Revolución industrial británica

Historia económica. Industrialización. Capitalismo internacional. Sector textil y metalúrgico. Movimiento de capital

  • Enviado por: Sergio Sanz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 22 páginas
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TEMA 2: LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL BRITÁNICA.

  • En torno a la validez de un concepto: Revolución Industrial.

  • La Revolución Industrial, que es el origen del mundo actual, es un proceso económico, social y cultural que se produce en Gran Bretaña desde finales del siglo XVIII y todo el siglo XIX.

    El concepto de Revolución Industrial sólo lo empleamos para referirnos al caso de Gran Bretaña, de lo contrario utilizamos el concepto de proceso industrial (que imita el modelo inglés). El intento de comparar el proceso económico inglés con el resto de países europeos lleva a la conclusión de que la Revolución Industrial ha fracasado en los demás países. Según la teoría del “Take Off” de W. Roston un país experimenta una primera fase de despegue que dura alrededor de veinte años y que después mantiene un crecimiento constante. El problema de esta teoría es que está basado en el modelo británico, y ningún otro país europeo sufrió un despegue (take off) tan elevado.

    El concepto de Revolución Industrial se utiliza por primera vez en 1820, en plena Revolución Industrial, aplicada a la industria del algodón del norte de Francia. Después será un concepto usado de manera académica.

    Los contemporáneos ven la Revolución Industrial como un evento que se ha estado preparando durante dos siglos y que ha durado dos siglos más.

    Hay autores que hablan de perspectiva gradualista cuando se refieren a la Revolución Industrial, es decir, no es un proceso que haya ocurrido de repente, sino que ha sido un largo proceso de cambio estructural.

    Inglaterra fue el primer país de Europa y del mundo en industrializarse y su proceso de industrialización fue único. Después de la industrialización de Inglaterra otros países intentan imitar su proceso industrial, pero durante la mayor parte del siglo XIX Gran Bretaña fue el líder económico del mundo, sólo a partir de 1880 algunos países empiezan a competir con ella (EEUU y Alemania), e incluso la superaron.

    • Elementos básicos de la Revolución Industrial:

    • Concepto de cantidad: sólo a partir de la Revolución Industrial los países tendrán una capacidad continuada de aumentar la producción.

    • División del trabajo o especialización: facilita la capacidad continuada de aumentar la producción y la productividad (producción per capita).

    En definitiva, sólo podemos hablar de Revolución Industrial cuando estos dos elementos se cumplen y propician que el aumento de la producción sobrepase el aumento de la población, lo que significa que el hombre ya controla los recursos.

    2.2. ¿Por qué en Gran Bretaña?.

    Una serie de elementos explican por qué la Revolución Industrial se produce en Gran Bretaña.

  • La articulación del mercado: la formación de un mercado es condición necesaria para explicar el proceso de industrialización de un país.

  • En Gran Bretaña se distingue una especialización regional entre áreas dedicadas a la producción de alimentos y áreas dedicadas a la producción manufacturera. Estas regiones comparten una característica común: los bienes que producen están destinados al mercado, producen excedentes que van a ser vendidos en el mercado.

    El indicador más preciso de este hecho son los precios. Cuando comprobamos que los precios de un mismo producto en distintas regiones se nivelan es cuando podemos hablar de articulación del mercado, de lo contrario hablaríamos de inarticulación. Otros indicadores son la red de caminos, etc.

    P. Deane dice que el mercado interior puede crecer de acuerdo a una serie de factores: el aumento de la población (que implica un aumento de productos y de consumidores), la monetarización de la economía (se abandona el pago en especias a favor de la utilización de la moneda), el incremento de la renta per capita (mayores ingresos), y la sustitución de productos manufacturados por productos artesanales.

    En el siglo XVIII se cumplen todos estos requisitos y a partir de 1720 se puede hablar de especialización regional. El aumento de la población urbana contribuye en el crecimiento del mercado interior (Londres crece a un ritmo importante y se convertirá en uno de los mercados urbanos más importantes). Por otra parte, los movimientos migratorios de las zonas agrarias a las ciudades incrementarán la población en los núcleos industriales.

    Los productos más integrados son los cereales (producto básico de alimentación), la leche y la carne (no tan integrados), y la verdura y la fruta (menos integrados).

  • La orientación hacia el mercado exterior (interestatal): la producción, progresivamente, se orienta a la venta para los mercados exteriores, y las industrias dedicadas a estos mercados aumentan más, de manera progresiva, que las dedicadas al mercado interior.

  • Según Deane las industrias domésticas crecen un 7%, mientras que las industrias dedicadas al mercado exterior lo hacen en un 76%, superando el aumento de al población.

    Los ingleses monopolizaron parte del control comercial del mundo durante todo el siglo XVIII y parte del XIX, gracias, en parte, a la colonización.

    Por tanto, los objetivos básicos de Gran Bretaña son comerciales, por lo que en el siglo XVIII impera la teoría económica del Mercantilismo, que se irá sustituyendo paulatinamente por el Librecambismo.

    • El mercantilismo consiste en importar mucho e importar poco (vender mucho y comprar poco). En este aspecto el gobierno tiene un papel fundamental: penalizar la importación mediante barreras aduaneras que encarecen el producto importado, sobretodo los que hacen competencia a la industria británica, de lo contrario, si son productos necesarios, no hay penalización.

    Los mercantilistas británicos de los siglos XVI-XVIII piensan que la fuente de riqueza proviene del comercio y de la navegación, para lo que diseñan una política colonial que permitirá tener mercados seguros, y crear compañías de comercio que impidan que otros países comercialicen con las colonias.

    Adam Smith piensa que el estado no debe intervenir en el comercio, y que la fuente de riqueza está en la actividad del hombre, quien debe actuar impulsado por su interés personal. Smith explica que la ley de la oferta y la demanda lo mueve todo y que el fabricante produce más cuando hay más demanda, y menos cuando la demanda es baja. Por tanto, condena el mercantilismo a favor del librecambismo, y dice que el estado sólo debe intervenir en determinadas circunstancias (para construir obras públicas, administrar justicia,...).

    2.3. Los factores de la Revolución Industrial.

  • El crecimiento demográfico: durante el siglo XVIII se produce un gran crecimiento demográfico, en el que, según Malthus, destaca sobretodo el crecimiento de la población europea y el final del estanco de la demografía. Se sustituye el miedo a la despoblación por el temor a un masivo crecimiento poblacional. Este crecimiento es posible gracias a una disminución de la tasa de mortalidad como consecuencia de las mejoras en la alimentación (disminuyen las crisis agrícolas gracias a la incorporación de nuevos alimentos, como la patata, y de manera inconsciente se diversifica la dieta para suplir la carencia de cereales), los avances en la medicina (vacuna contra la viruela), desaparición de las grandes pestes y la realización de actividades complementarias (la protoindustria).

