Siglo XX

Historia del Siglo XX. Historia Universal. Lenin y la revolución comunista. La gran depresión. Hitler y los totalitarismos. Guerra civil española. Segunda Guerra Mundial. Tanques de Budapest. Concilio Vaticano II. Transición política española

  • Enviado por: Silvia Fernández
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 31 páginas
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  • 1917: LENIN Y LA REVOLUCIÓN COMUNISTA

  • Carlos Taibo

    En este primer episodio decisivo, el autor, destaca de sobremanera, la importancia que para el futuro tuviera la revolución rusa. Pone como uno de los ejemplos al movimiento fascista de Italia, destacando que su trascendencia no durará más allá de la Segunda Guerra Mundial, pero que el tema que nos ocupa será de gran importancia y relevancia para el desarrollo del nuevo centenario.

    El autor analiza el proceso revolucionario sobre dos epígrafes distintos:

    1. La Revolución Bolchevique y la Guerra Civil en Rusia: A principios del siglo XX, Rusia era una acumulación de diferencias donde convivían varios factores bien peculiares como un avanzado capitalismo frente a fórmulas tradicionales, un gran pero irracional crecimiento de las ciudades, una oposición bien preparada y dispuesta, y sobre todo por esa soberanía que ejercía por sí sola la autoridad suprema en un Estado y que utilizaba métodos arcaicos. A principios de siglo comenzó por parte de los soviets una demanda de cambios. De todo esto el Zar se comprometió, pero una vez más volvió a faltar a su palabra, por lo que los problemas al llegar el comienzo de la Primera Guerra Mundial se agravaron, y esto tuvo graves consecuencias tanto en el sector agrícola como industrial. Hay que destacar la delicada situación militar, ya que se dio la paradoja que en las revoluciones de finales de febrero del 17 el ejército pasó de ir en contra a unirse a los que allí se manifestaban. Tras esta primera revolución el Zar abdicó y se constituyó provisionalmente un nuevo gobierno, el cual rápidamente terminó en el soviet de Petrogrado, donde los radicales ejercieron gran influencia. El aparato principal del gobierno lo formaban los cadetes, que era un partido liberal, pero con el apoyo de los mencheviques y socialistas revolucionarios, los cuales impidieron el desmoronamiento del nuevo poder político, no evitó que surgiese una nueva gran fuerza de izquierda: los bolcheviques, los cuales pretendían entregar el poder a proletarios y campesinos. Este emblema hizo que el partido dirigido por Lenin aumentara espectacularmente su afiliación, adquiriendo de esta forma un gran fortalecimiento de los diferentes soviets, incluso a espaldas de los propios bolcheviques.

    Todo estalló en octubre de 1917 entre el gobierno y los bolcheviques, los cuales en pocas horas se hicieron con el control de Petrogrado. A este suceso es lo que se denomina “La Revolución de Octubre”.

    Tras el golpe de Estado, el Comité Militar Revolucionario se organizó mediante la creación de un “Consejo de Comisarios del Pueblo” presididos por Lenin. Los tres pilares fundamentales de la política bolchevique fueron: establecimiento de medidas de activa centralización, anulación de autonomía de instituciones y organizaciones y búsqueda de acuerdo con Alemania para poder fin a la guerra. Todas estas políticas servirían para que un único organismo, El Comité Central, fuera el único en gobernar.

    En la guerra Civil Rusa el grupo de la oposición la formaban los llamados “ejercitos blancos” los cuales tuvieron el apoyo internacional de británicos, estadounidenses, franceses y japoneses mientras duró la Guerra Mundial, pero al terminar está, ellos también se retiraron físicamente. Podía parecer que era una oposición sólida pero éstos se encontraban divididos, con ideas económicas conservadoras por lo que se enfrentaban con los intereses de los campesinos y trabajadores. En contraposición se encontraba que las fuerzas armadas de los bolcheviques se fortalecían bajo la dirección de Troski.

    Económicamente se estatalizó la industria, se asentó la militarización del trabajo, se prohibió el comercio privado y se requisaron los excedentes agrarios, por lo que apareció el hambre y las consiguientes protestas campesinas; pero por otra parte la educación comenzó a dar sus frutos. Los años de la guerra civil fueron decisivos para la configuración años más tarde de un Estado plurinacional, que nacería jurídicamente en 1922 la llamada URSS.

    La NEP y la consolidación del poder de Stalin: La salida victoriosa de los bolcheviques al concluir la guerra civil no impidió que la situación económica del nuevo Estado Sovietico fuera mala, debiendo destacar que aunque los militantes del Partido Comunista se habían cuatriplicado, esto no bastaría para frenan nuevas protestas. De todo esto surgió en 1921 lo que se llamó NEP, que fue ni más ni menos la implantación de una Nueva Política Económica la cual esta vez se volcó en beneficio del sector agrario y de sus campesinos, lo cual hizo que la situación económica del país mejorara notablemente. Este avance económico coincidió en el tiempo con un período dulce en cuanto a las relaciones internacionales.

    En cuanto a la figura de Stalin, debemos incidir que éste finalmente se convirtió en elemento principal del “Socialismo de un solo país”. Comenzó una dura lucha por el poder entre Stalin y Trotski , cuando Lenin debido a su enfermedad fue apartado de la dirección del país. Trotski pretendía abandonar la NEP para comenzar rápidamente con el desarrollo industrial; mientras Stalin, cada vez más consolidado en el poder, se adjudicó los planes de sus rivales a la vez que los apartaba de la dirección del partido, por lo que finalmente acabó con la NEP y estableció métodos de industrialización acelerada llevando a la URSS a una nuevo período de centralización y represión.

    2. 1929: LA GRAN DEPRESIÓN

    José Morilla Critz

    Continuando cronológicamente en el s. XX, en este nuevo episodio, estudiaremos el desarrollo de la Gran Depresión de finales de los años 20. Para ponernos en situación, el autor, nos describe cuales fueron los motivos que nos indican el paso de una situación económica favorable a una recesión, y después a la severa depresión. En primer lugar nos encontramos con una pronunciada caída de los precios, de la producción y del comercio exterior en casi todos los países desarrollados, lo cual, como nos podemos imaginar, desembocaría en unas altas y preocupantes cifras de paro, con todo lo que ello conlleva (pobreza, marginación, etc). Otro factor clave tiene fecha y nombre concreto, 24 de octubre de 1929 “jueves negro”, que se traduce en una fuerte caída en la Bolsa de Nueva York, lo cual arruinó a muchos inversionistas así como hiciera quebrar a numerosas entidades bancarias. Y finalmente, otra clave fue la Crisis Financiera en Europa de 1931.

    El autor hace un estudio de cómo influyó la crisis en las distintas sociedades: En Estados Unidos los obreros industriales y los agricultores fueron los principales afectados. En Gran Bretaña como se venía de un estado de inestabilidad económica crónica desde 1921, la sensación de crisis no fue tan brusca. De los británicos debemos destacar que como 1911 tenían un sistema de seguro de desempleo y también leyes que podríamos denominar de bienestar social, después de 1929 y sobre todo tras la crisis financiera del 31, las sensaciones de ganancias en las condiciones de vida se hicieron más difíciles. En cuanto a Francia la crisis se distinguió por su suavidad y por el retraso con el que se produjo; pero a parte de las quiebras, escándalos financieros y ruinas de inversores, debemos destacar la paradoja de que aunque no hubo cifras escandalosas de paro, se produjo una movilización obrera que sin precedentes en otras partes de Europa. En Alemania se vivieron los peores efectos sociales y las mayores consecuencias políticas, ya que como los alemanes venían tocados desde 1919 y su estabilización se produjo por las ayudas prestadas en forma de préstamos por parte de los americanos, al llegar la crisis de 1929 todo se desmoronó. Al disparase las cifras del paro, los fondos destinados a las ayudas por desempleo fueron insuficientes. Hubo cambios políticos en el gobierno, pasando de una administración socialdemócrata a un gobierno de centro, y después a uno de derechas, por lo que finalmente acabaría cayendo en manos de charlatanes salvadores como Hitler que prometería orden y trabajo a cualquier precio.

