las de Freud. Jung, a diferencia de las ideas freudianas, consideraba que la sexualidad era sólo uno de los temas que aparecen en los sueños y añadía que sirven más para revelar lo subconsciente que para disfrazarlo (Reader's Digest, 230).

Jung concordaba con Freud en la existencia de un inconsciente; sin embargo se oponía a este último al pensar que no siempre se sueña con una sola cosa porque el ser humano posee dos elementos:

Jung opinaba que los individuos son el producto de dos fuerzas: las historias particulares y las experiencias compartidas en común con toda la raza humana durante toda su existencia (el inconsciente colectivo). Según Jung cada quien hereda el mismo inconsciente colectivo; esta reserva contiene ideas que, a menudo, se encuentran en forma de imágenes o arquetipos (como la madre, el héroe, el anciano sabio y el niño). Estos arquetipos dominan la personalidad al influir sobre las expectativas y la conducta (Davidoff, 519).

Combinando los resultados de muchos estudios de los sueños, éstos se pueden agrupar de acuerdo a características específicas que las personas generalmente suelen tener. Como se explicó previamente, de acuerdo con el postulado de Jung acerca de las experiencias compartidas, existe un tipo de sueño llamado el ordinario que se caracteriza por su alto contenido simbólico que refleja nuestras ideas y sentimientos con respecto a nosotros mismos y del mundo que nos rodea:

Hay símbolos que se expresan a nivel del Inconsciente Colectivo y que tiene significados muy parecidos para la mayoría de la gente. Otros sin embargo y gracias a esas grabaciones que cada uno ha ido adquiriendo a través de los años y experiencias, tienen un significado muy particular para ése soñador y forma parte de su Inconsciente Personal (geocities, web).

Otro tipo de sueño es el premonitorio que ha causado mucha controversia. “Si esos sueños existen realmente, parece razonable pensar en influencias ajenas a la mente del soñador.” (Reader's Digest, 225). Este tipo de sueño también es llamado profético o predictivo porque proporcionan información sobre hechos que llegan a nuestros sueños antes de que ocurran en la vida actual (geocities, web). Esta clasificación de sueños ha atiborrado innumerables noticias a lo largo de la historia, estando presente en la literatura de distintos sitios como la Biblia, la Historia de los EUA con el caso de Abraham Lincoln, etc.

El siguiente tipo de sueño se presenta muy raramente en las personas y es comúnmente estudiado por los psiquiatras y psicoanalistas. Freud decía que, aunque nunca había experimentado un sueño telepático ni conocía ninguno en sus pacientes, no era imposible que el sueño crease condiciones favorables para la telepatía, y era posible que ese tipo de mensajes pudiesen penetrar en la mente de una persona dormida (Reader's Digest, 230). A diferencia de los sueños premonitorios, este sueño es la representación de algo real que acontece en ese momento específico (geocities, web).

La última clasificación y una de las más fascinantes es la del sueño creador. Este tipo de sueño, tan abundantemente documentado, es buen ejemplo del misterio que todavía rodea el origen de los sueños. “Estos sueños abundan en casos de poetas que soñaron sus versos, novelistas que concibieron sus tramas, músicos que encontraron sus melodías y científicos que descubrieron soñando la verdad que se les escapaba durante su trabajo” (Reader's Digest, 223).

A pesar de que los sueños se han clasificado a partir de características generales, la interpretación de éstos depende de cada persona y cada símbolo expresa algo oculto del consciente de la persona. Sin embargo, a lo largo de los años se han hecho interpretaciones esotéricas y científicas para descifrar su significado colectivo.

No existe una clasificación establecida para la simbología de los sueños, pero debido a la repetición de algunos de ellos se pueden dividir como símbolos de: lugares, acontecimientos y elementos naturales.

Los sueños más repetidos entre las personas y, por lo tanto los más estudiados y descifrados, con respecto a estas tres divisiones son los siguientes:

Los lugares más vistos en los sueños son la casa y la playa. La casa es una representación de nosotros mismos, de nuestro cuerpo y nuestro hogar internos; y todos los elementos de ella tienen un significado (geocities, web). La playa concurrida muestra nuestra necesidad de lucirnos y tener relaciones sociales; la playa sucia da a conocer una necesidad de ordenar nuestra mente (ciudadfutura, web).

La boda, la muerte y volar son algunos de los acontecimientos más frecuentes en los sueños. La boda, según Jung, representa la unión de nuestra parte masculina y femenina, considerándola un buen augurio porque significa la integración de nuestra personalidad. La muerte simboliza un abandono de actitudes, sueños y relaciones (geocities, web). Volar refleja nuestro deseo de elevarnos por encima de la realidad que nos está tocando vivir, por lo que se debe analizar aspectos no superados (cidudad futura, web).

Los elementos naturales más soñados son el agua, el fuego y los dientes. El agua significa una fuente de vida y todo lo referente al agua habla de nuestros sentimientos; aguas tranquilas y limpias son símbolo de pureza y estabilidad sentimental, mientras que aguas turbias representan conflictos internos y cambios (geocities, web). El fuego tiene relación con los deseos sexuales y con los deseos de venganza; un fuego devorador simboliza la pasión exaltada, en tanto que un fuego pequeño representa el deseo y la ternura. La caída de dientes es signo de frustración y pérdida de la energía; en algunos casos se interpreta como la muerte de la persona que lo soñó (ciudadfutura, web).

Como se mencionó anteriormente, casi en todas las épocas se le ha atribuido al sueño una gran importancia y a lo largo de la historia se han formulado múltiples teorías sobre su origen y significado. Los sueños se han clasificado a partir de estudios y testimonios dados a conocer por varias personas. Aunque se han dado diversas interpretaciones a los sueños, cada quien debe inspeccionarse a sí mismo y a su medio ambiente para descubrir qué hay más allá de sus sueños. Como dice Don Pedro Calderón de la Barca: “cada quien sueña lo que son, aunque ninguno lo entiende” (hermesdreams, web)

Bibliografía

Davidoff, Lindal. Introducción a la psicología. México: McGraw-Hill, 1993

Hobson, Allan. El cerebro soñador. México: Fondo de Cultura Económica, 1994.

Reader's Digest. Los poderes desconocidos. México: Reader's Digest México, 1982.

Godefroy, Christian. La dinámica mental. España: Mensajero, 1985.

Kaestner, Edith y Walburga Schacht-Müller. Cómo superar los trastornos del sueño. España:

Mensajero, 1996.

“”. http://www.hermesdreams.com/index2.html. 7 de mayo de 2001.

“Los sueños-diccionario”. http://astrologia.ciudadfutura.com/suenos/. 7 de mayo de 2001.

“Interpretación de sueños”. http://www.geocities.com/wicca12_98/. 7 de mayo de 2001.

“Los sueños más soñados”. http://www.geocities.com/wicca12_98/. 7 de mayo de 2001.

1

2