Segunda Guerra Mundial

Historia Universal contemporánea siglo XX. Nazismo alemán. Hitler. Agresión Alemania. Batallas

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Segunda Guerra Mundial

la segunda

guerra mundial

Indice

introduccion ……………………….…………….….…………………… Pág. 3

las causas de la 2º guerra mundial…………………………….. Pág. 4

la agresion alemana en europa……………………….………….. Pág. 5

primera fase: la supremacia del eje……………………..…..… Pág. 6

segunda fase: la expansion de la guerra…….………….….. Pág. 9

tercera fase: el cambio de rumbo de la guerra…………. Pág. 12

cuarta fase: la victoria de los aliados……………………… Pág. 17

LOS PROTAGONISTAS DE LA 2º GUERRA MUNDIAL…..……………. Pág. 23

BIBLIOGRAFIA……………..……………………………….………….…….. Pág. 24

INTRODUCCIÓN

La segunda Guerra Mundial: conflicto militar mundial que comenzó en 1939 como un enfrentamiento militar europeo entre Alemania y la alianza franco-británica, pero que se extendió hasta afectar a la mayoría de las naciones del planeta. Tras su conclusión en 1945, emergió un nuevo orden mundial dominado por Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

La II Guerra Mundial requirió la utilización de todos los recursos humanos y económicos de cada Estado y fue un conflicto único en los tiempos modernos por la violencia de los ataques lanzados contra la población civil y por el genocidio (el exterminio de judíos, gitanos, homosexuales y otros grupos) llevado a cabo por la Alemania nacionalsocialista (nazi) como un objetivo específico de la guerra. Los principales factores que determinaron su desenlace fueron la capacidad industrial y la cantidad de tropas. En los últimos momentos de la lucha se emplearon dos armas radicalmente nuevas: los cohetes de largo alcance y la bomba atómica. No obstante, el tipo de armamento empleado durante casi todo el enfrentamiento fue similar al de la I Guerra Mundial, aunque con ciertas mejoras. Las principales innovaciones se aplicaron a las aeronaves y los carros de combate.

Las causas de la 2º Guerra Mundial

Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos alcanzaron los objetivos previstos en el conflicto. Habían logrado que Alemania limitara su potencial militar a una cifra determinada y reorganizaron Europa y el mundo según sus intereses. No obstante, los desacuerdos políticos entre Francia y Gran Bretaña durante el periodo de entreguerras fueron frecuentes, y ambos países desconfiaban de su capacidad para mantener la paz. Estados Unidos, desengañado con sus aliados europeos, que no pagaron las deudas contraídas en la guerra, inició una política aislacionista.

El fracaso de los esfuerzos de paz : durante la década de 1920 se llevaron a cabo varios intentos para lograr el establecimiento de una paz duradera. En primer lugar, se constituyó la Sociedad de Naciones (1920), un organismo internacional de arbitraje en el que los diferentes países podrían resolver sus disputas. Los poderes de la Sociedad quedaban limitados a la persuasión y a varios grados de sanciones morales y económicas que los miembros eran libres de cumplir según su criterio. En la Conferencia de Washington (1921-1922), las principales potencias navales acordaron limitar el número de naves a una proporción establecida. Los Tratados de Locarno, firmados en esta ciudad suiza en una conferencia celebrada en 1925, garantizaban las fronteras franco-alemanas e incluían un acuerdo de arbitraje entre Alemania y Polonia. Durante la celebración del Pacto de París (1928), 63 naciones firmaron el Tratado de Renuncia a la Guerra, también denominado Pacto Briand-Kellog, por el que renunciaron a la guerra como instrumento de sus respectivas políticas nacionales y se comprometieron a resolver los conflictos internacionales por medios pacíficos.

La agresión alemana en Europa

Hittler inició su propia campaña expansionista con la anexión (der Anschluss) de Austria en marzo de 1938. No hubo que hacer frente a ningún impedimento: Italia lo apoyó, y los británicos y franceses, intimidados por el rearme de Alemania, aceptaron que Hitler alegara que la situación de Austria concernía a la política interior alemana. Estados Unidos había limitado drásticamente su capacidad para actuar contra este tipo de agresiones después de haber aprobado una ley de neutralidad que prohibía el envío de ayuda material a cualquiera de las partes implicadas en un conflicto internacional.

En septiembre de 1938, Hitler amenazó con declarar la guerra para anexionarse la zona de la frontera occidental de Checoslovaquia, los Sudetes, con sus 3,5 millones de ciudadanos de lengua alemana. El primer ministro británico, Neville Chamberlain, inició una serie de conversaciones que concluyeron a finales de mes con el Pacto de Munich, en el que los checoslovacos, instados por británicos y franceses, renunciaban a los Sudetes a cambio de que Hitler se comprometiera a no apoderarse de más territorios checos, pero este acuerdo no tardó en convertirse en un apaciguamiento infructuoso: Hitler invadió el resto de Checoslovaquia en marzo de 1939. El gobierno británico, alarmado por esta nueva agresión y las amenazas proferidas por Hitler contra Polonia, se comprometió a ayudar a este país en el caso de que Alemania pusiera en peligro su independencia. Francia también estableció un tratado de defensa mutua con Polonia.

La otra vertiente de la política de apaciguamiento tenía como protagonista a la URSS. Iósiv Stalin, el máximo dirigente soviético, había ofrecido ayuda militar a Checoslovaquia durante la crisis de 1938, pero su proposición no fue tenida en consideración por ninguna de las partes del Pacto de Munich. Ahora que existía la amenaza de una guerra, ambos bandos procuraban obtener la alianza soviética, pero fue Hitler el que realizó la oferta más atractiva. El pacto germano-soviético se firmó en Moscú en la noche del 23 de agosto de 1939. En el comunicado hecho público al día siguiente, Alemania y la URSS acordaban no luchar entre sí; existía, no obstante, un protocolo secreto en el que se concedía a Stalin libertad de acción en Finlandia, Estonia, Letonia y el este de Polonia y Rumanía.

Las operaciones militares: los ejércitos alemanes marcharon sobre Polonia a primeras horas de la mañana del 1 de septiembre de 1939. Los británicos y los franceses declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre,

pero no tenían intención de prestar ayuda a los polacos.

PRIMERA fase: la supremacía del Eje

El numero de tropas de las fuerzas alemanas y polacas era prácticamente similar. Hitler envió 1,5 millones de soldados, y el mariscal polaco Edward Rydz-Smigly esperaba reunir 1,8 millones de hombres. Sin embargo los alemanes contaban con seis divisiones panzer (acorazadas) y cuatro divisiones motorizadas; los polacos sólo disponían de una brigada acorazada, una motorizada y algunos batallones de tanques. Las Fuerzas Aéreas alemanas estaban formadas por 1.600 aeronaves de último modelo, mientras que la mitad de los 935 aviones polacos estaban obsoletos.

