Rimas y leyendas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del siglo XIX. Romanticismo en España. Lírica y prosa becqueriana. Estilo romántico. Argumento. Métrica

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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

RIMAS Y LEYENDAS. GUSTAVO ADOLFO BÉQUER

1-Resume el contenido de las siguientes rimas; IV, XVI, XXIV, XXXVII, XLI i LXXII.

IV, No digáis que agotado su tesoro

No digáis que agotado su tesoro,
    De asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
             Habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
             Palpiten encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
             De fuego y oro vista;

Mientras el aire en su regazo lleve
             Perfumes y armonías,
Mientras haya en el mundo primavera,
             ¡Habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
             Las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
             Que al cálculo resista;

Mientras la humanidad siempre avanzando
             No sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
             ¡Habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma
             Sin que los labios rían;
Mientras se llora sin que el llanto acuda
             A nublar la pupila;

Mientras el corazón y la cabeza
             Batallando prosigan;
Mientras haya esperanzas y recuerdos,
             ¡Habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
             Los ojos que los miran;
Mientras responda el labio suspirando
             Al labio que suspira;

Mientras sentirse puedan en un beso
             Dos almas confundidas;
Mientras exista una mujer hermosa,
             ¡Habrá poesía!

Resumen del poema:

El poeta nos cuenta que siempre habrá poesía, aunque no haya poetas. Que no se puede acabar mientras ocurren distintos hechos, como el de la naturaleza, las aromas, la primavera. Mientras hayan misterios para el hombre, mientras haya un abismo que el calculo resista, mientras no se muestren las emociones cuando están, mientras haya esperanza y recuerdos, mientras unos ojos se reflejan a otros, mientras haya un beso y mientras exista una mujer hermosa. El poeta demuestra que no se puede decir que la poesía se acaba, porqué cualquier cosa, se puede considerar poesía.

XVI, Si al mecer las azules campanillas


Si al mecer las azules campanillas
de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento
murmurador,
sabe que, oculto entre las verdes hojas,
suspiro yo.

Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te ha llamado
lejana voz,
sabe que, entre las sombras que te cercan,
te llamo yo.

Si se turba medroso en la alta noche
tu corazón,
al sentir en tus labios un aliento
abrasador,
sabe que, aunque invisible, al lado tuyo,
respiro yo.

Resumen del poema:

El poeta cuenta que aún que no esté con su enamorada físicamente, está su presencia siempre. Que cuando mecen las campanillas del balcón de su dama, no es el viento el que suspira, sino él. Que al resonar confuso a sus espaldas vago rumor, y cree que por su nombre le ha llamado una lejana voz, resulta que entre las sombras que la cercan, la llama el enamorado. Que si en la noche siente en sus labios un aliento abrasador, aunque invisible, que sepa que es él.

XXIV, Dos rojas lenguas de fuego



Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.

Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan
y, al juntarse allá en el cielo,
forman una nube blanca.

Dos ideas que al par brotan;
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden;
eso son nuestras dos almas
.

Resumen del poema:

El poeta define de una manera romántica como es el amor. Lo compara con dos rojas lenguas que de fuego que a un mismo tronco enlazadas se aproximan y, al besarse, forman una sola llama. Con dos olas en el mar que van a morir juntas en la playa y al romper se coronan con un penacho de plata. Con dos jirones de vapor que del lago se levantan y, al juntarse al cielo, forman una nube blanca. Y define su amor así:

Dos ideas que al par brotan;
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden;
eso son nuestras dos almas.

XXXVII, Antes que tú me moriré; escondido

Antes que tú me moriré; escondido
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.

Antes que tú me moriré; y mi espíritu,
en su empeño tenaz,
se sentará a las puertas de la muerte,
esperándote allá.

Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?

Entonces, que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán;

allí donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar;

allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad,
todo cuanto los dos hemos callado,
allí lo hemos de hablar.

Resumen del poema:

El poeta dice a su enamorada que morirá antes que ella, aunque no sabemos la causa. Le dice que le esperará escondido en la entrañas y que llevará el hierro con que la mujer le rompió el corazón. Que su espíritu le esperará a las puertas de la muerte. Explica que con el paso de las horas, los días, los años, llamará a puerta. Que desaparecerá de la tierra y las olas de la muerte la limpiarán cómo en otro jordán. Y por último dice que cuando estén los dos muertos, podrán hablar todo lo que han callado.

XLI, Tú eras el huracán,  y  yo la  alta

Tú eras el huracán,  y  yo la  alta

torre que desafía su poder.