  • Los cambios agrarios: el principal cambio económico anterior a la Revolución Industrial se produce en la agricultura, con un aumento de la producción y de la productividad. Estos cambios se producen principalmente en las tierras que introducen nuevas técnicas y nuevos alimentos, como ocurre en Gran bretaña, hecho que la diferenciará del resto de Europa. Este incremento productivo viene acompañado de un aumento de la población. Destacan la importancia que adquieren la ganadería, el uso de abonos y la introducción de nuevos cultivos.

  • Cambios en los cultivos: el cambio más importante es la sustitución del barbecho por el cultivo rotativo o flexible. Se introduce el cultivo de forrajes (para el ganado) y el de legumbres. Con estos cambios se aprovecha al máximo la tierra. El instrumental agrario será el tradicional, sólo se introducirán nuevas herramientas a partir del siglo XVIII (sustitución de arados de madera por las de hierro). Como conclusión se puede decir que se consigue un mayor rendimiento de las tierras con la utilización de abonos, sin necesidad de introducir nuevas maquinaria.

  • Cambios en la propiedad de la tierra: el sistema tradicional de propiedad de la tierra, los openfields (campos abiertos), consistentes en trabajar colectivamente las tierras, se sustituyen progresivamente por un nuevo sistema de propiedad, los enclousures (tierras cerradas). Con los enclousures se cierran las tierras, es decir, se ponen límites físicos a las tierras para poder controlarlas mejor. El propietario quiere eliminar la mentalidad colectiva y dedicar esfuerzos en consolidar su propiedad para poder introducir libremente nuevos métodos agrícolas (cultivos flexibles). Sin embargo, este proceso perjudicará a los pequeños payeses y a los asalariados, que tendrán que convertirse en asalariados de los terratenientes para poder hacer frente a unas hipotecas brutales. Este proceso de cerrar las tierras se acelerará en Inglaterra a partir del final del siglo XVIII, y se regulará a partir de la ley enclousure, que legaliza este proceso y lo legaliza. Los enclousures propician un aumento de la producción y de la productividad, pero también libera fuerza de trabajo que se dedicará a la manufactura (industria). Robert Allen cree que se ha sobrevalorado la importancia de este proceso de enclousures y pone en duda su eficacia argumentando que el mayor aumento de la producción y la productividad se produjo en las tierras que permanecieron abiertas.

  • Conexión entre manufactura y agricultura (orígenes agrícolas de la industria): M. Berg dice que la agricultura hace diversas aportaciones a la industria. La primera de ellas está relacionada con la producción de excedente agrícolas gracias a las innovaciones de los siglos XVII y XVIII, que posibilitó que los salarios se mantuvieran estables e incluso aumentasen. La aparición de nuevas técnicas posibilitó que el porcentaje de personas que alimentaba al resto disminuyera, por lo que la población dedicada a la agricultura también disminuye (Inglaterra fue el primer país donde disminuye la población dedicada a la agricultura). De esta manera se desvía la mano de obra hacia la manufactura. Según Berg la agricultura contribuye a agrandar el mercado interior aportando excedentes.

  • El capital que se invierte en las primeras industrias proviene de los excedentes de la producción agrícola, participando en actividades industriales.

    Por último Berg dice que estos cambios deben ser estudiados a nivel regional, ya que, debido a la aportación personal, los avances en la agricultura no fueron los mismos en todas las regiones.

  • Sectores líderes de la Revolución Industrial: La Revolución Industrial es un proceso que permitió explotar a gran escala nuevas fuentes de energía (el vapor). En la segunda mitad del siglo XVIII Watt construye la máquina de vapor, y se empezará a utilizar en la industria. Esta fecha marca los inicios de la Revolución Industrial (take off). Estas máquinas se usarán principalmente en la industria textil y siderúrgica, y en las minas de carbón.

  • El carbón mineral será el nuevo producto energético que permitirá producir de manera constante y controlar la producción (a voluntad del hombre). Gran Bretaña será el primer país en adoptar la máquina de vapor y el que la aplicará con mayor fuerza.

    Aunque el vapor se convertirá en un elemento fundamental, el agua se seguirá utilizando para mover numerosas fábricas (la turbina), incluso en el siglo XIX.

    La utilización del carbón propicia un aumento de la producción y de la productividad. La producción se concentrará en un edificio fabril, facilitando la especialización y multiplicando la cantidad de trabajo de cada trabajador.

    El desarrollo de la máquina de vapor va unido al invento de nuevas máquinas hasta el punto de que se crean miles de mecanismos que mejorarán las maquinas, sobretodo durante la primera parte del siglo XIX.

    SECTOR TEXTIL.

    El sector que más se beneficio de todos estos cambios y que sufrió unas transformaciones más espectaculares fue el textil, sobretodo la industria algodonera, proveniente principalmente de las colonias. El algodón fue un producto de exportación, por lo que fue el sector líder de la Revolución Industrial. El algodón desplazó de manera progresiva la industria textil tradicional inglesa (la lana), pero hay que tener en cuenta que no acabó con ella. En resumen, el algodón, dedicado a la exportación y no al consumo interior, irá desplazando en importancia la producción de tejidos de lana.

    Gran Bretaña decide producir a gran escala el algodón, para destinarlo principalmente a las exportaciones (sobretodo a las colonias que tenían un clima más suave), porque su producción no era tan rígida como la de lana y porque la mano de obra era esclava.

    Por otra parte, el sector del algodón es el primero en maquinizarse (utilizar máquinas manuales) y en mecanizarse (utilizar máquinas mecánicas).

    Las principales fases para obtener el tejido son el hilado y el tejido. Para obtener el tejido de manera mecánica se realiza una reorganización técnica con la invención de máquinas de hilar. Uno de los pioneros en la maquinización de la hiladura fue Hargreaves, el inventor de la “Jenny”, que marcará la primera tendencia hacia la centralización de las fábricas y las primeras protestas obreras, ya que este proceso de centralización elimina parte del trabajo domiciliario. Pero era una máquina imperfecta. Cartwright mejorará la máquina de Hargreaves y creará la “Water Framer”, que utilizará la fuerza animal. Inmediatamente se le aplicará la fuerza del agua, que aumentará la producción y la productividad. Pero esta máquina también es imperfecta y se sustituirá por la “Mule Jenny”, ideada por Samuel Crompton. Este nuevo invento recoge lo mejor de las dos máquinas anteriores y significará el fin del proceso de mecanización y fin del trabajo domiciliario, lo que provocará importantes obreras. Uno de los movimientos obreros más importantes será el ludismo, consistente en destruir fábricas y máquinas como modo de protestas.

    La irrupción de las fábricas en el ámbito laboral introducirá la noción del tiempo (horarios,...).

