Revolución Rusa

Historia universal. Rusia zarista. Revoluciones 1905, 1917. Partidos políticos. Democracia burguesa. Bolchevique. Guerra civil. Comunismo. Estado soviético. Stalin. Grupos socialistas. Estructura económica. Agricultura. Educación

  • Enviado por: Moy Taicon
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 17 páginas
publicidad
publicidad

LA RUSIA ZARISTA

El Imperio ruso era gobernado autocráticamente por los zares, y durante la 1ª mitad del S. XIX permanece ajeno a los cambios económicos y sociales de la revolución industrial. Es un país de base rural, la mayoría siervos.

Los zares concentran todos los poderes, decretan las leyes, designan ministros y tienen autoridad religiosa. A diferencia de los monarcas occidentales, el zar no tiene limitaciones parlamentarias o constitucionales, gobierna con ayuda de la policía política (Ochrana) y una compleja burocracia.

La estructura social es la siguiente:

Clases altas, formadas sobre todo por la nobleza y los clérigos. La nobleza ocupa la oficialidad del ejército, el alto funcionario y poseen la mayor parte de la tierra.

Clases medias, muy escasa, formada por campesinos ricos (kulaks) y pequeños comerciantes e industriales (ausencia de burguesía). Algunas profesiones liberales estaban reservadas a los nobles.

Clases bajas, compuestas por campesinos y obreros industriales, que carecían de todo tipo de derechos y sus salarios eran mínimos. Estaban muy concentrados geográficamente y también en grandes empresas.

La economía se basaba fundamentalmente en la agricultura, con una estructura arcaica y escasa modernización técnica. La mayoría de las tierras y las mejores, están en manos de las clases altas, siendo los siervos liberados los que sufrían las mayores cargas impositivas. La industrialización tendrá un importante desarrollo a partir del año 1880 hasta la guerra.

En los últimos años del S. XIX, había ciertos movimientos de oposición al zarismo:
Una corriente liberal moderada (profesiones liberales)
Una corriente revolucionaria (mundo rural)

En 1881, muere asesinado el zar Alejandro II, lo que va a provocar el endurecimiento del régimen zarista por parte de Alejandro III y el aumento de la oposición. En 1894 sube al trono Nicolás II que va a seguir con el absolutismo.

REVOLUCIÓN DE 1905

La situación económica y política ya expuesta, se agrava por el fracaso en la contienda ruso-japonesa. La carestía de productos básicos y el alza de los precios van a provocar una situación prerrevolucionaria.

En 1904, se producen algunos actos terroristas, lo que hace que el estado autocrático tome una postura de extrema dureza. El asesinato del ministro de Interior, Plevhe, y su sustitución por un hombre más liberal (Sviatopolsk-Mirski) hace que haya un acercamiento entre las autoridades y el pueblo.

En diciembre de 1904 se inician una serie de huelgas en Bakú, Moscú y S. Petesburgo.

En enero de 1905, una manifestación pacífica dirigida por el pope Gapón, se dirige al palacio de invierno del zar en S. Petesburgo, donde piden mejoras salariales, en las condiciones de trabajo y la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Los cosacos cargaron contra ellos ocasionando un gran número de víctimas (Domingo Rojo o Sangriento). A partir de aquí, cambia la visión del zar como benefactor por la de un tirano contra el que se dirige el odio popular.

Este hecho trae como consecuencia la generalización de las huelgas y las manifestaciones, donde se unen burguesía y proletariado. Además se produce la sublevación de algunas unidades militares.

Tras el paréntesis del verano, en septiembre vuelve la ebullición revolucionaria. En los manifiestos se comprueba que las fuerzas de oposición no tienen fines coincidentes: la burguesía busca libertades políticas, los obreros mejoras económicas y los campesinos el reparto de tierras.

En octubre hay una huelga de ferrocarriles que paraliza a Rusia, El paro es total, no hay comida, los precios se disparan y en varias ciudades se forman barricadas y la oposición logra el control de Odessa.

Ante la presión popular, el zar nombra primer ministro a Witte (liberal) y hace algunas concesiones en el "Manifiesto de Octubre", donde promete ciertas libertades, la creación de una Duma (Asamblea Legislativa) y la ampliación del derecho a voto. Tras este primer triunfo se produce la división de las fuerzas antizaristas.

Los sectores moderados, propugnan un parlamentarismo a la imagen de Occidente. Mientras los bolcheviques anuncian que no participarán en las elecciones para una Duma sin auténtico poder.

Aprovechando las divergencias entre la oposición, el zar inicia la represión. A finales de noviembre se detiene a los líderes obreros y se proclama la ley marcial.

La revolución había terminado. La ley electoral de febrero de 1906 es muy restrictiva (el zar tenía posibilidad de veto y nombra a la mitad de sus miembros). En 1906 tenemos la reposición del liberalismo. Witte es sustituido por Goremkin, que hace públicas las "Leyes del Imperio" (el zar es sagrado). En febrero de 1907 se convoca la 2ª Duma y a finales de 1907 se convoca la 3ª Duma, que supone el regreso a orientaciones autocráticas.

El panorama político: los partidos políticos

A principios de siglo tenemos ya una oposición clandestina estructurada en diversos partidos políticos de los cuales los más importantes:

Partido constitucional demócrata (kadet), de tendencia liberal. Va a estar integrado por terratenientes medios, técnicos y miembros de profesiones liberales. Son partidarios de un régimen parlamentario, promulgar una constitución y defender las libertades públicas. También son partidarios de dar cierta autonomía a las nacionalidades.

Partido social revolucionario, su base es campesina y su modo de sociedad será el mir (comunidad campesina). Su método de acción es el terrorismo.

Partido obrero socialdemócrata ruso (posdr). Va a nacer en el Congreso de Minsk de 1898. Su ideología es marxista y su base los obreros industriales (proletariado). Desde sus inicios va a haber división entre sus miembros. En el 2º congreso celebrado en Bruselas y Londres en 1903, se oponen los bolcheviques(mayoría), dirigidos por Lenin; a los mencheviques (minoría), que son marxistas ortodoxos, a cuyo frente están Martov y Plejanov.

Los mencheviques defienden la necesidad de una fase burguesa anterior a la revolución socialista y la aceptación de la militancia de todo el que acate su programa. Los bolcheviques son partidarios de una revolución continua que lleve al proletariado al poder, y de un partido reducido que dirija dicha revolución.

Lenin revisa las tesis de Marx para aplicarlas a su país. Sus ideas principales son las siguientes:

Posibilidad de revolución en Rusia frente a la idea de Marx, de que sería en un país industrializado. Lenin piensa que el proletariado en países más desarrollados al elevarse el nivel de vida, abandona los ideales revolucionarios.

