Retablo del Espíritu Santo

Historia del Arte. Trececento catalán. Pere Serra

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RETABLO DEL ESPÍRITU SANTO (o de la Pentecostés) Y FRONTAL DEL MAESTRO DE AVIÁ

Respecto al retablo del Espirítu Santo es una pintura sobre tabla de Pere Serra que fue realizada entre 1393 y 1394 para el gremio del cuero de la ciudad de Manresa, en cuya catedral albergada. Constituye, junto aotras obras de Pere Serra y de su hermano Jaume, la obra maestra de quienes son considerados máximos exponentes del llamado "Trececento catalán".

Faltan a la obra tres tablas que, posteriormente, fueron suplidas por un "Entierro de Cristo" (1411), extraído del retablo de San Antonio, realizado por el gremio de zapateros manrresanos. A diferencia de Castilla y León, a donde se trasladaban los artistas flamencos, los artistas catalanes parecen muy preocupados por todo lo que acontece en el llamado gótico internacional. En el caso de Pere Serra, es evidente el conocimiento de la pintura sienesa.

El retablo, de carácter marcadamente popular, se aparta del criterio de valoración idéntica para apóstoles y Virgen, muy propio de las representaciones italianas. Aquí se consigue una gran exaltación de la Virgen acompañada por unos aqpóstoles que parecen tocados por la gracia divina. El resto del retablo nos aproxima a diferentes capítulos bíblicos, tales como la creación del mundo.

También muestra, el retablo, la "Anunciación de la Virgen", el "Nacimiento de Cristo" y la "Epifanía".

El retablo no ha querido descuidar la "Resurrección de Cristo". Este completo programa iconográfico, junto al tratamiento armónico y vivo del color, convierte el retablo del "Espíritu Santo" en uno de los mejores ejemplos de la pintura gótica europea.

El pintor Pere Serra se fija muy bien a la hora de pintar esta obra, pues observa los detalles y los representa con gran minuciosidad. Como ya he dicho anteriormente en esta época se utiliza como matrial para pintar las obras la tabla. También hay que decir que cada imagen está coronada por un marco arquitectónico, pues hace la forma de un arco con entrantes y salientes que forman un lóbulo (podríamos decir que esta forma de arco se utiliza también pero con otra estética en el arte islámico, el cual tiene su nombre: arco polilobulado). También cabe comentar que este retablo tiene mucha decoración arquitectónica como por ejemplo los pináculos que presenta en los laterales de cada calle; además encontramos arcos de medio punto, arcos conopiales y decoración vegetal que rodea todo el retablo. La parte del medio es más ancha y larga porque en ella se encuentra la imagen más importante en la cual se observa una paloma que es símbolo del Espirítu Santo.

En este retablo cabe decir que esta dividido en calles y cuerpos y que la mayoría de las imágenes pintadas tienen como fondo el color dorado que es símbolo de la divinidad. En otras imágenes aparece como fondo un interior arquitectónico o también un fondo arqitectónico exterior como la fachada de alguna iglesia, por ejemplo; también hay otras con fondos dedicados exclusivamente a la naturaleza, es decir, podemos encontrar árboles, matorrales, e incluso algunos animales; todo esto nos acercaría más a la realidad porque el pintor ya representa sus obras con un carácter diferente al de la época del románico español porque en esta época solamente se trataba de expresar el poder de Dios de forma más directa, es decir, creando un antinaturalismo que se llegaba a deducir la ausencia del paisaje, la expresión psicológica de los personajes respecto a la de la época del gótico. En el románico se utilizaba sobre todo un trazao del dibujo bastante grueso y sin embargo en el arte gótico ya el pintor intentar crear unos contornos claros, marcados pero con un trazo suave y delicado. Además respecto al color hay que decir que en el arte románico se utilizaban solamente los colores puros como el rojo, el azul y sobre todo el dorado y sin embargo en el arte gótico podemos observar, concretamente en el "Retablo de la Pentecostés", como el pintor ya utiliza colores como el verde, el gris (en algunas vestimentas), etc. En el arte románico, podemos observar la obra "El frontal del Maestro Aviá), las figuras se disponen en posturas paralelas, tienen un fondo monócromo o con franjas horizontales de diversos colores planos; además carecen de profundidad y luz lo que nos indica que contribuyen a resaltar la geometría de las formas. Tienen un movimiento antinatural, pues las figuras adoptan unas posturas que parecen muy antirrealistas. Cabe decir que las figuras no se relacionan entre sí, pero en el arte gótico ya se puede observar, por ejemplo, a una virgen mirando a Dios. En esta época románica el pintor solo representa vivencias religiosas sin más, solamente le interesa expresar una idea en concreto, sin importarle la belleza, pero en el gótico es todo lo contrario, pues se intenta expresar una idea pero teniendo en cuenta la reproducción de las figuras, es decir, su posición que sea más realista, los colores que podría utilizar, etc.

Ahora bien refiriéndonos al arte románico cabe destacar obra de arte como es el "Frontal del Maestro de Aviá", pues esta pintura pertenece a la época del arte románico, cabe destacar que ese aire hierático y la síntesis de la figura mediante gruesas rayas provienen del mosáico bizantino. De esta pintura cabe destacar que podemos observar las características principales del arte románico como por ejemplo, el dibujo grueso que contornea enérgicamente la figura y separa con un trazo negro cada superficie cromática; también observamos la utilización del color puro, pues es un color sin mezclas, en esta época se prefería el color plano y amplio y para hacer las formas se utilizaba el trazo grueso negro, con estos colores se obtienen efectos violentos y con el que se expresa algún simbolismo medieval; además la composición presenta una carencia clara de profundidad con lo cual las figuras están puesras una al lado de otra sin tener encuenta los planos ni la perspectiva (pues no tiene); además la luz no influye con lo cual le da un cierto aire a las figuras de una simple y clara geometridad; muy clara se ve también la yuxtaposición de las figuras, pues el pintor se olvida de las figuras secundarias y en su lugar pinta un fondo monocromático; las figuras no se relacionan entre sí como en el arte gótico que se puede apreciar en la obra "El Retablo de la Pentecostés" que hay comunicación entre los personajes; en esta obra podemos apreciar como permanece el color dorado como fondo pues es símbolo de divinidad, además los personajes llevan aureola que es símbolo de divinidad. Presenta una jerarquización de espacio con un contenido religioso. Hay una gran ausencia de realismo, pues no hay perspectiva, son fondos planos al igual que los colores expresivos. Se aprecia también un estudio de pliegues claro.