Rusia

Geografía. Europa. Rusia. Relieve. Costas. Mares. Ríos. Montañas. Clima. Población. Demografía. Ciudades principales. Economía. Trabajo. Acontecimientos históricos

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Rusia

Curso: 2006-2007

Grupo: 3ºE

Asignatura: Ciencias Sociales

INDICE

  • Regiones fisiográficas:

    • la llanura europea……………………………………Pág.3

    • los urales…………………………………………….Pág.3

    • las tierras bajas de Siberia occidental……………….Pág.4

    • las tierras altas de Siberia central…………………...Pág.4

    • las tierras altas de Liberia oriental…………………..Pág.5

    • sistema montañoso meridional……………………...Pág.5

  • Costas, ríos, lagos y mares…….…………………………...Pág.5

  • Clima……………………………………………………….Pág.7

  • Población:

    • Características de la población………………………Pág.9

    • Ciudades principales………………………………...Pág.10

    • Lenguas oficiales y habladas………………………...Pág.11

  • Economía y trabajo...……………………………………….Pág.12

  • Tres grandes acontecimientos:

    • El reinado de Iván Vasilievich: el terrible………………………...Pág.14

    • El reinado de Catalina II: la grande...…….…….…….Pág.16

    • El reinado de Nicolás II: el ultimo zar…………..…...Pág.18

2.1. Regiones fisiográficas  Rusia goza de una gran complejidad de estructuras geológicas y de conformaciones superficiales, desarrolladas en diferentes fases geológicas. El territorio puede dividirse en varias regiones fisiográficas: de este a oeste se encuentran la llanura europea; los montes Urales; los sistemas montañosos que se alinean a lo largo de la frontera sur; la llanura siberiana o tierras bajas de Siberia occidental; la meseta de Siberia central o tierras altas de Siberia central; y las tierras altas de Siberia oriental.

2.1.1. La llanura europea  La Rusia europea es en esencia una llanura ondulada con una altitud cuyo promedio es de 180 m. El terreno se ha formado por la acción de corrientes de agua, vientos y glaciares sobre estratos horizontales de rocas sedimentarias. En algunas regiones, las rocas sedimentarias más blandas han sufrido los efectos de la erosión, y el basamento rígido, formado a base de rocas ígneas y metamórficas, ha aflorado a la superficie; de todas estas áreas, la más destacada es la región noroccidental, cerca de la frontera con Finlandia. La topografía es, en general, bastante irregular en estas zonas de afloramiento, en especial en el norte, donde se alcanza una altitud máxima de 1.191 m en las montañas Jibini, ubicadas en el centro de la península de Kola, mientras que el relieve de la llanura europea es, con escasas excepciones, menos accidentado.

Las demás formas del relieve deben sus orígenes a la glaciación. Entre ellas están las extensas áreas pantanosas de las tierras bajas de Meshchera, al sureste de Moscú, a lo largo del río Oká; este territorio llano y mal drenado fue en su día un inmenso lago, cuando el hielo de los glaciares bloqueó las corrientes de agua que hoy lo drenan en parte. La última fase de la glaciación que tuvo lugar hace unos 10.000-12.000 años formó una morrena terminal que se extiende desde el este, en la frontera con Bielorrusia, hacia el norte de Moscú hasta alcanzar la orilla occidental del río Pechora. La región al norte de este límite está escasamente drenada y cuenta con numerosos pantanos y lagos.

2.1.2. Los Urales  La llanura europea termina al este, en los montes Urales, serie de cadenas montañosas muy desgastadas y de escasa incidencia topográfica. La elevación es de sólo 600 m de promedio, y el punto más alto está al norte, en el Gora Narodnaia, con 1.894 m de altitud. No obstante, son de gran importancia ya que contienen una amplia variedad de yacimientos minerales que engloban desde los combustibles fósiles hasta las menas de hierro, los metales no ferrosos y los minerales no metálicos.

2.1.3. Las tierras bajas de Siberia occidental  Entre los Urales y el río Yeniséi se extienden las tierras bajas de Siberia occidental. Esta enorme extensión, extremadamente llana, está mal drenada y generalmente es muy pantanosa.

2.1.4. Las tierras altas de Siberia central  Al este del río Yeniséi, comienzan las tierras altas y onduladas de la plataforma de Siberia central; aquí las elevaciones oscilan entre los 500 y los 700 m sobre el nivel del mar. En todas estas comarcas, los ríos han desgastado y erosionado la superficie, y en algunos lugares han llegado a formar profundos cañones. La estructura geológica de la región es bastante compleja; el basamento de rocas ígneas y metamórficas en algunas regiones está cubierto por densas capas de rocas sedimentarias y lavas volcánicas. En esta área abundan los yacimientos minerales.

2.1.5. Las tierras altas de Siberia oriental  
Al este del río Lena, la topografía está marcada por una serie de montañas y cuencas. Las cadenas montañosas más altas de la región como los montes Verjóiansk, Cherski y Kolima, no sobrepasan los 3.200 m de altitud máxima. Al este, hacia el océano Pacífico, las montañas son más altas y escarpadas y hay una constante actividad volcánica; en la península de Kamchatka hay 120 volcanes, veintitrés de los cuales están normalmente activos. El cono volcánico más alto es el Kliuchevskaia con 4.750 m. La cadena volcánica de Kamchatka continúa hacia las islas Kuriles, que contienen alrededor de un centenar de volcanes, treinta y cinco de los cuales están en activo.

2.1.6. Sistema montañoso meridional  La frontera meridional de la Rusia europea comprende la joven cordillera del Cáucaso de gran actividad sísmica, que se extiende entre el mar Negro y el Caspio. Esta cordillera abarca dos grandes cadenas de montañas con importantes plegamientos, divididas en toda su extensión por tierras bajas; la zona

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norte del Gran Cáucaso constituye la frontera meridional de Rusia. Este sistema montañoso es bastante complejo desde el punto de vista geológico; está constituido por rocas calizas y cristalinas con algunas formaciones de carácter volcánico. El Gran Cáucaso alcanza su cota más alta en el Elbrús (5.642 m), un volcán ya extinguido y el pico más alto de Europa. Las otras cadenas montañosas se prolongan hacia el noreste a lo largo del límite meridional de Siberia central y oriental, hasta el océano Pacífico. Entre éstas destacan las cordilleras de Altái, Sayan, Yablonovi y Stanovói.

2.2. Costas, ríos, lagos y mares  Rusia tiene la línea de costa más larga del mundo; se extiende más de 32.180 km a lo largo de los océanos Glacial Ártico y Pacífico. Las costas del sur se prolongan a lo largo del mar Negro y del Caspio. Dado que en su mayor parte se localizan en aguas heladas durante muchos meses al año, el país cuenta con pocas salidas al mar en la estación invernal. A pesar de estas limitaciones, la flota pesquera y comercial faena por todas las aguas internacionales.

