Saturación urbanística en Andalucía

Sobrestructuración. Urbanismo. Demanda turística. Litoral andaluz. Impacto medioambiental. Fauna marina. Aguas residuales

  • Enviado por: Irene
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
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Introducción:

Nuestro diccionario define el urbanismo como "el conjunto de conocimientos relativos a la creación, desarrollo, reforma y progreso de las poblaciones según conviene a las necesidades de la vida humana".

Décadas de desarrollo turístico mal planificado han llevado a la costa española a padecer graves problemas de saturación urbanística, contaminación, destrucción de espacios naturales y erosión costera, un fenómeno natural que se ha trasformado en un problema de intensidad creciente y difícil solución.

Durante muchos años, el turismo de sol y playa, en lugar de dar respuesta a las necesidades humanas, se dirige casi exclusivamente a satisfacer motivaciones e intereses económicos y de mercado, provocando que cada vez sea mayor la concentración de personas, y por tanto de actividades humanas en las zonas litorales, donde proliferan los puertos pesqueros, comerciales y deportivos, urbanizaciones costeras y distintas instalaciones e infraestructuras dedicadas al ocio y tiempo libre, restando de esta manera un incalculable valor a las características naturales del litoral.

Otra actividad que en los últimos años proceso ha adquirido una relevancia desmesurada es la construcción masificada y esaustiva de urbanizaciones de segunda residencia, ya que debido a ello en estos momentos no queda ni un solo metro del litoral andaluz que no esté urbanizado o que no esté siendo objeto de algún proyecto urbanizador, en mayor o menor nivel de viabilidad o de maduración.

Los agentes promotores de urbanizaciones están dispuestos a utilizar la totalidad del recurso suelo en el litoal, de hecho han anunciado que tienen demanda para construir 800.000 viviendas en los próximos años y piden facilidades, desarrollos infraestructurales e incluso subvenciones, dado el “gran interés social” de su actividad.

La pregunta es ¿Qué beneficios territoriales, económicos, ambientales y sociales aporta el uso de segunda residencia en el litoral? ¿En qué circunstancias es un uso preferible, un uso compatible o un uso tolerable?

Según datos del Instituto Nacional de Geografía un 59% del litoral andaluz ya está urbanizado y existen 4.000 expedientes sobre infracciones urbanísticas abiertos, por lo que podemos apreciar que la gran mayoría de los municipios litorales no están apostando por un desarrollo compatible con el medio.

Distribución urbanística en las distintas zonas costeras de Andalucía.

En el siguiente punto vamos a exponer la situación actual urbanística de las distintas localidades costeras de Andalucía y su mala administración o gestión, dando lugar a una urbanización masiva que inunda de manera radical las costas de nuestra Comunidad Autonóma.

A pesar de la saturación de la costa de Málaga, los pocos espacios libres que quedan en su litoral siguen “rellenándose”, por ejemplo, en Marbella hay 20.000 viviendas en situación de ilegalidad y por ello La Junta de Andalucía ha recurrido 370 licencias urbanísticas, 110 de ellas correspondientes al último periodo del Ayuntamiento, llegando a denunciar a la Junta que se dan licencias por silencio administrativo. Finalmente esta trama ha sido recientemente descubierta y ha llevado a la encarcelación de gran parte del equipo de gobierno de Marbella.

Las previsiones muestran que en Granada se construirán 60.000 viviendas más en la costa, la mayoría de ellas en Motril y Almuñecar. También se ha planteado la construcción de tres campos de golf y cinco puertos deportivos.

El caso de Almería resulta igualmente alarmante. Municipios como Vera o Cuevas del Almanzora están experimentando un crecimiento urbanístico desmedido.

En Vera se ha anunciado la construcción de 30.000 nuevas viviendas en una franja costera única por sus valores ambientales.

