Rojo y negro; Stendhal

Literatura universal del Realismo del siglo XIX. Novela y narrativa francesa realista. Argumento. Personajes. Técnica y estilo literario

  • Enviado por: Samuel Palau
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas

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INTRODUCCIÓN

En el Centro del Realismo están la observación rigurosa y la reproducción fiel de la vida. El escritor ha asimilado las lecciones del método experimental, de la Sociología o de la Psicología. Y se documenta sobre el terreno, toma apuntes sobre el ambiente, las gentes, su modo de vestir, etc.

  • En cuanto a técnicas y estilo, señalaremos estas tendencias:

-En lo narrativo, el novelista adopta preferentemente una actitud de cronista.

-Las descripciones, de ambientes o tipos, adquieren un papel importante. ( Que será el tema que trate)

-El estilo tiende a la sobriedad. En los diálogos, la lengua se adaptara a la índole de los personajes; de ahí, por ejemplo, el reflejo del habla popular, entre otras.

En este marco nos encontramos a Stendhal y su obra El rojo y el negro. Stendhal es el seudónimo que adopta Marie Henri Beyle, uno de los principales novelistas franceses del siglo XIX. Sus dos novelas más importantes fueron Rojo y negro (1830) y La cartuja de Parma (1839). En ambas, el protagonista es un joven que persigue la felicidad a la vez que se rebela contra las represivas convenciones sociales. Aunque por lo general se le ha unido con el romanticismo, sus profundos análisis de los personajes permiten que se le pueda citar como uno de los primeros escritores realistas. En ambas novelas Stendhal exalta la fuerza, la pasión y la espontaneidad. Sus héroes se descubren a sí mismos a medida que avanzan por la vida por detrás de sus ambiciones.

Rojo y negro; Stendhal

El rojo y el negro (1830) analiza su sociedad contemporánea a través de la mirada de Julien Sorel, un ambicioso joven de provincias que se abre camino en la vida primero como soldado y más tarde como sacerdote Julien como Fabrizio son personajes aislados psicológicamente, alejados de la sociedad y enfrentados a las imposiciones e ideales de ésta. Con frecuencia se dice que ambos personajes son retratos parciales del propio Stendhal.

ROJO Y NEGRO

Como he comunicado anteriormente, he decidido desarrollar en este trabajo, el tema de las descripciones:

A continuación un fácil ejemplo de descripción, en cual, Stendhal nos describe a la señora Rênal, que será una de las protagonistas a lo largo de la obra. Aquí no nos la describe de una forma física, sino que no la describe de una forma más o menos espiritual. Nos habla de la forma en que se comporta la señora Rênal con la gente con la que le toca compartir su tiempo:

(...)Era la señora de Rênal una de esas provincianas a quienes se suele tomar por necias los quince días primeros que se les trata. Dotadas de un alma delicada y deseosa a la par, el instituto de dicha, que es natural a todos los seres, hacía que nunca, o casi nunca, prestase la menor atención a las acciones de los personajes groseros en cuyo circulo la arrojara el azar(...).

Ahora tenemos otro fragmento en el cual presento otra descripción de la señora Rênal y lo que está hace sentir a Julián. Hay una buena y progresiva descripción en la cual se refleja toda la euforia de la señora y el sentimiento en la alma de Julián: La noche anterior la señora se había propuesto tratar con frialdad a Julián.

(...)Aquella mujer sencilla pasaba por momentos de autentica agitación interior; no cabía dudarlo. Una expresión de violencia, de cólera, mejor dicho, alteraba esa especie de placidez serena que se sobrepone a los intereses vulgares de la vida(...)Todo ello parecía revelar a Julián facultades de su alma que él no había sentido jamás(...)

A continuación otro fragmento sobre la señora Rênal, en el que la descripción nos da muestra de lo que siente la señora junto a la imagen de que la señora tiene sobre si misma, un sentimiento de grandeza, al saber que Julián renunciara a ser el preceptor de sus hijos.

(...)La señora de Rênal, admiradora entusiasta de su genio y enamorada de su belleza física. Creyó morir al escuchar las palabras de Julián, que dejaban entrever muy a las claras la posibilidad de que renunciara a continuar siendo el preceptor de sus hijos. (...)

En el siguiente caso nos vamos a encontrar ante una situación en la que la señora Rênal, desencadena un conjunto de acontecimientos d3ebido al miedo que ella siente. Nos encontramos ante una descripción de ambiente progresiva que acaba con la lamentación por parte de la señora.