Los ríos más largos de Rusia se encuentran en Siberia y en la Rusia oriental. El mayor sistema fluvial es el Obi-Irtish; estos ríos atraviesan juntos unos 5.410 km, desde el norte de China occidental a través de Siberia occidental, hasta su desembocadura en el océano Glacial Ártico. El segundo sistema en longitud es el Amur-Shilka-Onon que, con un recorrido de 4.416 km, fluye a partir del norte de Mongolia hacia el este, a lo largo de la frontera chino-siberiana hasta desembocar en el océano Pacífico. El río más largo es el Lena con un recorrido de 4.400 km desde el norte a través de Siberia y Rusia oriental, hasta su desembocadura en el océano Glacial Ártico; le sigue en longitud el Irtish, con 4.248 km; el tercero, siempre en longitud, es el Yeniséi, con 4.090 m, que fluye hacia el norte desde Mongolia, atravesando Siberia oriental hasta alcanzar el océano Glacial Ártico; su afluente más importante es el río Angará, emisario del lago Baikal que comunica su gran caudal con un sistema de corrientes menores; el río Yeniséi aporta 623 km3 de agua al año al océano Glacial Ártico; le siguen otros tres ríos asiáticos, el Lena, el Obi y el Amur, y uno europeo, el Volga; el resto tiene caudales de menor volumen. El cuarto es el Volga, con una longitud total de 3.700 km, lo que lo convierte en el río más largo de Europa. Junto a él, sus dos afluentes principales, los ríos Kama y Oká, drenan una gran parte del sureste de la llanura europea oriental, hasta el mar Caspio.

Aparte de estos ríos, hay otras importantes corrientes de agua que, además de servir como vías fluviales de transporte, son fuentes generadoras de electricidad para las áreas más densamente pobladas, o fluyen a través de áridas regiones donde el regadío es esencial para la agricultura. El más destacado de estos ríos es el Don, localizado en la populosa llanura europea meridional, que drena la parte sur hasta el mar Negro y el mar de Azov. En la llanura europea noroccidental, los ríos Narva y Daugava fluyen hacia el noroeste hasta el mar Báltico; el Dvina Septentrional, el Mezen y el Onega desembocan en el mar Blanco, mientras que el Pechora lo hace en el mar de Barents. En la llanura norcaucásica, las dos corrientes de agua más importantes para el regadío son el Kuban, que fluye al oeste hasta el mar de Azov, y el Terek, que recorre la zona oriental hasta el Caspio.

El gobierno soviético desarrolló un importante plan de construcción de presas para generar energía eléctrica, implantar sistemas de regadío, controlar las inundaciones y hacer que los ríos fueran navegables, lo que ha provocado que algunas de las cuencas de estos ríos hayan sido totalmente transformadas por la creación de una serie de enormes embalses. Las construcciones de mayor magnitud se han llevado a cabo en el sistema Volga-Kama, en el río Don, en la llanura europea, y en el curso superior de los sistemas del Yeniséi-Angará y del Obi-Irtish en Siberia.

En Rusia hay muchos lagos naturales, sobre todo en la parte noroccidental del país que fue ocupada por los glaciares. No obstante, el mar Caspio, al sur, tiene la mayor superficie (unos 371.000 km², superior a la de cualquier otro lago del mundo). A pesar de que se le conoce como mar, se trata en realidad de un lago salado que ocupa una depresión del terreno; los ríos vierten en él sus caudales, pero como consecuencia de la sequedad del clima, esta profunda cuenca nunca se llena totalmente de agua, con lo que no termina de verter en el mar; el agua se evapora y ello hace que se acumule sal. El segundo en dimensión es el lago Baikal, con una superficie total de 31.500 km². Es el lago de agua dulce más profundo y de mayor capacidad del mundo, con una profundidad máxima de 1.637 m y un volumen de agua de unos 23.000 km3 —se ha estimado que este lago contiene aproximadamente una quinta parte del agua dulce del planeta. Los otros dos lagos más extensos son el Ladoga y el Onega, ambos localizados al noroeste de la Rusia europea; son lagos de agua dulce de origen glaciar con salida al golfo de Finlandia.

2.3. Clima  Las severas condiciones climáticas de Rusia son claro reflejo de su elevada latitud y de la ausencia de influencias marítimas moderadoras del tiempo. Los inviernos son largos y fríos, y los veranos, cortos y relativamente frescos. Las altas montañas que se localizan a lo largo del límite meridional de Rusia y Asia central no permiten la entrada de las masas de aire procedentes del trópico. Durante la estación invernal, el océano Glacial Ártico está helado hasta la altura de la costa y actúa más como una cubierta continental helada. Dado que el territorio se extiende en el cinturón de vientos del oeste, la influencia cálida del océano Pacífico apenas se deja notar en el interior. Esto ocurre de forma especial durante el invierno, cuando un núcleo de altas presiones localizado en Mongolia se extiende sobre Siberia y Rusia oriental.

La principal influencia marina procede del océano Atlántico, en el oeste, pero antes de que esta corriente llegue a Rusia, ya ha cruzado la totalidad de la parte occidental de Europa, lo cual modifica considerablemente sus efectos moderadores. Penetra en el continente más fácilmente durante el verano, cuando un sistema de bajas presiones está ubicado en el oeste de Europa; en ese momento el aire cálido y húmedo del Atlántico se desplaza hacia el este, hasta Siberia central. Es, pues, la principal masa de aire húmedo que llega a Rusia, y, consecuentemente, la casi totalidad del territorio recibe un buen aporte de precipitaciones estivales, muy beneficiosas para el sector agrícola, ya que, en la mayor parte de las regiones más productivas, el aporte de humedad es bastante escaso. No obstante, la aparición de las lluvias durante el verano no es siempre positiva; a veces, al principio del verano se producen sequías, mientras que, durante el resto de la época estival, se soportan lluvias que arruinan las cosechas, sobre todo en la región más oriental, con la afluencia de aire monzónico procedente del Pacífico. En las regiones septentrionales, especialmente hacia el norte de Moscú, son frecuentes los cielos constantemente cubiertos, particularmente durante el invierno, fenómeno que los rusos han denominado pasmurno, que podría traducirse como `tiempo triste y gris'. Como ejemplo de ello, de los treinta y un días del mes de diciembre, Moscú mantiene un promedio de veintitrés días de cielo completamente cubierto.

