Salud laboral

Salud. Salud laboral. Ergonomía. Puesto de trabajo. Espacio de trabajo. Posición. Soluciones ergonómicas. Lesiones. Biomecánica. Carga de peso. Higiene postural

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Trabajo de Salud Laboral. Madrid 8 de enero del 2007

ÍNDICE

Primera parte

* Introducción

  • Definiciones e identificaciones de la ergonomía.

  • Divisiones y clasificaciones más comunes de la ergonomía.

  • Áreas de especialización.

  • *Antropometría y geometría del puesto de trabajo

  • necesidad de medir.

  • antropometría laboral.

  • espacio de trabajo.

  • posición de trabajo.

  • planos de trabajo.

  • disposición espacial de los elementos.

  • principios de diseñó del espacio de trabajo de un puesto con terminales de pantalla.

  • Segunda parte

    *Carga física.

  • carga

  • esfuerzo

  • tensión

  • *Elementos de biomecánica.

  • huesos

  • articulaciones

  • tendones y ligamentos

  • músculos

  • *Esfuerzos estáticos y dinámicos.

  • esfuerzo estático

  • esfuerzo dinámico

  • *Soluciones ergonómicas a las lesiones biomecánicas.

  • accidentabilidad por manipulación de cargas

  • concepto de MTR

  • tipos de movimientos

  • medidas ergonómicas para evitar MTR

  • _ frecuencia de movimiento

    _ fuerza aplicada en movimiento

    _ tipo de postura adaptada durante el movimiento

    _ tipos de exposición

    *Criterios biomecánicos para el diseño.

    *Normas de higiene postural y ergonomía.

    **BIBLIOGRAFÍA.

    INTRODUCCIÓN

    La ergonomía consiste en la prevención de riesgos profesionales y se tiende a integra dentro de la gestión de empresas, interconectando los aspectos de la calidad de los servicios, la eficiencia de las tareas y las propias condiciones de trabajo.

    La actuación ergonómica está en todos los casos orientada al ajuste entre las exigencias de las tareas y las necesidades y posibilidades de las personas, respecto a las dimensiones físicas, psicológicas y organizacionales del trabajo.

    LAS DEFINICIONES E INDEFINICIONES DE LA ERGONOMÍA

    La ergonomía está compuesta por la raíz ergos: trabajo, actividad, y el nomos: principios, leyes.

    La Asociación Española de Ergonomía(AEE),constituida en 19654,entiende por ergonomía:<<la ciencia aplicada de carácter multidisciplinar k tiene como finalidad la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las características, limitaciones, y necesidades de sus usuarios, para optimizar su eficacia, seguridad y confort>>.

    En el ANEXO1 se exponen y contrastan las principales definiciones sobre ergonomía:

    • La ergonomía es una disciplina contemporánea de la ingeniería de sistema, y en cierta medida puede compensar las carencias que sobre factores humanos, históricamente, han caracterizado a las ingenierías en general.

    La ingeniería de los factores humanos, en algunos países integrada n la ergonomía, constituye la síntesis de estos planteamientos.

    En el siguiente diagrama se esquematiza el papel aglutinador de la ergonomía dentro del campo de los factores humanos sobre la seguridad, el confort, la

    eficacia, aplicándose a los tres ámbitos del trabajo.

    DIVISIONES Y CLASIFICACIONES MÁS COMUNES DE LA ERGONOMÍA

    Existen varias clasificaciones de la ergonomía desde el punto de vista temático, o desde el tipo o momento de la intervención ergonómica, si bien algunas de ellas suponen un reduccionismo que las pueden indiferenciar de otras técnicas preventivas.

    La que se expone a continuación es la más clásica.

  • Ergonomía de puestos/ergonomía de sistemas.

  • Ergonomía preventiva/ergonomía correctora.

  • Ergonomía física:

  • -Ergonomía geométrica:

    • Confort posicional.

    • Confort cinético.

    • Seguridad.

    -Ergonomía ambiental:

    • Factores písicos (ruido, iluminación, radiaciones, etc.).

    • Agentes químicos y biológicos.

    -Ergonomía temporal

    • Turnos.

    • Horarios.

    • Pausas.

    • Ritmos.

    La división que plantea la AEE está más actualizada y quizá sea más pragmática y ajustada a los ámbitos profesionales en marcha.

    ÁREAS DE ESPECIALIZACIÓN

    Se consideran áreas de especialización dentro del ámbito de la ergonomía, las siguientes:

    a) Ergonomía biométrica

    - Antropometría y dimensionado.

    -Carga física y confort postural.

    -Biomecánica y operatividad.

    b) Ergonomía ambiental:

    -Condiciones ambientales.

    -Carga visual y alumbrado.

    -Ambiente sónico y vibraciones.

    d) Ergonomía cognitiva:

    -Seguridad en el trabajo.

    -Salud y confort laboral.

    -Esfuerzo y fatiga muscular.

    e) Ergonomía de concepción:

    -Diseño ergonómico de productos.

    -Diseño ergonómico de sistemas.

    -Diseño ergonómico de entornos.

    f) Ergonomía específica:

    -Minusvalías y discapacitación .

    -Infantil y escolar.

    -Microentornos autónomos (aeroespacial).

    g) Ergonomía correctiva:

    -Evaluación y consultoría ergonómica.

    -Análisis e investigación ergonómica.

    -Enseñanza y formación ergonómica.

    En cualquier caso, la ergonomía trata de construir una síntesis donde se analicen fundamentalmente las interrelaciones de todos estos campos.

    ANTROPOMETRÍA Y GEOMETRÍA DEL PUESTO DE

    TRABAJO

    NECESIDAD DE MEDIR

    Diseñar a la medida del hombre

    Parece claro que no se puede diseñar un puesto de trabajo sin tener en cuenta al hombre. Esto requiere el conocimiento profundo de sus dimensiones y sus capacidades.

    La tarea del estudio del hombre se está realizando desde hace mucho tiempo por las ciencias naturales, sobre todo por las humanas.

    En parte, debido al lento pero progresivo protagonismo de los derechos del hombre y por la razón de considerar al hombre como pieza importante en el planeamiento neocapitalista de productor pero a su vez de receptor de los bienes creados por el propio capital.

    Esto nos lleva a la idea de que haya que crear productos que <<sienten>>bien a las personas o con los que éstos se <<sientan>>bien, para hacerlos atractivos en el mercado.

    En el plano laboral, esto se debe reflejar en la aparición de útiles y máquinas más adaptadas y seguras, espacios de trabajos suficientes, demandas de la tarea ajustadas a las posibilidades de la persona, control del posible efecto negativo de los estresares, etc.

    Ecuaciones de dimensión

    En antropometría se trata de obtener:

    • Anchura: línea que mide de un punto a oro en horizontal, cruzando de lado a lado el cuerpo o un segmento de éste.

    • Grosor: línea recta que mide de un punto a otro en horizontal, de delante hacia atrás del cuerpo.

    • Distancia: es una línea recta que mide de un punto a otro, entre dos marcas del cuerpo.

    • Curvatura: es una línea recta que mide de un punto a otro, siguiendo un contorno; que no suele ser cerrado ni circular.

    • Circunferencia: es una medida cerrada que sigue el contorno del cuerpo. Por lo tanto, esta medida no es necesariamente circular

    • Alcance: es una medida de punto a punto, siguiendo a lo largo del eje del brazo o de la pierna.

    Estas dimensiones son lineales, y suponiendo dos cuerpo de distinto tamaño pero con relaciones dimensionales armónicas; se podría considerar que existen relaciones lineales ente todos los segmentos (partes del cuerpo).

    Derivadas de estas magnitudes tendríamos las superficies y los volúmenes.

    ANTROPOMETRÍA LABORAL

    Varios aspectos singularizan la antropometría laboral:

    • Se refiere a una población de ambos sexos y en edad laboral, es decir, comprendida entre 18 y 65 años.

    • Hay que considerar medidas estáticas y dinámicas.

    • El fin es el diseño del puesto de trabajo, el diseño de modelos biomecánicos y de productos terminados como herramientas, máquinas, protectores, etc.

    En este apartado vamos a desarrollar aspectos generales de la antropometría, aplicándolos a la antropometría estática.

    Planos de referencia

    Las definiciones de anchura, grosor, etc, pueden simplificarse y comprenderse mejor si previamente definimos los planos de referencia.

    Así como en ingeniería y actividades técnicas la forma más usual de representar una pieza es según los planos de planta, alzado y perfil, en biomecánica estos planos se definen, respectivamente, como horizontal, transversal, frontal o coronal, y sagital o lateral.

    Antropometría estática

    Las dimensiones estáticas son las que se obtienen con el cuerpo inmóvil y entre puntos anatómicos del esqueleto. La técnica de medida es difícil y debe ser realizada por antropólogos físicos profesionales.

    No obstante, se están estandarizando procedimiento de medida (ISO,CEN) que especifican, dimensiones a medir, de qué forma y con qué tipo de instrumentos de medida.

    Las dimensiones a medir, también denominadas<<variables antropométricas>>, se obtienen entre punto singulares, definibles. Según la naturaleza

    del intervalo a medir, ya sea rectilínea o curvilínea, se utilizarán distintos tipos de aparatos. Para medir las dimensiones lineales a las que se pueden acopla reglas especiales para medir diámetros. Los compases y flexómetros miden ángulos que forman las articulaciones.

    El proyecto de norma CEN referente a vocabulario, característica y medidas antropométricas del cuerpo humano presenta la lista de medidas antropométricas con especificación de los puntos de referencia y aparatos a utilizar para su medida.

    Otras medidas contempladas:

    - De pie plano sagital:

    Grosor del torax, grosor abdominal, alcance del agarre.

    - De pie plano frontal:

    Anchura del torax, anchura de hombros, anchura de caderas.

    -Sentados plano sagital:

    Altura de hombreo, anchura de cadera, anchura de codo a codo.

    -Perímetros:

    Tórax, cabeza y cuello.

    También se contemplan medidas de la cabeza y de las manos.

    Las condiciones generales que hay que tener en cuenta en el momento de efectuar las mediciones son:

    • Vestimenta: el sujeto debe estar desprovisto de ropa, o la mínima posible y descalzo.

    • Superficie de soporte: el suelo, las plataformas y las superficies de asiento serán planos, horizontales y no comprensibles.

    En general, un estudio antropométrico completo es muy costoso en tiempo y en dedicación y, teniendo en cuenta que la población necesaria suele ser grande, llegamos a comprender el esfuerzo que supone la elaboración de las Tablas Antropométricas Nacionales, cometido asumido en España por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

    EL ESPACIO DE TRBAJO

    El espacio de trabajo queda definido en la norma ISO 6385 como <<el volumen asignado a una o varias personas, así como los medios de trabajo que actúan conjuntamente con él en el sistema de trabajo para cumplir la tarea>>.

