Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Romanticismo. Poesía y lírica romántica. Poemas. Temas: amor, belleza

  • Enviado por: Pepetoni
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA DE LAS RIMAS DE BÉCQUER:

I

``Yo sé un himno gigante y extraño

[...]

pudiera, al oído, cantártelo a solas.

El tema de esta rima es el Amor, esta rima es como una introducción. El poeta se esfuerza para que el lenguaje que usa, sea suspiros y risas, y suma de las artes.

II

Saeta que voladora

[...]

mis pasos me llevarán.

El tema de esta rima es el propio Bécquer, ya que se vale aquí de la enumeración de una serie de elementos para compararlos con él.

III

Sacudimiento extraño

[...]

a un yugo atar las dos.

El tema de esta rima es la Poesía, aquí Bécquer también se vale de enumeraciones, esta vez mas largas.

IV

No digáis que, agotado tu tesoro,

[...]

¡habrá poesía!

El tema de esta rima también es la Poesía, solo que en este caso se refiere a que siempre que haya uno de los términos que el ha descrito, ¡habrá poesía!

V

Espíritu sin nombre,

[...]

de que es vaso el poeta.

El tema de esta rima es el Egoísmo Romántico, ya que Bécquer se vale de una anáfora sobre el pronombre personal yo, que sostiene la extensión yo soy...

VI

Como la brisa que la sangre orea

[...]

cogiendo flores y cantando pasa.

El tema de esta rima es La Brisa, aunque, en la segunda estrofa habla de una mujer: La Dulce Ofelia.

VII

Del salón en el ángulo oscuro,

[...]

que le diga <<¡Levántate y anda!>>.

El tema de esta rima, son el Arpa y la Poesía, en la que el arpa de la primera estrofa se consigue a través de una pequeña hipérbaton.

VIII

Cuando miro el azul horizonte

[...]

divino aquí dentro.

El tema de esta rima es la Reflexión, ya que es lo que está haciendo a lo largo de toda la rima, está dudando.

IX

Besa el aura que gime blandamente

[...]

al río que le besa, vuelve un beso.

El tema de esta rima es el Beso, la repetición del beso y del verbo besar es lo que marca la significación del poema.

X

Los invisibles átomos del aire

[...]

-¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!

El tema de esta rima claramente es el Amor, en esta rima, Bécquer hace que el poeta sea testigo del paso del amor.

XI

-Yo soy ardiente, yo soy morena,

[...]

-¡Oh, ven, ven tú!

El tema de esta rima son las Mujeres, con las que Bécquer hace una especie de conversación, representada mediante un diálogo.

XII

Porque son, niña, tus ojos

[...]

se tornasen, lo sintieras.

El tema de esta rima son los Colores, ya que en esta rima Bécquer compara todos sus términos con los colores u semejantes (rubíes, de color rojo).

XIII

Tu pupila es azul y, cuando ríes,

[...]

una perdida estrella.

El tema de esta rima es Amoroso, ya que Bécquer compara muchos rasgos de su amada con cosas bellas o preciosas.

XIV

Te vi un punto y, flotando ante mis ojos,

[...]

pero adónde me arrastran, no lo sé.

El tema de esta rima como en alguna otra, es la Mujer, en el que destaca ciertas bellezas de su amada que no se pueden ver en otra parte.

XV

Cendal flotante de leve bruma,

[...]

de una visión!

El tema de esta rima es Él y su amada, en esta rima él se compara con ciertas cosas al igual que compara a su amada con otras cosas.

XVI

Si al mecer las azules campanillas

[...]

respiro yo.

El tema de esta rima es Amoroso, ya que también de dice cosas bellas (mediante una anáfora) a su amada.

XVII

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,

[...]

¡Hoy creo en Dios!

El tema de esta rima es la Alegría, ya que describe un día en el que le sonríe todo.

XVIII

Fatigada del baile,

[...]

qué dulcísimo sueño!

El tema de esta rima es Amoroso, ya que dice cosas bellas sobre una flor, como que la flor baila, se mece etc...

XIX

Cuando sobre el pecho inclinas

[...]

de oro y nieve.