    Pero esta mecanización de la fase de hilado producirá un excedente de hilo que no se podrá utilizar, por lo que urgirá mecanizar la segunda fase del proceso de obtención del tejido. Este problema se solucionará con la creación de una nueva máquina, el “Telero Mecánico” de Cartwright, que será impulsado por una fuerza distinta a la humana (vapor).

    Sin embargo, esta proliferación de fábricas no elimina el sistema tradicional de producción que utiliza fuentes de energéticas orgánicas.

    Finalmente la industria textil está localizada en el centro de Inglaterra.

    RESUMEN

    Mecanización de las fases de hilado y tejido

    Aplicación del vapor

    Adopción del sistema fabril

    Coexistencia de nuevas y viejas formas de producción

    SECTOR METALÚRGICO.

    El desarrollo de este sector es diferente al textil y su estructura es muy similar al fabril, tanto por el tamaño como por la maquinaria.

    El cambio tecnológico en este sector se inicia en 1709 cuando Abraham Darby descubre una nueva técnica para fundir el hierro con carbón mineral (Cok), que significaría el paso de la utilización de una fuente energética orgánica a una inorgánica. Sin embargo, el Cok desprende unas sustancias químicas (azufre) que cuando se adhiere al hierro en el proceso de fundición. El resultado es un hierro frágil.

    La técnica que utiliza Darby es someter el Cok a un proceso de calcinación para eliminar todas sus impurezas y con el que obtener un hierro resistente.

    Sin embargo este avance tecnológico se adoptará de manera muy lenta, ya que supone una gran inversión de capital fijo (maquinaria).

    De 1750 a 1791 la producción de hierro con la técnica de Darby se duplica, en cambio, con carbón vegetal, aumenta de manera muy limitada.

    La industria del hierro se desarrolla en base a tres demandas:

    • La agricultura: aparición de nuevas técnicas y máquinas.

    • La maquinización de distintas industrias (textil, siderúrgica,...).

    • El ferrocarril (transporte en general): construcción de vías férreas,...

    Inglaterra se convertirá en el país productor de hierro (producto de consumo interior y de exportación) más importante del mundo.

    La industria siderúrgica tiene una localización similar a la de la industria textil, con Londres como capital económica.

    Los recursos que posibilitan la localización y el desarrollo de las industrias sin el carbón, a excepción de Londres, y el agua (recursos naturales). Una de las regiones industrializadas más destacadas es Lancashire, donde se desarrollan todas estas industrias.

    Esta evolución industrial estimula a otros sectores y provocará la aparición de “economías externas” (complementos de las industrias).

    ECONOMÍAS EXTERNAS

    Industria textil

    Botones,...

    Industria del calzado

    Cordones, cajas,...

    Conclusión:

    Esta evolución es posible gracias a la mentalidad de producir para vender, la aparición de la clase proletaria y la aparición de nuevas técnicas que permiten controlar los recursos. Todo esto permitirá producir de manera constante, con lo que desaparece el miedo a que la población sobrepase a la producción. De esta manera la pobreza deja de ser una condición necesaria y pasa a ser una cuestión de selección social, de voluntad y actitud humana.

    Por otra parte, se produce un agotamiento de los recursos naturales: según el IPV de APENA (WWF) se han agotado un 30% de los recursos naturales desde 1975.

    2.4. El debate sobre el nivel de vida.

    Este debate plantea si la Revolución Industrial ha mejorado o no el nivel de vida del hombre (salario, vivienda, salud, educación,...).

    En este aspecto se pueden distinguir dos tendencias: los optimistas, que piensan que sí ha mejorado el nivel de vida, y los pesimistas, que piensan que no ha mejorado.

    Estos dos grupos tienen una serie de argumentos que apoyan sus hipótesis:

    • Los optimistas dicen que el número de beneficiados ha sido superior al de perjudicados. Dentro de esta tendencia destaca D. Landes, quien dice que la Revolución Industrial ha sido, desde la Revolución Neolítica, la revolución más profunda que ha afectado a la humanidad, y que el saldo ha sido positivo.

    • Los pesimistas dicen que aumentan las desigualdades sociales, incluso dentro de la clase obrera (cambia la estructura familiar, las mujeres y los niños se integran dentro del mundo fabril), y la sociedad pasa a depender del reloj, de los horarios. Se produce una rápida pero caótica urbanización, de manera anárquica. También surgen nuevas formas de organización, los sindicatos de obreros.

    TEMA 3: PAUTAS DE INDUSTRIALIZACIÓN.

    3.1. La industrialización en la perspectiva histórica.

    INDUSTRIALIZACIÓN EN LA HISTORIA

    First Comers

    Gran Bretaña, Bélgica, Francia y Alemania

    Second Comers

    Late Comers

    Rusia, Italia y Países nórdicos

    España, Grecia, Portugal,...

    Todos los procesos industriales que se inician después de Inglaterra intentarán imitar el proceso inglés, de manera que la primera infraestructura importante textil se realizará a partir de maquinaria importada de Gran Bretaña. Debido a este hecho, estos países no tendrán que pasar por las primeras fases de industrialización. Por tanto, cuanto mayor fuese la capacidad de copiar las innovaciones tecnológicas, más importante será el crecimiento industrial. Gracias a esto los países más retrasados podrán competir con los demás países. Entramos en un siglo de fuerte competencia entre países que sólo se podrá mantener con los avances tecnológicos.

    Hasta 1850 el único país que se puede considerar plenamente industrializado es Gran Bretaña, y sólo algunas regiones belgas y alemanas muestran rasgos de industrialización, por lo que la competencia será casi inexistente.

    A partir de 1870 Europa inicia un proceso de industrialización a gran escala conocido como la II Revolución Industrial, protagonizada principalmente por Bélgica, Francia, Alemania y Rusia, que crecerán a partir de sectores tradicionales (textil y siderúrgico) y de nuevos sectores (electricidad, acero,...). Estos nuevos países industrializados harán competencia a Gran Bretaña y propiciarán la aparición de nuevas formas de organización industrial.

    De esta forma, a partir de 1870 la producción mundial crecerá de manera considerable y la lucha por el mercado será mucho más intensa.

    Esta gran competencia, que no sólo se establecerá entre los distintos países, sino también dentro de los mismos, derivará en la I Guerra Mundial.

    Sin embargo estas industrias necesitan una gran inversión de capital fijo, por lo que se crearán mecanismos para controlar la competencia dentro de un país. Estos mecanismos son:

    • Trust: combinación financiera monopolística que consiste en la fusión de varias empresas para crear una empresa más potente. El trust supone la pérdida de la identidad jurídica de cada empresa. El primero en crearse en 1882 entre dos empresas petrolíferas. Debido a las reacciones en contra de los trusts se creó la primera legislación antitrust o antimonopolística.

