Salud y deporte

Educación física. Ejercicios. Cuerpo humano. Anatomía. Problemas físicos. Rehabilitación. Gimnasia terapéutica. Dopaje. Capacidad psíquica. Obesidad. Vida sedentaria

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SALUD Y DEPORTE

Definiciones

Según el diccionario, deporte es un juego o ejercicio en que se hace prueba de agilidad, destreza o fuerza y que aprovecha el cuerpo y al espíritu. Aunque también se puede entender como deporte al conjunto de actividades físicas que el ser humano realiza con intención lúdica o competitiva.

La salud es el estado del ser orgánico que ejerce normalmente todas las funciones, tanto físicas como psíquicas.

Introducción.

Desde tiempos inmemorables se ha utilizado el deporte como medio para conseguir o mejorar nuestra salud, aunque en el principio sólo se utilizase como un método para conseguir fama y prestigio.

En la prehistoria, el deporte no existía como tal, se realizaba inconscientemente al andar o al escapar de algún peligro. Pero a medida que el hombre evolucionaba, se dio cuenta de que el deporte se podía utilizar para sobrevivir, ya que permitía adquirir más destreza en actividades de trabajo, y mayor velocidad en la carrera, y mantenerla durante más tiempo, por lo que se comenzó a utilizar como método de entrenamiento para escapar de peligros.

Fue en la época griega, cuando el deporte se comenzó a utilizar como medio para adquirir prestigio y fama. Estos honores llegaban gracias a los triunfos en las competiciones deportivas, como eran lo Juegos Olímpicos. Estos juegos se realizaban en la ciudad de Olimpia cada cuatro años, y reunían a la élite de los deportistas griegos. En esta época, los entrenamientos para alcanzar el triunfo eran duros y rigurosos, aunque quienes los practicaban no se dedicaban exclusivamente a ello, sino que a parte tenían sus trabajos, y utilizaban el ejercicio físico como Job.

Pero no fue hasta la era romana, el comienzo de la utilización del ejercicio físico para mejorar el aspecto y la salud. Esto fue así, ya que los cánones de belleza romanos, exigían cuerpos musculados, y el único medio para conseguirlos era la práctica de algún deporte. Las personas que realizaban estos ejercicios eran principalmente gladiadores de renombre y patricios. Así a medida que transcurrió el tiempo, el ser humano se dio cuenta que el ejercicio era beneficioso para el cuerpo, ya que evitaba enfermedades circulatorias, permitía realizar trabajos con menor esfuerzo y mejoraba la calidad de vida.

Pero durante la Edad Media, los beneficios de la actividad física cayeron en el olvido, aunque sí se recordaba lo beneficioso que era para la salud.

También existieron otras culturas que utilizaron el deporte como un medio para adquirir la estabilidad mental, como es el caso de las cultura asiáticas. En estar regiones se practicaban los ejercicios corporales al igual que en otras culturas, pero existían disciplinas que se centraban más en la salud mental que en la corporal. Esto era así ya que creían que si la mente de un individuo estaba en perfecto estado, su cuerpo también lo estaría.

En la época actual el deporte se utiliza como método de competición y como una vía para mejorar nuestra salud, tanto corporal como mental. Se han recuperado antiguos eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos, adaptados a la sociedad de estos momentos, pero conservando su antigua estructura. También se está produciendo un intercambio cultural, influyendo en occidente las culturas de oriente, lo que origina la práctica de deportes orientales, tales como el Karate y el Tai Chi.

El deporte en el cuerpo humano

Cualquier tipo de ejercicio físico actúa de alguna forma sobre nuestro cuerpo. Por lo que en algunos casos puede resultar perjudicial, principalmente si tenemos lesiones o algún tipo de enfermedad. Pero si nuestro cuerpo se encuentra en perfectas condiciones el deporte lo fortalecerá, proporcionándonos un estado de bienestar. El ejercicio actúa principalmente sobre los aparatos circulatorio, respiratorio, nervioso y esquelético-muscular.

Aparato circulatorio.

El Aparato Circulatorio es el sistema por el que discurre la sangre a través de las arterias, los capilares y las venas; este recorrido tiene su punto de partida y su final en el corazón. El corazón es un músculo que realiza dos movimientos, uno de contracción (sístole) y otro de relajación (diástole). Este órgano es el encargado de bombear la sangre a través de las venas, para que se distribuya por todo el cuerpo, y retorne por las arterias.

