Retraso eapañol en la Revolución Industrial

Historia de España. Industrialización española. Crecimiento demográfico. Desarrollo agricola. Industria textil catalana

  • Enviado por: Diablessa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

INTRODUCCIÓN

CAUSAS DEL ATRASO ESPAÑOL

LAS DISTINTAS GUERRAS

ESCASA INTEGRACIÓN DEL MERCADO NACIONAL

DESARRILLO CONDICIONADO AL CAPITAL EXTERIOR

EL CRECIMIENTO DEMOGRAFICO

CAMBIO EN EL REGIMEN DEMOGRAFICO

MOVIMIENTOS MIGRATORIOS

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN

SITUACIÓN DE LA AGRICULTURA

DESEQUILIBRIOS EN LA ESTRUCTURA DE LA PROPIEDAD

LATIFUNDIOS

MINIFUNDIOS

INCIDENCIA DE LOS NUEVOS TRANSPORTES

LOS CULTIVOS

TRADICIONALES

VID

ACEITE

CEREALES

NUEVOS CULTIVOS

CITRICOS

VALORACIÓN CRITICA DE LA NUEVA SITUACIÓN

DESARROLLO DE LA INDUSTRIA TEXTIL CATALANA

ORIGENES DE LA TEXTIL CATALANA

CAUSAS DE SU LOCALIZACIÓN EN CATALUÑA

DESARROLLO DE LA INDUSTRIA

LA PEQUEÑA INDUSTRIA SEDERA

DESARROLLO DEL FERROCARRIL

CARACTERÍSTICAS

DESARROLLO

DESARROLLO DE LA SIDERURGIA VASCA

LOCALIZACIÓN GEOGRAFICA

CAUSAS DE SU LOCALIZACIÓN GEOGRAFICA

CONSECUENCIAS

DEBILIDAD DEL CAPITALISMO ESPAÑOL

INTRODUCCIÓN

A lo largo del S. XIX se extendió por Europa el modelo revolución industrial seguido en Gran Bretaña, pero España acabo distanciándose notablemente de este modelo industrializador.

El desarrollo industrial se produjo en la periferia, concretamente en el País Vasco y Cataluña, haciendo posible la aparición de los nacionalismos periféricos y provocando un desequilibrio entre un centro atrasado y poco poblado y una periferia rica e industrializada. España deja de ser solo Castilla y su realidad es plural.

CAUSAS DEL ATRASO INDUSTRIALIZADOR ESPAÑOL

España sufre los efectos devastadores en la economía y en la demografía de la Guerra de la Independencia y de la Guerra Civil de 1833 a 1840, la Primera Guerra Carlista.

El escaso desarrollo del transporte terrestre dificulta los intercambios en las regiones del interior, además, el mercado nacional estaba compuesto, en su mayor parte por campesinos, jornaleros y arrendatarios, los cuales tenían unas rentas que rozaba los límites de la subsistencia.

España tenía una fuerte dependencia de los avances técnicos producidos en el extranjero, de las materias primas y fuentes de energía, sobre todo algodón y carbón, y de capital, con lo que los inversores extranjeros invertían en sectores atractivos para obtener un beneficio inmediato, que acentuaría los desequilibrios del país (El ferrocarril se desarrollo con capitales extranjeros).

EL CRECIMIENTO DEMOGRAFICO

Se sustituye el régimen demográfico histórico por el de transición, caracterizado por el mantenimiento de las tasas de natalidad y disminución de las tasas de mortalidad, especialmente la infantil, un sistema general en Europa y lento en España, característico de las sociedades agrarias y preindustriales, con diferente evolución en la agricultura que continuaba con el sistema tradicional de explotación, pero la población evoluciona de 10'5 millones de habitantes en 1800 a 19'5 millones de habitantes en 1900.

Entre 1822 y 1935, casi tres millones de personas abandonan el país, teniendo en su mayoría, una emigración transoceánica. En el interior, continua el movimiento de población del campo a la ciudad, teniendo estas un crecimiento mayor que la población, y sobre todo, las ciudades de la periferia, debido al proceso industrializador.

LA SITUACIÓN DE LA AGRICULTURA

Desde la Edad Media se forman grandes patrimonios territoriales vinculados, pero la desamortización, promovida por los gobiernos liberales del S. XIX, pasa a la propiedad privada y aumento la superficie cultivada, mejorando la alimentación, pero no varió sensiblemente la estructura de la propiedad, y siguió habiendo zonas latifundistas en el sur y minifundistas en el norte.

El ferrocarril permitió conectar los centros cerealísticos del interior con las zonas de consumo de la periferia y la mayoría de las comunicaciones dieron lugar a una economía internacionalizada en la que la agricultura se especializa en función de la demanda y deja de depender tanto de los años de malas cosechas.

