Sexenio democrático

Historia de España. Revolucion la Gloriosa. Pacto de Ostende. Amadeo de Saboya

  • Enviado por: Roadster
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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Composición: Sexenio democrático

Fuentes

Las fuentes utilizadas para esta composición han sido:

Manifiesto revolucionario de Cádiz: fuente escrita, de origen público y naturaleza política, además su relación con los hechos es directa. En él, se llama a la nación a la desobediencia del gobierno central.

Constitución del 69: fuente escrita, de origen público y naturaleza política, además su relación con los hechos es directa. En ella, se reconocen los derechos y libertades de los españoles. Esta constitución es una constitución progresista.

Fotografía: fuente no escrita, de origen público y naturaleza cómica. Representa la subasta del trono español al mejor postor.

Desarrollo

Este periodo, comienza con la revolución de 1868, la cual fue la causante del destronamiento de la reina Isabel II. Se le llamo “La Gloriosa”. Se debió principalmente a la situación económica, ya que se superpusieron la crisis de la industria textil; la de la construcción ferroviaria; el hundimiento de las bolsas y el desplome de las sociedades y a la bancarrota de la hacienda pública. Esto provoco un descontento general de los grupos dirigentes y sobre todo de los trabajadores, sumida en el paro, el hambre y en el vacío provocado por la no-atención de los políticos. Como el país había cambiando, los progresistas se unieron a los demócratas y a los republicanos, que creían en la posibilidad de crear una república. Además, al pacto de Ostende, según el cual había de desaparecer la reina Isabel II, se unieron los unionistas tras la muerte de O'Donnell. Estas fuerzas políticas, fueron apoyadas por fuerzas sociales, como los grupos financieros e industriales. Este apoyo se debió a la imposibilidad del gobierno isabelino de solventar la crisis económica y dar lugar a un clima adecuado para el desarrollo económico y financiero de España. Incluso algunos sectores de la Oligarquía terrateniente apoyo los inevitables cambios para poder garantizar el orden social. Además, el recuerdo de la matanza de San Gil, hizo que el ejército apoyase también los cambios.

El programa revolucionario, incluía el sufragio universal, la supresión de las quintas y la abolición de los consumos y su sustitución por contribución directa. Pero podemos decir que esta revolución, no fue una revolución social, sino uno más de los pronunciamientos militares de la época. Este golpe estuvo encabezado por Serrano, Prim, Topete y Ros de Olano. El apoyo popular vino cuando los partidos organizaron Juntas locales y provinciales, entregaron armas a la población y organizaron a los Voluntarios de la Libertad. El 17 de septiembre de 1868, Topete, se sublevo al grito de “¡Viva España con honra!” y todos los cuarteles se fueron sublevando, hasta que el día 28 en Alcolea Serrano derrotó a los ejércitos gubernamentales. El día 29, la reina abandonaba el país.

Las primeras medidas del gobierno provisional que se constituyó el 8 de octubre, presidido por Serrano, con Prim en el ministerio de guerra y Sagasta en gobernación, consistieron en pedir la disolución de las Juntas Locales, la reclamación de las armas a los voluntarios de la libertad y exigir a los gobernadores civiles que fueran firmes contra los “enemigos de la libertad”. Se dictaron instrucciones para designar nuevos ayuntamientos y diputaciones que sustituyeran los poderes revolucionarios y aseguraran el control político. En enero, se convocaron elecciones a Cortes por sufragio universal de los varones mayores de 25 años.

En 1869, se desarrollo una campaña electoral en la que se discutían entre monarquía o república. Los unionistas y progresistas, que dominaban en el gobierno, querían una monarquía; pero los demócratas, indecisos, se separaron de unionistas y progresistas. Tras estos, se produjeron unas elecciones limpias y la campaña tuvo plena libertad de opinión y prensa. Se pasó de 400.000 votantes a casi 4 millones, pero como la mayoría de estos eran analfabetos, se guiaron por las preferencias de las autoridades locales. Triunfaron los monárquicos.

Serrano fue elegido “Jefe del poder ejecutivo” y Nicolás María Rivero como presidente de Cortes. Con ellos, se elaboró una nueva Constitución, aprobada en junio de 1869. esta consta de 112 artículos en 11 títulos y es la primera constitución democrática española. Sus características son la proclamación de la soberanía nacional (los demócratas preferían popular); la Monarquía como forma de estado, no atribuyendo poderes legislativos al rey y ejercer el ejecutivo a través de sus ministros; la división radical de poderes: el legislativo está en las dos cámaras, el ejecutivo corresponde a los ministros y el judicial a un cuerpo de jueces que acceden a su puesto mediante una carrera judicial; una exhaustiva declaración derechos, que no podrían ser recortados por leyes posteriores; el sufragio universal de los varones mayores de 25 años; la regulación de los ayuntamientos y diputaciones mediante sufragio para concejales y estos elegían a los alcaldes, la publicidad de sus deliberaciones y la votación pública de sus presupuestos; libertad de cultos, pero comprometiéndose a preservar a los católicos además, se regulaban las colonias de ultramar.

Como la constitución reconocía la monarquía como forma de estado, Prim comenzó la búsqueda de un rey. Se intentaba encontrar un rey diferente a la caso de Borbón y que además del respaldo de las Cortes, tuviese el apoyo internacional. Por ello, el elegido fue Amadeo de Saboya, quien presionado por su familia aceptó la corona. El 16 de diciembre de 1870 se produjo la votación, que dio 191 votos a favor y 91 en contra. Amadeo desembarcó en España el 30 de diciembre de 1870.

