Sexualidad infantil

Hipótesis. Identidad sexual. Educación sexual. Objetivos. Abuso

  • Enviado por: Mariluz22
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 25 páginas
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La sexualidad infantil

Alumnos:

Curso:2 división:2

Modalidad:sociales

Materia:metodología de la investigación.

Índice

3. introducción.

4. hipótesis.

5. la identidad sexual del niño: elementos que componen la identidad sexual del niño.

7. educación sexual y los padres.

8. la educación sexual: ¿Qué quiere decir?

9. ¿Por qué es importante que eduque a sus hijos e hijas?

9 y 10. ¿Cuáles son los objetivos de la educación sexual?

11. abuso sexual infantil.

12; 13; 14. Seis pasos para la prevención del abuso sexual infantil.

Introducción

El descubrimiento de la sexualidad infantil proviene del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, quien después de mucho estudiar y a pesar de pertenecer a una familia y a una época conservadoras como lo fue, principios del s. XX, observó científicamente que los niños mostraban conductas sexuales ya desde recién nacidos, a partir desde este entonces gran variedad de profesionales tiene diferentes opiniones sobre, como y a qué edad se les debe explicar sobre estos temas.

Nos proponemos, informar a los padres sobre cómo explicarles a sus hijos sobre este tema tan cuestionado para que el niño pueda tener una vida más saludable.

Sexo y sexualidad humana ¿Qué es?

Para entender el tema de la sexualidad humana en su dimensión adecuada, lo primero que hay que distinguir son los conceptos sexo y sexualidad. Sexo es un término que sirve para clasificar a los seres humanos en dos grandes grupos: masculino y femenino, y también, para aludir a la práctica sexual; mientras que sexualidad remite al conjunto de relaciones que los individuos establecen entre sí y con el mundo por el hecho de ser sexuados.

Las necesidades sexuales para el ser humano no son, como en el resto de los seres vivos, un llamado a la reproducción, sino que se relacionan con la autoestima, con el placer, con los sentimientos, con la moral, con las costumbres, con la religión, con el derecho, con el proyecto de vida, con el género, en fin, con todos y cada uno de los elementos que constituyen nuestra identidad y nuestra vida en sociedad. Así, hemos desarrollado una cultura a partir de la necesidad sexual.

Hipótesis

Muchos padres, no saben la verdadera definición de sexualidad infantil, porque piensan que es solo el acto sexual, entonces en este trabajo vamos a explicarles que es la sexualidad infantil, porque no hay que mentirles a los niños sobre estas cuestiones, ya que las mentiras llevan a la inseguridad y desconfianza en ellos mismos y sienten pudor o vergüenza.

Aunque cada padre tenga su manera de educar a sus hijos sobre estas cuestiones la mayoría de las veces es innecesario sobre-informarles a edades donde necesitan nada más saber ciertas informaciones, o también les explican más de lo que les preguntan,lo que lleva a la confusión del niñoproduciéndole preguntas más avanzadas donde el padre se va a sentir incomodo, lo que va a producir mentirles.

La hipótesis que vamos a manejar en este informe es que los padres que sobre-informan o mienten a sus hijos, producen confusión y vergüenza en los niños. Lo que lleva a que realicen preguntas más complejas y los adultos se sientan incomodos al responderles.

La identidad sexual del niño

El desarrollo de la sexualidad humana empieza con el contacto físico, cuando los bebés son sujetos y acariciados. Eso es necesario y natural que ocurra. No se debe privar al bebé de contactos corporales. Es necesario reconocer al niño como ser sexuado, en relación consigo mismo y con otros, para que se construya una identidad sexual propia. La sexualidad infantil es una de las puertas por la cual el niño desarrolla su personalidad y sus relaciones con la afectividad. La sexualidad es una cosa natural en los seres humanos, una función como tantas otras, como comer, caminar, leer, estudiar, etc. Y como tal, debe ser un tema tratado con naturalidad, honestidad, cariño, y teniendo su propio espacio dentro del proceso educacional del niño.

La sexualidad infantil y sus elementos

1. El género, que es todo aquello que se relaciona con ser niño o niña, desde el cuerpo y sus diferencias, hasta cómo se expresa un menor siendo niño o niña y cómo se siente con ello.En este sentido, es importante que usted brinde a sus hijos e hijas un ambiente equitativo, con igualdad de oportunidades para crecer, para expresarse y para desarrollarse. Por ejemplo, intente ser igual de afectuosa/o y actuar con los mismos lineamientos para la disciplina de niños y niñas. También es necesario que enseñe a conocer las principales partes del cuerpo y la valoración, respeto e higiene del mismo

2. la capacidad de las niñas y los niños para relacionarse y sentir afectos por otras personas. En los vínculos infantiles son muy importantes la familia, las amistades, el amor infantil e incluso la relación con las maestras/os.En este elemento de la sexualidad, es muy importante que usted permita y enseñe a sus hijos e hijas a expresar todos sus sentimientos, a poner límites a las personas que sienten que le dañan, a pedir con claridad lo que desean y lo que les molesta, a convivir en grupo (por ejemplo invitando amigos y amigas a la casa), e incluso es importante que acepte que un/a menor puede sentir amor especial por las personas que quiere y admira.

3. El erotismo infantil tiene que ver con la capacidad de las niñas/os para sentir agradable a su cuerpo. Incluye desde la capacidad de diferenciar y disfrutar el agua tibia mientras se bañan, hasta el autoerotismo, los juegos sexuales y las sensaciones provocadas por la atracción.