    • Cárter: agrupación de empresas que mantienen su individualidad pero que unifican criterios (precio, cantidad,...). El primero se creó en 1883 en la explotación del carbón entre Westfalia y Renania.

    Otra medida que toman los países para defenderse de la competencia extranjera son los aranceles o aduanas (excepto Inglaterra, librecambista).

    Este industrialismo hasta el siglo XIX provoca un gran crecimiento de las unidades de producción, y la empresa tradicional familiar dará paso a nuevas empresas formadas por accionistas, dando lugar a las sociedades anónimas (S.A.).

    Estas nuevas formas de organizar las empresas originarán un gran crecimiento urbano en países europeos y extraeuropeos que convertirán las grandes ciudades en grandes mercados caracterizados por una gran cantidad de población trabajadora, la aparición de una gran clase media y la concentración de una clase económica poderosa, la burguesía industrial.

    Por otra parte, la red ferroviaria será un indicador clave en el desarrollo económico e industrial, así como el IPI (índice de producción industrial), la máquina de vapor, la renta y el PIB per cápita.

    3.2. El papel de la región en la industrialización.

    Según Peter Mathias el estudio de las regiones es fundamental para entender los procesos económicos.

    Todos los procesos industriales tienen sus inicios en las manufacturas de base regional, por lo que en la mayoría de ocasiones no se puede hablar de países industrializados, sino de regiones. Por tanto es más efectivo iniciar un estudio desde el nivel microeconómico, ya que sólo así se encuentran las claves del desarrollo de un país, debido a las grandes diferencias interregionales.

    Sin embargo no hay que olvidar el papel del Estado a la hora de conectar estas regiones, incapaces de articular el país. Algunas de las iniciativas del Estado para ayudar el desarrollo del país son:

    • Mejorar la red de comunicaciones.

    • Promocionar empresas.

    • Facilitar el acceso a la educación.

    • Etc.

    Por tanto encontramos tres niveles a la hora de realizar el estudio de la economía de un país: regional, estatal (nacional) e internacional.

    Una de las características más importantes de las regiones es que su población crece en mayor cuantía y a mayor velocidad que en las zonas que las rodean, y además son un importante foco de atracción. Estas regiones son denominadas por Pollard “Pole de Croissance”.

    3.3. Pautas de industrialización de los países avanzados en Europa.

    3.3.1. Bélgica.

    Bélgica se convertirá en el primer país europeo industrializado y con un sistema industrial muy parecido al británico. Uno de los factores que explican este hecho es su proximidad a Gran Bretaña, lo que le facilita la imitación.

    Bélgica antes de industrializarse ya tenía una importante tradición manufacturera, desde la Edad Media, centrada en la producción de tejidos y de artículos de metal. Flandes será el principal productor de tejidos y Brujas y Amberes, los principales centros redistribuidores de productos que provenían de otros puntos de Europa.

    Según Pollard Bélgica asimiló con éxito las industrias claves de la Revolución Industrial (algodón y lana, hierro y carbón, y industrias mecánicas).

    Pero la cercanía no era suficiente para el desarrollo. El principal factor de su industrialización se encuentra en sus factores naturales (riqueza de recursos minerales). Según Pollard el carbón es la base de la industrialización belga.

    Desde principios del siglo XVIII se empiezan a explotar estas minas y se instalan las primeras máquinas para extraer carbón, y a finales de siglo, la máquina de vapor.

    El problema de estas minas es que una vez agotadas las capas superficiales, la tecnología no era capaz de aumentar la profundidad. Será a finales de siglo con la máquina de vapor y la tecnología de Gran Bretaña cuando se consigan hacer pozos más profundos, con lo que se consiguió aumentar la producción.

    Paralelamente se desarrollan las industrias metalúrgica y siderúrgica gracias al capital proveniente de Francia.

    La mecanización de los hornos de carbón de Cok (a partir de 1830) fue un factor importante en la industrialización belga.

    Con la independización de Holanda Bélgica iniciará la construcción del ferrocarril, que le conectará con Francia y Alemania. De esta forma la familia Cockerill se convertirá en la principal proveedora continental de locomotoras, siguiendo la tecnología inglesa.

    Pollard dice que la industria textil también se desarrolla y Gante se convertirá en la ciudad más industrializada de Bélgica. Este sector también se mecaniza siguiendo el modelo británico (copian ilegalmente la “Mule”).

    Esta superioridad belga basada en el carbón consiguió desarrollar otros sectores: la industria química, del papel, del cuero o del vidrio.

    En 1850 Bélgica ya era un país industrializado, lo que hizo después fue consolidar su industria. Lo que impidió que este país se convirtiera en una potencia fue económica fue sus reducidas dimensiones.

    3.3.2. Francia.

    Según Rafael Aracil Francia es uno de los primeros países que inician su proceso industria prácticamente paralelamente a Bélgica.

    La Revolución Francesa supuso un punto de inflexión desde el punto de vista económico ya que la nueva clase, la burguesía, abrió nuevas puertas al capital.

    En 1850 Francia es un país con una agricultura atrasada pero con una industria que se estaba desarrollando de manera notable. De esta época destaca la producción de carbón con la técnica de carbón de Cok, que multiplicaba la producción y la productividad. Sin embargo las minas donde se encontraban las minas de carbón mineral son muy difíciles de trabajar, lo que elevaba su precio.

    La industria metalúrgica también se desarrolló pero Francia tuvo problemas para convertirse en una potencia productor de hierro por diversas causas: el elevado precio del carbón, la rudimentación de las comunicaciones, las altas tasas del salario y el pequeño tamaño de las unidades de producción, que no podían competir con las grandes empresas europeas.

    Sin embargo Francia tendrá importantes tasas anuales de crecimiento, incluso en el sector agrícola, en el que no se produjeron muchos cambios.

    Otro elemento que cabe destacar es la importante presencia de capital en el siglo XIX, aunque algunos teóricos dicen que no estuvo bien invertido. Según Rondo Cameron el ahorro de los ciudadanos franceses menos de la mitad a la agricultura y a la industria, y el resto al sector de los transportes y a las instituciones financieras. Por su parte la organización bancaria francesa es la más antigua y desarrollada del continente.

    Cabe destacar la creación, por parte de los hermanos Perier en 1852, del “Credit Mobilier”, que significó la solución del financiamiento industria. Su idea era reunir el capital suficiente para acabar de construir el ferrocarril y ayudar a desarrollar las industrias relacionadas al ferrocarril (metalúrgica, siderúrgica,...). se pueden establecer las siguientes etapas:

    • Un rápido inicio a partir de la Revolución Industrial (1789), que se ralentiza a partir de 1815 por las guerras napoleónicas.

    • A partir de 1820 se produce un periodo de crecimiento gracias a la paz y al desarrollo de la red ferroviaria.