Cuando una persona realiza cualquier movimiento, los músculos implicados en él demandan más oxígeno y nutrientes, por lo que el corazón debe aumentar su ritmo. Cuando estos movimientos son mínimos, andar, la variación del ritmo cardíaco es muy pequeña, pero si corremos, este aumentará considerablemente para satisfacer la demanda de oxígeno y nutrientes.

Las consecuencias de realizar ejercicios que aumenten la frecuencia cardiaca, pueden ser beneficiosa o perjudiciales. Beneficiosas en el aspecto de que si nuestro cuerpo se ve sometido a ejercicios constantes, el corazón deberá aumentará su ritmo, pero esto conlleva un mayor gasto de energía. Para ahorrar este alto gasto, lo que hace nuestro cuerpo es agrandar el corazón. Para ello recurre a reforzar los músculos y las paredes, ya que deben bombear más sangre y a mayor presión. Este aumento trae una serie de consecuencias, como son el de agrandar el grosor de las paredes de nuestras venas y arterias, ante la acción de soportar un mayor flujo sanguíneo. Lo que nos proporciona, un sistema circulatorio más resistente, todo el aparato se ve fortalecido, y más sano, la sangre va a mayor velocidad y evita que se acumulen coágulos e impureza en las paredes de los vasos sanguíneos.

Aparato respiratorio

El aparato respiratorio es el sistema por el que se realiza el intercambio de gases, es decir expulsar el dióxido de carbono de nuestro organismo y sustituirlo por oxígeno. Este sistema está formado por las fosas nasales, la laringe, la faringe, bronquios, bronquíolos, alvéolos y los pulmones.

La acción de respirar consiste en expulsar el CO2, perjudicial para nuestro organismo, y tomar oxígeno del ambiente. Este acto comienza con la subida del diafragma, lo que agranda la capacidad pulmonar. Ante este aumento, el aire (nitrógeno y oxígeno principalmente, y en menor medida argón y dióxido de carbono entre otros compuestos) se precipita por las fosas nasales, que lo limpian y calientan con ayuda de las mucosas. De las fosas pasa por la traquea, la laringe y la faringe sucesivamente, para acabar dividiéndose en los bronquios que llevan a cada pulmón. El aire entra en los pulmones por los bronquios, que se dividen en multitud de ramificaciones llamadas bronquíolos. Estas ramificaciones terminan en unos pequeños sacos llamados alvéolos en los que se produce el intercambio de gases. Una vez terminado este proceso, el diafragma baja y la capacidad pulmonar se reduce, lo que provoca la expulsión de CO2 al exterior, y comienza de nuevo el proceso.

Lo que ocurre cuando se realiza un ejercicio físico es que el cuerpo necesita más cantidad de O2 de la habitual, por lo que el ritmo de la respiración debe aumentarse. Pero si nosotros realizamos ejercicios físicos durante largos periodos de tiempo, nuestro organismo se adapta a ello, proporcionándonos una mayor capacidad pulmonar. Esta nueva capacidad nos permite reducir considerablemente el ritmo respiratorio, evitando posibles daños en los pulmones.

Para que el sistema respiratorio funcione correctamente debe ser apoyado por el aparato circulatorio, ya que sin él, el oxígeno nunca llegaría a su destino. Por ello si se aumenta el ritmo respiratorio también se aumentara el de la circulación.

Los ejercicios que nos permiten ejercitar este sistema son principalmente los de resistencia.

Sistema nervioso.

El sistema nervioso es el conjunto de los elementos que en los organismos animales están relacionados con la recepción de los estímulos, la transmisión de los impulsos nerviosos o la activación de los mecanismos de los músculos. Este sistema se encarga de las funciones involuntarias y voluntarias, y por otra parte de la transmisión de órdenes a los órganos de nuestro cuerpo.

El sistema nervioso es muy extenso y complejo, por ello solo me centraré en los reflejos y la salud mental.