La guerra relámpago en Polonia: la estrategia polaca consistía en una rígida defensa de toda la frontera y preveía varias semanas de escaramuzas preliminares con los alemanes. No obstante, ambos cálculos resultaron incorrectos. En la mañana del 1 de septiembre, oleadas de bombarderos alemanes atacaron las líneas férreas y bloquearon la movilización polaca. Durante los cuatro días siguientes, dos grupos militares —procedentes de Prusia oriental y Silesia respectivamente— abrieron el paso a las unidades de avance acorazadas que se dirigían con rapidez hacia Varsovia y Brest. En esto consistía guerra relámpago (der blitzkrieg): desplegar de forma simultánea fuerzas acorazadas, aviación e infantería para realizar un movimiento en forma de pinza y envolver al enemigo en un breve espacio de tiempo.

Los alemanes rodearon Varsovia entre el 8 y el 10 de septiembre, bloqueando a las fuerzas polacas al oeste de la capital. El 17 de septiembre, un segundo y más profundo movimiento envolvente se cerró cerca de Brest. Ese mismo día, el Ejército Rojo soviético atacó la frontera. Prácticamente toda Polonia había sido invadida el 20 de septiembre; el 6 de octubre capituló el fuerte de Kock, último bastión de la resistencia polaca.

La guerra Ruso-finlandesa: el 30 de noviembre, después de dos meses de discusiones diplomáticas, la URSS declaró la guerra a Finlandia.

La ofensiva sobre Finlandia realizada por la URSS suscitó la indignación de la opinión mundial y brindó una oportunidad a los británicos y franceses. Éstos habían centrado su atención desde tiempo atrás en la mina de hierro de la ciudad sueca de Kiruna, que representaba la principal fuente de este mineral para Alemania. Durante el verano, la mena era enviada a Alemania a través del mar Báltico; en invierno, era trasladada al puerto noruego de Narvik —sin hielo pese a la época— y después embarcada en naves que atravesaban las aguas neutrales de Noruega. El ferrocarril de Narvik-Kiruna también se unía por el Este con los ferrocarriles finlandeses; por lo tanto, una fuerza anglo-británica mandada para ayudar a Finlandia estaría automáticamente en posición de ocupar Narvik y Kiruna. El problema era conseguir que Noruega y Suecia cooperaran, a lo cual ambas se negaron.

La derrota de Francia: el 20 de mayo, la brigada panzer tomó la ciudad francesa de Abbeville, situada en la desembocadura del río Somme, y comenzó a avanzar hacia el Norte a lo largo de la costa. Hacia el 26 de mayo, los británicos y los franceses se vieron obligados a retroceder hasta una estrecha playa que se encontraba en los alrededores de Dunkerque. El rey belga, Leopoldo III, capituló al día siguiente. Destructores y pequeñas embarcaciones de todo tipo consiguieron evacuar de Dunkerque a 338.226 hombres en un salvamento heroico propiciado por la actitud del general alemán Gerd von Rundstedt, que ordenó a sus carros de combate que se detuvieran a fin de preservarlos para la siguiente fase de la operación.

La campaña contra Francia comenzó el 5 de junio. Italia declaró la guerra a Francia y Gran Bretaña el 10 de junio. La Línea Maginot, que sólo se extendía a lo largo de la frontera belga, no había sufrido el más mínimo daño, pero el comandante de las fuerzas francesas, el general Maxime Weygand, no disponía de ningún medio para proteger París por el Norte y el Oeste. El 17 de junio, el mariscal Henri Philippe Pétain, nombrado primer ministro el día anterior solicitó un armisticio, que fue firmado el 25 de junio, en el que se acordó que Alemania controlaría el norte y la franja atlántica de Francia. Pétain estableció la capital en Vichy, en la zona no ocupada del Sudeste.

La batalla de Inglaterra: en el verano de 1940, Hittler dominaba Europa desde el cabo Norte hasta los Pirineos. Su único enemigo activo —Gran Bretaña, gobernada por un nuevo primer ministro, Winston Churchill (en la foto)— juró continuar la lucha. El Ejército británico había abandonado la mayor parte de su armamento en las playas de Dunkerque. Stalin no pensaba desafiar a Hitler. Ante la caída de Francia, Estados Unidos inició el primer reclutamiento realizado en tiempo de paz de toda su historia e incrementó considerablemente su presupuesto militar.

Los alemanes confiaban en vencer a los británicos obligándoles a que se rindieran por falta de suministros. La batalla del Atlántico comenzó en junio de 1940 y en ella se recurrió a la guerra submarina para cortar el transporte de suministros británicos. Los alemanes contaban ahora con bases submarinas en Noruega y Francia. En los primeros momentos del conflicto, disponían únicamente de 28 submarinos, pero se estaban construyendo muchos más.

El método más rápido de acabar con los británicos era una invasión, pero esto implicaba cruzar el canal de la Mancha; Hitler no se arriesgaría a emprender esta acción a menos que se neutralizara antes a la Royal Air Force (Fuerzas Aéreas Reales británicas o RAF). Por lo tanto, la batalla de Inglaterra se desarrolló en el aire, no en las playas. Los alemanes bombardearon puertos, aeródromos y ciudades británicas durante agosto y parte de septiembre de 1940, pero los daños causados, si bien graves para la población civil, resultaron poco decisivos desde el punto de vista militar previsto por los alemanes, por lo que el 17 de septiembre de 1940, Hitler pospuso la invasión de las islas Británicas indefinidamente.

Los Balcanes y África del Norte (1940-1941): en realidad, Hitler había comunicado a sus generales a finales de julio de 1940 que la siguiente ofensiva tendría lugar en la URSS. El Führer pensaba que los británicos continuaban combatiendo porque esperaban que estallara un conflicto entre Alemania y la URSS; una vez que se hubiera derrotado a los soviéticos y las posiciones británicas en la India y Oriente Próximo se vieran amenazadas, Gran Bretaña firmaría la paz. Persuadido por sus asesores militares, Hitler pospuso la ofensiva sobre la Unión Soviética hasta la primavera para eludir las dificultades climáticas que hubieran supuesto realizarla durante el invierno.

Mientras tanto, Mussolini había emprendido un ataque sin éxito sobre Egipto (septiembre de 1940) —una posición británica— desde la colonia italiana de Libia y había intentado invadir Grecia (octubre de 1940) con resultados similares. En respuesta a esta última operación, los británicos ocuparon los aeródromos de Creta y Grecia. Para impedir que los aviones británicos tuvieran a su alcance los campos petrolíferos de Ploiesti (Rumania), Hitler comenzó a preparar una campaña contra Grecia en noviembre.