    • A partir de 1850 se difunde el sector industrial gracias a la moderna organización bancaria, a la articulación del mercado interior, a las nuevas técnicas imitadas a Inglaterra, y gracias a una favorable actitud estatal.

    • Entre 1875-1913 (I Guerra Mundial) Francia se consolida como un país industrial moderno, aunque aún mantenía desigualdades regionales. Pero a pesar de estas desigualdades Francia desarrolla una importante industria del hierro y una importante estructura financiera. Pero Francia nunca será capaz de convertirse en una potencia que pueda dominar a otros países.

    3.3.3. Alemania.

    Alemania, con una gran capacidad de reacción, fue el último de “First Comers”.

    En la primera mitad del siglo XIX Alemania era un país pobre, atrasado, rural, agrario, dividido políticamente (formado por estados independientes) y con actividades protoindustriales. Además prácticamente no disponía de transportes, cosa que frenaba el desarrollo económico, al igual que las divisiones políticas.

    En cambio en vísperas de la I Guerra Mundial Alemania era la nación más poderosa de Europa con las industrias más modernas y grandes del continente, con una de las redes ferroviarias más densas y con un importante proceso de industrialización.

    Etapas del cambio:

    • Principios de siglo-1833 (inicio del Zollverein: unificación aduanera): eliminación de los estados independientes que eran un impedimento para el desarrollo.

    • 1834-1870: periodo de imitación constante (se incorporan nuevas técnicas y se ponen las bases para la industrialización, el transporte y las finanzas modernas).

    • 1873-1913: Alemania se convierte en la potencia industrial más importante de Europa y del mundo. Se crea un mercado común alemán, se eliminan los aranceles interiores y se crea un único arancel exterior. El ferrocarril posibilitó esta unificación.

    El resultado de todo esto fue una rápida construcción y expansión del ferrocarril, que se situará en el segundo puesto en densidad.

    El progreso industrial basado en la producción de hierro fue rapidísimo porque cubrió la demanda del ferrocarril. Su rápido crecimiento también se debe a la existencia de numerosos recursos naturales, ya que poseía la zona productora de carbón más grande de Europa, la zona del Rhur.

    Sin embargo la producción metalúrgica incorpora el Cok de manera muy tardía (1850).

    En 1863 se incorpora el sistema estrella en obtención de acero, el sistema “Bessemer” con la técnica Martin-Siemens, de manera que la producción de acero de Alemania sobrepasa incluso a la de Gran Bretaña.

    También se desarrollan la industria química y la eléctrica. Un elemento que contribuye a este gran desarrollo es la universidad alemana que, a finales del siglo XIX, ya disponía de los programas I+D (investigación y desarrollo), que realizaban estudios de investigación y desarrollo de los que se benefició la industria alemana. En 1900 ya estaba configurado el mapa industrial alemán y se aplicaba la electricidad a la industria.

    Otro aspecto que destaca de las industrias alemanas es su gran tamaño y la aparición de cárteres (convenios entre empresas que se ponían de acuerdo en diversos aspectos pero que mantenían su individualidad), que será la principal estrategia para eliminar la competencia.

    Todas estas circunstancias posibilitarán el rápido aumento de las exportaciones alemanas al mercado mundial, de tal manera que Gran Bretaña tendrá que adoptar medidas para poder mantener la competencia.

    3.4. Industrialización sin Revolución Industrial. La periferia de Europa en el siglo XIX.

    3.4.1. Rusia.

    Según Rondo Cameron a principios del siglo XIX Rusia es considerada una gran potencia, tanto por extensión como por población y producción.

    Sin embargo si estudia la producción per capita la situación es distinta: Rusia tenía un retardo de 60 años aproximadamente respecto de Gran Bretaña. Además la mayoría de mercaderías era importada.

    Las causas de este retardo son diversas:

    • La gran extensión del territorio que provocaba que la población estuviera muy repartida.

    • El peso del sector agrario, caracterizado por ser pobre, retardado, una elevada tasa de analfabetismo, baja productividad de la tierra, rudimentación técnica y la existencia de la servitud.

    Como conclusión puede decirse que Rusia, a pesar de ser una potencia, era un país atrasado con una producción per capita mucho menor que el resto de países europeos industrializados.

    Pero en un momento dado Rusia empieza a desarrollar su industria (primera mitad del siglo XIX) y la población dedicada a este sector aumenta de manera considerable, aunque de forma no tan notable teniendo en cuenta su población total (quinientos mil sobre cien millones).

    Según Pollard lo que genera este desarrollo industrial es la construcción del ferrocarril, que permitió unir regiones con recursos naturales y la creación de zonas industriales modernas. Este proceso de aceleración iniciado a principios del siglo XIX tendrá su punto álgido en la segunda mitad de siglo.

    A partir de la construcción del ferrocarril, impulsada sobretodo por capital extranjero, se inicia la expansión de las industrias mineras y metalúrgicas, y posibilitó un aumento de la producción.

    Sin embargo a principios del siglo XX el índice de crecimiento industrial sufre una gran caída debido a enfrentamientos bélicos y a la Revolución Rusa.

    Por tanto la segunda mitad del siglo XIX significó la modernización de la industria rusa, que utilizará la misma tecnología que otros países y se especializará en la industria clásica de la I Revolución Industrial, pero dejará de lado la industria de la II Revolución Industrial.

    Como hemos dicho el problema del gigantismo territorial se solventará con la creación del ferrocarril, que posibilitará la creación de centros industriales modernos. Pero Rusia estaba muy por detrás de las economías europeas, lo que contribuyó a su derrota en la I Guerra Mundial y puso las bases para la Revolución Rusa de 1917.

    3.4.2. Italia.

    Italia inicia su proceso de industrialización a principios del siglo XX y se caracteriza por una buena localización, una gran parte de su territorio es de costa y por tener tradición urbana y manufacturera (centrada en la producción textil, seda sobretodo).

    Italia nunca será un país relevante en la producción de algodón, carbón o hierro, del que carece. Además tenía unas comunicaciones internas muy pobres, por lo que su modernización dependía sobretodo de la construcción de una red ferroviaria que le permitiera comprar carbón al extranjero.

    Por otra parte Italia era rica en recursos hidráulicos, cuya energía sólo será utilizada a principios del siglo XIX. Por tanto la única industria de explotación era la textil.

    Pero a partir de 1860 esta situación empieza a cambiar gracias a la unificación de los estados italianos, que condujo a una mejora en las comunicaciones que permitió vender exportar alimentos e importar manufacturas.

    Sin embargo, pese a la construcción del ferrocarril, las diferencias entre las regiones del norte (industrializado) y el sur (agrícola) seguían existiendo.

    regiones de italia

    Norte

    Industrializado

    Sur

    Agrícola, rudimentario,...

