San Agustín

Cristianismo. Platón. Santo Tomás. Aristóteles. Teoría de la iluminación. Razón y fe

  • Enviado por: Listillo
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SAN AGUSTÍN

San Agustín es el Platón cristiano, es decir, así como Santo Tomás coge la obra de Aristóteles e intenta hacer una síntesis con el cristianismo, San Agustín hace lo mismo con Platón.

Santo Tomás = cristianismo + Aristóteles.

San Agustín = cristianismo + Platón.

Comparación San Agustín-Platón.

Modificación fundamental:

Para Platón el mundo de las cosas y el de las ideas son eternos. San Agustín dice que el mundo de las cosas ha sido creado por Dios pero el de las ideas es Dios.

Mundo de las ideas platónico = Dios cristiano.

Dios crea el mundo de las cosas a semejanza de las ideas. A esa teoría se le da el nombre de ejemplarismo: todo lo que es, está copiado de las ideas que están contenidas en la divina inteligencia.

Teoría de la iluminación:

San Agustín dice que la idea del Bien de Platón es Dios, que nos ilumina.

¿Qué diferencia hay entre estas dos iluminaciones? Para Platón esa iluminación es el esfuerzo máximo que el ser humano puede alcanzar con sus propias fuerzas. Mientras que para San Agustín la suprema iluminación es Gracia, es decir, es una especie de regalo que Dios nos da pero que no podemos conseguir por nuestras propias fuerzas.

Comparación San Agustín-Santo Tomás.

Razón y fe.

Para Santo Tomás existe una frontera muy bien delimitada entre la razón y la fe. La razón tiene una cierta autonomía para funcionar por sí misma, independientemente de la fe. Para San Agustín, por el contrario, se produce una cierta confusión de fronteras entre razón y fe. De esta forma, no está claro para él que el ser humano posea una capacidad autónoma de razonar independientemente de la fe y de la iluminación de Dios.

Comparación San Agustín-Descartes.

Se puede considerar a San Agustín como el antecesor de Platón.

San Agustín fue uno de los primeros que insistió en que la verdad no se encuentra fuera del alma humana, sino en su interior. Esta teoría se denomina interiorismo.

Lanzada la filosofía por la vía del interiorismo, podemos llegar hasta el cógito cartesiano, momento en el cual la filosofía se desgaja de las tesis medievales y griegas sobre la existencia del mundo externo para afirmar la absoluta prioridad del sujeto pensante.

Algunos incluso llegaron a decir que fue San Agustín el primero en formular el cógito ergo sum cartesiano con la fórmula “si enim fallor sum” (puesto que me equivoco, soy). Ciertamente, San Agustín no formuló el cógito pero abrió al ámbito del interiorismo, dentro del cual se moverá Descartes siglos más tarde.