Sexualidad

Psicología. Trastornos psicosexuales. Motivación y conducta sexual. Factores biológicos, educacionales. Parafilias. Identidad sexual

  • Enviado por: Nenita Cordoba
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ÍNDICE

1. Introducción_________________________________________________________2

2. Motivación sexual____________________________________________________3

3. Conducta sexual______________________________________________________3

  • Factores Biológicos_______________________________________________4

  • Factores Educacionales____________________________________________4

4. Trastornos psicosexuales_______________________________________________4

  • Parafilias_______________________________________________________5

  • Trastornos de la identidad sexual____________________________________6

  • Trastornos psicológicos y del comportamiento del desarrollo y orientación sexuales________________________________________________________6

  • Trastornos del deseo sexual________________________________________6

  • Trastornos del orgasmo____________________________________________6

  • Trastornos sexuales por dolor_______________________________________7

  • Trastornos de la excitación sexual____________________________________7

5. Diferencias sexuales en el cerebro________________________________________7

6. Conclusión__________________________________________________________8

7. Bibliografía_________________________________________________________9

'Sexualidad'

1. INTRODUCCIÓN

Según la OMS, se considera la salud sexual como “La integración de los elementos somáticos emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual por medios que sean positivamente enriquecedores y que potencien en las personas la comunicación y el amor.”

La sexualidad posee la función de relacionarnos con nosotros mismos y los demás y se caracteriza por la búsqueda del placer, la actividad, la comunicación y complementariamente de la reproducción, ayudando al ser humano a mantener su equilibrio interior y personal.

Desde el momento de la fecundación en que se forma el embrión, éste sufre una serie de cambios en su desarrollo hasta el momento del nacimiento, que diferencian nuestros órganos y características sexuales. Será a partir del nacimiento, cuando poco a poco se toma conciencia, de que somos niños o niñas y se va a esperar de cada persona un determinado comportamiento y unas determinada conductas. Desde pequeños se nos indica cómo debemos comportarnos y qué se espera de nosotros y nosotras, unas veces de forma muy directa y otras, de forma absolutamente sutil y siempre con la idea de que cada género es distinto.

Se debe intentar conseguir que los valores y actitudes que se transmiten a niños y niñas sean igualitarios y no discriminatorios, solidarios y no competitivos. Así, se fomenta el desarrollo de personas, hombre y mujeres, en una plano en el que se aprenda a respetar las diferencias, para complementarnos y enriquecernos mutuamente; de igualdad en derechos y obligaciones, confianza entre los sexos, para llegar a conseguir que las elaciones sean más igualitarias y gratificantes.

Freud le dio gran importancia a la sexualidad. Desde que el niño nace hasta la pubertad va recorriendo unas fases en que la libido o pulsión sexual tiene una importancia determinante, o bien por su origen o por el objeto al que Se dirige, o, finalmente, por la inhibición que ésta sufre. Para Freud existen unas etapas en el desarrollo sexual:

- Etapa oral. En los 2 primeros años de vida. Es la boca el principal órgano de placer y de conocimiento del mundo externo.

- Etapa anal. Entre los 2 y 4 años de edad. La mucosa anal y el posterior control de los esfínteres son la fuente erógena de esta etapa.

- Etapa genital-fálica. Entre los 4 y 6 años. Son propios de esta etapa la manipulación de los genitales y los complejos de Edipo y Electra.

- Etapa de latencia. Entre los 7 y los 12 años se detiene la curiosidad ante cuestiones de tipo sexual y comienzan los intereses de carácter social y cultural.

            - Etapa genital. Se da a partir de los 12 años y en ella se reanuda el interés y la actividad sexual centrada y dirigida hacia personas del sexo contrario.

2. MOTIVACIÓN SEXUAL

Desde el punto de vista evolutivo, la sexualidad es el mecanismo por el que se asegura la perpetuación de los genes individuales y de la propia especie. El impulso sexual es instintivo o, de carácter innato y reflejo. El ser humano, debido a que se halla sometido a una selección cultural y no puramente natural, puede controlar y reprimir la satisfacción del instinto sexual. Pero no puede evitar el propio impulso sexual.

Las conductas sexuales de las distintas especies han ido seleccionándose y fijándose mediante leyes evolutivas. Están asociadas al placer y a estímulos ambientales reforzados, lo que garantiza la supervivencia de los genes. Las respuestas sexuales se encuentran fijadas hereditariamente en los organismos; experimentos con varias especies han demostrado que la conducta sexual se dispara sin necesidad de un aprendizaje previo. Animales aislados desde el nacimiento, se les presentó un compañero/a cuando habían alcanzado la madurez orgánica, respondiendo con acciones de cortejo sexual.