(...) La señora Rênal tuvo un miedo horrible. Dejó caer inmediatamente su tijera inglesa de bordar, el ovillo de lana y las agujas, gracias a lo cual, pudo pasar el imprudente movimiento de Julián por tentativa encaminada a impedir la caída de la tijera, al verla resbalar sobre la falda de la dama. Felizmente se quebraron las tijeras inglesas, y la señora Rênal pudo decir que lamentaba que Julián no se hubiese encontrado más cerca de ella(...)

Y ahora una serie de acciones que son descritas de una manera un poco enredadas. Aquí se nombra a una nueva protagonista. Está, ha aparecido con anterioridad (no es la primera vez que aparece), pero, creo, que en este fragmento, en el que ella aparece, esta mejor trabajado.

(...)Aquella noche, en el jardín, la señora Derville, desplegando una destreza que hizo honor a su ingenio, se sentó entre Julián y la señora Rênal, y está, que venia suspirando por el delicioso placer de estrechar la mano de Julián y de llevarla a sus labios, ni siquiera pudo dirigirle la palabra(...)

Es sorprendente la manera de que Stendhal nos da a saber la forma en que se sienten y actúan sus personajes. Por ello te presento ahora un pequeño relato en el cual se nos presenta la forma que actúa y piensa Julián. El cual siente un amor hacia la señora Rênal.

(...)Ya no se atrevió Julián a soñar con abandono y en voz alta. Más tranquilo y menos enamorado de día en día, creyó que era punible imprudencia ir a visitar a su amiga a su dormitorio. Preferible era que fuese ella quien acudiese al suyo, pues si un criado cualquiera la encontraba andando por la casa, le sobrarían pretextos con que justificar sus pasos(...)

De igual manera, es igual de sorprendente la manera de que Stendhal describe las escenas y a la gente que en ellos se encuentran, por ello también te presento un pequeño fragmento en el que se nota la grandeza de este escritor a la hora de describir escenas.

(...)El obispo atravesó con paso lento la sala. Una vez franqueada la puerta de salida, encontró al clero formando dos filas. Hubo al principio algún desorden, pero duro muy poco. La procesión se puso en marcha entonando salmos. Cerraba la comitiva el obispo, que llevaba a su derecha al señor Chélan y a su izquierda a otro e los sacerdotes más viejos.(...) La procesión recorrió las largas galerías de la abadía de Bray-le-Haut-, sombrías y húmedas(...)

En este caso nos vamos a encontrar con la biografía de otro personaje. Este es Cholin. Vemos como Stendhal realiza una descripción minuciosa sobre la persona, no tanto como de lo que ha hecho, sino más de lo que hace, y especialmente, su vida religiosa. Es una descripción minuciosa.

(...) Toda mi vida he tenido principios religiosos. En Lyón estuve expuesto a las bombas lanzadas durante el sitio del año 93, de execrable memoria. Comulgo y oigo misa todos los domingos y fiestas de guardar en la iglesia parroquial. Jamás deje de cumplir el precepto pascual, ni siquiera en el año93, De execrable memoria. Mi cocinera me preparaba comida de vigilia todos los viernes(...)En las procesiones, voy bajo palio, al lado del señor cura y del señor alcalde. En las grandes solemnidades llevo un cirio muy grande comprado con mi dinero...

En el siguiente fragmento, Stendhal trabaja una especie de dobles descripciones: narra un hecho, y luego lo contradice introduciendo la preposición “pero”, introduciendo una especie de corrección a la primera parte de la oración.

-¡No importa! Me humillo, me arrojo al fondo de un abismo de fango, pero salvo, tal vez, la vida de mi hijo. Lo que a los ojos de todos es humillación, tiene a los míos carácter de penitencia publica. Débil es mi inteligencia, pero aun así, mis cortos alcances me dicen que es ese el mayor sacrificio que puedo ofrecer a Dios(...)

No solo los grandes fragmentos nos muestran los mejores ejemplos de buenas descripciones, por ello, a pesar de la brevedad del siguiente fragmento, Stendhal, quiere comunicarnos de una forma larga - quiero decir larga, por que podría haberlo hecho de una forma más corta- un hecho demasiado simple, utilizando un vocabulario bastante complejo.