4. la reproductividad se relaciona tanto con la capacidad de reproducirse biológicamente, así como la capacidad de ser como un padre o una madre.Para educar sobre este tema es importante promover figuras positivas de mamá y papá (por ejemplo evitar la crítica constante hacia la pareja frente al menor), intentar tener roles maternos y paternos flexibles en casa, permitir a las y los menores expresar su ternura, favorecer la capacidad para cuidar a otros (no hermanos, sino por ejemplo masetas, plantas, algo que pueda ser del menor), invitarles a participaren diversasactividades para el hogar y por supuesto preparar para la pubertad.

Educación sexual y los padres

Los caminos que llevan al conocimiento de su propio cuerpo, de sus sensaciones, etc., no siempre son los más adecuados para los niños. Hoy día, las interferencias en este proceso de aprendizaje hacen con que el niño esté, cada vez más temprano, expuesto a unas manifestaciones severas, y en muchos casos incomprensibles, de la sexualidad. El culto a la belleza, al físico y la seducción, en los medios de comunicación, no distinguen la edad de su público. Hay un abuso de las manifestaciones sexuales, al cual los niños están indiscriminadamente expuestos. Los contenidos sexuales pueden acelerar las manifestaciones de los niños en el tema de la sexualidad, considerando que ellos aprenden imitando lo que ven de sus padres, de la televisión, de bailes y ropas eróticas de moda, etc. Las malas influencias conceden nociones equivocadas y perjudiciales al niño. De una forma general lo único que puede evitar estas malas interferencias es la familia. Son los adultos, los padres, que deben ejercer el papel de filtro de las informaciones. Es necesario crear y mantener un canal abierto de comunicación con los hijos, espacios de discusión e de intervención sobre lo que es correcto y lo que no, relacionados a todos los temas, y en especial a la sexualidad. Es conveniente vigilar de muy cerca el entorno y las actividades del niño, para orientarle cuando crea necesario. En la medida de lo posible, no se debe perder ninguna oportunidad para entablar conversación sobre sus dudas, intereses, preocupaciones, etc.

La educación sexual

“Es un proceso de por vida de adquisición de información y formación de actitudes, creencias y valores acerca de la sexualidad.

Se ocupa de las dimensiones biológica, sociocultural, psicológica y espiritual de la sexualidad, desde los dominios cognitivo, afectivo y conductual, incluyendo las habilidades para comunicarse efectivamente y tomar decisiones responsables”.

¿Qué quiere decir?

  • Que la educación sexual es un proceso, avanza de acuerdo al desarrollo de las niñas y los niños.
  • Que debe darse durante toda la vida.
  • Que incluye todos los elementos de la sexualidad (ser niño o niña, los afectos y las relaciones interpersonales, las sensaciones y ser madre o padre).
  • Que no sólo brinda información, enseña a dirigir adecuadamente la sexualidad.
  • Que abarca tanto aspectos físicos como emocionales, de conducta y valores.

¿Por qué es importante que eduque a sus hijos e hijas?

Si bien nadie duda esta respuesta, es importante que recuerde que usted es la persona de mayor importancia para sus menores, y lo que usted dice y hace y la forma como educa en sexualidad, tiene un impacto mucho mayor en el desarrollo sexual infantil que cualquier otra fuente de educación sexual. Sin embargo, si usted no educa, la sociedad lo hará por usted. Es necesario que participe.

¿Cuáles son los objetivos de la educación sexual?

En general, la educación sexual infantil tiene dos objetivos importantes:

1-Construir una sexualidad saludable desde sus inicios. En este primer caso la educación sexual infantil busca que las niñas y los niños:

  • Conozcan, respeten y cuiden su cuerpo y el de los demás, acepten y valoren su sexo y el diferente, vivan en un ambiente de equidad.
  • Desarrollen capacidades para expresarse afectivamente y para relacionarse en un marco de respeto a los derechos humanos, adquieran la capacidad de diferenciar una relación afectuosa de una abusiva, conozcan la manera de poner límites cuando se requiera, aprendan a amar y a negociar.
  • Acepten y valoren su capacidad para sentir, perciban al placer como una dimensión positiva y saludable de la vida con límites para su expresión, comprendan de manera amorosa y respetuosa la sexualidad adulta así como a planear la vida erótica a largo plazo con responsabilidad.
  • Desarrollen sus capacidades para cuidar, así como a decidir y planear la maternidad y la paternidad de manera compartida, responsable, a largo plazo y dentro de un proyecto de vida.
  • Conozcan, ejerzan y respeten los derechos y responsabilidades sexuales infantiles, basado en los derechos humanos como medio para lograr una sociedad sexualmente saludable.
  • Cuenten con una educación sexual familiar y social, y con una educación sexual escolar, estructurada, fundamentada, respetuosa y de acuerdo a su desarrollo de vida.

2-Prevenir los conflictos de la sexualidad infantil, adolescente y adulta. En este segundo caso busca que la educación sexual:

  • Prevenga la inequidad de género.
  • Prevenga el abuso sexual y toda violencia.
  • Prevenga las relaciones afectivas dañinas.
  • Prevenga las infecciones de transmisión sexual y disfunciones sexuales de la vida adulta.
  • Prevenga el embarazo temprano.