    La tarea y el espacio disponible deben ajustarse a las capacidades humanas. Por eso, el diseño del puesto de trabajo debe realizarse según los datos obtenidos en las investigaciones realizadas sobre el propio hombre como parte del sistema de trabajo.

    Los datos antropométricos están tomados sobre personas quietas, que no tienen k ver con un proceso de trabajo, que, normalmente, implica movimiento. La antropometría estática debe convertirse en antropometría dinámica o funcional, donde los segmentos corporales están actuando.

    El buen diseño de un puesto de trabajo debe garantizar la asignación correcta de espacio y la disposición armónica de los medios de trabajo, de forma que la persona no tenga que esforzarse con movimientos inútiles o desproporcionados.

    Consideramos que se deben tener en cuenta tres aspectos:

    • Posturas.

    • Movimientos.

    • Visibilidad.

    Posturas

    La postura o disposición espacial de los segmentos corporales supone en sí misma una carga que genera un esfuerzo, tanto mayor en cuanto el cuerpo se aleje de una situación de equilibrio estable.

    La propia exigencia de la tarea establecerá el grado de dedicación postural. Existen trabajos que imponen una posición fija a la persona. La dependencia postural de un conductor o de la persona que introduce datos en un ordenador es evidente.

    Movimientos

    Si la geometría y disposición de los elementos a utilizar no son adecuadas, los movimientos pueden forzar angulaciones articulares por encima de los límites de confortabilidad.

    Los trabajos en serie o en cadena generan muchos movimientos iguales. Esta repetitividad es causa de lesiones y de la creación del sentimiento de tedio, que no favorecen a los niveles de bienestar emocional y psicológico que demanda Tichauer para un <<trabajo biomecánico tolerable>>.

    Visibilidad

    El conjunto de objetos que debe o puede observar un trabajador desde su puesto de trabajo se llama ergorama, y se debe disponer de tal forma que la postura que adopte la cabeza durante la mayor parte del tiempo no sea nociva.

    Tichauer expone los pre-requisitos de un trabajo tolerable desde el punto de vista biomecánico:

    -Postural:

    • Mantener los codos bajo.

    • Minimizar los momento estáticos en la columna.

    • Considerar la diferencia de sexo.

    • Optimizar la configuración de tensiones.

    • Evitar movimientos de cabeza.

    -Ingeniería:

    • Evitar la compresión isquémica.

    • Evitar vibraciones críticas.

    • Individualizar los diseños de asientos.

    • Evitar la concentración de tensiones.

    • Mantener la muñeca recta.

    -Kinesiológicos:

    • Disponer los alcances hacia delante, cortos.

    • Evitar la insuficiencia muscular.

    • Evitar movimientos en línea recta.

    • Considerar el trabajo con guantes.

    • Evitar la fatiga de los músculos antagonistas.

    POSICIÓN DE TRABAJO

    La estabilidad de un cuerpo inerte viene determinada pos su superficie de sustentación. Por eso, la postura más estable de una persona es, sin duda, la de acostado, pero no es fácil concebir trabajos en esa posición. Por lo que vamos a adoptar el término <<posición>>para dominar las postura singunlares,tales como de pie, sentado, agachado, acostado, etc., el cuerpo en cada posición; por ejemplo, encorvado, brazos en alto, etc.

    Un cuerpo inerte de proporciones similares a las del cuerpo humano de pie presentaría, según la mecánica, un equilibrio inestable. Una pequeña fuerza exterior bastaría para producir su caída. Esto no ocurre con el hombre, ya que ha desarrollado su propia estabilidad cuando está de pie o en bipedestación, mediante un sistema: equilibrio-tonicidad muscular, que supone un gasto energético portante.

    La bipedestación del ser humano es una característica singular, única entre los mamíferos, que ha influido de forma importante en su propia morfología.

    La posición sentada es más estable, supone, menor gasto de energía y, como consecuencia, menor fatiga.

    No obstante, esta posición es antinatural y supone una basculación de la cadera y una modificación de la disposición de la columna vertebral, que pasa del perfil natural (lordósico) a cuando está de pie, a un perfil (cifótico) que genera más tensiones.

    Ventajas e inconvenientes de cada posición.

    La posición de pie tiene sus inconvenientes; mayor gasto de energía, insuficiente circulación de la sangre en los miembros inferiores, etc., pero es mejor que la sentada para efectuar esfuerzos.

    Los músculos están en disposición de ejercer más fuerza.

    La norma AFNOR 35-104, de abril de 1983, presenta un cuadro para analizar los aspectos a tener en cuenta al decidir la posición de una tarea.

    En primer lugar, se debe considerar si el puesto de trabajo es fijo o no, y ajo este aspecto es conveniente matizar que pueden existir puestos fijos que se mueven, por ejemplo, un tractorista. En este caso, si bien la posición relativa de los planos de trabajo, mandos y visualizadores respecto al cuerpo permanece constante, el ergorama es móvil. En todo cadi, para este análisis lo consideraremos como un puesto fijo.

    El concepto de <<cargas ligeras>> supone mover objetos ligeros y no voluminosos, con la posibilidad de que estos movimientos se efectúen suavemente. Los otros aspectos analizados son evidentes y no necesitan aclaración.

    Con estos datos podemos definir la posición de trabajo: sentado normal, sentado de pie, de pie con apoyo, de pie. De todas ellas, la posición sentado de pie es la que permite mayor flexibilidad postural y, si es posible adoptarla en un trabajo industrial, será probablemente la mejor opción.

    PLANOS DE TRABAJO

    Los planos de trabajo contienen los elementos que normalmente utiliza el trabajador por contacto directo (manos, pies) o visual (visualizadores).

    Es conveniente conocer las dimensiones de las piezas que se van a procesar en cada tarea, y el tipo de trabajo a realizar.

    Planos de trabajo en la posición de pie

    Los datos antropométricos proporcionan directamente la altura del plano de trabajo en posición de pie, según el criterio que aplica el esquema de Grandjean.

    La altura de la persona determina la altura del plano de trabajo para una tarea considerada normal, que no requiera aplicación de fuerza ni que ésta sea una tarea minuciosa.

    Por ejemplo, si se considera una población cuyo valor medio de altura es 170cm, la altura del plano del trabajo sería de 98cm. Se utiliza el valor que mejor se acomode a la mayoría de los trabajadores considerados.

    Para una tarea minuciosa, el plano de trabajo se debe elevar de 10 a 20cm. Para una tarea que requiera fuerza, el plano debe bajar desde el valor normal obtenido por el gráfico, unos 20 o 30cm.

    Planos de trabajo en la posición sentada

    En primer lugar consideraremos los ángulos de confort presentados por Wisner, qe nos presenta unos entornos de los límites mínimos y máximos de apertura donde las articulaciones no están sometidas a tensiones por encima de lo normal.

    Por otra parte, consideraremos el estudio efectuado pos Tichauer, que demuestra la importancia de los ángulos de abducción en el desarrollo de tareas de pequeños montajes.

    <<Abducción>>significa alejamiento del eje vertical del cuerpo.

    El menor gasto de energía se consigue con un ángulo de abducción en torno a 10º, que coincide con la mayor tasa de rendimiento.

    Es precisamente la distancia entre el plano de trabajo y el de asiento lo que va a determinar la postura, ya que la situación de los pies se puede acomodar fácilmente con un apoyo adecuado.

    Como conclusión podríamos decir que un buen diseño de la posición sentada es aquel que contempla los ángulos de confort de Wisner y el ángulo de abducción de entre 5º y 25º.

    Combinar antropométricamente todo eso es complicado, ya que se deben tener en cuenta las distancias entre cadera y hombros, entre hombros y codo, etc., pues la flexibilidad que nos proporciona el ángulo del tronco-vertical es sólo 10º.

    DISPOSICIÓN ESPACIAL DE LOS ELEMENTOS

    No sólo se debe considerar el alcance como único criterio a la hora de disponer los elementos e utilización normal, sino que hay que conocer el cuándo y cómo se va a utilizar dicho elemento, con el objeto de establecer prioridades y unos criterios de localización adecuados.

    Los elementos que más se utilicen deben llevar un tratamiento prioritario, pero también es importante como se utiliza y qué tipo de agarre hay que utilizar. Ejemplo: en un estudio en el que se comprara la influencia de ciertas posiciones del brazo sobre la fuerza de agarre en la posición sentada y en posición de pie, se obtuvieron los siguientes resultados:

      • Las fuerzas de agarre en pinza son superiores cuando el trabajador está de pie que cuando está sentado.

      • Las fuerzas de agarre dependen de la posición del brazo en el espacio de trabajo, siendo superiores cuando el brazo está soportado e inferiores cuando las correspondiente fuerzas se ejecutan sin estar los brazos sujetos.

      • Existe un efecto debido a la posición del brazo, en relación con la posición frontal del tórax de la persona. En la posición del pie, la fuerza es máxima cuando el antebrazo forma un ángulo de 60º hacia la posición frontal, mientras que en posición sentada la fuerza del agarre(pinza) es máxima cuando el antebrazo es perpendicular a la posición frontal.

      • Un asa que permita a todos los dedos ejercer una fuerza de agarre disminuye la fatiga, y es posible alcanzar 50% de rendimiento más que en una situación en la que no se pueda repartir la carga.

    PRINCIPIOS DE DISEÑO DEL ESPACIO DE TRABAJO EN UN PUESTO CON TERMINALES DE PANTALLA.

    Basándonos en diversa normativa técnica( ANSI, ISO) resumimos estos principios:

    Profundidad del espacio libre debajo de la mesa

    Existen dos distancias:

      • A nivel de las rodillas: el mínimo es del 40% de la medida del glúteo a las rodillas

      • A nivel del suelo: el mínimo es el 75% de la suma de la medida del glúteo+medida de la pierna+la medida del pie+la medida de la altura al hueco poplíteo x el seno del ángulo que forma la pierna con la vertical.

    Anchura del espacio bajo el plano de trabajo

    La mínima anchura debe ser la correspondiente a la anchura de los músculos+un margen para los movimientos.

    Altura del espacio de trabajo

    Debe ser como mínimo la correspondiente a la parte más alta del músculo o de la rodilla, con la pierna en posición normal.

    Solución específica

    Si se considera que las superficies pueden ajustarse, se recomienda considerar los límites de adaptación del espacio libre (bajo la mesa)desde el espacio correspondiente a las medidas de la mujer del percentil 5% hasta el del hombre, 95%.

    Planos independientes de teclado y de pantalla.

    La altura del plano que soporta al teclado debe ser tal que el espacio libre bajo la mesa de trabajo permita adoptar al usuario sentado una postura en la que el antebrazo esté entre 70+ Y/2 grados y 90+ Y/2 grados respecto al plano frontal. En este caso, Y es el ángulo que forma l respaldo respecto a la vertical. El ángulo entre el brazo y el antebrazo debe superar los 70º y debe ser inferior a 135º.

