Segunda guerra mundial

Historia universal contemporánea. Siglo XX. Conflictos militares mundiales. Desarrollo. Etapas o fases. Batallas. Balance económico. Muertes

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El Desarrollo

de la guerra


INDICE

Introducción

Primera fase: la supremacía del Eje

La guerra relámpago en Polonia

Dinamarca y Noruega

Los Países Bajos

La derrota de Francia

La batalla de Inglaterra

Yugoslavia, Grecia y Albania

Segunda fase: la expansión de la guerra

La invasión alemana de la URSS

El comienzo de la guerra en el Pacífico

La batalla de Midway

Tercera fase: el cambio de rumbo de la guerra

La elaboración de la estrategia aliada

La batalla de Kursk

La invasión de Italia

Cuarta fase: la victoria de los aliados

El desembarco de Normandía

La derrota de Japón

El coste de la guerra

Estadísticas económicas

Las pérdidas humanas

Bibliografía

Introducción

Fue un conflicto militar que comenzó el 3 de septiembre de 1939 como un enfrentamiento bélico europeo entre Alemania y la coalición franco-británica, se extendió hasta afectar a la mayoría de las naciones del planeta y cuya conclusión el 2 de septiembre de 1945 supuso el nacimiento de un nuevo orden mundial dominado por Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Los principales factores que determinaron su desenlace fueron la capacidad industrial y la cantidad de tropas. En los últimos momentos de la lucha se emplearon dos armas radicalmente nuevas: los cohetes de largo alcance y la bomba atómica.

Primera fase:la supremacía del Eje

El número de tropas de las fuerzas alemanas y polacas era prácticamente igual. Hitler envió 1,5 millones de soldados y el mariscal polaco Edwar Rydz Smigly esperaba reunir 1,8 millones, sin embargo, los alemanes tenían seis divisiones acorazadas y cuatro divisiones motorizadas; los polacos sólo disponían de una brigada acorazada, una motorizada y algunos batallones de carros de combate. Las Fuerzas Aéreas alemanas tenían 1.600 aeronaves, mientras que los polacos solamente 935 aviones.

La guerra relámpago en Polonia

La estrategia polaca consistía en una rígida defensa de toda la frontera y preveía varias semanas de escaramuzas preliminares con los alemanes, pero estaban equivocados. En la mañana del 1 de septiembre, oleadas de bombarderos alemanes atacaron las líneas férreas y bloquearon la movilización polaca. Durante los cuatro días siguientes, dos grupos militares (procedentes de Prusia Oriental y Silesia) abrieron el paso a las unidades de avance acorazadas que se dirigían rápidamente hacia Varsovia y Brest.,en esto consistía la blitzkrieg ( guerra relámpago ), eran ataques masivos de la aviación, el avance rápido de grandes formaciones de tanques y el bombardeo intimidatorio de las ciudades y de la población civil. Polonia se rindió y su territorio fue repartido entre Alemania y la URSS, según el pacto germano-soviético.

Gran Bretaña y Francia, que habían declarado la guerra a Alemania, no tomaron ninguna iniciativa militar para evitar la derrota de Polonia y se limitaron a esperar con sus ejércitos en el frente occidental. Durante unos meses pareció que la guerra no se extendería por el resto de Europa.

Dinamarca y Noruega


Hitler aprobó el plan de invasión de Noruega y Dinamarca el 2 de abril, y los buques de guerra se hicieron a la mar el día 7. Dinamarca se rindió inmediatamente, y los desembarcos de tropas efectuados el día 9 , se realizaron con éxito en todos los puntos previstos salvo en Oslo, que fue ocupado al atardecer. Hitler quería esas bases para poder amenazar a las Islas Británicas.

Los Países Bajos

Al llegar la primavera, Hitler había elaborado un proyecto mejor para la campaña contra Francia y los Países Bajos. El primer plan consistía en atravesar Bélgica tal y como se había hecho durante la I Guerra Mundial. Sin embargo, el general Erich von Manstein y algunos de sus asesores le habían persuadido para que trasladara el grueso de sus tropas al sur de Luxemburgo y al bosque de las Ardenas, puesto que el enemigo nunca esperaría que se realizara un ataque desde esta zona.