Abuso sexual infantil

*Voyerismo:contemplación de personas desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual con el objetivo de conseguir una excitación sexual

El abuso sexual es cualquier actividad sexual con o sin violencia entre un adulto y un menor de edad, o entre dos menores cuando uno ejerce poder sobre el otro. También es forzar, coaccionar o persuadir a un niño a participar en cualquier tipo de actividad sexual como por ejemplo contacto sexual aunque sin contacto directo como exhibicionismo, exposición de menores a material pornográfico, voyerismo* o entablar comunicación de tipo sexual a través de teléfono o de Internet. El abuso sexual infantil es una experiencia angustiosa y traumática para las víctimas, y un delito castigado por la ley.

Estar informado sobre el abuso sexual infantil, ayuda a proteger a los niños. Los expertos estiman que 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños puede Convertirse en víctima de abuso sexual antes de los 18 años y 1 de cada 3 niños son abusados por miembros de su familia.

6 pasos para la prevención del abuso sexual infantil:

1- Los abusadores tratan de establecer una relación de confianza con los padres de sus víctimas y suelen ser físicamente mayores y más grandes que sus víctimas.

- Los abusadores se encuentran frecuentemente en lugares que permiten un fácil acceso a niños tales como el propio domicilio de la víctima, clubes deportivos, escuelas o centros religiosos.

2- Sepa con quién deja el niño y qué hacen. Aprenda a proteger a los niños. La mayoría de los casos de abuso sexual infantil suceden cuando un menor está a solas con un adulto.

- El abusador a menudo entabla amistad con su víctima, ganándose su confianza, logrando así pasar tiempo a solas con él/ella.

- Cuando dejes a su hijo a solas con otra persona, sea adulta o adolescente, procure que puedan ser observados.

- Favorezca situaciones en las que su hijo se integre en grupos.

- Enseñe con el ejemplo. Evita, en lo posible, estar a solas con un menor que no sea tu hijo.

- Supervise el uso de Internet que hace tu hijo.

- Hable con su hijo cuando regrese de alguna actividad en que tenga adultos. Preste atención a su estado de ánimo y valore si puede contarle con desenvoltura cómo pasaron el tiempo.

3- Hable abiertamente del asunto con tu hijo. Entienda por qué a los niños les asusta "contar".

- El abusador suele manipular, amenazar y avergonzar al niño, le acusa de haber permitido que ocurriera el abuso o diciéndole que sus padres se enfadarán al enterarse.

- Los niños no revelan el abuso por temer desilusionar a sus padres.

- El abusador convence al niño de que el abuso está "bien" que es un "juego".

-Hable con tus hijos sobre su cuerpo, de cómo cuidarlo, defenderlo, etc. "Mi cuerpo es mi territorio y nadie lo toca sin mi permiso", debe ser un lema para los niños y las niñas.

- Instruya a tus hijos que no den su dirección de email, ni su dirección o teléfono de casa, etc.

- Si el niño se siente incómodo o reacio a estar con un determinado adulto, pregúntele por qué.

- Comparta informaciones sobre el abuso sexual infantil. De este modo, los potenciales abusadores sabrán que estás alerta.

4- Aprenda a detectar e identificar los indicadores del abuso sexual.

- Las señales físicas de abuso sexual son poco comunes, sin embargo la irritación, la inflamación o el sarpullido en el área genital, las infecciones de las vías urinarias u otros síntomas, deben ser investigados con detenimiento.

- Son más comunes las señales emocionales o de comportamiento, que pueden ser identificadas por una ansiedad, dolor abdominal crónico, constantes dolores de cabeza, comportamiento perfeccionista, retraimiento o depresión, hasta una rabia y rebeldía inexplicables.

- Cuando el niño habla abiertamente sobre sexo de una manera atípica para su edad, también puede ser una señal de alarma.

- En el caso de que haya alguna sospecha de abuso sexual, llevar el niño inmediatamente al médico.

5- No reaccione con exageración a un posible caso de abuso. ¡Denúncielo! Infórmate, sepa reaccionar. Sepa adónde ir, a quién llamar y cómo reaccionar. El abuso sexual es un delito.

- Tu reacción tiene gran impacto sobre un niño vulnerable. Si respondes con rabia o incredulidad, el menor se encierra en sí mismo, y se sentirá aún más culpable.

- Ofrezca siempre tu apoyo al niño. Escúchale, no dudes de su palabra y cree en lo que te dice. Asegúrate de que él así lo entiende. Agradezca al niño el hecho de contártelo y reconozca su valentía.

- Anima al niño a que te cuente todo, pero que no se profundice demasiado en los detalles. Eso puede alterar sus recuerdos de los hechos.

- Busque ayuda y orientación de un profesional capacitado para hablar con el niño. Busque conocer los pasos legales para denunciar. Debes conocer los organismos y/o instituciones con competencias para denunciar un abuso sexual a un menor.

- No entre en pánico. Los niños, víctimas de abuso sexual que reciben apoyo y ayuda psicológica, pueden superarlo.

6- Actúa siempre, aunque solo tengas sospechas y no pruebas.

- El futuro bienestar de un niño está en riesgo. Las sospechas y la falta de pruebas pueden darte miedo, pero confía en tu intuición y tenga el valor de denunciar o poner en conocimiento a un servicio de protección al menor.

- Busque los servicios sociales de tu localidad, o alguna oficina de defensa de los derechos del menor. Lo importante es que actúes.

