San Manuel Bueno, mártir; Miguel de Unamuno

Literatura española contemporanea. Generación del 98. Biografía. Argumento. Personajes. Estructura. Lenguaje

  • Enviado por: Sagar
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR

DE

MIGUEL DE UNAMUNO

VIDA DEL AUTOR

Miguel de Unamuno (1864-1936), filósofo y escritor español, considerado por muchos como uno de los pensadores españoles más destacados de la época moderna y miembro de la generación del 98. Fue catedrático y, más tarde, rector de la Universidad de Salamanca. Sufrió el destierro en la dictadura de Primo de Rivera. Los temas predilectos de su filosofía, que no trata de una forma sistemática, sino en sus obras literarias, son el del hombre concreto de carne y hueso, el de la inmortalidad y el de la agonía como lucha. Escribió ensayos. Narrativa y teatro.

ESTRUCTURA

EXTERNA: Consta de una serie de documentos situados al comienzo (prólogo) y al final (nota del transcriptor), y de las memorias de Ángela Carballino. El contenido de relato se distribuye en 25 fragmentos llamados secuencias. Las 24 primeras secuencias son el relato de Ángela Carballino y la última es una especie de epílogo del autor. En algunas ediciones, no se hace una separación entre las secuencias 4 y 5, lo que daría un total de 24 secuencias en vez de 25.

INTERNA: Se establece así tres núcleos narrativos:

A) Primera parte: Toda la novela en germen (que abarca desde los recuerdos de la narradora, hasta su vuelta al pueblo. Las noticias preliminares sobre D. Manuel, que Ángela nos transmite de oídas o partiendo de ciertas cartas de su madre).

B) Segunda parte: Prólogo de la tragedia (engloba la intuición de Ángela de la honda tristeza del cura, sus dudas y el crecimiento de su sentimiento materno).

C)Tercera parte: La tragedia en acción (que recoge la vuelta de Lázaro, su duelo con Don Manuel, la muerte de Simona, la conversión de Lázaro y la revelación del secreto a Ángela. Las conversaciones entre los tres personajes).

D)Cuarta parte: Relevo en la tragedia (desde la muerte de Don Manuel, la llegada del nuevo cura, la muerte de Lázaro y la revelación de las dudas existenciales de Ángela en la actualidad narrativa. En esta tercera parte estaría incluida la secuencia 25, con el epílogo del autor).

TÉCNICAS NARRATIVAS

El autor no interviene directamente, utiliza otros narradores interpuestos.

  • Novela biográfica: Ángela Carballino, narra la existencia de Don Manuel, la de su hermano Lázaro, y su unión con ambos.

  • Narradores testigos: Es Lázaro. A través de él, obtiene ella ciertas fuentes de información para relatar conversaciones y hechos. Con lo que la cadena de transmisión tiene tres pasos Lázaro-Ángela-Unamuno.

  • Narrador oculto, el transcriptor, que entrega a la imprenta las memorias.

  • LOS DIÁLOGOS

    Son muy abundantes. Cargadas de metáforas y alusiones teológicas. Rebelando en ciertos casos la forma expresiva de unos personajes rurales.

    Éste, además de ser utilizado como vehículo de las ideas, de lo que piensa cada personaje, es utilizado como exteriorización de los conflictos ideológicos y de los dramas íntimos. Añadir también que Unamuno da al diálogo una función narrativa.

    Un aspecto original : la aparición del diálogo dentro del diálogo. Esto se ve claramente en la secuencia 14, el momento culminante de la obra. En el párrafo donde aparece esto, Lázaro reproduce el momento cumbre de su conversación con Don Manuel. Este es el núcleo temático de la obra (se comentan las ideas de inmortalidad, sentimiento trágico de la vida...). Aunque no con diálogo dentro de diálogo, éste será también fundamental en secuencias siguientes.

    EL MONÓLOGO

    Destaca el monólogo en el que se reproducen las dudas existenciales de Ángela Carballino, ya en su vejez, reflejando el quebrantamiento de fe que Lázaro y Don Manuel le transmitieron inconscientemente.

    LA DESCRIPCIÓN

    Es subjetiva, dado el carácter biográfico de la novela, con la perspectiva de Ángela Carballino sobre el mundo. Y posiblemente también la de Lázaro, pues es en muchos de sus apuntes en los que ella se basa para reconstruir conversaciones y hechos.