En nuestra especie, la sexualidad juega un papel muy importante en el comportamiento biológico y psíquico. Autores como Freud, interpretan los actos humanos desde un pansexualismo. El deseo sexual se constituye como el principio motivador más importante de nuestra conducta. Las demás Escuelas psicológicas limitaron la influencia de la sexualidad en nuestros actos, considerándola primordial para explicar y comprender la vida psíquica.

3. CONDUCTA SEXUAL

El papel y la función de la sexualidad han sido debatidos en el ámbito científico, médico y teleológico. Las religiones la consideran pecaminosa si no va orientada a la reproducción y otras concepciones hacen del amor libre su bandera ideológica. El debate continua vigente. En la historia de la evolución humana, la sexualidad aparece como uno de los ejes de la configuración de la cultura, es decir, de la separación de los homínidos superiores de la naturaleza, y de la conformación de la especie homo sapiens sapiens, como algo distinto a la naturaleza, como historia. En sociedades como la nuestra, la sexualidad está presente en todos los ámbitos de la vida y es el fundamento de muchos de ellos. En todas las sociedades la sexualidad es y está en las relaciones sociales, en la economía, en las creencias, en las instituciones, es fundamento de la política, y ocupa un espacio fundamental en la vida de los particulares. Por ser contenido central y definitorio en sus vidas, por caracterizar de manera fundamental a los particulares, porque impone destinos a los sujetos, la sexualidad es elemento organizador y núcleo de la identidad de grupos que se constituyen en torno suyo, como los géneros, y de la autoidentidad de cada individuo. La autoidentidad de los sujetos particulares se construye, en primer lugar, sobre la base de la sexualidad interiorizada en los procesos de crecimiento, en particular los que involucran la separación que permite a los sujetos reconocer los límites entre Yo y el Otro y entre lo igual y lo diferente. Los procesos primarios de conformación de los sujetos están dominados por la sexualidad como contenido de identificación y de clasificación, como ubicación en un mundo real y simbólico, también dividido genéricamente. Sobre los cimientos de la sexualidad se organizan otros aspectos de la autoidentidad -como los que se desprenden del resto de adscripciones sociales y culturales: la clase social, el grupo lingüístico, nacional, religioso, etcétera, y se superponen y combinan con éstos y con la edad. A lo largo del ciclo vital, la sexualidad continúa siendo el núcleo definitorio del lugar que cada quien ocupa en el mundo, y de sus posibilidades de experiencia.

La conducta sexual de los seres humanos viene determinada por una serie de factores:

  • BIOLÓGICOS

  • Sexo biológico: se genera a partir del código genético (mujeres: XX - hombres XY) que determina el sexo biológico de un individuo. Es el resultado de acciones hormonales durante la vida prenatal, originariamente los fetos son de naturaleza femenina.

  • Identidad sexual: aunque suele coincidir con el sexo biológico, hay casos donde no se produce tal correspondencia. Es el papel de masculinidad o feminidad mediante el que cada persona siente sus tendencias sexuales a lo largo de su vida. Durante muchos años se creyó que era provocada por factores ambientales y educativos, hoy día se sabe que en ella intervienen ciertos procesos hormonales que condicionan los papeles subjetivos de la sexualidad, también inciden aspectos educativos.

  • EDUCACIONALES:

  • Influencias familiar: la importancia de la educación en los futuros papeles sexuales de las personas. Muchos comportamientos futuros están determinados por la diferente educación recibida en el entorno familiar y social. El ambiente familiar contribuye a fomentar esas diferencias mediante el refuerzo de conductas masculinas o femeninas en los juegos, actividades…

  • Influencias culturales y religiosas: la sexualidad está condicionada por las ideologías de la sociedad y cultura. En la infancia se interiorizan ideas morales y culturales relacionadas con la sexualidad. Todo este conjunto de ideas interiorizadas, servirá como guía en la futura vida sexual. Sin embrago, se produce un conflicto entre los deseos sexuales de la persona y las normas que puede ocasionar trastornos físicos o psíquicos. Las ideologías sociales van cambiando, conductas que habían sido consideradas indeseables en tiempos pasados hoy se aceptan.