Revolución proletaria sin fase burguesa intermedia, ya que la burguesía rusa era incapaz de llevar a cabo esa revolución por su debilidad numérica, política y económica. El proletariado, aunque reducido está muy concentrado y es el que sufre las condiciones de vida más duras.

El partido debe ser reducido. Al mismo tiempo centralizado y cohesionado, con miembros capaces de todo para defender sus ideas.

Aportación de intelectuales, siendo estos los que hagan la teorización socialista (intelligentsia), que creará la conciencia política del proletariado, que será el que lleve a cabo la lucha.

El Estado, como maquinaria represiva debe desaparecer, siendo sustituido por los soviets, sobre los que debe recaer todo el poder.

Los campesinos también tienen cabida en la revolución social, ya que para que esta triunfe tienen que marchar unidos campesinos y proletariado.

. Influencia de la guerra en la revolución

La decisión de Nicolas II de entrar en guerra va a ser otra de las causas del derrumbamiento del Imperio ruso.

El zar se vio obligado a entrar en guerra por los lazos diplomáticos y económicos que le unían a la Entente y para no perder totalmente el control de los Balcanes.

La guerra fue impopular desde el principio, supuso la oposición de todos los sectores hacia el zar.

Rusia tuvo que alistar a 15 millones de soldados nuevos, a los que no podía equipar. Las consecuencias del mal adiestramiento y equipamiento son una gran cantidad de muertos, deserciones y derrotas.

Por otra parte, el elevado gasto militar supone la penuria de víveres, el aumento de impuestos, el aumento de precios... Todo esto va a desencadenar un proceso huelguístico que acabará en un proceso revolucionario.

Las revoluciones de 1917

Revolución De Febrero: La Democracia Burguesa

La insostenible situación que se vivía en Rusia desde todos los órdenes va a traer como consecuencia la caída del zarismo.

En febrero, debido al desabastecimiento que sufre la capital se van a producir una serie de huelgas.

El 23 de febrero hay una manifestación en la capital, donde se gritan consignas como "Paz y Pan" y "Abajo la Autarquía".

Los disturbios van en aumento. El día 25 los bolcheviques comienzan a dirigir la huelga. La policía intenta pararlos pero los cosacos se ponen a favor de los manifestantes.

El zar ordena que se aplaste la sublevación pero las tropas de la guarnición se niegan a disparar, y se rebelan contra sus jefes. El 27, los soldados y los obreros van a confraternizar, los presos políticos son liberados. Se va a constituir un soviet, que consigue formar destacamentos de obreros y soldados, que van a ocupar edificios públicos.

Este estallido de las masas no solo ha sorprendido al zar, sino también a los partidos políticos. En estos momentos el soviet está controlado por los mencheviques.

Al mismo tiempo, los representantes de la Duma disuelta crean un Comité Provisional para que se restablezcan el orden y las instituciones.

Días después, de acuerdo con el soviet, se organiza un gobierno provisional, presidido por el príncipe Luov y formado por miembros del KADET (Miliukov, Kerensky).

Los mencheviques pretenden que se desarrolle la fase burguesa, que más tarde daría lugar a la revolución. Los bolcheviques están desconcertados porque sus principales jefes están en el exilio.

Las tropas que envía el zar contra la capital no pueden llegar, y el zar que en esos momentos estaba en el frente es presionado para que abdique en su hermano Miguel, que a su vez firma la renuncia de abdicación, el mismo día, el 2 de marzo.

El gobierno provisional, que recibe cierto apoyo de los soviet decide continuar la guerra. A partir de ese momento, comienzan a llegar las quejas de los soldados (fin de la guerra), de los obreros (jornada de 8 horas, mejoras salariales), de los campesinos (reparto de tierras) y de las minorías nacionalistas (república federal).

La burguesía, que se había adueñado del poder no está en condiciones de atender las reivindicaciones.

Lenin llega del exilio el 3 de abril y marca la estrategia a seguir por los bolcheviques:
- Ningún apoyo al gobierno
- Fin de la guerra imperialista
- Creación de una república de soviets
- Nacionalización de la tierra y de la banca

En abril, debido a que siguen las tensiones y continúan los mítines de agitación, va a caer el gobierno provisional. Se forma un gobierno de coalición (KADET y mencheviques), que planea continuar la guerra y conseguir una paz que por lo menos no sea desfavorable.

Sin embargo, el fracaso de las ofensivas y la mala situación económica va a provocar huelgas, a lo que los patronos responden con el cierre empresarial (lock-out). Luov va a dimitir en julio, y se forma un nuevo gobierno de coalición presidido por Kerensky.

El fracaso de la ofensiva del 3 de julio era la señal que esperaban los bolcheviques para el inicio de la insurrección popular en S. Petesburgo y la posterior toma de poder. El día 4, el gobierno llama a tropas leales del frente y toman el control de la capital. Kerensky acusa a los bolcheviques de traidores y sus líderes ingresan en prisión (Kámenev, Trostky). Lenin logra huir a Finlandia.

En estos momentos se produce el contraataque de las fuerzas contrarrevolucionarias:

- Va a haber una campaña de desprestigio contra Lenin

- Presión de los aliados para que continue la guerra

Kerensky se proponía instaurar una república parlamentaria. En Moscú reúne una Conferencia de Estado, a la que asisten representantes de los soviets y antiguos diputados de las dumas para elegir un modelo de estado para Rusia.

Por el contrario los desórdenes vendrán ahora, por parte de los conservadores. La derecha y los militares más intransigentes (zaristas) se muestran impacientes y piensan que los desórdenes deben cesar. Encabezados por el general Kornilov, quieren instaurar una dictadura política. A inicios de agosto intentan un golpe de estado (moviliza tropas hacia la capital). El 7 de septiembre, Kornilov lanza un ultimátum exigiendo un nuevo gobierno bajo su dirección.

Kerensky actúa con energía, le destituye de sus cargos y consigue la movilización popular contra Kornilov y el apoyo de los bolcheviques, que de esa manera sale de la clandestinidad y comienzan a tomar posiciones en los soviets (Trostky elegido presidente del soviet de Petrogrado.

Todo esto trae consigo:
- La resurrección de los soviets
- La recuperación de los bolcheviques
- El aislamiento político de Kerensky que cada vez tiene menos apoyos

Revolución Bolchevique De Octubre

En septiembre Kerensky prepara el Parlamento (Consejo de la República). Presenta su programa el 7 de octubre:
- Restablecer el potencial militar
- Establecer con los aliados las condiciones de paz

Los bolcheviques en total desacuerdo abandonan la sesión. En caso de un hipotético levantamiento popular, Kerensky ya no encontraría aliados.