Las precipitaciones anuales en casi todas las regiones del país son muy escasas. Dado que la mayor parte de las veces el aire es frío, hay pocas posibilidades de que éste pueda llevar agua evaporada. En la llanura europea, el promedio anual de precipitaciones desciende desde algo más de 800 mm en el oeste de Rusia, hasta menos de 400 mm a lo largo de la costa del mar Caspio. En toda Siberia y en la región más oriental, el índice anual de precipitaciones oscila entre los 500 y los 800 mm; en las mayores elevaciones el total anual puede llegar a alcanzar los 1.000 mm o incluso más, mientras que en las cuencas interiores apenas sobrepasa los 300 mm anuales.

El clima de Rusia se caracteriza por sus temperaturas extremas. Las temperaturas más bajas del invierno se dan en Siberia oriental, pero en el oeste, el aire procedente del Atlántico modera en cierta medida estas rigurosas condiciones climáticas. Verjóiansk, en el extremo nororiental de Siberia, es conocida como el “polo frío del mundo”: en enero la temperatura alcanza un promedio de -48,9 ºC, aunque se han obtenido mínimas de -68 °C. A pesar de que las temperaturas absolutas durante el invierno son algo más altas a lo largo de las costas del Ártico y del Pacífico, los vientos son fuertes, y se han llegado a registrar temperaturas con viento helado de -50 ºC, en zonas de la costa ártica. Las mismas condiciones que provocan estas bajas temperaturas en invierno a lo largo del noreste del país —motivadas entre otras razones por la lejanía del mar y por los estrechos valles intramontanos— producen el estancamiento del aire en verano, que se calienta debido a la casi constante presencia de luz solar característica de estas latitudes en verano, característicos de estas elevadas latitudes. Durante el mes de julio, la temperatura media en Verjóiansk es de 15 ºC, aunque se han alcanzado máximas de 35 ºC; la ciudad cuenta con una amplitud térmica absoluta de 103 ºC aproximadamente, el mayor intervalo de temperaturas del mundo.

El territorio ruso abarca distintas zonas climáticas que, por norma general, se extienden a lo largo del país a modo de cinturones en sentido latitudinal. En la costa ártica, prevalece el clima de tundra que se extiende hacia el sur en las regiones más orientales y en las vertientes más altas. Al sur de esta zona, existe un ancho cinturón de clima subártico que avanza hacia el sur, hasta la ciudad de San Petersburgo, y se ensancha en el este de los Urales para envolver casi toda Siberia, incluida la mayor parte de la región llamada Extremo Oriente ruso, que se extiende a lo largo de la costa del Pacífico. Casi toda la Rusia europea está bajo la influencia de un clima continental más moderado; este cinturón es más ancho al oeste y se extiende desde el mar Báltico hasta el mar Negro, donde tiende a estrecharse hacia el este para englobar una limitada banda de las tierras bajas meridionales de Siberia occidental; también se encuentra este tipo de clima en el sector suroriental del Extremo Oriente ruso. Moscú, que está localizada en la zona de clima continental, tiene una temperatura cuyo promedio es en enero de -13 ºC y de 18 ºC en julio. En Vladivostok (en la parte suroriental de Rusia), estas temperaturas son de -14 ºC en el mes de enero y de 19 ºC en julio.

El ancho cinturón de clima seco de estepa caracterizado por sus fríos inviernos se inicia en el mar Negro para luego extenderse hacia el noreste por la llanura al norte del Cáucaso, el valle del Volga, el sur de los Urales y la parte suroccidental de Siberia; continúa después hacia el este, englobando cuencas aisladas en los márgenes de Siberia.

3.1. Características de la población  
La densidad de población de Rusia en 1998 era de unos 9 hab/km², aunque su distribución es bastante desigual. La mayor densidad de un área en concreto obedece al potencial agrícola de la tierra, y a los núcleos de población que se concentran en torno a los centros mineros e industriales. La mayor parte de la población se localiza en el llamado “triángulo fértil” cuya base se extiende a lo largo de la frontera occidental, entre el mar Báltico y el mar Negro, continuando hacia el este a través del sur de los Urales, hasta el suroeste de Siberia. Aunque la mayoría de los habitantes siguen estando concentrados en la Rusia europea, se ha producido una emigración sustancial a partir de la II Guerra Mundial (1939-1945), apoyada en todo momento por el gobierno soviético, hacia el sur y el este de Siberia.


En la mayor parte de las zonas rurales de la Rusia europea la densidad de población es de 25 hab/km2; las mayores concentraciones se dan en áreas como el oblast de Moscú. Por otro lado, algo más de un tercio del territorio nacional cuenta con menos de 1 hab/km2, en especial la parte septentrional de la Rusia europea y grandes áreas de Siberia.

Más de cien nacionalidades conviven en Rusia, que se convierte así en uno de los mayores estados multiétnicos y plurinacionales del mundo, aunque los rusos constituyen la nacionalidad predominante. En 1991, la población no rusa suponía el 18%; las minorías más destacadas son los tártaros (con el 3,8% del total) y los ucranianos (3%). Otras minorías étnicas (cuyo porcentaje apenas supera el 1% del total de la población) están formadas por bielorrusos, germanos, chuvashios, bashkirios y judíos. El país cuenta con 32 divisiones étnicas repartidas por todo el territorio.

3.2. Ciudades principales  
Un 77% de la población de Rusia vive en las áreas urbanas a pesar de los intentos, durante el periodo soviético, de limitar la concentración de población en los centros urbanos. Hay trece ciudades con más de un millón de habitantes; la mayoría de estos centros urbanos se localizan en la Rusia europea. La ciudad más grande es Moscú, la capital, que cuenta con una población de 10.666.935 habitantes (1995); San Petersburgo , ubicada en el golfo de Finlandia, que fue la capital nacional de 1721 a 1918 y es un importante centro industrial y portuario con una población de 5.149.689 habitantes; la tercera ciudad es Nizni Nóvgorod, el mayor núcleo urbano junto al río Volga e importante centro de construcción naval y de automoción, con una población estimada de 1.840.212 habitantes. A continuación le siguen Yekaterinburg, la mayor ciudad de los Urales, con una población de 1.398.774 habitantes, y Samara, destacado centro comercial de la región del Volga medio y principal centro de refino de petróleo de la región del Volga-Urales; cuenta con 1.326.137 habitantes.

Entre las ciudades con más de un millón de habitantes están: Omsk, segunda ciudad más grande de Siberia occidental y principal centro petroquímico del país; Chelíabinsk, segundo centro urbano de los Urales; Kazán, capital de la república tártara localizada a lo largo del curso medio del Volga; Perm, que es el centro industrial de mayor envergadura de la región del río Kama, al oeste de los Urales; Ufá, importante centro petroquímico del sur de los Urales; Rostov del Don, centro comercial, industrial y de transportes localizado en la Rusia europea en el tramo inferior del río Don; y por último Volgogrado, que es un importante centro de producción de maquinaria y otras actividades industriales y que se encuentra en el curso bajo del Volga.