Desde el punto de vista médico y psicológico, la sexualidad es un conjunto esencial para el equilibrio personal. Los seres humanos deben abordarla sin complejos, acompañada de información que permita ejercer libre y responsablemente su conducta sexual y tenga como límite el respeto. La reivindicación de una sexualidad como fuente de placer y equilibrio psíquico, va más allá de la de la simple reproducción biológica. El oscurantismo ideológico y moral, no ha desaparecido del todo.

4. TRASTORNOS PSICOSEXUALES

En las personas la conducta sexual está condicionada por factores genéticos, hormonales, culturales, éticos, geográficos, religiosos, educativos, temperamentales, etc. Es muy difícil establecer una frontera objetiva entre la normalidad y la anormalidad.

En lo que respecta a conductas sexuales hay diferentes valoraciones:

- A nivel sociológico son anormales las conductas que difieren de aquellas aceptadas socialmente.

- A nivel médico son anormales las conductas poco naturales e insanas.

- La Psicología sexológica considera sexualmente anormal todo lo que atenta contra la libertad de las personas o lo que al individuo le produce sensación de culpa, angustia o depresión.

En el desarrollo sexual hay que analizar: la identidad sexual, el papel sexual y la orientación sexual.

También hay que analizar las cuatro fases de la función sexual: el deseo, la excitación ante el objeto del deseo, el orgasmo o descarga de esa excitación, y la resolución o recuperación del organismo a la fase previa a la excitación.

La falta de educación sexual adecuada origina creencias falsas y conflictos internos, que dan lugar a una mitología sexual que nos empobrece como personas.

Siguiendo con la clasificación de los manuales DSM IV y CIE 10, se distinguen los siguientes trastornos psicosexuales:

  • PARAFILIAS

  • Son comportamientos sexuales compulsivos, antes eran conocidas como perversiones sexuales (perversión significa todo comportamiento humano contrario a las normas sociales existentes):

      • Zoofilia: Es aquella desviación de la atracción sexual, en la que el individuo obtiene la excitación de forma preferente o exclusiva con animales.

      • Exhibicionismo: La persona siente excitación ante la exposición de los propios genitales a un extraño que no lo espera. El exhibicionista no intenta mantener contacto directo con la persona, se limita a exhibirse y en algunos casos a masturbarse en ese acto. El desorden suele manifestarse alrededor de los veinte años, y suele decrecer después de los cuarenta.

      • Voyeurismo: Viene de la palabra francesa voyeur (mirón). Consiste en obtener excitación y placer sexual al observar ocultamente a personas desnudas, desnudándose o que se encuentran en plena actividad sexual. No hace intentos de relación con las personas observadas. Suele tratarse de personas tímidas que no reconocen que esto sea en modo alguno un tipo de trastorno.

      • Fetichismo: Es un desorden sexual en el que la persona consigue la excitación sexual a través del estímulo con un objeto (fetiche). Los objetos fetiches más frecuentes son la ropa interior, los zapatos o los adornos de mujer. Se suele presentar en hombre, como la mayoría de parafilias. En cierta medida casi todas las personas son fetichistas, ya que determinadas prendas excitan su deseo.

      • Frotteurismo: Son aquellos comportamientos ligados al hecho de tocar y rozar a una persona en contra de su voluntad. Normalmente se produce en hombres que obtienen el placer sexual frotando sus órganos sexuales primarios contra el cuerpo de una mujer.

      • Travestismo: En el travestismo existe una satisfacción sexual específica por vestirse con ropas del sexo opuesto (es más frecuente en hombres). Al inicio el varón suele ser heterosexual y realiza el travestismo con alguna prenda femenina ocasionalmente o en privado. Progresivamente empieza a moverse, hablar y comportarse como alguien de sexo contrario, a la vez que sus relaciones tienden a ser homosexuales. Este desorden se inicia en la infancia. Algunos travestidos evolucionan hacia el transexualismo.

      • Pedofilia: La persona tiene fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican actividad sexual con niños prepúberes o niños algo mayores. Estas fantasías, los impulsos sexuales o los comportamientos pueden ser hacia niños o hacia niñas; estos últimos son más frecuentes.

      • Masoquismo sexual: Son impulsos sexuales o comportamientos que implican el hecho (real, no simulado) de ser humillado, pegado, atado o cualquier otra forma de sufrimiento.