Un reflejo es En su forma más simple consiste en la estimulación de un nervio sensitivo (aferente) a través de un órgano de los sentidos o receptor, seguida de la transmisión del estímulo, por lo general a través de un centro nervioso, a un nervio motor (eferente). En este caso, el deporte una respuesta involuntaria que se produce en un organismo animal frente a un estímulo. nos puede ayudar a tener unos buenos reflejos, es decir a poseer de una rapidez de respuesta más rápida ante un estímulo.Esto es así, ya que en multitud de deportes, principalmente de competición, se requiere de una capacidad de respuesta alta ante los estímulos. Estos pueden ser, tanto el sonido de salida, como los reflejos que se posean ante la proximidad de un obstáculo. Ejercitar esta capacidad nos va a permitir reducir nuestra capacidad de respuesta,lo que es muy útil en la vida.

El tema de la salud mental es algo más complejo de explicar.La salud mental es un estado que se caracteriza por el bienestar psíquico y la auto aceptación. Desde una perspectiva clínica, la salud mental es la ausencia de enfermedades mentales.

La práctica de algún arte de meditación, como puede ser el Yoga, el Tai Chi, nos permite mantener una coordinación entre nuestro cuerpo y nuestra mente.También existen disciplinas como el Karate, que exigen una concentración y una coordinación mas especial de los movimientos de nuestro cuerpo. El realizar este tipo de ejercicios nos puede ayudar a dosificar nuestra energía, a estar tranquilos, y en algunos casos a no caer en depresiones, ya que este tipo de deportes se utilizan como una vía de escape para nuestros problemas.

En ambos casos, el reflejo y la salud mental, lo importante es ejercitar nuestra mente y nuestro sistema nervioso, ya que este coordina todas nuestras actividades. Según algunos autores, tener una mente sana implica poseer un cuerpo también sano.

Sistema esquelético-muscular.

Este sistema comprende todos los huesos de nuestro cuerpo y nuestros músculos.
El esqueleto humano está formado por más de 200 huesos que se unen por bandas de tejido conjuntivo resistente y poco elástico denominadas ligamentos. Las distintas partes del cuerpo varían mucho en su grado de movilidad.

El hueso es tipo especial de tejido conjuntivo rígido y actúa de soporte de los tejidos blandos del organismo.

El hueso está formado por una mezcla química de sales inorgánicas (65 a 70%) y varias sustancias orgánicas (30 a 35%) y está dotado de dureza y elasticidad.

Los músculos son tejidos u órganos del cuero animal caracterizados por su capacidad para contraerse, por lo general en respuesta a un estímulo nervioso.

La relación entre el esqueleto y los músculos está en que el esqueleto nos permite mantener rígido nuestro cuerpo, y actuar como soporte para los músculos.

El ejercicio actúa sobre el esqueleto de una forma un tanto peculiar, ya que cuanto más ejercicio físico se realice los huesos más se fortalecen. Esto se produce gracias a que al realizar deportes de movilidad, se aumenta la absorción de calcio y otras sustancias necesarias para la formación de huesos.

En el caso de los músculos el entrenamiento, permite que estos se ejerciten y su masa aumente. Esto se produce porque las fibras se hacen más grandes, para ejercer mayor fuerza con el mínimo esfuerzo.

Otro suceso es el reforzamiento de los anclajes de los músculos o los huesos, ya que al aumentar la masa muscular, estos deben reforzarse para evitar rupturas.

En conclusión, el deporte actúa sobre nuestros músculos y huesos muy beneficiosamente, ya que nos proporciona un sistema esquelético-muscular más resistente.

El deporte como rehabilitación

Como ya se ha dicho anteriormente, el deporte nos proporciona un organismo más fuerte lo que nos ayuda a resistir los problemas físicos y de salud que nos plantee la vida. Pero en el caso de que estemos pasando por un mal momento físico, ya sean enfermedades o lesiones, o por uno mental el deporte nos puede ayudar a apaciguarlo o a recuperarnos.

Recientemente se están utilizando series de ejercicios físicos especiales para curar lesiones en las articulaciones, recuperar la movilidad de ciertas partes del cuerpo, y aumentar la resistencia de áreas dañadas por alguna enfermedad. Pero el hecho de realizar ejercicios para rehabilitar ciertas partes del cuerpo no es reciente, sino que ya se conocía desde la antigüedad. Tanto los egipcios, griegos y romanos conocían los beneficios que nos aportaba el deporte ante enfermedades y lesiones. Los griegos realizaban estiramientos de abdominales y lumbares para estimular estos músculos y así prevenirlos de lesiones, o en el caso de que estas ya existiesen, para facilitar la recuperación. Pero estas civilizaciones se transmitían de unas a otras los ejercicio, ya que estuvieron próximas tanto en el tiempo como en el espacio puesto que solo las separaba el Mediterráneo, pero no fueron las únicas que utilizaron el ejercicio físico como medio de curación. Las culturas orientales, principalmente la china ya conocía los beneficios de estos ejercicios, y eran realizados habitualmente.

