Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Lírica romántica. Poesía becqueriana. Lenguaje y estilo. Temas: amor

  • Enviado por: Alex Gómez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas

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Rimas, de G.A Bécquer

Comentario sobre el libro

Indice

Introducción

3

Estudio de las Rimas

4

El concepto del amor

10

Conclusión

11

Bibliografía

11

Introducción

Bécquer destaca sobre todo por su poesía lírica. Las Rimas, es la obra poética de Bécquer, las que destacan por su brevedad y fue editada, después de su muerte, por sus amigos bajo el nombre de Rimas. El tema de las rimas por excelencia es el amor. Consta de setenta y seis rimas, aunque después de su edición se descubrieron alguna más. Son poemas en general, de verso asonante y estrofas variadas. Las Rimas se pueden clasificar, aunque con ciertas reservas, en cuatro series: Rimas I-XI , la poesía como algo inexplicable y poderoso. Rimas XII-XXXIX, el amor esperanzado que evoca momentos de felicidad. Rimas XXX-LI, el fracaso, el desengaño y la desesperación por el amor perdido. Rimas LII-LXXVI, el miedo a la soledad, al dolor y a la muerte expresan la angustia por su final que intuye cercano. En la biblioteca Nacional de Madrid se guarda el manuscrito de las poesías que tiene como título “El libro de los gorriones”, donde recopiló sus poesías en esta obra en el 1868.

Gustavo Adolfo Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 en Sevilla y murió en Madrid el 22 de diciembre de 1870. Muy pronto utilizo el segundo apellido paterno: Bécquer. La infancia del poeta fue dichosa hasta los cinco años, en que murió su padre. Después, a los once, moriría su madre, mientras el niño estudiaba para marino en el colegio de San Telmo en condición de pobre pero de familia noble. Protegido por su madrina y por su tío Joaquín Domínguez Bécquer, importante pintor sevillano, el poeta aprende pintura y humanidades y estrecha relaciones en especial con su hermano Valeriano, que andando el tiempo se convertirá en importante pintor y protegerá al poeta en momentos difíciles. Progresa el niño rápidamente, como demuestra Oda a la muerte de Don Alonso Lisa, escrita en 1848. En 1853, Bécquer es ya un joven poeta que publica versos en revistas y periódicos locales, y que conoce a otros incipientes escritores que han de tener importancia en su vida, como Narciso Campillo, futuro editor póstumo de sus obras, o Julio Nombela, autor de unas importantes memorias que reconstruyen gran parte del periplo vital becqueriano. Los tres poetas forman una sociedad literaria y recogen sus poemas con la ilusión de publicarlos en Madrid y alcanzar fama. Su educación literaria, dirigida en el Instituto sevillano por Francisco Rodríguez Zapata, discípulo del gran ilustrado Alberto Lista, es clasicista, con especial aprecio a los poetas latinos y españoles del Siglo de Oro, en especial, Fray Luis de León, Herrera o Rioja. A la búsqueda del ritmo musical, de la expresión ajustada y noble, se une una inclinación prerromántica hacia lo sublime: la emoción ante la noche, la muerte, la fragilidad humana, etc., tal y como habían cantado Young, Rousseau o Chateaubriand. A la edad de 21 años contrae una grave enfermedad. Al año siguiente conoce y se enamora platónicamente de Julia Espín, que parece ser la inspiradora de parte de sus Rimas. En 1861 se casa con Casa Esteban y del matrimonio nacen dos hijos. El poeta mantiene a su familia escribiendo artículos en los periódicos y, durante un tiempo, como censor de novelas. Su mujer le es infiel y se separan. Poco antes de morir, a los trenta y cuatro años, sumido en la pobreza y la enfermedad se reconcilia con su mujer.

Sobre las obras de Bécquer destaca sobre todo por su poesía lírica, la de las Rimas, aunque también es digna de mención su prosa por la gran calidad literaria. De su obra en prosa, sobresalen las Leyendas, formadas por veintiocho relatos donde los rasgos románticos son patentes. Se trata de relatos fantásticos ambientados en su mayor parte en la Edad Media, a través de los cuales Bécquer mediante la prosa lírica, expresa sentimientos y emociones íntimas. Algunas de las leyendas más conocidas son: “La mente de las ánimas”, “Maese Pérez el organista”, “El rayo de luna”, “Los ojos verdes”, … También hay que resaltar las Cartas desde mi celda, conjunto de artículos que compuso durante su estancia en el monasterio de Veruela y que publicó en un periódico de la época.

