Romanticismo

Historia. Momentos históricos. Autores. Arte. Obras. Música. Arquitectura. Literatura. Expansión y declive

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El Romanticismo

2007

La palabra romanticismoviene del adjetivo inglés romantic. Término que se comenzó a usar alrededor del siglo XVII en Inglaterra para señalar la naturaleza aventurera y novelesca de los libros de caballeríasllamados romance. En Francia también existía el término roman, con el significado de narración extensa, y cuyos significados connotativos eran los mismos.
Posteriormente, la palabra tuvo un cambio semántico, designando el sentimiento que inducían los paisajes y los castillos en ruinas. John Evelyn en el año de 1654alude a dichos paisajes con el calificativo de "un paisaje muy romántico" refiriéndose a los alrededores de Bath. Similarmente, en el año de 1666, Samuel Pepys describe un castillo como "el más romántico".

INTRODUCCIÓN

El romanticismoes una revoluciónartística, política, social e ideológica tan importante que todavía hoy viven muchos de sus principios: libertad, individualismo, democracia, nacionalismo, etc. Entre 1770 y 1800 "Europase acostó absolutista y neoclásica y se levantó demócrata y romántica". Gracias a la revolución industrial inglesa (1760-1840), que desarrolla una clase burguesa y sienta las bases del liberalismo; gracias a la revolución francesa (1789), que proclama los principiosde libertad, igualdady fraternidad; gracias igualmente a la revoluciónamericana con su Declaración de Independencia(1776), que hace de los derechosdel hombresu centro y establece la república como forma de gobiernoy al pueblo como fuente exclusiva del poder; gracias a todos estos hechos la Libertad reemplaza a la tiranía, el poderabsoluto se ve limitado y la democraciase erige en ideal de gobierno. Para los clasicistas la belleza depende, en forma subjetiva, de los objetos (unidad, variedad, regularidad, orden, proporción, etc.), más que de la sensación que producen éstos en quien los contempla. La belleza, en consecuencia, ha de proporcionar un estadode placer sereno, fruto del orden y la proporción, como ocurre con el artegriego. Pero también se tuvo en cuenta en el siglo XVIII junto a lo bello lo sublime, que desde la Antigüedad tenía que ver con la emoción. Junto a la belleza clásica y serena, los neoclásicos también disfrutaron, pues, de la sublimidad, de las emocionesfuertes en el arte, de la Naturalezamajestuosa y sublime, de los motivos fúnebres, macabros o sobrenaturales. El Romanticismoarranca de aquel sujeto que la Ilustraciónreivindica frente al hombreque el cartesianismo deja en manos del Ser Supremo. La autonomía del sujeto como primer logro del pensamientoilustrado es fundamental para la concepción que el hombre romántico tiene de sí mismo y en relación a la Naturaleza. Diderot y Rousseaurehabilitan la sensibilidad, la pasión y el amor por la naturaleza. No obstante, mientras el pensador ilustrado puede descubrir el valorde la sensibilidad, no hace de ella el centro de la existencia humana, mientras el romántico concibe para sí y en sí mismo un alma que experimenta intensamente el amorpor la naturaleza, que se consume en sus emocionesy en sus dolores, y que en el fondo siempre se busca a sí misma en todo lo que hace.

DESCRIPCIÓN

ORIGEN

El origen del pensamiento y del sentir romántico está en el descontento con el presente, y en la convicción de que en el pasado se encuentran los auténticos valores de los pueblos. Así, se vuelve la mirada a épocas que habían sido rechazadas en la ilustración; la Edad Media y el Barroco. Este pasado histórico es visto de forma distinta por los autores; los conservadores, exaltaron las tradiciones nacionales y religiosas, en cambio, a los progresistas, la rebeldía contra la realidad del presente en el que vivían, les condujo a plantearse críticamente el pasado para favorecer el progreso. Se denominan estas posturas como Romanticismo tradicional y Romanticismo liberal. El romanticismo, supone también una determinada actitud ante la vida. El ser humano, en descontento con todo lo que le rodea, se refugia en su propio yo, indaga en su intimidad y en sus sentimientos, en sus emociones y sueños. No acepta ningunas normas que coarten su libertad, y se resiste a poner límites a su curiosidad y a su imaginación, que cree, que junto a lo corriente y lo habitual, existen lo excepcional y lo extraordinario, por lo que no les basta la sola razón para explicar la complejidad de la vida.

El resultado de esta filosofía de vida es una lucha interna constante, debido a que el romántico no encuentra su lugar en el mundo, ya que la realidad que vive no se corresponde en nada con sus deseos e ilusiones. El profundo desengaño y pesimismo, le causan un estado de gran confusión que en muchas ocasiones conduce al suicidio, que será denominado como "el mal del siglo" o "enfermedad romántica del alma", ya que no son pocos los casos en los que se llega hasta este extremo.

LO QUE REPRESENTA

El Romanticismo representa un movimiento general en toda Europa que primaba el desarrollo de los sentimientos y del individualismo sobre la razón y la voluntad del autodominio. Buscaba en el pasado, y más concretamente en la Edad Media, su inspiración más alta y rompió con una imagen del mundo estática y histórica procedente de la Escolástica y del Renacimiento, introduciendo una concepción de la naturaleza del hombre y de la sociedad más evolucionista y dinámica.