Cuando comenzó el ataque el 10 de mayo de 1940, ambos bandos disponían aproximadamente del mismo número de tropas y carros de combate, aunque las fuerzas aéreas alemanas eran superiores a las de los aliados. No obstante, la ventaja decisiva de los alemanes consistía en que habían planeado todos sus movimientos detalladamente. Sus oponentes tuvieron que improvisar una estrategia, debido en parte a que belgas y neerlandeses se mantuvieron neutrales hasta el último momento. Además, los británicos y los franceses no estaban preparados para hacer frente a las fuerzas acorazadas alemanas.

El 10 de mayo, las tropas aerotransportadas alemanas llegaron a Bélgica y los Países Bajos para apoderarse de los aeródromos, puentes y la gran fortaleza belga de Eben-Emael. El Ejército neerlandés se rindió el 14 de mayo, varias horas después de que los bombarderos destruyeran la zona financiera de Rotterdam.

La derrota de Francia

El 20 de mayo, el grupo panzer tomó la ciudad francesa de Abbeville, situada en la desembocadura del río Somme, y comenzó a avanzar hacia el norte a lo largo de la costa. Hacia el 26 de mayo, los británicos y los franceses se vieron obligados a retroceder hasta una estrecha playa que se encontraba en los alrededores de Dunkerque.

La campaña contra Francia comenzó el 5 de junio. Italia declaró la guerra a Francia y Gran Bretaña el 10 de junio. La Línea Maginot, que sólo dejaba a merced del enemigo la frontera con Bélgica, no había sufrido el más mínimo daño, pero el comandante de las fuerzas francesas, el general Maxime Weygand, no disponía de ningún medio para proteger París por el norte y el oeste. El 14 de junio los alemanes ocupaban París. El 17 de junio, el mariscal Henri Philippe Pétain, nombrado jefe de gobierno el día anterior solicitó un armisticio, que fue firmado el 25 de junio, en el que se acordó que Alemania controlaría el norte y la franja atlántica de Francia. Pétain estableció la capital en Vichy, en la zona no ocupada del sureste.

La batalla de Inglaterra

Vencida Francia, Hitler atacó a Gran Bretaña. En Septiembre de 1940 los alemanes iniciaron una serie de violentos bombardeos aéreos contra las ciudades inglesas, especialmente Londres.


Querían debilitar la moral de sus enemigos y obligar al gobierno británico a pedir la paz. Sin embargo, un político enérgico, Winston Churchill fue nombrado primer ministro, y alentó a la población civil a resistir. Organizó la defensa del país y movilizó a las colonias del imperio británico para una larga guerra. La poderosa flota de guerra de Gran Bretaña y su pequeña pero eficaz fuerza aérea impidieron la invasión. Era la primera derrota de Hitler.

Yugoslavia ,Grecia y Albania

Hitler trasladó sus ejércitos hacia el sur de Europa y con la ayuda de Italia invadió Yugoslavia, Albania y Grecia, controlando casi todo el continente europeo. Mientras un ejército italo-alemán desembarcaba en el norte de África con la intención de expulsar a los británicos de Egipto y controlar el canal de Suez, que era vital para las comunicaciones del imperio británico.

La segunda fase: la expansión de la guerra

Mientras se llevaban a cabo campañas secundarias en los Balcanes y en el norte de África así como combates aéreos contra los británicos, Hitler desplegó el grueso de sus fuerzas hacia el este y formó una coalición con los países del sureste de Europa (además de Finlandia) para atacar a la URSS.

La invasión alemana de la URSS

La victoria de las potencias del Eje parecía segura y, en junio de 1941, sin previa declaración de guerra, Hitler atacaba a la URSS, su antiguo aliado.

El Ejército soviético contaba con 2,9 millones de soldados en la frontera occidental y era dos veces superior a los alemanes en carros de combate y diez veces en aeronaves.

