Seguridad en el transporte de productos químicos

Toxicología. Manipulación y almacenamiento. Sustancias explosivas, oxidantes e inflamables. Transporte de mercancías peligrosas. Seguridad en el trabajo

  • Enviado por: El Médico
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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SEGURIDAD EN LA MANIPULACION •

Y EL ALMACENAMIENTO DE

PRODUCTOS QUIMICOS

SEGURIDAD EN LA MANIPULACION Y EL ALMACENAMIENTO

A. E. Quinn*

Antes de la recepción de una sustancia peligrosa para su almacenamiento,debe ofrecerse información a todos los usuariosrespecto a su correcta manipulación. La planificación y el mantenimiento de las áreas destinadas al efecto son necesarios paraevitar las pérdidas de material, los accidentes y los desastres. La prestación de unos servicios de conservación adecuados es esencial, y debe prestarse especial atención a las sustancias incompatibles,

la ubicación conveniente de los productos y las condiciones climáticas.

Debe disponerse de instrucciones por escrito de las prácticas de almacenamiento oportunas, así como de fichas técnicas de seguridad (FTS) en las áreas donde se llevan a cabo estas tareas.

La ubicación correspondiente a los distintos tipos de producto químico debe ilustrarse en un plano del almacén y en un registro químico. En éste figurarán la máxima cantidad permitida de todos los productos químicos en general y por clases. La totalidad de las sustancias debe recibirse en una sede central para su distribución a las distintas salas, depósitos y laboratorios.

Asimismo, el área de recepción central resulta útil en el seguimiento de las sustancias que pueden acabar entrando en el sistema de evacuación de desechos. Un inventario de las sustancias ubicadas en las salas de almacén y los depósitos facilitará la estimación de la cantidad y la naturaleza de las destinadas a la evacuación en el futuro.

Los productos químicos almacenados serán examinados periódicamente, al menos una vez al año. Aquellos cuya vida útil en depósito haya expirado, estén deteriorados o se encuentren en recipientes con fugas deberán ser evacuados en condiciones de seguridad. Se utilizará un sistema FIFO (“primero en entrar, primero en salir”) de gestión de existencias.

El almacenamiento de sustancias peligrosas debe ser supervisado por una persona competente y capacitada. Todos los trabajadores que deban acceder a las áreas de depósito recibirán una formación completa sobre las prácticas de trabajo seguras pertinentes, y un directivo encargado de la seguridad se ocupará de efectuar una inspección periódica de dichas áreas. Debe situarse una alarma de incendios en el interior o en las proximidades de las instalaciones de almacenamiento. Se recomienda evitar que un trabajador desarrolle su actividad sólo en las áreas donde se conserven sustancias tóxicas. Estas áreas deben ubicarse lejos de las zonas de producción, de los edificios ocupados por personas y de otras áreas de almacenamiento. Además, no deben situarse cerca de fuentes de ignición fijas.

ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO 61.11 SEGURIDAD EN LA MANIPULACION Y EL ALMACENAMIENTO 61.11

PRODUCTOS QUIMICOS

61. UTILIZACION, ALMACENAMIENTO

Y TRANSPORTE DE

PRODUCTOS QUIMICOS

* Adaptado de la 3ª edición, Enciclopedia de la salud y la seguridad en el trabajo.

Requisitos en materia de etiquetado y reetiquetado

La etiqueta es un elemento esencial par la organización de los

productos químicos almacenados. Los depósitos y los envases

deben identificarse mediante signos que indiquen el nombre del

producto en cuestión. No deben aceptarse envases o botellas de

gas comprimido que no presenten las etiquetas identificativas

siguientes:

• identificación del contenido;

• descripción del riesgo principal (p. ej., líquido inflamable);

• precauciones para minimizar los riesgos y evitar accidentes;

• procedimientos correctos de primeros auxilios;

• procedimientos correctos para la limpieza de vertidos,

• instrucciones especiales para el personal médico en caso de

accidente.