Debido a que las tropas alemanas necesitaban cruzar Rumanía y Hungría para llegar hasta Grecia y la Unión Soviética, Hittler logró incluir a ambos Estados en la alianza del Eje en noviembre de 1940; Bulgaria se unió en marzo de 1941. Cuando Yugoslavia se negó a adherirse al Eje, Hitler ordenó la invasión de este país.

El ejército griego, a diferencia del yugoslavo, se movilizó por completo para defender la Línea de Metaxas, conjunto de fortificaciones al noreste de Salónica.. A finales de mayo la isla de Creta quedó en poder de los alemanes.

Mientras tanto, Rommel (en la foto) había lanzado una contraofensiva sobre los británicos en Libia, a los que había expulsado del país en abril de 1941 (excepto a una guarnición aislada

en Tubruq).

La segunda fase: la expansión de la guerra

Un año después de la caída de Francia, la contienda se convirtió en una guerra mundial. Mientras se llevaban a cabo campañas secundarias en los Balcanes, África del Norte y combates aéreos contra los británicos, Hitler desplegó el grueso de sus fuerzas hacia el Este y formó una alianza con los países del sudeste de Europa (además de Finlandia) para atacar a la URSS.

La ayuda de Estados Unidos a Gran Bretaña: Estados Unidos abandonó su política de neutralidad estricta en la guerra europea y se enfrentó con Japón en Asia. Las conferencias mantenidas entre Estados Unidos y Gran Bretaña desde enero de 1941 sirvieron para diseñar una estrategia básica en el caso de que los estadounidenses intervinieran en la guerra; ambos centrarían su esfuerzo en combatir a Alemania, posponiendo la lucha con Japón, en el caso de que ésta se iniciara.

En marzo de 1941, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Préstamos y Arriendos (Lend-Lease Act) y asignó la cantidad inicial de 7.000 millones de dólares para ayudar a cualquier país que el presidente designara. De este modo, los estadounidenses esperaban asegurar la victoria sobre las potencias del Eje sin necesidad de enviar a sus propias tropas a Europa. No obstante, a finales del verano de 1941, Estados Unidos se hallaba en estado de guerra no declarada contra Alemania. En julio, la Marina estadounidense comenzó a escoltar los convoyes británicos por las aguas del oeste de Islandia.

Los conflictos entre Estados Unidos y Japón: mientras tanto, las relaciones entre Estados Unidos y Japón continuaban deteriorándose. En septiembre de 1940, Japón obligó al gobierno francés de Vichy a entregarle la zona norte de Indochina. Estados Unidos respondió a esta acción prohibiendo la exportación de acero y combustible a los japoneses. Éstos firmaron un pacto de neutralidad con la URSS en abril de 1941 para prevenir un ataque soviético en el caso de que entraran en conflicto con Gran Bretaña o Estados Unidos mientras se apoderaban de territorios en el sur y este de Asia. Cuando Alemania invadió la URSS en junio, los dirigentes japoneses sopesaron la posibilidad de romper el acuerdo y unirse a la ofensiva desde el Este, pero finalmente optaron por ocupar el sur de Indochina el 23 de julio. Dos días después, Estados Unidos, Gran Bretaña y los Países Bajos congelaron los activos japoneses para impedir que Japón pudiera adquirir petróleo, lo que a la larga inutilizaría por completo a su Armada y sus Fuerzas Aéreas.

La invasión alemana de la URSS: en la mañana del 22 de junio de 1941, más de 3 millones de soldados alemanes iniciaron la invasión de la URSS. Stalin, cuya confianza en el poderío militar soviético se había tambaleado tras la guerra con Finlandia, prohibió toda respuesta o reacción por miedo a provocar a los alemanes. Además, el Alto Mando soviético había llegado a la conclusión de que la guerra relámpago, tal y como se había llevado a cabo en Polonia y Francia, no podría ponerse en práctica en la URSS; ambos bandos se limitarían a mantener pequeños combates a lo largo de la frontera, al menos durante varias semanas. El ejército soviético contaba con 2,9 millones de soldados en la frontera occidental y eran dos veces superiores a los alemanes en carros de combate y diez veces en aeronaves. Muchos de sus tanques estaban anticuados, pero otros, concretamente los T-34, eran mucho más sofisticados que los alemanes.

Los alemanes habían organizado tres grupos de ejércitos para la invasión, denominados Norte, Centro y Sur, que se dirigirían hacia Leningrado (en la actualidad San Petersburgo), Moscú y Kíev. Hitler y sus generales habían llegado a la conclusión de que su principal problema estratégico consistía en bloquear al ejército soviético durante la batalla y derrotarlo antes de que pudiera escapar adentrándose en el país; sin embargo, discrepaban sobre cómo superar este inconveniente. La mayoría de los generales creían que el régimen soviético lo sacrificaría todo por salvar Moscú, la capital, el punto de unión de las redes ferroviarias y de carreteras, y el principal centro industrial de la URSS.

El cambio de planes de Hitler: los rusos actuaron según lo previsto por los generales alemanes: sacrificando enormes cantidades de tropas y armamento para defender Moscú. Sin embargo, Hitler no estaba satisfecho y, pese a las protestas de su Alto Mando, ordenó al Grupo de ejércitos del Centro dirigir las fuerzas acorazadas hacia el Norte y el Sur para ayudar a los otros dos ejércitos, con lo que se detuvo el avance hacia Moscú. El 8 de septiembre, el Grupo de ejércitos del Norte puso sitio a Leningrado. El día 16 de ese mes, el Grupo de ejércitos del Sur cerró una gigantesca maniobra envolvente al este de Kíev; fue entonces cuando Hitler decidió reanudar el avance hacia Moscú y ordenó a las fuerzas blindadas reunirse con el Grupo de ejércitos del Centro.

El intento de tomar Moscú: a mediados de noviembre, bajaron las temperaturas y el suelo se heló. Hitler y el comandante del Grupo de ejércitos del Centro, el mariscal de campo Fedor von Bock, decidieron seguir adelante, con el fin de acabar la campaña de 1941 con una victoria en Moscú antes de la llegada del invierno.

La contraofensiva soviética: la contraofensiva de Moscú no tardó en extenderse a todo el frente, siguiendo las órdenes de Stalin. Los alemanes no habían formado líneas defensivas para la retaguardia y no podían cavar trincheras porque el suelo estaba congelado. Algunos de los generales aconsejaron que las tropas se retiraran a Polonia, pero Hitler les ordenó el 18 de diciembre mantenerse firmes en las posiciones en que se encontraran, con lo que logró mantener el sitio sobre Leningrado, seguir acechando Moscú y conservar la zona occidental de Ucrania.