En teoría, Bécquer pertenece a la movimiento cultural del romanticismo, donde se exaltan los sentimientos personales y se rechaza en nombre de la libertad creadora las reglas del Racionalismo ilustrado. La expresión de los sentimientos e ideales encuentran su vehículo idóneo en la poesía lírica. Varios son los temas que giran alrededor del sentimiento : el amor, la tristeza, la soledad, el pesimismo, la rebeldía, los anhelos … También son frecuentes los asuntos que tratan sobre los grandes ideales: libertad, la crítica social y política, la individualidad, … Los poetas románticos expresan su libertad creadora también en lo formal. Utilizan la polimetria, no se conforman con la métrica que se venía utilizando hasta entonces e introducen nuevas formas o recuperan formas casi olvidadas como, los romances.

La poesía de Bécquer presentaba una dualidad característica. Por su temática, era romántica, pero por el estilo no tenia nada haber con la retórica altisonante de la generación anterior y inauguraren una lírica de carácter intimista completamente inédita hasta entonces en la tradición de los dos últimos siglos de poesía española. Se trata de una poesía subjetiva expresada con un estilo sin excesos retóricos, que busca la perfección formal a través de la sencillez, seca, que brota del alma como chispa eléctrica.

Estudio de las Rimas

Rimas sobre la poesía (I-XI)

Rima I: Yo sé un himno gigante y extraño

Esta composición, por su situación en el libro, adquiere un carácter de prólogo, y en ella quedan recogidas ideas que serán constantes en esta primera parte: La poesía, el lenguaje y el poeta.

Este poema se puede separar en tres partes, que corresponde a cada uno de estas estrofas. La primera estrofa, el autor nos dice que conoce el lenguaje de los sentimientos. La segunda estrofa, dice que le gustaría escribir con un lenguaje más divertido, más sencillo. La tercera estrofa, dice que no puede porque necesitar sacar ese lenguaje y ojalá se lo pudiera contar a ella a solas.

En esta composición alude a la poesía, de una manera muy concreta: “himno gigante y extraño que anuncia en la noche del alma una aurora”. El yo del poeta aparece de forma expresa y elíptico varias veces, y a partir de estas alusiones podemos entender que ser poeta para Bécquer, es conocer un lenguaje de expresar los sentimientos, y ese lenguaje es la poesía.

Rima II: Saeta que voladora

La estructura de este poema es muy usual en Bécquer: una sucesión de metáforas, presentadas en forma paralelística que, al final, se identifican con el tema de la rima: aquí, el propio poeta.

Estas imágenes tienen todas una cosa en común, algo que pasa velozmente y que no se sabe a donde acabará. El poeta se define como que pasa sin pensar y que no sabe donde llegará.

Hay diferentes palabras que aportan sensorialidad al poema, como “voladora”, “arrojada al azar”, “temblando”, “del árbol seca”, “gigante”, “cercos temblorosos”.

Rima IV: No digáis que, agotado su tesoro

Esta composición, es como una declaración optimista sobre la perdurabilidad de la poesía que queda recogida en el verso ¡habrá poesía!

Este poema va citando diferentes razones que mientras haya alguna de estas habrá poesía. Bécquer relaciona la poesía con muy diferentes elementos como: poetas, luz, sol y nubes, aire, primavera, la ciencia humana, fuente de la vida, abismo sin calcular, misterio, alma, llanto, corazón y cabeza, esperanzas y recuerdos, ojos, labio, beso, mujer hermosa. Entonces él relaciona la poesía con estos elementos, siempre con la finalidad de decir que siempre habrá poesía. Podemos ver como la mujer ocupa el ultimo lugar, es decir el mas importante, en las razones de porque existe la poesía.

El poema esta estructurado, en una estrofa por cada conjunto de razones y que siempre acaba diciendo “¡habrá poesía!”. Este es un tipo de estructura muy característica del autor donde utiliza la repetición para sobresaltar la importancia de algo, en este caso la poesía.

Rima VII: Del salón en el ángulo oscuro

Como en la rima anterior, Bécquer identifica la poesía con un instrumento musical que contiene notas dormidas, en espera de una mano que las despierte.

En la tercera parte, realiza una comparación entre la poesía y un genio, que está oculto hasta que un día se manifiesta. Esta manifestación del poeta que llevas dentro, lo representa diciendo que una voz le diga “Levántate y anda”. Lázaro es un personaje bíblico al que Jesucristo resucitó con las palabras que cierran el poema.

El ritmo se va acelerando y la primera estrofa es la más descriptiva. Hay unos elementos que rompen el tono suave de la primera parte como, nota en las cuerdas, el pájaro en las ramas.