    Del porqué se produjo la Gran Depresión, el autor nos comenta, que de más esta decir que en el momento en el que se estaba produciendo la recesión, ninguno de los responsables de la economía del momento eran conscientes de la gravedad a la que desembocaría la situación, ya que creían que todo era producto de una aumento de inversión por encima de la capacidad del ahorro y que con una política que redujera el gasto tanto publico como privado lo resolvería. Por otra parte está la explicación del economista heterodoxo, un tal Keynes, afirmando que la depresión se produjo por mantener el modelo económico del patrón oro por parte de los principales países. Según Charles P. Kindleberger economista fallecido en 2003, la grave recesión se venía fraguando desde la finalización de la Primera Guerra Mundial y era consecuencia de los desequilibrios del comercio internacional. Y llegamos al momento actual donde el ganandor del Nobel de Economía en 1976 Milton Friedman, (del cual conocí la noticia de su muerte mientras escribía estas letras 16/11/06) y Schawrtz, pensaban que pequeños sucesos pueden desencadenar en grandes resultados y culpan sobre todo a la incapacidad e incompetencia del presidente de la Reserva Federal en octubre de 1928.

    El autor nos intentará explicar históricamente el estallido de la crisis de 1929 relacionando una serie de acontecimientos que pudieran haberse visto implicados de alguna forma en ella:

  • Las características de la economía mundial desde 1918 y su influencia en la Gran Depresión de 1929. Una vez finalizada la Primera Guerra Mundial la tónica general era la del estallido del paro entre los años 20-21. Se pensó que para solucionar este problema la solución estaría por restaurar la política económica de antes de la Guerra, es decir, el patrón oro, provocando una deflación a c/p. Pero países como Alemania crecieron ficticiamente lo que provoco una grave hiperinflación, por lo que hasta que no llegaron los fondos estadounidenses mediante una línea de crédito “Plan Dawes” no se pudo reestablecer el patrón oro. También debemos destacar la inseguridad sobre las políticas internacionales y sobre la estabilidad de algunos sistemas económicos y regímenes políticos como es el caso de Italia con el fascismo, y de Alemania con el nacionalismo monárquico con los cascos de acero y con el fortalecimiento de una nueva figura nacionalista, el nazismo de Hitler. El Plan Dawes se estableció en toda Europa por lo que podemos pensar la estrecha relación existente entre la economía americana y la europea en esos momentos. El autor también nos advierte que en la economía americana los ingresos de sus ciudadanos no solo provenían de los salarios, sino que utilizaban la especulación en bolsa para aumentarlos, y esto era utilizado tanto por ciudadanos como por empresas; así fue como se produjo la burbuja especulativa, por lo que resultaba obvio que un desastre en la Bolsa Americana produjera tal magnitud de catástrofe. Es en esta situación donde podría aplicarse claramente la frase de “Cuando América se estornuda, el resto del mundo se constipa”.

  • El comienzo de la recesión y su conversión en la Gran Depresión. La caída de los precios en los productos primarios fue el principio de toda la catástrofe que vendría después, ya que esto influenció negativamente en el mercado financiero hasta llegar al 24 de octubre y producirse el Crash que supuso quiebras bancarias y ruinas personales, con sus graves consecuencias. Una vez más el poder gubernamental no pudo estar a la altura de las circunstancias y se demostró que no estaban preparados para afrontar una situación tan al límite, ya que se volvió a aplicar políticas deflacionistas y proteccionistas. Dada la importancia de la economía americana sobre el resto del mundo, toda esta situación desembocó en la crisis financiera europea de 1931.

  • Hubieron dos posturas claramente diferenciadas con respecto a que hacer con respecto al comercio internacional: la que adoptaron Gran Bretaña y veinticinco naciones más que fue separarse del sistema del patrón oro, y la otra continuada por Estados Unidos, Francia y Alemania, entre otros, que seguían con su política económica fiel al antiguo sistema y deflacionista. Pues bien, ahora podemos decir que ni los países con políticas deflacionistas ni la innovadora Gran Bretaña sacaron a sus naciones de la Depresión.

    El fin de la depresión se produjo entre dos períodos de tiempo bien diferenciados: El primero de ellos comprende el espacio de tiempo de los años 1933 y 1937. A grandes rasgos podemos resumir este período afirmando que se produce una recuperación económica tanto en América como en Europa; el artífice de todo esto fueron la puesta en marcha de políticas intervencionistas por parte del Gobierno como las contrarias al patrón oro, políticas proteccionistas y políticas fiscales que hicieron aumentar tanto las obras como el gasto público, políticas sociales que aliviaron la situación de la sociedad, etc. Pero como ha llamado el autor a este capítulo, fue un espejismo que duró un lustro ya que estas medidas fueron perdiendo eficacia. El segundo período enlaza con el anterior y comienza con la Guerra Mundial debido al aumento de recursos y lo que todo ello suponía, lo que hizo crecer notablemente la tasa de actividad económica en los países en guerra, que casualmente fueron los que sufrieron más la Depresión. En líneas generales lo que más destaca de la recuperación fue la finalización del paro y la incorporación al mundo laboral por parte de mano de obra femenina. Tras la Guerra fue una serie de ajustes que podemos enumerar, lo que eliminó los bloqueos para el crecimiento económico. En primer lugar fue el de la capacidad productiva produciéndose una renovación del aparato productivo; otro ajuste fue el producido en el equilibrio de economías internacionales, gracias a la puesta en marcha de proyectos como el Plan Marshall y los acuerdos de Bretón Woods; el tercero fueron las mejoras en la distribución de rentas debido que la alta tasa de empleo favoreció a una mejor redistribución de la renta a favor de los sectores menos favorecidos; y hay que destacar un factor favorecido por la Guerra y esto fue las condiciones sociales y la psicología social que quedó plasmado en que las distintas sociedades fueron más pacientes y disciplinadas frente a los esfuerzos que se les demandaban para recuperar sus economías.

    Si de algo sirvió la Gran Depresión, fue que renovó la ciencia económica. El economista que más destacó fue el británico Keynes con su “Teoría de la ocupación, el interés y el dinero” y con la “Teoría de la Demanda”. Criticaba la manía de los políticos por querer una economía como la de antes de la Primera Guerra Mundial. Según él, el Estado tenía que vigilar la economía actuando activamente para garantizar suficiente demanda mediante el control del gasto público.

    3. 1933: HITLER Y LOS TOTALITARISMOS.

    Ferran Gallego

    Con tan sólo cuarenta y tres años de edad, Adolf Hitler fue proclamado canciller, tras haber ganado las elecciones por el Partido Nacionalista (NSDAP). Para los europeos la figura de Hitler y el símbolo de su movimiento suponía la solidez del nazismo como proyecto, capacidad para ganarse y sostener la lealtad de las masas en un equilibrio constante entre la represión y el consenso. Cabe destacar su resolución implacable de reorganizar la sociedad de acuerdo con los parámetros del racismo, su voluntad de rectificar los resultados políticos, sociales y territoriales.

    La llegada de Hitler al poder fue el resultado de dos procesos complementarios: la fascinación que el nazismo ejerció sobre unos sectores sociales muy precisos y la incapacidad del régimen democrático para mantener un apoyo popular mayoritario a las instituciones de Weimar. El NSDAP pretendía ser una parte más de un amplio movimiento nacional, que derribaría el nuevo régimen con la complicidad de las asociaciones patrióticas y la pasividad de la Reichswehr. Además, había conseguido convertirse en el único partido nacional de carácter fascista existente en Alemania y entre otras cosas, se trataba de un partido sólido.

    Varios factores confluyeron en los meses previos a enero de 1933, cuando la república no pudo sostener la alianza de clases y el acuerdo de partidos que había propiciado su fundación. Pero la elección de Hitler era una entre otras opciones de las que se podía disponer

    El fascismo fue una curiosa mezcla de discurso vanguardista, modernista, de fascinación por el mundo nuevo de siglo XX y de rechazo de la modernización entendida como democratización del Estado y de las relaciones sociales. El fascismo fue capaz de mantener cierta ambigüedad a lo largo de su historia, desde su conversión en un movimiento de masas hasta la creación del estado totalitario en la década de los treinta. La creación del fascismo como movimiento político de masas, tuvo que esperar al “gran acontecimiento” de la Primera Guerra Mundial. Este episodio actuó como un catalizador de los ingredientes superpuestos en las tensiones culturales de final de siglo.