El 9 de octubre Lenin llega a Petrogrado, y al día siguiente el Comité Central Bolchevique decide preparar la insurrección armada. Más tarde se crea en el soviet de Petrogrado un comité militar revolucionario dirigido por Trostky, y diseñan las líneas del plan:
- Ataque desde los barrios obreros
- Combinación de flota, obreros y unidades del ejército
- Ocupación de puntos clave (estaciones, telégrafos, teléfonos, puentes...)

A continuación se aislaría la capital para evitar la llegada de fuerzas leales al gobierno.

Lenin Y Trostky solo esperan disponer del respaldo suficiente. El detonante será la decisión del gobierno de llevar varios regimientos al frente (aumenta el descontento). El día 23, Trostky consigue el apoyo de los comités de varias guarniciones.

El día 25 comienzan las operaciones con la ocupación de las estaciones, arsenales, centrales telefónicas.... Kerensky al no llegar las tropas leales tiene que huir.

Aunque la revolución se hace con el lema "todo el poder para los soviets", este va a caer realmente en un sector de ellos: los bolcheviques. El poder lo tomará el Consejo de Comisarios del Pueblo, cuyo presidente es Lenin (Trostky, AAEE; Stalin, Nacionalidades).

Los bolcheviques controlan S. Petesburgo, ahora necesitan ser aceptados por todo el país, implantar nuevas instituciones, enderezar la economía y salir de la guerra sin pérdidas. Además tendrán que hacer frente a la guerra civil promovida por la oposición y apoyada por sus antiguos aliados (peligro de expansión del comunismo y pago de deudas).

Inmediatamente para dar satisfacción a las masas se inician las negociaciones de paz. El 2 de diciembre se llega a un armisticio con los alemanes y se firma la Paz de Brest-Litovsk (marzo 1918). Consiguen la independencia Polonia, Repúblicas Bálticas, Ucrania y Finlandia).

Otros decretos:
- Decreto sobre la tierra, que suspende la gran propiedad agraria
- Decreto de las nacionalidades
- Nacionalización de la banca

En el ámbito de la administración se adoptan notables reformas. Se suprimen los títulos y privilegios de la sociedad anterior y todos adquieren la condición de ciudadanos de la República Soviética de Rusia.

Los soldados elegirían a sus oficiales, igualdad de derechos de la mujer y se adopta el calendario occidental.

La seguridad del régimen queda en manos de la Tcheka, y la dirige Dzerjinski.

La guerra civil (comunismo de guerra)

Desde el triunfo de octubre, los bolcheviques tienen que hacer frente a la oposición de fuerzas interiores y exteriores del país.

En el interior, los primeros focos de resistencia aparecen en Ucrania, donde aparecen militares separatistas de tendencias zaristas. Van a organizar el ejército blanco.

La firma de la paz con Alemania provoca que los partidos políticos (kadet, mencheviques y socialrrevolucionarios) pasen a una oposición activa (insurrecciones, atentados..). En verano de 1918 el clima es de guerra civil.

El estallido de la guerra civil obliga a los bolcheviques a un sistema económico denominado Comunismo de guerra. Va a ser preciso incrementar la producción en todos los órdenes.

La guerra civil se inicia en 1918, en el ejército blanco, al mando estará Denikin, que cuenta con la colaboración de las potencias extranjeras (Japón, EEUU, Francia e Inglaterra), que lo apoyan por:

- Intentar mantener el frente oriental
- Poder cobrar la deuda que tenía Rusia
- Evitar la propagación del comunismo

La derrota de Alemania y la propagación de focos revolucionarios (Alemania, Austria, Hungría..) hacen concebir a los bolcheviques esperanzas de una revolución mundial.

El ejército blanco estaba apoyado por campesinos descontentos (kulaks). Debido a que sus intereses eran dispares, su unión se rompe con facilidad. La ayuda extranjera se basaba en ayuda financiera y servicios de retaguardia.

La guerra tiene dos fases:

La primera abarca hasta la derrota alemana y se caracteriza por las grandes ofensivas del ejército blanco sobre Moscú. Estas ofensivas son rechazadas por el ejército rojo.

Una segunda fase, a partir de 1920, donde el ejército rojo perfectamente organizado consigue ganar terreno y recuperar territorios. En 1921, el régimen bolchevique controla todo el suelo de Rusia, aunque va a quedar aislada del mundo.

En esta etapa (comunismo de guerra), la economía va a ser centralizada y planificada por el estado y sus rasgos más importantes:

- El estado va a controlar los medios de producción
- El estado organiza la actividad económica de todos los ciudadanos
- Política autárquica debido al bloqueo exterior

En el plano político empieza la represión de la oposición (mencheviques) y el régimen se va a endurecer.

. La constitución del estado soviético

En 1918, los bolcheviques van a promulgar una Constitución que no llega a ponerse en práctica por la guerra civil. El texto recogía como forma de gobierno un estado socialista, sin clases, donde el soviet era la célula de poder.

La nueva Rusia había perdido tras los reajustes territoriales en los tratados de paz de 1919; 700000 Kilómetros cuadrados, 28 millones de habitantes, Polonia y las Repúblicas Bálticas y Finlandia.

Ucrania y Bielorrusia se unen a Rusia entre los años 20 y 21 hasta que el Congreso de los Soviets en diciembre de 1922 acuerda la Federación de Repúblicas (Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Transcaucasia). Nacía la URSS.

El partido comunista ruso tendrá el monopolio político (abandona la denominación de partido socialdemócrata).

La urgencia de la reconstrucción del país, aparca el proceso de construcción política.

En el plano económico se producen las primeras medidas centralizadoras (nacionalización de la industria, control sobre la agricultura, se elimina la moneda, se prohíbe el comercio privado). En el plano político comienzan las medidas represivas. Todo esto trae consigo:

- El descenso de la producción
- La subida de precios
- El hambre
- La anarquía

1921 será un año difícil para el estado soviético (consecuencias de la guerra civil).

En julio de 1923, el Congreso del Partido aprueba el proyecto de Constitución y el 31 de enero de 1924 se aprueba la Constitución de la URSS. Tres órganos supremos regulan el estado soviético:

El Congreso de los Soviets, que se convocaba anualmente y reunía a los representantes de los soviets locales.

El Comité Central o Soviet Supremo, equivalente al Parlamento, se reunía tres veces al año y estaba compuesto por dos asambleas legislativas:

El Consejo de la Unión (representantes de las Repúblicas)

El Congreso de las Nacionalidades (5 miembros por República)

El Presidium o Consejo de Comisarios del Pueblo, órgano ejecutivo que equivalía al gobierno, actuaba colegiadamente y se responsabilizaba de las competencias políticas no reservadas a las repúblicas.