Rima VIII: Cuando miro el azul horizonte

La estructura de este poema es muy usual en Bécquer: una sucesión de metáforas, presentadas en forma paralelística que, al final, se identifican con el tema de la rima.

El poeta expresa un anhelo difuso a través de imágenes sensoriales que aluden a la naturaleza. El cromatismo dorado-negro es habitual en este autor, y aquí queda muy bien recogido. Los elementos sensoriales del poema son: perderse a lo lejos, dorado e inquieto, dorada, leves, fondo oscuro del cielo, temblar, ardientes, de fuego, encendido.

Rima X: Los invisibles átomos del aire

El tema de esta rima es el amor que pasa, como podemos ver en el ultimo verso. Esta disposición de no mostrar el tema hasta la ultima estrofa, es muy característico de Bécquer, que primero nos describe la situación y después coloca la relación con el tema.

Como es característico del poeta, abundan los elementos sensoriales en el poema. Las palabras que aluden los elementos sensoriales también son bastante abundantes como: átomos, rayos, tierra, olas, besos, alas, párpados.

En este poema nos muestra que el amor es algo que se siente en el ambiente, y que si cierras los ojos lo puedes notar pasar.

Rima XI: -Yo soy ardiente, yo soy morena.

El poeta anhela la mujer que quiere, como un sueño, un fantasma, que se desvanece, algo imposible de conseguir. Esto encaje con las ideas del Romanticismo de querer cosas imposibles, aunque se tenga al alcance otras a lo mejor mejores.

En esta composición aparecen algunos rasgos típicos de la poesía de Bécquer. Como el uso del dialogo de tono íntimo, no teatral o declamatorio, a parte de abundancia de comparaciones, y intensidad emotiva expresada mediante interrogaciones.

Rimas sobre el amor esperanzado (XII-XXIX)

Rima XIV: Te vi un punto y flotando ante mis ojos

Como en muchos otros poemas Bécquer evoca una imagen - aquí, unos ojos- y después pasa a una reflexión sobre ella. Se alude a los ojos con expresiones como: “la mancha oscura orlada en fuego que flota y ciega si se mira el sol”, “sus pupilas llamear”. Predominan cualidades de grandeza, y de belleza.

El poeta crea un ambiente, mediante las imágenes, de que ella esta presente en todas partes, y más que ella sus ojos. El Romanticismo está caracterizado porque expresa la intimidad del artista y se rebela contra todo lo que se opone a sus sentimientos, como pasa en este poema con que ella este siempre presente.

Rima XV: Cendal flotante de leve bruma

El poema esta separado en dos partes, la primera que explica como es ella, i después como se desvanece su sombra, la segunda parte que explica como es él (el autor), i como se desespera buscando la.

El poema encontramos metáforas de dos tipo. Las que se refieren al tu como: “cendal flotante de leve bruma”, “rizada cinta de blanca espuma”, “rumor sonoro de arpa de oro”, “beso del aura”, “onda de luz”. Las que se refieren al yo como: “en mar sin playa onda sonante”, “en el vacío cometa errante”, “largo lamento del roco viento”, “ansia perpetua de algo mejor”. La mayor diferencia entre los dos tipos está en que las que se refieren al tu son positivas, como algo bueno, y las que se refieren al yo como algo negativo, algo que deja mucho que desear. I coinciden en sus estructuras, vemos que una misma estructura se repita en la 1ª parte i la 2ª parte.

Rima XVII: Hoy la tierra y los cielos me sonríen

Este brevissimo poema contiene múltiples rasgos becquerianos. Así es un poema breve, que recuerdan a Heine y a la poesía popular andaluza, concentrados e intensos. Expresa una intensidad emotiva expresada por puntos suspensivos y exclamaciones. Con una métrica variada. I con el tema del amor, y la felicidad por un momento que este puede dar.

Rima XXI ¿Qué es poesía?, dices mientras clavas

En este poema la intensidad rítmica viene dada por una suma de factores: interrogaciones, exclamaciones, encabalgamientos, acentos en palabras clave, puntos suspensivos, … Esto da una lectura muy expresiva del poema .

Rima XXIV: Dos rojas lenguas de fuego

El poema utiliza una estructura muy característica del autor, nos muestra diferentes imágenes, con abundancia de comparaciones y metáforas, para acabar diciendo que todo eso son nuestras dos almas. Estas metáforas todas signifiquen procesos de unión como queriendo imitar la pasión humana, podemos decir que el campo semántico que pertenecen las metáforas es a la pasión y la unión.

