Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Lírica romántica becqueriana. Temas y formas: angustia, soledad, amor, muerte. Recursos

  • Enviado por: Aina
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ÍNDICE:

1.- Temas centrales. 2

2.- Reflejo de los temas en las “Rimas” y selección de un ejemplo. 4

3.- Descripción de la mujer amada. 7

4.- Análisis de los sentimientos del poeta durante el desengaño. 7

5.- Comentario de la desolación y el dolor. 7

6.- Poema seleccionado personalmente. 8

7.- Comparación entre la poesía de Bécquer y los enamorados de hoy. 9

8.- Opinión personal sobre “Rimas” de Bécquer. 9

Bibliografía:

* “Rimas” Gustavo Adolfo Bécquer McGraw Hill (Clásicos Literarios)

* Enciclopedia Interactiva de Consulta (CD-ROM de Literatura)

* www.terra.es/personal/mjserrano/home.htm

* www.geocities.com/SoHo/Studios/1118/becquer.htm

* www.lafacu.com/apuntes/literatura/Literatura_Gustavo_Adolfo_BÄ©quer/

default.htm

* www.freeweb.pdq.net/heron5/a/beq.htm

NOTA: las direcciones de Internet son algunos ejemplos de todas las encontradas en www.google.com ya que son muchas las que visité.

1.- Para completar la lectura de las Rimas de Bécquer busca en la biblioteca o en Internet información sobre los temas centrales de su obra poética: la poesía, el amor, el desengaño amoroso, y la angustia y el dolor. Recuerda que si buscas información en Internet tienes que indicar la dirección de la página que has consultado.

El tema del libro “Rimas” de Gustavo Adolfo Bécquer varía a lo largo del libro pudiéndose dividir en cuatro partes básicas: la Poesía o carencia del lenguaje para expresar sus sentimientos y sensaciones, el amor y/o la perfección de la persona amada, el desengaño amoroso al romper la relación con esa persona o al darse cuenta de que no es como él esperaba y, para terminar, la angustia, dolor y autodestrucción causadas por el desengaño del que se ha hablado antes. A continuación detallaré un poco más sobre cada tema:

1) LA POESÍA ( Rimas I - XI ):

Para Bécquer, la poesía es estar luchando continuamente entre los sentimientos e ideas y el lenguaje como modo de expresión de las emociones. Cree que no hay suficientes palabras o formas de expresar mediante el lenguaje todo lo que siente tal y como recoge la Rima I.

<<Yo quisiera escribirle, del hombre

domando rebelde, mezquino idioma,

[...]

Pero en vano es luchar; que no hay cifra

capaz de encerrarle [...]>>

Aún así, el poeta confía en poder domar algún día las palabras y armonizar la razón y la inspiración, como manifiesta la Rima III:

<<Con ambas siempre en lucha

y de ambas vencedor,

tan sólo al genio es dado

a un yugo atar las dos.>>

Según Bécquer afirma, la existencia de la poesía es independiente de la de los poetas porque, para él, todo lo que implica un grado de belleza superior y casi misterioso puede ser materia poética. Al mismo tiempo cree que el amor es el origen de la poesía, así que a la vez que dice que cualquier cosa que sea lo suficientemente bella puede inspirar poesía, dice que el origen de ella es el amor, lo que da a entender que sin amor, no puede haber poesía. El poeta es un ser especial porque su anhelo de naturaleza misteriosa es propio de un ser con una capacidad extraordinaria para sentir el mundo.

2) EL AMOR ( Rimas XI - XXIX ):

En este apartado hay varios subtemas entre los cuales se encuentran:

*El amor imposible. En el amor del que se habla en las Rimas no aparece una destinataria real y concreta excepto en una, la Rima LXXXII que está dirigida a su mujer Casta Esteban. Más bien hablan de amores idealizados y mujeres inalcanzables, las cuales, debido a la dificultad de conseguir conquistarla por el motivo que sea, resultan más atractivas. La Rima XI no puede ser más explícita:

<<Yo soy un sueño; un imposible,

vano fantasma de niebla y luz;

soy incorpórea, soy intangible;

no puedo amarte. -¡Oh, ven; ven, tú!>>

*El amor como deseo de fusión total con la amada. La realización plena del amor es para Bécquer la fusión de las almas de los enamorados. Los siguientes versos de la Rima XXIV así lo expresan:

<<dos ideas que al par brotan,

dos besos que a un tiempo estallan,

dos ecos que se confunden...

eso son nuestras dos almas.>>

*Canto a la belleza de la amada. La protagonista de las Rimas de Bécquer aparece descrita en ellas como un ser angelical, bella, llena de delicadeza y el poeta se detiene en la descripción de su, azulada por lo general, mirada.