    Plano único de teclado y pantalla

    En este ejemplo el criterio determinante es el del teclado, siendo válido lo expresado en el párrafo anterior.

    Plano de pantalla

    La altura del plano que soporta la pantalla debe permitir que su área de visualización se sitúe entre 0º y 60º pos debajo del plano horizontal que pasa por los ojos. Visualizar fuera de estos ángulos se ha demostrado que produce tensiones molestas, cuando no dañinas.

    Superficie de trabajo, anchura y profundidad

    Estas dimensione dependen del tipo de trabajo a realizar y del equipo que se debe manejar. En todo caso, el ancho mínimo debe ser, al menos, el correspondiente a la medida entre los codos del hombre percentil 95%( aproximadamente 50cm).

    La profundidad debe ser suficiente para situar la PVD(pantalla de visualización) a una distancia en la que la pantalla sea correctamente visualizada.

    Asiento

    El asiento es una parte integrante del puesto de trabajo y debe ajustarse en función de otros elementos del mobiliario y de la PVD. Un buen diseño del asiento favorece la circulación y una buena postura: también la menor cantidad de esfuerzo necesario para mantener la postura, así como la tensión en la columna vertebral. El asiento debe proporcionar confort en posiciones estáticas y posibilitar el libre movimiento.

    Altura del asiento

    La altura del asiento debe permitir al usuario situar los pies firmemente sobre la superficie de apoyo, para proporcionar estabilidad a la postura sentada y apoyo a la pierna.

    La persona que tenga una altura al poplíteo menor que la altura mínima de asiento debe utilizar reposapiés.

    El apoyo del pie puede ser parte del asiento, parte del puesto de trabajo, o estar separado. Debe tenerse en cuenta la altura del calzado del usuario. Por ello, la altura del asiento depende de varios factores: altura del poplíteo desde el correspondiente al 5% percentil de la mujer hasta el 95% percentil del hombre, la altura del tacón, del zapato, ángulo de la pierna y la altura y tipo de apoyo de que está provisto el sistema.

    Respaldo lumbar

    Bebe existir un soporte de la región lumbar. El centro de este respaldo se debe situar entre las vértebras L3y L5, de este modo aparte de punto de apoyo que supone, se alivia la tensión muscular de la zona.

    CARGA FÍSICA


    Se puede hacer una división para su estudio en: Carga, esfuerzo y tensión.

    A) CARGA:

    Un cuerpo dentro del campo gravitatorio posee la característica medible de su peso. En principio parece evidente que una persona está sometida a una carga mayor cuanto mayor es el peso que soporta, considerando éste la suma de su propio cuerpo más las cargas ajenas agregadas.
    La representación gráfica del peso se simplifica considerando un vector cuyo punto de aplicación se encuentra en el centro de gravedad del cuerpo y de las cargas. El módulo es proporcional al número de unidades de la magnitud peso, la dirección es la línea que une el centro de gravedad del cuerpo con el centro de la tierra y el sentido es descendente (Figura 1).

    En mecánica uno de los problemas que se presentan es la determinación de los centros de gravedad de los cuerpos. Para ello existen, catalogados en manuales, procedimientos y fórmulas que facilitan este cálculo. Pero en el ejemplo que hemos propuesto, por la forma irregular del cuerpo humano, es casi imposible utilizar procedimientos tan inmediatos.
    Por otra parte, la infinidad de posturas que puede adoptar el cuerpo humano hace que este centro de gravedad sea variable y, por ello, su determinación se efectúe por medio de una composición de los distintos vectores que generan los diferentes segmentos corporales (partes definidas del cuerpo).
    Por ello debemos disponer previamente del peso y del centro de gravedad de cada uno de estos segmentos. Esta labor la desarrolló Dempster,
    cuyos valores, sus segmentos ponderados, han sido fundamentales para este tipo de estudios.


    Conocidos estos valores, el procedimiento que se debería seguir sería la composición de fuerzas paralelas y del mismo sentido. Un ejemplo sería la composición de los segmentos brazo y antebrazo (Figura 2), cuya resultante es posible componerla con el vector del siguiente segmento, y así sucesivamente llegaríamos a determinar el centro de gravedad del cuerpo completo.
    Es impensable que esta labor se efectúe sin ayuda de aplicaciones informáticas que integren tanto los parámetros ponderales como geométricos.
    En todo caso, éste es uno de los procedímientos para tipificar las cargas físicas estáticas.


    B) ESFUERZO:

    Ya ilustramos que a igualdad de carga, en la medida en que el cuerpo adopte una posición más desequilibrada, que es lo mismo que decir que existe una pequeña superficie de apoyo y que la vertical que contiene el centro de gravedad se aleja del centro de dicho apoyo, el gasto metabólico será mayor.
    Esto quiere decir que la actividad muscular tiene que compensar esa situación, tipificada en mecánica como de equilibrio inestable, ya que en caso contrario la persona se caería al más mínimo impulso externo, de la misma forma que lo haría una reproducción, exacta en forma y peso, de escayola.
    La concepción mecánica del cuerpo humano, como conjunto de palancas, nos obliga a identificar los elementos de éstas con sus homólogos anatómicos.


    Una palanca consta de un elemento rígido, punto de apoyo, fuerza y resistencia. El primero se puede identificar con los huesos, generalmente largos, el fulcro o punto de apoyo con las articulaciones, la fuerza con la carga y la resistencia con la contracción muscular (Figura 3).

    El principio general de las palancas se puede expresar según: P x m = R x n
    El peso por su brazo de palanca es igual, para mantener un equilibrio. a la resistencia por su brazo de palanca. Esto quiere decir que cuanto mayor sea el brazo de palanca la fuerza aplicada tiene mayor efecto.

    Una aplicación sencilla de lo que acabamos de exponer puede servir para intuir los enormes esfuerzos que se generan en el cuerpo humano (Figura 4).

    En este ejemplo consideraremos sólo el efecto de la carga externa, 10kg, en tres supuestos. La carga, en el primero, es compacta; por ejemplo, una pieza de plomo; en el segundo está distribuida en un contenedor, y en el tercero es muy ligera; por ejemplo, un fardo de paja. Consideramos que en los tres casos el peso es el mismo y que el brazo de palanca, correspondiente a la resistencia, es de aproximadamente 5cm (distancia entre el centro del efecto de los músculos erectores de la espalda y el centro del disco intervertebral que tomamos como punto de apoyo, L5-S1).
    Aplicando el principio de palancas podríamos decir que el efecto de la carga de plomo, el esfuerzo efectuado, es menos de la mitad del que supondría sostener el fardo de paja.

    C) TENSIÓN:

    Si nos fijamos en la Figura 3, las fuerzas P y R están equilibradas respecto al punto de apoyo, pero la propia presencia de estas fuerzas obliga a un nuevo equilibrio que evite el desplazamiento hacia abajo del sistema. En este caso sencillo, podemos afirmar que la fuerza que debe aplicarse al punto de apoyo es la suma de P más R, siendo la representación un vector cuya dirección es la misma que el de las fuerzas aplicadas, aunque de sentido contrario. El punto de aplicación es el del punto de apoyo, y el módulo es la suma de los módulos de R y S (Figura 5).

    El hecho de que un sistema esté equilibrado no significa que las fuerzas actuantes dejen de existir; por ello, además de las resistencias ejercidas por los músculos, es necesario conocer las fuerzas que se están generando en las articulaciones. Estas fuerzas pueden actuar presionando o tirando de la articulación (fuerzas de tensión y de compresión).

    El concepto de “tensión” es análogo al de “presión”. En realidad éste es el concepto que más nos interesa, ya que es el que está vinculado con los efectos que nosotros percibimos o sufrirnos, algo parecido al concepto de “temperatura” respecto al de “calor”. Pero la posible identificación entre fuerza y tensión se da por el hecho de que se suelen considerar las superficies de cada articulación como datos constantes dentro de cada modelo y, por ello, existe una proporcionalidad directa.

    ELEMENTOS DE BIOMECÁNICA:

    Las máquinas, consideradas tradicionalmente “artificios destinados a aprovechar o dirigir la acción de la fuerza”, están constituidas por unos elementos fundamentales que las definen y que las diferencian. Así pues, los eslabones dentro de la cadena cinemática, las articulaciones o puntos de giro, la banda, etc., son elementos característicos de cada tipo de máquina.

    En el cuerpo humano existen estructuras que presentan similitud con las de las máquinas y en parte desempeñan funciones parecidas. El estudio de alguna de ellas tiene puntos en común con el de los elementos de las máquinas.
    Si establecemos un pequeño cuadro comparativo entre dichos elementos de ambos, tendremos:

    a) Huesos:

    El esqueleto humano es una estructura constituida por un conjunto de elementos denominados “huesos”, unidos entre sí mediante articulaciones cuyo resultado es obtener una relación resistencia / peso elevada.
    El esqueleto realiza la función de soporte y protección para los órganos delicados, es el armazón mecánico que permite la locomoción, y, por último, es donde se encuentra la principal reserva de fósforo y calcio del organismo.
    Los huesos son estructuras cuya función fundamental es transmitir solicitaciones de compresión, flexión y torsión, es decir, las propias de un sólido rígido. La estructura de cada hueso está adaptada para soportar las máximas resistencias a las solicitaciones mecánicas con la menor cantidad de masa ósea posible.

    Microscópicamente en el hueso laminar encontramos dos tipos de estructuras:

    * Hueso compacto. Se presenta como una masa sólida de gran resistencia. Está formado básicamente por capas óseas o laminillas dispuestas alrededor de canales que contienen vasos sanguíneos, linfáticos y nervios. Las columnas se colocan paralelamente al eje longitudinal en los huesos largos.
    * Hueso esponjoso. Está formado por una red de trabéculas óseas separadas por un laberinto de espacios intercomunicados que contienen médula ósea. Las trabéculas son finas y están compuestas por laminillas irregulares de hueso con lagunas que contienen células denominadas hosteocitos.

    b) Articulaciones:

    La unión entre los huesos se realizan mediante estructuras denominadas articulaciones. Las podemos clasificar según dos grupos funcionales:

    • Articulaciones sinoviales amplia movilidad.

    • Articulaciones no sinoviales movimiento limitado.

    Articulaciones sinoviales:
    En este tipo de articulaciones existe una gran movilidad de los huesos en las superficies articulares. Éstas se mantienen en aposición gracias a una cápsula fibrosa que los rodea y a los ligamentos.
    Los elementos que las componen son:
    — Cartílago articular: Se trata de un cartílago de tipo hialino, que recubre toda la superficie de contacto entre los dos huesos. Se caracteriza por su elasticidad, propiedad que le permite absorber esfuerzos dinámicos y evitar así el desgaste prematuro de los huesos; es decir, tiene un papel amortiguador. Junto a ésta característica existe otra, quizá más importante, que es la de su rugosidad superficial prácticamente nula, factor muy importante para que las pérdidas de energía en el movimiento debido a fuerzas de rozamiento sean inapreciables.
    El cartílago articular es avascular; se nutre por difusión a partir del líquido sinovial de la cavidad articular.
    — Cápsula articular: Está formada por un manguito fibroso cuya misión es que las superficies articulares se mantengan en estrecho contacto. Se inserta directamente en los huesos de la articulación a cierta distancia de los cartílagos articulares. Todo su interior está recubierto de una capa de tejido conectivo especializado, denominada sinovial, que es la productora del líquido sinovial encargado de lubrificar las superficies del cartílago articular.
    Gracias a la casi nula rugosidad superficial del cartílago y a las especiales características del liquido sinovial, los movimientos realizados en el ser humano se encuentran sometidos a fuerzas de rozamientos de valores extremadamente bajos.