El comienzo de la guerra en el Pacífico: acuciados por el embargo de petróleo que sufrían, los japoneses decidieron lanzar un ataque sobre el Sudeste asiático, pero sabía que estas acciones desatarían una guerra contra Estados Unidos

El Ejército y la Armada japonesa habían desarrollado una estrategia basada en realizar ataques rápidos en Birmania, la península Malaya, Indias orientales y Filipinas y establecer un cinturón defensivo en la zona central y suroccidental del Pacífico. Esperaban que Estados Unidos les declarara la guerra, pero no creían que estuvieran dispuestos a prolongar la contienda durante mucho tiempo. Su máxima preocupación era la flota estadounidense del Pacífico, establecida en Pearl Harbor (Hawai).

Pocos minutos después de la ocho de la mañana del domingo 7 de diciembre de 1941, aeronaves japonesas trasladadas en portaaviones bombardearon Pearl Harbor. Hundieron cuatro acorazados y causaron daños a cuatro más en un ataque que duró menos de dos horas. Estados Unidos entró en guerra con Japón el 8 de diciembre; Alemania e Italia declararon la guerra a Estados Unidos el 11 de diciembre.

La batalla de Midway: la batalla de Midway comenzó en la mañana del 4 de junio: los bombarderos estadounidenses destruyeron tres de los portaaviones japoneses en cinco minutos. El cuarto cayó un poco más tarde, después de que sus aviones hubieran hundido el portaaviones estadounidense Yorktown.

La posterior conquista japonesa de Kiska y Attu (islas Aleutianas) los días 6 y 7 no compensaron la derrota de Midway, de la que nunca llegó a recuperarse la Armada japonesa. Sus acorazados no sufrieron ningún daño, pero la batalla del mar de Coral y la de Midway habían demostrado que las naves de guerra más importantes eran los portaaviones, y el enemigo había destruido cuatro de ellos.

La tercera fase: el cambio de rumbo de la guerra

Roosevelt, Churchill y sus respectivos consejeros se reunieron en Washington a finales de diciembre de 1941. Confirmaron su estrategia, cuyo objetivo principal era derrotar a Alemania; los británicos sólo tenían capacidad para luchar en Europa, de manera que la guerra contra Japón pasó a ser una responsabilidad casi exclusiva de Estados Unidos. Asimismo, se constituyó el Estado Mayor Conjunto (Combined Chief of Staff, CCS), comité militar británico y estadounidense con sede en Washington, encargado de elaborar y ejecutar un plan de guerra común. El 1 de enero de 1942, Estados Unidos, Gran Bretaña, la URSS y otras 23 naciones firmaron la Declaración de las Naciones Unidas en la que se comprometían a no pactar la paz por separado.

La elaboración de la estrategia aliada: desde el punto de vista práctico, Estados Unidos no desplegó una gran actividad en Europa hasta principios de 1942. Los británicos no se limitaron a defender sus posiciones en África del Norte; conquistaron Tubruq el 10 de diciembre de 1941 y Bengasi (Libia) dos semanas después. Rommel contraatacó a finales de enero de 1942 y les hizo retroceder 300 km, pero los alemanes detuvieron su avance junto a Tubruq y la frontera egipcia.

Europa: la URSS, temiendo una segunda ofensiva alemana en el verano, insistió a Estados Unidos y Gran Bretaña para que aliviaran la presión del frente soviético lanzando una ofensiva por el Oeste. El general George C. Marshall, jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense, creía que la mejor forma de ayudar a los rusos y poner fin rápidamente a la guerra era llevar a cabo una concentración de tropas en Inglaterra, cruzar el canal de la Mancha y atacar desde el noroeste de Europa. Los británicos no deseaban intervenir en ninguna otra operación hasta que se conquistara África del Norte y no pensaban que fuera posible reunir en Inglaterra una fuerza tan poderosa para lanzar una ofensiva a través del canal en 1943. Rommel fue quien proporcionó la clave para resolver el dilema. En el mes de junio, capturó Tubruq y se adentró 380 km en Egipto, hasta El-Alamein. Ante esta situación, los estadounidenses estuvieron de acuerdo en aplazar indefinidamente el ataque desde el canal y enviaron sus tropas a Gran Bretaña para invadir el África del Norte francesa.

El Pacífico: mientras tanto, la armada estadounidense proseguía la lucha contra Japón en el Pacífico.. La batalla de Midway había detenido el avance de los japoneses en la zona central del Pacífico, pero éstos continuaban expandiéndose por el Sudoeste a través de las islas Salomón y Nueva Guinea. El 2 de julio de 1942, los jefes del Estado Mayor de Estados Unidos dirigieron las operaciones de las fuerzas terrestres y navales en el sur y sudoeste del Pacífico con el objetivo de frenar a los japoneses, expulsarlos de las islas Salomón y del noreste de Nueva Guinea y eliminar la gran base que éstos habían establecido en Rabaul, situada en Nueva Bretaña.

El frente ruso: el verano de 1942: la zona más conflictiva en esos momentos era el frente ruso, donde los alemanes tomaron nuevamente la iniciativa en el verano de 1942 en las ofensivas sobre el sur de Leningrado, las proximidades de Járkov y Crimea. Era tal la fe de Hitler en la victoria en 1941, que ordenó detener la fabricación de armas y municiones para el ejército y reconvirtió estas industrias para que fabricaran materiales para las Fuerzas Aéreas y la Armada. La producción de armamento para el ejército se había reanudado en enero de 1942, pero esta remesa no llegaría al frente hasta finales del verano. Por otro lado, la producción de armas soviética fue aumentando progresivamente desde comienzos del nuevo año; además, la base industrial de la URSS era mayor que la alemana.

Hitler sabía que no podría llevar a cabo una nueva ofensiva total sobre tres objetivos. Algunos de sus generales proponían que se aguardara un año hasta que se volviera a reorganizar al ejército, pero Hitler estaba decidido a conseguir la victoria en 1942, por lo que intentó obligar al mando soviético a sacrificar al grueso de su ejército para defender las minas de carbón de la cuenca del Donets y los campos de petróleo de Caucasia.

Los alemanes se dirigen hacia Caucasia: la ofensiva comenzó el 28 de junio y, en menos de cuatro semanas, los ejércitos alemanes habían tomado la cuenca del Donets y habían avanzado por el Este hasta el río Don. Stalin y sus generales cometieron un error que finalmente fue beneficioso para sus intereses: creyendo que los alemanes iban a lanzar un segundo ataque, más fuerte, sobre Moscú, no habían hecho intervenir a sus reservas y permitieron que los ejércitos del Sur se retiraran.