*El amor reflejado en la naturaleza. En ella Bécquer encuentra el mejor espejo de sus sentimientos. La Rima XVII es un buen ejemplo:

<<Hoy la tierra y los cielos me sonríen,

hoy llega al fondo de mi alma el sol[...]>>

A su misma vez, las Rimas del tercer grupo se ven reflejadas en una naturaleza más oscura y violenta.

3) EL DESENGAÑO AMOROSO ( Rimas XXX - LI ):

Este apartado nos presenta el lado más oscuro del amor, el desamor. El poeta siente una gran decepción, sensación de vacío, frustración refugiándose en los reproches a la amada y el recuerdo del amor perdido.

*La ruptura entre los enamorados. El poeta se pregunta las razones de la separación y él mismo se contesta que la causa fue la incomunicación entre ambos. El diálogo yo-tú que había en el grupo anterior desaparece convirtiéndose en un monólogo del poeta consigo mismo. La Rima XXXIII habla de esa incomunicación:

<<Es cuestión de palabras, y, no obstante,

ni tú ni yo jamás

después de lo que ha pasado convendremos

en quién la culpa está. [...]>>

*El reproche a la amada. Bécquer se muestra profundamente dolido y abatido por la separación y la hace culpable de ella a la mujer. La Rima XXXI refleja esos sentimientos:

<<Pero fue lo peor de aquella historia

que al fin de la jornada

a ella tocaron lágrimas y risas

y a mí sólo las lágrimas.>>

Bécquer está lleno de resentimiento hacia la amada por su infidelidad y llega a calificarla de dura, fría, despiadada e hipócrita. El despecho es tan grande que parece encontrar consuelo en que ella también sufra. Tal y como dice la Rima LIII:

<<Como yo te he querido..., desengáñate,

¡así... no te querrán!>>

*El dolor por el amor perdido. Abandonado por la amada, el poeta, siente un dolor agudo e intenso que deja paso luego a un sentimiento más sosegado. A veces, el recuerdo de la amada parece amortiguar el sufrimiento y otras, en cambio, lo hace aún más agudo.

4) LA ANGUSTIA Y EL DOLOR ( Rimas LII - LXXXIV ):

El tono pesimista de Bécquer va en aumento en esta parte del libro. En estas Rimas se refleja el desaliento de un Bécquer solo y enfermo que presiente su muerte.

*La soledad y el olvido. El miedo a morir en soledad y a ser olvidado tras su muerte tiñe algunas de las Rimas más sinceras e impresionantes de este grupo. Llega a manifestar el deseo de ser arrastrado por varias fuerzas de la naturaleza para sentirse menos solo.

*La angustia existencial. Bécquer no encuentra sentido a su vida y siente un enorme vacío dentro y fuera de él. Identifica su vida como un erial y habla del mundo como de un desierto. En algún momento llega a anhelar su antiguo dolor, pues éste le hacía sentirse vivo.

*La muerte como única salida. Bécquer, sin fuerzas para seguir luchando, encuentra en la muerte el alivio para su dolor y piensa en la idea de la paz que puede proporcionarle la muerte, como aparece en la Rima LXXVI:

<<¡Qué sueño el del sepulcro tan tranquilo!>>

2.- Explica cómo aparecen reflejados estos temas en las Rimas y después selecciona un poema que sea representativo de cada uno de los temas.

Los temas aparecen reflejados como una historia real y verdadera que el autor, Gustavo Adolfo Bécquer ha vivido. Los temas son los pensamientos y sentimientos del autor sobre la poesía, el amor, el desengaño y la angustia y desesperación.

En la primera parte el autor expresa la carencia del lenguaje y su pensamiento sobre la poesía, comparándola con un arpa, diciendo que el origen de ella es el amor, etc. Para él, tanto la mujer como la poesía representan lo deseado y, a la vez, inalcanzable. Por eso, probablemente, la que más represente esta idea sea la Rima XI:

-Yo soy ardiente, yo soy morena,

yo soy el símbolo de la pasión;

de ansia y de goces mi alma está llena.

