Rimas; Gustavo Adolfo Becquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Lírica y prosa romántica becqueriana. Métrica. Lenguaje y estilo. Argumento. Comentario literario. Rima VII

  • Enviado por: KuLL
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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COMENTARIO DE TEXTO

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

RIMA: VII

Del salón en el ángulo oscuro, 10-
de su dueña tal vez olvidada, 10A
silenciosa y cubierta de polvo 10-
veíase el arpa. 6a

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas 10-
como el pájaro duerme en las ramas, 10A
esperando la mano de nieve 10-
que sabe arrancarlas! 6a

¡Ay! pensé; ¡cuántas veces el genio 10-
así duerme en el fondo del alma, 10A
y una voz, como Lázaro, espera 10-
que le diga: «¡Levántate y anda!». 10A

“Del salón en el ángulo oscuro...” es la rima numero VII de la famosa obra “RIMAS & LEYENDAS” de Gustavo Adolfo Bécquer. Este famoso escritor es, junto a Rosalía de Castro, el autor as destacado del postromanticismo. Este movimiento que aparece en la segunda mitad del siglo XIX es la segunda etapa del romanticismo.

Originario de Sevilla, España, Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 siendo su padre un célebre pintor del costumbrismo sevillano quien dejó huérfano Adolfo a los cinco años; comenzó sus primeros estudios en el colegio de San Antonio Abad, para luego pasar a tomar la carrera náutica en el colegio de San Telmo. A los nueve años quedó huérfano también de madre y salió del anterior colegio para ser acogido por su madrina de bautismo. A la edad de diecisiete años dejó a su madrina y a la buena posición que ésta le proporcionaba para viajar a Madrid en busca de fortuna a través del campo de las letras que se le daba con facilidad. Como es conocido, no era fácil subsistir de la literatura y paradójicamente, Bécquer que deseaba encontrar fortuna lo que abundó fueron escaseces, por lo que se vio obligado a servir de escribiente en la Dirección de Bienes Nacionales, donde su habilidad para el dibujo era admirada por sus compañeros, pero fue motivo de que fuera cesado al ser sorprendido por el Director haciendo dibujos de escenas de Shakespeare. De este modo volvió Gustavo a vivir de sus artículos literarios que eran entonces de poca demanda por lo que alternó esta actividad con la elaboración de pinturas al fresco. Tiempo después encontró una plaza en la redacción de "El Contemporáneo" y fue entonces que escribió la mayoría de sus leyendas y las "Cartas desde mi celda".En 1862 llegó a vivir con Bécquer su hermano Valeriano, célebre en Sevilla por su producción pictórica pero no por eso más afortunado que Gustavo, y juntos vivieron al día uno traduciendo novelas o escribiendo artículos y el otro dibujando y pintando por destajo; mucho les costó a los hermanos salir adelante de su infortunio y con el tiempo lograron juntos una modesta estabilidad que les permitía a uno retratar por obsequio y al otro escribir una oda por entusiasmo. Como legado para la literatura del mundo, Gustavo Adolfo Bécquer dejó sus "Rimas" a través de las cuales deja ver lo melancólico y atormentado de su vida; en el género de las leyendas escribió la célebre "Maese Pérez el Organista", "Los ojos verdes", "Las hojas secas" y "La rosa de pasión" entre varias otras. Escribió esbozos y ensayos como "La mujer de piedra", "La noche de difuntos", "Un Drama" y "El aderezo de esmeraldas" entre una variedad similar a la de sus leyendas. Hizo descripciones de "La basílica de Santa Leocadia", el "Solar de la Casa del Cid" y el "Enterramiento de Garcilaso de la Vega", entre otras. Por último, dentro del costumbrismo o folklore español escribió "Los dos Compadres", "Las jugadoras", la "Semana Santa en Toledo", "El café de Fornos" y otras más. En septiembre de 1870 dejó de existir Valeriano, duro golpe para Gustavo, que pronto enfermó sin ningún síntoma preciso, de pulmonía que se convirtió luego en hepatitis para tornarse en una pericarditis que pronto había terminar su vida el 22 de diciembre de ese mismo año.