3.3. Lenguas oficiales y habladas  En Rusia se hablan más de cien lenguas y algunas repúblicas han declarado sus propias lenguas locales como oficiales. No obstante, la lengua rusa es la que más se habla en el sector de los negocios, la administración y la educación. Los rusos hablan su lengua nativa de modo exclusivo (sólo un 4,1% en 1989 hablaba otras lenguas de la antigua URSS, mientras que la mayoría de los grupos étnicos son bilingües) e incluso millones de ellos han adoptado el ruso como lengua madre. Entre la población bilingüe están los ingushes (o ingushetios), el 80% de los cuales también hablaba el ruso en 1989. El gobierno de la antigua URSS alentó a los grupos étnicos minoritarios a que desarrollaran su propio alfabeto y vocabulario; sin embargo, a través de las políticas educativas, el mismo gobierno aseguró la utilización mayoritaria del ruso.

3.4. Religión  
La práctica de la religión ha estado controlada por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), siendo incluso perseguida durante casi siete décadas; ello ha provocado la aparición de numerosos credos, sectas y confesiones religiosas desde la disolución de la URSS. Los misioneros y otros proselitistas han conseguido la introducción en Rusia de una amplia variedad de credos religiosos y nuevas filosofías de vida. El restablecimiento de la religión como tal ha motivado el resurgimiento de las religiones tradicionales, en particular la de los cristianos ortodoxos junto con otras formas de cristianismo, islamismo, budismo y judaísmo. Los musulmanes y budistas residen en áreas específicas: los primeros se concentran en las repúblicas del norte del Cáucaso y la región del Volga medio, mientras que los budistas se aglutinan en la República de los Calmucos, en la costa noroccidental del mar Caspio. En contraste, los judíos y los cristianos no ortodoxos están dispersados por todo el territorio nacional.


La fe ortodoxa (véase Iglesia ortodoxa) fue adoptada en el siglo X por los eslavos del este gracias a la actividad de misioneros procedentes del vecino Imperio bizantino y es la práctica religiosa mayoritaria del país. Alrededor de 37 millones de personas (esto es, una cuarta parte de la población) profesaban la religión ortodoxa a principios de la década de 1990. Los no creyentes ven con respeto una Iglesia que es símbolo de la herencia y cultura rusas. Los días de fiesta ortodoxos están regulados por el gobierno y los mismos dirigentes políticos participan en las fiestas eclesiásticas. El presidente ruso Borís Yeltsin (1991- ) se ha reunido en repetidas ocasiones con el patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Alexei II, cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa, la cual conserva un papel importante en la sociedad postsoviética a pesar de estar dividida: una facción antisemita, de gran repercusión nacional y muy intolerante, está en oposición a todas las otras facciones más tolerantes, orientadas hacia propósitos ecuménicos extensibles a todo el mundo. Los puntos de controversia a los que ha tenido que hacer frente a la Iglesia ortodoxa rusa son la resurrección de la Iglesia uniata de Ucrania, que adopta los mismos ritos ortodoxos pero reconoce la supremacía del Papa de la Iglesia católica, y el establecimiento de iglesias ortodoxas independientes en las antiguas repúblicas soviéticas.

5. ECONOMÍA  
Al igual que en otras antiguas repúblicas soviéticas, la economía se ha visto afectada de forma muy negativa por la disolución de la URSS. El declive económico, que comenzó en los últimos años del periodo soviético, alcanzó el 20% en 1992. En 1997 el producto interior bruto (PIB) fue de 446.982 millones de dólares. La inversión ha disminuido en un tercio desde los últimos años de la década de 1980, y la inflación anual ha llegado a ser del 1.000%. El poder adquisitivo de la moneda rusa, el rublo, ha caído de forma alarmante desde el valor oficial de 0,6 rublos por dólar estadounidense en 1988, a algo más de 1.000 rublos por dólar en 1993. El enorme déficit presupuestario, heredado del periodo soviético, es el equivalente a una quinta parte del producto nacional bruto.


Las causas de esta depresión económica son el hundimiento del modelo comercial tradicional y la demora en la ejecución de las reformas económicas. El comercio entre Rusia, el resto de las antiguas repúblicas soviéticas y los países de Europa del Este ha disminuido de forma considerable desde los últimos años de la década de 1980, en que estos países europeos acabaron con sus respectivos regímenes comunistas y con el sistema comercial bajo el control soviético, a partir de lo cual la producción empezó a estancarse. Además, los acuerdos comerciales entre Rusia y otras repúblicas han generado problemas, en especial sobre el precio de las exportaciones del petróleo ruso. Las reivindicaciones por parte de los diferentes estamentos administrativos de Rusia no han hecho más que añadir confusión a la hora de establecer posibles acuerdos con el gobierno ruso.


Las reformas de mercado, perseguidas con gran vigor por parte del presidente Borís Yeltsin y sus partidarios, comenzaron en 1992, pero se enfrentaron con una resistencia generalizada encabezada por los directivos del sector industrial y de otros más conservadores. A pesar de las protestas de los funcionarios públicos, el Banco Central de Rusia emitió en 1992 ayudas a gran escala para financiar a las empresas en declive, lo cual contribuyó a aumentar la inflación y el déficit presupuestario. A comienzos de 1993, la banca privada se adhirió a las directrices gubernamentales sobre ayudas financieras. La privatización continuó —alrededor de un tercio de todas las empresas municipales y estatales fueron privatizadas a finales de 1993—, pero este proceso dependió en gran medida del apoyo de las administraciones locales; en algunas ciudades, como Nizni Nóvgorod, San Petersburgo o Yaroslavl este proceso se llevó a cabo mucho más rápidamente que en el resto del país. Además, el armazón legal para llevar adelante la privatización estaba incompleto. La propiedad privada, venta y arrendamiento de tierras no se legalizaron hasta octubre de 1993, cuando el presidente Yeltsin emitió un decreto que revocaba una moratoria de diez años, que impedía la reventa de tierras, impuesta por la legislación entonces vigente. Esta acción legal pretendía acelerar la liberalización económica de Rusia, aunque las previsiones del futuro económico inmediato seguían siendo bastante poco prometedoras.

5.1. Trabajo  La población activa de Rusia ascendía en 1997 a 78,1 millones de personas; la gran mayoría seguía trabajando en empresas estatales. Según datos del año 1990, el sector servicios con un 45% es el que más mano de obra acapara, le sigue la industria con un 42%, y por último, la agricultura con un 14%. En 1996 sólo un 3% de las personas estaban oficialmente en situación de desempleo, pero el índice real es mucho mayor y existen de hecho miles de trabajadores sin salario o con jornadas laborales excesivas. Esta tasa engloba un alto porcentaje de mujeres y un número cada vez mayor de jóvenes.