Los padres y la sexualidad de sus hijos

Dependiendo de la actitud de los padres, los niños aprenden si el sexo es bonito o feo, correcto o incorrecto, un tema de conversación o no. Los padres son un modelo con sus actitudes, hablen o no del tema. Que el niño no pregunte no significa que no quiera saber. Puede que simplemente no se anima a preguntar con recelo de la actitud que sus padres tendrán hacia el tema. Es que aún en muchas casas, cuando un niño pregunta algo relacionado a la sexualidad es mal interpretado como "grosero" porque lo preguntó en voz alta, "mal educado" porque lo preguntó a otra persona, "fuera de lugar" porque preguntó en la escuela, o "degenerado" porque se siente demasiado interesado y curioso en el tema. Los padres deben tener muy claro el tipo de orientación que desean dar a sus hijos. Deben considerar que hoy día los niños están muy expuestos a todo tipo de información sobre el sexo. En razón de eso, es necesario "vigilar" las actividades de los niños, y si es el caso, ofrecer nuevas opciones de entretenimiento, buscando programas, comprando discos y ropas que estén de acuerdo con la edad del niño, y así garantizando un mínimo de protección. Es conveniente que los niños no sobrepasen etapas. Que no abandonen los juegos infantiles por imitaciones más adultas y comportamientos similares.

La información sexual adecuada protege a tu hijo

Otra actitud que los padres no deben olvidarse es de evitar aquella vieja historia que separa los niños y niñas en grupos distintos en lo que se refiere a la sexualidad. Se debe hablar con los dos por igual, independiente del sexo que tenga. El hecho de negar igual derecho a la información, a la formación, y al placer, harán niños pasivos, educados para a sumisión, y muy poco preparados para resolver posibles problemas en el futuro. La información adecuada a los hijos les ayudará después a enfrentarse a un posible abuso sexual, a una enfermedad, etc. En resumen, les protegerá.

Educar al niño en su sexualidad (0 a 11 años ):

La Educación Sexual es un tema que preocupa a padres y educadores. La familia es el lugar privilegiado para enseñar y formar a los niños y adolescentes en la comprensión del don de la sexualidad y del correcto ejercicio de ella. Hablar de sexualidad es positivo y enriquecedor, nunca debe ser tratado como algo sucio u obsceno. Ha de haber respeto, seriedad e, incluso, admiración ante el hermoso hecho de que somos hombres y mujeres y podemos dar vida a otro ser humano. Estas líneas quieren ser un apoyo a padres y educadores, con la convicción de que son ellos, los que conocen personal y profundamente a cada niño, los que pueden acompañarle y guiarle en la tarea de transformarse en adultos.

-Primera Infancia (hasta los 7 años)

-Segunda Infancia (7 a 9 años)

-Pre-adolescencia (9 a los 11 años)

Primera Infancia (hasta los 7 años):

Durante la infancia los niños “descubren” la existencia de los sexos: saben que hay niños y niñas y que son diferentes. En esta edad es muy importante que los padres digan a sus hijos lo felices que se sintieron cuando supieron que era “él o ella” en el momento de nacer o en una ecografía. El niño está desarrollando las bases de su seguridad personal y de su propia personalidad y necesita mucho el saberse querido y aceptado como es, por aquellos que más ama: sus padres.

Es también muy importante que los niños observen una clara distinción en los papeles de papá y mamá. En el vestir, en las actitudes empleadas, etc. Esto no significa educar en la idea de que el hombre fuera de casa y la mujer en la cocina, es bueno que los niños vean a papá ayudando en casa y mamá que puede trabajar fuera, pero saber que hay ciertas “tareas” que cada uno de ellos hace por los demás miembros de la familia. El niño pequeño es egoísta por naturaleza, en su mundo aún no hay más personas que él mismo, mamá y papá, los cuales viven para él. Por este motivo, es importante en estos años ir educando en la generosidad y también en la comprensión de que el amor implica sacrificio y abnegación por los demás. El testimonio de los sacrificios que los padres hacen por sus hijos, que mamá hace por papá y viceversa, es mejor que mil palabras.

Otro elemento muy importante en esta edad es el desarrollo de una relación de confianza con los padres. El niño debe sentirse siempre seguro de que sus palabras son escuchadas, creídas y aceptadas; obviamente esto implica estar atentos a las pequeñas mentiras o fantasías normales y ayudarle al niño a reconocer entre la realidad y sus sueños y a asimilar que es mejor siempre decir la verdad aunque duela. Esto facilitará que más adelante sea a sus padres a los que consulte sus dudas respecto a su sexualidad, y disminuirá el riesgo de ser objeto de abuso. Un niño bien atendido, que confía en sus padres y está advertido de los extraños, es una presa difícil para quienes abusan de menores.

Objetivos en la educación sexual a esta edad:

  • Que el niño desarrolle una sana afectividad por quienes les rodean y hacia sí.
  • Que el niño vaya conociendo progresivamente las diferencias sexuales entre hombres y mujeres.
  • Que viva con naturalidad su realidad corporal y sus funciones.
  • Que vaya adquiriendo un vocabulario adecuado para estas realidades.
  • Que comprenda la importancia del amor en las relaciones familiares.
  • Que reconozca el papel de la familia en su vida y su papel en su familia.
  • Que comprenda que los niños tienen padre y madre, que se desarrollan en el vientre de su madre.
  • Que sepa los conceptos básicos del nacimiento de los niños y la necesidad de mayor atención y cuidados que tienen los bebés.
  • Que comprenda y viva que el crecimiento no sólo es aumento de tamaño sino que implica responsabilidades.

