Siddharta; Herman Hesse

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa (novela) alemana existencialista. Buda y budismo. Argumento

  • Enviado por: Siloan
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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ð     Ficha Bibliográfica:

Título: Siddhartha.

Autor: Hermann Hesse,1950.

Nº de páginas: 211.

Editorial: Plaza & Janés Editores, S.A.

Colección: Ave Fénix.

Edición: decimosexta edición, marzo 1999.

Resumen global del libro:

El inicio de la lectura, te introduce en la infancia de Siddhartha, el cuál se crió junto a sus padres y su inseparable amigo Govinda en un ambiente rural, su educación estuvo muy influenciada por la religión, ya que con corta edad participaba en discusiones de sabios y se ejercitaba con Govinda en el arte de la contemplación y el ritual del ensimismamiento.

Todos querían a Siddhartha, era la alegría y el placer de todos, pero él , sin embargo, no hallaba placer ni alegría alguna en sí mismo; comenzó a sentir que el cariño de su padre, el amor de su madre y la admiración y aprecio de Govinda no lo harían feliz toda la vida, ni satisfarían sus aspiraciones, intuyó que su padre y sus otros maestros ya le habían inculcado toda aquella sabiduría que poseían, en definitiva, su espíritu no estaba satisfecho.

Por el pueblo de Siddhartha pasaron un día tres samanas, eran ascetas en peregrinación, siempre solitarios, extraños y hostiles frente al mundo. Por la noche, Siddhartha, decidió unirse a los samanas junto a su inseparable amigo Govinda.

Tras ser aceptado por los samanas, su mirada se tornó de hielo cuando averiguó que la vida mentía pero simulaba tener sentido, deseaba que todos los impulsos y pasiones enmudecieran en su corazón.

Fue instruido por un anciano y sabio samana, aprendió a abandonar su Yo, tras varios meses, Siddhartha, llegó a la conclusión de que lo que había hecho era huir de sí mismo, al expresarle su opinión a Govinda, le comentó que había oído un rumor, sobre un hombre al que llamaban “Buda” que había superado el sufrimiento del mundo, y ahora recorría el país enseñando rodeado de jóvenes, la gente comentaba maravillas sobre él; Siddhartha y Govinda decidieron ir a oír su doctrina. Al comunicar esta decisión, el más anciano de los samanas se vio muy afectado y empezó a vociferar, entonces, Siddharta, empleó en él aquello que había aprendido, le hechizó dejándolo nulo y sometiéndolo a su voluntad.

Tras la agradable despedida de los samanas, emprendieron el viaje a los jardines de Anathapindika en Jetavana, al llegar allí descansaron en el bosque hasta la mañana siguiente, que fue cuándo lo vieron, lo reconocieron nada más verlo, todos los poros de su piel expiraban paz y tranquilidad, y en ese mismo instante, Siddhartha se percató de que nunca había amado y admirado tanto a un ser humano.

Esa misma noche escucharon su doctrina, hablaba sobre el sufrimiento que había experimentado hasta llegar a la perfección. Al terminar el discurso, miles de peregrinos, se acercaron a rogarle que los aceptara en la comunidad, y a ellos se unió Govinda, que al igual que los demás peregrinos fue aceptado.

Govinda y Siddhartha mantuvieron una larga conversación, en la que Siddhartha alababa la decisión de Govinda, pero había decidido seguir su camino. Al despuntar la mañana y ser recogidos los nuevos predicadores del “Buda” Siddhartha se quedó deambulando por los jardines, y de pronto se encontró con Él, tras comentar su doctrina, Siddhartha, le explicó que había hallado algunos reparos, y que por eso había decidido continuar su propio camino. El “Buda” le alabó, y le aconsejó que se protegiera de su excesiva inteligencia.

Al abandonar aquel bosque se reparó de que iba a empezar una nueva vida, y se dio cuenta del significado del Yo que tanto anhelaba desprenderse y de repente abrió los ojos, y se dio cuenta de que no tenía a nadie y decidió empezar una nueva vida sin tener en cuenta su pasado.

Tras proseguir su camino, llegó a una gran ciudad en la cuál conoció a una joven que le exigía poseer bienes para poder gozar de su amor, ella le consiguió trabajo, y se hicieron amantes.

A medida que fue pasando el tiempo, el mundo del placer, la codicia...lo fueron atrayendo, notó que aquella voz, tan nítida y segura, había enmudecido tímidamente. Ese nuevo ídolo de mercaderes, jugaba sin miramientos y en este círculo vicioso fue debilitando y envejeciendo.

Una de las tardes que pasaba con Kamala, su amante, abrió los ojos gracias a ella, al volver a casa se sentó bajo un árbol y estuvo toda la noche planteándose su vida, y decidió continuar su peregrinaje, Kamaswami, su jefe, lo hizo buscar sin resultado, pero Kamala, entendió que había regresado a su vida anterior, al poco tiempo, descubrió que se había quedado embarazada en su último encuentro con Siddhartha.