(...) Con sagacidad maravillosa buscaba las ideas que consideraba más a propósito para encauzar la cólera ciega de su marido.

En el siguiente fragmento veremos, como el corazón de la señora Rênal, se exalta con relativa facilidad. Stendhal describe con perfecta exactitud la habitación en la que se encuentra la señora...

En el corazón de la señora de Rênal despertó con bríos el sentimiento del peligro al entrar en sus habitaciones y ver saltadas las cerraduras de todos sus muebles y cofrecitos y levantadas no pocas baldosas.

Stendhal no solo se dedico a describirnos los personajes de sus novelas, o lo que estos sienten, sino también se dedico a describir la personalidad de estos, lo que puede resultar como lo más difícil de describir. He aquí la conciencia de Julián, cuando el recaudador de contribuciones se acercaba a él.

(...) cuya conciencia le decía: “He aquí el puesto inmundo al que llegaras, y del que té será imposible disfrutar, como no sea en la forma que estas presenciando, y rodeado de gentes como las que en estos instantes te dan nauseas. Tal vez percibas el sueldo de veinte mil francos, pero será preciso que obligues a enmudecer al pobre prisionero y le matas de hambre, mientras tu té hartas de manjares finos y delicados(...)

Y después de un gran salto, nos encontramos con una descripción muy general, pero a pesar de ello muy detallada, sobre la vida de dos vizcondes y cinco varones que Julián acostumbraba ver conversar. A pesar de lo general de la descripción, Stendhal no da a conocer mucho sobre esto ocho individuos.

Los señores en cuestión gozaban rentas que ni bajaban de seis mil francos ni pasaban de ocho mil. Cuatro eran partidarios del Seminario y tres de la Gaceta de Francia. Uno de ellos traía preparada todos los días una anécdota sobre Château, en cuya narración prodigaba hasta el infinito el adjetivo admirable. Julián observo que tenia cinco cruces, al paso que los demás no poseían generalmente más de tres.

Y podemos seguir con la descripción detallada, si quisiera, no acabaríamos con ella. Aquí el Marques le dirá a Julián lo que tendrá que hacer. Después de toda la descripción del trabajo, acaba con una breve explicación del tiempo aproximado en que durara todo el proceso.

(...)Los correos ordinarios y extraordinarios llevaran a usted las cartas que yo reciba, con las cartas marginales correspondientes, para que usted las conteste. Las contestaciones me las remitirá usted unidas a las cartas que las motiven. Calculo que el retraso no pasara de cinco días.

Y de nuevo otra de esas descripciones detallistas. Aquí nos vamos a encontrar a Julián entrando en el comedor, analiza con entusiasmo a todo el personal y acabo creyendo que estaba en otro lugar por los rostros de las personas.

(...)cuando entro en el comedor, miró a todos los criados, examino sus rostros, y se pregunto sino serian ellos escogidos para intervenir en su aventura nocturna. Miró a la señorita de la Mole, por si conseguía leer en su cara los secretos proyectos de la familia, y halló que aquélla, mucho más pálida que lo ordinario, se parecía a las caras de las damas de la Edad Media. Nunca encontró tan grave, tan solemne, tan hermosa, tan imponente.

A continuación, nos vamos a encontrar, a un conjunto de acciones o acontecimientos, que nuestro Julián tendrá que realizar para llegar a su habitación ( en el palacio.) La clasificaría como una descripción progresiva, ya que después de una cosa va a otra, y después a otra. Veamos el ejemplo.

No era fácil pasar desde el jardín al palacio: para ello tuvo necesidad Julián de forzar la puesta de un sótano, y una vez dentro del edificio, vióse en el caso de violentar la de su misma habitación por haberse dejado la llave en el dormitorio de Matilde. Se acostó...

Stendhal sabe explicarnos muy bien, de lo que esta compuesto un grupo o una fuerza, como es este caso, e aquí el ejemplo. Es sorprendente la estructura, el vocabulario, etc. que utiliza Stendhal para darnos a conocer de quien esta constituida esta fuerza de la que nos habla el texto.

“ La mitad de esa fuerza deberá nutrirse, formarse con nuestros hijos, con nuestros sobrinos, con caballeros, en una palabras. Cada uno de ellos tendrá a su lado, no a un rustico dispuesto a colocar la escarapela tricolor, si el destino nos depara un nuevo 1815,sino a un campesino bueno, sencillo y franco, como Cathilineau, un campesino enseñado y adoctrinado por el caballero, su hermano de leche, si es posible. (...)