Medios que pueden utilizar padres y formadores:

  • Tener manifestaciones de cariño hacia los niños, éstas dependerán de las costumbres de la familia, del carácter de los niños, etc.; pero nunca pensar que porque han dejado de ser “bebés” ya no necesitan besos, caricias, abrazos, palmaditas en el hombro, etc.
  • Demostrar siempre cariño y atención a sus preguntas y comentarios, que los niños vean que tiene atención, pero sin permitirles abusar.
  • Ser claros y veraces ante las preguntas de los niños, adecuando la cantidad de información a la capacidad de comprensión del niño.
  • Aprovechar las oportunidades que presentan los hechos de la vida normal: la llegada de un nuevo hermano o primo generará curiosidad y la posibilidad de entablar muy buenas conversaciones.
  • Estar atentos a la información que los niños están recibiendo por televisión u otros medios. Saber mostrar lo que es natural y que hay personas que realizan conductas diferentes no adecuadas.
  • Desde los 3 años los niños comienzan a entender la importancia de la intimidad y el pudor. Fomentarlo con el testimonio y las palabras.
  • Si sorprenden a los niños en juegos o comportamientos inadecuados, distraerlos y buscar que se interesen en otros. Si insisten o preguntan por qué no pueden jugar a eso, decir que no está bien y no tocar nuevamente el punto.

Segunda Infancia (7 a 9 años):

Esta es una edad relativamente tranquila en la que el niño madura intelectual y moralmente. Acostumbra a ser llamada la edad de la obediencia porque los niños suelen ser dóciles a las indicaciones de los mayores. En esta edad la sexualidad se expresa en un vivo sentido del pudor, los niños ya no desean que sus madres les ayuden a bañarse ni que los acompañen al baño. Es tal vez señal del inicio del sentido de expresión de la propia dignidad. Inicialmente niños y niñas se mezclan fácilmente, pero poco a poco comienzan una progresiva separación de sexos, dejando de jugar juntos. Demuestran interés por el papel y características sexuales de ambos sexos. Hay mayor curiosidad por el embarazo y el papel del padre en la procreación. Ya a los nueve, comienzan a buscar material informativo: dibujos, explicaciones, preguntan a los amigos y si alguno del grupo adquiere información con facilidad la dará a sus compañeros, aunque no sea de la mejor forma posible.

Es una época serena, pero la curiosidad sexual sigue existiendo y actualmente hay muchas formas en que un niño puede acceder a información sin necesidad de consultar a sus padres. No hay que temer adelantarse, se puede ir tanteando terreno con comentarios y preguntas en momentos de conversación tranquila y sin interrupciones para ver qué tanto saben, qué intereses o curiosidades tienen.

En general el niño o la niña harán preguntas, si no las hacen es mejor adelantarse y plantear el tema. Su interés es intelectual, curiosidad sana por comprender algo que pertenece a la vida cotidiana. Siempre es mejor que reciba la información de sus padres, antes que de un amigo o de una revista o película, es mejor adelantarse un poco que llegar tarde.

Cuando se entable la conversación, hay que evitar que sea un simple informar y en realidad sea una formación en el amor. No es necesario decirlo todo de una vez, se pueden dar algunas informaciones básicas dejando la puerta abierta para próximas “charlas”. Terminar, por ejemplo, con un “cuando tengas otra duda me dices y continuamos”, “hay otros elementos del mismo tema, pero creo que por hoy es suficiente, así tenemos tema de conversación para la próxima”. Y no tener miedo de decir al niño que es mejor que todo esto lo sepa por sus padres o formadores que por amigos o extraños, porque ellos no siempre tendrán toda la información y pueden equivocarse.

Caso: Una niña de nueve años recibió esta información de una amiguita de clases de la misma edad: “Papá y mamá se acuestan desnudos, papá encima de mamá y así se engendran los niños”. Al comentarlo con su hermana menor, ésta decidió inteligentemente decirlo a la madre de ambas que las reunió para tener una charla “de mujer a mujer”. Les explicó someramente las relaciones sexuales en un matrimonio, dentro de lo que podían comprender y aprovechó para informarlas acerca de las menstruaciones. El tema volvió a salir varias veces en los años siguientes, y en algunas ocasiones el papá estaba presente. Cuando ambas niñas tuvieron su menarquia algunos años después, no se sorprendieron ni angustiaron. Respecto a las relaciones sexuales la mamá optó por ser clara (dado lo que ya habían escuchado de su compañera), pero especificó que ocurre en el matrimonio y por amor; y no se extendió demasiado en el tema.

Es muy importante en esta edad continuar formando integralmente a los niños, en los valores morales, en el ejercicio de la voluntad, en la docilidad a la propia conciencia. A esta edad comienzan a ser capaces de entender por qué ciertas acciones no se hacen, porqué sus padres les prohíben algunas compañías o ir a ciertos lugares; pero para entender necesitan saber, los padres deben dialogar con sus hijos, llevarlos a interiorizar e ir haciendo suyas normas y principios de conducta.

Algunos elementos prácticos que pueden ayudar:

  • acostumbrarlos a hacer pequeños sacrificios
  • fomentar los momentos de conversación en privado con cada hijo: al salir de compras, al ir a recoger al hermano
  • saber qué material reciben nuestros hijos: por TV, revistas, Internet, los amigos, etc.

Objetivos en la educación sexual a esta edad:

Los objetivos más específicos de la educación sexual a esta edad están en una situación intermedia entre los de la primera infancia y de la pre-pubertad. En este sentido dependerá mucho de la madurez de cada niño, de la situación de la familia, de la realidad que lo circunda y por lo tanto, es importante para padres y educadores comprender que cada niño es diferente y que debe adaptarse y adecuarse a sus necesidades. Esto es exigente, pero es señal de verdadero amor y cariño.

