Segunda República

Historia de España contemporánea. Siglo XX. Cultura. Bienio. Izquierda. Derecha

  • Enviado por: Sara
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13. la II república

13.1 la CONSTITUCIÓN de 1931 y el bienio reformista. el bienio radical-cedista. las elecciones de 1936 y el frente popular

la proclamación de la Segunda República española el 14 de abril de 1931 permitió el acceso del Comité Revolucionario al poder que se convirtió en gobierno Provisional, un gobierno de concentración republicano-socialista.

El nuevo ministro de trabajo, Largo Caballero, promulgó el Decreto de Términos Municipales, que prohibía la contratación de jornaleros de fuera del municipio; la ley de Jurados Mixtos; y aprobó la jornada laboral de ocho horas.

El ministro de guerra, Azaña, acometió la reforma del ejército. La ley de Retiro logró que el 40% de los oficiales abandonaran el ejército. Se suprimió la Academia General de Zaragoza y la ley de Jurisdicciones. Se redujo el número de capitanías generales. Estas reformas no se consiguieron realizar totalmente debido a la oposición de mandos militares, las limitaciones presupuestarias y la carencia de una política específica de orden público.

En cuanto a la cuestión catalana, el 14 de abril Francesc Macia proclamó el Estado Catalán con un gobierno provisional(la generalitat).

Dos conflictos protagonizaron el gobierno provisional: estallaron conflictos religiosos, como la quema de conventos o la expulsión del obispo Segura; y la Cnt convocó las primeras grandes huelgas que se saldaron con una fuerte represión y decenas d muertos.

Las elecciones a cortes constituyentes se celebraron el 28 d junio y otorgaron una victoria aplastante a la conjunción republicano-socialista. La representación de partidos conservadores o antisistema fue muy escasa.

El nuevo texto constitucional fue aprobado el 9 de diciembre de 1931. en él se definió España como “una república democrática de trabajadores de toda clase”; se reconoció el derecho a voto de la mujer y se regularon las medidas de protección social y cultural.

La nueva constitución privilegiaba el poder legislativo sobre los demás: las Cortes constaban de una sola cámara; los gobiernos debían lograr la confianza del parlamento; el Tribunal de Garantías Constitucionales resolvía los conflictos entre poderes y se estableció que la presidencia de la república fuese de elección indirecta.

La política religiosa originó un fuerte debate. Se aprobó la libertad de culto y el matrimonio civil, se suprimió la Compañía de Jesús, y se prohibió ejercer la enseñanza a las órdenes religiosas.

La constitución consideraba la República como un “estado integral compatible con la autonomía de los municipios y las regiones”

La coalición republicano-socialista, presidida por Azaña, gobernó durante el llamado “Bienio reformista”(1931-1933). La política de obras públicas de Indolecio Prieto(socialista) destacó por sus obras hidráulicas y ferroviarias. Fernando de los Ríos se ocupó de la política educativa y cultural duplicando el número de escuelas, creando las misiones pedagógicas y apoyando la expansión universitaria.

Jaume Carner, ministro de Hacienda, equilibró el presupuesto y saneó la economía.

El ministro de Trabajo, Largo Caballero, prosiguió la legislación social iniciada en los primeros meses de la república.

Para afrontar el problema agrario había dos alternativas: una reforma técnica que aumentase la productividad, o bien una reforma social que permitiese una mejor distribución. El gobierno trató de realizar ambas mediante la ley de Reforma Agraria, que consistía en una política de expropiación mediante indemnización de fincas no explotadas por sus propietarios y el asentamiento de labradores en las mismas en régimen de arriendo. De ello se encargaron el Instituto de Reforma Agraria y el Banco Nacional Agrario.

Los resultados fueron reducidos por la complejidad del proceso, la fuerte oposición social y la lentitud de la burocracia. Esto provocó la decepción de los campesinos y la conflictividad social en el campo.

La autonomía catalana fue liderada por Ezquerra Republicana que integraba en su seno dos corrientes: la del nacionalismo radical(Macia) y la del republicanismo de izquierda(Lluis Campayns). La organización autonómica catalana comenzó con la elaboración del Estatuto de Nuria(1931) que no fue aprobado por las cortes republicanas hasta septiembre de 1932.