¿A mí me buscas? -No es a ti; no.

-Mi frente es pálida; mis trenzas, de oro;

puedo brindarte dichas sin fin;

yo de ternuras guardo un tesoro.

¿A mí me llamas? -No: no es a ti.

-Yo soy un sueño, un imposible,

vano fantasma de niebla y luz;

soy incorpórea, soy intangible;

no puedo amarte. -¡Oh, ven; ven tú!

En el segundo apartado aparece reflejado el amor como un sentimiento maravilloso, hacia otra persona, que hace que esté dispuesto a dar y sacrificar cualquier cosa por ella. Mientras está con esa persona describe su relación como de plena compenetración entre ellos y de un gran sentimiento mutuo. La forma que tiene el autor de describir a la mujer, explicar sus sentimientos y utilizar las palabras, te da la sensación de estar ante algo muy bello, pero a la vez muy volátil, imposible de coger a pesar de verlo. Bécquer idealiza a su amada. Quizá la que mejor represente este apartado, debido a la claridad con que demuestra la compenetración entre ambos y la adecuación entre contenido y lenguaje, sea la Rima XXIV:

Dos rojas lenguas de fuego

que, a un mismo tronco enlazadas

se aproximan, y al besarse

forman una sola llama;

dos notas que del laúd

a un tiempo la mano arranca,

y en el espacio se encuentran

y armoniosas se abrazan;

dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa,

y que al romper se coronan

con un penacho de plata;

dos jirones de vapor

que del lago levantan,

y al juntarse allá en el cielo

forman una nube blanca;

dos ideas que al par brotan,

dos besos que a un tiempo estallan,

dos ecos que se confunden...

eso son nuestras dos almas.

En el tercer apartado del libro, Bécquer, se pregunta una y otra vez el por qué de su separación y se responde a sí mismo que el motivo fue la falta de comunicación. A causa del dolor que la ruptura le provoca, culpa a la amada y justifica su propio comportamiento. Siente un gran despecho y resentimiento hacia ella lo que hace que pase a dar una imagen negativa de ella, la descalifique y contraste sus sentimientos con los de ella llegando a la oposición víctima (Bécquer) - culpable (amada). Intenta auto convencerse de que ella también sufre, pero lo disimula, aunque acaba reconociendo que su amor fue una invención de los dos. La Rima XXX, es decir la primera de este tema, creo que es la más significativa de este apartado porque demuestra claramente el grado de incomunicación que existía entre los dos.

Asomaba a sus ojos una lágrima

y a mi labio una frase de perdón;

habló el orgullo y se enjugó su llanto,

y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;

pero al pensar en nuestro mutuo amor,

yo digo aún: <<¿Por qué callé aquel día?>>

Y ella dirá: <<¿Por qué no lloré yo?>>

En la cuarta parte, se nos cuenta la angustia, el dolor, el miedo a la soledad y el olvido y la muerte. Bécquer nos describe estos sentimientos y sensaciones con la ayuda de una naturaleza violenta y oscura; desea ser arrastrado por olas, nubes, tormentas, etc. para, al menos, no estar tan solo. También parece encontrar consuelo en que la amada sufra y reflexiona sobre el carácter transitorio de lo humano. Expresa el vacío de su existencia al ver que la naturaleza, con su carácter cíclico, sigue indiferente a su dolor por un amor irrepetible y que los recuerdos sólo hacen que agudizarlo. De este apartado me parece que lo mejor es incluir las Rimas LII y LIII como las más representativas de las ideas antes mencionadas.


Rima LII

Olas gigantes que os rompéis bramando

en las playas desiertas y remotas,

envuelto entre la sábana de espumas,

¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán, que arrebatáis

del alto bosque las marchitas hojas,

arrastrado en el ciego torbellino,

¡llevadme con vosotras!

Nubes de tempestad que rompe el rayo

y en fuego ornáis las desprendidas orlas,

arrebatado entre la niebla oscura,

¡llevadme con vosotras!

Llevadme, por piedad, adonde el vértigo

con la razón me arranque la memoria...

¡Por piedad!... ¡Tengo miedo de quedarme

con mi dolor a solas!