    A partir de 1880 el ferrocarril contribuyó al desarrollo de una primera industria mecánica. El material utilizado para la construcción del ferrocarril provenía de Francia, sólo a finales del siglo XIX y principios del XX empiezan a surgir industrias relacionadas al ferrocarril. Por tanto la creación de industrias típicas de la I Revolución Industrial es muy baja, y las tasas de crecimiento estaban muy por debajo del resto de países (Italia sigue siendo un país retrasado en el siglo XIX).

    Sin embargo Italia destaca porque:

    • Se especializa en nuevas industrias relacionadas con la II Revolución Industrial (electrotécnica, automovilística, industrias mecánicas ligeras,...).

    • Pasa de no tener industria a tener una industria electrificada, sin pasar por la utilización del vapor.

    • Producción química, de hierro y mecánica.

    Destaca el enorme desequilibrio regional (norte moderno y sur retrasado). Los habitantes del sur no tenían suficiente poder adquisitivo para demandar productos elaborados en el norte, y el norte no podía absorber toda la mano de obra desocupada del sur. La solución será un proceso de migración, el segundo mayor de Europa:

    • 1880-1890: emigran 150 mil personas al año.

    • 1900-1910: 350 mil (2% de la población).

    • Años anteriores a la guerra: 679 mil.

    En conjunto fue el segundo país con mayores tasas de migración.

    3.4.3. Países nórdicos (Suecia, Noruega y Dinamarca).

    La industrialización de los países nórdicos comenzó a finales del siglo XIX y, debido a su carencia de recursos, estaba basado en la agricultura. El reducido mercado de estos países les obligó a abrirse al exterior, debido a esto la demanda exterior será un factor fundamental para explicar su industrialización.

    • Utilización de la tierra:

    utilización de la tierra

    Suecia

    9% cultivable

    52% bosque

    Dinamarca

    69% cultivable

    8% bosque

    Suecia: los sectores industriales que desarrolla están básicamente orientados a la exportación. En este sentido destacan dos industrias, la metalúrgica y la industria de transformación de madera.

    A partir de 1870, en relación con el hierro, se desarrolla una importante industria mecánica, y surgen nuevas industrias derivadas de la madera (papel y celulosa). A partir de aquí aparece una serie de industrias complementarias (química).

    Con la exportación de todos estos productos se produce una gran entrada de capital que provocará un rápido crecimiento del producto interior sueco de forma que su renta se situará al mismo nivel que los demás países desarrollados (en 1870 su nivel de renta estaba un 33% por debajo de la media, y en 1913, un 33% por encima de la misma). Esto es posible gracias al elevado nivel del sistema educativo y a la existencia de instituciones políticas modernas.

    El crecimiento que experimentó Suecia durante 1870-1913 fue el más rápido de Europa.

    Dinamarca: el desarrollo de Dinamarca es distinto ya que, al no disponer de recursos naturales, deberá aprovechar el sector agrario para desarrollar una serie de industrias derivadas.

    En 1870 no exportaba ningún producto industrial, la base de sus exportaciones eran los productos alimenticios.

    En 1890 triplica las exportaciones y la especialización en la exportación de productos del sector primario promueve la creación de pequeñas industrias rurales que poco a poco van aumentando de dimensión.

    En una fase posterior, ya en el siglo XX, Dinamarca desarrolla una industria química relacionada con la producción agraria y cuyo principal producto serán los fertilizantes. Esto que propiciará un aumento del PNP similar al sueco.

    Sin embargo estos países no conseguirán convertirse en potencias industriales.

    3.5. Modelos de industrialización fuera de Europa.

    3.5.1. Estados Unidos.

    Estados Unidos en 1870 no era ninguna potencia y en cuarenta años se convertirá en el líder de la economía mundial, y fue el país de Occidente con mayor crecimiento del PIB per capita durante el siglo XIX, gracias a la implantación electrónica en el sector industrial y agrícola.

    Un elemento clave en la explicación del gran crecimiento de este país es la gran extensión de su territorio con una gran disponibilidad de tierras fértiles aptas para la agricultura. Sus grandes dimensiones podían sostener una población creciente que se duplicaba cada 23 años. Este gran crecimiento es posible gracias a la elevada tasa de crecimiento natural. Además Estados Unidos era rico en todo tipo de recursos naturales.

    Uno de los principales fenómenos fue un gran movimiento migratorio hacia el oeste a medida que llegaba gente proveniente de países europeos.

    Lo que en Europa se conocía como rendimientos decrecientes, en Estados Unidos no se produce debido a que disponía de grandes dimensiones de tierra todavía ocupadas por indígenas.

    Esta gran extensión poblacional y el consiguiente establecimiento en tierras fértiles provocará que Norteamérica se convierta en una potencia agrícola y, a partir del último cuarto del siglo XIX, en un gran proveedor agrícola europeo. Este hecho, sumado a la mecanización del sector agrario estadounidense, provocará una caída de precios en Europa.

    Pero además este aumento poblacional tiene otra consecuencia: el aumento de tamaño del mercado articulado, gracias a la navegación fluvial y a la construcción del ferrocarril, que unió el país de este a oeste. La primera consecuencia de esta articulación fue que se pusieron en contacto las zonas agrícolas del oeste y del centro con las industriales del este, y una disminución del precio de los productos transportados. Todo esto produjo una reducción en los precios de los productos alimenticios.

    La conexión entre centros agrícolas e industriales originó un gran crecimiento de los centros urbanos (en 1920 la población urbana supera a la rural). Además la especialización regional estaba claramente orientada a la exportación, lo que provocaría la entrada de grandes cantidades de capital con el que se podría comprar la maquinaria necesaria para el desarrollo industrial. Sin embargo esta especialización regional no afectó de igual modo a todos territorios: en el sur la utilización de mano de obra esclava y los bajos salarios retrasaron la adopción de maquinaria agrícola y el desarrollo de la industria.

    Pero a pesar de estas diferencias regionales aumentó progresivamente la renta per capita, que, junto a la inversión de capital proveniente de la agricultura, posibilitó la aparición de la industria de bienes de consumo. De entre las industrias de bienes de consumo la industria textil destaca sobre las demás porque fue la que implantó más rápidamente la mecanización.

    La otra gran manufactura del siglo XIX fue la producción de hierro (principal metal del siglo XIX), avalada por una gran eficiencia técnica y una gran competitividad. Pero durante las últimas décadas del siglo XIX y los primeros años del XX la producción de hierro empieza a ser sustituida por la de acero.

    Hacia 1890 la industria, apoyada por un imponente mercado, posibilita el surgimiento de un nuevo sector industrial basado en los bienes de consumo (tabaco, bebida, máquinas de escribir y fotográficas,...) dedicado a cubrir la demanda interior, aunque no tardará en dirigirse a la exportación. Esta nueva fase se caracteriza por la utilización de una nueva fuente de energía, la electricidad.