El tema de esta rima es otra vez la Mujer, aparte de que también es amorosa, ya que compara ala mujer con una azucena.

XX

Sabe, si alguna vez tus labios rojos

[...]

también puede besar con la mirada.

El tema de esta rima es el La Exaltación De La Belleza Femenina, ya que destaca los labios de una mujer en forma de sensualidad.

XXI

-¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas

[...]

Poesía eres tú.

El tema de esta rima es el Amor y la Poesía. Se demuestra a lo largo de toda la rima, compara la poesía con su mujer amada.

XXII

¿Cómo vive esa rosa que has prendido

[...]

junto al volcán la flor.

El tema de esta rima es otra vez la Mujer, en esta rima Bécquer compara el corazón de su amada con un volcán.

XXIII

Por una mirada, un mundo;

[...]

qué te diera por un beso!

El tema de esta rima es el Amor, en esta rima Bécquer dice que no sabe lo que daría en el mundo por un beso de su amada.

XXIV

Dos rojas lenguas de fuego

[...]

eso son nuestras dos almas.

El tema de esta rima es Dos y Uno, que quiere decir q son dos almas y forman una sola cosa como indica en cada una de las estrofas.

XXV

Cuando en la noche te envuelven

[...]

la tierra, el cielo.

El tema de esta rima es otra vez mas la Mujer, en esta rima también exalta su belleza y a compara con distintas descripciones.

XXVI

Voy contra mi interés al confesarlo;

[...]

y con oro cualquiera hace poesía.

El tema de esta rima es la Mujer, solo que en esta rima ella sale malparada, ya que esta rima es una rima agresiva e impersonal.

XXVII

Despierta, tiemblo al mirarte;

[...]

¡Duerme!

El tema de esta rima es la Belleza, en esta rima Bécquer describe a su amada mientras está dormida y también cuando está despierta.

XXVIII

Cuando, entre la sombra oscura,

[...]

me das tu aliento a beber?

El tema de esta rima es la Exaltación, otra vez Bécquer exalta las bellezas de su amada como son su voz, sus besos, su aliento etc...

XXIX

Sobre la falda tenía

[...]

-¡Ya lo comprendo!

El tema de esta rima es el Amor y el Beso, como se puede apreciar describe una escena en la que está con su amada y exalta su belleza.

XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima

[...]

Y ella dirá: -¿Por qué no lloré yo?

El tema de esta rima es el Pensamiento Amoroso, y se aprecia como él piensa porqué no habló cuando se encontró con su amada y también porque ella no lloró.

XXXI

Nuestra pasión fue un trágico sainete,

[...]

y a mí, sólo las lágrimas.

El tema de esta rima es el Desengaño Amoroso que sufrieron el y su amada mientras estaban juntos.

XXXII

Pasaba arrolladora en su hermosura

[...]

se unieron los crepúsculos, y...fue.

El tema de esta rima es el Amor, aunque en esta ocasión no lo hay, como se demuestra en la primera estrofa, cuando su amada pasa a su lado él ni la mira.

XXXIII

Es cuestión de palabras y, no obstante,

[...]

y cuándo es dignidad!

El tema de esta rima es el Orgullo, en esta rima Bécquer se disgusta porque el Amor no tiene un diccionario donde hallar cuando hay orgullo y cuando dignidad.

XXXIV

Cruza callada, y son sus movimientos

[...]

más que lo que cualquiera otra me digna.

El tema de esta rima es una vez más la Hermosura, ya que una vez más exalta la belleza de su amada, en este caso es una belleza física, del cuerpo, extendida a lo largo de cuatro estrofas.

XXXV

¡No me admiró tu olvido! Aunque, de un día,

[...]

eso...ni lo pudiste sospechar.

El tema de esta rima es la Dignidad Herida, en este caso lo que quiere decir Bécquer es que su amada a herido su dignidad.

XXXVI

Si de nuestros agravios en un libro

[...]

las borraba yo todas!

El tema de esta rima es el Amor que aún perdura en sus almas, en esta rima también se dirige como en otras muchas a su amada.