SU ESENCIA

Es difícil definir qué sea el romanticismo. Su carácterrevolucionario es incuestionable. Supone una ruptura con una tradición, con un orden anterior y con una jerarquía de valoresculturales y sociales, en nombre de una libertad auténtica. Se proyecta en todas las artes y constituye la esencia de la modernidad. Aunque la unanimidad del movimientoromántico reside en una manera de sentir y de concebir al hombre, la naturaleza y la vida, cada país produce un movimientoromántico particular, distinto; incluso cada romanticismo nacional desarrolla distintas tendencias. En Franciao en Españase suelen distinguir un romanticismo de apariencia católica y nacional de otro más liberal y materialista. En Alemaniao Inglaterrase diferencia un primer romanticismo de un segundo movimiento, más maduro y menos teórico. El Romanticismo significó un cambiode gusto de la época y de las teoríasestéticas de la creación. Lo moderno frente a lo neoclásico, simbolizado en lo francés y en la imitación de los modelosantiguos. Lessing ataca el teatrofrancés clasicista, propone imitar a Shakespearey crear un drama nacional. Herder defiende la existencia de un espíritu nacional ligado al idioma cuyo desarrolloes la historiade cada país; la manifestación de ese espíritu en las creaciones del pueblo y en los grandes poetas, sobre todo en la Edad Media cristiana. Afirma el nacionalismoy el populismoque Schiller practicaría en su teatro. En Inglaterrarevive el interéspor la mitologíay tradiciones medievales escandinavas o celtas y se cultiva un nuevo sentimiento ante la Naturaleza (Wordsworth y Coleridge). Goethe, en Werther, dibuja el "mal del siglo", y en su Fausto, busca un sueño imposible de inmortalidad. F. Schlegel, contra la necesidad defendida por los neoclásicos de ajustar la creación a unas reglas o leyes, sostiene que la poesíacrea sus propias normaspues es engendrada por la fuerzaoriginal invisible de la humanidad. Sigue a Schiller, que oponía la poesíaingenua y sentimental (moderna) a la poesía objetiva. Esta tenía por objeto la perfección formal, que se conseguía a través de sus limitaciones, mientras la moderna y sentimental subordinaba lo formal al contenido, que era una aspiración al infinito. Francia había representado la vanguardiadel Neoclasicismo, y a pesar de las tempranas manifestaciones que surgen dispersamente en este país y en Inglaterra preludiando el advenimiento del romanticismo, la vanguardiaromántica nace en Alemania, bajo el principio kantiano del progreso hacia el infinito de los seres racionales finitos y en las inmediatas manifestaciones nacionalistas alemanas. Herder habla de una nueva literatura, moderna, frente a la clásica francesa. La búsqueda de una identidad nacional se hace coincidir con la necesidad de impulsar una culturapropia.

FUNDAMENTOS

El fundamento del romanticismo, es esencialmente de origen alemán, especialmente por las obras de autores como Fichte, Schelling y Hegel, que hicieron una intensa crítica del racionalismo del Siglo XVII. Ese movimiento filosófico conocido como el idealismo clásico, contiene elementos que luego fueron comunes en el romanticismo literario, especialmente una revalorización del sentimiento como fuerza espiritual. El romanticismo no reniega de la racionalización en términos absolutos, pero sustenta que - sobre todo a nivel del individuo - el sentimiento y la imaginación no solamente siguen siendo parte de la naturaleza, sino que los exalta como impulsos legitimantes de la acción, incluso a veces abiertamente en contra de los dictados de la razón y la prudencia. En ese sentido, existe en las obras más representativas del movimiento romántico, una permanente dualidad, entre una actitud individual en que los sujetos centrales de las obras se sienten incomprendidos por un medio social al que se adjudica ser puramente materialista y pragmático; y una reacción ante ese sentimiento de desencanto, que en buena medida se orienta a postular ciertas utopías de la organización social. Tal como si la insatisfacción espiritual y la depresión anímica no se originaran en el propio interior del individuo, sino que fueran causadas por la “incomprensión” de la sociedad.

TEMAS ROMANTICOS

EGOCENTRISMO

El alma del hombre es su enemigo interior, identificable con una obsesión incurable por lo imposible, que priva del goce de la vida al individuo y hace que ésta le sea adversa. El alma romántica no es dada desde fuera al individuo, sino que éste la crea cuando tiene concienciade sus sentimientos. Convierte al individuo en singular y universal, de modo que el Universosólo es posible concebirlo partiendo del conocimientode sí mismo, pues el hombre es la imagendel Macrocosmos. Este egocentrismo en gran parte remite a Fichte: el Yo es la única realidad existente, pues "no hay más objetos que aquellos de los cuales tienes conciencia. Tú mismo eres tu propio objeto". Por tanto sólo el Yo es real, es el absoluto, y la poesía permite hacer sensible y comunicativa esta experiencia en tanto que es representación del alma y representación del mundo interior en su totalidad. El poeta es alma y universo. Este egocentrismo romántico tiene sus raíces en la filosofía kantiana y en el idealismotrascendental. Kantllevó el centro de gravedad de la filosofía hacia el interior del propio hombre y valoró el sentimiento para el acto del conocer. Y Schelling, con su filosofía de la naturaleza dio salida a la circularidad destructora de Fichte, pues el mundo entero se le acababa convirtiendo en un espejo que eternamente le presentaba al yo su propia soledad. Schelling liberaba al hombre de encontrarse a sí mismo y sólo a sí mismo en todas partes. Admite la existencia de un mundo exterior opuesto al mundo interior (Yo). La intuición realiza la síntesisentre el Uno ("yo") y el Todo (la naturaleza). El Yo, el Uno se acerca a ese mundo externo para dialogar con él, coexistir con él y reconciliarse con él. El sujeto cree en una visión de algo que está más allá de la cosa, que puede percibir gracias a una intuición esencial en un ámbito de libertad.