El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, que figura en la lista de candidatos a Parque Nacional que maneja el Ministerio de Medio Ambiente, es en la actualidad uno de los espacios naturales más acosados por proyectos urbanísticos. Destaca el gigantesco hotel de 20 plantas de altura que se construye actualmente en la playa de El Algarrobito (Carboneras).

La costa gaditana, con un 32% de su franja litoral urbanizada según datos del Instituto Nacional de Geografía, tampoco se libra de la masificación urbanística, incluidas las viviendas ilegales.

La situación de la costa de Huelva no es muy diferente. A pesar de presumir de tener 80 de sus 120 km de litoral sin urbanizar, se enfrenta a una avalancha de proyectos de urbanización.

'Saturación urbanística en Andalucía'

Impactos medioambientales que sufre el litoral:

La arena que circula por el litoral procede de los aportes de los ríos, y de la erosión costera. Sin embargo en la actualidad se está produciendo una reducción importante en la cantidad de estos aportes debido a la construcción de embalses en los ríos, las obras de protección costera y la creación de playas cerradas artificialmente, que fijan grandes cantidades de arena que antes circulaba y realimentaba los depósitos móviles de las playas.

Todo ello se une a la proliferación de construcciones litorales no respetuosas con los procesos de dinámica como urbanizaciones y paseos marítimos sobre la arena de la playa e incluso sobre la zona de dunas, última línea de defensa desde donde se realimenta de arena la playa perdida en los temporales de invierno.

También espigones y puertos deportivos son demasiado frecuentes en los lugares turísticos, paralizando o modificando los movimientos naturales de miles de millones de toneladas de arena originados por corrientes y oleaje, provocando así una progresiva ruptura del equilibrio costero, en definitiva produciendo en pocos años procesos que antes requerían siglos, dando lugar a cambios artificiales y difícilmente reversibles, en algunos casos, en el ciclo geológico de erosión transporte y sedimentación.

Sus consecuencias originan, en zonas más o menos distantes que incluso pueden estar protegidas por su significativo valor ecológico, efectos no siempre agradables tales como aterramientos de zonas de cultivo próximas al mar, desaparición de playas, destrucción de edificaciones, colmatación de bahías, cierres de puertos y taponamientos de emisarios submarinos.

Efectos directos sobre las especies de fauna marina:

Como exponentes de esta problemática medioambiental, cabe destacar la situación de varias especies marinas, tanto flora como fauna, cuya presencia habitual en el litoral andaluz está amenazada. Algunas de estas especies son especialmente importantes por el papel que juegan en el conjunto del ecosistema y por la fragilidad del mismo.

En la estrecha franja mesolitoral, zona comprendida entre el límite superior de la marea alta y el inferior de la marea baja, viven especies exclusivas de este hábitat, muy sensibles a los impactos producidos por el uso recreativo de las costas y por los vertidos urbanos.

Concretamente en el rompeolas rocoso resaltan los animales marinos con esqueleto exterior duro para resistir el embate continuo del oleaje, como mejillones, lapas, caracolas, erizos y crustáceos de distintas especies que llaman la atención de los bañistas. La concentración diaria de numerosas personas en la estrecha franja costera recolectando de manera indiscriminada y simplemente por entretenimiento estos animales está poniendo en peligro las poblaciones de algunas especies.

Como muestra se pueden citar:

  • La lapa (Patella ferruginea) considerada por la Unión Europea como especie de interés comunitario para su protección,

  • el dátil de mar (Litop-haga litophaga),

  • el cangrejo (Pachygrapsus marmoratus)

  • nacra (Pinna nobilis) especialmente interesante por tratarse del molusco bivalvo de mayor tamaño del mediterráneo,

  • el erizo violáceo (Sphaerechinus granularis),

  • el caballito de mar (Hippocampus hipocampus),

  • peces superdepredadores del fondo rocoso, como los meros (Epinephelus guaza), y abadejos (Heteroperca rubrus), cada vez más escasos debido a la persecución sistemática de los pescadores submarinos.