XXXVII

Antes que tú me moriré; escondido

[...]

allí lo hemos de hablar

El tema de esta rima es la Melancolía, en esta rima crece la melancolía de Bécquer hasta llegar a ser pesadumbre de muerte.

XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.

[...]

¿sabes tú adónde va?

El tema de esta rima es otra vez más el Amor, otra vez más el autor se dirige a su amada, en este caso le pregunta adónde va a parar el amor cuando se pierde.

XXXIX

¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable,

[...]

¡es tan hermosa!

El tema de esta rima es la Hermosura del Amor, esta rima es como la respuesta que da Bécquer a los amigos que le informan sobre la mujer que ama.

XL

Su mano entre mis manos,

[...]

semejante a su rostro.

El tema de esta rima son los Lugares Amorosos, en esta rima Bécquer recuerda los lugares en los que ha estado con su amada.

XLI

Tú eras el huracán, y yo la alta

[...]

¡No pudo ser!

El tema de esta rima es la Hermosura, en esta rima otra vez se refiere a su amada, pero los piropos hacia la amada eran en el pasado.

XLII

Cuando me lo contaron, sentí el frío

[...]

Me hacía un gran favor...Le di las gracias.

El tema de esta rima es el Dolor y la Melancolía, en esta rima el poeta se expresa de una manera en la que solo alguien que ha sentido esa pena puede hacerlo.

XLIII

Dejé la luz a un lado, y en el borde

[...]

y que en aquella noche envejecí.

El tema de esta rima es el Dolor, en poeta no da ninguna imagen ni ninguna noticia sobre el dolor que le atenaza.

XLIV

Como en un libro abierto

[...]

Ya ves: yo soy un hombre... y también lloro.

El tema de esta rima es el Desengaño, en la rima el poeta le dice a la amada que confiese que le quiso poco.

XLV

En la clave del arco ruinoso

[...]

pero en el pecho, no.

El tema de esta rima es otra vez el Desengaño, en esta rima el autor pone de manifiesto que fue un aficionado a la arqueología.

XLVI

Me ha herido recatándose en las sombras

[...]

Porque el muerto está en pie.

El tema de esta rima es la Rotura del Amor, en esta rima el poeta muestra como su amada le hiere y sella con un beso su traición.

XLVII

Yo me he asomado a las profundas simas

[...]

¡Tan hondo era y tan negro!

El tema de esta rima es la Hondura del Corazón, compara la hondura de un abismo con la hondura de un corazón, negro y hondo.

XLVIII

Como se arranca el hierro de una herida

[...]

en que acaba de soñar!

El tema de esta rima es la Desesperación, esta rima es una rima desesperada, el sueño en el que acaba de soñar es la muerte.

XLIX

Alguna vez la encuentro por el mundo,

[...]

como me río yo.

El tema de esta rima es la Tristeza, ya que en esta rima dice el autor que cuando se encuentra con su amada por el mundo, ésta pasa sonriéndose.

L

Lo que el salvaje que con torpe mano

[...]

en su altar nuestro amor.

El tema de esta rima es el Sacrificio, ya que en esta rima el autor sacrifica el amor suyo y de su amada.

LI

De lo poco de vida que me resta,

[...]

de mí pensado.

El tema de esta rima es una vez más el Desengaño, y se pregunta el autor si su amada ha hablado a otra gente sobre él.

LII

Olas gigantes que os rompéis bramando

[...]

con mi dolor a solas!.

El tema de esta rima es el Dolor, ya que el poeta busca cualquier cosas que le lleve consigo.

LIII

Volverán las oscuras golondrinas

[...]

¡así... no te querrán!

El tema de esta rima es la Vuelta del Amor, el autor dice que volverán muchas cosas pero que el amor con el que el la ha amado ese amor, no volverá, de esa manera nunca la querrán.

LIV

Cuando volvemos las fugaces horas

[...]

volveremos los dos a suspirar.

El tema de esta rima es la Mujer Amada, otra vez exalta su belleza y compara algunos de sus rasgos.

LV

Entre el discorde estruendo de la orgía

[...]

alegre la tristeza y triste el vino.