La dirección efectiva del estado soviético recaía sobre el Partido Comunista (partido único, los demás partidos estaban prohibidos). Este partido a través del Politburó inspiraba la política general del gobierno y el Orgburó, se encargaba de la organización del partido (Stalin pertenecía a los dos órganos).

Las notas más destacadas del estado soviético:
- Estructura federal del estado, podían unirse otras repúblicas
- Sufragio indirecto
- Los soviets células básicas de la organización estatal.

La Constitución de 1936 introducirá algunas modificaciones.

El Nep (Nueva Política Económica)

La situación creada por el comunismo de guerra provoca malestar en la población. Las penurias de la guerra habían movilizado a la clase campesina contra el gobierno (autarquía).

Para poner solución al descontento generalizado los bolcheviques comienzan a tomar posturas y plantear soluciones:

- Por un lado, Bukharin plantea soluciones moderadas.
- Por otro, Trostky plantea el mantenimiento de los principios revolucionarios.

Lenin y Stalin se deciden por la primera postura y aceptan la conveniencia de imprimir un ritmo más lento a la revolución y al establecimiento del comunismo.

En marzo de 1921, el X Congreso del Partido aprueba, a propuesta de Lenin, una serie de medidas que constituye la Nueva Política Económica (NEP).

Este plan supone en síntesis el fin del comunismo de guerra y el retorno transitorio a formas de capitalismo controlado, con el fin de estimular la producción y acabar con las requisas a los campesinos para atraerlos al sistema.

La primera medida fue la eliminación de las requisas. Se va a sustituir el impuesto en especie (casi toda la cosecha) por un impuesto en metálico. El campesino dispone libremente de sus tierras y queda autorizado para comercializar sus productos.

Los artesanos son autorizados a vender sus productos y las empresas industriales de menos de 20 obreros son desnacionalizadas.

En marzo de 1922 una ley permite crear sociedades mixtas (el 50% en manos de grupos extranjeros).

En manos del Estado queda la mayor parte de la industria, los transportes, el comercio exterior y la banca.

Los resultados van a ser inmediatos. En 1927 se alcanza el nivel máximo de producción, se duplica la cosecha de trigo y la extracción de petróleo, se triplica la de carbón y se multiplica por siete la producción de acero.

El hambre y el paro desaparecen, aumentan los salarios; y la concentración de técnicos extranjeros va a servir de base para la modernización de la industria.

En correlación con la liberación de la economía, la vida cultural y artística se beneficia de una relativa libertad.

La Sucesión De Lenin

Con la enfermedad de Lenin, que sufría una parálisis de 1922, se produjeron las primeras luchas en el seno del partido por el control del poder. A su muerte en 1924 se agravan los enfrentamientos internos.

Los máximos candidatos a sucederle eran Trostky y Stalin, de los que el mismo Lenin ya había dejado en su testamento la opinión sobre ambos:

Stalin había acaparado mucho poder, demasiado rudo.
Trostky, gran talento, pero solo se guía por el aspecto administrativo.
Stalin desde 1922 se había aupado al puesto de Secretario General y desde ahí detentaba un enorme poder.
En 1923, ante la incapacidad de Lenin, surge una troika gobernante, compuesta por Stalin, Kamenev y Zinoviev, que va a estar enfrentada a Trostky.
En 1924 muere Lenin y asisten a Gorki todos los jefes bolcheviques (Zinoviev, Bukharin, Kalinin, Stalin y Kamenev), excepto Trostky.
En el II Congreso de los Soviets (26-I-1924) Stalin comienza a tomar posiciones. En el lustro siguiente (1924-1929), el ascenso de Stalin es imparable.

Las diferencias de Stalin y Trostky eran personales e ideológicas.

Trostky era un visionario, idealista, que pensaba en la revolución permanente y universal. Piensa en Alemania y China como lugares donde se podía desarrollar la revolución. Creía que el comunismo reducido a Rusia era inviable.

Stalin era muy calculador y realista, prefiere cimentar el comunismo en Rusia. No cree en el triunfo inmediato de la revolución universal. Lo importante primero es consolidar el socialismo en un solo país.

Stalin va a trabajar hábilmente en dividir a sus rivales. Primero se va a apoyar en sus compañeros de troika para aislar a Trostky, para luego ir contra los componentes de la troika.

En 1925, Trostky es destituido del cargo de Comisario de Guerra y en 1927 está aislado en el partido, siendo expulsado del partido y exiliado en 1929.

En 1929, Stalin se convierte en dueño absoluto de la URSS hasta su muerte en 1953.

Más tarde, va desembarazándose de los componentes de la troika (Kamenev, Zinoviev), a los que va acusando de desviacionismo burgués o de traidores al partido.

Hasta 1941, no ocupa ningún cargo dentro del estado. No es jefe del Estado, ni presidente del Presidium o del Consejo de Comisarios del Pueblo. Desde la Secretaría General del Partido controla todo el poder, ya que desde el partido se toman las decisiones importantes del legislativo y el ejecutivo.

La revolución de octubre .

En la madrugada del 25 de octubre las tropas bolcheviques, dirigidas por Trotski, tomaron los puntos estratégicos de la ciudad y comienzan a detener a los miembros del gobierno provisional. Las protestas de los mencheviques por la traición a la democracia no cambiaron las relaciones de fuerza. La presión de los guardias rojos hacía imposible cualquier deliberación por lo que muchos de los partidos abandonaron el Congreso. El 26 de octubre eran aprobados por unanimidad en el dócil congreso dominado por los bolcheviques tres decretos : en el primero se ofrecía a los pueblos y gobiernos en guerra la paz inmediata sin anexiones ni reparaciones y decretaba el cese de las hostilidades. Por un segundo decreto se expropiaban sin indemnización unos 150 millones de hectáreas en favor de los comités locales de los soviets de campesinos, y por el tercer decreto se creaba el consejo de comisarios del pueblo que asumía todo el poder ejecutivo hasta la convocatoria de la Asamblea Constituyente.

La era de stalin

A partir de 1929, con la eliminación de Trostky, Stalin se convierte en dueño absoluto del estado soviético. Esta etapa se va a caracterizar por:

- La cimentación del socialismo en la Unión soviética como paso previo a la construcción definitiva del socialismo internacional (Constitución de 1936).
- La concentración de todo el poder, de ahí la planificación económica por parte del Estado (Planes quinquenales).
- La eliminación de cualquier tipo de poder (Purgas).