    El nazismo fue, una alternativa al tipo de modernización que se había plasmado en el acuerdo revolucionario de 1918, el nazismo ofrecía la restauración de la Comunidad Popular, la Volksgemeinschaft. El nazismo se adaptó perfectamente al desarrollo técnico, amoldó sus propuestas a las nuevas formas de producción americanizadas. Fue, un modernismo reaccionario. Además, impuso una movilización permanente de la población, una constante exigencia de adhesión ideológica, de declaración de los enemigos de la comunidad y de identificación como miembro de la misma. La sociedad fue acostumbrada a convivir con una violencia extrema, que se entendía como un mecanismo de autodefensa para evitar el regreso a las calamidades de la década anterior. En cuanto al nazismo, fue la variable alemana de este gran giro cultural, que se vertebraría como movimiento político con la experiencia de la Gran Guerra y las revoluciones democráticas y socialistas que acompañaron a sus estertores. Sin embargo, las condiciones específicas de su desarrollo lo han convertido en una versión de excepcional dureza, en la muestra más acabada de lo que podía llegar a ser la utopía fascista. El carácter original del nazismo no lo hace algo distinto al fascismo genérico, sino más bien un elemento ejemplar.

    Preparaba a la población para una complicidad con la expropiación e internamiento de centenares de miles de personas por su raza o por sus opiniones. Preparó también al país para soportar un esfuerzo bélico que ya no derivaba de la rectificación de un tratado injusto, sino del derecho del Reich a extenderse hacia territorios eslavos y a esclavizar su mano de obra.

    Por tanto, el nazismo desafía los instrumentos analíticos del historiador como pocas experiencias del pasado pueden hacerlo. Por falta de fundamentación científica, esta posición ha sido desplazada, a lo que podríamos llamar la búsqueda de la racionalidad de la barbarie: entender el movimiento y el régimen hitleriano en la trama cultural, como un fenómeno exclusivamente alemán, derivado de un desarrollo histórico preciso, excepcional y por tanto anormal en comparación con los ejes que definen la cultura política europea.

    Días después de cumplir los cincuenta y seis, se suicidaría en la misma ciudad que lo proclamó años atrás.

    4. 1936-1939: LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

    Ángel Viñas

    A la Guerra Civil Española se la ha solido considerar como el resultado forzoso de la Segunda República. La República fracasó por una serie de errores como de carácter estructural, excesiva fragmentación de las fuerzas y partidos políticos; personalización y clientelismo de la acción política, conceptualización de ésta como un juego de suma cero. Un error de categoría especial fue la confrontación con la Iglesia católica, pilar del orden tradicional y que mantenía a la sociedad española sometida a un abrazo asfixiante.

    Un sector muy importante de las fuerzas armadas no se sintió nunca cómodo bajo la República. Tras las elecciones de 1936, el nuevo gobierno se apresuró a trasladar hacia destinos considerados inocuos a jefes y oficiales de cuya lealtad no estaba seguro. Entre los nombres que coadyuvarán al golpe destacan los de Franco, que pasó a la Comandancia Militar de Canarias; Poded, a la de las Baleares y Mola a Pamplona. La conspiración empezó a gestarse en marzo y estuvo centrada en Mola. Los preparativos fueron un tema especialmente militar en el que los componentes civiles se vieron relegados a un papel secundario. A comienzos de julio de 1936 la conspiración discurría por vías firmes. La violencia se desató con enorme fuerza contra los cuadros políticos, sindicales y sociales sospechosos de cualquier relación republicana. A la brutalidad de los soldados, se unió la falangista. Fueron las gestiones de Franco las que le permitieron apuntarse dos éxitos vitales, tales como la posibilidad de obtener directamente aviación y equipamiento modernos, de Hitler y de Mussolini. En el lado republicano, solicitaba ayuda a Reino Unido que adoptó una postura neutral. Francia, tras un periodo de indecisión optó por una política de no intervención europea. El gobierno mexicano no dudó en apoyar la causa republicana pero la no intervención se convirtió en trampa mortal para la República. Desde el momento en que el gobierno republicano no le había sido posible aplastar la rebelión en sus comienzos, los reveses no habían cesado, hasta el punto de que muchos observadores y ciertamente las potencias fascistas, adivinaban un pronto desenlace. En septiembre de 1936, Franco tenía ya todas las cartas en la mano: autoridad, triunfos militares, conexiones con las potencias fascistas y las unidades más aguerridas. A partir del 1 de octubre de 1936 acumuló en su persona no sólo la más alta responsabilidad militar sino también política y civil como titular de todos los poderes del Estado. El 18 de noviembre de 1936 Hitler y Mussolini reconocieron formalmente a Franco y poco a poco acrecentaron su apoyo militar y de suministros hasta desembocar en el envío de formaciones cerradas como, de manera inmediata, la Legión Cóndor y el Corpo di Truppe Volontarie, a partir de diciembre.

    La causa de la República se identificó con la lucha contra el fascismo y despertó inmensas oleadas de solidaridad en todo el mundo; escasos eran los países que no estuvieron reprensados en las Brigadas Internacionales y en el plano operativo fue su único puntal. En el lado opuesto, la causa franquista se convirtió en la lucha antimarxista por excelencia, detrás de la cual se dio cita un amplio abanico de fuerzas de gran complejidad. Esta causa, la Iglesia Católica la presento de “cruzada”. Las operaciones militares lanzadas contra la República atravesaron tres fases. La primera, simbolizada por el deseo de tomar Madrid. La segunda, se centró en frentes relativamente fáciles y secundarios. La tercera, con lentitud y perseverancia, a la aniquilación física del adversario.

    El triunfo franquista fue tanto más rotundo cuanto que el colapso republicano demostró una clara antinomia con la voluntad de resistencia mantenida durante años. Colapso producido por deficiencias técnicas, pérdidas de material, suministros irregulares y grandes discrepancias políticas e ideológicas.

    A finales de marzo de 1939 las fuerzas vencedoras lanzaron la última ofensiva. El 1 de abril no fue el comienzo de la paz sino el de la victoria. Franco, y la coalición de fuerzas políticas y sociales triunfantes, habían desarrollado para entonces una idea precisa y simplista de la España a que aspiraban. Una España, no moderna pero arremolinada en torno a su Caudillo, el hombre justo y providencial, enviado por Dios, para forjar la indisoluble unidad de la Patria, bajo la mirada complacida de la Iglesia Católica, uno de los soportes esenciales del Régimen. Dicha victoria se basó en in “pacto de sangre”. Los vencidos y desidentes continuaron sufriendo la represión, física, expoliaciones, judicial, ideológica como laboral.

    A lo largo de los años, España quedó aislada en grado insólito. Los acontecimientos europeos tampoco importaban al Caudillo que de lo único que se interesaba era que tras 1945, perpetuarse en el poder y neutralizar cualesquiera intentos de desestabilización desde el exterior. En guardia siempre contra sus enemigos interiores y foráneos, que eran los de su España, conservó las ideas claras y no tuvo dificultad en reconciliarse con los nuevos parámetros externos.

    5. 1939-1945: LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

    Ricardo Artola

    Las causas que propiciaron la Segunda Guerra Mundial pueden llevarnos hasta la Primera Guerra Mundial y con el Tratado de Versalles, se presentó el problema de la compensación que Alemania debía pagar a los vencedores y esto fue percibido como una humillación. El último acto del camino hacía la guerra estuvo representado por el pacto de no agresión germano-soviético, firmado entre dos países teóricamente irreconciliables y que permitía a Alemania mantener a salvo su frontera oriental en caso de conflicto. Podemos afirmar que la Segunda Guerra Mundial es el acontecimiento armado más importante del siglo XX.