En los cultivos, continúan predominando los tradicionales, la trilogía mediterránea, compuesta por vid, aceite y cereal. La vid triplica la superficie cultivada hasta 1860 y el vino se convirtió en el producto principal de las exportaciones españolas a partir de 1880 debido a la enfermedad de filoxera en Francia. El aceite de oliva tiene una producción constante gracias a la demanda del mercado hispanoamericano y los cereales también se mantienen constantes y sin novedades técnicas importantes salvo en años de malas cosechas. Se comienzan a cultivar los cítricos en Levante y tuvo una fuerte capitalización e intensificación en las exportaciones, con el riego y los fertilizantes importados se triplica la exportación en los años de finales de siglo.

El sistema agrario no tuvo novedades y se mantuvieron los sistemas de explotación tradicionales, hubo una falta de inversiones debido a la falta de iniciativa de los dueños, acostumbrados a vivir de las rentas, con lo que aumenta la producción pero no la productividad y el campesinado tenia un nivel de vida muy bajo y un poder adquisitivo prácticamente inexistente, a pesar de ser una clase social importante numéricamente.

EL DESARROLLO DE LA TEXTIL CATALANA

Tanto en Gran Bretaña como en otros países, suele utilizar como materia prima el algodón y como fuente de energía el carbón, pero la industria tradicional catalana es la lanera.

La industria textil catalana comienza a desarrollarse en 1830 con capitales autóctonos, procedentes del cultivo de la vid, o indianos, como es el caso de Bonaplata, pero no puede competir libremente con la industria inglesa, que es mucho más productiva. En 1935, la fabrica “El vapor” de Bonaplata fue destruida por el movimiento ludita.

Esta industria se localizo en Cataluña debido a la dependencia de materias primas, procedentes de América, y la necesidad de exportar una parte de la producción por falta de mercado interior.

Se sustituyo el pequeño taller por plantas industriales que disponían de grandes instalaciones y empleaban un gran numero de obreros. La ampliación de la maquinaria se hace de una forma gradual y hacia mitad de siglo, la mitad de los telares catalanes eran accionados por vapor. Estos avances aumentaron la productividad, disminuyendo los costes y los precios de los productos.

La pequeña industria de la seda, localizada en Valencia, no llego a modernizarse y tuvo una crisis importante entre 1850-1860, debido a una plaga de pebrina que diezmo la producción.

EL DESARROLLO DEL FERROCARRIL

Tuvo un desarrollo más tardío que en Gran Bretaña, dependiendo del capital privado, que principalmente procedía del exterior y para conseguir su explotación se debía conseguir una concesión en subasta publica, que permitía la ejecución de las obras y la explotación del trayecto en beneficio propio, con lo que se comenzaron a formar las sociedades anónimas por acciones.

En 1848 de inaugura la línea Barcelona-Mataró y en 1851 Madrid-Aranjuez. Una de las principales dificultades fueron la orograficas, debido a las cadenas montañosas existentes en al península. En 1855 se acelera su desarrollo debido a la aprobación de la Ley General de Ferrocarriles, que estimula la inversión de capitales extranjeros, con el objetivo de enlazar el centro con la costa rentabilizando al máximo las inversiones, con lo que regiones como Galicia o Extremadura quedaron excluidas. En torno a 1866 ya había 4826 Km. De vías férreas y en 1910 había 14675 Km.

LA SIDERURGIA VASCA

La primera localización fue en Andalucía, en torno a los yacimientos de hierro y luego se localizo en Asturias, en torno a los yacimientos de carbón, pero su difícil acceso encarecía los costes. Sin embargo, existían altos hornos en el País Vasco desde la Edad Media y la provincia de Vizcaya contaba con importantes yacimientos de hierro, de excelente calidad y muy próximos al mar.

El capital necesario se obtuvo del propio hierro ya que era de excelente calidad y se exportaba principalmente hacia Inglaterra, regresando los barcos cargados de carbón ingles, con lo que se fundaron sociedades anónimas con capital vasco y extranjero.

A comienzos del S. XX, la industria vasca era muy superior a la asturiana, siendo la mayor productora de acero y hierro del país, pero continuaba muy por detrás de Inglaterra, pero si permitió el desarrollo de la fabricación de maquinaria, la construcción naval y compañías transatlánticas y navieras.

DEBILIDAD DEL CAPITALISMO ESPAÑOL

La hacienda española y el gobierno español eran débiles, con lo que existía una dependencia de los capitales y las tecnologías extranjeros, así como de algunas materias primas y fuentes de energía.

La falta de planificación política hizo que el centro quedara sin industrializar y la periferia estuviera muy industrializada y el desarrollo del ferrocarril se hizo en beneficio de las plantas extranjeras, aunque beneficio de forma indirecta a las plantas siderurgicas nacionales.

En el último tercio del siglo, España es una colonia europea desplazada del centro productivo, lo que explica una de las razones de la neutralidad en la primer guerra mundial.