LA LIBERTAD

El reino de la libertad absoluta es el ideal romántico, el principio de toda éticaromántica: libertad formal en el arte, entendida como necesidad del individuo para explorarse y explorar el mundo exterior, y para lograr la comunicacióndel Uno con el Todo, en una marcha progresiva hacia el infinito. El romántico se concibe como un ser libre, el cual se manifiesta como un querer ser y un buscador de la verdad. No puede aceptar leyesa ninguna autoridad. Muchos románticos heredaron la crisisde la conciencia europea que la Ilustración provocó al cuestionar, en nombre de la razón, los dogmas religiosos.

EL AMOR Y LA MUERTE

El romántico asocia amor y muerte, como ocurre en el Werther de Goethe. El amoratrae al romántico como vía de conocimiento, como sentimiento puro, fe en la vida y cima del arte y la belleza. Pero el amor acrecienta su sed de infinito. En el objeto del amor proyecta una dimensión más de esta fusióndel Uno y el Todo, que es su principal objetivo. Pero no alcanzará la armonía en el amor. El romántico ama el amor por el amor mismo, y éste le precipita a la muertey se la hace desear, descubriendo en ella un principio de vida, y la posibilidad de convertir la muerteen vida: la muerte de amor es vida, y la vida sin amor es muerte. En el amor se encarna toda la rebeldía romántica: "Todas las pasiones terminan en tragedia, todo lo que es limitado termina muriendo, toda poesía tiene algo de trágico" (Novalis).

SUBJETIVIDAD DEL ROMANTICISMO

Los románticos convirtieron al sujeto individual en el punto de vista desde el que había de considerarse el mundo, por lo que tuvo este movimiento un carácter profundamente introspectivo. De modo que el verdadero tema de la literatura o el arte romántico no suele ser el tema externo, sino la vida psicológica íntima. El espacio psíquico se hace cada vez más profundo y abismal. Una consecuencia de su postura determinadamente individualista fue que el universo podía reflejarse dentro de un sujeto individual. El poeta romántico define, crea y transforma en sus textos la realidad y da vida al yo definidor y creativo. El centro dominante y volitivo de la conciencia que rehace la existencia en los textos románticos es la "imagen del deseo" proyectada por el poema. El Yo representado por el texto romántico es, por tanto, inevitablemente, el sujeto autor en el proceso de construirse a sí mismo: el esfuerzo de sobrepasar la conciencia de sí alienante mediante los poderes de la imaginación, es decir, el poder mental de introspección y reconstrucción del mundo externo. Así, pues, el texto romántico anima al lector a confundir al verdadero escritor-persona con el sujeto narrador o el sujeto de la acción creado por el texto. Pero la obra romántica podía leerse también como imagen del deseo colectivo, de una subjetividad generalizada y no sólo como auto-representación de un individuo. Esa relativa apertura de la obra desaparece en los sucesores del romanticismo de finales del siglo XIX.

RELIGIÓN DE LOS ROMÁNTICOS

Las posturas románticas acerca de la religión son variadas. No obstante, en general la creencia no la fundan los románticos en ninguna norma establecida, en ninguna moral instituida, sino en un sentimiento interior y en una intuición esencial de lo divino que conduce a una unión mística con Dios. Lo que hay de esencialmente nuevo en la religión de los románticos, sobre todo en Alemania, es este sentimiento interior. El intercambio o comunicación entre el individuo y el universo denota una vida superior, y la primera condición de la vida moral. La conciencia de pertenecer a un todo, de formar parte de él desde la propia individualidad, conlleva una responsabilidad moral. Para todos los románticos no existe Dios fuera del mundo y del hombre, y debemos actuar motivados por el entusiasmo y el amor ("sintiéndose lleno de Dios", F. Schlegel), una comunicación directa entre el hombre y la naturaleza, el hombre y Dios, el Uno y el Todo.

CARACTERÍSTICAS DEL ROMANTICISMO

RECHAZO AL NEOCLASICISMO

Frente al escrupuloso rigor y orden con que, en el siglo XVIII, se observaron las reglas, los escritores románticos combinan los géneros y versos de distintas medidas, a veces mezclando el verso y la prosa; en el teatrose desprecia la regla de las tres unidades(lugar, espacio y tiempo) y alternan lo cómico con lo dramático.

SUBJETIVISMO

Sea cual sea el género de la obra, el alma exaltada del autor vierte en ella todos sus sentimientos de insatisfacción ante un mundo que limita y frena el vuelo de sus ansias tanto en el amor, como en la sociedad, el patriotismo, etc. Hacen que la naturaleza se fusione con su estado de ánimo y que se muestre melancólica, tétrica, misteriosa, oscura... a diferencia de los neoclásicos, que apenas mostraban interés por el paisaje. Los anhelos de amor apasionado, ansia de felicidad y posesión de lo infinito causan en el romántico una desazón, una inmensa decepción que en ocasiones les lleva al suicidio, como es el caso de Mariano José de Larra.

ATRACCION POR LO NOCTURNO Y LO MISTERIOSO

Los románticos sitúan sus sentimientos dolientes y defraudados en lugares misteriosos o melancólicos, como ruinas, bosques, cementerios... De la misma manera que siente atracción hacia lo sobrenatural, aquello que escapa a cualquier lógica, como los milagros, apariciones, visiones de ultratumba, lo diabólico y brujeril...

