Sarmiento en la educación argentina

Historia. Educación. Pedagogía. Magisterio. Enseñanza. Domingo Faustino Sarmiento. Maestro. Planes educativos y de desarrollo

  • Enviado por: Cecilia Noel
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 10 páginas

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INTRODUCCION

La figura de Sarmiento fue un pilar fundamental en la Historia de la Educación Argentina con sus ideas revolucionarias. Estas ideas se iniciaron durante su estadía en Estados Unidos como ministro plenipotenciario de la República Argentina, Sarmiento mantuvo una estrecha amistad con Mary Mann, la esposa de Horace Mann, gran educador estadounidense. Mary tradujo el Facundo al inglés y ayudó a Sarmiento a difundir su obra. Una vez que este ocupó la presidencia, Mary Mann reclutó a 67 maestras de distintos lugares de Estados Unidos, quienes se trasladaron a la Argentina. Esta forma de promover la educación, mediante la incorporación se reprodujo en otras áreas de la ciencia y de la cultura, la Escuela Normal de Paraná fue puesta bajo la supervisión del estadounidense George Stearns y el Observatorio Astronómico Argentino en Córdoba bajo la dirección de Benjamín Gould. El primer responsable de la Academia de Ciencias fue el alemán German Burmeister. Los instructores extranjeros también se destacaron en los institutos de educación militar, creado en 1869, fue confiada al militar húngaro Juan Czetz, quien había servido en la guerra contra el indio.

DESARROLLO

Para su mayor comprensión vamos a desarrollar diferentes aspectos de su gestión con respecto a la educación incluyendo el marco histórico de esa época.

PRIMERA PARTE: MARCO HISTÓRICO

En una obra central de la literatura Argentina, “Facundo”, Sarmiento presenta a Quiroga como el arquetipo de un caudillo que, en oposición a la “civilización”, era expresión de “barbarie”

“Ha nacido así y no es culpa suya, descenderá en las escalas sociales para mandar, para dominar, para combatir el poder de la ciudad...”

“...Facundo es un tipo de la barbarie primitiva, no conoció sujeción de ningún género, su cólera era la de las fieras, la melena de sus renegridos y ensortijados cabellos caía sobre su frente y sus ojos en guedejas, como las serpientes de la cabeza de medusa, su voz se enronquecía, sus miradas se convertían en puñaladas.”

Domingo Faustino Sarmiento.

¿Quién es este fornido hombre de chaqueta y barba que se proyecta tan singularmente sobre la historia Argentina?

--1793: En San Antonio, La Rioja, nace Juan Facundo Quiroga.

--1806: Quiroga trabaja como peón en una estancia de El Plumerillo, Mendoza.

--1810: Se enrola en el cuerpo de Arribeños.

--1816: Quiroga hereda de su padre el cargo de capitán de milicias y recluta tropas para los ejércitos libertadores.

--1819: Preso en San Luis, Quiroga ayuda a sofocar un motín realista y es condecorado.

--1822: Quiroga es nombrado brigadier general de los Llanos de La Rioja.

--1826: Quiroga se pone al frente de un movimiento para destruir al gobernador de la provincia de Catamarca, Manuel Antonio Gutiérrez, aliado de los unitarios.

--1827: Quiroga derrota a Gregorio Aráoz de Lamadrid en la batalla de El Tala. Quiroga e Ibarra entran en Tucumán y nombran gobernador a Juan V. Laguna.

--Mediados del Siglo XIX: José Esteban Echeverría “trajo” el Romanticismo al Río de la Plata.

El Romanticismo era un movimiento de ideas originado en Europa que luchaba por la libertad que los monarcas absolutistas negaban y centraban su interés en el establecimiento de constituciones liberales que aseguran los derechos individuales, muchas de estas ideas fueron incorporadas a nuestra constitución en 1853 merced a la acción de Juan Bautista Alberdi. Este movimiento abarcó los terrenos filosófico, político, social, literario y artístico, aparece en Europa en la primera mitad del siglo XIX. Se gestó en Inglaterra, se encarnó luego en Alemania y pareció posteriormente en Francia, en cada uno de estos países revistió caracteres particulares. El Romanticismo es igual a oposición, en el plano filosófico, oposición al racionalismo; en el político, al absolutismo monárquico, en el literario y artístico, a los cánones clásicos y neoclásicos. El Romanticismo entrañaba una reacción contra toda norma o regla que encausara la libertad personal, porque los románticos suponían que esta no debía aceptar barreras. Fue en el fondo un puro individualismo que dio prominencia a lo subjetivo y a lo personal como norma de conducta. Hubo dos tipos de Romanticismo: un tipo agnóstico y otro de tendencias religiosas, basadas no en una teología ortodoxa sino más bien, en una creencia difusa y confusa acerca de Dios.