La Constitución De 1936

Según Stalin, los cambios que se habían producido desde 1924, exigían llevar a cabo una remodelación del régimen soviético. Por ese motivo, en el VIII Congreso Extraordinario de los Soviets, el 5-XII-1936 se promulgó una nueva Constitución. Los aspectos más destacables de ésta son los siguientes:

- la URSS es un estado federal con 11 repúblicas (Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Georgia, Armenia, Kazajastan, Turkestan, Kirgistan.....).
- la base política del sistema estriba en el partido bolchevique y en los soviets elegidos mediante sufragio universal directo y secreto.
- la base económica se funda sobre el sistema de una economía socialista y va a ser planificada por el Gosplan.
- la Unión tendrá competencias sobre el ejército, la política exterior, realiza la planificación económica. En sus manos estaría hacienda, transportes y comunicaciones ( las federaciones se encargarían de las actividades administrativas y culturales).
- El Congreso de los Soviets se transforma en el Soviet Supremo, con dos cámaras:
- Soviet de la Unión
- Soviet de las Nacionalidades

Estas Cámaras eligen el Presidium, presidencia colectiva de la Unión (Jefe del Estado, 2 Vicepresidentes, 1 Secretario y 24 miembros).

El verdadero poder residía en el Secretario General del Partido.

Los Planes Quinquenales

Aunque el NEP supuso un éxito, a partir de 1926, los socialistas ortodoxos empiezan a reclamar una mayor socialización de la economía. En 1927, Stalin encarga al GOSPLAN la preparación del Primer Plan Quinquenal (1928-1933), que al igual que los dos posteriores se caracteriza por una economía totalmente planificada por el Estado (objetivos a conseguir, reparto del trabajo, fijación de precios y salarios...).

En el Primer Plan se procura la desaparición paulatina del sector privado. Tenía objetivos muy ambiciosos:

- Duplicar la producción
- Eliminar el sector privado
- Convertir a la URSS en una potencia industrial

La colectivización del campo se hizo sobre la base de los koljos (granjas de economía colectiva), cooperativas que los campesinos explotaban en régimen de usufructo, siendo el estado el único propietario (el campesino tenía la huerta, la casa y los animales). El estado a través de los impuestos recibía la mayor parte de la cosecha. Al mismo tiempo se inició la lucha contra los kulaks.

También se va a nacionalizar el comercio mediante la creación de grandes almacenes estatales y la aplicación de fuertes impuestos a los comerciantes privados, que tendían a desaparecer.

En cuanto a la industria, se va a eliminar el sector privado, y se van a acometer grandes obras públicas (embalses, electrificación, minería, siderurgia..). Para llevar a cabo este proceso industrializador fue preciso recurrir a técnicos extranjeros.

Para sustituir a esos técnicos extranjeros se acomete un plan general de enseñanza técnica.
Con el fin de procurarse divisas se potencia el comercio exterior.
Para estimular a la clase obrera se recurrió a procedimientos competitivos y propagandísticos.

El Segundo Plan (1933-1937), los objetivos son similares a los del primero, y se intenta corregir defectos. Aunque se mantiene la prioridad en las inversiones en energía, destaca la atención prestada a la industria ligera, de bienes de consumo y desarrollo de los transportes. También se pone gran énfasis en la enseñanza técnica y profesional de los obreros.

Con respecto al campo siguió la colectivización (1937, gran cosecha).

Los resultados industriales aumentaron espectacularmente en la producción de acero y de energía eléctrica.

Se mejora el transporte (ferrocarril), se pone en marcha el tráfico aéreo y entra en servicio el metro de Moscú.

El Tercer Plan (1938-1941), se interrumpe debido a la invasión alemana. Pretendía lograr los objetivos de los dos anteriores. La URSS se había convertido en la 3ª potencia industrial. En 1946, hay un 4º Plan para la reconstrucción del país. El 5º Plan no concluye por la muerte de Stalin (1953).

Las Purgas

Desde que Stalin llega al poder había llevado una política represiva de eliminación de cualquiera que le hiciese sombra.

A partir de 1934, coincidiendo con el asesinato de Kirov, se abre un periodo de represión y terror, comenzando las grandes purgas dentro del partido comunista.

Los procesos tienen lugar en Moscú entre 1936 y 1938. Se inician en agosto (1936), con el Proceso a los 16, donde Stalin va a intentar eliminar a la vieja guardia bolchevique, que le podían hacer sombra (Zinoviev, Kamenev, Smirnov...). Todos admiten su culpabilidad. Actúa de fiscal Vichinski.

En enero de 1917, continúan las purgas, y se inicia el Proceso a los 17 (Piatakov, el más importante).

En el Tercer proceso, en el mes de junio, se inicia la depuración del ejército (se condena a muerte a los héroes de la guerra civil).

El 4º Proceso (marzo 1938), completa la extinción de la vieja guardia (Bukharin y Rikov).

Se calcula en un millón y medio los depurados (PCUS 1933, 3,5 millones; 1938, 1,9 millones de afiliados).

Los orígenes ideológicos de la revolución.

La falta absoluta de libertades políticas conlleva la ausencia de organizaciones sindicales estables, como las existentes en Europa occidental.

Desde mediados del siglo XIX la oposición al régimen zarista se fundamentaba en revueltas campesinas de tendencia anarquista. Kropotkin y Tolstoi contribuyeron a fortalecer el anarquismo ruso como teóricos del anarquismo pacífico.

Los socialdemócratas (marxistas) iniciaron su movilización en la organización de las masas obreras.

Casi desde su nacimiento, el Partido social-demócrata ruso se dividió en dos tendencias: mencheviques y bolcheviques, al principio como dos fracciones del partido; más tarde como dos partidos totalmente diferenciados.

Los mencheviques (minoría, en ruso) eran partidario de la ortodoxia, la cual indicaba que para que se cumpliera la ley del materialismo histórico primero debía hacer su revolución los burgueses contra la aristocracia para que después el obrero proletario pudiera a su vez dialécticamente acabar con la burguesía.

Los bolcheviques, con Lenin a su cabeza, eran partidario de un nuevo enfoque de la teoría marxista por el cual el capitalismo se dirigía en su etapa avanzada hacia el imperialismo, fenómeno que no pudo observar Marx, lo que enfrentaba a los pueblos, no sólo a los proletarios, contra sus explotadores.

De esta manera se pretendía, desde la postura bolchevique, convertir la revolución democrática en revolución socialista , basándose en la alianza con el campesinado, y no limitándose a seguir en ella las iniciativas de la burguesía, sino encabezando ellos mismos la lucha por la democracia, desbordando el marco parlamentario y estableciendo una dictadura revolucionaria del proletariado.