FUGA DEL MUNDO QUE LOS RODEA

El rechazo de la sociedad burguesa en la que les ha tocado vivir, lleva al romántico a evadirse de sus circunstancias, imaginando épocas pasadas en las que sus ideales prevalecían sobre los demás o inspirándose en lo exótico. Frente a los neoclásicos, que admiraban la antigüedad grecolatina, los románticos prefieren la Edad Mediay el Renacimiento. Como géneros más frecuentes, cultivan la novela, la leyenday el drama histórico.

AUTORES

Mariano José de Larra

Escribió novelas históricas y periodísticas. Nació en Madrid el año 1809 y desde joven se dedicó al periodismo. A los 19 años editó su primer periódico “El duende satírico del día”. Contrajo un matrimonio prematuro y fracasado con Josefina Wetoret. Luego se enamoró de una bella mujer casada, llamada Dolores Armijo. Colaboró en los principales diarios de Madrid, y fue un periodista admirado y popular que firmaba todos sus escritos periodísticos, normalmente bajo el seudónimo de “Fígaro”. Comprometido con la realidad de su época, combatió el retraso, el inmovilismo y la corrupción política. Está dentro del romanticismo liberal. Consideró que la prensa era el mejor medio para divulgar su afán modernizador.

OBRA

Primeramente estrenó el drama titulado “Marcías” y publicó una novela histórica “El doncel de don Enrique el Doliente”. Aunque su obra principal sean sus artículos que son breves piezas satíricas que critican la sociedad, la política y las costumbres de la época. Su romanticismo se aprecia en la visión amarga y pesimista del amor, de la existencia humana y del problema de España.

Gustavo Adolfo Becquer

(1836,1871)En realidad su nombre era Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, Becquer era el apellido de sus antepasados. Nació en Sevilla el año 1836, ya estaba muerto el rey Fernando VII, no le dio tiempo y tuvo que ser romántico en el realismo. Se traslado a Madrid donde trabajó como periodista y funcionario. Tuvo un matrimonio desafortunado con Costa Esteban. Se enamoró de varias mujeres a quienes evoca en sus poemas y relatos. Vivió períodos de penurias económicas y murió en 1871 a causa de una enfermedad pulmonar. Se ha convertido en el símbolo del romanticismo subjetivo e intimista. Se trata de un poeta lírico por excelencia. Sus penurias económicas, le llevaron a componer una serie de poemas sensibles, delicados e íntimos, de formas sencillas y conmovedoras. Su obra se publicó en revistas y diarios de la época, pero su producción poética no vio la luz hasta después de su muerte. Fue una recopilación que hicieron sus amigos más íntimos y publicada con el nombre de “Rimas”. Las “Rimas” son poesías breves de tono popular y gran musicalidad, centrados en dos temas: El amor y la poesía. Por su temática, las “Rimas” suponen una honda mirada hacia el mundo interior del poeta. Los temas eran: La desesperación, la angustia y la muerte. En prosa escribió también, por un lado “Cartas desde mi celda” y “Leyendas”. Ambas están realizadas siguiendo los gustos románticos.

OBRA

Las “Leyendas”: es un libro de cuentos, recogidos de las tradiciones populares, que el autor enriquece con elementos fantásticos y poéticos. Becquer tenía el propósito de dar a conocer las tradiciones españolas y evitar que cayeran en el olvido. De esas “Leyendas” las famosas son “El monte de las ánimas” y “Maese Péret el organista”. Aquí se ve que ensalza lo castizo. Las “Leyendas” están ambientadas en la Edad Media o en lugares exóticos. Nos introduce en el mundo de lo misterioso y lo sobrenatural, donde se confunde lo real con lo irreal. Tanto por su lenguaje como por su lirismo, las “Leyendas” pueden considerarse verdaderos poemas en prosa.

José de Espronceda

(1808, 1842)Nació en 1808 en la provincia de Badajoz (Extremadura). Es el principal exponente del romanticismo revolucionario en su país. Cuando tenía 15 años, fundo la sociedad secreta llamada “Los numantinos”, para luchar contra el absolutismo. Fue condenado y posteriormente indultado, dada su edad. Tuvo una agitada vida política y amorosa. Tuvo que exiliarse a varios países: Portugal, Inglaterra y Francia. Conoció directamente el romanticismo Europeo. Durante su exilio en Portugal, se enamoró de
Teresa Mancha a la cual raptó aun estando casada. Murió en Madrid en 1842, es el poeta de los grandes efectos del entusiasmo y de la desesperación. El pesimismo y el desengaño predominan en su obra.

OBRA

Cultivó la poesía narrativa (no se sabe si es prosa o poesía). “Pelayo” (fue el que inició la reconquista contra los musulmanes). Esta obra trata sobre la reconquista. También cultivo la poesía lírica (poesía pura). Escribió poemas amorosos, patrióticos y libertarios. Mención especial merecen los poemas dedicados a personajes marginales: mendigos, verdugos, presos condenados a muerte y sobre todo Piratas. En todos los poemas expresa sus sentimientos de libertad y rebeldía. Sus grandes poemas son, por ejemplo “El estudiante de Salamanca”. Es una leyenda con ecos donjuanescos a la que se mezclan la angustia romántica con lo sobrenatural. El estudiante presencia su propio entierro y se casa con el esqueleto de su amada. La siguiente obra es “El diablo mundo”. Es un poema simbólico sobre la existencia. Dentro de esta obra hay una elegía tras la muerte de su amor, llamado “El canto a Teresa”.