A pesar del empeño del PNV , el estatuto de autonomía no logró ser aprobado en todas las provincias. El proceso se retomó tras la victoria del Frente Popular en 1936.

El texto estatuario gallego aprobado por los ayuntamientos en 1932, no fue aprobado en plebiscito hasta junio de 1936.

En el verano de 1932, el ejército protagonizó una fracasada tentativa golpista dirigida por el general Sanjurjo.

Desde finales de ese año, la coalición comenzó a sufrir la oposición del Partido Radical de Lerroux.

En 1933, Gil Robles creó la CEDA(Confederación Española de Derechas Autonómicas), un gran partido de masas, defensor de la religión y la propiedad y de carácter acidentalista(ni monárquico ni republicano). Pretendía modificar la constitución. Su arraigo social estaba en los propietarios agrarios y gran parte de las clases medias, católicos e incluso a Alcalá Zamora.

La oposición social procedía de organizaciones patronales y del movimiento obrero y campesino en el que la CNT logró un gran arraigo. El episodio de “casas viejas” (enero 1933) donde tuvo lugar una matanza de campesinos por parte de la Guardia Civil, lo que provocó el desprestigio del gobierno.

Desde junio de 1933 se produce un aumento de la conflictividad social que hizo que, en septiembre de ese mismo año, Alcalá Zamora otorgase la presidencia a los radicales de Lerroux, primero, y pocas semanas después, a Martínez Barrio.

En las elecciones de noviembre de 1933 se produjo un claro triunfo de los partidos de centro y los de derecha lo que trajo consigo un mapa político que tuvo importantes consecuencias: los partidos que habían fraguado la república ya no constituían una mayoría; la inestabilidad de los gobiernos fue constante; las Cortes perdieron protagonismo y se produce un aumento de la violencia de la izquierda y la derecha.

Los radicales(Lerroux, Samper) llevaron a cabo un programa político que modificó la política religiosa-acercamiento al Vaticano-; devolvió tierras a la nobleza; concedió la amnistía a los condenados por la sanjurjada; y que trajo consigo el comienzo de los enfrentamientos con la autonomía catalana y los poderes locales vascos.

Dentro del gobierno se produjo una división: por un lado, el grupo liderado por M. Barrio que estimaba que la política de Lerroux era antirrepublicana; y por otro, el grupo de la CEDA, que consideraba demasiado moderada la política de Lerroux.

Se produjo un crecimiento espectacular de la conflictividad social. Ante la dependencia que el gobierno radical tenía de la CEDA, los socialistas anunciaron un movimiento revolucionario si la CEDA era llamada al gobierno.

Los partidos tuvieron que elegir entre la República o Democracia, pues si entraba la CEDA al gobierno acabaría con la República. Finalmente, la respuesta insurreccional de socialistas y republicanos catalanes a la entrada de la CEDA significaba que preferían defender la República antes de la democracia.

El eco obtenido a la convocatoria de insurrección fue muy desigual: en Madrid, País Vasco y Andalucía la incidencia fue escasa, pues no hubo participación conjunta de UGT y CNT; en Asturias, tuvo lugar una auténtica insurrección armada: en Cataluña, fue el gobierno de Compayns el que se sublevó.

Entro los días 5 y 12 de octubre de 1934, hay un intento de toma de poder por parte de los socialistas que asaltan Oviedo. El ejército, venido de África, efectuó una dura represión que terminó con numerosos muertos y detenidos.

El 6 de octubre de 1934, el presidente Compayns proclamó el Estado Catalán de la República Federal española. Esta rebelión fue abortada por el ejército en pocas horas. Hubo miles de detenciones.

Los sucesos de octubre de 1936 y los escándalos en que se vio envuelto el partido radical favorecieron el reforzamiento de la CEDA. Los partidos republicanos de izquierda se agruparon en dos partidos: la Izquierda Republicana, dirigida por Azaña, y la Unión Republicana, encabezada por Martínez Barrio.