      • Sadismo sexual: La persona consigue la excitación sexual con comportamientos que implican actos (reales, no simulados) en los que el sufrimiento psicológico o físico (incluyendo la humillación) de la pareja/víctima es sexualmente excitante para el individuo.

  • TRASTORNOS DE LA IDENTIDAD SEXUAL

  • El transexualismo. En este trastorno de la identidad sexual se da una identificación con el sexo opuesto, acompañada de malestar con el sexo anatómico propio y deseos de someterse a tratamientos quirúrgicos y hormonales para parecerse al sexo deseado. Un hombre transexual no sería homosexual, ya que si le atraen otro hombre es porque se considera mujer.

  • TRASTORNOS PSICOLÓGICOS Y DEL COMPORTAMIENTO DEL DESARROLLO Y ORIENTACIÓN SEXUALES

  • Tal y como se indica en el CIE-10, la orientación sexual en sí misma (heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad) no se considera un trastorno.

      • Trastorno de la maduración sexual. La persona siente ansiedad o depresión porque no tiene clara su identidad genérica u orientación sexual. Es frecuente en la adolescencia si no se está seguro de si la orientación sexual es homosexual, heterosexual o bisexual. También sucede a individuos que después de una etapa de orientación sexual aparentemente estable, sienten que su orientación sexual está cambiando.

      • Orientación sexual egodistónica. La preferencia sexual no se pone en duda, pero a causa de trastornos psicógenos o comportamentales, se desea que fuese diferente, lo que puede llevar a la persona a buscar un tratamiento.

  • TRASTORNOS DEL DESEO SEXUAL

    • Deseo sexual hipoactivo: consiste en una disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. La valoración de deficiencia o ausencia debe ser efectuado por un experto, teniendo en cuenta factores como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo, que afectan a la actividad sexual. El trastorno provoca malestar y dificultades de relación interpersonal.

    • Aversión al sexo: la persona sufre una aversión extrema y persistente a todos (o prácticamente todos) los contactos sexuales genitales con una pareja sexual.

    • TRASTORNOS DE LA EXCITACIÓN SEXUAL

      • Orgasmo femenino inhibido: ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal.

      • Orgasmo masculino inhibido: es la ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo, tras una fase de excitación sexual normal, en el transcurso de una relación sexual normal.

      • Eyaculación precoz: eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima, antes, durante o poco tiempo después de la penetración, y antes de que la persona lo desee.

      • TRASTORNOS SEXUALES POR DOLOR

        • Dispareunia: dolor genital recurrente o persistente asociado a la relación sexual, como por ejemplo en la penetración. Este trastorno puede ser de origen orgánico (inflamación o infección genital) o sexológico, la causa más común de este dolor genital es debido a una excitación inadecuada, al no producirse la lubricación la penetración resulta dolorosa.

        • Vaginismo: se produce por la contracción involuntaria de la musculatura del tercio externo de la vagina, que impide o perturba el coito.

        • TRASTORNOS DE LA EXCITACIÓN SEXUAL

          • Excitación sexual inhibida en la mujer. Frigidez: consiste en el fracaso en la obtención de la respuesta fisiológica normal durante el acto sexual.

          • Excitación sexual inhibida en el hombre: Impotencia: falla la obtención de la respuesta fisiológica normal durante el acto sexual con ausencia del reflejo de erección.

          • DIFERENCIAS SEXUALES EN EL CEREBRO

          • Las investigaciones psicológicas que más han trascendido han sido las relacionadas con la diversidad fisiológica en los cerebros de hombres y mujeres, sobre todo por la incidencia en sus respectivas conductas sexuales. Los medios de comunicación recogieron varios estudios destacando los aspectos más morbosos.

            Varios equipos de investigadores tras realizar cientos de autopsias a cerebros, pudieron constatar variaciones entre ciertas zonas cerebrales de hombres y mujeres. Algunas juegan un importante papel en muchos comportamientos sexuales.

            Hoy día se acepta que durante la vida prenatal actúan ciertos procesos hormonales que determinan el sexo del feto y diversas propiedades del cerebro. Algunas de éstas serán las reguladoras de muchas conductas sexuales. También actúan las influencias medioambientales, los primeros aprendizajes, las relaciones. Estos estudios aceptan los influjos educativos en el desarrollo de la conducta sexual, pero confirman la posibilidad de establecer pronósticos sobre la orientación sexual a partir de ciertas peculiaridades cerebrales y la cantidad de hormonas.