En la etiqueta podrán figurar asimismo mensajes de precauciónpara un almacenamiento correcto, como “Mantener en ugar fresco” o “Mantener el envase en lugar seco”. Cuando ciertos productos peligrosos se entregan en cisternas, barriles o sacos y vuelven a ser embalados en el lugar de trabajo, los nuevos envases deben ser reetiquetados, de manera que el usuario pueda identificar la sustancia química y reconocer de inmediato sus riesgos.

Sustancias explosivas

Se incluyen en esta categoría todas las sustancias químicas,productos pirotécnicos y cerillas que son explosivos, así como otras sustancias como las sales metálicas sensibles que por sí mismas, en ciertas mezclas o sometidas a determinadas condiciones de temperatura, choque, fricción o acción química, pueden transformarse y experimentar una reacción explosiva. En el caso de los explosivos, la mayoría de los países han adoptado normativas estrictas en lo que se refiere a los requisitos de almacenamiento seguro y las precauciones que deben tomarse con el fin de evitar el robo para su utilización en actividades criminales.

Los lugares de almacenamiento deben situarse alejados de otros edificios y estructuras, de forma que puedan minimizarse los daños en caso de explosión. Los fabricantes de este tipo de sustancias elaboran instrucciones respecto al modo de almacenamiento más adecuado. Las áreas designadas al efecto deben dotarse de una estructura sólida y mantenerse bien cerradas

cuando no son utilizadas. Los almacenes no deben situarse cerca de un edificio que contenga petróleo, aceite, material de desecho combustible o sustancias inflamables, o en el que se mantengan fuegos o llamas desnudas.

Los almacenes deben estar bien ventilados y libres de humedad. Debe utilizarse la iluminación natural, lámparas eléctricas portátiles o luces situadas fuera del área de almacenamiento.

Los suelos han de construirse de madera o de otros materiales que no generen chispas. Debe evitarse la presencia de hierba seca, basura u otros materiales susceptibles de arder en la zona que rodea al lugar de almacenamiento. La pólvora y otras sustancias explosivas deben conservarse en salas separadas, en las que no se dispondrá de detonadores, herramientas u otros materiales afines. Se emplearán instrumentos no ferrosos para abrir los recipientes de explosivos.

Sustancias oxidantes

Este tipo de sustancias constituyen fuentes de oxígeno y, por tanto, son capaces de facilitar la combustión e intensificar la violencia de un incendio. Algunas generan oxígeno a la temperatura ambiente del almacén en el que se conserven, pero otras requieren la aplicación de calor. Si los envases de los materiales oxidantes se han deteriorado, su contenido puede mezclarse con otras sustancias combustibles y provocar una ignición. Este riesgo

puede evitarse mediante el depósito de estos materiales en zonas

de almacenamiento aisladas. No obstante, puede que esta práctica

no siempre sea viable, como, por ejemplo, en el caso de los

almacenes portuarios de mercancías en tránsito.

Es peligroso almacenar sustancias oxidantes potentes cerca de

líquidos, aunque su punto de inflamación sea bajo, o de materiales

inflamables, aunque lo sean sólo ligeramente. Resulta más

seguro mantener todas las sustancias inflamables lejos del lugar

en el que se conservan los oxidantes. El área de almacenamiento

debe ser fresca, estar bien ventilada y tener una estructura

ignífuga.

Sustancias inflamables

Se considera que un gas es inflamable cuando prende en

presencia de aire u oxígeno. El hidrógeno, el propano, el butano,

el etileno, el acetileno, el ácido sulfhídrico y el gas de carbón se

encuentran entre los gases inflamables más comunes. Algunos

como el cianuro de hidrógeno y el cianógeno son inflamables y

tóxicos. Los materiales inflamables deben conservarse en lugares

suficientemente frescos para evitar igniciones accidentales si los

vapores se mezclan con el aire.

Los vapores de disolventes inflamables puede ser más pesados

que el aire y moverse a ras de suelo hasta una fuente de ignición

distante. Se han observado casos en los que los vapores inflamables

generados por sustancias químicas derramadas han descendido

por escaleras y huecos de ascensores y han prendido en

pisos inferiores. Por tanto, es esencial la prohibición de fumar y

de generar llamas desnudas en los lugares en que se manipulan o

almacenan dichos disolventes.