    Articulaciones no sinoviales: Poseen movimiento limitado. Los huesos que forman la articulación no tienen superficies libres, sino que están unidos por tejido conectivo denso. Según sea este tejido nos encontramos con: — Sindesmosis (ej.: huesos riel cráneo).
    — Sinconclrosis (ej.: articulación costillas-esternón).
    — Sínfisis (ej.: articulación pubiana, discos intervertebrales).

    Una de las que más nos interesa para posteriores estudios de biomecánica es la articulación entre los cuerpos vertebrales de la columna vertebral. Se trata de una articulación de tipo sínfisis, lo cual, como hemos comentado, quiere decir que no existen superficies articulares libres entre los huesos que las componen.

    La articulación entre los cuerpos vertebrales esta constituida por las dos cara de las vértebras adyacentes unidas por un disco intervertebral.
    El disco intervertebral consta de dos pates:
    * La parte central o núcleo pulposo (N), con un gran contenido en agua. Tiene una forma parecida a una esfera es muy resistente a la deformación.
    * La parte periférica o anillo fibroso (A), formado por una sucesión de capas fibrosas concéntricas, cuya oblicuidad está cruzada cuando se pasa de una capa a la contigua.
    Esta disposición hace que el núcleo pulposo quede encerrado entre ambas caras vertebrales y el anillo fibroso, actuando como si de una articulación tipo rótula se tratara, permite principalmente movimientos de inclinación en el plano frontal y sagital, así como movimientos de rotación de una de las caras en relación con la otra.

    c) Tendones y Ligamentos:

    Su misión es transmitir esfuerzos de tracción entre los diferentes elementos del sistema musculoesquelético.
    Tendones. Están formados por haces paralelos de fibras de colágeno. Son casi inextensibles pero poseen gran flexibilidad. Algunos tendones están rodeados por una vaina de tejido conectivo tapizado por una sinovia; el movimiento del tendón dentro de esta vaina está favorecido por el líquido sinovial.
    Los tendones transmiten a los huesos las fuerzas de tracción originadas en las contracciones musculares.
    Ligamentos. Son bandas densas de tejido conectivo fibroso que refuerzan las cápsulas articulares y mantienen los huesos en una posición anatómica correcta. Histológicamente son similares a los tendones, aunque poseen una disposición menos ordenada del colágeno y también una cantidad variable de fibras elásticas.
    Los ligamentos serán los encargados de proporcionar la estabilidad a las articulaciones, así como de materializar la barrera de los movimientos articulares.

    d) Músculos:

    Los músculos son elementos constituidos por tejido muscular, capaces de generar fuerzas de tracción a partir de la energía obtenida por los nutrientes.
    Esto se puede realizar gracias a una propiedad de las células que componen este tejido muscular (fibras musculares), que es la “contractibilidad”, y según la cual, tras la acción de un estímulo nervioso proveniente del sistema nervioso, acortan su longitud.

    El conocimiento de tas estructuras íntimas del músculo es fundamental para comprender su funcionamiento. Microscópicamente los músculos están formados por un número elevado de células alargadas con diámetros entre 10 y 80 micras denominadas “fibras musculares”. Los extremos de la membrana de estas células se fusionan con las fibras tendinosas que a su vez se unen en haces y forman los tendones. Cada fibra muscular con tiene cientos o miles de miofibrillas. Éstas contienen filamentos de proteínas a las que les corresponde el fenómeno de la contracción muscular, por un mecanismo especial de atracción entre ellas que se efectúa a través de los puentes cruzados de los filamentos de miosina.
    Dos son los tipos de filamentos existentes: filamentos de actina y filamentos de actina-tropomiosina. Estos filamentos se interdigitan unos con otros, lo que hace que las miofibrillas presenten bandas alternas claras y oscuras.

    Cada fibra muscular tiene una unión neumuscular, aproximadamente en la mitad de su longitud. A través de ésta recibe el estímulo proveniente del sistema nervioso para iniciar la contracción. Cuando se contrae una fibra muscular lo hace al máximo, por ello se puede decir que existe el estado de contracción o el estado de reposo en cada fibra. Sin embargo, los músculos no se contraen siguiendo este esquema de todo o nada. Cuando un músculo esta parcialmente contraído, algunas de las fibras lo están y otras no. Mientras una se contrae, otra se relaja, luego otra se contrae, seguida de otra que se relaja, y así sucesivamente. Este efecto permite que las contracciones musculares resulten uniformes. Como podemos observar, existe una relación entre la fuerza máxima desarrollada y la longitud de los elementos contráctiles.

    Para profundizar más en el tema, hemos de explicar el aumento de tensión producido durante el reposo bajo la acción de fuerzas externas. En este caso, los elementos descritos hasta ahora no bastan para explicar completamente el fenómeno. Hay que considerar otros elementos que también forman parte del tejido muscular y que actúan pasivamente de forma paralela a la acción de las unidades motoras. La elasticidad de los ligamentos, de las propias miofibrillas, así como del tejido conectivo circundante, hace que el estucho de la contractibilidad del músculo resulte mucho más complejo. Estos elementos elásticos son los que hacen que al estirar un músculo pasivamente se produzca una respuesta elástica.

    Otro punto de vista interesante que hay que considerar es la relación existente entre la fuerza desarrollada por el músculo y la velocidad en la contracción (Figura 24).

    Vemos que a medida que aumenta la carga aplicada en el músculo la velocidad disminuye gradualmente. El límite de esta situación está en el punto en que la carga aplicada es igual a la fuerza de contracción máxima, en cuyo caso la velocidad será cero.

    Toda esta visión teórica nos ayuda a comprender por qué determinadas posturas, determinada velocidad en los movimientos y otros muchos factores inciden de forma determinante a la hora de realizar un trabajo.

    ESFUERZOS ESTÁTICOS Y DINÁMICOS.

    En una postura relajada, como puede ser un brazo suspendido a lo largo del cuerpo (Figura 30), el esfuerzo muscular es mínimo y las contracciones musculares son escasas. En esta situación, el aporte de sangre necesario no es relevante ni existe impedimento para que el sistema circulatorio proporcione y elimine oxígeno, ácido láctico, anhídrido carbónico y agua.

    Si se realiza un trabajo de forma rítmica, en el que se alternen contracciones y relajaciones musculares, como puede ser el accionamiento de una manivela, se producen dos situaciones opuestas:
    - Fase de contracción. Es la fase en que el brazo flexiona, los músculos flexores se contraen en gran medida, tanto más cuanto más resistencia oponga la manivela, y las demandas de glucosa y oxígeno se elevan. Por otra parte, la circulación sanguínea se ve dificultada debido a la propia contracción de los músculos, que, a su vez, oprimen las arterias. Este efecto es mayor cuanta más fuerza se efectúa. En esta situación las necesidades no pueden ser satisfechas por el sistema.
    - Fase de extensión. Cuando el brazo se extiende, se contraen los músculos extensores y se produce para estos músculos una situación análoga a la anterior. Pero los músculos flexores se extienden, creándose una situación que no solo no dificulta la circulación sanguínea, sino que la favorece incluso más que cuando el músculo está relajado, ya que se produce un bombeo forzado de sangre.
    Este aporte sanguíneo, superior a lo normal, compensa las deficiencias mencionadas en la fase de contracción. Se puede decir que las necesidades se satisfacen por el propio sistema.


    Si soportamos un peso de forma mantenida -por ejemplo, en una postura de brazo flexionado-, ocurre lo expuesto en la fase de contracción del párrafo anterior, pero sin que se produzca la tase de extensión. Como consecuencia, se ejerce una fuerza en condiciones precarias, tanto por los
    aportes energéticos y de oxígeno como por la eliminación de desechos. Por ello, al efectuarse el metabolismo fundamentalmente en fase anaeróbica, se acumula ácido láctico, que en esas condiciones, es difícil de eliminar.
    Otra particularidad de este tipo de esfuerzo es que, al no producirse movimiento alguno, no se traduce en un trabajo mecánico. Éste se expresa físicamente como el producto de la fuerza ejercida por el espacio recorrido, siendo el segundo factor, en este caso, nulo.
    El esfuerzo estático se denomina también esfuerzo isométrico (misma medida); ambos conceptos se utilizan de forma indistinta.

    A) Esfuerzo estático:

    Los esfuerzos estáticos se dan de forma permanente en el cuerpo humano; no es necesario soportar una carga exterior, ya que la propia postura supone una carga estática, los músculos tienen que ejercer fuerza de forma mantenida para que el cuerpo no pierda el equilibrio.
    Naturalmente, una carga física exterior incrementará el gasto, y, como podemos observar (Figura 31), la propia disposición espacial de dicha carga tiene una influencia definitiva. Si tomamos como referencia una mochila con un peso (A), y, posteriormente, transportamos el mismo peso en una cartera con bandolera, el incremento de gasto energético debido ese peso (A) es del +82% con respecto a la postura de referencia; y si este mismo peso (A) es transportado en una cartera de mano, el incremento del gasto energético aumentará a un +141%, también con respecto a la primera postura.

    En todo caso, estos incrementos están a cargo de los músculos que soportan el equilibrio; si éstos son pocos o poco potentes, las consecuencias negativas de fatiga o de dolor aparecen antes. En estos casos un análisis del gasto energético puede ser engañoso, ya que puede darse el caso de que un trabajo suponga un gasto discreto, aunque existan grupos musculares muy sobrecargados.

    El efecto de las posturas: No existe una postura ideal, por ello es recomendable como principio que un puesto se diseñe de forma que permita cierta movilidad al trabajador. Esto permitirá que los músculos más sobrecargados se relajen y se recuperen.

    No permitir esta flexibilidad llevaría a problemas como los que se citan:

    B) Esfuerzos dinámicos:

    Los esfuerzos realizados por los atletas, sobre todo los corredores de fondo, son enormes sólo se pueden comprender si en el transcurso del trabajo desarrollado el ciclo metabólico se efectúa aeróbicamente y, para ello, en el proceso metabólico de oxidación total, el aporte de oxígeno debe ser suficiente.
    Existen trabajos en agricultura, minería e industria, cuyo gasto energético es considerable, y, aunque los ritmos permitan que los procesos metabólicos se lleven de forma aeróbica, el trabajo desarrollado por el corazón y el sistema circulatorio puede ser excesivo.
    La secuencia es la siguiente: a mayor esfuerzo, mayor aporte energético y de oxígeno, mayor circulación sanguínea, mayor número de latidos del corazón mayor ritmo respiratorio, y, en definitiva, mayor esfuerzo del organismo.

