Revolución rusa

Historia Universal contemporánea. Rusia. Gobierno zarista. Zares. Privilegios. Clases sociales. Socialismo europeo

  • Enviado por: Moisha
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Lunes 9 de Abril del 2001

En la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, el Imperio ruso era gobernado por el zar Alejandro II que ejercía un poder absoluto apoyado tanto por la iglesia ortodoxa como por una policía omnipresente.

Este sistema zarista llevó a la sociedad rusa, mayoritariamente rural, a vivir en continua pobreza, bajo una censura absurda y unas persecuciones religiosas en las que el ejercito era enviado con municiones de combate contra el pueblo.

Las medidas tomadas por el zar durante su reinado recibieron grandes criticas debido a que hasta la abolición de la servidumbre de 1861el sistema feudal estaba muy arraigado y la industria era inexistente.

Uno de los ejemplos más claros de las criticas lanzadas a las tácticas del zar fue la carta mandada por León Tolstoi al zar en 1902, en la que se criticaba los métodos del sistema absolutista que había llevado a Rusia a un enorme atraso político y económico.

Tras las criticas que el zar había recibido por parte de la sociedad rusa, intentó solucionar los problemas de hambre y pobreza de su pueblo mediante diversos métodos que fueron un fracaso continuo.

Como uno de los fracasos más notable del sistema zarista se podría destacar la reforma agraria que no alcanzo los objetivos marcados por el gobierno en un principio, sino que empeoro la situación del campesinado que se veía obligado a pagarle al Estado durante 49 años el valor de las tierras que este había comprado con anterioridad, para repartirlas entre la nobleza y el campesinado. Además los fuertes impuestos y las malas cosechas junto con las deudas del Estado llevaron a Rusia a ser una sociedad miserable y pobre.

Pero para remediar este fracaso, en 1905 Stolypin promovió una nueva reforma que suprimió la comunidad rural rusa y el pago de la deuda de los campesinos al Estado, que favoreció la aparición de prósperos campesinos y de la agricultura comercial, sin beneficiar ni a las tierras de la nobleza y la iglesia, ni a los campesinos más pobres.

El desarrollo industrial ruso fue un proceso lento debido a los limites históricos y naturales con los que se encontraba este avance en el territorio colonial ruso, ya que era una zona inexplorada, de un peligro extremo y de temperaturas extremas, sin agua ni bienes favorables para la industria.

Por esta razón, en los comienzos de la industria, ésta estaba muy limitada a las zonas cercanas a la frontera Europea que era el territorio explorado y con una mayor población. Pero a partir del cambio de siglo, la creación del ferrocarril llevó a que el territorio ruso se explorara para prolongar el recorrido ferroviario por todo el país facilitando la instalación de nuevas industrias y el hallazgo de nuevas fuentes de energía y materias primas. Además las inversiones extranjeras y de una burguesía limitada que necesitaba invertir los excedentes de capital del que disponía, hicieron que el Estado ruso aceptara unos prestamos que llevaron a Rusia a una modernización económica que favoreció la reforma agraria y la formación de la industria basada en la mecánica y los transportes.

Durante el siglo XIX surgió una nueva ideología llamada INTELLIGENTSIA que estaba en contra del zarismo y del anquilosamiento y la incultura de la sociedad. Estas teorías pretendían ensalzar las virtudes del campesinado ruso e implantar un socialismo agrario.

De la intelligentsia surgieron posteriormente dos movimientos con líneas de pensamiento muy diferentes; la LÍNEA OCCIDENTALISTA que imitaba los logros del liberalismo occidental, y la LÍNEA ESLAVÓFILA que rechazaba los modelos occidentales, ensalza las virtudes del campesinado ruso y pretende implantar un socialismo agrario del que surgieron los movimientos del NIHILISMO, POPULISMO y ANARQUISMO.

Según Ivan Turgénev, el mayor representante del nihilismo, el terrorismo era el instrumento más eficaz para destruir el orden social y político existente en esa época en Rusia.

Mientras tanto, el populismo defendía que el campesinado era la principal fuerza revolucionaria, que llevaría al Estado directamente al socialismo evitando el paso por el capitalismo burgués, que había sido necesario en el proceso revolucionario de los vecinos países europeos.