Medios que pueden utilizar padres y formadores:

  • continuar demostrando el cariño y la confianza en ellos, pueden “rechazar” las demostraciones de cariño porque “ya soy grande”, pero es una pantalla y necesitan seguir sintiendo que son importantes para sus padres
  • mantener el clima de confianza, que los niños sepan que sus padres les Escuchan sin burlas ni prisas, que responden siempre con la verdad, que no rompen sus confidencias innecesariamente
  • fomentar conversaciones “en privado”, interesarse por los gustos, las preocupaciones y los intereses de los niños.
  • aprovechar los momentos en que se está a solas con los niños, al recogerlos en el colegio, al terminar las tareas escolares, cuando papá ha tenido una comida de negocios, etc. Si no se dan espontáneamente, entonces es bueno producirlos: invitarlos a comer fuera “solos mamá o papá y tú, para que podamos conversar de tus cosas”
  • conocer las amistades y las actividades que los niños realizan, involucrarse en ellas y estar presentes
  • estar atentos a cambios de comportamiento, aunque difícilmente implicará algo muy grave, sí puede ser manifestación de una preocupación y una ocasión muy buena para entablar una conversación
  • a esta edad los niños son capaces de razonar y comprender los por qué de normas e indicaciones. Comenzar a darles las razones de las cosas, explicarles y no cansarse de repetirles que buscan su propio bien y que en ocasiones implica decir no o marcar límites.

Pre-adolescencia (aproximadamente desde los 9 a los 11 años):

En esta edad los niños gustan de la camaradería con otros de su mismo sexo y tienen una enorme energía y capacidad de actividad, que resulta agotador para los adultos. Existe además, un antagonismo entre los sexos que alcanza su punto máximo alrededor de los diez años. Los niños “desprecian” y se ríen de las niñas y ellas los consideran “salvajes” e “incivilizados”. En general a esta edad se mantienen separados por propia iniciativa y les desagradarán las actividades en que los junten, especialmente a los niños, que poseen ya mucha más fuerza física y tienden a realizar juegos más bruscos y que se sienten oprimidos cuando se les pide más suavidad porque “hay niñas también”. Algunos niños y principalmente algunas niñas, pueden llegar a la pubertad a los 11 años o antes. Es bueno que ya sepan lo que esto significa aunque sin sobredimensionarlo.

En esta edad los niños ya tienen conciencia clara de lo que está mal, aunque a veces creen que son faltas graves cosas que ni remotamente lo son. Los padres y educadores deben continuar trabajando en la formación de la conciencia y voluntad de los niños, en la generosidad y preocupación por los demás. Además es una excelente edad para interesar a los niños en deportes y actividades que los lleven a utilizar la enorme energía que tienen, siendo además un medio muy bueno para colaborar en la formación de la voluntad y de la capacidad de sacrificio: si deseas ser bueno en los deportes debes entrenar y sacrificarte.

En esta edad suelen presentarse períodos de ambivalencia. Los niños pasan de la mayor obediencia y docilidad a la rebelión absoluta. Está comenzando a autoafirmarse y formarsu propio carácter. La conciencia empieza a construir un sistema de valores más personal. Es muy importante la compañía, la proximidad y el testimonio de los adultos alrededor de los niños. Si no hay coherencia o las palabras no se corresponden con las experiencias, el niño estará confuso y no sabrá cómo reaccionar, o simplemente creerá que todos son así y, por lo tanto, es posible decir una cosa y hacer otra; hacer una cosa un día y al siguiente distinto según me convenga o me “dé la gana”.

Los padres tienen la difícil tarea de encontrar el justo equilibrio entre libertad y autoridad, evitando los excesos de abandono, dejadez, afecto y sobreprotección y autoridad. Los niños a esta edad necesitan que se les marquen límites y se les den pautas, pero también que se les permita responsabilizarse y hacer elecciones. Hay que ir poco a poco. Se puede comenzar permitiéndole escoger qué ropa desea ponerse, las primeras veces puede ser recomendable ofrecerle opciones: el pantalón azul o el marrón; luego, cuando se sienta más seguro y tenga algunos parámetros de estética podemos dejarlo escoger libremente. O tal vez sea el postre, el juego o el lugar de paseo.

Y por otro lado ya es posible darle responsabilidades. Ya desde pequeños (cuatro o cinco años) los niños desean “contentar” a sus mamás con pequeños servicios, que tal vez no hagan tan bien como ellas, pero es bueno dejarlos porque así aprenden a compartir el trabajo. Al alcanzar esta edad ya pueden responsabilizarse por alguna función en casa: alimentar al perro, sacarlo a pasear, sacar la basura, secar los platos, poner la mesa el domingo, etc. Siempre adecuado a su capacidad y habilidad.

No quedan dudas que esta es la etapa en la que más abiertamente hay que comenzar a tratar con ellos los temas relacionados con la sexualidad, la procreación, etc. El momento exacto y más adecuado deben distinguirlo los padres, pues de ellos es la responsabilidad, ya que son los que mejor pueden explicarlo a su hijo. La escuela puede colaborar, pero respetando el papel principal que la familia debe realizar.

Ya desde los 10 años (incluso antes) las niñas comienzan a preocuparse con el tema de “ser mujer”, las relaciones con los varones, llegar a ser madres, la virginidad. Es muy importante que la mamá se haya convertido en su amiga y confidente, que sea ella la que le dé las informaciones, las respuestas y la ayude a formar el corazón y los sentimientos para madurar correctamente. Lamentablemente hoy, pocas mamás se consideran preparadas y creen que deben dejarlo todo en manos del colegio.