    SOLUCIONES ERGONÓMICAS A LAS LESIONES BIOMECÁNICAS.

    Cada vez son más numerosos los trastornos crónicos de tipo musculoesquelético, originados por la acción repetida o mantenida, de forma prolongada, de movimientos o posturas que demandan ciertas tareas. La prevalencia de estos trastornos se incrementa considerablemente si tales situaciones implican la aplicación de fuerza interna.
    Tanto los síntomas como las causas son tan variados que es más propio hablar de “conjunto de síndromes producidos por distintos tipos de trabajo”. Otra característica es que, aunque los trastornos se alivian con el descanso, es posible considerar una acumulación del daño causado por el tiempo trabajado en un puesto determinado.

    Existen dos grandes grupos de microtraumatismos repetitivos: * los que se producen en la zona lumbar por la manipulación manual de carga. * los que se producen en las articulaciones de los miembros superiores y del cuello. Se reconoce, en la actualidad, que el conjunto de todos estos trastornos constituye el problema más importante de salud laboral.

    Accidentabilidad por manipulación de cargas:

    La accidentabilidad por manipulación de cargas hay que considerarla desde el punto de vista de:
    a) Accidentes directos, tales como golpes, rasguños, sobreesfuerzos, aplastamientos, etc., que suelen originar lesiones concretas, generalmente traumáticas y que están motivadas por causas que se dan en un momento determinado, casi siempre por manipular cargas que están muy por encima de nuestras posibilidades.
    b) Accidentes (¿enfermedades?) que se producen por un mal diseño de la tarea, tanto desde el punto de vista geom6trico como del propio proceso, que generalmente se van gestando poco a poco hasta degenerar en dolores o lesiones de espalda.
    La importancia del estudio ergonómico en los trabajos de carga y transporte se pone de manifiesto al analizar los datos estadísticos de los trastornos articulares musculares, sobre todo los producidos en la zona lumbar y que tienen un origen biomecánico.

    Vemos la enorme incidencia de las patologías que se dan en la columna vertebral, tanto en los trabajos de transporte de carga como entre los empleados de banca. Por ello, aunque no podamos afirmar nunca que este tipo de problemas tiene como origen exclusivo el trabajo físico, la
    relación entre lumbalgias (dolores de espalda) y la manipulación manual de cargas es evidente, y es muy probable que un trabajador que se dedique a estas tareas tenga, al menos una vez en su vida laboral, problemas de este tipo, ya que la elevación y movimiento manual de cargas supone
    someter a altas tensiones mecánicas al sistema musculoesquelético.

    Es curioso que hasta hace relativamente poco, a pesar de la evidencia de esta relación, no se haya abordado el problema de forma oficial con normativa concreta. Cuando se inicia la implantación generalizada de medios mecánicos de movimiento de cargas, de envases y de contenedores, la OIT (1962) pública un documento informativo en el que recomienda unos valores límites de peso en la elevación de cargas.
    Un recordatorio de lo legislado en España nos dará idea de lo que decimos:
    - Orden de 2 de junio de 1961: prohibición de cargas de más de 80kg en todo lugar de trabajo.
    - Posteriormente, el 6/ 03/ 69, se ratifica el convenio nº 127 de la OIT referente al peso máximo, que no especifica cifras.
    - En la actualidad, la directiva del Consejo de la CEE. del 29 de mayo de 1990, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos para los trabajadores, en particular dorsolumbares, deberá ser la base de una normativa española que necesariamente tiene que ver la luz en fechas próximas.

    El hecho de que el 30% de los accidentes producidos, como cifra aproximada de todas las estadísticas, tenga por causa los sobreesfuerzos y que un 40% de estos trastornos correspondan a la espalda, ha hecho que, tanto la Administración americana como la europea estén elaborando normativa legal y técnica orientada a diseñar los puestos de trabajo más acordes con las posibilidades de la fisiología de la anatomía humanas, lo que es más importante para nosotros, considerando la ergonomía como aspecto director de las acciones.

    Concepto de “microtraumatismo repetitivos” (MTR)

    La fuerza desarrollada por un músculo es proporcional al número de sus fibras puestas en juego, por ello, cuando ejercemos la máxima fuerza posible se contraen en ese preciso momento la mayoría de las fibras musculares, liberando cada una de ellas, de forma casi simultánea con las demás, su energía, agotándose de esta forma. El hecho de que el músculo requiera de cierto tiempo para recuperar su energía, mayor en la medida en que existan más fibras agotadas (paso de ADP a ATP), determina que para cada tipo de movimiento, cuanto mayor sea la cantidad de fuerza ejercida, tanto más lo será el tiempo necesario para la recuperación.
    Por ello, el principio que podemos deducir de lo expuesto hasta ahora es que:”para cada tipo de movimiento, según la entidad de la fuerza ejercida, se requiere un tiempo de recuperación que determina la frecuencia con que se puede efectuar dicho movimiento”.

    Además de lo expuesto, existen otras circunstancias que refuerzan este principio:
    - En la medida en que se ejerce mayor fuerza, la propia compresión muscular dificulta la circulación sanguínea de la zona, produciéndose dos efectos no deseados:
    * Insuficiencia de oxígeno para completar las reacciones metabólicas que recuperan la energía en la fibra muscular.

    * Acumulación de los productos de desecho de las reacciones metabólicas: agua, gas carbónico, lactatos. etc., que deben ser evacuados por una adecuada circulación sanguínea.
    - Trabajar a niveles próximos a la fuerza máxima o con elementos externos presionando el músculo actuante puede producir pequeñas roturas fibrilares, que pueden afectar tanto a los músculos como a los tendones, produciéndose la inflamación correspondiente. La regeneración de las fibras de los tendones es mediante la aparición de cicatrices que modifican la tersura de su superficie.
    - El deslizamiento de los tendones a través de sus vainas sinoviales (en las zonas donde éstas existen) es de una extrema suavidad. Cuando los movimientos del tendón son muy amplios y frecuentes, el líquido sinovial que se genera puede resultar insuficiente, lo cual incrementa la fricción de las superficies deslizantes. Los primeros síntomas de este fenómeno pueden ser la sensación de calor y, posteriormente, de dolor, todo lo cual puede ser indicio de una inflamación.
    La inflamación de una vaina tendinosa suele ser una respuesta de protección del cuerpo, siendo su propósito limitar la invasión bacteriana.
    En general, el término “tenosinovitis” se aplica a la situación que acabamos de describir en que está restringida la libre movilidad de un tendón, generalmente por inflamación del mismo tendón, o de su vaina.
    En esta enfermedad pueden darse muchas variedades clínicas, tales como la tenosinovitis estenosante, enfermedad de Quervain, síndrome del túnel carpiano, etc.

    Es difícil encontrar una denominación que incluya todos los conceptos antes expuestos; los más extendidos son:

    * Microtraumatismos repetitivos (MTR): nos da la idea de que se producen pequeños traumas en las tareas que demandan movimientos repetidos

    * Trastornos por traumas acumulados (CTD): sugiere que los traumas se acumulan de forma gradual y que el problema se manifiesta de forma global, cuando al cabo del tiempo (meses e incluso años) los tejidos afectados disminuyen sus cualidades mecánicas y de funcionalidad. El efecto se hace patente en forma de inconfort, daño o dolor persistente en articulaciones, músculos, tendones, y otros tejidos blandos, con o sin manifestaciones físicas.

    Los MTR se producen por movimientos repetitivos, y también por vibraciones, posturas estáticas, etc. Es necesario considerar que estos factores pueden agravar trastornos que tengan su origen en problemas degenerativos o genéticos y que por ello no son de origen laboral.

    Factores que influyen:
    Como ya se ha mencionado, los factores causantes más importantes de estos trastornos son:
    - Repetitividad.
    - Fuerza.
    - Tipo de movimiento.

    Cada uno de estos factores, tomados de forma individual, incrementa la prevalencia de los MTR, pero existe un sinergismo, un efecto multiplicador cuando ellos actúan de forma simultánea.
    Un ejemplo de cómo se combinan todos los factores para producir los MTR es el que se presenta en el esquema de Wells en la generación de una tenosinovitis (Figura 10).

    En este esquema se representa la relación de los factores actuantes en el origen de una tenosinovitis.
    Los factores externos, como la necesidad de utilizar guantes, generan una mayor necesidad de fuerza por parte del trabajador que la demandada por la misma tarea sin guantes. Ello es debido a la pérdida che sensibilidad táctil que descontrola la información que recibe el cerebro desde las manos por medio de los nervios aferentes, respondiendo, como “curándose en salud”, con más fuerza de la necesaria. Este efecto se presenta también cuando hace frío o cuando existen vibraciones.

    Según se representa en el esquema, el efecto conjunto de la fuerza y la postura se concreta en una mayor carga de la vaina tendinosa. Por otra parte, la postura y la repetitividad determinan el deslizamiento del tendón en su vaina. La respuesta dependerá de cómo sea la magnitud de la fuerza y la forma del deslizamiento.

    Tipos de movimientos:

    La cadena articular del miembro superior, desde el hombro a la mano, comporta siete grados de libertad (Figura 11).
    a) Hombro: tiene tres grados de libertad. La posición del hombro queda determinada por los movimientos de:
    * Anteversión-retroversión: también denominados flexión-extensión del hombro y antepulsión-retropulsión, se realiza en un plano sagital girando la articulación por el eje transversal.
    * Aducción-abducción: son movimientos que tienden a acercar o alejar el brazo al eje vertical del cuerpo * Rotación externa e interna: este movimiento se realiza girando sobre el eje longitudinal del húmero, pudiendo estar situado el hombro en cualquier posición.

    b) Codo: el codo es la articulación que une el segmento brazo con el antebrazo. Sólo presenta un tipo de movimiento, el de flexión-extensión.
    c) Antebrazo: la pronosupinación es un movimiento que implica a dos articulaciones, radiocubital superior y radiocubital inferior, y que consiste en la posibilidad de que el antebrazo pueda rotar en torno a su eje longitudinal. Éste es uno de los movimientos más importantes, ya que es indispensable para controlar la actitud de la mano. d) Muñeca: esta articulación proporciona dos grados de libertad (tres si la asociamos a la pronosupinación). * flexión- extensión * desviación radial-cubital: también se puede denominar aducción-abducción.
    e) Mano: la mano debe tener especial consideración por su gran riqueza funcional. Los movimientos de la mano se concretan en: * agarrar. * sujetar. * ejercer presiones.