El Romanticismo en Buenos Aires: Como ya se dijo antes, a mediados del siglo XIX llega el Romanticismo al continente americano, especialmente a Venezuela y al Río de la Plata. Pero el Romanticismo americano careció de originalidad: fue mera copia de los movimientos europeos, del español, que fue el que llegó al Caribe y del francés que fue el que arribó a Buenos Aires. Por tratarse de un plagio el Romanticismo rioplatense careció de raigambre popular. Mientras en Francia respondía a una realidad política, en la población de Buenos Aires no representaba ninguna aspiración general o popular, no se adaptaba a la problemática nacional de aquellos años. De hecho los románticos argentinos fueron prácticamente ignorados por sus contemporáneos, y sólo mucho tiempo después trató de dárseles importancia, revalorando su aventura literario-política. Los románticos argentinos no sólo incursionan en el campo de las teorías políticas, sino también en el de las concepciones sociales y aún económicas, fueron a menudo incoherentes en sus exposiciones, como que la falta de formación y de rigor filosófico los llevaba a ser ya románticos, ya liberales, ya racionalistas; a cantar lo nacional argentino y, a renglón seguido, renegar de ello a cambio de lo extranjero; a bregar por una sociedad “socialista” al mismo tiempo que propugnaban un cerrado individualismo dentro de un Estado liberal. Debido a los veinticinco años de continuos cambios políticos y de permanentes ensayos institucionales habían hecho nacer en todas las capas sociales un deseo imperioso de seguridad, paz y orden.

¿Qué ocurría en Europa durante esa época?

--1848, 22 de Febrero: Francia: Estalla una revolución que obliga a abdicar a Luis Felipe. Se establece una Junta Provisional que proclamó la República.

--1848, Marzo: Alemania: Los nacionalistas exigieron la convocación de un Congreso elegido por sufragio universal y pidieron la proclamación del Imperio Federal Alemán.

--1848: Austria: El ministro Metternich fue obligado a renunciar y el emperador Fernando I abdicó a favor de su hijo Francisco José, quien estableció una Constitución de tipo liberal.

--1848: Estados Pontificios, Reino de Cerdeña y el de las Dos Sicilias: tampoco se salvaron del colapso revolucionario.

¿Que ocurría en el continente Americano durante esa época?

--1848: La caída de Luis Felipe en Francia facilitó un acuerdo entre la Confederación Argentina y Francia, la cual por su parte, deseaba concluir la guerra, vistos los resultados adversos de la misma.

--1851, 18 de Agosto: Juan Manuel de Rosas declaró la guerra al Brasil fundando la misma en la violación de nuestros ríos interiores y en la anunciada invasión contra la Banda Oriental.

--1851: Brasil, Uruguay y Urquiza firman un Tratado para combatir a Rosas.

--1852, 3 de Febrero: Batalla de Caseros, triunfa el Ejército Aliado.

--1852, Febrero: Luego de diecisiete años finaliza el gobierno de Juan Manuel de Rosas, sólo gozó de paz interna o internacional durante 1835 y 1836.

--1852, 11 de Septiembre: Buenos Aires se separa de la Confederación Argentina, esta separación dura nueve años.

--1852: Juan Bautista Alberdi, uno de los hombres que más influyó en la organización institucional argentina publica en Chile su libro “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”. Dio la orientación ideológica que tomó nuestro país, ideas que pueden reducirse en tres principios: liberalismo político, liberalismo económico y liberalismo religioso. Claro que por liberalismo no debe entenderse una posición personal de comprensión y tolerancia, sino una concepción total del ser nacional y de los medios para lograr su concreción.

--1853, 25 de Mayo: El Congreso Constituyente reunido en Santa Fe promulgó nuestra Constitución.