Rosalía de Castro

Nació en 1837 y murió en 1889. Es uno de los ejemplos más brillantes de la revitalización de las lenguas vernáculas. Era gallega, y revitalizó el gallego y las ideas nacionalistas. En esa segunda mitad del siglo XIX se dio en la península la revitalización del gallego y el catalán. Se engloba dentro del movimiento del “rexurdimento”, que en Galicia se concreta en un florecimiento de la lírica. Su producción lírica la constituyen dos libros en gallego y uno en castellano. En gallego eran “Cantares gallegos” y “Follos novas”. En castellano era “En las orillas del Sar”. Su poesía se sitúa en la línea intimista de Becquer, aunque abarca una mayor amplitud de temas. Siempre está presente el dolor, pero no solo como sentimiento, sino también como respuesta ante realidades de la época dado que en Galicia va haber una gran emigración o miseria que vivía el pueblo gallego. Ofrece una imagen más sencilla de la naturaleza mediante cual lo identifica con Galicia. Formalmente su poesía en cuanto a sencillez, rima asonantada y es anti retórica, se asemeja a la de Becquer. La diferencia está en que Rosalía utiliza verso largo y Becquer no.

OBRAS

La pesadilla

Admirador de la antigüedad y del arte del siglo XVI, así como del teatro de Shakespeare y las leyendas germánicas, Henry Fuseli, como Goya, exploró desde finales del siglo XVIII la franja sombría del Siglo de las Luces. El sueño, con sus rasgos de sensualidad y de angustia, con sus imágenes obsesivas y aterradoras, encarnadas por la cabeza de caballo y por el monstruo diabólico en La pesadilla(1790-1791, óleo sobre lienzo, 76×63 cm, Museo Goethe, Frankfurt) , se sitúa entre los temas que anuncian el romanticismo.

El sueño de la razón produce monstruos

El sueño de la razón produce monstruos(1797-1799) forma parte de Los caprichos,una serie de aguafuertes realizados por Francisco de Goya. En ellos el pintor aragonés satirizó las convenciones sociales, pero también aparecen elementos de la fantasía y del horror.


La balsa de la Medusa

La obra de grandes dimensiones de Théodore Géricault La balsa de la Medusa(1818-1819, Louvre, París) está basada en la tragedia de los náufragos de la fragata francesa Medusa,hundida al oeste de África, quienes pasaron varias semanas en una balsa. Géricault investigó en profundidad los hechos y los plasmó con gran detalle en esta obra que provocó un gran escándalo en su época.

La libertad guiando al pueblo

Eugène Delacroix pintó La libertad guiando al puebloen 1830, una de las obras culminantes del romanticismo. El gobierno francés encargó este lienzo de 2,59 x 3,25 m, pero después lo consideró demasiado revolucionario, de modo que prohibió su exhibición.

La muerte de Viriato

Uno de los cuadros más representativos de la pintura neoclásica española es La muerte de Viriato(c. 1808, 307 × 462 cm, Museo del Prado, Madrid). Su autor, José Madrazo, es el primero de una dinastía de pintores del siglo XIX y uno de los iniciadores del historicismo. En esta obra se pueden apreciar la grandilocuencia y teatralidad características de esta tendencia.

EL ROMANTICISMO EN LA MUSICA

La incidencia del romanticismo en la música no es tan aparente como en la literatura. La propia característica mucho más abstracta de las expresiones del arte musical - sobre todo considerando que se trata de expresiones esencialmente instrumentales - no hace tan perceptibles algunos de los elementos típicos y caracterizantes del romanticismo; por lo menos en buena parte de las obras producidas en el período considerado como dominado por las concepciones del romanticismo. El nacionalismo es, sin duda, un componente natural del romanticismo; pero aunque existen sin duda expresiones musicales clara y a veces sistemáticamente nacionalistas en algunos autores de la época, en otros casos esas características no pueden considerarse predominantes o generales en sus obras. Algo similar puede decirse en cuanto se refiera a los aspectos formales, tema en el cual resulta mucho más dificultoso advertir peculiaridades en las obras musicales del período romántico. De tal modo, la frontera que separa lo que pueda denominarse como período clásico del período romántico en la música seria resulta bastante borrosa. Puede considerarse, por ejemplo, que Beethoven se apartó del clasicismo ya en sus Sonatas para Piano, algunas de ellas claramente de formulación romántica como su maravillosa “Appasionata”; y algunas de cuyas sinfonías - como la Novena, Coral, que incluye la “Oda a la Alegría” de su compatriota Schiller - también se inscriben claramente en el romanticismo. Pero no es menos cierto que varias otras de las grandes obras de Beethoven no tienen similares características, sino que están más cerca del clasicismo musical. Las expresiones nacionalistas del romanticismo musical son bastante más claras. Por supuesto, una de las más destacadas son las de los músicos rusos, como Peter Tchaiskowsky en su célebre “Obertura 1812”, conmemorativa de la derrota del ejército de Napoleón en las estepas rusas, donde se identifican claramente fragmentos de “La Marsellesa” y de melodías tradicionales rusas, así como se incluye entre los instrumentos el disparo de cañones; o sus músicas para ballet “El lago de los cisnes”, “Cascanueces”o “Scherazada”. Corriente en la cual se inscriben, en la música española, Granados, Albéniz y De Falla. Lo propio ocurre en algunos autores claramente románticos, con los elementos resaltantes del sentimiento y la introspección subjetiva, utilizando frecuentemente fraseos musicales de canciones populares o folklóricas, o asociando las piezas musicales, en la forma del poema sinfónicos, con conocidas obras literarias de corte romántico; como ocurre con otras como el noruego Edward Grieg y su “Peer Gynt”o su Concierto Nº 1, o con las de los alemanes Franz Schubert, Robert Schumann y Johannes Brahms. La “Romanza sin palabras” de Félix Mendelssohn-Bartholdy tiene una específica referencia romántica en su propio título; y por cierto que muchas obras musicales del período son designadas genéricamente como “Romanzas”, entre ellas numerosas obras de Beethoven escritas para violín. En la orden formal, consolidada la corriente del romanticismo musical, se advierten innovaciones tales como desarrollos más libres e imaginativos de la melodía, y el empleo de tonalidades y formas de modulación también novedosas. Una de las características de este tipo, es la mayor extensión de las obras como se manifiesta en las sinfonías de Mahler, Brahms y Brückner. La forma musical más cercana al romanticismo literario, es la enorme expansión del poema sinfónico, ampliamente cultivado por autores como Ricardo Strauss, Franz Liszt y Paul Dukas. Otra característica remarcable del período romántico en el orden musical, lo constituye el virtuosismo; que determina la aparición de obras, a menudo escritas por ejecutantes eximios del instrumento solista; como Nicolò Paganini con el violín en sus famosos y dificilísimos Conciertos, el piano en el “Concierto para la mano izquierda” de Maurice Ravel, y también en las “Rapsodias Húngaras” de Franz Liszt, que no omitió el toque de humor originado en su famosa gran nariz, de escribir una obra que en cierto momento requiere usarla para poder pulsar una tecla en el piano. Probablemente el punto culminante del romanticismo en materia musical lo constituye el desarrollo de la ópera, caracterizada por la conjunción de “todas las artes” al decir de Richard Wagner; de las cuales se sindica como la primera “El cazador furtivo”, de Carlos María von Weber; y abundan otros ejemplos como las del propio Wagner, “Carmen”de Georges Bizet y muchas otras. En realidad, una vez consolidado el romanticismo musical, sus cultores abarcan, si se quiere, la gran mayoría de los compositores eximios, además de los muchos ya mencionados, como Federico Chopin, Claude Debussy, Leo Delibes, Antonin Dvörak, Franz Lehar, Serge Rachmaninoff, Camile Saint-Säenz, Pablo Sarasate, y muchos más.