    A modo de resumen, estamos en condición de afirmar que el conflicto opuso a dos bandos: los Aliados (encabezados por Inglaterra, Francia, la URSS y Estados Unidos) y el Eje (entre los que se encontraba el Ejército Nazi, Italia y Japón). En un principio las potencias aliadas que decidieron hacer frente a Alemania fueron Francia y el Reino Unido. Las agresiones del Eje involucraron en la guerra, en el bando aliado, a Polonia, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Yugoslavia y Grecia. También participaron los países de la Commonwealth como Australia, Canadá, Sudáfrica y Nueva Zelanda. La unión del Eje con Japón propició la alianza con China. Finalmente se unieron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), tras la invasión alemana el 22 de junio de 1941, y los Estados Unidos, a partir del 7 de diciembre de 1941. Las tres potencias del Eje fueron Alemania, Italia y Japón. Otros países adscritos al Eje fueron Eslovaquia, Finlandia, Hungría, Rumania, Bulgaria, Estado Independiente de Croacia y Tailandia. Austria y la República Checa habían sido anexionadas a Alemania meses antes de empezar la guerra. En Europa se mantuvieron oficialmente neutrales Irlanda, España, Portugal, Suecia, Suiza y Turquía.

    Antes de su entrada en la guerra, los Estados Unidos era una nación neutral, aunque simpatizaba con Gran Bretaña y le suministraba material de guerra bajo condiciones favorables. También les informaba sobre las ubicaciones de los submarinos alemanes que sus navíos visualizaban. Además, los Estados Unidos habían impuesto un embargo económico a Japón que había hecho caer en un 80% sus importaciones, lo que destruía su economía. Dicho embargo dejó sin petróleo al ejército japonés, siendo una de las causas primarias para el ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941. Dicho ataque motivó la entrada de los Estados Unidos en el conflicto mundial.

    Repasando la historia cronológicamente podemos destacar varias fechas: El 25 de octubre de 1936 el Ministro de Asuntos Exteriores italiano, conde Galeazzo Ciano, sostuvo una visita de dos días a Alemania que dio lugar al Pacto del Eje Roma-Berlín. El acuerdo consolidó las posiciones de Alemania y de Italia contra Gran Bretaña y Francia. El Primer Ministro Benito Mussolini proclamó el acuerdo en Roma el 1 de noviembre de ese mismo año y el 25 de noviembre siguiente, Japón y Alemania firmaron el Pacto Antikomintern. El 7 de julio de 1937, tras años de tensiones por la ocupación japonesa de Manchuria en 1931, las tropas japonesas se enfrentaron al ejército chino en las cercanías del Puente de Marco Polo, unos veinte kilómetros al oeste de Pekín. Comenzaba así la Segunda Guerra chino-japonesa como preámbulo de la guerra mundial propiamente dicha. El 1 de septiembre de 1939 Hitler ordenó a su ejército invadir Polonia sin previa declaración de guerra, lo que motivó que Francia y el Reino Unido declararan la guerra a Alemania el 3 de septiembre, aún existiendo un tratado que comprometía a estos países. La URSS ocupó la parte oriental de Polonia, según lo acordado una semana antes en el Pacto Molotov-Ribbentrop que definía la repartición de la Europa Oriental y central bajo influencia alemana y rusa. El Ejército Rojo ejecutó a miles de oficiales polacos en lo que se conoce como la Masacre de Katyn. Posteriormente la URSS también atacó a Finlandia el 30 de noviembre, en lo que se conoce como la Guerra de Invierno, pero enfrentada a una resistencia inesperada, ambos países firmaron la paz en Moscú el 12 de marzo de 1940, tras ceder Finlandia posesiones territoriales a cambio de conservar su independencia.

    Soldados alemanes frente al Arco de Triunfo del Carrusel (París, 1940).

    Tras la conquista de Polonia, Alemania invadió Dinamarca y Noruega, donde una fuerza expedicionaria británica fue derrotada y debió retirarse. Con posterioridad no se produjo ninguna acción bélica en varios meses (conocido con el término francés Drôle de guerre, guerra graciosa), hasta la invasión de los Países Bajos, Francia y Bélgica por parte de Alemania en mayo y junio de 1940 utilizando la táctica de guerra Blitzkrieg o guerra relámpago.

    Desde la guerra contra Finlandia, Stalin había estado realizando esfuerzos apurados para modernizar el Ejército Rojo, ya que tanto él como Hitler sabían que el tratado de paz firmado no duraría mucho tiempo. Sin embargo, Adolf Hitler se adelantó a los planes de Stalin y en junio de 1941, Alemania lanzó la Operación Barbarroja contra la URSS, cuyo objetivo final era la derrota del país eslavo en sólo tres meses. De esta manera Alemania despojaría a los ingleses de un posible aliado. Después de derrocar a Mussolini, el Reino de Italia, invadido por el sur por los estadounideses, cambió al bando aliado en 1943 (el norte, reconvertido en la República Social Italiana, permanecería en el bando del Eje hasta abril de 1945), y Rumanía hizo lo mismo en 1944, al ser invadida por los rusos. Alemania capituló el 7 de mayo de 1945, tras haber caído Berlín el 2 de mayo ante las fuerzas soviéticas. El 8 de mayo se firmó el armisticio que puso fin a la guerra en Europa. Aunque los aliados habían acordado no anunciarlo hasta un día después, en gran parte de Europa se conmemora esa fecha como el Día de la Victoria.

    Es de especial mención el Holocausto que fue el intento sistemático de exterminio de los judíos de Europa y en menor medida de otras minorías consideradas hostiles por los dirigentes alemanes. La política antisemita de Alemania fue progresiva desde la llegada de los nazis al poder (1933) y tuvo su punto culminante a partir de 1942 con la adopción de la solución final física del pueblo judío, que implicaba su eliminación en los creados campos de exterminio, cámaras de gas, etc. de los que murieron 6 millones de seres humanos. El Holocausto representa un crimen sin precedentes en la historia de la humanidad.

    Debemos de destacar de sobremanera la fecha del 9 de agosto de 1945, día de la explosión nuclear sobre Nagasaki

    En Asia la guerra terminó el 15 de agosto de 1945, cuando Japón reconoció su derrota y capituló, en teoría, sin condiciones (aunque en la práctica había una, no deponer a su emperador), después de padecer los ataques nucleares en Hiroshima y Nagasaki por parte de Estados Unidos. El 2 de septiembre concluyó oficialmente la guerra al firmar Japón la rendición incondicional.

    El triunfo de los Aliados tuvo lugar en cuatro escenarios muy diversos por su ubicación e importancia en el desenlace de la guerra. Italia: Tuvo lugar entre julio del 43 y junio del año siguiente. Se puede considerar como un escenario secundario de la guerra, donde ninguno de los contendientes podían lograr una victoria determinante, dada la situación geográfica de la península y las fuerzas involucradas. A partir de junio de 1944, este escenario quedó relegado por la invasión angloamericana de Francia. Francia: El 6 de junio se produce el desembarco aliado en Normandía, estableciéndose un verdadero segundo frente en Europa, a sumar al que se desarrollaba en la Unión Soviética desde 1941. Hay que destacar las ofensivas aéreas aliadas sobre Alemania, que aunque comenzaron en 1940, no fue hasta el 44 cuando su intensidad comenzó a afectar sensiblemente a la economía germana. Sus objetivos eran las instalaciones petrolíferas, las líneas de comunicación y la industria. Frente del Este: A partir de la derrota alemana de Stalingrado se produjo una estabilización del frente que duró hasta el verano siguiente. En julio de 1943 el ejército alemán desencadenó su última ofensiva importante en el Este, dando lugar a la batalla de Kursk (el mayor enfrentamiento de carros de combate de la historia), cuyo desenlace favorable a la URSS dio a este país la iniciativa militar hasta el final de la guerra. El Pacífico: La guerra en este escenario desde mediados de 1942 hasta el final, tuvo una única dirección: el avance estadounidense. En todas las campañas terrestres de aquellos años las victorias de Estados Unidos se basaron en su superioridad numérica tanto en hombres como en armamento. El desenlace en este escenario fue desencadenado por el lanzamiento de bombas atómicas sobre dos ciudades japonesas (Hiroshima, 6 de agosto de 1945, y Nagasaki, dos días después) y la declaración de guerra a Japón por parte de la URSS el 8 de agosto. Con la firma de la rendición oficial de Japón en la bahía de Tokio, el 2 de septiembre de 1945, concluía la Segunda Guerra Mundial.

    En definitiva, la Segunda Guerra Mundial, que había comenzado como una guerra europea, acabó universalizándose y trastocando profundamente el mundo.