Rimas sobre el desengaño amoroso (XXX-LI)

En esta parte encontramos poemas más anecdóticos, ya que a veces están basados en un pequeño suceso que queda recogido, y sobre él se reflexiona. Comienza con unas rimas de ruptura o de fracaso amoroso, que revelan el sentimiento de dolor, de decepción y la incompatibilidad entre amor y orgullo. A veces afloran recriminaciones hacia la mujer, despecho y un cierto tono de misoginia (prejuicios contra las mujeres en general).

Rima XXX: Asomaba a sus ojos una lágrima

Esta Rima trata de que tuvieron la oportunidad, pero los dos se callaron por orgullo, y la oportunidad se les pasó. En este poema predominan los sentimientos de orgullo, de arrepentimiento y de Amor.

Rima XXXII: Pasaba arrolladora en su hermosura

Este poema es un poema un poco confuso. Al cruzarse con una mujer él sintió que esa era la que quería, y un día eso pasó. Predomina los sentimientos de sorpresa, de ignorancia.

Rima XXXV: ¡No me admiró tu olvido!

Los sentimientos que predominan en este poema son rencor, nostalgia, lastima, desesperación, …

Rima XXXVII: Antes que tu me moriré: escondido

En esta rima predominan sentimientos, como la esperanza, la eternidad, la muerte, el desengaño.

Rima XXXIX: ¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable.

Los sentimientos que predominan en esta rima son desprecio, desesperación y amor.

En las rimas sobre el desengaño amoroso, vemos diferencias entre la mujer que aparece en estos poemas y la de las anteriores dos partes. La mujer de las anteriores dos partes representaba un amor esperanzado y que evoca momentos de felicidad, pero la mujer de estas rimas representar al amor perdido, y lo que da lugar a sentimientos como el fracaso, el desengaño y la desesperación.

Rima XL: Su mano entre mis manos

Esta composición tiene un cierto argumento: es más narrativo-descriptiva, y de ahí su longitud. En ella se reflejan ciertas pincelada de la vida social que Bécquer harto conocía, pero que no abundan en su poesía.

Estos rasgos de vida social que muestra el poema son: escenas tiernas, amigo oficioso, salones, etc.

Rima XLVI: Me ha herido recatándose en las sombras; rima XLVII: Yo me he asomado a las profundas simas: y rima L: Lo que el salvaje que con torpe mano.

Como podemos ver en este conjunto de rimas, en el autor el amor perdido ha dejado sentimientos como el fracaso, el desengaño y la desesperación. Con un gran dolor sobre todo del autor y también representa la traición de la mujer. Las rimas nos muestran quien fue el culpable del fracaso de su relación, que fue la mujer, como podemos ver claramente en la rima XLVII.

Encontramos también constantes de la poesía becqueriana en estos poemas. Son poemas breves, es una poesía intimista, son temas limitados a la experiencia del poeta respecto al amor, y otros.

Rimas sobre la angustia, la desesperanza y la muerte

Rima LII: Olas gigantes que os rompéis bramando.

El poema esta separado en 4 estrofas de 4 versos cada una, y el ultimo verso de las tres primeras estrofas corresponde a la frase que se repite, “llevadme con vosotras”, menos en la ultima estrofa.

En el poema sale un tipo de naturaleza, que representar el dolor, nubes de tempestad, olas gigantes, ráfagas de huracán. Esto era muy utilizado en el romanticismo donde la descripción de los paisajes se adaptaba a los estados de ánimo.

El sentimiento que expresa el poeta es el dolor, esto lo vemos en los últimos dos versos de la ultima estrofa, “¡Por piedad!, ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!”

Rimas LIII: Volverán las oscuras golondrinas

El poema dice, que las golondrinas volverán pero no todas, les madreselvas volverán pero no todas, el amor volverá pero no la querrán como la ha querido él.

La estructuración del contenido es típica de Bécqer. Separa el poema en conjuntos de dos estrofas y cada estrofa corresponde a una imagen, y utiliza paralelismos sintácticos entre ellas, y el ultimo conjunto de dos estrofas es donde se ve el tema del poema utilizando la misma estructura para esas estrofas. Así consigue un ritmo externo e interno muy acentuado.

Rima LVI: Hoy como ayer, mañana como hoy, y rima LX: Mi vida es erial

Como vemos en estos poemas la vida para Bécquer después del fracaso amoroso, es una vida muy monótona, sin ningún aliciente, y que son todo los días iguales, y dice que prefería sufrir que aunque era amargo el dolor, por lo menos vivía. Y que todo le salé mal.

Rima LXV: Llegó la noche y no encontré un asilo, y rima LXVI: ¿De donde vengo?…El más horrible y áspero.