Los bidones de seguridad portátiles aprobados constituyen los

recipientes más seguros para almacenar sustancias inflamables.

Los volúmenes de líquidos inflamables superiores a 1 litro deben

depositarse en envases de metal. Habitualmente, se utilizan

bidones de doscientos litros para transportar estas sustancias,

pero estos recipientes no están concebidos para su almacenamiento

a largo plazo. El tapón debe retirarse con cuidado y ser

sustituido por una válvula de alivio de presión aprobada que

evite el aumento de la presión interna debido al calor, el fuego o

la exposición a la luz solar. Al transferir sustancias inflamables

desde un equipo metálico, los trabajadores deben utilizar un

sistema de traslado cerrado o disponer de una ventilación aspirante

adecuada.

El área de almacenamiento debe situarse alejada de toda

fuente de calor o de riesgo de incendio. Las sustancias altamente

inflamables deben conservarse separadas de agentes oxidantes

potentes y de materiales susceptibles de combustión espontánea.

Cuando se almacenen líquidos de volatilidad elevada, deben

instalarse aparatos y dispositivos eléctricos de iluminación de

fabricación antideflagrante certificada y no se permitirá la generación

de llamas desnudas en el lugar de almacenamiento o

cerca de éste. Se dispondrá además de extintores de incendios y

materiales inertes absorbentes como arena y tierra seca para su

utilización en situaciones de emergencia.

Las paredes, los techos y los suelos de las salas de almacenamiento

se construirán con materiales con una resistencia al

fuego mínima de dos horas. Se utilizarán puertas cortafuegos

de cierre automático. Las instalaciones de dichas salas dispondrán

de toma a tierra eléctrica y serán inspeccionadas

PRODUCTOS QUIMICOS

61.12 SEGURIDAD EN LA MANIPULACION Y EL ALMACENAMIENTO ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO

periódicamente, o se equiparán con dispositivos automáticos de

detección de humo o fuego. Las válvulas de control en los recipientes

de almacenamiento que contengan líquidos inflamables

se etiquetarán claramente y las tuberías se pintarán con colores

de seguridad distintivos para indicar el tipo de líquido y la dirección

del flujo. Los depósitos que contengan sustancias inflamables

deben situarse sobre el suelo, en pendiente y alejados de los

principales edificios e instalaciones del centro de producción. Si

se colocan al nivel del suelo, puede obtenerse protección contra

la propagación del fuego mediante el mantenimiento de distancias

de separación adecuadas y la disposición de diques. Preferiblemente,

la capacidad de éstos debe superar en 1,5 veces la del

depósito de almacenamiento, debido a la probabilidad de que el

líquido inflamable se derrame al calentarse. Estos depósitos

deben dotarse de dispositivos de ventilación y placas cortafuegos.

Debe disponerse asimismo de extintores de incendios, ya

sean automáticos o manuales. No debe permitirse fumar.

Sustancias tóxicas

Las sustancias químicas tóxicas deben conservarse en áreas

frescas y bien ventiladas lejos de fuentes de calor, ácidos,

humedad y sustancias oxidantes. Los compuestos volátiles deben

almacenarse en refrigeradores que no generen chispas (-20 ºC)

para evitar la evaporación. Puesto que los envases pueden sufrir

fugas, las salas de almacenamiento deben equiparse con

campanas de evacuación de humos u otros dispositivos de ventilación

local equivalentes. Los envases abiertos deben cerrarse con

cinta u otro elemento obturador antes de su recolocación en la

sala de almacenamiento. Las sustancias que pueden reaccionar

químicamente entre sí deben mantenerse en ubicaciones

separadas.