Para ello se procedió a la organización del partido como un sociedad secreta, restringiendo la militancia a los que acataran el programa del partido y además participasen personalmente en las organizaciones. Lenin pensaba en militantes que estuviesen dispuestos a aceptar órdenes y a estar sujetos a una férrea disciplina pues al estar organizados en cédulas no podían ver los motivos de las decisiones de los dirigentes que utilizaban el sistema de la autocrítica para corregir sus equivocaciones. De esta manera el partido se preparaba para su lucha por el poder, que en las condiciones rusas pasaría necesariamente por la insurrección armada.

EL MOVIMIENTO NIHILISTA- LAS REFORMAS DE ALEJANDRO II-
LOS PRIMEROS GRUPOS SOCIALISTAS

En un país tan grande y prolífero como Rusia, la juventud era numerosa en todas las capas de la población. ¿Cuál era su mentalidad en general? Aparte de la campesina, las jóvenes generaciones más o menos instruidas profesaban ideas avanzadas. Los jóvenes de mediados del siglo XIX admitían difícilmente la esclavitud de los campesinos. El absolutismo zarista los soliviantaba. El estudio del mundo occidental, que ninguna censura conseguía impedir y proporcionaba el gusto del fruto prohibido, excitó su pensamiento.

En lo económico, el trabajo de los siervos y la ausencia de toda libertad, no respondían ya a las exigencias incipientes de la época.

La intelectualidad, sobre todo la de la juventud, se mostró, hacia fines del reinado de Nicolás I, como teóricamente emancipada y se alzó decidida contra la servidumbre y el absolutismo. Nació la famosa corriente nihilista y, en consecuencia, el agudo conflicto entre los padres, conservadores, y los hijos, resueltamente avanzados, que Turguenev ha descrito, magistralmente, en su novela Padres e Hijos.

El término nihilismo fue introducido en la literatura y luego en la lengua rusa por el célebre novelista Iván Turguenev (1818-1883) a mediados del pasado siglo. Turguenev calificó así a una corriente de ideas, y no a una doctrina, que se manifestó entre los jóvenes intelectuales rusos a fines de 1850, y la palabra entró pronto en circulación. Tuvo esa corriente un carácter esencialmente filosófico y, sobre todo, moral. Su influencia quedó siempre restringida y nunca pasó más allá del intelectualismo. Su actitud fue siempre personal y pacífica, lo que no le impidió estar animada de un gran aliento de rebelión individual, de un sueño de felicidad para toda la humanidad. No se extendió fuera del dominio de la literatura y de las costumbres, ya que ello era imposible bajo el régimen de entonces. Pero no retrocedió ante ninguna de las conclusiones lógicas que formuló y procuró aplicar individualmente como regla de conducta. Emancipación completa del individuo de todo cuanto atente a su independencia o a la libertad de su pensamiento. Tal fue la idea fundamental del nihilismo. Defendía así el derecho del individuo a una entera libertad y a la inviolabilidad de su existencia, para ambos sexos.

A pesar de su carácter esencialmente individual y filosófico, pues defendía la libertad del individuo de una manera abstracta mucho más que contra el despotismo que entonces reinaba, el nihilismo preparó la lucha contra el obstáculo real e inmediato, a favor de una emancipación concreta, política, económica y social. ¿Qué hacer para liberar efectivamente al individuo? El nihilismo se planteó esta interrogante en el terreno de las discusiones puramente ideológicas y en el de las realizaciones morales. La acción inmediata para la emancipación fue planteada por la generación siguienteen el transcurso de los años 1870- 1880. Entonces se formaron en Rusia los primeros grupos revolucionarios y socialistas. La acción comenzó. Pero no tenía nada de común con el nihilismo de antes, cuyo nombre permaneció en lengua rusa como un término histórico y un recuerdo ideológico de los años 1860-1870. Que se llame nihilismo a todo movimiento revolucionario ruso anterior a al bolchevismo y se hable de un partido nihilista, es, pues, un error debido al desconocimiento de la verdadera historia revolucionaria de Rusia.

A partir del año 1860, las reformas se sucedieron a ritmo rápido e ininterrumpido. Las más importantes fueron la abolición de la esclavitud, en 1861, la constitución de tribunales con jurados electos, en 1864, en lugar de los antiguos tribunales de estado, compuestos por funcionarios.

Todas las fuerzas y, en particular, los intelectuales, se precipitaron a una actividad que la nueva situación hacía posible. Las municipalidades se consagraron con mucho ardor a la creación de una extensa red de escuelas primarias de tendencia laica, aunque vigiladas por el gobierno. La enseñanza de la religión era obligatoria, y el pope, en ellas, era importante. Con todo, se beneficiaban de cierta autonomía. El cuerpo docente era reclutado por los consejos urbanos y rurales entre los intelectuales avanzados.

Por importantes que fueran, en relación con la situación anterior, las reformas de Alejandro II no dejaban de ser tímidas y muy incompletas para las aspiraciones de los avanzados y para las verdaderas necesidades del país. Para ser eficientes e infundir al pueblo un verdadero impulso, debieran ser completadas, al menos, por el otorgamiento de algunas libertades y derechos cívicos: libertad de prensa y de palabra, derecho de reunión y de organización, etc., pero en este aspecto nada cambió. La censura apenas fue menos absurda. En el fondo, la prensa y la palabra permanecieron reprimidas. Ninguna libertad fue concedida; la clase obrera naciente no tenía ningún derecho; la nobleza, los propietarios de la tierra y la burguesía continuaron siendo las clases dominantes y, sobre todo, el régimen absolutista se conservó intacto. Por otra parte, fue justamnte el miedo a un posible resquebrajamiento lo que, por una parte, incitó a Alejandro II a arrojar al pueblo el hueso de las reformas; pero, por otra, le impidió extenderlas más a fondo. Ellas estuvieron lejos de brindar una satisfacción al pueblo.

Los mejores representantes de la juventud intelectual comprendieron esta situación lamentable, tanto más cuanto que los países occidentales gozaban ya de un regimen político y social relativamente avanzado.

Como de costumbre, desafiando y engañando a la censura (los funcionarios carecían en mucho de instrucción y de inteligencia  para comprender la sutilidad y la variedad de los procedimientos), los mejores periodistas de la época, tales como Shernishevsky, que finalmente pagó su audacia con trabajos forzados, lograron propagar las ideas socialistas en los medios intelectuales mediante artículos en revistas, escritos de manera convencional. Ellos instruían así a la juventud, poniéndola regularmente al corriente de los movimientos ideológicos y de los acontecimientos políticos y sociales del exterior.

Es, pues, natural que, alrededor de esos años, se hayan formado grupos clandestinos para luchar activamente contra el regimen abyecto y, ante todo, para extender la idea de la liberación política y social entre las clases laboriosas. Estos grupos se componían de jóvenes de ambos sexos, que se dedicaron enteramente, con gran sacrificio, a la tarea de “despertar la conciencia de las masas trabajadoras”.