El tema de esta rima es la Mujer Amada, una vez más. El poeta percibe algo como un suspiro por en medio de la discordancia de una orgía.

LVI

Hoy como ayer, mañana como hoy,

[...]

padecer es vivir!

El tema de esta rima es El Vivir, el poeta expresa un vivir uniforme, sin sobresaltos.

LVII

Este armazón de huesos y pellejos,

[...]

graba en el corazón, si no en la frente.

El tema de esta rima es la Confesión, que es en lo que Bécquer se basa para hacer esta rima, confiesa sus sentimientos.

LVIII

¿Quieres que, de ese néctar delicioso,

[...]

digámonos: -¡Adiós!

El tema de esta rima es el Amor, el poeta da una respuesta para una pregunta que el mismo realiza a su amada.

LIX

Yo sé cuál el objeto

[...]

todo lo sé.

El tema de esta rima es la Mujer, en esta rima el poeta sabe todo sobre la mujer (niña), él es capaz de penetrar en el alma.

LX

Mi vida es un erial

[...]

para que yo lo recoja.

El tema de esta rima es el Mal, el autor dice que cada cosa que hace la hace mal y que alguien va sembrando en su camino mal para que el lo recoja.

LXI

Al ver mis horas de fiebre

[...]

quién se acordará?

El tema de esta rima es la Muerte, pero no su llegada sino, quién estará con él antes de que la muerte llegue, o quién rezará en su funeral...

LXII

Primero es un albor trémulo y vago,

[...]

cuándo amanecerá?

El tema de esta rima es El Amanecer, en esta rima el poeta pone de manifiesto la sensibilidad para la descripción del amanecer.

LXIII

Como enjambre de abejas irritadas,

[...]

el agudo aguijón que el alma encona.

El tema de esta rima son los Recuerdos del poeta, que dice que le persiguen como abejas irritadas.

LXIV

Como guarda el avaro su tesoro,

[...]

no podrás ni aun sufrir!

El tema de esta rima es el Dolor, en la que compara como un avaro guarda su tesoro, pues, el guarda igual su dolor.

LXV

Llegó la noche y no encontré un asilo;

[...]

desierto... ¡para mí!

El tema de esta rima es la Muerte, el poeta habla de cómo sació su sed y como murió, cerrando los ojos hinchados.

LXVI

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero

[...]

allí estará mi tumba.

El tema de esta rima es Su Vida, el poeta se pregunta cosas de su vida tan claras como: ¿de dónde vengo? o bien ¿adónde voy?.

LXVII

¡Qué hermoso es ver el día

[...]

ver las rojizas lenguas agitarse!

El tema de esta rima es El Día, en esta rima el poeta describe las cosas bellas que pasan a lo largo del día.

LXVIII

No sé lo que he soñado

[...]

¡Sé que aún me quedan lágrimas!

El tema de esta rima es la Tristeza, la tristeza de una sueño que no se acuerda que era, solo sabe que aún despierto estaba llorando.

LXIX

Al brillar un relámpago nacemos,

[...]

¡despertar es morir!

El tema de esta rima es La vida es un Sueño, en esta rima Bécquer dice que la vida es un sueño y que el despertar es la muerte.

LXX

¡Cuántas veces, al pie de las musgosas

[...]

creo que me saludaban.

El tema de esta rima es Romántico, el poeta explica el porqué iba vagando por el convento, la razón era porque en él suena la esquila que llama a maitines.

LXXI

No dormía: vagaba en ese limbo

[...]

que yo quería ha muerto.

El tema de esta rima es la Intuición, el poeta intuye un presentimiento mortal.

LXXII

Las ondas tienen vaga armonía

[...]

la ropa en la playa tendida a secar.

El tema de esta rima es de Barqueros, en esta rima se puede leer un diálogo mediante unos barqueros.

LXXIII

Cerraron sus ojos

[...]

tan solos los muertos.

El tema de esta rima es Góngora, en esta rima que es la más larga de todo el libro ( 104 versos ), Bécquer recuerda los grandes aciertos poéticos de Góngora en sus versos cortos.

LXXIV

Las ropas desceñidas,

[...]

sólo Dios lo traspasa.