Tras llegar a orillas del río, Siddhartha, intentó suicidarse tirándose al río, pero fue entonces cuándo después de tanto tiempo volvió a pronunciar el “Om” interno, y meditó todas las locuras que había hecho y la desesperación que yacía en su interior, sin poder evitarlo y tras el cansancio acumulado, se quedó dormido. Al despertar, se sintió distinto, había dormido de maravilla. Al incorporarse notó una presencia; allí estaba, no lo había reconocido, era Govinda. Únicamente quería advertirle sobre la presencia de animales salvajes, Siddhartha lo saludó le refrescó la memoria, se ilusionó mucho, al darse cuenta de quién era, tras charlar un rato con Siddhartha decidió continuar su peregrinación.

Mientras observaba el río, recordó aquel amable barquero que una vez le cruzó el río, para llevarlo a la gran ciudad. Al verlo le pidió si podía quedarse junto a él y ser su aprendiz ya que admiraba su trabajo, y así fue, se hicieron inseparables. Un día se extendió el rumor de que “Buda” iba a fallecer, y empezaron a venir peregrinos, entre los que vio a Kamala, terriblemente herida por una mortal picadura de serpiente, le acompañaba un niño, que resultó ser el hijo de Siddhartha, al morir Kamala, Siddhartha, se hizo responsables de su hijo, pero se percató de que era un insolente, acostumbrado a criados y riquezas. Se pasaba todo el día menospreciando a su padre, hasta que un día tuvieron una fuerte discusión en la que el chiquillo mostró todo su odio hacia su padre, y se escapó, Siddhartha fue a buscarlo, pero lo único que hizo fue recordar su anterior vida, Vasudeva, fue a buscarlo y lo trajo de regreso a su hogar, no volvieron a comentar nada más del chiquillo, ni se supo nada.

El tiempo corría en su contra, ya que su hijo no aparecía; él siguió con su oficio de barquero, sentía envidia de todos aquellos peregrinos que tenían hijos, empezó a comprender los sentimientos de los que él carecía: amor, ternura...Un día decidió ir en busca de su hijo, mientras cruzaba el río, vio reflejado su rostro en el agua, era semejante al de su padre, él también había cometido el mismo error que su hijo; volvió a la cabaña, se puso a meditar y le explicó todos sus sentimientos a Vasudeva, Vasudeva lo condujo al río y le hizo escucharlo, y fue entonces cuando le invadió el “Om” divino, entonces Vasudeva le anunció su retiro al bosque, dónde su vejez llegaría al fin.

Cierto día se hallaba Govinda descansando, cuándo llegó a sus oídos la existencia de un sabio hombre que trabajaba de barquero; él ante sus ansias de aprender decidió dirigirse a Él para ser instruido. Al llegar allí, se percató de que ese sabio era Siddhartha, le suplicó que le enseñara se doctrina, Él, le recordó que no creía en las doctrinas, que había encontrado algo muy importante, el amor al prójimo, cosa que Buda les había prohibido a sus discípulos, según Siddhartha se contradecía ya que no lo cumplía había dedicado toda su vida a amar e instruir a sus discípulos!

Entonces Govinda empezó a pensar en esas extrañas pero ricas creencias. Siddhartha mientras le sonreía le incitó a que le besara en la frente, y mientras realizaba la acción, se dio cuenta de que Siddhartha era un santo, desprendía paz, amor, tranquilidad... Govinda sintió un gran orgullo, fue tal que sin percatarse, rodaron lágrimas por su rostro.

 Comentario del libro:

ð     Breve resumen del argumento:

Siddhartha nos presenta a través de un dominio perfecto del lenguaje, las inquietudes y la forma de ver la vida de “los meditadores”. La acción se centra en la vida de Siddhartha, que su meta es llegar a ser el “iluminado”.

La novela es un texto de personajes, en la cuál el personaje central o protagonista es Siddhartha, y todo gira a su alrededor, también aparecen más personajes en relación con él y sus experiencias.

ð   El punto de vista:

En esta novela el papel del autor es simplemente narrar de forma subjetiva, ya que conoce perfectamente el mundo interno de sus personajes; participa como narrador, pero hay un momento en el cuál habla en primera persona, con el personaje de Govinda (Pág.36).

ð     El espacio:

Todo el libro se caracteriza por una relación de paisajes y ciudades reales los cuales nos sitúan en la India, ciudades como Jetavana, Savathi... y paisajes como los jardines de Anathapindika.

Tenemos la posibilidad de que los escenarios sean interiores o exteriores, en esta novela predominan los exteriores, ya que al ser un peregrino, se mueve por espacios abiertos, excepto en alguna ocasión que le proporcionan cobijo y en la época en la que se hace sedentario.

ð     Los personajes:

El título del libro, ya nos centra en la vida de Siddhartha, de esta forma, Siddhartha se transforma en un relato centrado en un protagonista y sus experiencias.

Los personajes son más bien planos, es decir, que su descripción es una etopeya, que es donde el autor demuestra su extenso conocimiento sobre los personajes.

 Opinión personal:

Desde mi punto de vista, creo que Siddhartha es un libro que te ayuda a entender la vida y los sentimientos de un modo más humano. Este libro ofrece todas las opciones espirituales del hombre. Ha sido una forma de conocer nuevas culturas y formas de vida.

A mí personalmente me ha gustado, ha habido momentos pesados ya que todo en este libro es meditación, pero me ha hecho plantearme la vida desde distintos puntos de vista. Me ha interesado mucho, y a despertado en mí una gran curiosidad por el budismo.

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