Los alemanes avanzaban de forma incontenible hacia Moscú donde fueron detenidos por los soviéticos con la ayuda del hielo y las bajas temperaturas que paralizaron los ataques alemanes.

El comienzo de la guerra en el Pacífico

El gobierno japonés, controlado por los militares, tenía muchos puntos en común con los regímenes fascistas europeos y en 1940 firmó una alianza con las potencias del Eje, Italia y Alemania, con la idea de ampliar su imperio por todo el sureste asiático, expulsando de la zona a las potencias occidentales que tenían colonias: Gran Bretaña, Países Bajos, Francia y Estados Unidos. La guerra en el Pacífico comenzó en 1937, con la agresión japonesa sobre China.

El 7 de diciembre de 1941 aeronaves japonesas atacaban por sorpresa a al flota norteamericana situada en Pearl Harbor (Hawai) , hundieron cuatro acorazados y causaron daños a cuatro más en un ataque que duró menos de dos horas. Estados Unidos entró en guerra con Japón el 8 de diciembre; Alemania e Italia declararon la guerra a Estados Unidos el 11 de diciembre.

La batalla de Midway


Una potente escuadra japonesa, compuesta por nueve acorazados y cuatro portaaviones, al mando de la cual se hallaba el almirante Yamamoto Isoroku, puso rumbo a Midway la primera semana de junio. El almirante Chester William Nimitz, que había asumido el mando de la flota estadounidense del océano Pacífico después del ataque a Pearl Harbor, sólo disponía de tres portaaviones y siete cruceros pesados, pero podía tener acceso a los mensajes emitidos por los japoneses. La batalla de Midway comenzó en la mañana del 4 de junio: los bombarderos estadounidenses destruyeron tres de los portaaviones japoneses en cinco minutos. El cuarto cayó un poco más tarde, después de que sus aviones hubieran hundido el portaaviones estadounidense Yorktown.

La tercera fase: el cambio de rumbo de la guerra

Roosevelt, Churchill y sus respectivos consejeros se reunieron en Washington a finales de diciembre de 1941. Confirmaron su estrategia, cuyo objetivo principal era derrotar a Alemania; los británicos sólo tenían capacidad para luchar en Europa, de manera que la guerra contra Japón pasó a ser una responsabilidad casi exclusiva de Estados Unidos.

La elaboración de la estrategia aliada

En 1942, EEUU participó plenamente en la guerra, los británicos no se limitaron a defender sus posiciones en el norte de África, conquistaron Tubruq y Bengasi.

A finales de 1942, los italo-alemanes eran derrotados en el norte de África y en el frente ruso, donde tuvo lugar la batalla más sangrienta de toda la guerra (Stalingrado) , lo que significó el principio del fin para el ejercito alemán.

La batalla de Kursk

Antes de que concluyera la lucha en el frente oriental en marzo de 1943, Hitler era consciente de que no podría iniciar otra campaña en verano y propuso la creación de una barrera fortificada en este frente, similar a la que se estaba construyendo en el Atlántico a lo largo de la costa occidental europea. Sin embargo, la larga retirada del invierno había acortado la línea de batalla lo suficiente como para que pudiera disponer de dos ejércitos más. Asimismo, dejó una gran bolsa hacia el oeste, alrededor de la ciudad de Kursk. Hitler no quería dejar pasar la oportunidad de realizar una nueva maniobra envolvente.


Después de aguardar durante tres meses a que los nuevos carros de combate abandonaran la línea de concentración, Hitler inició la lucha en Kursk el 5 de julio; atacó por el norte y el sur a través del extremo oriental de la bolsa. Zhúkov y Vasilevski también habían puesto sus miras en Kursk y reforzaron las tropas de los alrededores de la ciudad. Los rusos y los alemanes libraron hasta el 12 de julio la mayor batalla de carros de combate de la guerra. Hitler canceló la operación debido a que los estadounidenses y británicos habían arribado a Sicilia y era preciso transferir divisiones a esta zona. A partir de este momento, fueron los soviéticos los que tomaron la iniciativa estratégica en el este.