--1853, 9 de Julio: Fue jurada la Constitución. Todas las provincias la aceptaron, menos Buenos Aires que se había separado de la Confederación formando un estado autónomo.

--1854, Abril: Fue aprobada la Constitución del Estado de Buenos Aires, redactada por Vélez Sársfield y Carlos Tejedor.

--1854-1860: Presidencia de Urquiza:

Trató de mantener la paz entre los Estados de la Confederación Argentina y propició la sanción de constituciones provinciales.

Fomentó la inmigración de colonos europeos que se radicaron en Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos.

Como la separación de Buenos Aires motivó serias dificultades económicas, el Congreso de Paraná aprobó la “Ley de Derechos Diferenciales”. Los productos que entraran en el territorio de la Confederación a través del puerto de Buenos Aires pagarían una fuerte tasa.

Firmó tratados de amistad y comercio con varias naciones americanas, como Estados Unidos, Brasil y Chile.

Reconoció la Independencia del Paraguay.

--1859, 23 de Octubre: Batalla de Cepeda: Urquiza derrotó a las fuerzas porteñas comandadas por Bartolomé Mitre.

--1859, 11 de Noviembre: Pacto de San José de Flores: Buenos Aires ingresa a la Confederación Argentina.

--1860: Convención Nacional: La Provincia de Buenos Aires estudia las reformas a proponer acerca de la Constitución Nacional.

--1860-1861. Presidencia del Dr. Santiago Derqui:

El coronel José Virasoro, Gobernador de San Juan designado por influencia de Urquiza es asesinado. Entre los instigadores estaba el Dr. Antonio Aberastain que fue nombrado Gobernador, éste, tenía amistad con Mitre y Sarmiento. Derqui designó interventor al gobernador de San Luis, Juan Saá. Todo esto produce una nueva ruptura entre la Confederación y Buenos Aires.

--1861, 17 de Septiembre: Batalla de Pavón, el Ejército de Mitre vence al de la Confederación en Santa Fe, Derqui presenta su renuncia.

--1862-1868: Presidencia de Mitre:

Las provincias lo resisten, por lo que, continuamente debe enviar expediciones armadas, para someterlas e intervenir por decreto varias de ellas. El caudillo riojano Ángel Vicente Peñalosa se levanta en ramas para defender los pueblos de los llanos de los excesos de Mitre.

Aplica el liberalismo económico: supresión de trabas, mínima intervención estatal, libre competencia, generosas franquicias para la introducción de productos extranjeros por la “Ley de Aduanas”.

Explotación de productos agropecuarios.

--1863 el oriental Venancio Flores del partido colorado invade la Banda Oriental, respaldado por el Presidente Mitre y Brasil. El presidente uruguayo Bernardo Berro, del partido Blanco, solicitó ayuda al presidente paraguayo Francisco Solano López.

--1864, Noviembre: Paraguay declara la guerra al Brasil en invade la región del Matto Grosso. Mitre le niega el paso por Corrientes a Solano López.

--1865-1870: Guerra contra el Paraguay: El congreso de Asunción le declara la guerra al “Presidente Mitre”. Paraguay es derrotado, Brasil reivindica los territorios en litigio y Argentina reclama los territorios acordados por la Triple Alianza. Brasil obtuvo los territorios que anhelaba pero Argentina sometió la cuestión de los territorios a litigio, debido a que el ministro Mariano Varela proclamó que “la victoria no da derecho a las naciones aliadas para declarar por sí límites suyos.......”

--1868-1874: Presidencia de Domingo Faustino Sarmiento:

Se realizan gran cantidad de obras públicas, aumentan las líneas férreas, se prolongan los servicios telegráficos.

--1869: Se realiza el primer Censo Nacional, en ese momento había una población de 1.830.000 habitantes.

--1873: Funda un Banco Nacional.

Reafirmó la condición agropecuaria.

Aumentó las exportaciones y sobre todo las importaciones, lo que ocasiona un saldo negativo en la balanza comercial.

Nombra Ministro de Instrucción Pública al Dr. Nicolás Avellaneda. Levantó gran número de escuelas primarias, varios colegios secundarios y centros de estudios superiores o especializados: la Escuela Normal de Paraná, la Academia de Ciencias, el Observatorio Astronómico, el Colegio Militar de la Nación, la Escuela de Náutica, etc.