    Por tanto Estados Unidos se convirtió en una gran potencia económica gracias a sus recursos (disponía de todos), al gran mercado interior, la gran disponibilidad de tierras, la extensión de los medios de comunicaciones y de transporte, y al gran tamaño de las empresas. Esta posición de liderazgo se confirma con la I Guerra Mundial

    3.5.2. Japón.

    Es el primer países no occidental que se industrializa. Antes de su industrialización Japón estaba basado en un modelo feudal similar al europeo, en el que no había libertad de cultivos y en el que se prohibía a los siervos abandonar las tierras. El cultivo principal era el arroz y otros tipos de plantas que servían como materia primera de otras industrias (té, seda, cáñamo,...).

    Las industrias se encontraban en las ciudades y estaban al servicio de las clases privilegiadas, los mercados eran locales y los oficios estaban controlados por los gremios.

    A partir de la segunda mitad del siglo XIX Japón se empieza a abrir al exterior en el ámbito comercial como consecuencia de las presiones internacionales, de esta forma se produce la disolución gradual del sistema feudal, se instaura una cierta libertad, se modifican los impuestos y se eliminan las prohibiciones respecto al comercio exterior. Todo esto se produce con la llegada de la dinastía Meiji y supondrá la transición hacia un Japón moderno.

    Para modernizar el país y asegurarse su seguridad frente a los países occidentales se vio necesario ser un país rico e industrial, imitando a los países europeos y a Estados Unidos. Por tanto se empieza a potenciar la industria, especialmente la militar. El Estado, con una serie de medidas (ayudas técnicas, inversión en infraestructuras, fomento de exportaciones y creación de empresas públicas), fue el principal protagonista de este cambio económico. También se fomentó la educación, la formación y la experimentación. Se creó una importante infraestructura de transportes, una importante flota, el ferrocarril y se inauguró un servicio postal y telegráfico. El fomento de las exportaciones se hizo con el objetivo de poder pagar los bienes de equipo y las materias primeras necesarias para poder llevar a cabo esta primera industrialización.

    En los últimos años del siglo XIX la producción industrial ya supera a la agrícola.

    Este rápido desarrollo industrial se basa en:

    • El sector industrial: será el más importante y estará centrado en la producción de seda y de algodón. En esta industria coexisten el sistema de producción tradicional con el capitalista.

    • La industria química, que será una de las que más crecerán.

    • La producción de metales y de maquinaria.

    TEMA 4: LA EXPANSIÓN DEL CAPITALISMO INDUSTRIAL.

    A partir de la I Guerra Mundial aparecerá un nuevo orden mundial.

    4.1. el comercio internacional.

    La teoría clásica sobre el comercio internacional se ha elaborado a partir de las teorías de Adam Smith:

    • Es la persona quien debe articular el comercio

    • La división del trabajo es el motor del desarrollo del comercio

    Según A. Smith el comercio está basado en la ventaja absoluta, es decir, se producirá allí donde los inputs (los recursos) sean más baratos y se venderá donde sea más caro. Por tanto cada país debe especializarse en la producción de las mercaderías que le supongan un menor coste de producción.

    Por su parte David Ricardo complementa la teoría de A. Smith con la ventaja compartida.

    4.1.1. Una base agrícola en transformación.

    Entre 1830-1870 se produce una serie de cambios notables en la agricultura. A nivel europeo se crea un mercado agrario intraeuropeo gracias al aumento de los intercambios de productos agrarios entre países.

    A partir de 1870 una serie de cambios en la agricultura (mejoras en las técnicas de cultivo, utilización de fertilizantes, introducción de nuevos cultivos,...) y en las infraestructuras (mejoras en el transporte, disminución del coste de transporte, el librecambismo, etc.) permiten que la exportación de productos agrícolas siga en continuo crecimiento. Todo esto conduce a la integración del comercio europeo y a una “crisis agrícola finisecular” debido a la competencia con la producción de los países tropicales. De esta forma Europa se encuentra por primera vez con la amenaza de la sobreproducción. La solución a este problema será el proteccionismo.

    4.1.2. Comercio e industrialización.

    Entre 1870-1913 la mayor parte del comercio internacional se realiza en Europa, que importa más de lo que exporta. En cambio el norte de América, con un 9% del comercio internacional, exporta más de lo que importa.

    A partir de 1913 y por primera vez en la historia Europa pierde protagonismo en favor de Norteamérica (que será el nuevo líder mundial) y de América Latina. El país más afectado por la pérdida de peso de Europa será Gran Bretaña.

    Esta nueva industrialización que se da al final del siglo XIX (II Revolución Industrial) precisa mercados donde encontrar recursos y mercados donde vender la producción. Por tanto el progreso técnico que se produjo durante el siglo XIX favoreció al comercio internacional.

    Hasta 1870 los productos más importantes eran el carbón, el hierro y el algodón. Después de 1870, el acero, la maquinaria, la electromecánica y la química.

    Las grandes fases del comercio internacional son:

    • 1820-1913: el comercio mundial crece espectacularmente (se hace 25 veces mayor).

    • 1913:el comercio sigue estando dominado por Europa aunque de cada vez depende de los países de ultramar (Norteamérica y América Latina).

    Se dice que el comercio internacional es fluctuante porque responde a las diferentes políticas arancelarias de los países (periodos librecambistas y proteccionistas).

    A finales del siglo XIX destaca el retorno al proteccionismo, ya que cada vez hay más países que compiten entre ellos sobre el mismo territorio, que cada vez se va haciendo más pequeño. El primer país en adoptar el proteccionismo es Estados Unidos, cuya industria era ya a partir de 1861 una de las más protegidas. Dentro de Estados Unidos hay una gran diferencia entre el norte (industrializado) y el sur (agrícola), por tanto el norte defiende el proteccionismo y el sur el librecambismo. Finalmente triunfa el proteccionismo.

    Se puede decir que entre 1875-1914 la mayoría de países adoptan el proteccionismo. De esta manera se configura un nuevo modelo comercial entre Europa y Norteamérica.

    Pero después de este gran crecimiento surge un periodo de crisis conocido como la Gran Depresión (1873-1896) cuya principal causa fue una gran producción y la gran competencia del comercio mundial. Las consecuencias fueron una disminución de precios, de los beneficios y de las exportaciones, aunque la producción siguió aumentando.

    Esta gran competencia es fruto de la industrialización y de la aparición de nuevas técnicas. Se competencia no sólo se produce en el ámbito internacional, sino también a nivel interno. Para eliminar la competencia se recurrió al trust, el cárter y los aranceles.