Veo una descripción, una buena descripción, pero no llego tan lejos como para decir algo sobre ella, solo llego a decir que es tan bueno lo que Stendhal se imagina que están leyendo sus protagonistas, que estos, en sus novelas, se exaltan, es como si reflejara, mediante la descripción del protagonista, lo que el libro, no la novela, sino la que lee Julián, que es muy bueno.

Con movimiento apasionado abrió las Memorias dictadas por Napoleón en Sainte Elena, y paso dos horas engolfando en su lectura. Solo sus ojos leían, es cierto, pero conseguía su objetivo, que era violentarse. Durante aquella lectura, verdaderamente singular, su cabeza y su corazón, puestos a nivel de cuanto hay de más elevado, trabajaban activamente.

Que si el que, que si el que, que si una explicación entre comas, etc. Son algunos de los recursos de este autor para realizar sus descripciones. Sus relatos, vulgarmente dicho “ se los curra”, por ello, ahí va un fragmento “currado”.

Varias horas duro el horror de su situación. Para curar su emponzoñamiento moral había tenido que recurrir a remedios físicos, al champagne, pero Julián su hubiese acusado de cobarde si hubiera pretendido curar una borrachera con otra borrachera. Después de un día horrible, durante el cual no hizo otra cosa que pasear por el estrecho recinto de su prisión, se dijo: ...

Puede resultar difícil describir una situación o un recinto a todo detalle, sin equivocarte en lo que quieres decir, pero nunca es imposible. E aquí un ejemplo de descripción difícil, pero no imposible.

Daba la una cuando los jurados se retiraban para deliberar. El publico quedó todo en la sala. Lloraban las mujeres y no pocos hombres. Entablándose varias discusiones vivas y acaloradas, cuya intensidad fue descreciendo a medida que pasaba el tiempo sin que reapareciera el jurado, y se apoderaba de la asamblea la fatiga(...)

OPINIÓN PERSONAL

He realizado un trabajo, en cual he desarrollado la personalidad de Stendhal y su técnica a la hora de escribir. He visto su técnica, la he expuesto, y solo tengo que decir, que son pocos los libros que he leído, en los cuales se reflejen un arte similar al de este autor a la hora de describir situaciones, escenas, recintos, personalidad de las personas, su aspecto físico, etc.

Aunque considero que he leído pocas novelas realistas, por no decir escasamente, dos o tres contando con esta, he de decir que me ha llegado a sorprender lo bueno de este tipo de literatura, aunque llego a sentir que esto de lo realista, no es que me guste mucho, que me gusta poco, he llegado a donde he querido, he buscado relatos para introducir en el trabajo, en ello no encontrado problemas, si hubiera querido, los podría haber cogido todos en las cincuenta o sesenta primeras paginas (paginas reales: 55-95-105) he querido buscar un poco de cada parte, para no centrarme en una zona de la novela, sino tratarla por todos los lados ( de principio a fin)

Un ultimo aspecto sobre el cual quisiera hablar es el de la extensión del libro, no me ha dado tiempo de acabarlo del todo - y mire que soy sincero- ha sido una “brutada” hacernos querer leer un libro de tales dimensiones. Bien que lo leamos, pero con mas tiempo: como mínimo dos trimestres para ello.

HENRI, Marie, Stendhal, Rojo y Negro, Madrid, EDAF.S.A. 1991, pp. 98 y 99.

ibidem pp. 139 y 140.

Ibidem p. 149.

HENRI, Marie, Stendhal, Rojo y Negro, Madrid, EDAF.S.A. 1991 p. 156.

ibidem p. 164.

Ibidem p. 171.

Ibidem p. 186.

HENRI, Marie, Stendhal, Rojo y Negro, Madrid, EDAF.S.A. 1991 pp. 192 y 193

ibidem p.197

ibidem p.216

ibidem p.222

ibidem p. 229

HENRI, Marie, Stendhal, Rojo y Negro, Madrid, EDAF.S.A. 1991 p. 363

ibidem p. 393

ibidem p. 467

ibidem p. 497

HENRI, Marie, Stendhal, Rojo y Negro, Madrid, EDAF.S.A. 1991 p. 520

ibidem p. 573

ibidem p. 613

ibidem p. 641