--1870, Abril: Asesinato de Urquiza. Sarmiento ordenó la intervención armada en Entre Ríos y López Jordán que había tomado el poder se refugia en Brasil.

--1874-1880: Presidencia del Dr. Nicolás Avellaneda:

Asume por medio de elecciones junto con Mariano Acosta.

--1878: El fallo del arbitraje es a favor de Paraguay.

SEGUNDA PARTE: ASPECTO EDUCATIVO DE LA PRESIDENCIA DE SARMIENTO

Cuando Sarmiento llegó a la presidencia, su acción educativa llevaba ya largo tiempo y había sido tan prolífica y vocacional que impregnaría toda su obra de gobierno. Así se definía en 1867 al hablar en la Universidad de Míchigan: “Ante todo, he sido durante toda mi vida un maestro de escuela... Seré en la presidencia de la República, como siempre, ante todo, maestro de escuela”.

Iniciado a los 15 años como maestro de primeras letras en el Colegio San Francisco del Monte de Oro en San Luis; funda luego en San Juan el Colegio de Santa Rosa.

Proscrito en época de la tiranía, continúa su labor en Chile donde funda y dirige la primera Escuela Normal de América Latina. Su pasión era la de educar al pueblo entero y no considerar a la educación como un privilegio de un sector localizado de la sociedad. Así es que en 1849 publicó “Educación Popular”, donde sintetizó las experiencias recogidas en Estados Unidos y Europa. En 1856, en un informe para el Ministro de Gobierno, plantea el rol del Estado frente a la educación (impulsándola) y el de ésta para con los sectores de menores recursos (liberándolas de la ignorancia y por ende de la tiranía). Hacia 1866 estudió en detalle el sistema escolar, sintetizando sus observaciones en “Las Escuelas, base de la prosperidad y de la República en Estados Unidos “.

El valor de un hombre con ideas preclaras, con planes y propuestas puede exceder las estructuras partidarias y a través de una firme decisión, impulsar cambios en beneficio de la sociedad, cumpliendo con los deberes de funcionario.

En cuanto al contexto político que lo deposita en el sillón presidencial, podemos decir que Sarmiento era un candidato sin partido pero no sin programa.

Acciones durante la presidencia.

En vísperas de su asunción, Mitre había sentado las bases de la educación media con la creación de Colegios Nacionales (reservada a la futura dirigencia y cuerpo de profesionales) y la Inspección de Colegios Nacionales. El impulso educativo se hallaba jaqueado por la falta de recursos, debido a la guerra con Paraguay.

En ese panorama asume la presidencia el 12 de octubre de 1868. Desde ese instante se preocupó por la difusión popular de la enseñanza, para que la educación llegara inclusive a los estratos más bajos de la sociedad (con lo que creía que solucionaría en buena medida los conflictos y crisis sociales que tenían al país inmerso en una constante lucha interna). Impulsó la educación primaria, a la vez que amplió el alcance de la educación secundaria creando nuevos Colegios Nacionales en Santiago del Estero, Tucumán, Jujuy, Catamarca y Corrientes.

Lejos de la improvisación, Sarmiento decidió verificar la realidad al promover el primer Censo Nacional de 1869. Entre los datos se destacaba que el 82% de la población era analfabeta, y que la gran mayoría de los niños no concurría a escuela alguna. Para que ellos pudiesen acceder a la educación consideraba que se debían emplear recursos del Estado, no sólo para el pago de los maestros sino para crear infraestructura edilicia escolar.

Metodología e infraestructura fueron preocupaciones de la política educativa de Sarmiento. Por ello consideraba que para ampliar la enseñanza se necesitaba formar docentes, por lo que creó las Escuelas Normales y trajo además maestros estadounidenses para la formación y perfeccionamiento de los futuros docentes.

Se impulsó la construcción de edificios destinados específicamente para la enseñanza. Sarmiento abogaba por aulas espaciosas y no gran cantidad de alumnos por curso para evitar “perturbaciones, mal estar y distracciones”. Hasta entonces solían utilizarse casas de familias refaccionadas.

La escuela según Sarmiento.

