Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del siglo XIX. Romanticismo. Lírica y poesía romántica. Rimas. Métrica. Estilo literario

  • Enviado por: nörk
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
publicidad

Para introducirnos de lleno en este trabajo necesitaremos comprender el entorno en el que se vio influido nuestro autor. La sociedad de la época en la que vivió Bécquer queda reflejada en su biografía. Antes de empezar con las preguntas y la comprensión de su obra que podríamos considerar más leída, las “Rimas”, querría añadir un breve resumen de la vida del autor.

Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla, hijo de un pintor y hermano de otro, Valeriano. También él mismo practicó la pintura, pero, después de quedarse huérfano y trasladarse a Madrid, en 1854, la abandonó para dedicarse exclusivamente a la literatura. No logró tener éxito y vivió en la pobreza, colaborando en periódicos de poca categoría. Posteriormente escribió en otros más importantes, donde publicó crónicas sociales, algunas de sus Leyendas y los ensayos costumbristas Cartas desde mi celda. Obtuvo un cargo muy bien pagado, en 1864, de censor oficial de novelas. Hacia 1867 escribió sus famosas Rimas y las preparaba para su publicación, pero con la Revolución de 1868 se perdió el manuscrito y el poeta tuvo que preparar otro, en parte de memoria. Su matrimonio, con la hija de un médico, le dio tres hijos, pero se deshizo en 1868. Bécquer, que desde 1858 estaba aquejado de una grave enfermedad, probablemente tuberculosa o venérea, se trasladó a Toledo, a casa de su hermano Valeriano. Éste murió en septiembre de 1870 y el poeta el 22 de diciembre, a los treinta y cuatro años.

Este trabajo está centrado en el estudio y comprensión de las Rimas, y también creo oportuno explicar su historia y algunos apuntes; Las Rimas, una colección de setenta y seis poesías, publicadas al año siguiente con el título inicial de El libro de los gorriones, poseen una cualidad esencialmente musical y una aparente sencillez que contrasta con la sonoridad un tanto hueca del estilo de sus predecesores. Formalmente son poemas breves en versos asonantes, donde el mundo aparece como un conjunto confuso de formas invisibles y átomos silenciosos cargados de posibilidades armónicas que se materializan en visión o sonido gracias a la acción del poeta que une las formas con las ideas. Se refieren a la emoción de lo vivido, al recuerdo, a experiencias convertidas en sentimientos. También aparece el amor, el desengaño, el deseo de evasión, la desesperanza y la muerte. Su pureza y humildad, junto con su engañosa sencillez, suponen la "culminación de la poesía del sentimiento y de la fantasía", en palabras de Jorge Guillén, y como dijo Luis Cernuda: "Desempeñan en nuestra poesía moderna, un papel equivalente al de Garcilaso en nuestra poesía clásica: el de crear una nueva tradición que llega a sus descendientes.

En las páginas siguientes figura una procesión de el estudio hasta las antedichas Rimas.

  • Los principales temas tratados por Bécquer en sus Rimas son:

    • La Poesía, como tema básico, y algunas variaciones referentes a la inspiración, al creación literaria en si. Son los temas de las Rimas I hasta la VIII. Para hacer mas comprensible esta valoración, citaré un fragmento de una de las Rimas mas considerativas hacia este tema:

    • [...]No digáis que agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía[...] Perteneciente a la Rima IV

      • El Amor, tema tratado de forma mas que clara en las Rimas de la IX a la XXIX, el amor idealizado es el preferido de Bécquer, en el que la belleza, el gozo del enamorado y la felicidad que esto le supone se ven enmarcados en un entorno también agradable.

      [...] Los invisibles átomos del aire en derredor palpitan y se inflaman, el cielo se deshace en rayos de oro, la tierra se estremece alborozada. Oigo flotando en olas de armonía rumor de besos y batir de alas, mis párpados se cierran...¿Qué sucede? -¡Es el Amor que pasa![...]

      • El Desengaño amoroso, como tema reflejado en las Rimas de la XXX a la LI, en éstas se observa el abandono, la tragedia, la impotencia frente a él, la desesperación y demás sub-temas incluidos en el principal.