LA ESTRUCTURA ECONÓMICA

Durante siglos, el particularismo feudal impidió cualquier apertura económica moderna en la Rusia de los zares, dejando a la burguesía un espacio económico que imposibilitaba su propio desarrollo como clase.

La emancipación de los siervos, en 1861, liberó enormes masas humanas que posibilitaron el crecimiento económico y el desarrollo del capitalismo. De hecho, es a partir de 1861 cuando Rusia entra en la etapa capitalista y empieza a superar su atraso ancestral.

Entre 1861 y 1914 se produce el mayor desarrollo económico en cientos de años, cambiando la radiografía del país. En 1861, sólo existían el 15% de las empresas industriales que funcionaban en 1905. Entre 1881 y 1900 se crearon el 61% de las mismas.

En 1767, Rusia produjo 163.000 toneladas (ton.) de acero. Unos cien años más tarde, en 1886, esta producción sólo había llegado a 311.000 ton. En 1896, sólo diez años después, ascendió a 1,6 millones de ton. Y en 1904 alcanzó los 2,9 millones de ton. Entre 1905 y 1914, Rusia dobló su producción industrial.

Sin embargo, este colosal desarrollo no rompió el retraso respecto a otros países. En vísperas de la guerra, en la cumbre de su prosperidad, la renta nacional de la Rusia zarista era de ocho a diez veces inferior a la de Estados Unidos y sólo tenía 0,4 km. de líneas férreas por cada 100 km²., frente a los 11,7 de Alemania o los 7 de Austria-Hungría.

La clave de este atraso radica en el predominio del campo sobre la ciudad y el mantenimiento de relaciones casi feudales en el campo —a pesar de que en 1861 se procediera con gran retraso a la emancipación de los siervos—; en la debilidad de la burguesía nativa y del naciente capitalismo ruso y la dependencia exterior; y en el oscurantismo del régimen absolutista, que impedía el libre desenvolvimiento de la vida cultural y política.

EL PROBLEMA AGRARIO

Rusia tenía una economía eminentemente agraria. La agricultura emplea aproximadamente el 61% de la fuerza laboral del país. Sin embargo, la renta que producía estaba muy por debajo de la renta nacional rusa, que ya por sí era muy baja comparada con los países europeos. Esta desproporción respecto a la renta nacional se debía a la baja productividad del campo ruso.

A esta baja productividad se une la desigual distribución de la tierra. En la Rusia europea —ya que no había datos fiables de Siberia y la parte asiática— el total de las tierras alcanzaba los 240 millones de deciatinas.

A esto había que añadir que las tierras de los grandes propietarios eran las de mejor calidad, y por tanto, las más productivas. Mientras, la propiedad de una familia campesina no sólo no cubría sus necesidades mínimas, sino que además les representaba una durísima carga debido a los altos impuestos que tenían que pagar.

Así, es lógico que los campesinos perdieran el 36% de su propiedad desde la emancipación de 1861 hasta 1905 a manos de los terratenientes y los bancos. En este elocuente dato vemos el fracaso de la reforma tardía de 1861.

La escasa productividad, fruto del retraso de la revolución industrial y del bajo nivel de desarrollo tecnológico, y la desigual distribución de la tierra, son la causa fundamental de la pobreza del campo ruso; es decir, de la pobreza y la miseria de la gran mayoría de la población.

LA DEPENDENCIA EXTERIOR

El carácter de las clases capitalistas se halla estrechamente unido a la historia del desarrollo de la industria y de la ciudad. En el censo de 1897, la población de las ciudades rusas era de 17,3 millones de personas, el 13% de la población total. Fuera de las ciudades se localizaba el 57% de las empresas y el 61% de la fuerza laboral.

El peso cuantitativo de la ciudad y la industria era, como se ve, inferior al campo. Sin embargo, su peso cualitativo en la renta nacional era muy superior: de 6.000 a 7.000 millones de rublos por año.

Esto era debido al gran desarrollo industrial que aconteció en Rusia en el último tercio del siglo pasado. No fue un desarrollo endógeno, sino exógeno, producto de las inversiones extranjeras.

Aunque protegida por las fuertes protecciones aduaneras que estableció el régimen zarista, Rusia es objetivo de suntuosas inversiones por parte de los grandes capitales europeos debido a la masiva mano de obra barata y a la riqueza energética que poseía.

El capital extranjero no sólo trajo el dinero necesario para el despegue tardío de la industria rusa sino también la tecnología y la organización del trabajo. Así, tenemos cómo en un país mayoritariamente agrícola y atrasado se ponen en marcha las industrias más modernas de aquel entonces.

Este desarrollo desigual y combinado, propio de los países atrasados como Rusia, hizo posible un gran fortalecimiento de la clase obrera industrial. Mientras que las empresas de más de mil  trabajadores concentraban en Estados Unidos al 17,8 % del proletariado industrial, en la Rusia zarista aglutinaban al 41,4 %. En la zona de Petrogrado esta concentración era del 44,4 % y en la región de Moscú del 57,3 %.

En lo alto de la pirámide social de la Rusia zarista se hallaba el zar y su familia. El zar era el principal terrateniente del país y el máximo jefe militar. El zar era también el principal representante de la nobleza.

La nobleza estaba compuesta por 60.000 familias que no alcanzaban en conjunto el medio millón de seres; es decir, el 0,4 % de la población. La nobleza explotaba propiedades agrícolas, fundamentalmente. La alta nobleza terrateniente, unas 16.000 familias, menos del 0,1% de la población, era propietaria de más del 25 % de la tierra. Y de ellas, unas mil familias poseían el 12 % de la tierra.

La reforma de 1861 no perjudicó ni dañó sus intereses, ya que los nobles se desembarazaron de una servidumbre muy ociosa e improductiva —la mayoría de los nobles empleaba ya trabajadores asalariados— recibiendo cada año de los campesinos 250 millones de rublos en concepto de pagos de rescate, lo que en gran parte originó la ruina y el empobrecimiento de millares de familias campesinas.

Los nobles, además, controlaban los puestos claves de la estructura de mando del ejército —la inmensa mayoría de los oficiales del ejército eran de origen noble—, los cargos y puestos burocráticos de la administración local y central y hasta la jerarquía ortodoxa eran de origen noble. De hecho, el padre del fundador de la dinastía de los Romanov, Miguel III, era el patriarca de Moscú.

La nobleza contaba así con tres importantes armas: el ejército, la Iglesia y la administración del estado. El primero encuadraba a un millón de hombres en tiempos de paz, multiplicándose por diez esta cifra en tiempos de guerra. El mantenimiento del ejército y la marina imperial consumía una parte considerable del presupuesto.