    Relación de los movimientos con los MTR:

    De gran valor para la prevención de MTR, sobre todo en la fase de diseño del trabajo, son las listas presentadas por investigadores como Armstrong, Chaterjee, Ferguson, Peres, Silverstein y Kroemer; que vinculan ciertos movimientos con la aparición de diferentes síndromes. Naturalmente, esta información hay que relacionarla también con los factores de aplicación de fuerza, de frecuencia de tiempo de exposición que, como hemos mencionado anteriormente, no se relacionan todavía según una ecuación de predicción del riesgo.

    Aparte de los numerosos tipos de tendinitis, inflamación de los tendones sin estar involucradas vainas tendinosas, describimos, los tres tipos de MTR más comunes en la práctica laboral.

    * Síndrome del túnel carpiano: los huesos carpianos forman en la parte palmar una concavidad o canal que se cierra, formando un túnel, mediante un ligamento. Por esta abertura pasan todos los tendones flexores de la mano que proceden de músculos que están situados en el antebrazo y los vasos sanguíneos. En caso de inflamación o de posición de la muñeca distinta de la neutra, la superficie de paso de la abertura se hace insuficiente y como consecuencia se genera una compresión del nervio mediano. Por ello síntomas de dolor, entumecimiento y hormigueo de la mano son característicos de esta situación.
    * Epicondilitis: de las tres prominencias que existen en el codo, la externa corresponde al epicóndilo. Los tendones unidos a este punto, exentos de vainas tendinosas, pueden irritarse por sobreesfuerzos o sobretensiones. La epicondilitis se presenta tras reiterados movimientos de pronosupinación combinados con flexoextensión del codo.
    * Bursitis: una cápsula sinovial es una pequeña glándula llena de líquido, revestida con membrana sinovial. Previene la fricción entre tendones ya que proporciona una suave amortiguación. Un tendón utilizado frecuentemente, sobre todo si ya está rugoso, puede irritar su cápsula sinovial adyacente, ocasionando una reacción inflamatoria llamada bursitis, que es similar a la inflamación de las vainas tendinosas. La bursitis inhibe el movimiento libre del tendón, y por ello reduce la movilidad de la articulación.

    Medidas ergonómicas para evitar los MTR:

    Una vez expuesta la etiología de este tipo de problemas, las medidas preventivas que hay que adoptar deben tender a minimizar la influencia de cada uno de los factores que intervienen:

    A) Frecuencia del movimiento:
    Este factor está directamente relacionado con la productividad. En la medida en que un trabajador efectúe más piezas en un tiempo determinado, el rendimiento es aparentemente mayor y por ello la empresa puede tratar de incentivar esta situación.
    Puede tener consecuencias muy negativas y que de forma progresiva se puede desencadenar:
    - Incremento del absentismo.
    - Menor rendimiento por la frecuente sustitución del personal de baja. _ -- Problema de recolocación, en la propia empresa, de trabajadores con incapacidad permanente para el trabajo que estaban desarrollando.
    - Despido.
    - Mal ambiente social. etc.
    En el diseño del trabajo manual, se debe considerar la naturaleza de cada uno de los movimientos efectuados en un ciclo, con objeto de establecer tanto los tiempos de su ejecución como los de su recuperación, obteniendo, al integrar toda la secuencia, el tiempo total que debe durar el ciclo analizado, y, a partir de él, el ritmo de trabajo.
    Se deben establecer ritmos inferiores para personas en período de aprendizaje y de adaptación, así como para personas que, aunque expertas, retornan a sus trabajos repetitivos después de ausencias prolongadas.

    B) Fuerza aplicada en el movimiento: Los movimientos que requieran un ejercicio repetitivo o mantenido, en el que se apliquen fuerzas de más del 30% de las fuerzas musculares máximas establecidas para las cadenas cinéticas puestas en juego en cada movimiento, suponen riesgo de MTR.
    La propia naturaleza de los materiales que se van a manipular, peso, grosor, forma, estado, idoneidad, etc., determina las fuerzas que exige la tarea. La función de las herramientas, aparte de facilitar la asequibilidad del movimiento, es la de disminuir la cantidad de la fuerza que se debe aplicar. Por ello en el estudio de trabajo se debe analizar la herramienta adecuada para cada operación.

    C) Tipo de postura adoptada durante el movimiento: El diseño del trabajo debe evitar extremos, alejados de las posturas neutras. Muchas veces esto se logra utilizando herramientas estudiadas a tal efecto. Por otra parte, también hemos observado que la utilización de herramientas inadecuadas puede ser el origen de problemas.
    La altura del plano de trabajo determina la postura del brazo y con ello las distintas capacidades de que se dispone para ejercer fuerza con las manos. Como ya señalamos, en trabajos en que se debe ejercer fuerza el plano de trabajo se debe situar por debajo del calculado para un trabajo normal.

    D) Tipo de exposición: Una de las soluciones que generalmente hemos aplicado con éxito en este tipo de problemas es limitar el tiempo de exposición (a 2 o 4 horas), desarrollando el resto del tiempo trabajos en tareas que, aunque pueden ser también repetitivas, utilicen distintas secuencias de movimientos.
    La aplicación de este principio, denominado enriquecimiento de tareas, supone, en muchas ocasiones, un cambio importante en la organización del trabajo que debe ser aceptado tanto por la dirección como por los trabajadores. En otras ocasiones, se presenta como mejor procedimiento para abordar el problema la automatización de los movimientos repetitivos. Esta solución es cara, pero puede resultar muy rentable si el número de piezas que hay que fabricar es lo suficientemente importante para que se justifique.

    CRITRIOS BIOMECÁNICOS PARA EL DISEÑO.

    Como va sabemos, las lesiones del sistema musculoesquelético son el resultado de muchos factores diferentes, alguno de los cuales están relacionados con el diseño de los puestos de trabajo. La complejidad de la producción de este tipo de lesiones (etiopatogenia) es de tal magnitud que los métodos prevencionistas que consideran un factor único son la mayoría de las veces poco efectivos. Los diseñadores e ingenieros conocedores de los aspectos físicos del puesto de trabajo y, por ello, del control de su configuración, están muy pocas veces lo suficientemente instruidos en las ciencias de la vida y del comportamiento como para poder anticipar las consecuencias adversas para el hombre del sistema tabajador-puesto de trabajo. Esto último ocurre en parte porque el conocimiento necesario para humanizar el diseño del puesto de trabajo no se ha estructurado y pensado lo suficientemente bien como para influenciar al ingeniero que diseña.
    Para mejorar el diseño del puesto de trabajo con objeto de reducir el trauma musculoesquelético existe un conjunto de conocimientos aptos para ser utilizados, procedentes de la investigación y de experiencias que sobre estos temas se han realizado. La biomecánica es la disciplina dedicada al estudio del cuerpo humano como una estructura que puede funcionar adecuadamente sólo dentro de los confines de las leyes de Newton y de las leyes biológicas de la vida.
    En los puestos de trabajo en posición de sedentación (sentado), la biomecánica contempla las repercusiones derivadas de la posición adoptada por el trabajador durante la realización de su tarea. Los problemas surgen como consecuencia de la propia posición del cuerpo, de la posición de las manos y muñecas y del ángulo visual.
    Si mantenernos una buena posición de sentado y una buena distribución geométrica respecto de los elementos del trabajo, nuestra salud ocupacional a la larga se verá beneficiada.
    La posición de sentado depende de una serie de factores, de los cuales unos son más modificables que otros. Fundamentalmente vamos a hablar de:
    - Elementos del trabajo: silla, superficie de trabajo y espacio (le trabajo.
    - Hábitos individuales.
    - Tarea a desarrollar.

    Ventajas de la postura de sentado frente a la de bipedestación:

    A pesar de algunos inconvenientes que presenta la posición sedente, y, más aún, cuando se trata de permanecer en ella durante largos períodos de tiempo, existen una serie de ventajas que hacen que ésta sea la postura recomendada, siempre que las características del puesto lo permitan.
    Éstas son las siguientes:
    - Permite una gran estabilidad en tareas donde se realiza un control visual y motor importante (Figura 1).
    - Se consume menos energía sentado que de pie.
    - Se produce un esfuerzo menor en las articulaciones distales de las extremidades inferiores.
    - Disminuye la presión hidrostática en la circulación de las extremidades inferiores.
    - El peso del cuerpo se transfiere a través de distintas partes del mismo (Figura 3).
    Todos estos puntos hacen que en muchas ocasiones, a la hora de seleccionar la postura de trabajo, la balanza se incline hacia los puestos en posición sedente.

    Objetivos perseguidos manteniendo una postura de sentado correcta:

    Cuando nos planteamos un estudio y posterior análisis de un puesto de trabajo en posición sedente, nuestro interés se centra en que, una vez determinada la correspondencia entre los elementos que lo integran, se observen una serie de aptitudes, que se puedan considerar al menos como ventajosas o beneficiosas para la persona que ocupa el puesto. Estas las podremos resumir en:
    - Mantener la forma de la columna vertebral dentro de unos márgenes adecuados. Tener en cuenta que la alteración en la forma condiciona la producción de esfuerzos elevados.
    - Mantener la posición de las extremidades superiores dentro de unos márgenes que más adelante expondremos. Con ello evitaremos que los músculos que mantienen dicha posición estén sometidos a una contracción isométrica prolongada.
    - Mantener una posición correcta de las extremidades inferiores. De esta forma conseguimos que los muslos y pies apoyen uniformemente, no aumentando así la presión de apoyo resultante del peso del cuerpo en ninguna zona localizada.

    Biomecánica de la posición de sentado:

    En contra de lo que normalmente se piensa, la posición de sentado se debe considerar como una situación dinámica y no estática del organismo. La permanencia en la misma posición sometido a estos valores de presión produce isquemias por el efecto sobre el sistema sanguíneo, impidiendo la circulación en zonas localizadas.

    La anchura y profundidad del asiento no son suficientes para alcanzar una buena estabilidad. Es necesario la intervención de las piernas, los pies y la espalda, es decir, para que el sistema permanezca estable es imprescindible la intervención de una serie de fuerzas activas provenientes del sistema muscular.
    Normalmente se realizan continuos cambios en la postura del cuerpo de forma inconsciente, en los que el cuerpo busca un equilibrio que alivie su sistema muscular a su vez aumente la comodidad.

    La columna vertebral:

    La biomecánica de la columna es crucial en los fenómenos que se producen al sentarnos. Es la propia geometría de los elementos que forman el sistema musculoesquelético la que determina las transformaciones producidas al pasar de una posición “de pie” a una posición “de sentado”. La columna vertebral esta formada por una estructura de 32 a 35 huesos llamados vértebras. Tiene cinco regiones diferenciadas:

    — Cervical: compuesta por siete vértebras.
    — Dorsal o torácica: compuesta por doce vértebras sobre las que se articulan las costillas.
    — Lumbar: con cinco vértebras,
    — Sacra: formada por cinco vértebras. Éstas se denominan vértebras sacras y están soldadas en el adulto formando un hueso triangular denominado sacro, que junto con los huesos de la cadera forma la pelvis.
    — Coxígea: compuesta por tres, cuatro o cinco vértebras atrofiadas.
    Vista de frente la columna vertebral es recta pero vista de perfil cada una de sus regiones tiene una curvatura diferente

    Al adoptar la posición de sentado dichas curvas normales o fisiológicas tienden a modificarse y, como consecuencia de esto, pueden sobrevenir sobrecargas en las estructuras de esta parte del cuerpo.