Sustancias corrosivas

Se trata de ácidos, álcalis y otras sustancias que pueden provocar

quemaduras o irritación de la piel, las membranas mucosas o los

ojos, o que deterioran la mayoría de los materiales. Son ejemplos

típicos el ácido fluorhídrico, el ácido clorhídrico, el ácido sulfúrico,

el ácido nítrico, el ácido fórmico y el ácido perclórico. Estos

materiales pueden dañar sus recipientes y propagarse en la

atmósfera del área de almacenamiento; algunos son volátiles y

otros reaccionan violentamente con la humedad, la materia orgánica

u otras sustancias químicas. Los vapores de ácido pueden

corroer los materiales estructurales y los equipos y ejercer una

acción tóxica sobre el personal. Este tipo de sustancias deben

mantenerse a baja temperatura, pero muy por encima de su

punto de congelación, ya que un compuesto como el ácido

acético puede congelarse a una temperatura relativamente alta,

romper su envase y propagarse cuando la temperatura vuelva a

superar dicho punto.

Asimismo, algunas sustancias corrosivas pueden tener otras

propiedades peligrosas; por ejemplo, el ácido perclórico, además

de ser sumamente corrosivo, constituye un potente agente

oxidante capaz de causar incendios y explosiones. El Aqua regia

presenta tres características peligrosas: a) combina las propiedades

corrosivas de sus dos componentes, el ácido clorhídrico y

el ácido nítrico; b) es un agente oxidante muy potente, y c) una

aplicación limitada de calor basta para dar lugar a la formación

de cianuro de cloro, un gas de gran toxicidad.

Las áreas de almacenamiento destinadas a las sustancias

corrosivas deben aislarse del resto del centro de producción o de

otros depósitos de mercancías mediante la disposición de

paredes y suelos impermeables, previendo además la evacuación

de derrames en condiciones de seguridad. Los suelos deben

realizarse de bloques de hormigón que no haya sido tratado

para reducir su solubilidad, o de otro material resistente. Dichas

áreas deben contar con una ventilación adecuada. No se utilizará

una misma área para el almacenamiento simultáneo de

compuestos de ácido nítrico y compuestos de ácido sulfúrico. En

ocasiones, es necesario depositar líquidos corrosivos y tóxicos en

envases especiales; por ejemplo, el ácido fluorhídrico debe

conservarse en botellas de plomo, gutapercha o de ozokerita refinada.

Puesto que este ácido interactúa con el cristal, no debe

almacenarse cerca de bombonas de este material o de barro que

contengan otros ácidos.

Las bombonas que contengan ácidos corrosivos deben envasarse

con diatomita (tierra de infusorios) u otro material inorgánico

aislante eficaz. Los equipos de primeros auxilios necesarios,

como las duchas de emergencia o las botellas de colirio, deben

situarse en el lugar de almacenamiento o muy cerca de éste.

Productos químicos que reaccionan con el agua

Algunos productos químicos, como los metales de sodio y de

potasio, reaccionan con el agua, generando calor y gases inflamables

o explosivos. Algunos catalizadores de polimerización, como

los compuestos alquílicos de aluminio, reaccionan violentamente

y prenden en contacto con el agua. Las instalaciones para la

conservación de este tipo de productos no deben presentar dicho

elemento en el área de almacenamiento. Deben emplearse

sistemas de pulverización automáticos sin agua.

Legislación

En numerosos países se ha desarrollado legislación detallada con

el fin de regular el modo de almacenar diversas sustancias peligrosas;

en estas leyes se abordan las especificaciones siguientes:

• tipo de edificio, localización, cantidades máximas de las

diversas sustancias que pueden almacenarse en un lugar

determinado;

• tipo de ventilación exigido;

• precauciones que deben adoptarse contra incendios, explosiones

y emisión de sustancias peligrosas;

• tipo de iluminación (p. ej., equipos eléctricos y dispositivos de

iluminación ininflamables cuando se almacenen materiales

explosivos o inflamables)

• número y ubicación de salidas de incendios;

• medidas de seguridad para evitar el acceso de personas no

autorizadas y los robos;

• etiquetado y marcado de los recipientes de almacenamiento y

los conductos,

• notas de advertencia a los trabajadores relativas a las precauciones

que deben adoptarse.