A las elecciones de 1936 se presentaron muchos partidos agrupados en dos bloques: el de la CEDA, cuyo programa consistía en “ir a por los 300 diputados”, y el del Frente Popular, en el que participaban todos los partidos de izquierda excepto los anarquistas.

El gran triunfador de las elecciones fue el Frente Popular. Manuel Azaña se hizo con la jefatura del gobierno. Fue este un gobierno estrictamente republicano, sin participación socialista. El gobierno de Azaña trató de restaurar la política del primer bienio.

Tanto por la derecha como por la izquierda las posiciones más radicales fueron ganando terreno. La participación conjunta de CNT y UGT propició una importante movilización obrera y numerosas huelgas. Los extremistas de la derecha(Falange Española, bloque Nacional) renunciaron al parlamentarismo de la CEDA.

Cientos de asesinatos, incendios y escaramuzas públicas convirtieron la violencia en la principal arma política.

Los asesinatos políticos del Teniente Castillo y de Calvo Sotelo en julio de 1936 acabaron por acelerar la sublevación militar que el general Mola había preparado. Esta sublevación comenzó una larga Guerra Civil.

13.2 la cultura española desde los inicios de la edad de plata hasta 1936

Se denomina edad de plata de la cultura española el periodo comprendido entre el final del siglo XIX(18998) y 1936. el apogeo de la vida cultural en esta etapa se debe a : la existencia de un Estado Nacional en formación, que se abrió progresivamente hacia una democratización, lo que trajo consigo la proliferación de manifestaciones culturales, el debate, etc; la existencia de una herencia regeneracionista reflejada en la crítica política y social, en la importancia de la educación y en la investigación científica(Institución Libre de Enseñanza); la creación de un vasto mercado para la prensa y el libro; la consolidación de Madrid como centro de creación cultural y científica; y a la sucesión de tres generaciones de pensadores y artistas que abrieron nuevos horizontes hacia la superación artística.

En la generación de fin de siglo o modernista destacó, literariamente, la del 98, caracterizada por su pesimismo existencial e influenciada por el irracionalismo. Estaban obsesionados con Castilla y la simbología del Quijote. Eran partidarios de la recuperación del espíritu español. Su líder fue Miguel Unamuno, autor de “Del sentimiento trágico de la vida”(1912). Junto a él se encontraban R. De Maeztu, Azorín y Pío Baroja, autor de “El árbol de la ciencia”(1911)

Una excepción del grupo es Ramón María de Valle-Inclán, que ofreció una versión satírica y virulenta de la realidad social española en un nuevo género literario, el esperpento, en su obra “Luces de Bohemia”(1920)

En arquitectura brilló Antonio Gaudí, autor de “la Sagrada Familia” y el “parque Güell”.

En el campo de las Ciencias Naturales destacó Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Fisiología y Medicina por su trabajo sobre las células nerviosas.

Los miembros de la generación del 14 abrieron España a las vanguardias, a la ciencia moderna y a la integración en Europa. El líder espiritual de esta generación fue Ortega y Gasset, autor de obras como”la Deshumanización del arte” y “la rebelión de las masas”(1930). Su obra es una reflexión sobre el impacto de la irrupción de las clases trabajadores en las élites burguesas y en el arte, A este grupo se pueden adscribir Juan Ramón Jiménez, Pérez de Ayala y R. Gómez de la Serna.

En las obras plásticas destaca Pablo Picasso, líder de las vanguardias artísticas.

La generación de intelectuales y artistas de las décadas de 1920 y 1930 difundió el surrealismo. Este grupo de jóvenes estaba acostumbrado al lenguaje de las vanguardias. Prefirieron el camino del cambio. en este grupo destacan los poetas de la generación del 27:Federico García Lorca(“Romancero Gitano””poeta en Nueva York”) ,Rafael Alberti(“marinero en tierra”), Jorge Guillén(“Cántico”), Pedro Salinas(“la voz a ti debida”) , Vicente Aleixandre(“La destrucción o el amor”) y Luis Cernuda(La Realidad y el Deseo”)

Sobresalieron dramaturgos y humanistas como E.J. Poncela y Miguel Mihura.

En el campo de las artes destacaron Salvador Dalí, Joan Miró y el cineasta Luis Buñuel.

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