Estas rimas revelan la angustia existencial del poeta. Bécquer recoge el tema del proscrito, tan usual en los románticos. Cernuda, poeta del siglo XX, tomo el penúltimo verso de la rima LXVI -“donde habite el olvido”- como título de uno de sus libros en un homenaje al poeta y al poema que tan bien recoge el espíritu romántico.

La Rima LXV, muestra que el estaba solo, y que prefería morir porque ya no tenía nada. La Rima LXVI, dice que viene del pasado más duro y que le esperar un futuro en soledad hasta la muerte.

La estructura de la rima LXVI, son dos estrofas, y que las dos siguen el mismo esquema en su composición, y que da un ritmo externo e interno muy acentuado. Las metáforas que este poema, dan un tono muy negativo a este, con metáforas como: “El más horrible y áspero de los senderos”, “las huellas de unos pies ensangrentados sobre la roca dura”, “los despojos de un alma hecha jirones en las zarzas agudas”, “Él más sombrío y triste de los páramos”, “valle de eternas nieves y de eternas melancólicas brumas”, “una piedra solitaria sin inscripción alguna,”.

Rima LXXIII: Cerraron sus ojos

El poema trata de la soledad de los muertos, va describiendo diferentes escenas del velatorio, del enterramiento, después en la tumba. Aquí el poeta quería reflejar si cuando estará más solo si ahora o cuando esté muerto.

Los interrogantes finales juegan un gran valor expresivo, donde buscan dejar algunas cuestiones, que no tienen respuesta, para crear un clima de misterio en el poema. El estribillo está formado por dos versos, “¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!”, la repetición de este estribillo es lo que da paso a todo el razonamiento del poema.

Rima LXXIV: A las ropas desceñidas, y rima LXXVI: En la imponente nave

La imagen de la muerte se convierte en una obsesión al final del libro. En la Rima LXXIV se identifica la muerte en una imagen confusa y blanca, como un rayo de luz tenue y difuso que entre tinieblas nada.

En la rima LXXVI, parece que se nos describe una tumba gótica, a Bécquer era un gran admirador de la arquitectura antigua. Vemos como en este poema ya se veía el muy cerca de la muerte.

Resume de la rima LXXVI: Llegó a un templo bizantino a una tumba gótica, había una mujer sentada que parecía muerta, y también dos Angeles que reclamaban silencio con el dedo, y después desapareció. Ahora se acuerda y piensa si la muerte es un amor muy callado, que sueño el del sepulcro tan tranquilo.

El concepto de amor. Evolución a través de las Rimas

En las Rimas, el tema que se canta por excelencia es el del amor, un amor no consumado, que alegra des del principio o deja una estela de desolación por su incumplimiento. Pero un amor, por el cuál, la raíz metafísica del cuál se desvela precisamente a través del ser querido. Bécquer encuentra que el misterio del universo está encarnado en la mujer, en su lado oscuro y inefable que provoca una atracción magnética. La mujer y la poesía tienen la misma raíz, por bien que es cierto que “en las mujeres es poesía casi todo lo que piensa, pero muy poco de lo que habla”. Entonces el amor erótico aparece como la expresión de la “suprema ley del universo”, es parte de una energía cósmica que misteriosamente todo lo gobierna y lo rige “desde el átomo inanimado hasta la criatura racional”, un centro de irresistible atracción de “todas nuestras ideas y acciones”.

El amor en el autor sufre una evolución, desde el principio. Primero se nos muestra como algo palpable en el ambiente, después en algo que nace de la mirada, más tarde nos da paso aun amor esperanzado que evoca momentos de felicidad, esto más o menos seria en la 1ª i la 2ª parte del libro. Después ya en una 3ª parte se nos muestra un amor perdido, que evoca sentimientos como el fracaso, el desengaño y la desesperación, a partir de este punto el amor en el libro ira desapareciendo solo dejando un recuerdo en la mente del autor, para dejar paso a los poemas que hablan de la muerte.

Conclusión

Como digo Luis Cernuda, Bécquer tiene en la poesía española contemporánea el mismo valor que tuvo Garcilaso de la Vega tuvo en los siglos XVI y XVII. Las Rimas becquerianes constituyen el punto de partida de una lírica que dará sus frutos después de unes décadas en la obra poética de Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y, ja mas tarde dentro de la generación del 27, en la poesía del mismo Cernuda.

Bibliografía

Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas, Barcelona, Plaza Janés, 1998.

Gustavo Adolfo Bécquer, Leyendas, Madrid, Espasa Calpe, 1995.

Lengua Castellana y Literatura 1ºBatxillerat, Barcelona, Teide, 1999.

Nova Enciclopèdia Temàtica Planeta, Barcelona, Planeta, 1991.

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