ROMANTICISMO EN LA ARQUITECTURA

Durante la época del segundo Imperio aparecen en Francia nuevas tendencias arquitectónicas, que intentan recuperar las formas clásicas y la estética medieval. Nacen, así, los historicismos, que rememoran lo antiguo, un poco, imitándolo. Esta es la época de las grandes reformas urbanísticas de París, con Georges Eugène Haussmann como principal arquitecto. Los edificios se debaten entre el neoclasicismo imperante y el gusto por lo medieval que llega de Inglaterra, formando el eclecticismo.

Francia

En Francia está la arquitectura de la nueva burguesía enriquecida durante la revolución. Es la Francia de la industria y los transportes, con el tren como principal símbolo de modernidad. Charles Garnier (1825-1868) es el principal arquitecto de la época. Construye la Ópera de París, máximo exponente de la burguesía francesa. Garnier conjuga elementos arquitectónicos heterogéneos en los que mezcla lo fantasioso y lo opulento del gusto burgués y un medievalismo comparable al inglés en su variedad, como en la iglesia gótica de París. Eugène Emmanuel Viollet-le-Duc (1814-1879) es uno de los arquitectos más importantes del siglo XX, sobre todo gracias a sus estudios de la arquitectura medieval. Es un gran divulgador, que escribe varios libros como el Diccionario razonado de la arquitectura francesa en la Edad Media, elDiccionario del mobiliario y otros aspectos de la arquitectura medieval o La arquitectura. Más que un constructor es un restaurador de monumentos. Restaura la catedral de Notre-Dame de París y la catedral de Reims. Otros arquitectos franceses son Franz Chrístian Gau, más medievalista: iglesia de Santa Clotilde, y Paul Abadie: Ayuntamiento de Angulema, Santa María de la Bastida en Burdeos.

Inglaterra

     En Inglaterra el clasicismo romántico se centra en la exaltación de la Edad Media. Los críticos John Ruskin (1819-1900), William Morris (1834-1896) y Edward Pugin (1834-1875) tienen una repercusión universal. Ellos son los tres grandes historicistas del momento, pero cada uno tiene diferentes concepciones del hombre, que se reflejan en diferentes estilos arquitectónicos. El historicismo inglés gusta de los ambientes exóticos y salvajes de espíritu romántico. Son típicos los palacetes y los kioscos en los parques ingleses. De los tres sólo Pugin construye: iglesias de San Oswald en Liverpool y San Wifredo. Otro gran arquitecto es Charles Barry (1795-1860), que construye el Parlamento de Londres con un estilo totalmente gótico, neogótico. La arquitectura hace continuas referencias a los monumentos autóctonos en busca de una arquitectura nacional. También son de destacar George Edmond Street, Palacio de Justicia, George Gilgert Scott, y Alfred Waterhouse.