Las organizaciones sindicales han cambiado poco desde el periodo soviético. Los sindicatos están dominados por organizaciones que no son más que herencia de los sindicatos comunistas oficiales de la URSS, organizaciones que sobrevivieron a la caída del comunismo, manteniendo sus dirigentes, su estructura y su influencia política. Su organismo matriz, la Federación Independiente de Sindicatos (las siglas rusas son FNPR), cuenta con cincuenta millones de afiliados o lo que es lo mismo, el 70% del total de la mano de obra. Por el contrario, los miembros de los sindicatos no afiliados al FNPR totalizan algo menos de medio millón. Los sindicatos del FNPR contaron con gran poder durante el periodo soviético; ejemplo de ello es el control que mantenían sobre los fondos de la Seguridad Social, la disponibilidad de descontar de forma automática los honorarios de los sindicalistas, y el derecho a vetar propuestas de despido de trabajadores por parte de la dirección de las empresas. El gobierno hizo algunas tentativas para reducir estos privilegios, sin contar con la colaboración de los sindicatos del FNPR, apoyados por la oposición política de los conservadores. Además el FNPR estableció una estrecha relación con las empresas industriales que aún conservaban vestigios de la era soviética en cuanto a las relaciones entre trabajador y empresa.

6-Cinco grandes acontecimientos:

1. EL REINADO DE IVÁN VASILIEVICH: EL TERRIBLE (1547 - 1584)

1.1 PRÓLOGO

Iván el terrible es el zar que (1) “ha sido objeto de mayor divulgación”, por el extranjero; era valorado como un tirano, pero por su pueblo, su Moscovia, era valorado como un héroe nacional. Su comportamiento, sin embargo, no fue muy distinto al de sus contemporáneos y el hecho de que le llamaran el terrible no fue por otra razón que la imagen que se tenía de él en el extranjero.

Iván fue castigado psicológicamente desde pequeño y eso provocó en sus palabras y en su modus operandi actuaciones extremas.

Era un hombre emocionalmente inestable pero siempre fue un grandísimo monarca que buscó en todo momento lo mejor para su pueblo.

Iván fue el zar a seguir, es el más representativo, fue el primero y se ganó al pueblo actuando con inteligencia y habilidad y además estableció el inicio de lo que después sería Rusia.

(2) “Iván perseguía objetivos políticos racionales (en particular el fortalecimiento del funcionariado moscovita, desplazando a la vieja aristocracia y promoviendo a hombres nuevos) a través de medios cada vez más irracionales e imprevisibles durante su prolongado reinado. Tenía una extraordinaria capacidad para disfrazar sus acciones y su propia imagen. Invadido de una energía intelectual enfermiza, dejó una copiosa correspondencia con un estilo histriónico inimitable. Los extranjeros estaban sorprendidos de sus conocimientos y de su rápido ingenio. A pesar de los daños reales físicos y psicológicos que provocó a Rusia, en general se suele admirar su imagen folklórica, como un defensor de los intereses, tradiciones, unidad y piedad rusos. Pero su Moscovia ya era un lugar ideológicamente mojigato, estancado y peligrosos, en apariencia ordenado en exceso y carcomido en su interior por el malestar”.

  • FECHAS CLAVE

  • 1540: Nace Iván Vasilievich.

    1533 - 38: Periodo de regencia de Elena.

    1538 - 48: Poder en manos de los boyardos.

    1547: Iván es coronado zar por la gracia de Dios, se casa por primera vez, Moscú se incendia y nace el consejo electo.

    1549: Inicia su primera etapa de reformas que culminó en el 1551.

    1552: Iván conquista Kazán.

    1553: Cae enfermo y personas próximas a él le traicionan. Jenkinson llega a Moscovia por el mar Blanco.

    1560: Lituania declara la guerra a Moscovia y se inicia la época del terror.

    1561: Se crea la Oprichnina.

    1571: Segundo incendio de Moscú.

    1572: Moscovia firma un armisticio temporal. Iván escribe su testamento. Iván disuelve la Oprichnina.

    1582: Fin de la guerra de Livonia.

    1584: Muerte de Iván Vasilievich.

    1.3 ORÍGEN Y CRECIMIENTO DE MOSCÚ

    La región moscovita estaba llena de bosques y ríos y sus enormes llanuras facilitaban el transporte. Su clima era y es extremo y eso hacía disminuir la calidad y esperanza de vida.

    En el siglo XIII los rusos expandieron su territorio 14.500 millas y todo ello a causa de que sus príncipes ejercieron una buena política distributiva y compraron tierras como primero opción antes que luchar. Dos factores ayudaron a la expansión moscovita que fueron la iglesia ortodoxa y la horda de oro.

    La invasión de los mogoles frenó su expansión y arrasó muchas de sus poblaciones.

    A principios del XIV los rusos se recuperaron de su devastación y los moscovitas consiguieron que el kan les reconociera como grandes príncipes por encima del resto de príncipes rusos y así se convirtieron en intermediarios entre el resto de príncipes y la Horda de oro.

    La iglesia ortodoxa que quedó dañada se recuperó rápidamente gracias a la tolerancia de los kanes. Iván I trasladó la cabeza de la iglesia ortodoxa de Vladimir a Moscú y ésta se convirtió en la capital religiosa de los rusos y cuando estos estuvieron bajo el yugo de los tártaros la iglesia ayudó al pueblo y consiguió crear la necesidad de desprenderse de ellos: y de esa manera Moscú pasó a ser la capital política.

    La expansión del poder moscovita vino acompañada del resurgimiento de su economía: las guerras habían castigado a la economía y las pestes que las habían acompañado provocaron el descenso de la población.

    En el siglo XV Moscovia fue resurgiendo gradualmente, antiguas ciudades resurgieron, nacieron nuevas, y llegó el auge del comercio y la economía. Esto vino acompañado de la minvancia del poder de los tártaros.

    El engrandecimiento de Moscú y Moscovia sacó las fuerzas del pueblo. Un pueblo que necesitaba seguridad y estabilidad ya que cultivaba tierras, trabajaba en industrias y servía a los señores en momentos de luchas si así se lo exigía.

    Existía la llamada tierra negra que era una extensión agraria de explotación común pero que disminuía de usuarios por su falta de seguridad.

    Moscú creó, bajo su poder, un único gran príncipe y esto descontentó al resto de príncipes y los boyardos quedaron como terratenientes de poco poder y aquí se rompieron las buenas relaciones entre boyardos. Los boyardos ya no podían servir a otros príncipes extranjeros y eso lo consideraron como una gran falta y pronto crearon leyes para aumentar su poder. Estos se convirtieron en una clase indomable y lo único que provocó fue el retraso de la expansión territorial de Moscovia que se produciría con el reinado de Iván III que surgió con un nuevo ímpetu.

