Semidioses y héroes

Mitología griega. Hércules. Apolo. Erudito. Teseo. Ulises. Mitos. Leyendas

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Semidioses y Héroes de La Mitología Griega

En aquella época la tierra pasaba por unos malos momentos, toda clase de peligros la asolaban. Para ayudar a los humanos, los dioses enviaban al Tierra Héroes, de los cuales, la mayoría eran Semidioses.

Un semidiós era un hijo de un humano y un dios. Dotado de gran cantidad de virtudes, estos héroes podían tener una gran consideración por la gente o ser simplemente los héroes locales.

Hércules (Heracles)

Sin duda, el más famoso de los héroes y el más importante en todo el mundo conocido, Hércules es hijo de Alcmena y Zeus (que la sedujo disfrazado de su marido), criado por Alcmena y Anfitrión, su marido. Hércules tenía un hermanastro gemelo hijo de Anfitrión llamado Ificles.

La primera proeza de Hércules fue cuando la diosa Hera, celosa por lo que había hecho Zeus, quiso destruir a los niños y envió a dos serpientes, mientras Ificles se hechó a llorar, Hércules mató a las dos serpientes con las manos.

Semidioses y héroes

Hércules y Anteo

De joven, Hércules, dio muerte al león de Citerón, un animal feroz que asolaba los rebaños y al que ningún cazador lo podía matar. Por esa misma época andaba deambulando por un camino, y de pronto vio que se dividía en dos. Uno era ancho y bueno pero a lo lejos se estrechaba, en su entrada vio a una hermosa mujer que vestía llamativamente. El otro camino al comienzo era estrecho y tenía espinas, pero más allá se volvía amplio y bordeado de flores, en su entrada había una dulce y tímida mujer que llevaba una prenda simple y elegante.

  • ¿Quiénes sois vosotras? -preguntó Hércules.

  • Ven conmigo, -dijo la primera- te haré feliz, mi nombre es Kakia- el mal.

  • Sígueme, -dijo la segunda- te ganarás el aprecio, el respeto y el amor de los hombres me llamo Aretí- la virtud.

Hércules se lo pensó y fue con Aretí.

En los años siguientes la fama de Hércules se extendió por todos los confines del mundo. Creonte, el rey de Tebas, casó a Hércules con su hija Mégara, para honrar su valentía. Otra vez la celosa Hera intentó hacer daño a Hércules, y envió a Trela, la locura. En un ataque de locura, Hércules mató a todos los hijos que había tenido con Mégara. Cuando volvió a estar cuerdo, quiso suicidarse.

En su lugar, decidió pedir consejo al oráculo de Delfos. El augurio decía que debía ponerse al servicio de su primo el rey Euristeo, cual le profesaba enorme rencor y le mandó realizar los doce duros trabajos que le otorgarían la inmortalidad.

Estos trabajos fueron:

  • Matar al león de Nemea

  • Matar a la hidra de Lerma

  • Capturar a la cierva de Cerinia

  • Capturar al jabalí de Erimanto

  • La limpieza de los establos de Augías

  • Matar a las Aves del lago Estínfalo

  • Capturar al toro de Creta

  • Matar a las yeguas de Diomedes

  • Robar el cinturón de Hipólita

  • Mata a y captura a las vacas de Gerión.

  • Apoderarse de la manzanas del jardín de las Espérides

  • Sacar al Can Cerbero del Mundo Subterráneo

  • Otro de los trabajos de Hércules fue, por ejemplo, el de liberar a Alcestes de la muerte. Apolo había ofendido a Zeus y este como castigo le ordenó servir a un mortal durante nueve años. Al ser Admeto un buen amo, Apolo le regaló el destino de que legada la hora de su muerte, si encontraba a alguien que quisiese, ese alguien moriría por él. Llegado el día de su muerte, sólo su mujer Alcestes se atrevió a morir por él, pero a cambio no debía volver a casarse.

    Andaba por aquel entonces Hércules por allí y Admeto le hospedó sin decirle nada de la muerte de su esposa. Este se emborrachó y empezó a cantar y a beber alegremente, hasta que un sirviente le llamó la atención y le dijo que la señora acababa de ser llevada a enterrar. Arrepentido, Hércules se fue en su busca. Al día siguiente, trajo Hércules a una mujer con velo y se la ofreció a Admeto, pero éste no la aceptó. Entonces le levantó el velo y vio que era su esposa y Admeto se alegró mucho.

    La muerte de este héroe vino cuando, casado con Deyanira, en uno de sus viajes debían cruzar el río Eveno, donde el centauro Neso se ganaba la vida pasando los viajeros de una orilla a otra. Neso cruzó primero a Hércules, y luego volvió por Deyanira, fue entonces cuando el centauro intentó violarla. El héroe al oír sus gritos de socorro lanzó una flecha que atravesó el corazón a Neso. Este le dijo a Deyanira que podía mantener a su esposo siempre a su lado si preparaba una poción mágica con la sangre que manaba de su herida.