España

En España la búsqueda de una arquitectura nacional lleva a la tesis, en las teorías del momento, de que hay que estudiar los monumentos autóctonos diferenciadores; y encuentran en el mudéjar y el isabelino el estilo nacional, con lo que se recupera en los edificios de nueva planta; plazas de toros principalmente. Este es un estilo neo mudéjar que utiliza motivos islámicos en la arquitectura, usa con profusión el ladrillo visto y los combina con la mampostería. Utiliza, también, el arco de herradura, el de medio punto, el lobulado y el apuntado, todo ello con una cierta sobriedad decorativa. Arquitectos españoles importantes son Matías Laviña: restauración de la catedral de León, Aníbal Álvarez Bouquel, Narciso Pascual y Colomer (1808-1870): Congreso de los Diputados, palacio del marqués de Salamanca, hoyBanco Hipotecario, que tienden a lo isabelino. Más cerca del mudéjar están Emilio Rodríguez Ayuso, (1845-1891) que construye múltiples plazas de toros; Lorenzo Álvarez Capra, que hace la Virgen de la Paloma en Madrid; Juan Bautista Lázaro, que es un gran restaurador: Santa Cristina de Lena, San Miguel de la Escaladay la catedral de León; Francisco de Cubas, que construye la Almudenaen Madrid y la parroquia de Santa Cruz; Joan Martorell, que hace el palacio del marqués de Comillas; y Federico Aparici: la basílica de Covadonga. Con la Restauración, y el triunfo del absolutismo monárquico, aparece en España una arquitectura triunfalista y monumental de carácter ecléctico, que utiliza el hierro, cuyos máximos representantes son Agustín Ortiz de Villajos (1829-1902): hospital del Buen Suceso, teatros de La Comedia y María Guerrero, Eduardo Adaro: Banco de España, Banco Hispano Americano, Enrique María de Repullés: fachada cóncava de la Bolsa de Madrid, Fernando Arbós y Termanti: basílica de la Virgen de Atocha, Luis de Aladrén: fachada de la Diputación de Vizcaya, y Joaquín Rucoba: Ayuntamiento de Bilbao.

ROMANTICISMO EN LA LITERATURA

La reivindicación del espíritu nacional (Volkgeist), la manifestación de ese espíritu en las creaciones del pueblo y en los grandes poetas y la oposición al clasicismo francés favorecieron el cultivo de literaturas nacionales modernas o románticas. El Romanticismo en literatura significa libertad, en la elección de la forma y en la elección del contenido. Se trata de una literatura revolucionaria por cuanto supone la liquidación de la norma clásica y la enemiga de los neoclasicistas. En Francia se dio la más cruenta batalla entre clásicos y románticos. Si bien la poesía vio la aparición de nuevas formas como el lied alemán, la balada o el poema dramático, es en el teatro donde se producen los mayores cambios respecto a la normativa neoclasicista. El drama nuevo exige una libertad que sólo se había alcanzado en la obra de Shakespeare, y en casi todos los países europeos es producto entre otros factores de un desarrollo del espíritu nacional y nacionalista que propugna la necesidad de suprimir la influencia extranjera y la importación del programa clásico procedente de Francia, y de crear una literatura nacional. De ahí que los temas históricos y nacionales desempeñen en este nuevo drama un papel de suma importancia, en la medida que se reivindica la propia identidad. Frente a las unidades que los clásicos defendían como necesarias para componer un drama, los románticos consideran que cada tema impone reglas particulares. Es decir que la forma debe ser orgánica y no mecánica. Los temas los prefieren históricos y que expresen los derechos de los oprimidos. Shakespeare, Lope de Vega, Calderón o Schiller pasan a ser los modelos invocados. La nueva novela se convierte en un medio de describir sensaciones y pasiones, y se crea la novela histórica, cuyo maestro fue Walter Scott. El protagonista frecuentemente es el doble del autor, el cual penetra en su interior y describe sus sentimientos, al igual que recrea lo maravilloso, lo exótico o la aventura. Werther, de Goethe, fue para los románticos el modelo bajo la forma una novela-diario que penetra en la interioridad del personaje, comunica sus sentimientos, y los hace universales.

EXPANSIÓN MUNDIAL ROMÁNTICA

El Romanticismo se expandió también y renovó y enriqueció el limitado lenguaje y estilodel Neoclasicismodando entrada a lo exótico y lo extravagante, buscando nuevas combinaciones métricas y flexibilizando las antiguas o buscando en culturas bárbaras y exóticas o en la Edad Media, en vez de en Greciao Roma, su inspiración.

ROMANTICISMO HISPANOAMERICANO

La ruptura con la rigidez y la imitación clásica del neoclasicismo ocurrió con el advenimiento del movimiento romántico al final del siglo XVIII en Europa. Aunque el romanticismo ya se extendió por toda Europa, el movimiento no comenzó en Hispanoamérica hasta 1830. Al principio del romanticismo hispanoamericano la literatura enfocó en la reforma mientras los escritores románticos buscaban un escape de la turbulencia política y social de la época. El romanticismo hispanoamericano se asociaba casi exclusivamente con el liberalismo de los autores europeos como el francés Víctor Hugo que los conservadores como Chateaubriand. Los elementos principales del estilo romántico incluyeron el subjetivismo, el sentimentalismo y la libertad artística. El amor y la pasión, la muerte trágica, la libertad del individuo, la devoción patriótica y la independencia eran los temas esenciales en el movimiento, aunque el romanticismo hispanoamericano también se enfocó en los temas del indio y el esclavo y la historia política. Los románticos rechazaron el lenguaje convencional de los neoclásicos y renovaron el estilo lingüística con los regionalismos y el habla del pueblo indígena. El escritor argentino José Mármol publicó lo que se considera el vivo ejemplo de la novela romántico en 1851 en Uruguay. La novela, Amalia, critica la dictadura del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel Rosas, y la brutalidad de su gobierno. La historia se enfoca en los dos protagonistas, Eduardo Belgrano y su novia Amalia. Belgrano es miembro del partido Unitario que se opone al partido de los Federales controlado por Rosas. Después de casarse con Amalia, Belgrano se mata por los Federales en la casa de ella. La trama enfoca principalmente en el ambiente de la violencia y el terror que existió en Buenos Aires durante la época rosista. La novela más popular durante la época del romanticismo fue María (1867), escrita por el autor colombiano Jorge Isaacs. El tema de esta novela es el amor imposible y la pasión trágica. El joven Efraín narra esta historia y relata con gran emoción como se enamora con la bella muchacha María y la felicidad que encuentra con ella. Predomina el espíritu trágico, sin embargo, porque María sufre de epilepsia y no puede casarse con Efraín por su fragilidad. Al fin Efraín vuelve al pueblo y descubre que su querida María ya ha fallecido; su amor, sin embargo, todavía dura. Se notan claramente la vitalidad de los personajes y las fuerzas emotivas que los controlan, demostrando el sentimentalismo que evoca la historia romántico. El argentino Esteban Echeverría, como su contemporáneo José Mármol, describe la crueldad de la dictadura rosista en sus obras. Echeverría se considera el iniciador del movimiento romántico en Hispanoamérica y sus poemas, cuentos y novelas reflejan su oposición fuerte a la tiranía de Rosas. El autor creía que la obligación del escritor era luchar contra la ignorancia que pudiera permitir una dictadura como la de Rosas. En su cuento El matadero Echeverría describe como el hombre común puede comportarse en la misma manera del dictador cruel que lo controla. La acción tiene lugar en un matadero que ya no funciona. Es Cuaresma pero los <<estómagos privilegiados>>, o los seguidores de Rosas, continúan comer la carne. El matadero se abre al terminar el Cuaresma y solamente un toro se escapa del cuchillo; este toro rebelde simboliza la independencia que no puede existir bajo Rosas. El protagonista central, sin embargo, es el joven unitario que tiene que sufrir por sus creencias políticas y su apariencia física. El joven solamente puede escaparse de la esclavitud de su sociedad por la muerte y al fin muere como un héroe romántico.