El tema de esta rima es de Pasión, en esta rima Bécquer se refiere a su pasión de arqueólogo-poeta.

LXXV

¿Será verdad que, huésped de las nieblas,

[...]

a quienes no conozco.

El tema de esta rima es El Espíritu, en esta rima el intento del autor de exponer este viaje nocturno del espíritu es signo de innovación.

LXXVI

En la imponente nave

[...]

¡Qué sueño el del sepulcro, tan tranquilo!

El tema de esta rima es la Tranquilidad, como indica e el último verso, la tranquilidad del sepulcro es el fin del autor. Los amigos del autor escogieron esta rima para cerrar su libro.

44

Dices que tienes corazón, y sólo

[...]

que, al compás que se mueve, hace ruido.

El tema de esta rima es la Tristeza, esta rima se la dedica a su amada y le dice que no tiene corazón para amar.

48

Fingiendo realidades

[...]

de sus cenizas

El tema de esta rima es el Deseo y la Esperanza, esta rima quiere explicar que al igual que un fénix renace las mentiras al fin y al cabo también salen tarde o temprano.

55

Una mujer me ha envenenado el alma;

[...]

¿Puedo dar más de lo que a mí me dieron?

El tema de esta última rima es de Mujer, de la que Bécquer dice que le ha envenenado, tal vez porque se ha enamorado.

FINAL DE LAS RIMAS DE BÉCQUER.

Leyenda I : El Rayo De Luna.

Esta leyenda trata de un joven llamado Manrique. Era un joven solitario al que le gustaba estar alejado de la gente e ir vagando a sus aires. Cuando la gente pregunta por el no lo encuentran mas que en sitios tales como sentado al lado de una tumba, en un puente mirando las olas del río etc..., en definitiva sitios de soledad, el amaba la soledad.

Al joven le encantaba dar tienda suelta a su imaginación, algunas personas pensaban que estaba loco ya que no hacía mas que imaginarse cosas. Además el joven era un poeta.

Un día en la medianoche, cuando le luna estaba en el punto mas alto del cielo, Manrique dio un grito de júbilo, había visto una silueta blanca y esbelta. Manrique salió corriendo tras esa silueta, pero por más que corría no consiguió hallarla, entonces llegó a unas rocas sobre donde se eleva la ermita de San Saturio y, pensó que si se subía a lo más alto podría orientarse y encontrar a aquella preciosa mujer que había visto.

Pero una vez arriba y después de mirar a su alrededor no pudo contener un grito al ver ala hermosa silueta dirigiéndose en una barca hacia la otra orilla, entonces Manrique bajo muy ágilmente y se desprendió de la ropa pesada para poder llegar antes que aquella mujer ala orilla. Una vez llegó a la orilla, la mujer ya había llegado, y emprendió su búsqueda hasta que llegó a un caserón en el que divisó en una habitación una luz blanca y se dijo así mismo:-aquí vive mi prometida.

Cuando a la mañana siguiente un hombre abrió las puertas, Manrique se le echó encima preguntándole quien era la joven de arriba, el casero le respondió que no había ninguna joven que era el señor Don Alonso de Valdecuellos. Con esta respuesta Manrique quedó muy deprimido e iba todos los días paseando haber si visualizaba aquella silueta pero no la halló.

Intentó recordar como era y se acordó de su cabello que era negro y flotante, los ojos debían de ser azules, ya que éstos encajaban a la perfección, pero no la encontraba, él daría lo que fuera por volver a escuchar el crujido de su tela y, entonces, cuando pasaron dos meses pensó en ir a donde la había visto la primera vez, haber si ella también sentía el amor que sentía el joven Manrique.

Entonces al ir hacía allí y buscar su silueta no pudo aguantar otra vez el grito de júbilo, volvió a ver a su preciada silueta, salió corriendo tras ella y cuando por fin la halló sonó una carcajada enorme y horrible.

Aquella cosa esbelta, blanca, preciosa y flotante, no era mas que un rayo de luna.

Desde entonces Manrique pasa las horas sentado en su silla frente a la chimenea gótica, y por mas que su madre y sus servidores le intentan consolar no lo consiguen.