    6. 1955-1956: DE BANDUNG A LOS TANQUES DE BUDAPEST.

    Los caminos de la descolonización y de la desestalinización.

    Alfonso Botti

    A mitad del s.XX y para hacernos una idea de cómo se encontraba el mundo en aquellos momentos, debemos destacar varios acontecimientos que ocurrían en diferentes áreas del mundo. Por una parte el planeta se encontraba dividido entre la URSS y los EEUU, donde Eisenhower era elegido presidente de EEUU, mientras que Stalin fallecía en Marzo del 53. Mientras tanto, Europa seguía encontrando obstáculos en su integración política. Al mismo tiempo en la Conferencia Internacional Afro-Asiática, se puso de manifiesto la crisis existente sobre la descolonización y donde sale a relucir una cuestión que hoy en día aún se debate: las relaciones entre el sur y el norte del mundo, que casualmente le da titulo a un apartado del último capitulo de este libro. Otro de los congresos con más relevancia de 1956 es el XX Congreso de Partido Comunista de la Unión Soviética y del Informe secreto de Kruscheu sobre los crímenes del estalinismo.

    El Informe Secreto.- La lectura del informe secreto de Kruscheu, saca a la luz los problemas con los que convivía el partido debido al problema del culto de la personalidad de Stalin. El conocimiento de este informe provoca un gran rechazo que se extiende por diferentes lugares. Este informe crítica la gestión estaliniana de las operaciones militares y la ruptura con Yugoslavia. A estas criticas Kruscheu propone una reestructuración ideológica que reimplante los principios marxistas-leninistas de la dirección colectiva del Partido y de la democracia socialista soviética. Frente a la crisis aparece la crisis del canal de Suez. Así mismo, se produce la manifestación de Poznan, saldada con varios muertos. Gomulka, ex Secretario General del Partido, tomará cada vez mas importancia y protagonismo, y se alzará como único líder capaz de realizar el cambio, restituyéndole en el VII Pleno del Comité.

    El Informe secreto en Hungría, cuestionaba la autorización del secretario del Partido, Rakosi, quien debía enfrentarse a enfrentamientos como los ocurridos en Poznan. Gomulka es reintegrado en sus funciones enfrentándose a los soviéticos y resolviendo la crisis polaca.

    Se desarrolló una asamblea universitaria donde pusieron de manifiesto los puntos clave para una correcta gestión en la ciudad de Budapest. Esta manifestación se desarrolló en varios lugares y de todo tipo, ya que algunas fueron actos pacíficos y en otro lugar se saldó con una revuelta violenta a causa de las palabras del nuevo Secretario del Partido, Geroe ya que conceptúo como “enemigo de nuestro pueblo” a los participantes.

    De esta guisa, el Comité Central del Partido, tuvo que proclamar la ley marcial de intervención militar lo cual causó un gran impacto negativo en la población ya que se enfrentó a las medidas tomadas por el Comité convirtiéndose en una especie de guerrilla. Frente a esto, Geroe sería reemplazado por Kadar, quien anunciaría el pacto y la retirada de las tropas rusas.

    Posteriormenete, y pasados los días los soviéticos atacaron los centros militares y conquistaron Budapest. Nagy, en calidad de Presidente del Consejo de la Republica Popular Húngara anuncia la invasión de las tropas soviéticas contra la capital húngara. Esa misma noche la situación queda prácticamente resuelta y con ello Nagy queda refugiado en la embajada de Yugoslavia donde es capturado y procesado en Hungría.

    Crisis del Canal de Suez.- Al mismo tiempo el Presidente egipcio Nasser, anunció la nacionalización de la compañía que administraba el canal de Suez y de este modo situar a Egipto en el centro del mundo árabe, africano e islámico. Lo que se pretendía con esta actuación era fomentar la industria nacional y crear un mercado árabe. Los grandes perjudicados ante esta nueva situación fueron Francia y Gran Bretaña, por lo que se plantearon de inmediato una intervención armada. Todo esto, llevó a convocar una conferencia internacional de los usuarios del canal de Suez que acabó en fracaso para los franceses, británicos y Americanos, ya que estos últimos se opusieron a la intervención militar. Frente a esta situación, Francia se alía con Israel y con Gran Bretaña para invadir Egipto. Ante el rechazo del ultimátum para que Egipto retire las tropas afincadas en el canal, se produce un bombardeo anglo-francés contra Egipto, que será interrumpido por la Asamblea de la ONU con un alto al fuego, por lo que se volvió a la situación inicial. Se puede afirma que la crisis ocurrida en el Canal de Suez, significa la crisis del imperialismo ingles, el colonialismo francés y la afirmación del nacionalismo árabe. Como consecuencia Francia lo salda con el fin de la IV Republica y aumenta la influencia de los EEUU en el plano internacional.

    Volviendo a la Europa Orienteal y concretamente a la situación que se vivía en Budapest, hay que destacar, que el origen de dichas revueltas se basan en el despertar de nuevos movimientos estudiantiles, intelectuales y obreros. Podemos decir que dicho periodo trajo consigo la ruptura de las relaciones privilegiadas que los comunistas occidentales mantenían con los intelectuales.

    Por su parte, EEUU aumentó su papel internacional, mientras que Francia y Gran Bretaña perdieron influencia. Eisenhower sería una vez más elegido Presidente de EEUU con una doctrina de apoyo armamentístico a los países oprimidos por el comunismo.

    7. 1962-1965: LA IGLESIA SE MUEVE: EL VATICANO II.

    Fernando García de Cortázar

    El concilio Vaticano II se convirtió en el centro de atención del mundo, y concretamente en España, abrió un nuevo camino para su iglesia, la cual se encontraba aislada tras la Guerra Civil. Éste se basaba en una mejora de la vida cristiana y militar católica.

    El Papa Pío XII iba aplazando las necesidades de reformar la iglesia oponiéndose a su modernización y alejándose de los creyentes. Pero sería el Cardenal Roncali el que finalmente pusiera en marcha los mecanismos para llevar a cabo dicho Concilio convocando la reunión vaticana, y J. Pablo XXIII sería el que tomara la decisión de comunicarlo. Una vez convocado el Concilio Vaticano II, los Cardenales no mostraron gran acogida, pero hay que destacar la inquietud que esto produjo ante la opinión pública que deseaba la renovación de la iglesia.

    Lo primero de todo fue anunciar a todas las jerarquías católicas, facultades de teología y derecho canónico el trazo de un plan para estructurar el cambio. Se obtuvo una masiva respuesta, donde predominó la defensa de la doctrina tradicional de la iglesia pero que no servía para trazar el plan pensado. Se involucraron ochocientas personas pertenecientes a diferentes sectores de la vida católica, y bajo la dirección del Cardenal Tardini se crearon diez comisiones encargadas de elaborar los esquemas para los debates de la Asamblea.

    Al mismo tiempo que ocurría todo esto, surgieron nuevas formas de religiosidad con optimismo a la espera de la rehabilitación de la iglesia, llevando a decir que el nuevo modelo social capitalista había llevado a la iglesia católica a separarse de sus creyentes.

    Y es, finalmente en 1962 cuando se produciría la apertura del XXI Concilio Ecuménico más universal de la historia de la iglesia, aportando ideas de apertura de nuevas fronteras, y de este modo conseguir un progreso necesario y la aceptación del mundo cristiano. Tras las votaciones de las decisiones más fundamentales, salió a relucir que existía una mayoría que pretendía el progreso, siendo mayor el número que de reacios a éste.

    Todo seguía desarrollándose a buen ritmo, hasta que los Cardenales Leger, Suenens y Montini, previa aprobación del Papa, propusieron revisión todo el trabajo realizado hasta el momento, lo cual sentó mal a la Curia quien pensaba en frenar el proceso de la asamblea.

    Tal y como hemos dicho, la participación en el Concilio Vaticano II la participación fue mayoritariamente europea, entre los que destacaban un numeroso pero desunidos grupo de italianos, un reducido número de belgas pero con grandes aportaciones, y puñado de holandeses que aportaron la vitalidad del catolicismo progresista centroeuropea. También se hicieron acompañar por misioneros europeos en África o Asia representando de este modo al tercer mundo. Por parte de España, aportamos setenta y siete obispos que poco ofrecieron a las reflexiones intelectuales que allí se hicieron, por lo que lo más que pudieron hacer fue escuchar perplejos el desarrollo de las sesiones conciliares.