    * Columna lumbrar: Conforme los muslos se flexionan a partir de un ángulo, se va produciendo una rotación de la pelvis hacia atrás. Como consecuencia de esto la columna lumbar tiende a aplanarse y pierde su curva lordótica normal.

    * Columna cervical: Su forma dependerá de la posición de la cabeza que, a su vez, depende del ángulo visual mantenido. Para evitar grandes flexiones del cuello es importante que éste se encuentre dentro de los márgenes recomendados. Una distancia común para la lectura o visión de datos en un monitor estaría en torno a los 36-46cm. Las distancias variarán, corno es lógico, en función del tamaño de los objetos visualizados.
    La rotación normal de los ojos hacia abajo desde la horizontal es de unos 15º. Este ángulo se puede mantener durante largos períodos de tiempo cuando se requiere una visualización constante. Si este ángulo alcanza valores de 45º o mayores, el tiempo de visualización continua disminuye debido a la fatiga muscular ocasionada. La visualización por encima de la línea horizontal de la vista produce rápidamente fatiga en el cuello y en los músculos de los hombros.

    Cómo seleccionar las distancias entre los diferentes elementos:

    La elección de la altura de trabajo, la altura del asiento y la altura del reposapiés, junto con el uso de una silla adecuada, nos ayudará a mantener una postura durante el trabajo que producirá menor fatiga física y preservará los elementos que componen el sistema musculoesquelético de lesiones.

    A) Altura de trabajo: Depende de dos elementos; por un lado, la altura de la mesa y, por otro, la altura de los elementos que intervienen en el trabajo. Estos valores normalmente varían en menor medida ya que partimos de una mesa con altura generalmente fija y de elementos de trabajo con los que vamos a actuar. A partir de estos datos tendremos que ajustar la altura del asiento y el reposapiés.

    B) Altura del asiento: Situando la altura del asiento de la silla en un valor adecuado podemos conseguir que se realice el trabajo manteniendo posiciones favorables.
    Debe quedar muy claro que las posiciones que adoptan los brazos y antebrazos varían dependiendo de la tarea que se va a desarrollar.

    C) Altura del reposapiés: Una vez conseguidos los anteriores puntos, y en función de las medidas antropométricas, será necesario ajustar la altura del reposapiés para poder conseguir un adecuado apoyo de muslos y pies. Es el elemento que completa el ajuste de alturas.

    Dimensiones fundamentales de los asientos:
    Las dimensiones que reciben una mayor atención en el diseño del asiento son:

    1) Altura del asiento respecto del suelo.
    2) Profundidad del asiento.
    3) Respaldo.

    1) Altura del asiento respecto del suelo:

    Es la distancia existente entre la parte superior de la superficie del asiento respecto del suelo. Para poder adoptar una buena posición de sentado ésta deberá coincidir con la altura poplítea (distancia tomada verticalmente desde el suelo hasta la cara inferior de la porción del muslo que está justo detrás de la rodilla).
    Si un asiento regulable pretende acomodar a personas con mayor o altura poplítea, el margen de alturas deberá estar comprendido entre el percentil 5 para mujeres (el más bajo) y el percentil 95 para hombres (el más alto).

    2) Profundidad del asiento:

    Es otro punto fundamental en el diseño de las sillas. La profundidad ideal del asiento para una persona es aquella que es ligeramente inferior a su longitud nalga-poplítea. Si la profundidad es excesiva, el borde anterior del asiento puede comprimir la zona poplítea interrumpiendo la circulación sanguínea.
    Para evitar esta situación, la tendencia es desplazar las nalgas hacia delante con lo cual la espalda queda sin el apoyo debido.
    Si la profundidad es escasa, además de prestar una superficie de apoyo insuficiente, provoca una sensación de inestabilidad por la tendencia del cuerpo de ir hacia delante.

    3) Respaldo: El cometido del respaldo es dotar a la espalda de un soporte que recoja parte del peso del cuerpo. La finalidad de su forma está en acoplarse de la mejor manera posible al perfil de la columna vertebral. Sin embargo, se deberá evitar que dicho acoplamiento impida la movilidad necesaria para realizar cambios en la posición del cuerpo. El respaldo, al igual que las otras partes del asiento, debe ser regulable para una mejor adaptación del usuario.
    Existen otros factores, como el acolchamiento, que influye decisivamente en la calidad del asiento. No debe ser ni muy blando ni muy duro.

    Repercusión de la posición de sentado sobre el organismo:

    Cuando nos encontramos con una mala posición o ajuste de la silla o de la mesa, se produce como consecuencia una serie de alteraciones. Los errores más frecuentes con los que nos encontramos en la disposición de los elementos que integran un puesto de trabajo son los siguientes:

    * Mesa demasiado alta para el tipo de trabajo:
    En estas condiciones se produce una abducción de los brazos y elevación de los hombros. A partir de aquí se produce un aumento de la fatiga de la musculatura de los hombros y el cuello.

    * Mesa demasiado baja para el tipo de trabajo:
    Con esta disposición hay una tendencia a flexionar el tronco hacia delante, perdiendo la curva lordótica normal y tendiendo a producirse una cifosis lumbar. Esto produce una sobrecarga de los discos intervertebrales.

    * Silla demasiado alta respecto del suelo:

    Se produce un aumento de la presión en el hueco poplíteo, así como una tendencia a sentarse en el borde de la misma. Como consecuencia de esto se producen alteraciones en la circulación de las piernas, así como dolor e hinchamiento de las mismas. Se requiere reposapiés.

    * Silla demasiado baja respecto del suelo:

    Existe una concentración elevada del peso del cuerpo localizada en las tuberosidades isquiáticas que puede originar dolor en dicha parte del cuerpo.


    Normas de higiene postural y ergonomía

    La higiene postural y la ergonomía son eficaces para prevenir los dolores de espalda, ya que su finalidad es reducir la carga que soporta la espalda durante las actividades diarias.

    Una misma actividad se puede hacer adoptando posturas distintas. La higiene postural y la ergonomía enseñan a hacer todo tipo de actividades del modo más seguro y liviano para la espalda.

    Conducir el coche

    Al ir en coche debe adelantar el asiento para alcanzar los pedales sin tener que estirar las piernas, y apoyar la espalda en el respaldo. Las rodillas deben estar al nivel de las caderas o por encima de ellas.


    1. Espalda apoyada en el respaldo .
    2. Rodillas al nivel de las caderas

    Movimientos al estar sentado

    Debe evitar giros parciales. Lo correcto es girar todo el cuerpo a la vez. También es conveniente levantarse y andar cada 45 minutos. Coloque todos los elementos, de su mesa de trabajo, de forma que reduzca al mínimo los giros de cabeza.


    1 Girar todo el cuerpo a la vez
    2. Andar cada 45 minutos

    Posturas al cargar peso

     Distintas técnicas le permiten cargar peso con menor riesgo para su espalda: La carga tradicional, la carga cervical, la carga diagonal o el levantamiento en báscula. En todo caso, debe transportar el peso cerca del cuerpo y levantar los pesos tan solo hasta la altura del pecho.

    Carga tradicional

    Cargar "tradicionalmente" (frontalmente el peso que debe cargar, con las piernas estiradas, flexionando la columna hacia delante) siempre es malo. Si no tiene más remedio que hacerlo así, para que sea algo menos nocivo, compruebe que sus rodillas están flexionadas y que su columna está arqueada hacia atrás mientras lo hace, nunca hacia delante.

    Carga Vertical

    Agáchese doblando las rodillas, con la espalda recta y la cabeza levantada, apoyando los dos pies en el suelo, ligeramente separados (aproximadamente la separación entre las caderas) y lo más cerca posible del peso que debe cargar. Agarre entonces el peso con los brazos, manteniéndolo tan próximo al cuerpo como pueda, y levántese estirando las piernas y manteniendo la espalda recta o ligeramente arqueada hacia atrás, en ningún caso hacia adelante. Si el peso es considerable, mantenga las piernas ligeramente flexionadas mientras deba cargarlo.


    1 Espalda recta
    2. Peso próximo al cuerpo
    3. Pies próximos al peso

    Carga diagonal

    Agáchese doblando las rodillas, con la espalda recta y la cabeza levantada, apoyando los dos pies en el suelo, uno ligeramente más adelantado que el otro, con la punta del pie más atrasado tocando el borde del peso que se deba cargar, de modo que el tronco prácticamente estará encima del peso. Agarre entonces el peso con los brazos, manteniendo tan próximo al cuerpo como pueda, y levántese estirando las piernas y manteniendo la espalda recta o ligeramente arqueada hacia atrás, en ningún caso hacia delante. Si el peso es considerable mantenga las piernas ligeramente flexionadas mientras deba cargarlo.

    Levantamiento en báscula

    Si no puede levantar un objeto con ninguna de las técnicas descritas más arriba (por ejemplo porque un obstáculo se lo impida), y lo que debe recoger pesa poco, inclínese levantando la pierna opuesta al brazo que recoge la carga. Eso disminuye el arco que la inclinación ocasionaría en la columna lumbar.


    1. Columna vertebral recta
    2. Levante la pierna opuesta al brazo que recoge la carga

    Transporte de la carga

    En todo caso, si debe transportar la carga debe hacerlo lo más cerca posible del cuerpo. Llevar el peso con los brazos extendidos puede hacer que su columna soporte una carga hasta 10 veces superior al peso que está cargando. Si el peso de la carga es considerable, mientras la transporta ande con las rodillas flexionadas. No se incline nunca con las piernas estiradas, ni gire, mientras esté sosteniendo un peso en alto.


    1. Carga cerca del cuerpo
    2. No se incline con las piernas estiradas

    Levantar pesos

    Levante los pesos tan solo hasta la altura del pecho, con los codos flexionados para asegurar que la carga está lo más pegada al cuerpo que sea posible. Si debe colocarlos mas arriba, súbase a una banqueta o escalera.

    Posturas al estar de pie

    Estar de pie, parado y quieto, es dañino par la espalda. Si debe hacerlo, para evitar dañarla y protegerla tanto como sea posible debe seguir estas normas y prestar atención a su calzado:

    Normas al estar de pie

    Mientras esté de pie, mantenga un pie en alto y apoyado sobre un escalón, un objeto o un reposapiés. Alterne un pie tras otro. Cambie la postura tan frecuentemente como pueda.

    No esté de pie si puede estar andando. Su columna sufre más al estar de pie parado, que andando.