El reinado de Amadeo de Saboya fue un autentico fracaso, debido al carácter tímido y poco simpático del rey, que no supo ganarse al pueblo. La ausencia de Prim fue otra de las causas del fracaso del reinado. Pero la razón fundamental fue que nadie creía que la casa de Saboya fuese la solución para la situación del país. Así contra el rey estaban la aristocracia y los terratenientes, que creía que la monarquía acabaría con el sistema oligárquico; los sectores industriales, que estaban convencidos de que el librecambismo iba a acabar con el débil sector fabril; el clero, tanto por parte de las jerarquías, que no podían tolerar que la casa de Saboya estuviese en España (Víctor Manuel tenía al Papa sitiado en el Vaticano) y por parte del bajo clero, que apoyaba a los carlistas; los carlistas que se hicieron mas fuertes con la caída de Isabel II y la oposición total de los republicanos, pero sus divisiones internas hacían que fuesen débiles.

Por ello, los dos años de reinado de Amadeo de Saboya, estuvieron en una total inestabilidad política, con muchos problemas no resueltos y un desconcierto creciente, que hizo que el 11 de febrero de 1973 Amadeo I firmase el decreto por el cual abdicaba de la corona, al tiempo que rechazaba la propuesta de un golpe militar de algunos generales

Con la abdicación de Amadeo I, se inicia un nuevo periodo conocido como la 1ª República española, declara la misma noche del abandono del país de Amadeo I. La declaración se hizo contraviniendo la constitución, ya que las cortes no podían declarar una república, pero no había otra alternativa. En las condiciones en las que se encontraban, los diputados en su mayoría radicales, votaron a favor de la opción republicana, nombrando Jefe del poder ejecutivo a Don Estanislao Figueras, quien nombro un gobierno republicano con Pi y Margall como ministro de Gobernación y unos cuantos radicales.

Pero la república, llegó en una situación caótica, ya que a la quiebra del estado se unió la lentitud de la recuperación y sobre todo, la situación del sector agrario. En cuanto a la sociedad, los apoyos a la república eran escasos, ya que por ejemplo, para la burguesía intelectual, la república debería traer democracia, derechos individuales y avance económico; para los campesinos y trabajadores urbanos, debía traer reformas sociales como el reparto de la tierra, la reducción de la jornada laboral, unos mejores salarios y la eliminación de las quintas y de los consumos, o sea, un cambio drástico de la sociedad.

Por dos veces, el partido radical intento un golpe de estado para derrocar al régimen. El fracaso del primero que fue a los quince días de la proclamación de la república, hizo que los radicales abandonaran el gobierno. El segundo, se produjo a finales de abril, cuando se habían convocado cortes y se habían disuelto las cámaras. El gobierno detuvo a tiempo la conspiración radical y de sectores del ejército.

Tras proclamar la república como forma de estado, las cortes redactaron y debatieron la constitución; pero esta no llegó a entrar en vigor porque el país entró en un proceso revolucionario que hundió definitivamente la república. El 7 de julio se produjo una huelga general proclamada en Alcoy, que se extendió rápidamente por el sur español.

Se proclamaron cantones y se formaron juntas revolucionarias. En esta situación, incapaz de organizar el estado y no pudiendo controlar el poder, Pi y Margall presentó su dimisión el 18 de julio, siendo elegido Nicolás Salmerón nuevo presidente. Nicolás Salmerón, intento reestablecer el orden, para lo cual debía dar plenos poderes al ejército. Generales conservadores fueron sofocando las sublevaciones y solo Cartagena resistió hasta Enero. Salmerón reestableció la pena de muerte pero cuando se le pidió que firmase 2 penas de muerte, prefirió dimitir el 5 de septiembre.

Castelar fue nombrado nuevo presidente e intentó reforzar la autoridad del estado; para ello, obtuvo poderes extraordinarios de las cortes, que fueron disueltas hasta enero, restableció las quintas y las ordenanzas militares, suspendió derechos constitucionales, ordeno alistar a 80000 hombre y restableció el arma de artillería. Con el apoyo de los grupos financieros, consiguió recaudar una contribución forzosa y obtener créditos más baratos con lo que reunió 500 millones y financiar las campañas militares. Pero el 2 de enero de 1874,el gobierno fue muy criticado y derrotado en la moción de confianza. Cuando se estaba votando un nuevo gobierno, el presidente de la cámara anunció que unidades militares habían ocupado puntos clave de la capital9, poco después, Pavía entraba con tropas en el congreso, lo disolvía y anunció un gobierno de emergencia con Serrano como Jefe. Como el régimen autoritario de Serrano era una dictadura militar de transición, podemos decir que este fue el fin de la I República.

La república había sido un fracaso por que no tenía apoyos como régimen, ya que los sectores republicanos tenían una concepción diferentes de la república. De hecho, no había tradición republicana en España y los planteamientos radicales, revolucionarios e intransigentes de los campesinos, los dirigentes de la AIT y los federalistas acabaron por atemorizar a los grupos burgueses, únicos que podrían haber consolidado la república.

Es significativo que las escasas reformas introducidas en la república fueron anuladas más tarde casi todas ellas. Y cuando en julio y agosto se pretendió discutir en las Cortes una serie de medidas de reforma agraria, de regulación laboral y reducción de jornada de trabajo, la insurrección cantonal y el rechazo de los sectores propietarios impidieron que el debate prosperara.