¡Tenías que estrellarte o que abatirme...!

¡No pudo ser!

Tú eras el océano, y  yo la enhiesta

roca que firme aguarda  su vaivén.

¡Tenías que romperte o que arrancarme...!

¡No pudo ser!

Hermosa tú,  yo altivo; acostumbrados

uno a arrollar, el otro a no ceder;

la senda estrecha,  inevitable el choque...

¡No pudo ser!

Resumen del poema:

El poema cuenta su amor imposible. Lo compara con un huracán (él) y una torre muy alta (la mujer). El huracán intenta hacer caer la torre, i la torre desafía su poder. También compara la relación en una piedra i una ola. La ola debe de abatir la piedra, y la piedra mantener la posición. Y por ultimo, cuenta que ella es hermosa, él orgulloso. Uno acostumbrado a ganar y el otro a no dejarse ganar. El camino que tenían que seguir juntos para quererse era estrecho y inevitable el choque por sus opuestas características. Uno ganará y el otro no cederá por lo tanto, paff.

LXXII, Las ondas tienen vaga armonía

PRIMERA VOZ

Las ondas tienen vaga armonía,
las violetas suave olor,
brumas de plata la noche fría,
luz y oro el día;
yo algo mejor;
¡yo tengo Amor!

SEGUNDA VOZ

Aura de aplausos, nube radiosa,
ola de envidia que besa el pie,
isla de sueños donde reposa
el alma ansiosa,
dulce embriaguez:
¡la Gloria es!

TERCERA VOZ

Ascua encendida es el tesoro,
sombra que huye la vanidad.
Todo es mentira: la gloria, el oro;
lo que yo adoro
sólo es verdad:
¡la Libertad!

Así los barqueros pasaban cantando
la eterna canción
y, al golpe del remo, saltaba la espuma
y heríala el sol.

—¿Te embarcas?, gritaban; y yo sonriendo
les dije al pasar:
—Yo ya me he embarcado; por señas que aún tengo
la ropa en la playa tendida a secar.

Resumen del poema:

Yo creo que el poema se podría dividir en dos partes, la primera formada por la primera voz y la segunda, y la segunda parte por la tercera voz. En la primera parte el poeta intenta expresar el amor, comparándolo con las violetas, la noche fría, el día…pero considera que es mejor el amor y la gloria que todo lo demás. La segunda parte expresa la libertad. Dice que la libertad está por encima de la gloria i el amor. Y cuenta que unos hombres están a punto de zarpar a la para encontrar la libertad y le ofrecen un lugar. Él les contesta que ya ha encontrado la libertad, y que por señas aún tiene la ropa en la playa a secar. Quiere decir que nada le impide ser libre, porque ni incluso la desnudez puede quitarle la libertad.

2-Haz el análisis métrico de las siguientes rimas: VI, XI, XVI.

VI, Como la brisa que la sangre orea

Como la brisa que la sangre orea
sobre el oscuro campo de batalla,
cargada de perfumes y armonías
en el silencio de la noche vaga,

Símbolo del dolor y la ternura,
del bardo inglés en el horrible drama,
la dulce Ofelia, la razón perdida,
cogiendo flores y cantando pasa.

Métrica:

Poema compuesto por ocho versos, divididos en dos estrofas de cuatro versos cada una. Todos los versos son endecasílabos. El poema contiene cuatro sinalefas repartidas en los versos dos, tres, seis, y siete. El poema tiene rima asonante en los versos pares y los impares son libres. Es de arte mayor puesto que los versos tienen más de ocho sílabas. Su esquema es el siguiente: 11-, 11A, 11-, 11A, 11-, 11A, 11-, 11A.

XI, Yo soy ardiente, yo soy morena

—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
                                       —No es a ti, no.

—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
                                        —No, no es a ti.

—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
                                        —¡Oh ven, ven tú!

Métrica:

El poema está compuesto por 3 estrofas de 5 versos cada una. Los tres primeros versos de cada estrofa son decasílabos. El 4º verso de cada una tienen 5 sílabas y el quinto es tetrasílabo. El poema tiene el siguiente esquema métrico: 10A, 10'-, 10A, 5 -, 4 -// 10B, 10'-,10B 5 -, 4 -// 10C, 10'-, 10C, 5 -, 4 -.. Sólo riman en consonante los versos 1 y 3 de cada estrofa y en asonante los versos segundo y quinto. Es, por tanto, de arte menor y arte mayor y el autor ha trabajado con las dos rimas, consonante y asonante.