    Después de la victoria del héroe sobre el rey Eurito y de ocupar sus tierras de Ecalia, quiso agradecer a su padre Zeus, y erigir un altar en su honor para ofrecerle un sacrificio. Pidió que le trajeran una túnica nueva y limpia y Deyanira, temerosa de que la olvidara con Yole, la hija de Eurito; derramó la sangre del centauro en la túnica. Al ponérsela, a Hércules empezó a abrasarle la piel y no pudo sacársela. Al darse cuenta del engaño Deyanira se suicidó. Hércules, después de dejar a su hijo Hilo al cuidado de Yole, pidió que lo quemaran en una pira y, libre de su cuerpo terrenal subió al Olimpo donde se casó con la diosa Hebe, la diosa de la juventud eterna.

    Teseo

    Su padre fue Egeo, rey de Atenas y su madre Etra, hija de Piteo, rey de Trecén. Aunque se dice que su padre era Poseidón. Dice la leyenda que, después de varios matrimonios sin hijos, fue a consultar el oráculo de Delfos, pero no entendió el augurio, así que marchó a Trecén, esperando que Piteo lo entendiera. En efecto lo entendió y quiso que fuera su hija la que diera a luz a ese niño tan deseado. Después de un gran festín, pasó la noche con Etra. A la mañana siguiente, Egeo, le dejó sus sandalias y su espada bajo una gran roca y le dijo a Etra que cuando el joven fuera lo suficiente fuerte como para levantarla que se las pusiera y que fuera a Atenas.

    A los dieciséis años conoció la verdad de su nacimiento y, tras levantar la roca recogió los objetos y se dirigió a Atenas. Tubo que enfrentarse a duros peligros ya que los Palatides (sus primos) anhelaban el trono.

    Años más tarde Teseo se ofreció como uno de los siete jóvenes que servían de alimento al Minotauro del laberinto de Creta. Le dijo a su padre que si salía victorioso que el barco llevaría velas blancas, pero si perecía que serían negras.

    La hija de Minos, Ariadna, rey de Creta se enamoró de Teseo y le ayudó dándole un ovillo de hilo que Teseo ató al principio del laberinto. Tras matar al Minotauro lo utilizó para salir.

    A la vuelta había tal fiesta en el barco que olvidaron cambiar las velas negras por las blancas, y la creer que su hijo estaba muerto Egeo se suicidó y se tiró al mar.

    Teseo fue un buen rey que convirtió a su ciudad en la capital del estado.

    Ulises

    Ulises, atado al mástil del barco para no ir tras las sirenas.

    Hijo de Laertes, rey de Ítaca y de Anticlea. Aunque algunas leyendas dicen que es hijo de Sísifo.

    Ulises se casó con Penélope y tuvieron un hijo, Telemáco.

    Cuando Paris raptó a Helena y comenzó la guerra de Troya, Ulises partió para esa ciudad al mando de doce naves. Durante el asedio fue protagonista de la búsqueda de Aquiles. Dirigió a los griegos encerrados en el caballo de madera y fue el primero en salir al exterior.

    El caballo de Troya

    Al término de la guerra intentó regresar inmediatamente a Ítaca, pero distintas adversidades le hicieron vagar durante diez años sin conseguirlo. Estuvo en el país de los Iotófagos, en el de los cíclopes, conde se enfrentó a Polifemo, en la morada del dios de los vientos Eolo, en la tierra de los Iestrigones y en la isla de Circe, con quien tubo un hijo, Telégono. Llegó a los dominios de Calipso y en una balsa arribó al país de los Feacios. Allí se dio a conocer y narró al rey Acinoo y a la reina Arete todas sus desventuras. Éstos le proporcionaron una nave con la que por fin regresó a Ítaca.

    Excepto su perro Argos nadie le reconoció en su patria. Donde se encontró con numerosos pretendientes que asediaban a Penélope, pues, al creer que Ulises estaba muerto, con quien ella se casase sería el nuevo rey de Ítaca. Penélope creía que Ulises todavía estaba vivo, así que dijo que decidiría el pretendiente cuando acabara un tapiz, pero ella lo deshacía cada noche. Los pretendientes cansados de esperar descubrieron la trampa y obligaron a Penélope a decidirse.

    Ella propuso un juego, quien lograse utilizar el arco de Ulises y acertar en una diana pasando por el ojo de diez hachas con una flecha sería el nuevo rey. Sólo Ulises lo consiguió, y así Penélope descubrió quién era.

    Semidioses y Héroes de la Mitología Griega

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