Hitler, alentado por la facilidad y rapidez del avance, cambió sus planes en la última semana de julio. Inicialmente, había propuesto que las tropas se dirigieran hacia el este de Stalingrado, tomaran una posición firme en el Volga, y enviaran entonces una fuerza que se adentrara en el sur de Caucasia. El 23 de julio, ordenó que dos ejércitos continuaran la marcha hacia Stalingrado (en la actualidad Volgogrado) y que otros dos se desplazaran hacia el Sur cruzando el bajo Don y tomaran los campos petroleros de Maikop, Grozni y Bakú.

El 9 de agosto los alemanes se habían adentrado en Caucasia, en dirección a Maikop. El triunfo parecía acercarse cuando el VI Ejército y el IV Ejército Acorazado se unieron cerca de Stalingrado el 3 de septiembre.

La resistencia rusa en Stalingrado: la URSS atravesó la situación más difícil de la guerra a finales de julio de 1942, cuando tras la retirada rusa los alemanes estuvieron en condiciones de avanzar a lo largo del Volga, por detrás de Moscú, y de adentrarse en Caucasia. El 28 de julio, Stalin hizo un llamamiento a sus tropas para que libraran una guerra patriótica por Rusia. A finales de agosto, convocó a sus dos mejores militares, Zhúkov, que había organizado la contraofensiva de Moscú en diciembre de 1941, y el general Alexandr M. Vasilevski, jefe del Estado Mayor del ejército, para tomar una decisión sobre Stalingrado. Éstos propusieron derrotar al enemigo bloqueando a sus tropas en la ciudad mientras se reunían los medios para lanzar un contraataque.

Guadalcanal: la infantería de Marina de Estados Unidos llegó a Guadalcanal el 7 de agosto de 1942. El desembarco se realizó sin contratiempos, sólo hubo que hacer frente a una pequeña guarnición japonesa; pero la lucha se complicó a partir de ese momento. Los japoneses respondían con rapidez y violencia tanto en los combates navales como aéreos. Mientras las fuerzas estadounidenses combatían contra un poderoso enemigo bajo un agotador clima tropical, sus navíos de guerra libraron seis importantes batallas en las aguas que rodeaban la isla entre el 24 de agosto y el 30 de noviembre. Finalmente, los efectivos de Estados Unidos comunicaron el 9 de febrero de 1943 la conquista de la isla.

La ofensiva británico-estadounidense en África del Norte: la situación comenzó a cambiar en África del Norte el 31 de agosto de 1942, cuando Rommel atacó la línea británica situada al oeste de El-Alamein. El nuevo comandante británico, el general Bernard Law Montgomery (en la foto), lanzó una ofensiva Segunda Guerra Mundial
el 23 de octubre y forzó la retirada de Rommel; las tropas estadounidenses y británicas que luchaban a las órdenes del general Dwight D. Eisenhower comenzaron a llegar a Marruecos y Argelia el 8 de noviembre; los estadounidenses se establecieron en Casablanca y Orán, y los británicos en Argel. Los alemanes enviaron refuerzos a Túnez y ocuparon toda Francia. Consiguieron que el V Ejército Acorazado, dirigido por el general Jürgen von Arnim se presentara a tiempo de frenar a Eisenhower en el oeste de Tunicia hacia mediados de diciembre. Rommel se adentró en el sudeste de Tunicia a principios de febrero de 1943 y lanzó un ataque contra las tropas estadounidenses el 14 de febrero, obligándolas a abandonar el paso de Kasserine, una posición vital. Éste fue su último éxito y no pudo aprovecharlo. Hitler le reclamó en marzo debido a que las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña se aproximaban desde el Oeste y el Sur. Los 275.000 hombres que componían las fuerzas alemanas e italianas quedaron aislados de sus bases de Bizerta y Túnez; finalmente se rindieron el 13 de mayo.

La victoria soviética en Stalingrado: en la mañana del 19 de noviembre las fuerzas acorazadas soviéticas atacaron a los rumanos al oeste y el sur de Stalingrado. Se reunieron tres días después en Kalach, a orillas del río Don, donde rodearon al VI Ejército, casi la mitad del IV Ejército Acorazado y a varias unidades de rumanos. Hitler ordenó al comandante del VI Ejército, el general Friedrich Paulus, resistir y le prometió mandar suministros por aire; asimismo, envió a Manstein, que en aquella época era mariscal de campo, para aliviar la presión en esa zona. El transporte aéreo no pudo hacer llegar a Manstein las 300 toneladas de suministros que necesitaba cada día, y las fuerzas de la operación de descerco fueron contenidas a 55 km de las tropas de Manstein a finales de diciembre. El VI Ejército estaba condenado a menos que intentara atravesar las filas enemigas, y Hitler no lo permitía.

Los rusos se internaron en este reducto por tres frentes en enero de 1943, y Paulus se rindió el 31 de enero. Después de la lucha de Stalingrado, los alemanes se vieron obligados a retirarse de Caucasia y retroceder aproximadamente a la línea de la que partieron en la ofensiva del verano de 1942; esto se debió en parte a la derrota de las fuerzas italianas y húngaras.

Los bombardeos aéreos sobre Alemania: los británicos y estadounidenses decidieron en Casablanca iniciar una ofensiva aérea sobre Alemania como preludio del pospuesto ataque sobre el canal. En esta ocasión, estaban de acuerdo sobre el momento en el que realizarla, pero no en el método. Los británicos, como resultado de su desalentadora experiencia con los bombardeos diurnos a comienzos de la guerra, habían construido bombarderos pesados, los Lancaster y los Halifax, para los ataques nocturnos sobre un área. Los estadounidenses creían que sus Flying Fortresses B-17 y los Liberators B-24 estaban suficientemente armados y blindados; estaban provistos de visores de bombardeo que garantizaban la precisión necesaria para volar de día y alcanzar blancos muy pequeños. Los británicos hicieron una demostración de su técnica en cuatro ataques realizados sobre Hamburgo a finales de julio de 1943; gran parte de la ciudad fue destruida por el fuego y fallecieron 50.000 personas. La pérdida de aviones y tripulación estadounidenses fue aumentando a medida que las naves se adentraban en Alemania.