            Laura Allen encontró diferencias entre los cerebros masculinos y femeninos, en una zona del hipotálamo responsable de gran parte de la actividad sexual. La conducta sexual típica masculina se regula en ciertos núcleos intersticiales del hipotálamo anterior. Uno de estos núcleos, el llamado INAH 3, es más grande en los hombres que en las mujeres, lo que podría explicar el diverso comportamiento sexual que muestran ambos. El origen de esa diferencia debe buscarse en la desigual exposición a las hormonas masculinas que han sufrido uno y oro sexo.

            Simon Le Vay descubrió que los cerebros de los homosexuales varones mostraban un INAH 3, menor que el de los varones heterosexuales. La prensa se hizo eco de la noticia. Simon Le Vay, homosexual confeso, se vio obligado a situar su descubrimiento en su justa medida.

            J. A. Muñoz Cueto, en una tesis doctoral de Investigación, encontró que las neuronas de ciertas áreas de la corteza cerebral presentaban un número de conexiones dobles mucho mayor en las hembras que en los machos de las especies estudiadas. Las neuronas de las hembras reciben dos mensajes diferentes: uno, activador (las impulsa al apareamiento sexual) e inhibidor (gracias al cual pueden controlar mejor el impulso y seleccionar así al macho con el que habrán de aparearse). El comportamiento sexual de muchas especies respondería a esta estrategia reproductora, que habría sido fijada por la evolución por sus ventajas adaptativas. Así se explicarían necrológicamente por qué en numerosas especies animales la hembra es mucho más selectiva sexualmente que el macho. Algunos autores apuntan la cercanía de una revolución conceptual en los estudios sobre la sexualidad humana cuando se extienda el uso de las nuevas tecnologías cerebrales.

            Estos estudios son resultados estadísticos de los que difieren numerosos individuos, la existencia de una diversidad cerebral puede ser genética o causada por los diferentes tipos de aprendizajes adquiridos y aunque se demostrase la influencia genética, no significaría que el ambiente y la educación no influyesen.

          • CONCLUSIÓN

          • Tras haber profundizado en el tema de la sexualidad, hemos podido llegar a las siguientes conclusiones:

            - La sexualidad influye notablemente en nuestros actos y pensamientos.

            - Es el resultado de los factores genético, educativos, culturales, religiosos, etc.

            - La homosexualidad según algunas investigaciones es provocada por la segregación de unas determinadas hormonas cuando el embrión está en desarrollo.

            - Hay distintas clasificaciones de los trastornos sexuales atendiendo a distintos factores.

            - No hay nada en la sexualidad que sea normal o anormal ya que, esto depende de las normas morales y éticas del momento, lo que hoy se considera incorrecto, mañana puede ser considerado correcto y viceversa.

            - Entre el hombre y la mujer existen diferencias cerebrales, lo cual puede ser la causa de algunas de sus diferencias en los comportamientos.

            - Los trastornos deben tratarse por especialistas para que la persona afectada se sienta bien y le sea más cercana la autorrealización. Además, esto va a contribuir a que tanto su pareja como las personas de su entorno tengan una mejor relación.

            - Actualmente se conservan una serie de mitos y tabúes sexuales que son completamente falsos y crean falsas expectativas.

            La sexualidad es un tema sumamente importante y serio sobre el que se debe estar correctamente informado tanto para evitar trastornos, enfermedades e incluso embarazos no deseados.

            Se debería educar desde edades tempranas a los niños/as en una sexualidad correcta y adecuada para evitar futuros problemas y no les resulten un tema tabú sobre el que no se debe hablar mucho, evitando ser tratado con los padres por temor a sentirse avergonzado.

            Recomendamos la lectura de los siguientes libros ya que pueden ayudar a solventar muchas dudas además de evitar posibles trastornos:

            -El sentido del sexo: Kaplan, H S. Edit. Grijalbo.

            -La sexualidad humana: Masters, W H; Jonson, V E; Kolodny; R C. Edit. Grijalbo.

            -La mujer y su experiencia sexual: Kitzinger, S. Edit. Folio.

            -Psicoerotismo femenino y masculino: para unas relaciones placenteras autónomas y justas: Sanz, F. Edit. Kairós.

            7. BIBLIOGRAFÍA

            - Psicología (Bachillerato): García Gutiérrez, J M. Edit. Laberinto.

            - Sexualidad: Villegas, P; Ochoa, A. Edit. Instituto Andaluz de la Salud.

            - Biblioteca de consulta Encarta 2004.

            - Wikipedia