      [...] Nuestra pasión fue un trágico sainete en cuya absurda fábula lo cómico y lo grave confundidos risas y llanto acarran. Pero fue lo peor de aquella historia que al fin de la jornada a ella tocaron lágrimas y risas, y a mí, sólo las lágrimas[...]

      • El dolor y la angustia, la vida y la muerte son los temas que aparecen en las rimas LII hasta la LXXVI:

      [...]Llegó la noche y no encontré un asilo, ¡y tuve sed!... mis lágrimas bebí, ¡y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos cerré para morir! ¿Estaba en un desierto? Aunque a mi oído de las turbas llegaba el ronco hervir, yo era huérfano y pobre... ¡El mundo estaba desierto... para mí![...]

      Cabe decir que el orden de los temas de las rimas aquí clasificados, no fue así descrito por el autor, sino que una vez muerto, sus amigos lo clasificaron de esta manera en un intento de mostrar el desarrollo de una historia, desde etapas felices de amor, hasta el extremo de la muerte y la desolación.

    • Como podemos ver en las rimas dedicadas a la poesía y a la definición del poeta (I, III, IV, V, VII, XXI), la poesía es uno de los temas principales de la lírica Becqueriana, asimismo, en algunas rimas referentes a la Poesía existe una posible confusión entre el tema en ella tratado, pudiéndose transformar en una rima sobre el amor. El poeta identifica claramente la poesía con el amor y la mujer, partiendo de la imposibilidad de definir la poesía pero él mismo la intenta definir comparando realidades:

    • Si la poesía es sentimiento y el sentimiento es una característica principal del alma de la mujer, la poesía es la mujer; pero si la poesía es sentimiento y el mas noble sentimiento es el del amor, la poesía puede ser definida como el amor, y este sentimiento, como la fuente principal de la poesía...

    • Como anteriormente se ha citado, según Bécquer, el sentido principal de la poesía es la mujer, como fuente de inspiración. Nos ofrece una visión idealizada de la mujer, en el que su ser y su belleza son la razón de ser de los hombres y la de existir de la poesía. Cuando el autor nos habla de la mujer, acostumbra a hacerlo describiéndola físicamente, centrado en especial particularidad hacia sus ojos, omnipresentes en la gran mayoría de las rimas dedicadas a la Feminidad, es un ejemplo claro la ultima estrofa de la Rima IV:

    • [...]Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran, mientras responda el labio suspirando al labio que suspira, mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, mientras exista una mujer hermosa, ¡Habrá poesía![...]

    • La Rima con una característica más clara de confusión entre Amor y Poesía es la nº 11, en la que en un principio se cree que el autor busca a la mujer ideal, y da dos ejemplos de mujeres opuestas: la pasional, ardiente y morena, y la tierna, delicada y frágil, una vez ha rechazado estos dos ideales de mujer, aparece una tercera voz femenina, que se trata ni mas ni menos que de la misma poesía: [...] -Yo soy un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz. Soy incorpórea, soy intangible, no puedo amarte. -Oh, ven; ven tú! [...]

    • Aquí define la poesía como una mujer, ejemplo claro de su idea de poesía y su agrado a confundir sus dos temas principales.

      Otra de estas rimas podría ser la nº 6, en la que el autor nos retrata una mujer o una figura femenina, un espíritu solitario, que podría parecernos el del amor, pero si nos fijamos en la segunda estrofa y leemos entre líneas vemos que la poesía es ese desdibujado fantasma:

      [...] Como la brisa que la sangre orea sobre el oscuro campo de batalla, cargada de perfumes y armonías en el silencio de la noche vaga. Símbolo del dolor y la ternura del bardo ingles en el horrible drama, la dulce Ofelia, la razón perdida, cogiendo flores y cantando pasa[...]

    • El sueño forma parte del tema de la poesía en las rimas LXXIV, LXXV, LXXI; cada una de ellas con su propia visión del mundo del sueño.

    • La LXXIV se centra en un paisaje de sueño, en el que el autor, el propio yo se adentra hacia un mundo desconocido, que parece ser el Cielo, de lo que no estoy segura, porque en ese caso el tema de la rima seria la Muerte, aún así, como es obvio que el autor no pudo escribir sobre esa situación en un ámbito real, imagino que podría tratarse de un sueño o una premención en el que el tema del sueño va ligado al de la muerte.