    EL TIEMPO

    Todos les hechos de la tragedia narrada por Ángela Caraballino debieron sen anteriores a 1930, pues es ésta la fecha en la que el transcriptor, en este caso Miguel de Unamuno, entregó las memorias a la imprenta.

    Por otro lado sabemos que como mínimo el relato abarca un período que ronda entre los cuarenta o cuarenta y cinco años. Ya que Ángela Carballino comienza a relatar la historia comentando ciertos aspectos de su niñez, su llegada a la pubertad, y finalmente, acaba el relato en la actualidad narrativa, señalando el dato de sus ya cincuenta años. Intervalo de tiempo por el que transcurren Don Manuel y Lázaro entre los más importantes.

    Por lo demás, y entre otras cosas es curioso resaltar la existencia de algunas elipsis narrativas o “saltos en el tiempo” (esto se puede observar en la frase inicial de la secuencia 10 : “aquellos años pasaron como un sueño...” y en el inicio de la secuencia 18 : “E iba corriendo el tiempo...” )

    EL ESPACIO

    El ambiente es rural, en un pueblo de la provincia de Zamora, en la comarca de Sanabria. El pueblo es Valverde de Lucerna, donde hay espacios abiertos (el campo de mies, las calles, el lago, la montaña, etc.) y espacios cerrados (la Iglesia, la casa de Ángela, la escuela , etc.). La mayoría de los espacios de la novela tiene un significado simbólico.

    EL LENGUAJE

    La novela es un ejemplo modélico de conjunción de una lengua austera, desprovista de innecesarios alambicamientos, y de recursos expresivos que dotan al texto de esa peculiaridad que acostumbra a definir el estilo de un escritor. Como conviene a una confesión tan dramática como ésta a la que asistimos, las notas emotivas son abundantes: de ahí la proliferación de exclamaciones e interrogaciones. Junto a la reiteración de las palabras, lago, montaña, abundan duplicidades expresivas como “mi verdadero padre espiritual, el padre de mi espíritu, del mío, el de Ángela Carballino”, “aquí arraigó al casarse aquí”, “se sentía lleno y embriagado de su aroma”, “preocupaciones e inquietudes”, “visitaba a sus enfermos, a nuestros enfermos”, “íntima confesión doméstica y familiar”, “la verdad, toda la verdad”.

    La importancia de elementos deícticos (que muestran o señalan algo) como el adverbio de tiempo ahora o el de lugar aquí. Hay otros elementos lingüísticos merecedores de análisis: la anteposición de un artículo a un posesivo (“una su hermana”) o a un nombre propio (“la Simona”), o la frecuencia de un leísmo gramaticalmente incorrecto (le/s por lo/s).

    Se emplea también un lenguaje teológico plagado de citas bíblicas (“Don Manuel emprendió la tarea de hacer él de lago, de piscina probática”, “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?”, “No juzguéis para no ser juzgados”, “al César lo que es del César, que yo daré a Dios lo que es de Dios”).

    ASPECTOS TEMÁTICOS

    TEMA CENTRAL: LA ALTERNATIVA ENTRE LA VERDAD TRÁGICA Y MENTIRA CONSOLADORA.

    LOS PERSONAJES

    ÁNGELA:

    Ángela Carballino se presenta como evangelista cuya misión es dar a conocer la vida de Don Manuel. Es la narradora de la novela y un personaje muy importante dada esta característica.

    Su padre murió cuando ella era tan sólo una niña. A sus diez años, fue internada en un colegio de religiosas en las que hizo grandes amistades. A sus 15 años termina y vuelve a su aldea natal, Valverde de Lucerna. Es una mujer bien educada en la ciudad, donde aprende muchas de las cosas que le valdrán para no ser "una vulgar

    Es una mujer que se ata a lo suyo (su pueblo, su Don Manuel, su lago, su montaña...) y que se entrega en cuerpo y alma a los demás. No se hace monja, pero sin embargo cumple todas las misiones que debería cumplir. Tampoco tiene marido, ni lo busca. Sólo se reconforta con los propósitos a los que se entrega.