Rima LIII

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha al contemplar;

aquellas que aprendieron nuestros nombres,

ésas..., ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde, aún más hermosas,

sus flores abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer como lágrimas del día...

ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón, de su profundo sueño

tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido..., desengáñate,

¡así... no te querrán!




3.- Describe, apoyándote en los textos, cómo es la mujer amada (o las mujeres amadas) en la poesía de Bécquer. Señala con qué elementos de la naturaleza la relaciona el poeta.

El vocabulario usado para describir a la amada nos la presenta con un ser muy bello, pero a la vez imposible. Esa adoración hacia la amada también se observa en el frecuente uso de palabras del tipo a “Dios” o al menos de su campo semántico, para describirla a su vez usa múltiples metáforas y paralelismos “Es tu mejilla temprana rosa de escarcha cubierta” (Rima XII) o “yo soy ardiente, yo soy morena” (Rima XI). Otra de las razones por las que su amada es tan lejana es porque la ha perfeccionado tanto que se ha convertido en un imposible, aunque por eso no se rinde, su adoración y devoción siguen en adelante y muchos de sus poemas hablan de sus virtudes.

Las mujeres amadas que describe Bécquer suelen ser rubias, pálidas y con ojos azules, de ahí las reiteradas comparaciones con el oro, la nieve, el mar. Aún así, en la Rima XII habla de una chica con ojos verdes los cuales compara con el mar, el bosque en primavera,... No hay mucha descripción en cuanto a físico se refiere ya que cuando describe a la amada, se centra sólo en su mirada y como mucho en el rostro. Respecto al resto, nos da a entender que es un ser bellísimo, lleno de ternura, amor, delicadeza y pasión, lo que a la vez de alabarla, la idealiza tanto hasta el punto de hacerla inalcanzable e intangible para él.

4.- Analiza los sentimientos del poeta en aquellas rimas que tienen como tema el desengaño tras la ruptura amorosa.

Tras la ruptura de su relación amorosa con la amada, el poeta siente un dolor inmenso provocado por la separación de la cuál, se pregunta el motivo llegando a la conclusión de que fue la incomunicación la responsable de todo. El dolor que siente el poeta hace que considere que toda la culpa es de ella y la describa muy duramente calificándola de fría, dura, despiadada e hipócrita debido al resentimiento y despecho que siente hacia ella. A veces, el recuerdo llega a agudizar tanto el dolor que éste se hace insoportable llevando a Bécquer a desear la “paz del sepulcro”, es decir, desea morir para evitar ese sufrimiento que tanto le duele; pero otras veces, el recuerdo, sirve para amortiguar el dolor. Al final, acaba reconociendo que su amor no fue más que una invención por parte de los dos y que no tenía otro final que la ruptura.

5.- ¿Cómo aparecen en los poemas que van de la rima LII a la LXXI la desolación, el dolor, el deseo de muerte, destrucción y olvido? Coméntalo y extrae de los poemas algunos ejemplos representativos.

La desolación, el dolor, el deseo de morir, la angustia y la autodestrucción aparecen reflejadas con una naturaleza oscura y violenta, es más, el deseo de morir se ve reflejado claramente en la voluntad del autor por ser arrastrado por olas gigantescas, nubes, tormentas impresionantes,... para no estar tan solo y no sentirse tan abandonado. Identifica el vacío que todas estas sensaciones le producen comparando un erial con su vida o el mundo como un desierto. El despecho y el dolor hacen que encuentre consuelo en que ella también sufra. También se detiene a pensar en la repetitividad de la naturaleza y la irrepetibilidad del amor perdido y el carácter transitorio de todo lo humano, comparando cuan injusto es el no poder volver a vivir todos esos buenos momentos y lo corta que puede ser la vida. Como ya se ha dicho anteriormente, el autor siente una gran atracción por lo inalcanzable provocándole una gran decepción y sensación de vacío todo aquello que sea real y tangible. Cree en el amor eterno aún después de la muerte.


Rima LII

Olas gigantes que os rompéis bramando [...]

¡llevadme con vosotras! [...]

¡Por piedad!... ¡Tengo miedo de quedarme

con mi dolor a solas!

Rima LIII

[...] como yo te he querido..., desengáñate,

¡así... no te querrán!

Rima LXXXI

¡Todo sucederá! Podrá la muerte

cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse

la llama de tu amor.