La invasión de Italia: el 10 de julio desembarcaron en Sicilia tres divisiones estadounidenses, una canadiense y tres británicas. Fueron adentrándose en la isla desde las cabezas de playa de la costa meridional durante cinco semanas; se enfrentaron a cuatro divisiones italianas y dos alemanas y vencieron a la última resistencia del Eje el 17 de agosto. Mientras tanto, Mussolini había sido expulsado del poder el 25 de julio, y el gobierno italiano inició una serie de negociaciones que concluyeron con un armisticio firmado en secreto el 3 de septiembre y hecho público el 8 de ese mes

La rendición de los italianos no representó grandes ventajas militares para los aliados; a finales de año, los alemanes les contuvieron en la Línea Gustav, a unos 100 km al sur de Roma. El desembarco realizado en Anzio el 22 de enero de 1944 no consiguió debilitar la línea Gustav, firmemente asentada en el río Liri y Montecassino.

Los progresos de Estados Unidos en el Pacífico: el ataque en la zona central del Pacífico se inició posteriormente. En esta zona, sin embargo, las islas estaban separadas por grandes extensiones de mar, y los desembarcos requerían el apoyo de la fuerza naval, concretamente portaaviones, de los que hasta finales de 1943 no se dispuso en número suficiente.

Los primeros desembarcos tuvieron lugar en Makin (islas Gilbert) y Tarawa en noviembre de 1943. La conquista de los islotes de Kwajalein y Eniwetok (islas Marshall), emprendida en febrero de 1944, resultó menos costosa, pero fue necesario intensificar el bombardeo preliminar y emplear un mayor número de vehículos anfibios capaces de cruzar los arrecifes de los alrededores.

La cuarta fase: la victoria de los aliados

Hitler permitió al Grupo de ejércitos del Sur retirarse hasta el río Dniéper el 15 de septiembre; de lo contrario, lo más probable es que fuera aniquilado. Asimismo, ordenó a las tropas que destruyeran todo aquello que se encontrara en la zona oriental del río Dniéper y pudiera ser de alguna utilidad para el enemigo. Esta política sólo pudo llevarse a cabo parcialmente antes de que los soldados cruzaran el río a finales de mes; a partir de este momento, se aplicó en todos los territorios cedidos a los rusos.

Las tropas alemanas no encontraron el más mínimo rastro de la barrera oriental al cruzar el río, y tuvieron que luchar desde el principio contra cinco cabezas de puente soviéticas. La orilla superior izquierda del río era la mejor línea defensiva que quedaba en la URSS, y los ejércitos rusos, mandados por Zhúkov y Vasilievski, lucharon encarnizadamente para impedir que el enemigo se hiciera fuerte en esta zona. Expandieron las cabezas de puente, cercaron al ejército alemán en Crimea durante el mes de octubre, tomaron Kíev el 6 de noviembre y continuaron la ofensiva en invierno sin apenas interrupciones.

La Conferencia de Teherán: a finales de noviembre, Roosevelt y Churchill viajaron a Teherán para mantener su primer encuentro con Stalin. El presidente y el primer ministro ya habían aprobado un plan —su nombre en clave era Overlord (Jefe Supremo)— para lanzar una ofensiva cruzando el canal.. La operación Overlord fue fijada para mayo de 1944.

Los preparativos de los alemanes para la operación Overlord: Hitler esperaba una invasión por el noroeste de Europa en la primavera de 1944, y la recibió como una oportunidad de ganar la guerra. De este modo, podría lanzar a todas sus fuerzas, la mitad de las cuales se encontraba en el frente occidental, contra la URSS. En noviembre de 1943, comunicó a sus comandantes del frente oriental que no recibirían más refuerzos hasta que se rechazara la invasión.

Los soviéticos lanzaron una ofensiva en enero de 1944 que levantó el sitio de Leningrado, y obligaron al Grupo de ejércitos del Norte a retroceder hasta la línea del río Narva y el lago Peipus. Allí, los alemanes encontraron refugio en un segmento de la barrera oriental en el que se había iniciado la fortificación. Recibían sucesivos ataques por el flanco meridional; el último, que tuvo lugar en marzo y abril, empujó a los alemanes hacia la amplia zona que se extiende entre las lagunas de Pripyat y el mar Negro, alejados de todo excepto de algunas franjas de territorio soviético. Después de que una embarcación no consiguiera rescatarles en Sebastopol, la mayor parte de los 150.000 alemanes y rumanos fallecieron o fueron capturados por el enemigo en mayo. Por otro lado, se habían fabricado suficientes carros de combate y armas para equipar a las nuevas divisiones del frente occidental y reemplazar a algunas de las pérdidas en el Este; las fuerzas aéreas disponían de un 40% más de aviones que el año anterior en esa misma época; por último, la producción de petróleo sintético durante el tiempo de guerra alcanzó en abril de 1944 su máximo.

El desembarco de Normandía: el 6 de junio de 1944, el día D, el I Ejército de Estados Unidos, dirigido por el general Omar N. Bradley, y el II Ejército británico, mandado por el general Miles C. Dempsey, establecieron cabezas de playa en Normandía, la costa francesa del canal de la Mancha. La resistencia de los alemanes fue firme, y las bases militares para los ejércitos aliados no eran tan buenas como se había esperado. La enorme superioridad aérea de los aliados en el norte de Francia impidió a Rommel movilizar a sus limitadas reservas. Además, Hitler estaba convencido de que los desembarcos de Normandía eran una estratagema y que la invasión principal tendría lugar al norte del río Sena. Por este motivo, se negó a dejar partir a las divisiones que se encontraban allí e insistió en que llegaran refuerzos de otras zonas distantes. A finales de junio, Eisenhower disponía de 850.000 hombres y 150.000 vehículos en Normandía.

La conspiración contra Hitler: en el mes de julio, un grupo de oficiales y civiles alemanes decidieron que la eliminación de Hitler era la única posibilidad de poner fin a la guerra antes de que todo el territorio alemán fuera arrasado desde ambos frentes. Intentaron asesinarle el 20 de julio colocando una bomba en su cuartel general de Prusia Oriental. El artefacto explotó e hirió a algunos oficiales —varios fallecieron—, pero Hitler sólo sufrió heridas leves. A continuación, la Gestapo se encargó de perseguir a todo sospechoso de haber participado en la conspiración: Rommel se encontraba en esta lista, y optó por suicidarse.

La liberación de Francia: el 24 de julio, los estadounidenses y los británicos seguían aislados en la cabeza de playa de Normandía, que había ampliado hasta incluir Saint-Lô y Caen. Bradley comenzó con la ofensiva al día siguiente lanzando un ataque desde Saint-Lô. A partir de este momento, el frente se expandió rápidamente y Eisenhower agrupó a sus fuerzas. Montgomery asumió el mando del II Ejército británico y del I Ejército canadiense.

.Los alemanes consiguieron mantener la posición hasta el 20 de agosto; después, se retiraron cruzando el Sena. Los estadounidenses liberaron París el 25 de agosto junto con las fuerzas de la Francia Libre y la Resistencia, lideradas por Charles de Gaulle.