LA POESÍA GAUCHESCA

El gaucho fue la inspiración profunda de muchas obras durante la época romántica. Dos autores argentinos destacados, Domingo Faustino Sarmiento y José Hernández, representaron la figura del gaucho en dos maneras distintas en sus obras. Sarmiento publicó su obra más famosa, Facundo o civilización y barbarie, en 1845. El escritor presenta su imagen del bárbaro- el enemigo verdadero de la civilización- por el protagonista gauchesco de la obra, Juan Facundo Quiroga. Sarmiento enfoca en la brutalidad y la ignorancia del gaucho argentino y presenta Quiroga y su vida campesina como un símbolo de las fuerzas contra el progreso y las reglas de la sociedad civilizada. A diferencia de la descripción del gaucho de Sarmiento, Hernández presenta el gaucho como una víctima de los abusos de la autoridad central. En sus dos largos poemas narrativos, La ida de Martín Fierro (1872) y La vuelta de Martín Fierro (1879), Hernández enfoca en los valores y las costumbres del gaucho. El autor detalla la vida del gaucho con mucha nostalgia y respeto; El gaucho y su modo de vivir representa no la barbarie de Sarmiento, pero lo bueno de la civilización misma según Hernández.

DECLIVE DEL ROMANTICISMO

El romanticismo fue perdiendo su gran impulso, hacia mediados del siglo XIX. Por lo menos en el campo literario, donde surgieron nuevos movimientos, tales como el parnasianismo y el simbolismo en la poesía, o el realismo y el naturalismo en la prosa. Sin embargo, aunque no en una forma pura y elevada sino más bien como un concepto general - y a menudo como referencia inapropiada, respecto de ciertos tipos de expresión cultural masificada - sigue siendo un término de referencia para ciertos tipos de estilos y de contenidos, tanto en la literatura como en algunas formas surgidas a partir de las tecnologías del cine y la televisión, que en algunos casos han alcanzado ciertos niveles aceptables de calidad cultural. El romanticismo, por lo tanto, aparte de haber sido y seguir siendo un movimiento literario de gran importancia en su ámbito, ha tenido una gran repercusión cultural de mucho más vasto alcance; en cuanto suscita la contraposición entre la emotividad y la racionalidad en muchos otros órdenes de la vida. Pero en buena medida esa contraposición es infundada, y sobre todo, no es aplicable con carácter general. En función de ello, cabe considerar que, si por un lado el factor emocional ha constituido sin duda un componente fundamental para la producción de obras de arte extraordinariamente valiosas - no solamente en la literatura sino de modo muy particular en la música; por otro lado no resulta pertinente su extensión a otros ámbitos de los asuntos humanos o sociales, en los que el romanticismo resulta conducir, indudablemente, a adoptar cursos de acción que, por contrarios a las indicaciones de lo racional, a menudo en base a la presión emocional de obtener resultados rápidamente, son absolutamente erróneos. La historia relativamente reciente, y aún cercana, está plena de ejemplos acerca de la forma en que la emocionalidad - sea del nacionalismo exacerbado, sea la suscitada por la explotación demagógica de las diversas situaciones sociales - ha conducido a graves y dolorosos conflictos bélicos; y también a excitar las impaciencias y a proponer cursos de acción voluntaristas que, por apartarse de la racional comprensión de la realidad, no han hecho sino empeorar esas mismas situaciones, a la corta o a la larga. Una ecuánime valoración del romanticismo, por lo tanto, conduce a afirmar el valor de los sentimientos tanto en el plano subjetivo como respecto de otros; y su importante potencial como determinante en el campo del arte. Por otro lado, como toda exagerada generalización, es preciso reconocer que existen otros órdenes de la actividad tanto de los individuos como de las sociedades, en que ha de requerirse un sereno análisis racional, para percibir todos los matices y definir las conductas que resulten adecuadas, con una perspectiva más permanente que las impaciencias que a menudo plantean los sentimientos.

BIBLIOGRAFIA

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