La invasión de Italia

El 10 de julio de 1943 desembarcó en Sicilia un ejército anglo-norteamericano formado por tres divisiones estadounidenses, una canadiense y tres británicas, que provocaron la caída del régimen fascista de Mussolini.

La cuarta fase: la victoria de los aliados

Después de la batalla de Kursk persistía la duda sobre si las fuerzas soviéticas podrían lanzar una ofensiva con éxito en el verano. El 12 de agosto, Hitler ordenó que comenzaran las obras para la construcción de una barrera en el este, a lo largo del río Narva y los lagos Pskov y Peipus. En la segunda mitad de agosto, la ofensiva soviética se expandió por el sur, a lo largo del río Donets, y por el norte, adentrándose en el sector del Grupo de ejércitos del Centro.

Hitler permitió al Grupo de ejércitos del Sur retirarse hasta el río Dniéper el 15 de septiembre; de lo contrario, lo más probable es que fuera aniquilado. Asimismo, ordenó a las tropas que destruyeran todo aquello que se encontrara en la zona oriental del río Dniéper y pudiera ser de alguna utilidad para el enemigo.

Las tropas alemanas no encontraron el más mínimo rastro de la barrera oriental al cruzar el río, y tuvieron que luchar desde el principio contra cinco cabezas de puente soviéticas. La orilla superior izquierda del río era la mejor línea defensiva que quedaba en la URSS, y los ejércitos rusos, mandados por Zhúkov y Vasilevski, lucharon encarnizadamente para impedir que el enemigo se hiciera fuerte en esta zona. Expandieron las cabezas de puente, cercaron al Ejército alemán en Crimea durante el mes de octubre, tomaron Kíev el 6 de noviembre y continuaron la ofensiva en invierno sin apenas interrupciones.

El desembarco de Normandía

El 6 de junio de 1944, los Aliados desembarcaban en Normandía (Francia) y penetraron hacia París liberando todo el territorio francés, Bélgica y Países Bajos.

La derrota de Japón

El final de la guerra no se avistaba, a pesar de que la situación de Japón era desesperada a comienzos de 1945. La Armada japonesa ya no volvería a operar a pleno rendimiento, pero la mayor parte del Ejército se encontraba en buenas condiciones y estaba desplegado en los archipiélagos y en China. Los japoneses dieron una muestra de lo que aún podía esperarse de sus fuerzas recurriendo a las actividades de los kamikazes ( `viento divino'), ataques aéreos suicidas, durante los combates en Luzón (islas Filipinas).


Mientras se esperaba a que llegaran los refuerzos de Europa para lanzar el ataque final sobre Japón, seguía ejecutándose la estrategia de conquista de las islas; en primer lugar, se llevó a cabo un desembarco en Iwo Jima el 19 de febrero. El asalto de este pequeño islote árido —la batalla de Iwo Jima— costó la vida de más de 6.000 infantes de la Marina estadounidense, antes de convertirse en una base segura el 16 de marzo.

El 1 de abril, el X Ejército de Estados Unidos dirigido por el general Simon B. Buckner desembarcó en Okinawa, situada 500 kilómetros al sur de la isla japonesa más meridional, Kyushu, y la lucha se prolongó hasta el 21 de junio.

A lo largo de todo el conflicto, los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña habían llevado a cabo un gran proyecto científico e industrial para el desarrollo de armas nucleares, y creían que Alemania estaba investigando en el mismo campo. No se disponía de suficientes cantidades de los elementos principales, uranio y plutonio fisionable, antes de que concluyera la guerra en Europa.

Se habían fabricado dos bombas más, y comenzó a plantearse la posibilidad de emplearlas contra Japón para conseguir su rendición. El presidente estadounidense Harry S. Truman permitió que se lanzaran estos dos artefactos porque, según explicó, creía que podrían salvar miles de vidas; la primera cayó sobre Hiroshima el 6 de agosto, y la segunda se lanzó sobre Nagasaki tres días después. Los cálculos de Estados Unidos indican que fallecieron entre 66.000 y 78.000 en Hiroshima y que el número de víctimas en Nagasaki fue de 39.000. Los japoneses estiman que las bajas ascendieron a un total de 240.000 personas. La URSS declaró la guerra a Japón el 8 de agosto e invadió Manchuria al día siguiente.