La consideraba desde dos puntos de vista: centro de la democracia y baluarte contra la barbarie. Le asignaba un papel básico para la organización de las sociedades modernas en los intereses morales (porque atempera las costumbres masificantes y forma buenos hábitos), materiales (porque capacita para que cada uno sea elemento y centro de riqueza) y políticos (pues al educarse en democracia se opondría a la vagancia y el desorden social). Era partidario de abolir el régimen de castigos corporales. Más allá de las Escuelas Normales y Nacionales, crecieron los establecimientos educativos en todo el país. En los 6 años de su presidencia se crearon 800 escuelas, hecho que se tradujo en que, de 30.000 chicos que se educaban en 1868, pasaron a 100.000 en 1874. La formación del Magisterio era la otra preocupación a nivel de escuelas, ya que se encontraba con la falta de maestros para cumplir satisfactoriamente las funciones técnicas y culturales. Creó las Escuelas Normales consciente de que no basta sólo la posesión del conocimiento sino también el arte de trasmitirlo. Debía dotarse al docente de métodos, de elementos organizativos, disciplina y objetivos claros orientados por el conocimiento del espíritu humano. En 1869 el Congreso sancionó la ley que autorizaba la creación de dos Escuelas Normales. Así nació la Escuela Normal de Paraná (1870), que constaba de dos cursos: el Curso Normal (formativo de los maestros y de la educación común en la República) y el Curso de Aplicación (que brindaba instrucción elemental a los niños a través de las prácticas ejercidas por los futuros maestros). Se dotó a esta escuela de un plantel docente de origen extranjero (preferentemente norteamericanos), así como de métodos de enseñanza, disciplina, mobiliario, textos y útiles similares a los de los establecimientos de Estados Unidos. Esto fue en principio criticado, pero formó parte de la audacia que Sarmiento aplicó en la convicción de acelerar el proceso educativo y la renovación pedagógica basándose en aquellas experiencias ya comprobadas en los países más desarrollados (que Sarmiento conocía en detalle y admiraba). Toma de Francia (Guizot), la influencia de la Revolución, el concepto de formación del ciudadano, el principio de limitación del Estado en el terreno de las ideas y las bases de la política educativa, la tendencia a uniformar la instrucción pública, la sugestión del valor de la escuela premiaría el principio de la democratización de la enseñanza. De los EEUU (Mann), la orientación pedagógica imbuida de los métodos pestalozzianos que impulsaron la educación popular. Allí se formaron muchos maestros impregnados del carácter de ciencia y arte que la influencia de Pestalozzi imprimía a la labor educativa: integral, racional y creadora. Durante su gestión se pasó de 1778 maestros a 2868, pero a la vez se apoyó el crecimiento educativo fomentando por ley la creación de bibliotecas populares e impulsando el desarrollo de otras instituciones como el Observatorio Astronómico de Córdoba, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemática y la Academia de Ciencias. En su afán de promover el profesionalismo en todos los órdenes, creó escuelas para militares de carrera; así fundó en 1869 el Colegio Militar y en 1872 la Escuela Naval para dar técnicas náuticas en la escuadra. Creó la Academia de Ciencias signando a sus miembros la tarea de explorar el territorio de las especies botánicas y minerales. Dotó a los establecimientos de enseñanza de material didáctico, gabinetes de física, laboratorios y colecciones de historia natural. Creó bibliotecas populares y subvencionó la publicación de todo libro útil. Estableció la primera escuela de minas y las primeras cátedras de instrucción cívica. Estableció cursos nocturnos en las escuelas y organizó sesiones de lecturas públicas en los colegios. Su concepción de le educación tuvo como característica principal su constante preocupación por adoptar las mejores soluciones de la pedagogía extranjera a las necesidades culturales del país.

La misión del maestro

Anteriormente hemos visto la importancia que Sarmiento asignaba al rol del maestro, a través de la creación de instituciones específicamente creadas en función del magisterio, define al educador como “agente civilizador”, que excede la mera instrucción (leer, escribir, contar) y actúa como intermediario entre la ciencia y el pueblo. Al compararlo con una función “sacerdotal” le imprime el carácter socializador de la educación y al maestro como iniciador de la misma, pues al incorporar hábitos y conocimientos lo proyecta como “miembro integrante de los pueblos civilizados del mundo”. Esto se asocia plenamente con el carácter redentor que el gran pedagogo concebía respecto de la educación. No debemos ocultar tampoco que en función de los recursos para sostener la educación, Sarmiento daba preferencia a contratar mujeres en lugar de varones pues en la época, el trabajo masculino era mejor remunerado que el femenino: “los maestros cuestan ochocientos pesos al mes, mientras que las maestras están bien pagadas con quinientos pesos...”. También consideraba en ese entonces que la dedicación de la mujer hacia la enseñanza era mayor que los varones. Esto se observa en el otorgamiento de becas para las Escuelas Normales, que eran concedidas a cambio de que al término de los estudios el becado se dedicara a la docencia por tres años.