    2. EL REINADO DE CATALINA II: LA GRANDE (1762 - 1796)

    2.1 PRÓLOGO

    Catalina era un princesa alemana que llegó a Rusia a sus quince años para casarse con Pedro III, pero, poco a poco, se separó de éste hasta realizar (1) “un golpe palaciego seguido del asesinato del zar”. Tal y como plantea el doctor Otón Hotzsch, aun se plantea la cuestión de que si fue Catalina la que ordenó que se matara al zar, porque tras el encierro del zar se le asesinó. En julio de 1762 fue investida como zarina. Catalina no era sólo una zarina de forma ilegítima sino que además había arrebatado el trono a su hijo Pablo (quien debería haberlo heredado de forma natural). En cuanto a su vida privada hay que destacar que mantuvo relaciones amorosas y sexuales con un sinfín de hombres ¡incluso siendo anciana!, pero sin embargo se creó una imagen (2) “de soberana prudente, culta e ilustrada”. En el inicio de su gobierno recortó competencias al senado y mantuvo controlada a la iglesia mediante una política de favores y ordenes.

    Las primeras medidas las tomo en 1764 y fueron:

    1) Nueva planta orgánica que racionalizaba la administración dividiendo el senado en seis secciones independientes y especializadas.

    2) Primera reforma de la administración territorial que ayudó a la zarina a potenciar su control sobre los gobernadores.

    3) Nakaz: Comisión legislativa en la que quedaban representadas las opiniones de los súbditos. Las discusiones en la comisión dieron a luz las diferencias entre los sectores sociales. Aunque hubo acuerdos (3) “como la elevación del nivel cultural con la expansión de un nuevo sistema educativo” los antagonismos eran enormes.

  • FECHAS CLAVE

  • 1760: Revuelta de Pugachev.

    1764: Primeras reformas.

    1762: Supresión de los aranceles y de los derechos de consumo.

    1768: Inicio de la guerra contra Turquía.

    1774: Nuevo diseño de la administración territorial.

    1775: La revuelta de Pugachev, todavía vigente se acaba y se ejecuta a los principales dirigentes de la misma.

    1785: Se dictan normas sobre la participación urbana en los gobiernos municipales.

    1789: La revolución francesa agita al pueblo.

    1791: Tratado con Polonia para atacar a Francia.

    1792: Tratados territoriales con Turquía y fin de la guerra.

    2.3 DESARROLLO ECONÓMICO

    Rusia era un país de estructura y base económica agraria, a finales del siglo XVII, ya que los avances industriales y manufactureros de Pedro el Grande no tuvieron continuidad en sus sucesores. Isabel concedió monopolios, suprimió aranceles y acabó con los derechos sobre el consumo para potenciar las iniciativas individuales. Catalina extendió éstas reformas a toda la población (aunque en la práctica éstos privilegios sólo habían afectado, hasta entonces, a grupos y familias cercanas al poder). Así tanto agrícolas, ganaderos, industriales… podían vender sus excedentes sin cortapisas. Los efectos económicos fueron que campesinos, que eran la enorme mayoría de la población, complementaran sus tareas con (4) “incursiones en la industria y el comercio” y así facilitó la aparición de grandes centros industriales. Otra medida de gran efectividad fue la especialización de los distintos territorios, especialmente en el terreno agrícola. En el terreno del desarrollo industrial se conservaron las tendencias de Pedro el Grande y ésta estaba dirigida a digerir las demandas del Estado, ejército y estaba regida por un mercado muy limitado. Tanto en el caso de la especialización agraria como en el del desarrollo industrial muchas personas fueron obligadas a cambiar de profesión, industria, localidad, etc. para satisfacer las demandas del Estado y explotar mejor ciertas tierras o productos. El mayor desarrollo fue en la industria manufacturera (algodón). Las explotaciones se hacían, básicamente, por el mar Báltico y el comercio interior era escaso porque los transportes y las infraestructuras eran pésimas. El sector fiscal, sin embargo, no se desarrolló y ahogó aún más al pueblo. R. Mousnier opina lo mismo y dice que la política de Catalina la Grande favoreció a la nobleza. Mousnier también habla sobre las dificultades que tienen los mercaderes rusos para negociar (más pobres que los de Europa occidental). La Hacienda del Imperio ruso estaba destinada a cubrir los gastos de la guerra, y estos gastos aumentaron con la guerra de Turquía en la que los precios subieron estratosféricamente. Por otra parte el sector fiscal tuvo otro incremento del gasto al (5) “aumento de la propia administración agigantada por la expansión territorial del imperio”. El sistema tributario directo ruso se basó en el impuesto de capitalización que pagaba el campesinado, que no subió porque si aumentó el indirecto.

    2.4 LA SOCIEDAD Y LAS TENSIONES SOCIALES

    Las estructuras sociales rusas eran idénticas a las de Pedro el Grande. La población había aumentado. La nobleza había evolucionado en una clase independiente al estado (decreto de Pedro III) y eso les convirtió en una clase que no miró por los intereses del campesinado que vivía explotado y desamparado, y ni tan sólo el Estado y los señores lo podían solucionar. La actitud de Catalina no favoreció a los campesinos: en 1765 se permitió enviar a siervos problemáticos a Siberia, en el 1767 se prohibió que los siervos demandaran a sus amos y entre el 1765 y el 83 se extinguió el privilegio de libertad de residencia. Las medidas que, en principio, eran a favor del pequeño campesinado libre acabaron volviéndose en su contra y (6) “se adoptó como norma el registro de todas las propiedades existentes sin entrar en la titularidad anterior, a menos que existiera un pleito pendiente” y así se permitieron una serie de abusos y expoliaciones siempre a favor del señor. La situación agraria era inhumana y dio lugar al nacimiento de muchas bandas que evidenció el malestar social del pueblo. El señor era propietario absoluto de sus campesinos, ésta tendencia se consolidó y dio lugar a muchas revueltas y motines. Los campesinos de la iglesia corrieron igual suerte ya que ésta institución fue agobiada por obligaciones al estado. Los proletarios también tuvieron un mal nivel de vida, empeorado aún más por la privatización de empresas estatales (los nuevos dueños hicieron el más difícil todavía y aumentaron la explotación). Las malas estructuras provocaron tensiones que se reflejaron en la revuelta de Pugachov, hombre que se hizo pasar por Pedro III (para ganarse la confianza de un pueblo que creía que Pedro volvería y les sacaría de su miseria). A Pugachov se le unieron los Antiguos Creyentes (7) “celosos guardianes de las tradiciones y opuestos a cualquier cambio”.