Las especies pelágicas tampoco están a salvo del hombre. Análisis toxicológicos muestran altos niveles de contaminantes en la capa grasa de cetáceos poniendo también en peligro las poblaciones de algunas especies, tales como:

  • Cetáceos de mediano tamaño como calderones comunes (Globicephala melas), o grises (Grampus griseus)

  • Algunos cetáceos de gran tamaño como el cachalote (Physeter catodon), el rorcual común (Balaenoptera physalus), la orca (Orcinus orca), y la ballena jorobada (Megaptera novaengliae).

  • También cabe destacar la tortuga boba (Carettacaretta) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea).

Tantos los mamíferos como las tortugas marinas se encuentran en la cúspide de

la cadena alimenticia, son longevos y su reproducción natural es reducida. Por ello y por otras razones estas especies están consideradas protegidas por la legislación española.

Efectos directos sobre las especies de flora marina:

Con respecto a la flora podemos destacar que originariamente todo el litoral andaluz estaba poblado por praderas de fanerógamas marinas en mayor o menor densidad. Estas praderas están formadas por plantas con hojas acintadas de color verde, originariamente terrestres y con capacidad para producir flores, que lograron colonizar los fondos arenosos litorales, contribuyendo así al abrigo natural de las playas y la autodepuración del sistema costero, ya que sus hojas además de producir oxígeno, se cubren de organismos filtradores, como los hidroides y otros, que limpian el entorno de materia orgánica en suspensión.

Las áreas cubiertas por estas densas formaciones de hojas, constituyen además un enclave privilegiado para la alimentación, refugio y reproducción de numerosas especies animales, por todo ello están consideradas como hábitat de protección prioritaria para la unión europea.

En el litoral andaluz contamos con cuatro especies de vital importancia:

  • Zoostera marina,

  • Zostera noltii,

  • Cymodocea nodosa

  • Posidonia oceanica.

En los fondos marinos andaluces destacan también por su importancia y reducida presencia grandes algas pardas como las laminarias, las cuales llegan a forman verdaderos bosques sumergidos en los fondos de Tarifa y la Isla de Alborán.

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Pero hoy en día de estas praderas queda tan sólo una sombra del pasado. El lento aumento o la desaparición de estas manchas actuales depende principalmente de la acción humana, fundamentalmente de los vertidos de aguas residuales, la construcción de puertos y espigones, la urbanización de las costas, el empleo de plásticos para cubrir los cultivos, la acción directa no respetuosa de algunos visitantes y la pesca de arrastre ilegal sobre las praderas marinas están provocando una importante `desforestación' de la franja costera submarina, y por tanto también efectos directos sobre nuestro litoral.

Consecuencias de las aguas residuales en el litoral andaluz:

A pesar de los buenos datos que obtienen las playas andaluzas en cuanto a calidad de las aguas de baño, los vertidos en el litoral continúan incrementandose alarmantemente debido, por un lado, a la inesistencia de instalaciones para la depuración de aguas, y por otro lado, al crecimiento descontrolado de la mayoría de las urbanizaciones existentes,así como la existencia de todo tipo de infraestrucutas comerciales y turísticas en el litoral.

Aunque Andalucía avanza en la construcción de nuevas depuradoras, así como en la ampliación o reparación de las existentes, el ritmo es muy inferior al necesario, causando graves problemas ambientales y de imagen.De hecho tan sólo el 0,3% de las localidades costeras disponen de un sistema de tratamiento terciario para sus aguas residuales que garantice la depuración efectiva de las aguas antes de verterlas al mar o para su posterior reutilización. El 41% de municipios costeros están atendidos por sistemas de depuración secundarios. El 58% restante carece de tratamiento adecuado de sus aguas residuales, que son vertidas directamente al mar.