Se le dio preferencia a las mujeres ya que se consideraba que los hombres, en lugar de enseñar, se volcaban preferentemente a los claustros universitarios.

Sobre la didáctica y metodología

Observamos anteriormente el afán de Sarmiento por todos los aspectos intervinientes en el proceso educativo: la infraestructura, la organización sistemática, la formación profesional y las bases pedagógicas de influencia francesa y anglosajona. La forma de enseñar no escapaba a ese contexto. Se pronuncia por una educación científica y moderna, pero le da vital importancia a la enseñanza de la lectura (básico para el conocimiento e incorporación de los conceptos). Reemplazó el método de deletreo por el silábico, privilegiando por sobre la técnica fonética la expresividad. En consonancia, le asigna vital importancia al libro como instrumento civilizador y difusor de la cultura. El conocimiento de los educandos se incorpora a la metodología, dándole una dirección más clara a los objetivos de la enseñanza (teniendo en cuenta las realidades propias de los alumnos). En función de lo antedicho se afianza también el carácter y organización gradual de la enseñanza.

La educación popular

He aquí un pilar de la política educativa de Sarmiento: la difusión de la escuela popular. Consideraba al caudillismo y la ignorancia generalizada como causante del atraso social y político de la Nación. Sólo con educación podía vencerse a la opresión y la barbarie. Los maestros serían los soldados en esta cruzada, y para lograrlo se necesitaban recursos (recordemos que asume con el presupuesto debilitado por la Guerra del Paraguay). Para ello impulsa la creación de un fondo escolar alimentado de dos posibles maneras:

  • Recursos obtenidos por la venta de tierras fiscales.

  • Creación de un fondo público cuya renta se repartiría entre las provincias para el sostenimiento de sus escuelas.

  • En el primer caso el obstáculo fue la oligarquía terrateniente, representada en la elite liberal que le había dado la presidencia. Sarmiento consideraba al latifundio improductivo como un avance del “desierto” por sobre la “civilización”, pero por lo antedicho vio dificultada la obtención de recursos como el desarrollo de una eficaz política colonizadora. Es así que el poder ejecutivo se vuelca por la segunda opción y promulga la ley de subvenciones que eliminó el carácter circunstancial de los subsidios y le da impulso permanente y sistemático al sostenimiento de la educación pública. Para ello se afectaron impuestos que producirían una renta segura y permanente. La fuerza educadora del período presidencial de Sarmiento se basó en su frase célebre: “educar al soberano”; Pero se refleja también en las palabras de Juan P. Ramos: “Jamás se había visto cosa igual entre nosotros, creo que no se volvió a ver después.” Los caracteres de la escuela popular de Sarmiento sentaron las bases para la creación de la ley 1420: obligatoriedad escolar, gratuidad de la enseñanza, graduación de la instrucción y autonomía del gobierno escolar.

    Sarmiento y su concepción de la educación

    Le daba un carácter elevado y la entendía como “poder redentor”. La consideraba la fuerza capaz de sacar al país de la barbarie, hacer libres a los hombres con plena conciencia de sus derechos y morigerar las pasiones masificantes. Para el gran maestro la educación era la medida de la civilización de un pueblo, abría a la conciencia de la participación ciudadana y era la base para el desarrollo de la democracia: “no hay República sino bajo esta condición y la palabra democracia es una burla donde el gobierno...pospone o descuida formar al ciudadano moral e inteligente”. Tal vez por su adhesión al proceso civilizatorio anglosajón o por su pensamiento liberal no aplicó el poder de redención de la educación a indios y gauchos. No creía que actuaría sobre ellos y prefería suplantarlos por inmigrantes extranjeros que trajeran directamente el progreso al país. Civilización o barbarie, en ese contexto podía entenderse el pensamiento y la pasión de Sarmiento. Para ello se propuso educar al soberano en una acción constante y decisiva que muy bien conoció su ministro de instrucción pública Nicolás Avellaneda. Éste realizó una brillante labor, interpretando el valor y las convicciones del pensamiento de Sarmiento, quien a su vez lo postula como sucesor en el nuevo período presidencial en el que triunfa. No en vano, el Congreso de Panamá de 1943 proclamó a Domingo F. Sarmiento con el merecido título de “Educador de América”.