    3. EL REINADO DE NICOLÁS II: EL ÚLTIMO ZAR (1894 - 1917)

    3.1 PRÓLOGO

    (1) “Nicolás II (1868-1918), zar ruso (1894-1917) y uno de los principales estadistas europeos del periodo previo a la I Guerra Mundial; fue derrocado en 1917 tras el triunfo de la Revolución Rusa.

    Era el hijo mayor del zar Alejandro III y nació en Tsárskoie Sieló (en la actualidad Pushkin) el 18 de mayo de 1868; fue formado por tutores particulares. En 1894 contrajo matrimonio con Alix de Hesse, una princesa alemana que adoptó el nombre de Alejandra Fiódorovna cuando se convirtió a la religión ortodoxa rusa. Su padre falleció ese mismo año y Nicolás le sucedió en el trono. Creía firmemente que su deber era preservar el poder absoluto de la monarquía rusa, por lo que se negó a otorgar concesiones a los sectores que reclamaban mayor liberalización política, pero carecía de talento y dotes para dirigir el Estado. Solía confiar en los consejos de su esposa, cuyas creencias místicas ejercían una clara influencia sobre él. La expansión rusa en el Extremo Oriente alentada por el propio zar concluyó en la catástrofe de la Guerra Ruso-japonesa (1904-1905), que provocó el estallido de la Revolución de 1905. Pese a que esta rebelión le obligó a aceptar la existencia de una asamblea representativa, la Duma, que limitaría la autocracia monárquica, Nicolás II siguió pensando que tan sólo era responsable ante Dios de su gestión como monarca, por lo que evitó la conversión de Rusia en una auténtica monarquía constitucional.

    Era partidario de la cooperación internacional y alentó la celebración de las conferencias de La Haya, que dieron como resultado la creación de un Tribunal Permanente de Arbitraje y la elaboración de un código de conducta en tiempo de guerra; sin embargo, esta organización no consiguió controlar el advenimiento del periodo denominado de paz armada que precedió a la guerra. A pesar de las buenas relaciones que mantenía con su primo Guillermo II de Alemania, sus respectivos estados se enfrentaron cuando estalló en 1914 la I Guerra Mundial.

    Las derrotas militares y los sufrimientos que este conflicto provocó en el pueblo ruso aumentó la mala imagen del zar, máxime cuando había asumido personalmente el mando del Ejército en 1915, por lo que fue obligado a abdicar en marzo de 1917. Los bolcheviques le mantuvieron prisionero hasta que tanto él como su familia fueron ejecutados en la noche del 16 al 17 de julio de 1918 en Yekaterinburg”.

  • FECHAS CLAVE

  • 1894: Nicolás II es coronado en Moscú como nuevo zar de todas las Rusias.

    1896: Desórdenes contra la rusificación, huelgas, revueltas agrarias y sociales.

    1898: El partido obrero socialdemócrata es desarticulado pero se reorganiza en el extranjero.

    1902: El ministro del interior elimina los residuos de las autonomías y combate al terrorismo.

    1903: Nacen los Kadetes: partidos en contra de los revolucionarios.

    1905: La guerra contra Japón hiere a Rusia y los manifestantes que intentan entrevistarse con el zar son reprimidos duramente por la policía y se inicia la revolución comandada por el pope Gapón.

    1906: Pseudoconstitucionalismo.

    1907: Incremento del proletariado agrario.

    1908: Se crea la tercera Duma, que se orienta hacia el autocratismo.

    1912: Se suceden las revueltas obreras.

    1913: Se firma un tratado naval con Francia. Los empréstitos franceses posibilitan el rearme ruso.

    1914: Inicio de la Primera Guerra Mundial.

    1915: Evidente derrota rusa contra Alemania y el imperio Austro-húngaro.

    1916: Ofensiva rusa inútil.

    1917: El fracaso de la ofensiva y el descontento popular provocan el inicio de la revolución en febrero.

    1918: Dictadura bolchevique.

    1919: I Congreso de la Internacional Comunista en Moscú.

    1920: Retirada de las tropas blancas y fin de la guerra civil.

    1921: Crisis económica.

    3.3 LA AUTOCRACIA ZARISTA

    A principios del siglo XX el Imperio ruso ya no era aquel imperio que daba miedo a las potencias europeas, pese a que su organización política, económica y militar seguía siendo anticuada y la estructura social feudal, sino que era un basto imperio territorialmente que debía afrontar el reto de la modernización. En 1861 se abolió la servidumbre pero ésta medida fue insuficiente. Rusia se veía pequeña ante la competencia mundial y las medidas que tomaron el gobierno y el zar fueron, otra vez, insuficientes y contradictorias e incluso se puede decir que adelantaron los hechos que sucedieron en 1905.

    (2) “El poder estaba en manos del zar, como monarca absoluto, y éste se apoyaba en:

    1) La aristocracia terrateniente, dueña el campo, de la administración y del ejército. Corrupta, poco dinámica.

    2) Una poderosa y corrupta burocracia.

    3) Policía (también política)

    4) La iglesia ortodoxa de carácter semiestatal.

    Los asesores del zar, pese a todo, se daban cuenta de la situación: había que ir cambiando para tender al liberalismo. Así pues, navegaban entre dos aguas, la tendencia al liberalismo y la autocracia.

    La eficacia era nula. Las guerras del S.XIX y principios del XX terminaron con ellos. Fueron conscientes de la necesidad del desarrollo económico (Europa está en la 2ª fase de la Revolución Industrial). A los zares no les convenían los cambios, por si acaso estos les pusieran en peligro. La Revolución agraria no convenía porque perjudicaría a la aristocracia latifundista, estamento privilegiado, que sostenía al Estado zarista. Era, pues, un estado frágil”. Lenin: «Rusia es el estado más débil de la cadena Imperialista».

    3.4 MEDIO SIGLO DE TRANSFORMACIONES

    Evidentemente hay dos visiones diferenciadas sobre las revoluciones del 05 y del 17, la monárquica y la bolchevique. La monárquica dice avanzaba progresivamente gracias a las buenas relaciones entre el Estado (el zar) y el pueblo, (3) “así como de la eficaz defensa de los valores tradicionales del espíritu ruso que el campesinado se encargaba gustoso de realizar”. La ruptura entre el Estado y el pueblo vino por enemigos de los valores tradicionales y propaganda falsa. La bolchevique, por el contrario, indica que las reformas que hizo el zar jamás llegarían al liberalismo.

    • La emancipación de más de veinte millones de siervos en 1861, que tendrían que comprar su libertad mediante un tributo de liberación de una determinada extensión de tierra. Con esto se impedía una proletarización inmediata, cosa que indica que la industrialización no entraba dentro de los planes de desarrollo del zar.