Algunos de los casos más relevantes que podemos mostrar son los siguientes:

  • Las playas y parajes naturales andaluces sufren los vertidos de aguas residuales sin depurar, como en el caso de las Marismas del Odiel (Huelva) donde existen 70 kilómetros del litoral que carecen de saneamiento integral, lo que provoca vertidos puntuales de aguas residuales sin depurar procedentes de fosas sépticas de urbanizaciones y hoteles.

  • En el caso de la playa de Huelín, 200 toneladas de arena han tenido que ser retiradas tras detectarse restos de hidrocarburos pesados, procedentes de industrias y grandes superficies cercanas a la zona afectada, al realizar excavaciones para construir un chiringuito en la playa.

  • Cinco municipios de la costa de Cádiz vierten 20 millones de metros cúbicos anuales al mar sin ningún tipo de depuración: Chipiona, Vejer, Barbate, Tarifa y

Algeciras. Además otras localidades cuentan con sistemas de tratamiento de aguas que funcionan mal: El Puerto de Santa María, Puerto Real,y Los Barrios.

  • Otro de los focos de contaminación del litoral andaluz es el polo químico de Huelva, uno de los puntos litorales más deteriorados ambientalmente de toda Andalucía. Un ejemplo es la empresa de fertilizantes Fertiberia que, al estar situada en terrenos pertenecientes al dominio público marítimo-terrestre, lleva contaminando las marismas del río Tinto desde hace décadas.

  • En Almería, la costa de Vera acoge un proyecto para construir una piscifactoría de engorde de atunes frente a la playa de Quitapellejos. Supondría el vertido de una tonelada de excrementos, 196.200 kg de residuos de pescado y 1.200 toneladas de residuos impregnados de antibióticos y otros productos farmacéuticos.

La degradación de las costas, otra consecuencia importante del impacto urbanìstico:

Los casos de degradación del litoral a los que hay que hacer frente son muy diversos y es preciso contribuir, en cada caso, a la recuperación de la costa. Podemos destacar algunos de los casos más notables:

  • La disminución de los aportes sólidos de los ríos ocasionada por la construcción de embalses y la realización de repoblaciones forestales.

  • La destrucción de dunas litorales, las cuales son esenciales en el proceso de conservación de las playas.

  • La destrucción de marismas, que son uno de los espacios vitales más importantes para la producción orgánica y biológica del mundo marino.

  • Las extracciones de áridos, que alteran el equilibrio costero.

  • La ejecución de determinadas obras marítimas, que han creado barreras que bloquean el flujo de arena a lo largo del litoral.

  • La construcción de vías de transporte de gran intensidad de tráfico a lo largo de la línea costera, demasiado próximas a la orilla o situadas sobre la misma.

  • La urbanización excesiva de los territorios litorales en su primera línea.

  • La destrucción de ecosistemas de alto valor y del paisaje litoral, bien por alteraciones físicas del territorio, bien por la inadecuada implantación de edificaciones.

  • Los vertidos de aguas residuales en el mar que, en el 90% de los casos, no disponen de sistemas de depuración, lo cual provoca la degradación del territorio litoral y la contaminación de la plataforma continental.

  • La privatización de terrenos de dominio público marítimo-terrestre, al haberse reconocido la propiedad particular de ciertos enclaves, otorgado determinadas concesiones y permitido de hecho la existencia de accesos exclusivos en muchas urbanizaciones

Resumen y conclusiones:

El consumo de territorio necesario para satisfacer la demanda turística supera cualquier límite sostenible y, el consumo de otros recursos naturales "escasos" como el agua crece por encima de cualquier límite ecológico admisible, suponiendo, por tanto, una seria amenaza, sobre el territorio andaluz.

Una amenaza que llevará a la sustitución de ricos ecosistemas, que deberían orientarse al disfrute social, por una falsa naturaleza de carácter privado y que transformará nuestros espacios naturales en simples zoológicos o parques botánicos.