    En junio de 1963 muere Juan XXIII, antes de que dieran comienza las labores de la segunda sesión y concluyendo con un pontificado reformista. Culminó el conclave con la elección del Cardenal Giovanni como nuevo Papa, siendo proclamado como Pablo VI, y por tanto con la incorporación de eclesiásticos no italianos a la reforma de la Curia. Con ello Pablo VI ofrece su larga trayectoria como funcionario y su inclinación al dialogo dotando de sentido practico acorde con las necesidades de la iglesia.

    Durante dicho periodo concluyen las 4 sesiones del concilio Vaticano II quedando aprobados los documentos más relevantes que salieron de la asamblea. Pasando, por tanto, a la historia como la obra que enriqueció el patrimonio de la iglesia. El cambio consistió en aceptar la modernización

    8. 1968-1973: EL FINAL DEL RECREO.

    Pedro Martínez Lillo

    A lo largo de todo este período se producirá una serie de transformaciones internacionales tanto políticas como sociales, a la vez que se convivirán con dificultades monetarias y con el aumento del precio del petróleo

    1968 se caracteriza por las movilizaciones de petróleo de posguerra y por el rechazo, mayoritario por parte de la juventud y por los trabajadores, el autoritarismo tanto político, social, económico o cultural. En Europa estas movilizaciones nacerían a causa del estalinismo exigiendo la reforma democrática, siendo el resultado de dichas movilizaciones fue diferente ya que los movimientos de transformación fracasaron. Los estudiantes movilizados no consiguieron arrastrar a otros sectores para lograr mayor representación. Por tanto este año significo un antes y un después. En Europa Oriental el panorama es diferente ya que el resultado fue la derrota de las reformas de Polonia y las transformaciones de Checoslovaquia.

    El mundo occidental mostró sus límites con las 3 crisis consecutivas: una social 1968, una monetaria 1971 y la económica 1973. El marco de evolución social favoreció el crecimiento demográfico, la consolidación de una nueva clase media, la generalización de la enseñanza universitaria. Creando un crecimiento masivo de estudiantes que adquiere rápidamente conciencia de su identidad. China tras la ruptura con la URSS afronto la evolución cultural. Este contexto mundial ofrece una nueva imagen del comportamiento de las victimas del orden internacional que a través de la lucha pretenden cambiar la sociedad.

    Para reflejar la situación de España, debemos de decir que la conciencia de libertad de creencia no gustó, pero el gobierno tuvo que dejar paso libre a la tolerancia aunque sin abandonar la confesionalidad estatal. Su deber era introducir un estilo de gobierno eclesiástico más demócrata pero eso no se produjo llevando consigo polémicas y encentamientos en los años posteriores. Tras la muerte del Papa Juan XXII, el recién elegido Pablo VI cumple con las promesas de sus predecesores, y esto se refleja cuando en 1967 firma el documento católico más importante respecto a las desigualdades del mundo y en concreto para luchar con la liberación de zonas como África, Asia o América Latina. Pero estos aires de modernización y vanguardia no duraron mas allá del año 1968, cuando los católicos progresistas y los intelectuales liberales vieron frenados el proceso ante una encíclica que debate los principios del matrimonio y la procreación establecida rechazando el uso directo de anticoncepción, llegando tan lejos como a ordenar a los representantes internacionales del Vaticano a que entorpecieran los programas de natalidad de los gobiernos. Como se ha mencionado, ante esto, las reacciones de los liberales y del tercer mundo fueron de protesta y decepción. Hubo manifestaciones acusando al papa de ignorar los problemas de explosión demográfica a los pobres y el reconocimiento de libertad individual.

    Lo que sucedió en Francia.- De la mano del Presidente De Gaulle, la V Republica inicia su etapa de auge en Francia, aunque las crisis que asolaban el panorama hacían temblar los cimientos de dicha estabilidad. La agitación se produjo con retraso pero cuando se hizo latente fue el acontecimiento del año. El impacto provocado convierte a dicha agitación en objeto de estudio desde una perspectiva sociológica, enmarcándola como “nueva expresión del movimiento social “.Como ocurrió en otros países, el número de estudiantes universitarios se había triplicado y con ello el nacimiento de una nueva conciencia que reclamaba por el sistema educativo así como por las protestas de rechazo por la guerra de Vietnam. Ante esta situación el 2 de mayo la Facultad de Sociología fue cerrada trasladando a los protestantes a la Sorbona donde tienen lugar los primero incidentes que contrataban a la universidad como instrumento para la transformación radical de la sociedad. A los pocos días de estas revueltas la agitación se extiende y se convoca una huelga indefinida. El 13 de mayo Pompidar reabre la Sorbona y acepta el dialogo, pero dicha respuesta llega tarde ya que los estudiantes se habían agrupado a otros grupos sociales como la clase obrera y las principales fuerzas sindicales convocando una huelga general de 24h. A ella se suma también los transportes públicos, los empleados de radio y televisión pública y diferentes agrupaciones de profesiones liberales. Esta huelga, es por tanto, la expresión del descontento hacia unas estructuras industriales autoritarias, cambio en la administración y la toma de decisiones. La negociación del gobierno con los sindicatos no fue acogida con buena cara por los obreros que siguieron con la huelga. Surge desde la izquierda un movimiento integrado por estudiantes, organizaciones sociales con el objetivo de proponer una formación de Gobierno provisional. Por otro lado De Gaulle se traslada a Alemania donde pide apoyo al ejército de ocupación francés. Al tercer día anuncia su continuidad en el poder, la disolución de la Asamblea nacional y la convocatoria de nuevas elecciones. Tras esto a principios de junio se reestablece la vida laboral, los esfuerzos estudiantiles fracasan y la derecha política y la burguesía salen beneficiadas. Las claves del gobierno son firmeza y reforma, y dicha reforma se basa en la reforma universitaria y de administración territorial. En junio del 69 Pompidou es elegido presidente con un espíritu reformista a través del proyecto de nueva sociedad mediante el dialogo social. Estas esperanzas de cambio se ven truncadas con la muerte de Pompidou en el 74 introduciendo a Francia en incertidumbres.

    Lo que sucedió en Alemania. El Desarrollo material, la integración en el sistema de alianza occidental y la gran estabilidad institucional eran los 3 ejes básicos de la Republica Federal de Alemania, la cual estaba dominada por la Democracia Cristiana que al integrarse con los socialistas (SPD) formaron la Gran Coalición provocando por parte de la sociedad un movimiento de rechazo sobre todo entre el mundo estudiantil a través de la Federación de Estudiantes socialistas SDS orientada a la reivindicación universitaria, denuncia del sistema social y movilización política, su voluntad por tanto, es la de transformación social. Sucedido el ataque contra Dutschke, se desencadenan campañas de protesta que son controladas por el gobierno y con la consecuente disolución del SDS. El fracaso de SDS provoca que algunos de sus miembros emprendan la vía terrorista para liquidar el sistema. La vida política supera la crisis de 68 y se convocan elecciones otorgando el triunfo a la CDU/CSU, es la primera vez que desde el final de la Guerra Alemana tiene un canciller socialista cuyos objetivos son la apertura al Este y las reformas sociales se provoca su dimisión tras 5 años.

    Lo que sucedió en Italia.- En Italia la acción de las masas de estudiantes tuvo un éxito parcial y temporal a lo largo de los años 1966 y 1967, donde aparecen las primeras acciones de rebelión en los cetros universitarios alcanzando mayor auge en 1968, con la ocupación de universidades y asaltos a establecimientos públicos y con la policía. Al transcurso de estas protestas se suman los movimientos obreros tomando ellos el relevo de los universitarios. Desde este marco social se celebran elecciones no llegando a calmar los ánimos de violencia hasta la fecha existentes. Las elecciones del 72 otorgaran mayor nivel a los comunistas pero se mantiene la democracia cristiana, cayendo por otro lado el sector comunista.