Su madre le decía que buscase una mujer que le diera amor y el respondía: -el amor no es mas que un rayo de luna.

Un siervo intentó incitarle para que se vistiese y marchase a la guerra, -las guerras dan gloria- le decía el servidor, pero Manrique contestaba: -la gloria no es mas que un rayo de luna.

Algunas personas creían que había perdido la cabeza pero al menos todos pensaban lo mismo, en cambio a Bécquer le parecía que lo que había hecho era recuperar el juicio.

Fin De La Leyenda I: El Rayo De Luna.

Leyenda II :Maese Pérez El Organista.

La leyenda cuenta que en el convento de Santa Inés, tocaba un señor llamado maese Pérez, que tocaba como los ángeles y que tenía un órgano que aunque estaba muy viejo y roto era el mejor órgano.

Un día de Nochebuena, como siempre todo el mundo esperaba a Maese Pérez en la misa del gallo, y ya estaba todo listo para recibir a Maese Pérez, pero este no aparecía, y el arzobispo pregunto: -¿dónde está?.

Y un familiar respondió: -Maese Pérez esta enfermo, muy enfermo, y un rumor recorrió toda la iglesia. Un hombre huesudo y bizco se levantó y le dijo al arzobispo que sin maese Pérez no podía empezar la ceremonia y entonces se ofreció él para tocar el órgano, pero en ese momento un grito del fondo de la iglesia dijo: -maese Pérez esta aquí, esta aquí. Y entonces apareció maese Pérez en una silla subida a hombros por unos hombres, y a pesar de la negación de su familia, ya que esta podía ser la última Nochebuena de maese Pérez, el hombre quiso tocar esa noche en la misa del gallo y cuando se situó en la banqueta frente al órgano, sonaron las doce en punto y empezó la ceremonia. Todo iba bien hasta el momento de la consagración, en ese mismo momento el arzobispo levantó la hostia y sonaron las primeras notas del órgano de maese Pérez, las notas del órgano eran como ángeles y parecía que, después de salir de los tubos del órgano, se las llevaba el viento con un pequeño suspiro, el eco de las notas desapareció poco a poco y cada vez salían notas distintas, eran como ángeles.

Todo iba perfecto hasta que antes de terminar se oyó una nota como ahogada y todo el mundo preguntó: -¿qué pasa? -y una persona respondió:

-es maese Pérez, que ha muerto.

Todo el pueblo rezó por maese Pérez asta la nochebuena del año siguiente en el que el hombre huesudo y bizco iba a tocar en la iglesia. Se oían rumores de que le iban a abuchear y no le dejarían tocar, -le caerá una buena- comentaba una señora y entonces todo el mundo entró a la iglesia.

Todo igual que el año pasado, sonó el reloj y empezó la ceremonia y cuando llegó el momento de la consagración, el cura levantó la hostia y sonó el órgano todo el mundo abucheo ala vez con panderetas y zambombas pero también ala vez se callaron, al ver que las notas eran como las de maese.

El hombre viejo al terminar la ceremonia prometió mejorar la actuación el año siguiente en la catedral, ya que con ese órgano no se tocaba bien.

Al año siguiente todo el mundo estaba en la catedral y la iglesia de Santa Inés estaba vacía y desértica, solo estaban la hija de maese Pérez y algunas monjas del convento, le ofrecieron ala hija tocar el órgano de su padre pero ella dijo que tenia miedo por si ocurría algo sobrenatural, ya que había visto anteriormente al fantasma de su padre, su amiga le dijo que se dejase de mentiras y que subiese, bien esta subió y empezó a tocar, otra vez volvió a ver al fantasma de su padre y gritó y, las monjas se giraron y, la hija comentó:

-ya os lo dije, miradle ahí esta y las monjas miraron al órgano no vieron nada pero si estaba el órgano sonando, la hija insistió:

-ya decía yo que el hombre huesudo ése no podía tocar igual que mi padre con razón sonó tan bien, el que tocaba era el alma de maese Pérez.

Final De La Leyenda II: Maese Pérez El Organista.