En muchos países, se carece de una única autoridad central

que se encargue de la supervisión de las precauciones de seguridad

para el almacenamiento de sustancias peligrosas, y son

varias independientes las que ejercen su función. Son ejemplos

de estas autoridades específicas los órganos de inspección de

minas y fábricas, las autoridades portuarias, las autoridades en

materia de transporte, la policía, los servicios contra incendios,

los consejos nacionales y la administración local, que se ocupan,

en cada caso, de una gama limitada de sustancias peligrosas de

conformidad con diversas competencias legislativas. Habitualmente,

es necesario obtener una licencia o un permiso de una de

estas autoridades para almacenar ciertos tipos de sustancias peligrosas,

como el petróleo, explosivos, celulosa y disoluciones de

celulosa. En los procedimientos de concesión de licencia se exige

que las instalaciones de almacenamiento cumplan con determinadas

normas de seguridad.

ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO 61.13 SEGURIDAD EN LA MANIPULACION Y EL ALMACENAMIENTO 61.13

PRODUCTOS QUIMICOS

61. UTILIZACION, ALMACENAMIENTO

Y TRANSPORTE DE

PRODUCTOS QUIMICOS

http://www.mtas.es/insht/EncOIT/pdf/tomo2/61.pdf

UTILIZACION, ALMACENAMIENTO

Y TRANSPORTE DE

PRODUCTOS QUIMICOS Directoras del capítulo

Riesgos para los productos químicos


 

El sistema de etiquetado de la NFPA presenta 4 tipos de riesgos para los productos químicos: Salud, Inflamabilidad, Reactividad y Específico. Estos son representados en un rombo con 4 cuadros que utiliza un código de números y colores.

Los tres primeros riesgos están divididos del cero(0) al cuatro (4).


 

a. Riesgos para la salud (cuadrante azul)

0 Riesgo mínimo

No hay riesgo para la salud.

1 Riesgo leve  

Posible irritación o lesión menor reversible.

2 Riesgo moderado

 Puede ocurrir lesión menor o temporal.

3 Riesgo alto

 Probable lesión mayor a menor en donde se tome una acción rápida.

4 Riesgo extremo 

 Una exposición simple o repentina que puede causar daño o la muerte. 


 

b. Riesgo de Inflamabilidad (cuadrante rojo)

0 Riesgo mínimo

Materiales estables en condiciones normales.

1 Riesgo leve  

Materiales con un punto de inflamabilidad de 93.4 grados centígrados o superior.

2 Riesgo moderado

Materiales con punto de inflamabilidad superior a 37.8.

3 Riesgo alto 

Punto de inflamabilidad de inferior a 22.8 ebullición mayor a 37.8 grados centígrados.

4 Riesgo extremo

Punto de inflamabilidad menor a 22.8 grados centígrados y punto de ebullición menor a 37.8 grados centígrados. 


 

c. Reactividad (cuadrante amarillo)

0 Riesgo mínimo  

Normalmente estables, no reaccionan con el agua

1 Riesgo leve 

Normalmente estables, pero a elevadas presiones y temperaturas son inestables. Pueden reaccionar con el agua con escape de energía pero no violentamente. 

2 Riesgo moderado 

Normalmente inestables, experimenta con facilidad cambio químico violento. Pueden reaccionar con el agua.

3 Riesgo alto 

Son capaces de detonar por sí mismos, pero  requieren fuente iniciadora, algunos reaccionan violentamente con el agua.

4 Riesgo extremo 

Fácilmente capaces de detonar o sufrir descomposición a temperatura y presiones normales.


 

d. Riesgo específico (cuadrante blanco)

Este riesgo se relaciona con algún peligro particular de las sustancias y se representa por las siguientes abreviaciones: 
 
 

OXY

OXIDANTE

ACID

Acido

ALC

Alcali

CORR

Corrosivo

W

No usar agua

 

Radiación

 

http://saludocupacional.univalle.edu.co/tablascolores.htm#3