Rima LXXXIV

[...] ¿no ves que algo brilla

y llora? Es una estrella.

Ya se la ve más próxima [...]

Es una luz.

[...] Desilusión. No es lámpara ni estrella

la luz que hemos seguido: es un candil.

Rima LXXIII

[...] ¡No sé; pero hay algo

que explicar no puedo,

algo que repugna

aunque es fuerza hacerlo,

a dejar tan tristes,

tan solos, los muertos!

Rima LXIV

[...] -¡Ah, barro miserable, eternamente

no podrás ni aún sufrir!


6.- Selecciona un poema que te haya gustado especialmente. Explica el motivo de tu elección.

-Yo soy ardiente, yo soy morena,

yo soy el símbolo de la pasión;

de ansia de goces mi alma está llena.

¿A mí me buscas? -No es a ti; no.

-Mi frente es pálida; mis trenzas de oro;

puedo brindarte dichas sin fin;

yo de ternuras guardo un tesoro.

¿A mí me llamas? -No; no es a ti.

-Yo soy un sueño, un imposible,

vano fantasma de niebla y luz;

soy incorpórea, soy intangible;

no puedo amarte. -¡Oh, ven; ven tú!

Hay muchos poemas que me han gustado, pero he elegido éste porque expresa perfectamente uno de los mayores “defectos” de la humanidad: querer siempre lo que no se tiene o no se puede poseer. Es un claro reflejo del deseo que produce todo aquello que es o parece inalcanzable y del desinterés que siente hacia aquello que tiene al alcance de su mano.

7.-¿Crees que la poesía de Bécquer podría expresar los sentimientos de los jóvenes enamorados de hoy?

Muchas de ellas sí, porque el amor y la pasión son sentimientos que no han cambiado mucho a lo largo del tiempo. Han cambiado las formas de demostrarlo, de hablar sobre ellos y otras cosas superficiales, pero el sentimiento en sí, no ha cambiado mucho. Seguimos amando a una persona hasta el punto de dar cualquier cosa por ella, seguimos sufriendo si esa relación se rompe, etc Muchas de las descripciones, comparaciones, metáforas, etc que hace Bécquer sobre sus sentimientos y sensaciones hacen que te sientas identificado y que veas que, en algún momento, te has sentido así aunque no hayas sabido describirlo o expresarlo de una forma tan clara y concisa como Bécquer. También es cierto que muchas personas, cuando estamos enamorados, tenemos más facilidad para escribir sobre nuestros sentimientos y sensaciones ya sea en prosa o en verso.

8.- Opinión personal sobre la lectura de las Rimas.

Es un libro que me ha gustado mucho por la forma que tiene de expresar los sentimientos, sensaciones, emociones y pensamientos del autor. Además, creo que es un libro con el que casi cualquier persona se puede sentir identificado porque, quien más quien menos ha estado enamorado y ha sufrido por amor, así que es fácil identificarse y comprender al autor.

Lo que no me ha gustado tanto ha sido el tipo de trabajo que se nos ha hecho hacer porque ha habido alguna pregunta un tanto complicada a la hora de entenderla. Por ejemplo: en la primera dice buscar información, pero esto es muy general, tal vez deberían habernos dado alguna fuente de información más concreta. En la misma pregunta tampoco no deja muy claro que tipo de información hay que buscar ni qué hacer con ella, por lo que, probablemente, los contenidos de cada pregunta 1 de todos los trabajos puedan llegar a ser bastante distintos. Otra pregunta a la que he tenido que dedicar más tiempo del que esperaba es la cuarta porque dice que analice los sentimientos del poeta. Eso es algo que no puedes hacer sólo leyendo el libro, sino que deberías saber qué inspiró al poeta a escribir esos versos, qué pasaba por su mente en ese momento, qué sentía exactamente,... y esto sólo puedes suponerlo, no saber nada cierto.

De todas formas y dejando a parte estos pequeños percances, el conjunto de la obra de Bécquer no ha estado nada mal aunque la próxima vez que lo lea, lo entenderé mucho mejor porque esta vez estaba más pendiente de fijarme en los puntos que podían servirme para el trabajo que de entender la globalidad de la obra.

“RIMAS” (G. A. Bécquer)

Aina Amich de la Asunción Página: V 15/07/04