    • Una nueva administración local que restó obligaciones a los terratenientes pero apenas ingresos.

    • Un nuevo sistema jurídico equiparable a los de occidente pero que marginó de toda ventaja legal, respecto a la anterior situación, al campesinado y que además no llegó a estar acabada ni en el 1917.

    • La obligación del servicio militar, que a largo plazo prefesionalizó el ejército.

    3.5 DESARROLLO Y LIMITACIONES DE LAS REFORMAS

    Las medidas del 1861, referentes a la emancipación, no es que no tuvieran buen propósito pero la explosión demográfica del 1900 (un tercio de los europeos vivían en Rusia) provocó la llamada hambre de tierras, y el como el sistema comunal limitaba mucho la emigración a la industria, cuya consecuencia fue que había mucha gente y poca tierra. Por otra parte mientras la distribución del suelo siguió siendo al estilo del Antiguo régimen los campesinos seguían teniendo la sensación de pertenecer a su amo y que la tierra que trabajaban era de Dios. (4) “A comienzos de siglo los campesinos seguían aferrados a los métodos de cultivo tradicionales”. Cuando la autocracia se decidió a industrializar el imperio esto hizo empeorar la situación del campesinado que tuvo que ver como el precio de las tierras aumentó, disminuyeron efectivos humanos que se iban a trabajar a la industria y como ellos pagaban el desarrollo industrial mediante impuestos.

    (5) “La agricultura era la base de la economía rusa con más del 80% de la población activa. Se caracterizaba por ser prácticamente feudal y de bajísima productividad.

    Para apropiarse de la una tierra había que pagar mucho: la mitad de tierras cultivadas se pagaban al Estado durante 50 años. Problema: Libera mucha mano de obra que tuvo que ir a la ciudad para trabajar en una de las pocas industrias existentes en pésimas condiciones. El nivel de vida del campesino era pésimo por los fuertes impuestos, pago de redención de la tierra y el atraso técnico del trabajo agrícola. La sociedad rusa agrícola era heterogénea y polarizada. En ella se hallaba:

    1) Nobleza terrateniente.

    2) Kulaks: campesinos acomodados, con dinero para mejorar la tierra porque les merece la pena. Podían tener empleados.

    3) Masa de pequeños propietarios y campesinos asalariados: proletariado agrícola. Los últimos, sobre todo, vivían en una mala situación económica. Su aspiración, por lo tanto, era el reparto de tierras de la aristocracia.

    En la mayoría de los casos la tierra no era de propiedad particular de un campesino sinó colectiva de las: Comunidades Aldeanas llamadas MIR, ejemplo de práctica económica atrasada e impropia de una agricultura del S.XIX-XX. Periódicamente se redistribuían parcelas entre familias para su cultivo de temporada. Tenían un carácter igualitario. El inconveniente para el desarrollo agrícola era que privaba de incentivo individual para el crecimiento de la cosecha y la innovación en el trabajo.

    Los kulaks querían que sus poderes se redujeran y que se les permitiera desarrollar libremente sus explotaciones privadas.

    A éste sistema, está el otro modo de producción agrícola Feudal puro, dominante en Rusia. Tanto éste como el MIR debían desaparecer.

    El atraso agrícola impedía la creación de un mercado interno: no había dinero para comprar nada. Para tener dinero hacía falta una mejor agricultura. Sin la omnipresencia del Estado ni el capital extranjero, la economía se quedaría sólo en agricultura. El desarrollo fue muy desequilibrado, dada la falta de mercado interno y el nivel de vida campesino: cualquier crisis les llevaba al borde vital”.

    3.6 LA INDUSTRIALIZACIÓN

    El imperio de los zares, decidido pues, a potenciar la industria decide acudir a la solución típica del imperialismo que es la inversión extranjera, tanto para el desarrollo del ferrocarril y de la industria.

    Curiosamente ésta solución produjo resultados excelentes y la cota del crecimiento industrial llegó a superar a la de Alemania, y llegó al 8%. Pero los perjudicados de éste desarrollo fueron, otra vez, el campesinado que representaba el 80% de la población, porque si el mercado internacional se vio influenciado positivamente el interior quedó abandonado y los excedentes de trigo, por ejemplo, no se pudieron digerir. El campesinado se vio, finalmente, desamparado, improtegido y abandonado y consecuentemente perdió como ídolo y mito al zar, a quien le habían depositado toda la confianza.

    (6) “¿Por qué fue tan tardío el desarrollo de los acontecimientos revolucionarios en Rusia?

    No surgió una clase media independiente. En Europa occidental los S.XVII-XIIX fueron época de expansión capitalista donde las clases mercantiles arrebataron el poder económico y político a la aristocracia terrateniente y monarquía absoluta. En Rusia la clase media se desarrolló lenta y tardíamente, carecía de negocios importantes y de independencia política. El comercio y la poca industria era controlada por el zar, señores feudales y extranjeros.

    Pero, además, es preciso analizar la economía rusa para entenderlo.

    En el último tercio del S.XIX se dio un rápido desarrollo del sector, que trajo consigo cambios sociales. El desarrollo industrial se realizó con un aporte masivo de capitales extranjeros, por lo que la burguesía rusa dependía de occidente y de ahí que tuviera que invocar la protección del estado zarista para hacer frente a los rivales occidentales. Lógicamente, esta burguesía no estaba en condiciones de desafiar la dominación política de los zares.

    Las sociedades extranjeras en 1913 retenían el 40% del capital invertido en el país, que se dirigía a las industrias más modernas (minas, metalurgia, química y construcción eléctrica) y al ferrocarril. Esta industrialización iba acompañada de una poderosa concentración geográfica.

    Inversiones extranjeras en Rusia en millones de rublos: 19.001.915 Francia, 26.116.879 Gran Bretaña, 13.685.354 Alemania, 21.934.361 Bélgica, Otros 3.232.277.

    El tardío desarrollo industrial ruso provocó que muchos sectores saltaran de golpe del estado artesanal al de la Gran Fábrica con el equipo más moderno. Se construyeron grandes empresas industriales que estaban en manos de firmas extranjeras que buscaban obtener beneficios rápidos y de capitalistas rusos, menos preparados y eficientes y que sólo podían competir reduciendo costes al máximo.

    No es conveniente pensar que en Rusia se dio una industrialización similar a Alemania: no existían condiciones favorables para el desarrollo de una gran industria ligera, porque el mercado interior era muy limitado debido a la ausencia de una clase media y la pobreza campesina. Así en la primera mitad del S.XIX sólo se desarrolló la industria textil y será la construcción del ferrocarril el principal estímulo para la industria pesada”.