A esta edad las niñas pueden comprender perfectamente todo lo relacionado con su sexualidad y sienten curiosidad porque están experimentando los cambios en su cuerpo. Tendrán compañeras o amigas o primas que ya han llegado a la pubertad, algunas que tienen novio o verán las parejas en el colegio y en los lugares de entretención. Hay que hablar con ellas, explicarles todo con un lenguaje a su alcance pero correcto, no creer que “eso ni se le ocurre” y menos aún “ya lo sabe todo”. Nunca será bastante lo que se haga para educar en el verdadero amor, en el valor de la castidad y virginidad como señal de respeto a sí misma y de amor hacia aquella persona con la que se unirá en matrimonio. A las madres y educadoraso formadoras, puede servirles para iniciar el tema, dar una charla a un grupo pequeño sobre los cambios físicos y fisiológicos que se viven en esta etapa y dejar la puerta abierta a responder dudas personales cuando lo necesiten. Siempre hay que superar lo puramente fisiológico o biológico; en toda respuesta, en toda conversación hay que llevar hacia la formación del corazón, de sus afectos y de la valoración y respeto de su cuerpo y corazón.

Objetivos de la educación sexual en esta edad:

  • Promover el desarrollo armónico e integral de la persona como valor en sí mismo, aceptando su propia sexualidad
  • Favorecer el respeto a la dignidad humana del varón y de la mujer, con el reconocimiento de la igualdad de derechos en el orden político, económico y legal, tanto en la familia como en la sociedad.
  • Promover el conocimiento de los procesos físicos, psicológicos, sociales y éticos relacionados con la sexualidad.
  • Conocimiento de los abusos y desviaciones como protección contra los mismos.
  • Ayudar a eliminar temores y angustias relacionadas con el desarrollo y ajuste de lo sexual, preparándolo así a la llegada de la pubertad.
  • Lograr una educación que cree confianza, educación no sólo sexual, sino general, que ayude al niño a inclinar su naturaleza hacia el bien.
  • Promover el sentido de responsabilidad en la realización personal de la propia sexualidad, en sus dimensiones personal y comunitaria.
  • Acompañar al niño en esta etapa para que pueda establecer y mantener el orden de valores y evite la concentración en la esfera sexual, éste es el momento, porque una vez que el niño entra en la pubertad experimentará con mucha fuerza sentimental su sexualidad, y le será más difícil ser objetivo y abrirse a confidencias con los padres.
  • Llevarlo a hacer una opción de vida en la que la pureza y la decisión de vivir su sexualidad adecuada e integralmente vaya siendo hecha por el niño o pre-púber de forma personal y por auto-convicción.
  • Continuar con la formación de valores religiosos, morales y humanos, son la base sobre la cual es posible construir el edificio de una personalidad integrada con su sexualidad de forma natural y sana.

Algunas consideraciones:

  • Los niños deben ir conociendo su sexualidad poco a poco hasta su pleno descubrimiento en la adolescencia.
  • La familia es el principal educador de los niños en la sexualidad, y en ella, los padres.
  • La educación sexual debe insertarse en orden a una completa formación moral de los niños y jóvenes, buscando formar una actitud sana hacia la sexualidad humana, basada en el respeto a la dignidad de la persona, en la virtud de la castidad y en la práctica del auto disciplinado.
  • En la familia, la educación sexual no necesita programarse; debe hablarse de ella en el momento adecuado, siendo la enseñanza ocasional en muchas ocasiones la más eficaz
  • La base de la educación sexual exitosa en la familia es la relación de confianza entre padres e hijos. Si los niños y adolescentes se sienten libres para presentar sus dudas a los adultos y saben que recibirán atención y una respuesta verdadera, siempre acudirán y buscarán en ellos la información necesaria.
  • Una estructura familiar sana es uno de los mejores maestros de sexualidad para los niños y los adolescentes
  • Los educadores deben colaborar con los padres, intentando involucrarlos en los programas que se siguen en la escuela
  • Maestros y padres enseñan más por el testimonio y ejemplo que por las palabras.

Medios que pueden utilizar padres y formadores:

  • En las conversaciones utilizar términos correctos, sin convertirla en una disertación científica.
  • Unir sexualidad y afectividad: el amor entre un hombre y una mujer es el fundamento y razón de la vivencia de la sexualidad en el matrimonio.
  • Tratar al final de la etapa, principalmente con las niñas los temas de la virginidad, la homosexualidad, las relaciones pre-matrimoniales; sin detalle, sino desde el punto de vista de la vivencia del verdadero amor (hay personas que no han aprendido, porque no se les explicó, que la vivencia de la sexualidad verdadera, necesita esperar a la persona con la que unirá su vida para formar una familia, que es verdadero amor el que sabe esperar y respetar al otro y el que no busca satisfacer el propio egoísmo sino darse a los demás, etc. Ideas como estas van calando en la mente y el corazón de los niños y, aunque después se alejen o se dificulte el diálogo, están ahí y saldrán en los momentos adecuados).
  • Es importante reforzar el mensaje sobre la necesidad de vivir el pudor y el cuidado del propio cuerpo y la propia intimidad. En general lo que ven en la publicidad y en los lugares públicos se opone a esto, es importante ir ayudando a los niños a crear su propia opinión y decisión, y no dejarse llevar por el ambiente. Por esto es tan importante ayudar a los niños a formar correctamente su conciencia.