    Lo que sucedío en Gran Bretaña e Iralanda del Norte- Gran Bretaña, al contrario que el resto de países, no tuvo movimientos estudiantiles y obreros, ya que sus organizaciones estamentales, influidas por las corrientes marxistas y su evolución, no provocaron la aparición de dichas manifestaciones. En 1964 gobernaba el partido laborista y fue cuando inició una acción encaminada a modernizar la legislación, modificando entre 1967 y 1969 el código penal aboliendo la pena de muerte, las condiciones de divorcio y la mayoría de edad para el voto en 18 años, también se produjo una equiparación salarial entre hombres y mujeres y leyes contra la discriminación racial. Donde si tuvo problemas Gran Bretaña es en la convivencia entre protestantes y católicos. La Asociación de derechos civiles convocan las primeras manifestaciones que estallan dramáticamente, el ejército es enviado. El IRA por su parte se divide en dos vertientes: la marxista abierta a solucionar y la extremista desencadenando una lucha armada muy sangrienta. Con los conservadores al poder se suspende la autonomía y con ello la decisión de gobernar desde Londres.

    Lo que sucedió en EE.UU..- Podemos decir que al otro lado del Atlántico los movimientos en contra son los mismo que estaban ocurriendo en la otra mitad del planeta: las universidades se oponían al sistema capitalista produciendo grandes movilizaciones divididas entre las que luchaban por los derechos civiles de la comunidad afro-americana y las que luchaban por el rechazo a la guerra de Vietnam. El primero se manifiesta con una desobediencia civil en manifestaciones no violentas ocupando edificios públicos por todo el país. Este clima obliga a Jonson a impulsar un marco legislativo de interacción de dicha comunidad. Pero las mejoras no resultan suficientes y entre 1965 y 1968 comienzan los motines violentos en los barrios negros. A esta protesta como se ha dicho antes se suma el rechazo a la guerra de Vietnam y con ellos al estilo de vida americano. 1968 es calificado como el año del hundimiento del poder presidencial y con ello represión contra los estudiantes. Las elecciones de 1968 dan el triunfo a Richard Nixon que centra su campaña en sacar a EEUU del conflicto de Vietnam y a lo largo de esta Legislatura y con sus decisiones consigue calmar el ambiente de agitación, siendo reelegido en las elecciones de 1972 poniendo fin a la guerra con el Acuerdo de Paris. Pero meses después la presidencia comienza a hundirse a causa de caso Watergate donde se destapa una trama de espionaje que acaba con la confianza de la sociedad.

    La Guerra de Vietman.- Desde 1954 Vietnam permanecía dividida entre dos estados. Vietnam del Norte estaba gobernado por el líder comunista Ho Chi Minh. Vietnam del Sur estaba dirigido desde el Saigón y respaldado por EEUU. En agosto de 1964 buques norteamericanos son atacados por tropas del norvietnamitas, lo cual desembocará en los bombardeos en 1965 por parte de los americanos de las vías de comunicación y los depósitos militares. A pesar de la superioridad material del ejército norteamericano, la guerra se estanca y todo esto, unido a las enormes bajas militares y a la falta de un resultado, provoca una crisis en la sociedad americana, parecido a lo que está ocurriendo en la actualidad con la Guerra de Irak. El Presidente Jonson, el 31 de marzo de 1968, anuncia la paralización parcial de los bombardeos si Hanoi acepta abrir negociaciones de paz. Es a mediados de mayo cuando se inaugura la conferencia de Paris donde EEUU ordena la detención absoluta de los bombardeos y acepta al Vietcong en Paris. Cuando las cosas parecen comenzar a encauzase Nixon aparece como nuevo Presidente ejecutando su plan de guerra y paralizando la vía diplomática. Nixon al ver la constitución de un Gobierno Revolucionario Provisional de Vietnam decide retirar las tropas de soldados. En mayo del 72 las tropas del norte vuelven a bombardear y obligan a Washington a reanudar los bombardeos y fracasando. De nuevo se reabre el acuerdo de Paris donde se obliga la retirada de ejército, la liberación de prisioneros y la formación de un consejo de concordia y reconciliación.

    La Distención Internacional.- La crisis por lo ocurrido con la Guerra de Vietnam y los problemas económicos crean nuevas corrientes que apuestan por un compromiso internacional, por lo que podemos decir que se abre una nueva fase en la política mundial. Se crea una diplomacia entre Washington, Moscú y Pekín. El incremento de estas relaciones facilitan un dialogo mutuo, tanto es así que se llega a firmar un acuerdo comercial soviético- americano. Por otro lado china activa su política exterior modernizando su ideología favoreciendo sus proyectos de dimensión norteamericano.

    El del rearme nuclear llevado a cabo por la unión soviética y EEUU, junto con el protagonismo internacional de China son otros de los temas que caracterizan este período.

    De la crisis del sistema monetario a la crisis económica mundial.- Esta crisis se basa en dos principios: la libre convertibilidad de la moneda sobre una tabla de cambio y la promoción del dólar como gran moneda mundial. El sistema monetario se basa en la eficacia de la economía norteamericana. Tras la guerra de Vietnam y los programas sociales de Jonhson comienzan a dar signos de debilidad provocando un rechazo del dólar y el definid de la balanza comercial. Y con ello el anuncio por parte de Nixon a la suspensión de la convertibilidad del dólar respecto de oro. Estas decisiones golpean la economía mundial creando una crisis que invade las relaciones financieras.

    Los países mas influyentes acuerdan una devolución del dólar pero esto no resuelven el problema. Por ultimo se suma el consumo energético que aumenta considerablemente convirtiendo a los países más desarrollados dependientes del petróleo. En octubre tras a guerra árabe-israelí estos países decretan la disminución de un 25% de la producción de petróleo y la OPEP cuadriplica el precio del barril convirtiendo al petróleo en una arma económica política. La crisis produce cambios en las filosofías económicas defendiendo la economía de mercado y liberándolo.

    9. 1975-1979: LA TRANSICIÓN POLÍTICA ESPAÑOLA ( o cuando España volvió a ser noticia )

    Charles T. Powell

    Por los antecedentes políticos que los españoles habíamos tenido hasta este momento, y tras treinta y seis años de autoritarismo, todo daba lugar a que los españolitos seríamos incapaces de gobernarnos a nosotros mismos y que nuestra transición no sería una cosa fácil, lo cual ahora podemos decir que no solo no fue así, si no que incluso asombramos a más de uno.

    Tras la muerte del Franco el 20 de noviembre de 1975, lo primordial era que los españoles nos aprovisionáramos de un Gobierno legal y estable; y fue precisamente desde las altas esferas del antiguo régimen, desde donde se inició la transición hacia la democracia. También debemos destacar lo complejo de la situación en la que se encontró D. Juan Carlos en esa fecha, ya que el recién proclamado Rey se lo debía al fallecido, y éste lo que pretendía con la designación del monarca era que además de reinar, gobernara; lo cual era encontrarse en una situación delicada ante las amenazas que se advertían. La solución a este problema era el establecimiento de la monarquía parlamentaría de corte occidental, que como veremos a continuación estuvo avalada por los reformistas.

    Políticamente hablando, a mediados de los años setenta, justo antes de morir Franco, se vislumbraban dos perspectivas del futuro: los rupturistas y los reformistas. Los primeros eran los enemigos del régimen franquista, y eran partidarios de un cambio político radical, formando tras el fin de la dictadura un gobierno provisional y la convocatoria inmediata de elecciones. En definitiva, lo que pretendían era establecer una democracia pluralista de corte occidental. En cambio los reformistas, eran partidarios de establecer una monarquía parlamentaria de estilo occidental pudiendo alcanzarla mediante una reforma constitucional en profundidad, y dada la necesidad de otorgar a la monarquía de una legitimidad democrática, suponían que Don Juan Carlos estaría dispuesto a colaborar en este propósito.

    La transición democrática española comenzó el 22 de noviembre de 1975 con al proclamación de D. Juan Carlos I como Rey de España y aunque el equipo del primer gobierno se le llamó el gobierno de la monarquía, eso no es cierto porque el designado como presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, no era el preferido por el monarca. El proyecto de reforma presentado por este gobierno era el de la creación de unas Cortes bicamerales, formadas por un Congreso de los Diputados y por un Senado. Finalmente y tras demostrar incapacidad para hacer frente a varias situaciones, el Rey en julio del 76 cesó al Presidente y se designó para tal puesto a un joven y brillante Adolfo Suárez. Hay que destacar en aquellos tiempos la creación de la Ley para la Reforma Política la cual posibilitaría la elección por Sufragio Universal de las dos cámaras, el Congreso y el Senado, y tras duras negociaciones por parte del Gobierno encabezado por Suárez con la élite política franquista y de las Fuerzas Armadas, sorprendentemente la Ley fue aprobada con una amplia mayoría.

