Revolución Francesa. Georges Jacques Danton

Historia universal contemporánea. Convención Nacional. Gobierno del terror. Robespierre. Napoleón. Consecuencias

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La Revolución Francesa y la vida de Georges Jacques Danton (1759-1794).

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1) Danton y la Revolución.

Los hechos políticos poseen, siempre, una gran influencia en las vidas de los individuos de una sociedad. La política afecta, en las personas, no solo aspectos ideológicos sino también emocionales. De esta forma en muchos casos las personas que realizan la actividad política crean situaciones conflictivas en las que los valores ideológicos pasan a ser desplazados por un apasionamiento absurdo que no conduce a nada más que a los excesos en la utilización del poder y a la incomprensión entre las personas.

El carácter emotivo y apasionado de los valores políticos es, a mi parecer, uno de los elementos más destacables de la Revolución Francesa. A fines del s. XVIII los principales objetivos de los revolucionarios como la libertad, la igualdad y la fraternidad fueron, en muchos casos, reemplazados por ciegos deseos de venganza provenientes de una obsesión por los valores políticos.

Georges Jacques Danton es un personaje que, viviendo un acontecer político tremendamente agitado, logró tener una visión amplia del conflicto y, de esta forma, se empeñó en lograr entenderlo en su totalidad para así poder aportar al acercamiento de los distintos puntos de vista.

Siendo en el año 1789 una persona con una prestigiosa situación legal y con un acomodado pasar económico, Danton se introdujo con bastante entusiasmo en la política llegando a ser presidente de “La Sociedad de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”. Su flexibilidad ideológica le permitió no identificarse en un cien por ciento con el grupo radical al que pertenecía.

Aparentemente fue ésta amplitud ideológica de Danton la causa de las graves sospechas de haber aceptado sobornos monárquicos que recayeron sobre él en 1791.

Danton fue enviado a desempeñar un cargo de poca importancia en una pequeña ciudad. Fue en Agosto de 1792, cuando cayó la monarquía, que Danton se convirtió en una figura importante para su pueblo. Siendo ministro del gobierno provisional, luego del derrocamiento del rey, enfatizó en la necesidad de “audacia”. Muchos le atribuyen a esta audacia, inspirada por Danton, la victoria de la Francia revolucionaria sobre sus enemigos.

Cuando Danton fue elegido miembro de la Convención Nacional, hizo todo lo que pudo por superar las diferencias que tenía con los diputados moderados. El idealismo de Danton lo hizo creer en la posibilidad de consenso y en la existencia de una sola verdad alcanzable a través del diálogo.

Los moderados cayeron en Junio de 1793. En esa fecha Danton trabajaba con infructuosos esfuerzos en el Comité de Salvación Pública para lograr poner fin a la guerra entre Francia y las monarquías europeas por medio de canales diplomáticos.

Fue luego de esto que su aliado Robespierre dirigió el “Reinado del Terror” en el que mucha gente fue asesinada en la guillotina por razones políticas. Danton, que no se dejaba llevar por el fervor ideológico, se unió a aquellos que deseaban moderar la represión y el poder; los indulgentes.

Nuevamente, por ser una persona realista e ideológicamente flexible, Danton fue acusado de haber participado, junto a sus amigos, en actos de corrupción y traición. Esta vez, y luego de haber sido sometido a un juicio, en condiciones bastante injustas fue sentenciado a muerte y guillotinado el 5 de abril de 1794 bajo el gobierno de quien hubiera sido uno de sus compañeros; Maximilien de Roberpierre.

Robespierre se encargó de guillotinar tanto a los radicales como a los indulgentes respaldado por el convencimiento de que era ésa la única forma de mantener la estabilidad de su gobierno.

El gobierno del Terror, que tenía como objetivo hacer que la revolución beneficiara no solo a los burgueses sino también a las clases más populares, terminó el 27 de julio de 1794 y todos sus más importantes integrantes fueron guillotinados al día siguiente.

Los moderados volvieron a tomar el poder y promulgaron una nueva constitución en 1795, que daba el poder ejecutivo a un Directorio de cinco miembros, mientras que el poder legislativo lo tendrían dos cámaras, elegidas por sufragio censitario.

Pronto el Directorio mostró su ineficiencia. El general Napoleón Bonaparte, con el apoyo de algunos políticos dio un golpe de estado. El 9 de noviembre de 1799 desapareció el Directorio y se creó el Consulado, constituido por tres miembros de los cuales el más importante era Bonaparte.

