Santo Tomás de Aquino

Historia de la filosofía. Filósofos antiguos. Fe y razón. Teoría moral. Ley natural y positiva. Biografía. Vida y obra

  • Enviado por: Juan
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Comentario de filosofía de Santo Tomás de Aquino

2006 Examen selectividad junio

Introdución:

Santo Tomás de Aquino es un filósofo de la Edad Media, esta época se caracteriza por una gran influencia de la religión en todos los campos del saber humano. Es una cultura geocéntrica y la filosofía no va a estar libre de esta influencia religiosa. Los problemas filosóficos en esta época se centran en el antagonismo fe-razón como formas de conocimiento y se plantean cual de ellos posee criterio de veracidad. También la filosofía se centra en el problema de los universales.

En la Edad Media llegan a occidente las traducciones de los filósofos griegos de Aristóteles y Platón por medio de las traducciones del filósofo Averroes. Estas teorías se reformulan para adaptarlas al cristianismo surgiendo, así, el neoplatonismo y el neoaristotelismo.

Santo Tomás es el representante del neoaristotelismo, pero su importancia radica en hacer una síntesis del aristotelismo, cristianismo y algunos elementos propios de la filosofía platónica (teoría de la participación).

Santo Tomás:

Santo Tomas recoge de Aristóteles los elementos principales de su teoría (teoría hilemórfica, teoría de causalidad, distinción entre causa y accidente e teoría del movimiento). En cuanto a la manera de concebir a Dios, acepta la teoría aristotélica que lo define como acto puro.

En la polémica de fe y razón, santo Tomás afirma que constituyen dos fuentes de conocimiento diferentes autónomos e independientes, pero existen verdades que son comunes a fe y a razón. Y si la razón entra en contradicción con la fe, la que prevalece es la fe ya que es un conocimiento de Dios. Pero lo más importante de santo Tomás son las cinco vías para demostrar racionalmente la existencia de Dios. Estas cinco vías cumplen una igual estructura. Primero se expone un hecho evidente, después se aplica el principio de la causalidad, posteriormente se reconoce la capacidad de reconocer el origen de la cadena casual y la imposibilidad de proceder hasta el infinito y para finalizar se identifica a Dios como causa primera. Estas cinco vías son: la de la causalidad, la de grados de perfección, la de movimiento, la de la contingencia y la de la finalidad.

En cuanto a la teoría moral, santo Tomás considera, a igual que Aristóteles, que el fin último del hombre es la felicidad y esta se alcanza mediante el conocimiento de Dios. El conocimiento de la naturaleza humana permite elaborar un conjunto de normas morales que constituyen la ley natural de la que nos habla el autor en el texto (“¿existe en nosotros una ley natural?”).

El contenido de la ley natural caracteriza por ser evidente, universal e inmutable. Como consecuencia de la ley natural surge la ley positiva, que es una exigencia de la ley natural y una prolongación de la misma. Por encima de la ley natural y de la ley positiva está la ley eterna o divina y como dice el texto: “todas las cosas que se encuentran sometidas a la divina providencia están reguladas y medidas por la ley eterna, participan en cierto modo de la ley eterna”. La ley eterna es definida por Aquino como rectora de todos los actos y movimientos. Por lo tanto toda criatura nacional “se encuentra sometida ala divina providencia de una manera muy superior a los demás”. Se deduce por lo tanto que la ley natural como la positiva están subordinadas a la ley eterna. La ley natural nos permite diferenciar el bien del mal y a conservar la vida. De esta ley natural surge la ley positiva que es creada por el hombre para organizar la convivencia. La ley eterna y la ley de Dios son desconocidas por los hombres, solo se dan a conocer al ser humano por medio de la relevación y se basa en un plan de Dios para el mundo que solo él conoce y ni la ley natural ni la ley positiva puede estar en contradicción con la ley divina.