Como ya he dicho anteriormente Bécquer es junto a Rosalía de Castro el máximo representante del postromanticismo. Este movimiento literario aparece en España en la segunda mitad del siglo XIX debido a la influencia de la poesía alemana representada por autores como Heinrich Heine. La concepción del postromanticismo se aleja de la denuncia y ornamentación del romanticismo español del momento.

En el postromanticismo español se cultivo una poesía intimista, basada en la expresión de emociones y sentimientos personales y en el reflejo de la naturaleza. Bécquer contribuyo en el desarrollo de la poesía postromántica.

El tema de la rima VII a mi parecer es la poesía y la creación, es decir, la inspiración. Al principio del poema Bécquer habla del ángulo oscuro donde se sitúa el arpa como un rincón de su mente donde se encuentra la parte creativa, la inspiración. Bécquer habla del arpa silenciosa y olvidada porque no consigue llegar a ese rincón y arrancar una obra. En la siguiente estrofa el autor identifica la poesía con la creación musical y espera que de repente le llegue la inspiración (la mano de nieve). En la ultima estrofa Bécquer explica como en muchas ocasiones la inspiración (el genio) esta dormida en un rincón de la mente esperando despertar. Bécquer espera que la inspiración le llegue igual que la voz le llegó a Lázaro al despertar.

Este tema es uno de los cuatro temas que trata Bécquer en todas sus rimas. En su totalidad los temas son:

La poesía y la creación: El misterio de la creación poética. Bécquer piensa que la

poesía existió antes que la escritura, que se identifica con lo femenino y que el poeta es el que lo transmite.

El amor: Desde la ilusión del encuentro hasta el desamor y la separación definitiva que sume al poeta en la desesperación. Amor angustiado o por lo contrario amor esperanzado.

El dolor existencial: El dolor de existir y una reflexión sobre la muerte.

La soledad y la angustia nocturna.

Se ha dicho que las Rimas son la historia de un amor desgraciado. En efecto, los temas dominantes son la búsqueda del tú amoroso y la confrontación y el antagonismo entre él tú de la amada y él yo del poeta. Como aspectos parciales, él tú de la amada se concreta en poemas en los que se canta su belleza, dormida o despierta, aunque también en otros, la mujer fatal, engañadora, cínica o estúpida. Él yo del poeta se concreta en poemas en los que aparece ilusionado y enamorado o dolorido, hastiado y decepcionado.

La rima número VII de las rimas de Bécquer esta compuesta por tres estrofas que combinan versos decasílabos (diez silabas) y hexasílabos (seis sílabas). La rima de este poema es asonante en los pares dejando libres los impares (-a-a -a-a -a-a). Abordando en el tema de la métrica este es un verso difícil de clasificar porque si miramos a la rima diríamos que es un romance, pero esto resulta imposible debido a la rara medida de los versos.

Por todo ello podemos clasificar este poema como VERSO LIBRE.

La mayoría de las rimas de Bécquer son breves poemas de una, dos o tres estrofas, en los que predominan los de cuatro versos, endecasílabos y heptasílabos combinados, en asonancia alternante en los pares y de "pie quebrado". La característica más destacada en cuanto a la métrica es que siguen los moldes de la poesía culta, pero siguen los de las formas líricas tradicionales en cuanto a rima y brevedad.

Mirando ahora la estructura interna del poema podemos dividir el poema en dos partes. En la primera habla de la falta de inspiración de cómo su lado creativo esta falto de inspiración, como esta “oscuro, lleno de polvo y silencioso”. La segunda parte habla de cómo la inspiración dormida necesita “una voz, una mano” para despertar y para “arrancar una melodía”, es decir, para poder crear poesía.

Podemos decir que esta rima es de Bécquer por varias razones. La primera es que usa un lenguaje fácil y entendible. Además usa metáforas que identifica con la naturaleza (“¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas como el pájaro duerme en las ramas esperando la mano de nieve que sabe arrancarlas!”.). También hay que destacar en este poema recursos expresivos como; hipérbaton (Del salón en el ángulo oscuro...), comparaciones, personificaciones (Cuánta nota dormía en sus cuerdas...) etc., que tan comunes son en las obras de Bécquer. Por ultimo el tema de esta poesía es uno de los temas que usaba Bécquer en sus obras.

Por todo ello podemos decir que la séptima rima es de Gustavo Adolfo Bécquer.