Las preguntas de los niños sobre el sexo

Los niños de hoy son bombardeados con información e imágenes. Temas por los que tus hijos sienten curiosidad tal vez no se te ocurrieron a ti por años y sus interrogantes te caen como un balde de agua fría. Ante todo, calma. Aunque tus hijos te agarren desprevenido, no cortes la comunicación, como padre, eres el mejor recurso a su disposición y es una buena oportunidad para establecer confianza con tu pequeño. Si les dices algo como "eres muy chiquito para saber eso" o "no te puedo hablar de ese asunto", ellos buscarán respuestas en otra parte. La honestidad es la mejor opción. Busca formas de satisfacer sus preguntas de acuerdo a su nivel de madurez. Si te agarra muy de sorpresa, dile que hablarán del tema más adelante para que puedas prepararte, pero cumple tu palabra de tener esa discusión. Por eso vamos a darles algunas respuestas a las preguntas que los niños les hacen a sus padres:

¿Por qué soy distinto a mí hermanita?

A partir de los dos años, y en algunos casos hasta antes, los niños y niñas notarán sus diferencias al buscar conocer sus propios cuerpos. En este caso, lo mejor es decirle que un niño es distinto de una niña y que él no se preocupe porque todos los hombres son distintos de las mujeres. Para un niño pequeño esta respuesta es suficiente.

¿De donde nací yo?

Esta es una pregunta que suelen hacer los niños a partir de los cuatro años de edad. Los niños saben que las frutas vienen del mercado, que las galletas vienen del supermercado, y los juguetes de las tiendas, y por eso quieren saber de dónde han venido. En este caso, limítese a decir que él vino de los papás.

¿Por qué los niños hacen pis de pie y las niñas sentadas?

Es lo mismo que preguntar el por qué los niños cambian el pañal por los calzoncillos y las niñas por las braguitas. No hay mucho qué explicar. Explique el concepto de la diferencia. Que los niños y las niñas son distintos físicamente y que también se difieren en la forma de vestir. Las niñas llevan vestido, y los niños llevan más pantalones, entre otras cosas.

¿Cómo salí de dentro de su barriga?

Dependiendo de la edad que tenga el niño, la respuesta debe ser dada de una forma más o menos clara. Si el niño es muy pequeño, limítese a decir que él salió de la barriga y nada más. Pero si con eso el niño no se siente satisfecho y notas que puede entender porque ya es un poco mayor, dile que él salió por uno de los tres agujeritos que tienen las mujeres. Uno es para salir la caquita, el otro para orinar, y el otro para salir el bebé. Con eso, seguramente, el niño se sentirá satisfecho y no te preguntará nada más. Más importante qué responder a su hijo cuando surjan las preguntas sobre la sexualidad, es la actitud que tendrás al contestarlas. El tono de la voz, la seguridad en las informaciones, el hecho de estar o no tranquilos, todo eso es captado por el niño en forma de información.

¿Cómo se hacen los bebes?

Basta con decirles que los hicieron mamá y papá con mucho amor. Si necesitan saber más, puede comentárseles que los hicieron queriéndose y acariciándose de una manera especial que hacen los adultos, con sus cuerpos muy unidos. Usualmente esta respuesta es suficiente para la edad de entre 5 a 7 años.

¿Cómo ponen la semilla para embarazar el papá a la mamá?(para un niño de 7 años)

En realidad no es una semilla, es una célula sexual y no sólo papá tiene. Mamá tiene una célula sexual femenina y papá la célula sexual masculina, que al unirse, pueden formar a un bebé.

Para unirlas, mamá y papá se quieren de una manera especial, uniendo sus cuerpos en privado, es como en un gran abrazo, y gracias a eso, al unir sus genitales, pueden compartir sus células sexuales.

¿Cómo se usa el condón? (para un niño de 7 años)

El condón funciona como un guante, que si te lo pones en las manos, evitará que una infección pase a tu cuerpo.

Si continúa la duda:

A diferencia del guante, el condón se coloca para cubrir los genitales. Los adultos que se aman siempre se cuidan uno al otro.

¿Cuando sea mayor me casaré contigo?

El niño quiere que su mamá sea exclusivamente de él. Quiere estar siempre a su lado y la llena de besos y abrazos. Es una promesa conmovedora, pero no hay que caer en la trampa y contestarle “sí, eres mi amor, mi maridito”, especialmente si se trata de madres solteras, divorciadas o que mantienen malas relaciones con su marido. El reconocimiento de esta alianza puede confundir al niño, ya que borra los límites de lo que social y culturalmente es aceptado. A la niña le sucede algo parecido con su padre.

Dormir con los padres”

Dormir en la cama de la pareja, en medio de ambos, es algo que todos los niños intentan. Recurren a toda clase de excusas: miedo a la oscuridad, frío, dolor de tripa... Muchos padres hacen la vista gorda o son ellos mismos los que los invitan a compartir su cama. Si esto ocurre, debe ser en ocasiones excepcionales y hacérselo saber al pequeño. Los límites han de quedar claros, no debe convertirse en costumbre.

¿Y por qué yo no tengo papá?

A una madre soltera la respuesta puede parecerle complicada. No se puede dejar de hacer referencia a la presencia de un padre. Negar su existencia o no nombrarlo le puede originar confusiones al niño, se criará sin historia. Cada cual elegirá la explicación que crea más adecuada, pero aunque el padre no viva con ellos, el niño ha de tener la certeza de que su padre existe.

Bibliografía