    Algunos autores como Gustavo F. J. Cirigliano tienen hipótesis diferentes sobre la concepción de Sarmiento acerca de la educación, basando ésta, en necesidades económicas y no tanto políticas. Según esta hipótesis el sistema educativo creado en las últimas décadas del siglo XIX sería una respuesta a los requerimientos de una estructura económica dependiente basada en la exportación de materias primas y concentrada en las actividades portuarias. La estructura educacional del país, según Cirigliano estaba pensada en función de preparar funcionarios portuarios. Individuos discretamente cultos, literaria y espiritualmente alineados, teóricamente preparados para la vida de la gran urbe, pero de hecho inútiles para salirse de la esfera de lo aprendido y fundamentalmente dependientes. Esto fue posible porque la estructura educacional del país fue pensada para Buenos Aires concebido como simple puerto. Este puerto capitalino para toda la maniobra de importación, depósitos, control y exportación y necesitaba una hilera de burócratas, desde los más altos abogados presidenciables, hasta el más modesto escribiente. Y a esa formación estaba orientada la educación de manera proporcional y en los tres niveles.

    CONCLUSIÓN

    Con este trabajo acerca de la gestión de Sarmiento en el ámbito educativo pudimos evaluar los aspectos positivos y negativos de este período. Como aspecto positivo podemos mencionar que, en la historia de la educación Argentina siempre va a existir un antes y después de Sarmiento, ya que con sus ideas revolucionarias el nivel de educación en el país tuvo un crecimiento nunca visto, se pasó de un sistema educativo un tanto primitivo y accesible para unas muy pocas personas como era le educación del período colonial, a un incremento muy importante en la cantidad y calidad de escuelas de los tres niveles, destacándose la creación de Escuelas Normales para no tener que seguir trayendo educadores extranjeros sino para formar nuestros propios educadores aquí, llegaban al país todos los avances en materia de pedagogía provenientes de Estados Unidos y Europa y muchos colegios estaban equipados con bibliotecas y avanzados laboratorios, además el sistema educativo se popularizó ya que la matrícula de alumnos se incrementó año tras año; El aporte que hizo Sarmiento a la educación en este sentido es indiscutible. Como aspecto negativo encontramos que si bien, en parte, la educación se volvió accesible para mucha gente quedaron excluidos indios y gauchos debido a que Sarmiento los consideraba “bárbaros”. Como su modelo educativo provenía de Estados Unidos y Europa, donde no había indios ni gauchos, tal vez, se deberían de haber adaptado esos conocimientos en cuanto a pedagogía y los contenidos de los programas para poder hacer la educación accesible a ellos también, con educadores que comprendieran su cultura e impartiéndoles conocimientos más acorde a la realidad e intereses de estos dos grupos, por ejemplo, acerca del campo y su manejo, para de ese modo sí, lograr la inserción de todos los habitantes de este suelo.

    BIBLIOGRAFÍA:

    --Historia Visual de la Argentina. Tomos II y III. Invitación al Saber de la “Biblioteca Clarín”. Año 2000.

    --Educación y Futuro. Gustavo F. J. Cirigliano. Páginas 80 y 81. Librería del Colegio. Buenos Aires. Año 1969.

    --Historia Argentina, 1806-1995, una mirada crítica. Eggers-Brass, Teresa. Editorial Maipué. Buenos Aires. Febrero 1999.

    --Historia Institucional Argentina y Americana. Segunda Parte: Desde 1810. S. Fernández Arlaud. Editorial Stella, Buenos Aires. 12º edición. Enero 1985.

    --Historia de la Educación Argentina. Ethel. M. Manganiello. Editorial Librería del Colegio. 2º edición. 1981.

    --Historia de la Educación Argentina. Manuel Horacio Solari. Editorial Paidós. 12º edición. 1988.

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