EDUCACION

La Iglesia y los municipios poseían en conjunto 8,8 millones de deciatinas, más que la familia imperial. Además, la iglesia controlaba el sistema educativo y ejercía una gran influencia en la población iletrada, que era mayoritaria.

La posición política de los nobles era contraria a cualquier apertura que implicara la más mínima pérdida de sus privilegios. En palabras del Conde Saltikov, representante en la I Duma: "¡Ni una pulgada de nuestras tierras, ni un grano de arena de nuestros campos, ni una brizna de hierba de nuestros prados, ni una rama de nuestros bosques!".

La burguesía capitalista rusa era muy débil y minoritaria, pero creció enormemente entre 1861 y 1914 debido al desarrollo económico. Sin embargo, estaba en una posición dependiente y subordinada al capital extranjero. Su poder económico e influencia política creció en ese período, aunque no lo suficiente para representar una amenaza seria para la autocracia zarista. Además, tanto la burguesía financiera como la industrial y comercial tenían vínculos importantes tanto con el capital extranjero como con la nobleza y el estado.

Gran parte de las ganancias obtenidas por la burguesía en sus negocios bursátiles e industriales fue invertida en la compra de propiedades agrícolas a los nobles, con lo que junto a la nobleza terrateniente anclada en el feudalismo fue apareciendo una nueva capa de propietarios capitalistas.

El partido que representaba los intereses del ala liberal de la burguesía era el Partido Constitucional-Demócrata. Este partido quería la liquidación del absolutismo y la promulgación de una Constitución liberal que implantara una monarquía parlamentaria. El principal líder de los cadetes era Miliukov.

Junto a los capitalistas se desarrolló una "clase media" urbana compuesta por los profesionales de la inteligencia (abogados, periodistas, médicos, ingenieros, catedráticos,...) que, en comparación con las clases humildes, gozaba de un decente nivel de vida.

Sin embargo, un importante sector se dedicó a la instrucción de los campesinos mediante los zemstvos (consejos rurales, una especie de ayuntamientos con poderes muy limitados), tomando conciencia del problema campesino y uniéndose a las filas de los eseristas.

El campesinado, la pequeña burguesía agraria, era la clase mayoritaria. No hay datos precisos, pero se habla de entre diez millones y doce millones de familias campesinas, casi dos tercios de la población.

No era una clase homogénea. Había un pequeño sector de campesinos ricos que estaba vinculado económicamente a los grandes propietarios, ya fueran nobles o burgueses. Otro sector explotaba propiedades de tipo medio que normalmente tenían trabajadores a su cargo. Un amplísimo sector explotaba pequeñas parcelas de carácter familiar totalmente inviables desde un punto de vista económico.

El partido más representativo de la clase campesina era el Partido Social-Revolucionario ("eseristas"). Los eseristas era un partido revolucionario campesino que quería la confiscación de las tierras y su entrega, previa indemnización, a los campesinos, el llamado "reparto negro", el reparto igualitario de la tierra.

Los eseristas estaban divididos en dos tendencias: la derecha, mayoritaria, liderada por Kerenski, Chernov y Avxéntiev, eran "representantes de los campesinos ricos, de los intelectuales y de las capas políticamente atrasadas de la población de las zonas rurales" (Diez días que conmovieron al mundo. John Reed). La izquierda, liderada por Spiridónova, representaban a los campesinos pobres.

Con la revolución, las dos fracciones constituyeron partidos separados. El ala izquierda pronto fue superior en número e influencia y se unieron a los bolcheviques en los primeros gobiernos revolucionarios.

Según el censo de 1897, había 9,4 millones de asalariados. Contando a sus familias, el 27,6 % de la población. De ellos 2,1 millones eran improductivos (criados, porteros, ordenanzas, etc.). Los jornaleros del campo, los artesanos, los pescadores, etc, alcanzaban cuatro millones. Los 3,3 millones de trabajadores restantes (minas, bienes de equipo, ferrocarriles, construcción y comercio) constituían el corazón del proletariado y producían la mitad de la renta nacional rusa.

La clase obrera rusa —en particular el último sector— estaba bastante concentrada en torno a las ciudades de Petrogrado y Moscú, lo que facilitó la extensión de las ideas marxistas. El principal partido obrero era el POSDR (Partido Obrero Socialdemócrata Ruso), de ideología marxista. El término socialdemócrata en aquella época equivalía a socialista y revolucionario.

LOS GRUPOS ÉTNICOS

Los 150 millones de habitantes de Rusia estaban divididos en cerca de 200 nacionalidades y grupos étnicos diferentes, con más de 150 idiomas distintos.

La nacionalidad que domina el estado y el gobierno eran los llamados grandes rusos, con 55 millones de seres, que constituían una minoría.

Las principales minorías oprimidas eran los ucranianos (22 millones), bielorrusos, los polacos, los eslavos bálticos, los musulmanes, los judíos, etc. La política zarista respecto a estas nacionalidades y pueblos fue la rusificación forzada, que en algunos casos consistía en imponer el idioma y la cultura rusa y en otros, la mera asimilación.

LA ESTRUCTURA POLÍTICA

El régimen zarista era autocrático; es decir, absolutista. No había una Constitución. Las leyes eran cartas otorgadas por el zar. El poder del Zar era de origen divino. Este poder se apoyaba coercitivamente en la temida y eficiente policía política, la Ojrana, y, también, en el ejército. Y, espiritualmente, en la influencia conservadora que la Iglesia ortodoxa ejercía en el campo y en la enseñanza. La administración central y local estaba en manos del Gobierno y de la nobleza. Existían un Gobierno y un Consejo de Estado.

En el campo existían los mir, las comunidades campesinas que entregaban las tierras municipales en usufructos anuales a los campesinos. También existían los zemstvos, una especie de consejos rurales con atribuciones administrativas muy reducidas.

Durante la revolución de 1905 surgieron los soviets o consejos obreros. Más tarde, los soviets también se crearían en el campo y en el ejército. Los soviets eran comités de representantes elegidos por una colectividad —los obreros de una fábrica, los soldados de un regimiento o los campesinos de una aldea— que se reunían y tomaban decisiones. Los soviets, además, se reunían en un Soviet central que elegía un Comité Ejecutivo. La organización soviética surge de abajo a arriba, englobando a decenas de millones de seres en su organización y constituyendo un desafiante y poderosísimo contrapoder.

Tras la revolución de 1905 se crearon las dumas, una especie de parlamento con poderes muy limitados que era elegido por sufragio universal. El zar tenía derecho de veto y de hecho lo disolvía cuando le interesaba.

Vídeos relacionados