La rebelión de Varsovia: las fuerzas soviéticas resistieron con firmeza en el margen derecho del Vístula (al norte de Varsovia) y Stalin (en la foto) no permitió que los aviones de Estados Unidos aterrizaran en los aeródromos soviéticos para proporcionar suministros a los insurgentes. Finalmente, consintió en que tomaran tierra más de cien B-17 el 18 de septiembre. Pero ya era demasiado tarde; para entonces, los alemanes ya dominaban la situación, y Komorowski se rindió el 2 de octubre. Stalin insistió en que sus fuerzas no habían conseguido entrar en Varsovia porque eran demasiado débiles, lo cual era probablemente falso. Por otro lado, la línea del Vístula era, en la medida en que los ejércitos pudieran seguir adelante, un amplio frente sin ninguna interrupción en el que no era posible reponer suministros.

La derrota de los aliados de Alemania en el Este: mientras la Unión Soviética permitía que el levantamiento de Varsovia siguiera su trágico curso, estaba cosechando un gran número de importantes éxitos en todos los frentes. La ofensiva lanzada el 20 de agosto entre los Cárpatos y el mar Negro dio como resultado la petición de un armisticio por parte de Rumania tres días después. Bulgaria, que nunca había llegado a declarar la guerra a la URSS, se rindió el 9 de septiembre, y Finlandia la secundó el 19 del mismo mes. Las tropas soviéticas tomaron Belgrado el 20 de octubre e implantaron en Yugoslavia un gobierno comunista presidido por Tito. En Hungría, los rusos se quedaron a las puertas de Budapest a finales de noviembre.

Los progresos de los aliados en Italia: la campaña italiana pasó a un segundo plano en el verano de 1944 a causa de la operación Overlord. El V Ejército de Clark, formado por fuerzas francesas, polacas y estadounidenses, tomó Montecassino el 18 de mayo. Un avance desde la cabeza de playa de Anzio, realizado cinco días después, obligó a los alemanes a abandonar la Línea Gustav, y el V Ejército entró en Roma, ciudad abierta desde el 4 de junio. La penetración aliada continuó sin contratiempos en el norte de Roma, pero no tardaría en verse interrumpida dado que las divisiones estadounidenses y francesas habrían de retirarse para participar en la invasión del sur de Francia. Después de tomar Ancona y Florencia durante la segunda semana de agosto, los aliados se hallaban en la Línea Gótica alemana. Ésta fue demolida tras una ofensiva lanzada a finales de ese mes, pero no se consiguió llegar hasta el valle del Po en los tres meses siguientes, por lo que las fuerzas se detuvieron en las montañas durante el invierno.

El cambio de estrategia en el Pacífico: las fuerzas de Estados Unidos llegaron a Saipan el 15 de junio. Tomaron posesión de esta isla, Tinian y Guam el 10 de agosto, lo que les proporcionó la clave de una estrategia para poner fin a la guerra.. En noviembre de 1944 comenzaron los bombardeos regulares sobre Japón.

La invasión de las islas Filipinas fue la última ocasión de la guerra en la que la Armada japonesa hizo uso de todas sus fuerzas. En los tres días que duró la batalla del golfo de Leyte (del 23 al 25 de octubre), cuyo resultado fue más dudoso de lo que parecía indicar el desenlace final, los japoneses perdieron 26 naves —entre ellas, el superacorazado Musashi— y los estadounidenses, siete.

La guerra aérea en Europa: las principales acciones llevadas a cabo contra Alemania en el otoño de 1944 fueron combates aéreos. Los bombarderos de Estados Unidos, escoltados por cazas de gran autonomía (concretamente, los Mustang P-51) atacaban los objetivos industriales durante el día, y las ciudades por la noche. Hitler respondió a estas agresiones atacando Gran Bretaña con bombas V-1 y cohetes V-2; no obstante, los alemanes perdieron las mejores bases de sus lanzamientos —el noroeste de Francia y Bélgica— en el mes de octubre. Los efectos de la estrategia aliada resultaron menos evidentes de lo que se había esperado. Los bombardeos no minaron la moral de la población civil, y la fabricación de cazas y vehículos acorazados alcanzó la cota más elevada de la guerra en la segunda mitad de 1944. Por otro lado, la producción de hierro y acero disminuyó a la mitad entre septiembre y diciembre; asimismo, la destrucción continua de plantas de petróleo sintético, unida a la pérdida de los campos petroleros de Ploiesti (Rumania), limitó drásticamente las existencias de combustible para los carros de combate y aviones que abandonaban las cadenas de producción.

El acortamiento de los frentes en el Este y el Oeste y la interrupción de la lucha terrestre a finales de año proporcionaron a Hitler una nueva oportunidad para crear una reserva de 25 divisiones. Decidió utilizarlas en una ofensiva contra los británicos y estadounidenses;.

La batalla de las Ardenas: la ofensiva alemana —denominada campaña de las Ardenas— comenzó el 16 de diciembre. Los estadounidenses se encontraban totalmente desprevenidos; no obstante, opusieron una gran resistencia y consiguieron defender dos centros estratégicos de comunicaciones por carretera, Saint-Vith y Bastogne. El esfuerzo de los alemanes fracasó después del 23 de diciembre, cuando las condiciones atmosféricas permitieron que se pudiera apreciar la arrolladora superioridad aérea de los aliados.

El paso del Rin: a principios de marzo, los ejércitos se encontraban muy próximos al Rin. Todos los puentes estaban destruidos, excepto el de la pequeña ciudad de Remagen, donde las unidades del I Ejército tomaron el puente ferroviario de Ludendorff el 7 de marzo. El 24 de marzo, fecha en la que Montgomery ordenó a algunos grupos del II Ejército británico y del IX Ejército estadounidense pasar al otro lado del río, el I Ejército estadounidense ocupaba una cabeza de puente situada entre Bonn y Coblenza. El 22 de marzo, el III Ejército de Estados Unidos había capturado otra cabeza de puente al sur de Maguncia. Así pues, se había atravesado la barrera del río, y Eisenhower ordenó a los ejércitos atacar hacia el Este sobre un amplio frente.

Los objetivos aliados en Alemania: el I y IX Ejército estadounidenses rodearon el corazón industrial de Alemania. El IX Ejército alcanzó el Elba a la altura de Magdeburgo el 11 de abril, y tomaron una cabeza de puente en el lado oriental un día después, con lo cual sólo les separaban 120 km de Berlín.