    Si debe trabajar con sus brazos mientras está de pie, hágalo a una altura adecuada, que le evite tener que estar constantemente agachado o con la espalda doblada y le permita apoyarse con sus brazos.



    1. Brazos a la altura adecuada
    2. Pie en alto y apoyado

    Calzado

    Evite los zapatos de tacón alto si debe estar mucho tiempo de pie o caminando. Un zapato completamente plano, sin ningún tacón, tampoco es lo ideal, especialmente si existen problemas de rodilla. Un tacón de 1.5 a 3 cms. suele ser adecuado.

    Posturas al levantarse y sentarse

    Cada día se levanta de la cama. Además, se sienta y se levanta varias veces. Le será útil seguir estas normas para proteger su espalda al levantarse de la cama, sentarse y levantarse de una silla, y entrar en su coche.

    Levantarse de la cama

    Para levantarse de la cama nunca debe sentarse directamente desde la posición decúbito supino ("boca arriba"). Levantarse frontalmente para pasar de acostado a sentado, especialmente con las piernas estiradas, constituye uno de los peores movimientos que puede hacer, por la sobrecarga que induce en su columna lumbar. Para levantarse de la cama, gire para apoyarse en un costado y después, apoyándose con los brazos, incorpórese de lado hasta sentarse.

    Levantarse de la silla

    Para pasar de sentado a de pie, apóyese con los brazos. Si se levanta de una silla, apóyese en los reposabrazos. Si se levanta de la cama, o de una silla sin reposabrazos, apóyese en sus muslos o rodillas y, en todo caso, mantenga la espalda recta o ligeramente arqueada hacia atrás, no doblada, mientras se incorpora.

    Sentarse en la silla

    Siéntese controladamente, no se desplome. Mientras se está sentando, apóyese con sus brazos en los reposabrazos o en sus muslos, manteniendo su espalda recta, y siéntese lo mas atrás posible en la silla, apoyando su columna en el respaldo.

    Como entrar en el coche

    Para introducirse en el coche, siéntese primero con los pies fuera del automóvil y luego gírese e introdúzcalos, uno después de otro, a ser posible, y apoyando mientras su peso en las manos.

    Posturas al estar inclinado

    Cada día se inclina varias veces, y esa es una mala postura para su espalda. Lo hace desde la mañana, al lavarse los dientes, y lo repite con frecuencia, aun sin pensar en ello. Por ese motivo, es necesario tener en cuenta unos consejos para saber como inclinarse. Para coger objetos y transportarlos, habitualmente también debe inclinarse, las normas para hacerlo protegiendo su espalda se muestran en el próximo apartado, referido a cómo cargar peso.

    Lavarse los dientes

    Un momento típico para estar inclinado es al lavarse los dientes. Hágalo del siguiente modo, si es diestro: Al inclinarse hacia delante, apoye la mano izquierda en el borde del lavabo. Flexione ligeramente las piernas y adelante la izquierda. De ser posible por la configuración del lavabo, su pie izquierdo debería estar prácticamente en la vertical de la mano izquierda. Mientras esté en esa postura, la mayor parte del peso será soportada por su mano izquierda y su pie derecho. Cuando desee incorporarse, cargue el peso en la pierna izquierda y estírela a la vez que aligera el peso de su mano izquierda. Si es zurdo, adopta la misma postura al revés.

    Cómo inclinarse

    Estar inclinado es una mala postura para su columna, por lo que la mejor manera de hacerlo, es no hacerlo. Si no tiene mas remedio que mantenerse inclinado, siga estas normas: mientras esté inclinado mantenga siempre sus rodillas flexionadas y apóyese con sus brazos. Si no tiene ningún mueble o pared en el que hacerlo, apoye sus manos en sus propios muslos o rodillas e intente mantener la espalda recta o ligeramente arqueada hacia atrás, evitando que se doble hacia delante.


    1. Manos apoyadas sobre rodillas
    2. Rodillas flexionadas
    3. Espalda recta

    Pasar la aspiradora

    Al pasar la aspiradora, adopte la misma postura que para fregar el suelo, flexione algo más la rodilla avanzada. Si tiene que agacharse para pasar la aspiradora por debajo de un mueble, agáchese doblando y apoyando una de las rodillas en el suelo. Vigile que su columna permanezca recta y, si debe inclinarla, apoye la mano que tiene libre sobre la rodilla o en el suelo.

    Limpiar los cristales

    Al limpiar los cristales y alicatados, cuando use su mano derecha adelante el pie derecho y retrase el izquierdo, apoye la mano izquierda sobre el marco de la ventana a la altura de su hombro y utilice la derecha para limpiar.

    Al cabo de cierto tiempo, invierta la postura y utilice la izquierda. Asegúrese de que el brazo que limpie tenga el codo flexionado y limpie desde el nivel de su pecho al de sus ojos. Para limpiar por encima de ese nivel, súbase a una escalera u objeto y mantenga una de las manos apoyadas. Vigile que su columna esté recta y el peso se reparta entre sus pies y la mano que tenga apoyada.

    Planchar la ropa

    Al planchar, la tabla de planchar debe ser relativamente alta, llegando hasta la altura del ombligo o ligeramente por encima. Si está de pie, mantenga un pie en alto y apoyado sobre un objeto o reposapiés y alterne un pie tras otro. Si en algún momento debe hacer fuerza sobre la superficie, baje el pie del reposapiés, retráselo en relación al otro pie y apoye la mano con la que no sujeta la plancha en la mesa. De esta forma su peso será mantenido por la mano con la que se apoya y sus dos pies, y no lo soportará su columna. En esa postura, utilice el brazo, y no su peso, para presionar la plancha contra la tabla.

    Fregar los platos

    Al fregar los platos, asegúrese de que el fregadero está aproximadamente a la altura de su ombligo, de forma que pueda sostener un plato en él con la columna recta y los codos formando ángulo de 90º. Mantenga un pie en alto apoyado sobre un objeto o reposapiés y alterne un pie tras otro, vigilando que su columna se mantenga recta. Al pasar los platos de un seno del fregadero a otro, hágalo sólo con los brazos, sin mover la cintura.

    Trabajar en la cocina

    Si tiene que buscar enseres de cocina en armarios colocados al ras del suelo, piense en cambiar su distribución. Lo que más pesa debe estar colocado a un nivel comprendido entre el de su cadera y su pecho. No hay ningún motivo para guardar en los estantes inferiores los artículos de más peso. Si tiene que buscar en un estante o armario colocado al ras del suelo, tiene varias maneras de hacerlo. La primera es ponerse de cuclillas frente al armario, si sus rodillas se lo permiten y no va a tardar mucho. Si lo hace así mantenga los pies relativamente separados para mejorar su estabilidad y, eventualmente, apoye una de las manos sobre la encimera.

    La segunda forma, consiste en inclinarse de forma correcta: colóquese perpendicular u oblicuamente al armario, de forma que le quede (por ejemplo) a su izquierda, apoye su mano izquierda en la encimera e inclínese mientras apoya su peso en la pierna derecha y eleva la izquierda hacia atrás, realizando un levantamiento en báscula. Este sistema es útil cuando no se va a mantener en una postura inclinada mucho tiempo y lo que debe retirar no es muy pesado. Si tiene que permanecer cierto tiempo buscando en el armario, apóyese con ambas manos en la encimera, arrodíllese frente al armario apoyando sus nalgas en sus talones o manteniendo el apoyo de una de las manos en la encimera. Si lo que tiene que levantar es muy pesado, colóquelo en el suelo y levántelo con una carga diagonal.

    Hacer las camas

    Al hacer las camas, deposite la sábana sobre la cama y fije sus extremos por debajo de las esquinas del colchón de la siguiente forma: sitúese frente a la esquina de la cama, con la punta de un pie frente al borde y el otro paralelo al borde que forma la esquina. En esa postura, flexione las rodillas, levante la esquina del colchón con la mano del lado cuyo pie está frente al borde de la cama -si es necesario, estirando las rodillas para ayudarse- y con la otra mano pase la sábana por debajo. Si le está doliendo la espalda, en vez de esa forma puede arrodillarse frente a la esquina y fijar los extremos de la sábana bajo el colchón en esa postura. En ese caso, apóyese en la cama con los brazos para arrodillarse y levantarse. Si la cama está pegada a la pared de alguno de sus extremos, sepárela antes de hacerla de forma que la pueda rodear completamente.

    Ir a la compra

    Al ir a la compra, intente evitar tener que transportar lo comprado. Es mejor hacerlo dos veces por semana y que le traigan la compra a casa que cargar y transportar varios kilos de peso. Si debe transportar la compra, use un carro. En este caso, es recomendable llevar el carro delante de nosotros, es decir, empujándolo, no detrás arrastrándolo. Si no tiene más remedio que transportar personalmente la compra, sin carro, use una mochila o reparta el peso por igual entre ambos brazos, manteniéndolo lo más cerca posible de su cuerpo evitando transportar más de dos kilos en cada brazo.

    Al atender a los niños

    Los padres y abuelos deben cuidar su espalda al realizar determinadas actividades, como coger a los niños de la cuna, bañarlos, enseñarles a andar y pasear. También, es necesario educar sanitariamente a los niños para que protejan su espalda, al llevar los libros al colegio.

    Coger al niño de la cuna

    Cuando tenga que coger al niño de la cuna, piense en él como un peso adorable pero potencialmente peligroso para su columna. Cárguelo cumpliendo las normas para levantar peso. La manera más aconsejable es la "carga diagonal", partiendo desde la postura de pie con las rodillas flexionadas y no desde la de rodillas: colóquese junto a una esquina de la cuna (por ejemplo, la esquina izquierda), con el pie derecho atrasado y el izquierdo considerablemente adelantado. Flexione las rodillas, cargue al niño y estire las piernas para incorporarse.

    Otra alternativa es apoyar el brazo izquierdo en el extremo opuesto al que toca su pie derecho, cargar al niño con el brazo derecho hasta colocarlo contra su cuerpo, apoyar entonces su peso en el pie izquierdo dejando de apoyar la mano izquierda y estirar las piernas para incorporarse. Una vez tenga cargado al niño, manténgalo centrado y lo más cerca posible del cuerpo.

    Bañar al niño

    Para introducir o sacar al niño de la bañera, póngase de pie junto a la bañera con el niño en brazos, pegado al centro de su cuerpo a la altura del pecho y cuello. Separe ligeramente una pierna y retrásela. Apoye la rodilla de la pierna retrasada en el suelo y los codos en el borde de la bañera. Sujete al niño con un brazo, apoye el otro en el extremo opuesto de la bañera y deposítelo lentamente en el agua. Para sacarlo del agua, repita la operación al revés.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Manual de ergonomía.

    _F.Farrer Velásquez; G.Minaya Lozano; J.Niño Escalante; M.Ruíz Ripollés.

    • Normas de higiene postural.

    _Paginas de Internet.