En la actualidad se está regresando a la utilización de la gimnasia terapéutica que consiste en una serie de ejercicios seleccionados que ayudan a suavizar molestias físicas o restaurar funciones a personas discapacitadas. Estos ejercicios se realizan en centros especializados, dirigidos por terapeutas que organizan y adecuan nuestra actividad a nuestras necesidades. Esto se acompaña de otras técnicas para facilitar la recuperación, como son las series de descargas eléctricas, que activan y ejercitan lo necesario nuestros músculos. Muchos de estos ejercicios proceden de antiguas disciplinas orientales, que han sido modificados para adaptarlos a las necesidades contemporáneas.

El dopaje.

En todas las épocas el ser humano ha querido superar su capacidad física o psíquica utilizando métodos más o menos naturales. En la antigüedad, y en vísperas de las competiciones, los primeros atletas olímpicos consumían carne de cabra o de toro, así como determinadas infusiones. Tras la II Guerra Mundial, el progreso de la medicina y la aplicación de altas tecnologías a los métodos de entrenamiento (dietética, programación y seguimiento médico) perfeccionaron las técnicas de dopaje deportivo. El consumo de anfetaminas, uno de los primeros fármacos utilizados con este fin, tuvo trágicas consecuencias en el ciclismo (los respectivos fallecimientos, en 1960 y en 1967, de los corredores Enemark Jensen y Tom Simpson, revelaron la amplitud del fenómeno). No obstante, casi todas las especialidades y modalidades deportivas han terminado por resultar afectadas; muy especialmente el atletismo, la halterofilia o la natación, pero también todas aquellas que requieren una especial resistencia al esfuerzo prolongado o que precisan un esfuerzo límite en un momento determinado. Otro caso muy específico fue la política de dopaje emprendida durante la Guerra fría en los países del bloque comunista, cuya intención era “crear” deportistas de elite que se convirtieran en modelos de una sociedad a la que servían de propaganda con sus hazañas.

Los primeros controles antidopaje fueron realizados en el Tour de Francia de 1966 y en los Juegos Olímpicos de 1968. Durante la década de 1970 las hormonas (que serían prohibidas desde 1974) sustituyeron a los estimulantes y analgésicos como principal sustancia dopante.

El dopaje es el consumo de sustancias o productos y utilización de métodos con el fin de aumentar o mejorar, de forma no natural y provisional, el rendimiento del individuo. Este término se utiliza especialmente en el ámbito del deporte, donde su definición debe añadir la característica de “ilícitos” a los productos consumidos y a los métodos utilizados. Debido al creciente grado de competitividad y a la frecuencia de las competiciones de alto nivel, el dopaje se ha convertido en una de sus mayores lacras. El uso de sustancias dopantes es peligroso para la salud de los deportistas e incumple las más elementales normas de ética deportiva. Por ello, muchos organismos nacionales e internacionales han tomado medidas preventivas para evitarlo, como la elaboración de listas de productos prohibidos. Sin embargo, el contenido de éstas varía según los países, las federaciones y las instancias de cada deporte que las redactan. El Comité Olímpico Internacional (COI) se ha encargado de establecer unas normativas generales y unas categorías de productos dopantes comunes.

Existen distintos tipos de sustancias y métodos de dopaje. La lista de sustancias prohibidas incluye estimulantes, narcóticos, esteroides anabolizantes, diuréticos y hormonas peptídicas y glicoproteicas. Los métodos prohibidos son el dopaje sanguíneo o por transfusión (reinyección de sangre, previamente extraída al atleta antes del esfuerzo, con el fin de incrementar la producción de glóbulos rojos, que fijan el oxígeno, y mejorar así su resistencia), y las manipulaciones farmacológicas, químicas y físicas, entre ellas la toma de diuréticos u otros productos que camuflan en la orina los residuos de las moléculas dopantes tomadas. En otra larga lista figuran sustancias restringidas, como el alcohol, la marihuana, los anestésicos locales, los corticoides y los betabloqueantes.