    Tras la aprobación de la Ley para la reforma política, todo estaba preparado para la celebración de las que serían las primeras elecciones democráticas; pero antes de esa convocatoria hubieron una serie de encuentros entre el gobierno Suárez y la oposición, donde éstos últimos pedían que para participar en dichos comicios se vieran satisfechos por una serie de exigencias como: la legalización de todos los partidos políticos, la aprobación de una ley electoral basada en criterios de representación proporcional (el método d'Hont), la legalización de los sindicatos así como la protección y garantías de sus derechos y libertades, y como última condición pidieron la amnistía de todos los hechos políticos ocurridos desde la Guerra Civil hasta la actualidad. Tras estas negociaciones, el propio Suárez constituyó su propio partido UCD con el fin de incurrir a los comicios, en donde se encontraban los reformistas del régimen y a personajes de la oposición más moderada.

    Las primeras elecciones generales del nuevo sistema democrático finalmente se celebraron el 15 de junio de 1997 con una amplia participación (78,8%) y con la victoria del partido de Suárez, lo cual refrendaba al sucesor pero sin mayoría absoluta. El nuevo gobierno tuvo que hacer frente a una crisis económica mediante los Pactos de la Moncloa, los cuales consistieron en medidas económicas, políticas y sociales, pero el paso del tiempo demostrará que únicamente fueron efectivos a c/p. Indirectamente estas medidas contribuyeron a disminuir las movilizaciones sindicales y a imponer autoridad.

    Pero el objetivo prioritario de este nuevo Gobierno fue la elaboración de una nueva Constitución por lo que se creó una Comisión de Asuntos Constitucionales compuesto por siete miembros a fin de redactarla. Como en cualquier negociación hubieron una serie de conflictos que poco a poco se fueron solucionando, pero que finalmente el 6 de diciembre de 1978, y tras la aprobación en cada una de las cámaras, el texto fue sometido a Referéndum con una amplia aprobación (87,9%), destacando una amplia abstención (33%). Tras la aprobación de la Constitución se disolvieron las Cortes y se convocaron nuevas elecciones tanto generales como municipales.

    Durante esta Legislatura una serie de acontecimientos como la crisis económica internacional del 79, la nueva situación descentralizada del Estado y la intensificación del terrorismo de ETA pusieron en peligro la consolidación de la joven democracia española. Pero lo que estaba realmente en peligro era el liderazgo del Suárez como Presidente del Gobierno, debido a una profunda crisis interna en su propio partido y el revés que le supuso el estancamiento en Europa de la propuesta realizada por él, por parte del Gobierno Francés, de solicitud de adhesión de España a la Comunidad Europea. Todo ello desembocó finalmente en una dimisión del propio Suárez a finales de enero del 81, convocándose la votación para la investidura como nuevo Presidente del Gobierno a Leopoldo Calvo Sotelo para días más tarde, el 23 de febrero. Fue precisamente ese día el elegido, por un grupo de guardias civiles armados y encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero, presentándose en el Hemiciclo donde se realizada dicho acto, para intentar realizar un golpe de estado, el cual tras unas angustiosas horas de incertidumbre fue frustrado, entre otras cosas, con un simple mensaje de tranquilidad por parte del Rey D. Juan Carlos emitido por la Televisión esa misma noche.

    El desarrollo del gobierno encabezado ahora por el nuevo Presidente, destacó en el intento de normalizar la vida política española, destacando su voluntad del ingreso de España en la OTAN. Pero lo que no pudo arreglar fue la crisis de la UCD, que finalmente terminó por disolverse y convocando nuevas elecciones para otoño de 1982.

    Posiblemente la alta participación y los resultados registrados fueran causados por lo que se supo días antes de las votaciones, un nuevo intento de golpista. Sin precedentes, son las cifras tras los comicios que dieron como ganadores con mayoría absoluta a la candidatura socialista y posicionando a Alianza Popular como principal partido de la oposición. El verdadero revés lo sufrió el partido del Gobierno saliente, el cual obtuvo únicamente el 6,8% de los votos. Analizando estos resultados, podemos entrever que los españoles quisieron poner finalmente punto y final a una época marcada por la incertidumbre, y así consolidar el sistema democrático representado por la Constitución de 1978.

    10. 1989… EL MUNDO DE FIN DE SIGLO.

    Ricardo M. Martín de la Guardia

    Los últimos años del final del siglo se vivieron con especial intensidad en lo más oriental del planeta, la URSS. El plan reformista de Gorbachov con su Perestroika en particular, y la propia incapacidad económica y otros factores sociales en general, llevaron finalmente y tras el intento de golpe de estado el 19 de agosto de 1991, organizado por los sectores comunistas más ortodoxos del Partido el día antes de la firma de un nuevo Tratado de la Unión, a la extinción de la superpotencia soviética.

    Lo que a continuación se vivió por los dirigentes de los países surgidos tras el desplome soviético, fue el de solicitar ayuda al Occidente capitalista, para poner en marcha la transición hacia la economía de mercado y hacia regímenes políticos pluralistas y democráticos; como no había ningún patrón de ruta para conocer la ideonidad de lo que se estaba haciendo, de ahí que en la actualidad aun continúen tanto los problemas que se generaron como la fragilidad de los antiguos países soviéticos.

    Terminando la década de los ochenta, en Europa Oriental y después de que Gorbachov dentro de su Plan Reformisma anunciara la libertad de decisión de sus aliados, las democracias populares optaron por la opción que el líder soviético no esperaba, que fue totalemente la opuesta y era la de no mantenerse dentro del sistema de influencia soviética y de este modo emprender cada país por su cuenta, nuevas etapas. Podemos destacar dos casos particulares como fue el de Polonia y el de la República Federal Alemana, aunque es necesario citar las “revoluciones gloriosas” llevadas a cabo por Checoslovaquia, Hungría, Rumanía y Bulgaria.

    Otro de los cambios que debía introducir la perestroika fue el del retroceso en la inversión en la Defensa Estratégica. Por el contrario, el Gobierno americano de Reagan desde su inicio, como lo que pretendía era reorientar las relaciones internacionales para frenar el expansionismo soviético en el Tercer Mundo y así volver a ser el gran líder mundial de nuevo, aumentó el presupuesto en Defensa y de este modo relajó las tensiones entre los dos bloques, por lo que se consiguió un cambio de signo con respecto a malas relaciones, pudiéndose decir que se daba por terminada la llamada “guerra fría”.

    De este modo, la ONU, entre otras organizaciones internacionales, debían de velar por la paz que se estaba instaurando mundialmente, y es por ello por lo que dotaron a la ONU con una mayor autonomía financiera y de actuación, para que ésta pudiera actuar libremente y con mayor libertad. Por otra parte la Comunidad Europea afrontó desde mediados de los ochenta un doble reto en su afán por integrar y tener un puesto protagonista en el política mundial: su ampliación hacia el Sur y hacia el Norte, y la creación de un gran mercado interior que culminó en 1992 con el Tratado de la Unión Europea que ampliaba los límites de actuación a otros campos que no son los económicos.

    En definitiva, el final del siglo y la entrada del nuevo milenio se hará con un planeta claramente dividido entre el Norte-Sur y no solo por las diferencias económicas, niveles de vida, etc, si no por la tendencias que apuntan unos y otros, ya que en vez de ir paralelas hacia una mejora generalizada lo que se aprecia es todo lo contrario. Por su parte los países denominados como del Sur, que lo forman África, Asía, América Central y del Sur, y las repúblicas ex - soviéticas afrontarán el nuevo siglo con una maleta llena de miseria, guerras eternas, atraso en la educación, etc. mientras que los del Norte, como Japón, la Europa Comunitaria, Estados Unidos, Canadá, Australia y nueva Zelanda imaginamos su situación con solo leer su adjetivo, países ricos.

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