Japón anunció su rendición el 14 de agosto, aunque no fue totalmente incondicional debido a que los aliados habían acordado permitir que el país mantuviera a su emperador. La firma oficial se realizó en la bahía de Tokyo a bordo del acorazado Missouri el 2 de septiembre. La delegación aliada estaba encabezada por el general MacArthur, que pasó a ser el gobernador militar del Japón ocupado.

El 2 de septiembre de 1945 Japón pedía la paz, concluyendo la Segunda Guerra Mundial.

BALANCE DE LA GUERRA

El coste de la guerra

Las estadísticas fundamentales de la II Guerra Mundial la convierten en el mayor conflicto de la historia en cuanto a los recursos humanos y materiales empleados. En total, tomaron parte en esta contienda 61 países con una población de 1.700 millones de personas, esto es, tres cuartas partes de la población mundial. Se reclutó a 110 millones de ciudadanos, más de la mitad de los cuales procedían de tres países: la URSS (22-30 millones), Alemania (17 millones) y Estados Unidos (16 millones).

La mayor parte de las estadísticas de la guerra son únicamente cálculos aproximados. La inmensa y caótica destrucción del conflicto ha imposibilitado la elaboración de un registro uniforme. Algunos gobiernos perdieron el control de los datos, y otros decidieron manipularlos con fines políticos.


Se ha alcanzado un cierto consenso con respecto al coste total de la guerra. Se estima que el económico rebasó el billón de dólares estadounidenses, lo que la hace más onerosa que todas las anteriores guerras en conjunto. El coste humano —sin incluir a los más de 5 millones de judíos asesinados en el Holocausto, que fueron víctimas indirectas de la contienda— se estima en 55 millones de muertos, 25 millones de los cuales eran militares y el resto civiles.

Balance económico

Estados Unidos fue el país que destinó más dinero a la guerra: el gasto aproximado fue de 341.000 millones de dólares, incluidos 50.000 millones asignados a préstamos y arriendos; de éstos, 31.000 fueron destinados a Gran Bretaña, 11.000 a la URSS, 5.000 a China y 3.000 fueron repartidos entre otros 35 países. La segunda nación fue Alemania, que dedicó 272.000 millones de dólares; le sigue la URSS con 192.000 millones; Gran Bretaña, con 120.000 millones; Italia, con 94.000 millones; y Japón, con 56.000 millones. No obstante, a excepción de Estados Unidos y algunos de los aliados menos activos desde el punto de vista militar, el dinero empleado no se aproxima al verdadero coste de la guerra. El gobierno soviético calculó que la URSS perdió el 30% de su riqueza nacional. Las exacciones y el saqueo de los nazis en las naciones ocupadas son incalculables. Se estima que el importe total de la contienda en Japón ascendió a 562.000 millones.

En toda guerra hay muertes

El coste humano de la guerra recayó principalmente sobre la URSS, cuyas bajas entre personal militar y población civil se cree que superaron los 27 millones. Las víctimas militares y civiles de los aliados fueron de 44 millones, en tanto que las de las potencias del Eje de 11 millones. El número de muertos de ambos bandos en Europa ascendió a 19 millones y las víctimas de la guerra contra Japón llegaron a los 6 millones. Estados Unidos, que apenas sufrió bajas entre la población civil, perdió a unos 400.000 ciudadanos.

Como consecuencia de estas ingentes pérdidas humanas y económicas, se alteró el equilibrio político. Gran Bretaña, Francia y Alemania dejaron de ser grandes potencias desde el punto de vista militar, posición que fue ocupada por Estados Unidos y la URSS.



BIBLIOGRAFÍA

-Milenio. Ciencias Sociales 4ºE.S.O.

Ediciones SM

-Enciclopedia Encarta Microsoft

-Siglo XX Historia Universal

La Guerra Relámpago

Historia 16. Temas de hoy