    Este industrialismo del siglo XIX significa un aumento de tamaño de las empresas, la aparición de nuevos métodos financieros y bancarios que facilitan el financiamiento de las empresas, y la aparición de multinacionales. Esta última parte del siglo XIX es conocido como “Alto capitalismo” o “Capitalismo financiero

    4.2. El movimiento de capitales.

    Durante el siglo XIX Londres (“la City”) es la capital financiera del mundo porque es donde se produce todo el movimiento de capital, por lo tanto la libra esterlina será la moneda en supremacía.

    A principios de siglo la banca de Estados Unidos es una microbanca, en cambio Francia y Gran Bretaña tenían las instituciones bancarias más modernas.

    El sistema de pago universal internacional se organizaba entorno al patrón oro, por lo que para que un país invierta en el exterior se deben cumplir unas condiciones: que este país haya experimentado un crecimiento económico considerable, que haya desarrollado las instituciones bancarias, que tenga suficientes ahorros y que otro país esté dispuesto a tomarlos en forma de préstamos, que existan posibilidades de inversión, que exista una maquinaria institucional que asegure la correcta transmisión de capital, y que exista un organismo estatal que permita su entrada y circulación.

    A principios del siglo XIX el valor total de las inversiones extranjeras era reducido, era tan escaso que apenas tenía impacto económico.

    A partir de 1870 se incrementa el volumen de inversiones extranjeras de Gran Bretaña, y el de Francia se multiplica por siete y en 1914 por quince.

    Los principales destinos de estos movimientos de capital son tres:

    • Transportes y comunicación: se crean los canales de Suez (une el Mar Mediterráneo con el Mar Rojo a través de Egipto) y el de Panamá (permite llegar fácilmente a la costa oeste del continente americano). Estas modificaciones permitieron un mejor acceso a los mercados y propició un incremento del comercio y una disminución de los de las mercaderías.

    • Las industrias mineras y manufactureras:

    • El ferrocarril: será la demanda más importante de capital durante la segunda mitad del siglo XIX.

    Los principales países inversores serán Gran Bretaña (con la mayor capacidad inversora del mundo), Francia y Alemania.

    Pero todo este desarrollo industrial y comercial no hubiera sido posible si no se hubiera adoptado un patrón que ayudase a estas transacciones comerciales de capital, es decir, el patrón oro, basado en el oro. Durante el siglo XIX las monedas tienen un contenido en oro dependiendo del país, por tanto tienen valor en sí mismas. Este patrón era respetado por todos los países, lo que facilitaba las transacciones comerciales.

    Los pagos se realizan mediante un papel sin valor propio denominado “letra de cambio” (sistema internacional de pago), y lleva determinada información (lugar, fecha, nombre del pagador y del cobrador, cantidad, firma,...). Este es un sistema basado en la confianza y en la honestidad.

    El sistema del patrón oro consiste en establecer paridades de encuñación entre las diferentes monedas (comparando las cantidades de oro de las monedas de cada país). En este proceso se da el fenómeno de la especulación, ya que el valor de las monedas no es el mismo en todos los países. Este movimiento de especulación recibe el nombre de arbitraje y no era ilegal.

    4.3. El imperialismo.

    Lenin define el imperialismo como “la fase superior del capitalismo”.

    Cuando finaliza la I Guerra Mundial (1914-1918) aparece un nuevo orden mundial, se altera la economía, la sociedad, las posturas políticas, surgen nuevas ideologías, etc.

    Según Hobnbanm la “Gran Guerra” se alarga hasta 1945.

    El tratado de Versalles culpa a Alemania de este conflicto bélico, pero realmente la verdad es más compleja, las causas de la guerra son más importantes. El origen de todo es la Revolución Industrial, su expansión y la competencia que provocó entre los países sobretodo a partir de 1870. Por tanto principales países de la guerra serán los protagonistas del gran desarrollo industrial, y el escenario será Europa.

    Por tanto el imperialismo tiene su origen en las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX (1890-1914 fase imperialista o fase superior del capitalismo).

    Esta política colonial tiene dos elementos característicos que la diferencian del colonialismo anterior al XIX:

    • La autarquía: todos los países industrializados buscan de alguna manera no depender de los demás países, es decir, ser autárquicos. Esto lo consiguen con el imperialismo.

    • El mantenimiento del nivel de vida de la burguesía.

    Durante el siglo XIX se puede diferenciar una fase previa a este imperialismo conocido como “las exploraciones del siglo XIX” y que se producen sobretodo en el continente africano y en los polos. Esta es una fase de toma de contacto en el que básicamente se descubren ricos recursos naturales.

    Paralelamente se produce un dominio de las rutas comerciales con el fin de crear un gran imperio colonial (Gran Bretaña quería crear un gran imperio en dirección norte-sur uniendo las ciudades de El Cairo y El Cabo, y Francia en dirección oeste-este).

    En 1914 África ya está totalmente repartida entre las principales potencias europeas. Estas potencias estaban interesadas en el dominio de Africa por sus importantes yacimientos de oro y metales preciosos, que eran los más importantes del mundo conocido.

    Sin embargo hay que tener en cuenta que este proceso imperialista no lo llevan a cabo los países sino los grandes capitalistas en nombre de sus países. Uno de los principales capitalistas fue Lecil Rhodes (inglés). Que será uno de los impulsores del imperialismo inglés. En 1889 Rhodes crea una empresa dedicada a la expansión británica en África y funda Rhodesia, el territorio en el que se asentó.

    El objetivo de toda esta política colonial era el de explotar el territorio con el fin de conseguir el máximo beneficio. Todas las infraestructuras y redes de comunicación y transporte se montaron en función de las necesidades de las metrópolis, nunca se tuvieron en cuenta las necesidades de las propias colonias.

    Debido a la fuerte competencia el reparto colonial se organiza a partir de 1885 en la Conferencia de Berlín, en la que se establecen los criterios para la colonización de África, llegando a la decisión de que sólo el asentamiento militar daría concesión sobre el territorio ocupado. De esta forma se produce una vertiginosa carrera hacia el interior del continente conocida como “Scramble”.

    A partir de este momento se producirán disputas entre las potencias que desean crear un imperio continuo (Gran Bretaña, Francia,...). De esta manera todas las colonias por muy pequeñas que fuesen tendrán un gran valor económico y político.

    Esta política imperialista europea dio a todos sus pobladores un gran prestigio además de una enorme riqueza y poder, pero también origina movimientos nacionalistas.

    El mundo económico a final del siglo XIX y principios del XX entra en periodo de fuerte competencia, de modo que en 1914 el mundo ya estaba repartido (África y Asia) y ya reunía todas las condiciones necesarias para que se produjera un conflicto bélico de enormes dimensiones. El acontecimiento que inicia esta guerra (“la Gran Guerra”) es el asesinato, en territorio serbio, del heredero de la corona austríaca, suceso que servirá como excusa.

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