XVI, Si al mecer las azules campanillas

Si al mecer las azules campanillas
de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento
murmurador,
sabe que, oculto entre las verdes hojas,
suspiro yo.

Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te ha llamado
lejana voz,
sabe que, entre las sombras que te cercan,
te llamo yo.

Si se turba medroso en la alta noche
tu corazón,
al sentir en tus labios un aliento
abrasador,
sabe que, aunque invisible, al lado tuyo,
respiro yo.

Métrica:

El poema se compone de 3 estrofas de con 6 versos en cada una. De los versos tres son endecasílabos y 3 tetrasílabos. Tiene rima asonante entre el 1er verso i el quinto y el tercero con el sexto en las dos primeras estrofas. Esquema métrico: 11A, 4-, 11-, 4-, 11A, 4- (las 2 primeras estrofas) y la tercera estrofa es libre. Los versos impares son de arte mayor, y los pares de arte menor.

3-Maese Pérez, el organista:

El tema principal de la leyenda es el asunto sobrenatural y fantástico que conmociona y transforma al mundo. Aunque también aparece un tema muy querido en Bécquer: la identidad entre arte y religión, como manifestación de ambas del impulso al ideal.

Nos cuenta la historia de Maese Pérez, un hombre ya muy anciano que tocaba el órgano en la iglesia de Santa Inés. Tocaba el órgano, como nadie lo había hecho antes; el arte lo heredó de su padre, pues al fallecer le dejo su órgano, y decidió seguir sus pasos. Todo el mundo lo conocía además de por tocar el órgano, por lo bueno que era. Lo solía tocar en Nochebuena, ya que significaba mucho esa noche para él. Además, era ciego, pero sabía que un día conseguiría ver, un día vería a Dios.

Al llegar la Nochebuena, todo el mundo esperaba impaciente a que Maese Pérez apareciera para que la misa comenzara, pero éste tardaba mucho, lo cual hizo que el arzobispo y las personas allí presentes se impacientaran. Al poco tiempo, llegó Maese Pérez, aunque estaba muy enfermo y pálido. La misa comenzó con todo tranquilidad, y llegó el momento de la hostia consagrada; Maese empezó a tocar, todo el mundo guardaba la respiración para que se le escuchara con toda claridad. A la hora en que el arzobispo iba a tomar la hostia, se escuchó el grito de una mujer. Era el grito de su hija, pues su padre había muerto.

Al año siguiente se tenía pensado aguardar en silencio el órgano, por respeto a Maese Pérez, pero las autoridades decidieron que fueran el pianista que el año anterior había intentado sustituir a Maese Pérez el que tocara este año. La gente no estaba muy conforme, por lo que habían decidido que a la hora en la que se pusiese a tocar empezarían a hacer ruido para que no se le pudiera escuchar. Y así ocurrió, pero igual que empezaron acabaron, pues aquellos acordes que salían del órgano eran indescriptibles, la gente lo alabó, peor no todo el mundo creía que el hubiera sido el que tocaba el piano.

Al cabo de un año, le ofrecieron que tocara en la catedral, él cual lo hizo sin ninguna duda. La iglesia de Santa Inés estaba casi vacía, pero en ella se encontraban la hija del Maese Pérez y la abadesa del convento de Santa Inés. La abadesa le dijo a la hija del Maese que tocara en aquella noche tan especial, pero ésta tenía miedo, pues la noche anterior había venido a ensayar para rendirle homenaje a su padre, al entrar en el convento dice que empezaron a sonar las campanadas de un reloj, pero que no pararon en todo el rato que estuvo allí. Le contaba que subió a la sala donde estaba el órgano y que allí estaba su padre tocando. La mujer le dió ánimos, y ella subió. La misa transcurría hasta que empezó a sonar el órgano, a continuación se escuchó un grito estremecedor, todo el mundo subió hasta la sala donde estaba la hija de Maese Pérez llorando, entonces dijo: mirar, es él. No se veía a nadie, pero el órgano sonaba sólo. Al día siguiente cuando el obispo se enteró se arrepintió mucho de haber estado en la catedral, pues el otro organista dio un espectáculo horrible, y sobretodo porque le hubiera gustado presenciar el portento.

Se podría deducir que es romántica y de Bécquer porque es una leyenda un poco ficticia. Cuando la lees tienes aquellas ganas de saber “¿qué pasará a continuación?”. Las frases tienen hipérbatos, y también hay alguna hipérbole, exageraciones. Todo y complicarse al escribir para que hayan figuras retóricas, utiliza una expresión sencilla.