      La rima LXXV Habla del mundo del sueño, que gentes habitan allí, y medita sobre ese lugar, en el que todo puede ser verdad o mentira, en el que las mentes humanas se despojan de todo atamiento y se liberan, donde la imaginación fluye del pensamiento, aligual que la rima LXXI, pero en ésta el sueño es premonitorio, y predice la muerte de un ser querido.

    • Las Rimas que poseen una estructura narrativa son la XL, la XLII, la LXXIII, la LV y la XI

    • El sabor amargo del café le devolvió la serenidad por unos momentos, tuvo que ordenar que se lo sirviesen de inmediato ya que la noticia le había dejado algo traspuesta. Se acercó a la ventana, aún con la humeante taza en la mano, y descorrió las cortinas. Dirigió su mirada hacia fuera, una fría mañana de invierno asomaba por el ventanal; las gentes, ajenas a lo que le había ocurrido la noche anterior a una renombrada familia madrileña, corrían por la calle, ataviados con abrigos y gabardinas para guarecerse del frío invernal y de la nieve de la noche anterior que aún asomaba por los tejados mas bajos e interiores y con la que aún jugaban los niños en las aceras. Les falta tiempo a la gente de la calle -pensaba- para convertir una desgracia en la noticia del día. Apuró las ultimas gotas de café de su taza y la dejó sobre la mesa con un golpe seco, que la sobresaltó por su tono violento.

      Una vez dispuesta, ordenó que le trajeran su abrigo negro de los funerales que con tanto rencor tenía que ponerse, cogió su paraguas con el puño de marfil y se dispuso a seguir hacia el velatorio. Mientras paseaba y observaba la ferviente actividad de la mañana en su cuidad, pensaba sobre lo rápido que había ocurrido todo, tanto, que no había tenido ni tiempo suficiente para pensarlo, y de golpe, la tragedia les sorprendió a todos. Como una puñalada, la noticia de la enfermedad de la pequeña había trastornado a toda la familia, pero los médicos les daban esperanzas... nada mas lejos de la realidad... -Los médicos siempre metiendo la pata- pensó en voz alta, sin darse cuenta- matasanos... La chiquilla había perecido la noche anterior, de una manera tan natural que los médicos (otra vez los médicos!) no daban crédito a lo que veían, la respiración de la criatura dejo de ser pausada y lenta para convertirse en un último suspiro leve, y tras él, el alma de la pequeña se le fue por entre los labios. Sollozos, llantos y dolor, que injusta es la muerte- pensó- tan sólo tenía siete años.

      Llegó delante del umbral de la puerta de una pequeña pero lujosa parroquia, lugar elegido por sus familiares para darle un último homenaje a su única hija. Llamó a la puerta pero no le sorprendió observar que estaba cerrada, abrió una rendija y entró. El humo de tabaco y velas mezclado le turbó el pensamiento -Fumar!! Como osan fumar en presencia de un muerto!- se indignó por dentro- ya no se respetan ni las almas de los fallecidos... Se acercó a su hermana, y abrazándola, le dio dos besos pero no supo que decirle... que decir en esos momentos? -Una mano en el hombro es mejor que mil palabras-pensó, y solo le salió un “os acompaño en el sentimiento, hermana” y se sentó en una de las pocas sillas vacías de la estancia. Unos minutos después, cuatro hombres ataviados de negro cerraron el féretro y se lo cargaron a espaldas mientras una mujer que les acompañaba guardaba las velas en su sitio, para el próximo que fuese elegido por los infiernos.

      Afuera empezaba a llover, la lluvia caía monótona, impasible, sobre el cielo gris de la cuidad, mientras un carruaje negro se difuminaba al final de la calle, tirado por dos negros hijos de alguna yeguada inglesa...quién sabe...