De manera que si la construcción masiva continua desarrollándose supondrá la venta de Andalucía en parcelas favoreciendo la pérdida, segregación y la fragmentación de nuestro valioso litoral andaluz así como de toda su biodiversidad.

Si queremos evitar un mayor deterioro de nuestras costas, es preciso eliminar las causas que han venido produciendo su degradación y propiciar un uso de los territorios litorales que evite nuevas amenazas y contribuya a mantener el equilibrio natural en la costa.

Por lo tanto, es necesario, ante todo, corregir todas las situaciones en que se ha alterado ese equilibrio y, además, en toda decisión que afecte a la costa, tendrá que cuidarse que no se ponga en peligro el equilibrio natural sino que, en todo caso, se va a contribuir a restituir o a reforzar ese equilibrio.

Cualquier actuación en el territorio litoral y toda decisión que le pueda afectar debe tener en cuenta las características físicas y biológicas de la zona. Por ello es de suma importacia tener en cuenta que el borde litoral está en continua remoledación y que la arena aportada, por la red hidrográfica a las playas, se mueve a lo largo del litoral a la vez que el viento produce un continuo movimiento longitudinal de las arenas litorales y que la acción de las mareas y del viento genera un movimiento transversal de la arena de las playas de forma constante.

Por otra parte, es preciso tener presente el comportamiento del mar frente a los obstáculos terrestres, ya que el mar, en su movimiento continuo, va perdiendo su fuerza cuando se encuentra con una playa, pero en el caso de chocar con un elemento vertical y resistente, lo hace con tanta más dureza cuanto más fuerte es la resistencia que se le opone.

Otra característica fundamental es que las aguas próximas a las costas son el más activo núcleo generador de la vida en el mar, por lo cual hay que considerar siempre las incidencias de cualquier actuación en la costa o de los usos del litoral sobre la fauna y la flora marinas.

Los tipos de actuaciones más comunes que se realizan con objeto de conservar y proteger la costa son los siguientes:

  • Actuaciones de defensa de la costa como la demolición de espigones innecesarios o perjudiciales, la construcción de espigones, en general sumergidos o semisumergidos, la reparación de diques y espigones, la construcción, reconstrucción y reparación de muros afectados por los temporales, la reparación de escolleras, la defensa de muros y el dragado de rías y desembocaduras de ríos.

  • Actuaciones en las playas, tales como la mejora y ampliación de playas, su defensa y regeneración, su reparación, reperfilado y remodelación, la creación de nuevas playas, la alimentación, inversión y trasvase de arena, la estabilización de playas y dunas, el desescombro y despedregamiento de playas, el derribo de construcciones situadas sobre la arena y el acondicionamiento y ordenación de la utilización de las playas.

  • Actuaciones en accesos al litoral y paseos marítimos, podemos destacar las de reparación y las obras de seguridad en paseos marítimos existentes, su mejora y ampliación, la construcción de nuevos paseos, la construcción de senderos y caminos litorales, la construcción de accesos peatonales y el acondicionamiento de aparcamientos.

  • Actuaciones en los frentes portuarios, destacar la remodelación de las instalaciones portuarias, la reordenación de las áreas ocupadas por los puertos con apertura de las ciudades al mar, la reutilización para usos urbanos de las edificaciones y espacios de uso portuario y la reordenación de la circulación viaria y de los usos en el ámbito de los puertos, con su integración en la estructura general de la ciudad.

Es necesario un cambio en la gestión de la costa. Las políticas especulativas a corto plazo deben ser abandonadas y dar paso a un modelo de desarrollo que asegure la integridad del territorio, la conservación de la costa y la defensa del litoral así como su biodiversidad biológica.

También es de suma importancia el desarrollo y la ejecución de un Plan Director del Litoral que establezca objetivos de protección y recuperación del litoral andaluz a corto, medio y largo plazo y que coordine las diferentes actuaciones costeras lideradas por el Ministerio de Medio Ambiente.