2) Las consecuencias de la Revolución.

Es indiscutido el hecho de que la importancia de la Revolución Francesa está en los cambios que produjo no solo en la estructura politíco-social francesa, sino también en el resto de las organizaciones del mundo.


Una consecuencia directa de la Revolución fue la abolición de la monarquía absoluta en Francia. Asimismo, este proceso puso fin a los privilegios de la aristocracia y el clero. La servidumbre, los derechos feudales y los diezmos fueron eliminados; las propiedades se disgregaron y se introdujo el principio de distribución equitativa en el pago de impuestos. Gracias a la redistribución de la riqueza y de la propiedad de la tierra, Francia pasó a ser el país europeo con mayor proporción de pequeños propietarios independientes. Otras de las transformaciones sociales y económicas iniciadas durante este periodo fueron la supresión de la pena de prisión por deudas, la introducción del sistema métrico y la abolición del carácter prevaleciente de la primogenitura en la herencia de la propiedad territorial.

Napoleón instituyó durante el Consulado una serie de reformas que ya habían comenzado a aplicarse en el periodo revolucionario. Fundó el Banco de Francia, que en la actualidad continúa desempeñando prácticamente la misma función: banco nacional casi independiente y representante del Estado francés en lo referente a la política monetaria, empréstitos y depósitos de fondos públicos. La implantación del sistema educativo —secular y muy centralizado—, que se halla en vigor en Francia en estos momentos, comenzó durante el Reinado del Terror y concluyó durante el gobierno de Napoleón; la Universidad de Francia y el Institut de France fueron creados también en este periodo. Todos los ciudadanos, independientemente de su origen o fortuna, podían acceder a un puesto en la enseñanza, cuya consecución dependía de exámenes de concurso. La reforma y codificación de las diversas legislaciones provinciales y locales, que quedó plasmada en el Código Napoleónico, ponía de manifiesto muchos de los principios y cambios propugnados por la Revolución: la igualdad ante la ley, el derecho de habeas corpus y disposiciones para la celebración de juicios justos. El procedimiento judicial establecía la existencia de un tribunal de jueces y un jurado en las causas penales, se respetaba la presunción de inocencia del acusado y éste recibía asistencia letrada.

La Revolución también desempeñó un importante papel en el campo de la religión. Los principios de la libertad de culto y la libertad de expresión tal y como fueron enunciados en la Declaración de Derechos del hombre y del ciudadano, pese a no aplicarse en todo momento en el periodo revolucionario, condujeron a la concesión de la libertad de conciencia y de derechos civiles para los protestantes y los judíos. La Revolución inició el camino hacia la separación de la Iglesia y el Estado.

Los ideales revolucionarios pasaron a integrar la plataforma de las reformas liberales de Francia y Europa en el siglo XIX, así como sirvieron de motor ideológico a las naciones latinoamericanas independizadas en ese mismo siglo, y continúan siendo hoy las claves de la democracia. No obstante, los historiadores revisionistas atribuyen a la Revolución unos resultados menos encomiables, tales como la aparición del Estado centralizado (en ocasiones totalitario) y los conflictos violentos que desencadenó.

3) El personaje histórico “Danton”.

Me pareció, al momento de tener que elegir un personaje para estudiar, que el más interesante era justamente el protagonista de la película. El motivo que me provocó un mayor interés fue, probablemente, el hecho de que la película ofrecía una reflexión específica acerca de Danton, comparándolo con el resto de los políticos que participaron en la Revolución y llegando exitosamente a la conclusión de que el personaje posee una personalidad y una visión muy poco comunes. Me agradó la idea de un político que fuera capaz de conservar las proporciones, de separar su vida privada de la política y de no dejarse llevar por el absurdo fervor ideológico que Maximilien de Robespierre no fue capaz de controlar.

4)Bibliografía consultada.

  • “Francesa, Revolución”, Enciclopedia Microsoft® Encarta® 97 © 1993-1996 Microsoft Corporation.

  • “Robespierre, Maximilien de”, Enciclopedia Microsoft® Encarta® 97 © 1993-1996 Microsoft Corporation.

  • “Danton, Georges Jacques”, Enciclopedia Microsoft® Encarta® 97 © 1993-1996 Microsoft Corporation.

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