      Algunos de los que había visto en esa sala les recordaba de jóvenes, en fiestas, en celebraciones, con sus alegres ropas y sonrisas alentadoras, ahora irreconocibles, con el dolor perpetuado en sus rostros. Dio media vuelta y volvió por sus pasos, siguiendo el camino que había seguido hacia el altar fúnebre, jamás había tenido intención alguna de acercarse a un cementerio, y no lo pensaba hacer ahora, por muy sobrina suya que fuese la difunta y por mucho que sintiera la fría mirada de los presentes en la nuca, sobretodo la de su hermana, recriminándole sus actos... Quizá por estos actos se levantaba cada mañana en una cama fría, quizá por no haberse sabido girar a tiempo en algunos momentos, como ése, se volvía sobre sus pasos hacia un hogar que solo era suyo.

      Alguien dijo una vez “Qué solos se quedan los muertos...” pero le faltó añadir que hay vivos con el alma muerta por culpa de su soledad...

      1. La estructura del poema tiene algunos versos más largos que los demás, las figuras retóricas que utiliza le dan un toque mas tétrico. Los encabalgamientos suponen un seguimiento continuo del poema ya que obliga al lector a no poder parar hasta un signo de puntuación, y no abundan. Dos preguntas retóricas, con la pocas respuestas que da, aun introducen un interrogante mas pronunciado en el poema.

      2. La métrica del poema és la siguiente:

      ¿De dónde vengo...? El más horrible y áspero -11

      de los senderos busca: a7

      Las huellas de unos pies ensangrentados -11

      sobre la roca dura, a7

      los despojos de un alma hecha jirones -11

      en las zarzas agudas, a7

      te dirán el camino b7

      que conduce a mi cuna. a7

      ¿A donde voy? El más sombrío y triste -11

      de los páramos cruza, a7

      valle de eternas nieves y de eternas -11

      melancólicas brumas. a7

      En donde esté una piedra solitaria -11

      sin inscripción alguna, a7

      donde habite el olvido, b7

      allí estará mi tumba. a7

      Los versos impares tienen rima libre o no tenen rima, aparte de los versos 7 y 15 que riman entre ellos de forma asonante, los versos pares riman todos de forma asonante.

      3. La hipérbole, al ser 1 recurso de exageración, ayuda a darle un tono mas trágico al poema, de desesperación y expresa con mayor intensidad la sensacion que el poeta intenta transmitir.

      4. El tú al que el yo lírico se dirige podrian ser multiples personajes, podria ser por ejemplo, a si mismo, como si el autor se pusiera frente a un espejo y delante de su propia imagine se preguntase a si mismo de donde viene, quien és y hacia donde va, y se autocontestara las preguntas que se questiona. Podria ser, pero en menor parte que las preguntaslas foprmulase a la muerte y, quizá fuese mas adecuado relacionar el “tú” con la Vida misma.

      5. Las aliteraciones mas significativas más frequentes son la repeticion del sonido [s] [k] [u] en diferentes palabras, quizás la repeticion de este sonido le da al poema un tono grave, fuerte y dominante. Creo que no van mucho más allá del valor expresivo fónico, como mucho ayudan a que el ritmo del poema sea más rápido,la repeticion de la [s] conduce a que el verso sea más fluido, suave y deslizante

      6. El papel de los adjetivos es muy importante ya que son uan parte básica de las hipérboles, y ayudan a las descripciones añadiendoles mucho mas realismo.

      Las Rimas de Bécquer son un medio de conexión entre el presente y el romanticismo, y el lenguaje aparentemente sencillo del autor conduce a su fácil lectura. Personalmente, he encontrado muy interesante la lectura de las mismas, ya que no es común en las escuelas de leer poesía, lo mas habitual es que se lea en prosa, y creo que leer poesía es enriquecedor para aquellos que no acostumbran a leer demasiado. La poesía es un arte y como tal transmite sentimientos, un libro de poesía no deja al lector impasivo frente a lo que está leyendo, sino que le conduce a centrarse en la historia o el tema de la rima, y a fundirse en él. Creo que es importante conocer el movimiento romántico a través de las rimas, pero no básico para comprenderlo y entenderlo. Leer Bécquer es interesante ya que se le ha considerado el primer autor contemporáneo pero una vez leída una obra suya sería más adecuado leer otros autores y después centrarse en la obra de Bécquer si es posible.