Con la llegada del IX Ejército al Elba, surgió el problema de la carrera hacia Berlín. Los británicos, sobre todo Churchill y Montgomery, y algunos estadounidenses, sostenían que Berlín era el objetivo más importante de Alemania porque el mundo, y especialmente los alemanes, considerarían a las fuerzas que tomaran esta ciudad como los verdaderos vencedores de la guerra.

Las batallas finales en Europa: la última y débil esperanza de Hitler, alentada brevemente por el fallecimiento de Roosevelt ocurrido el 12 de abril, era que se desatara un conflicto entre las potencias occidentales y la URSS. El V Ejército de Estados Unidos y el VIII Ejército británico lanzaron una serie de ataques el 14 y el 16 de abril que les llevaron hasta el río Po en una semana. El avance soviético hacia Berlín comenzó el 16 de abril. El VII Ejército estadounidense tomó Nuremberg el 20 de abril. Cuatro días después, los soviéticos cerraron el cerco sobre Berlín. Al día siguiente, el V Ejército soviético y el I Ejército estadounidense establecieron contacto en la ciudad de Torgau, situada en el Elba (al noreste de Leipzig), y Alemania quedó dividida en dos partes. La resistencia organizada contra los estadounidenses y los británicos cesó prácticamente la última semana del mes, pero las tropas alemanas orientadas hacia el Este lucharon desesperadamente para evitar ser apresadas por los soviéticos.

La rendición de Alemania: Hittler decidió esperar el desenlace final en Berlín, donde aún podía manipular a los escasos altos mandos que quedaban. La mayor parte de sus colaboradores políticos y militares abandonaron la capital para dirigirse hacia el norte y sur de Alemania, seguramente para no estar al alcance de los soviéticos. Hitler se suicidó en su bunker de Berlín el 30 de abril. Su último acto oficial importante fue nombrar al gran almirante Karl Doenitz como sucesor suyo en la jefatura del Estado.

La única opción que le quedaba a Doenitz, que había sido leal a Hitler, era rendirse. Su representante, el general Alfred Jodl, firmó la rendición incondicional de todas las Fuerzas Armadas alemanas en el cuartel general de Eisenhower, establecido en Reims, el 7 de mayo. Las tropas alemanas de Italia ya se habían rendido (el 2 mayo), al igual que las de los Países Bajos, el norte de Alemania y Dinamarca (4 de mayo). Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña declararon el 8 de mayo el Día de la Victoria en Europa. La rendición incondicional completa entró en vigor un minuto después de la medianoche, una vez firmado en Berlín un segundo documento que también suscribió la URSS.

La derrota de Japón: el final de la guerra no se avistaba, a pesar de que la situación de Japón era desesperada a comienzos de 1945. La Armada japonesa ya no volvería a operar a pleno rendimiento, pero la mayor parte del ejército se encontraba en buenas condiciones y estaba desplegado en los archipiélagos y en China. Los japoneses dieron una muestra de lo que aún podía esperarse de sus fuerzas recurriendo a los ataques kamikazes (en japonés, 'viento divino') o ataques aéreos suicidas, durante los combates en Luzón (islas Filipinas).

Hiroshima y Nagasaki: a lo largo de todo el conflicto, los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña habían llevado a cabo un gran proyecto científico e industrial para el desarrollo de armas nucleares, y creían que Alemania estaba investigando en el mismo campo. No se disponía de suficientes cantidades de los elementos principales, uranio y plutonio fisionable, antes de que concluyera la guerra en Europa. La primera bomba atómica se hizo explotar en un ensayo realizado el 16 de julio de 1945 en Alamogordo (Nuevo México, en Estados Unidos).

Se habían fabricado dos bombas más, y comenzó a plantearse la posibilidad de emplearlas contra Japón para conseguir su rendición. El presidente Harry S. Truman permitió que se lanzaran estos dos artefactos porque, según explicó, creía que podrían salvar miles de vidas; la primera cayó sobre Hiroshima el 6 de agosto, y la segunda se lanzó sobre Nagasaki el 9 de agosto. Los cálculos de Estados Unidos indican que fallecieron entre 66.000 y 78.000 en Hiroshima y que el número de víctimas en Nagasaki fue de 39.000. Los japoneses estiman que las bajas ascendieron a un total de 240.000 personas. La URSS declaró la guerra a Japón el 8 de agosto e invadió Manchuria al día siguiente.

Japón anunció su rendición el 14 de agosto, aunque no fue totalmente incondicional debido a que los aliados habían acordado permitir que el país mantuviera a su emperador. La firma oficial se realizó en la bahía de Tokyo a bordo del acorazado Missouri el 2 de septiembre. La delegación aliada estaba encabezada por el general MacArthur, que pasó a ser el gobernador militar del Japón ocupado.

Los protagonistas de la 2º Guerra MUNDIAL

-Adolf Hitler: (1889-1945). Político alemán de origen austríaco, uno de los principales protagonistas del siglo XX, debido a su idea de construir el imperio alemán en Europa, lo que desencadenó un conflicto mundial cuyas consecuencias han marcado la historia más reciente del continente europeo

-Benito Mussolini: (1883-1945). Político italiano, creador del movimiento fascista. Instauró en Italia una dictadura, que estuvo vigente durante veinte años. Su participación en la Segunda Guerra Mundial al lado de la Alemania nazi, provocó su caída y la de su régimen.

-Winston Churchill,: (1874-1965). Político, militar y escritor británico. Primer Ministro en 1940-1945, y de nuevo en 1951-1955. Destacado orador y excepcional diplomático

-Franklin Roosevelt: (1882-1945). Político estadounidense. Trigésimo segundo presidente de los Estados Unidos, único en la historia del país elegido en cuatro ocasiones consecutivas para ocupar el cargo.

-Erwin Rommel: (1891-1944). Militar alemán. En 1933 desempeñó el cargo de instructor de la Academia de Infantería . Participó en las invasiones de Austria, Polonia y Francia durante la Segunda Guerra Mundial.

-Bernard Montgomery: (1887-1976). Mariscal británico, célebre por su importante victoria en El Alamein, en 1942, y jefe de las fuerzas aliadas de tierra en el frente sur.

-David Dwight Eisenhower: (1890-1969). Militar y político estadounidense. Destacada personalidad militar durante la Segunda Guerra Mundial, comandante supremo de todas la fuerzas aliadas, y Presidente de los Estados Unidos desde 1953 hasta 1961.

-Iósiv Stalin: (1879-1953), político soviético. Permaneció gran tiempo en el poder, moldeó los rasgos que caracterizaron al régimen soviético y configuró, más que ningún otro dirigente, la Europa de posguerra.

Bibliografía

-Enciclopedia Larousse

-Enciclopedia Salvat

-Internet

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Segunda Guerra Mundial

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