    Este personaje también tiene en su nombre un valor simbólico: Ángela significa “mensajera” y tiene relación con la palabra evangelista. También se ha señalado por muchos analistas su clara relación con Santa Teresa.

    LÁZARO:

    Lázaro Carballino es el hermano de Ángela, que está viviendo en América. Uno de los afortunados que está viviendo en el “nuevo mundo”. A los 24 años, Lázaro llega a Valverde de Lucerna con el propósito de llevarse a su madre y a su hermana a Madrid. Cuando su madre muere, le promete que rezará por ella. Esto crea, en parte, una contraposición respecto a sus ideales progresistas y anticlericales. Pronto entablará amistad con Don Manuel, se convertirá y volcará en su causa.

    Este personaje también tiene en su nombre un valor simbólico: él mismo se relaciona explícitamente con el “resucitado” del evangelio.

    Sin embargo, Lázaro también representaría a Josué, que sería el destinado para llevar al pueblo judía a la tierra prometida, tras la muerte de Moisés.

    BLASILLO:

    Este personaje aparece varias veces a lo largo de la obra. Era el bobo del pueblo, y le tenía un gran afecto al párroco Don Manuel, y viceversa.

    Su aparición se produce siempre en los momentos culminantes de la obra, realzando la duda existencial de Don Manuel como un eco absurdo (“¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?”).

    Su muerte súbita junto a la de Don Manuel se debe a una metáfora, es el absurdo que muere con él. Dependía y se alimentaba del párroco.

    DON MANUEL:

    Manuel significa “Dios con nosotros”, pero el nombre aproxima la figura del protagonista a Cristo, de modo que en varios puntos de la novela e puede dudar si es algo más que su aparente suppositum. Un buen número de datos avala la identificación de Don Manuel con Jesucristo:

  • Pide a Ángela la absolución, como Jesús solicitó de Juan su bautismo en el Jordán.

  • Se impone por la voz “divina”, como imaginamos que lo haría Cristo en sus prédicas.

  • Se le atribuyen curaciones sorprendentes.

  • Se nos presenta obsesionado por la limpieza; de la de corazón hablaba el Mesías en el Sermón de la Montaña.

  • Perdona todos los pecados.

  • Realiza, si ha lugar, trabajo manuales (Jesús ayudaba a su padre en las tareas de carpintería).

  • Pronuncia palabras idénticas a las del Salvador.

  • La gente intuye y espera su muerte, como pensamos que el pueblo judía suponía que la vida del Redentor sería breve.

  • Pide a sus íntimos que cuiden de sus ovejas cuando él falte.

  • Solicita que permitan que el tono del pueblo, Blasillo, e acerque a él, como el Maestro pidió que los niños se aproximaran a Él.

  • El pueblo no termina de creerse la muerte de Don Manuel, como si esperara que se hiciese realidad aquella Resurrección que arrebató a Cristo de la garras de la muerte.

  • En torno a la sepultura del párroco fallecido se crea un lugar de culto.

  • Después de la muerte de Don Manuel alguien (Ángela) recogerá sus hechos, como hicieron los Evangelistas tras la muerte del Señor.

  • Como Éste para los cristianos, Don Manuel termina sirviendo de ejemplo que imitar para sus convecinos.

  • Se identifica también a Don Manuel con el Moisés que condujo al pueblo judío a su tierra prometida, pero no llegó a verla, y que dejó su legado a Josué.

    Un personaje muy querido por los aldeanos y por toda la gente que le conoce. Es un párroco especial; baila, corre, juega con los niños y a nadie le parece mal. Este personaje destaca por la opinión que todos tienen de él. Pero cuando entra en juego lo que de verdad es y lo que realmente piensa, todo lo que la gente ha construido sobre él se podría desmoronar. Siendo un sacerdote debería hacer creer en Dios a la gente, tanto como él cree. Sin embargo, él solo convence a los aldeanos de la existencia de Dios para conseguir la tranquilidad de éstos. Sin fe personal en Dios, pero afianzando la de los demás, Don Manuel avanza por la vida como por una cuerda floja, ya que piensa muchas veces en el suicidio.

    La idea de un sacerdote que pierde la fe era vieja en Unamuno (había conocido un caso tiempo atrás).

    SIMBOLOGÍA

    Está en las hojas.