Al margen de la valoración ética del dopaje, éste tiene consecuencias a menudo muy graves para la salud de los atletas, que corren el riesgo de sobrepasar los límites fisiológicos y de padecer importantes efectos secundarios, tales como problemas cardiovasculares, tensión arterial anormalmente baja o alta, hemorragias internas, desequilibrios endocrinos, lesiones musculares, coma hipertérmico o psicosis paranoide. Hormonas como la testosterona, por ejemplo, provocan una masculinización irreversible y pueden ser cancerígenas; la eritropoyetina, cada vez más empleada por su efecto estimulante sobre la capacidad de oxigenación de la sangre, modifica la viscosidad sanguínea y provoca graves accidentes cardiacos y circulatorios. En cuanto a los corticoides, fragilizan la estructura ósea y favorecen la diabetes.


El análisis de orina es el principal método institucional de control antidopaje para revelar y, en su caso, sancionar la presencia de sustancias dopantes en los deportistas. Ha demostrado ser eficaz en la detección de sustancias exógenas que el cuerpo humano no es capaz de sintetizar, como la mayoría de los estimulantes, narcóticos, esteroides, anabolizantes y diuréticos. Sin embargo, el análisis de orina no precisa la dosificación de las sustancias endógenas y resulta totalmente ineficaz en el dopaje efectuado por autotransfusión de sangre. La clasificación del COI permite el uso limitado de sustancias corrientes (como la cafeína, el alcohol, determinados anestésicos o antiinflamatorios), que también supone dopaje si el deportista sobrepasa el umbral de uso permitido. Debido a los controles antidopaje, cada vez más frecuentes, los deportistas que se dopan prefieren usar productos hormonales (corticoides, esteroides, testosterona o dihidrotestosterona), existentes ya en el organismo y cuya concentración es difícilmente cuantificable en el análisis. Frente al creciente uso de productos y número de métodos dopantes en los deportes de alto nivel, los gobiernos organizan campañas de prevención dirigidas a las federaciones y a los jóvenes deportistas, informándolos de los peligros físicos y de las sanciones, cada vez más severas, a las que se exponen. Además, en las competiciones se han sistematizado los controles, que incluso pueden realizarse sin previo aviso.

Conclusión

En nuestra sociedad actual el mayor problema es el de la obesidad. Este hecho se da sobretodo en los países ricos, es decir desarrollados, ya que en ellos sus habitantes llevan una vida sedentaria. Este tipo de vida es la causante de diversos problemas cardíacos , respiratorios y de circulación. El problema más común es el de la obstrucción de arterias y venas, ocasionado principalmente por el estrechamiento de estas. Para prevenir este tipo de problemas sería conveniente realizar algún tipo de ejercicio físico, que no tiene porqué ser muy intenso, tales como salidas al campo o paseos por nuestro entorno.

Otro problema de la sociedad actual es el del estrés. Este se podría ver solucionado con la práctica de algún deporte o disciplina de meditación, ya que nos ayudaría a despreocuparnos de nuestros problemas cotidianos.

Los deportes más beneficiosos son la natación, ciclismo, aeróbic y baile (además de algunos ejercicios básicos de gimnasia que se pueden llevar a cabo en cualquier sitio). Son muchos los tipos de deporte que contribuyen a mejorar la forma física. También están ganando popularidad el entrenamiento y disciplina (tanto física como mental) que proporciona el estudio y la práctica de las artes marciales, como el judo, karate y el tai Chi. La práctica del yoga es también muy beneficiosa.

Par finalizar, me gustaría decir que el deporte es el método más beneficioso y natural para tener un organismo sano y resistente. Por ello pienso que todas las personas deberían realizar algún deporte, aunque no sea muy intensivo, porque eso les servirá para afrontar enfermedades y lesiones, y salir de ellas lo mejor posible.

Blibiografía

  • Guía Escolar VOX. Tomo de ciencias naturales. Tomo de historia. 1998

  • Diccionario enciclopédico Espasa. 1996

  • Diccionario Básico de la Lengua Española. Editorial: Santillana. 1995

  • Enciclopedia Encarta 2000

  • Enciclopedia Encarta 2001.