Por ultimo el anarquismo llevó a dos corrientes ideológicas con una base común; la primera, defendida por Bakunin estaba en contra del terrorismo como instrumento en contra del Estado y decía que únicamente con un movimiento general de la sociedad rusa se destruiría el sistema de gobierno de esa época, que era considerado por Bakunin “la fuente de la miseria del mundo moderno”, mientras que la segunda corriente, a la que podríamos nombrar como “Voluntad del pueblo”, defendía el uso del terrorismo como arma para destruir el Estado.

Posterior al atentado contra el zar, surgió una nueva ideología basada en el anarquismo que con el nombre de SOCIALISMO REVOLUCIONARIO quería utilizar la capacidad revolucionaria del campesinado, y acercarse a los obreros y la burguesía para conseguir sus objetivos.

Por otro lado la línea occidentalista, que se ha citado anteriormente, dio lugar al nacimiento de nuevas ideologías basadas en los movimientos revolucionarios occidentales de orientación marxista, como los presentados a continuación.

El PARTIDO CONSTITUCIONAL DEMÓCRATA, tenia como principal objetivo transformar el régimen zarista en otro constitucional, basado en el respeto de las libertades individuales y eran partidarios de una reforma agraria liberal.

El PARTIDOSOCIALISTA REVOLUCIONARIO, que defendía una revolución política basada en el campesinado, aceptaban la socialización de las tierras y su explotación colectiva. Eran partidarios de un Estado conciliador entre todas las nacionalidades del Imperio ruso.

El PARTIDO OBRERO SOCIALDEMÓCRATA RUSO, fue creado por Giorgi Rejanov en 1883, siendo Lenin que se unió a este partido en 1888, su mayor representante. Rechazaron el agrarismo “utópico” y apoyaron la sociedad capitalista rusa de finales de siglo.

Dentro de este partido se podían encontrar dos bandos ideológicos claramente definidos, que recibían los nombres de: MENCHEVIQUES y BOLCHEVIQUES.

Mientras que los mencheviques afirmaban que la revolución burguesa era necesaria para llegar al pleno desarrollo del capitalismo, así como de un proletariado numeroso y capaz de encabezar la segunda fase de la revolución, y una organización del partido abierta a militantes y simpatizantes que participasen en el sistema parlamentario; los bolcheviques, liderados por Lenin, buscaban en la alianza del proletariado y el campesinado la salida a una revolución que les llevaría a romper la resistencia de la burguesía y a paralizar la inestabilidad del campesinado y la pequeña burguesía mediante la fuerza.

Según Lenin, para los obreros era necesario agruparse sin hacer distinciones entre intelectuales y obreros y de una forma clandestina para luchar contra los patronos, reclamando sus derechos y mediante una revolución alcanzar el poder político, instaurando de inmediato la dictadura del proletariado.

En 1916 la oposición al gobierno ruso estaba formada por una corriente liberal y otra revolucionaria.

La CORRIENTE LIBERAL estaba compuesta por el Partido Demócrata-Constitucionalista basado en una sociedad burguesa, que defendía las reformas políticas que tenían como objetivo el establecimiento de un régimen parlamentario de modelo occidental.

Mientras tanto la CORRIENTE REVOLUCIONARIA se dividía en dos partidos de distinta ideología, el Partido Socialista Revolucionario y el Partido Obrero Social Demócrata, que a su vez se dividía en dos corrientes opuestas: los BOLCHEVIQUES y los MENCHEVIQUES, nombrados anteriormente.

Mientras que el Partido Socialista-Revolucionario se basaba en las virtudes del campesinado ruso y pretendía implantar un socialismo agrario, mediante una reforma agraria basada en la confiscación de las tierras y su reparto gratuito y equitativo entre los campesinos. Objetivos que eran defendidos mediante tácticas terroristas por Kerenski y Tchernov.

Por otro lado, dentro del Partido Obrero Social Demócrata existían las corrientes de los Mencheviques y los Bolcheviques, que basados en el proletariado obrero pretendían llegar, mediante la revolución social, a la colectivización de los medios de producción y de los intercambios. Pero su mayor diferencia ideológica se basaba en la táctica política que defendían, ya que los mencheviques representados por Martov querían aliarse provisionalmente con los liberales para hacer una revolución conjunta, y los bolcheviques con Lenin como cabecilla pretendían hacer la revolución pos su cuenta para instaurar la dictadura del proletariado.