Restauración en España

Historia de España. Dinastía borbónica. Movimiento obrero. Alfonso XII

  • Enviado por: Rafael Luna
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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LA RESTAURACIÓN

La restauración es además de la vuelta a la monarquía borbónica, la consolidación de un sistema corrupto, por medio del caciquismo. Se dará después de terminar una época liberal de sobresaltos demostrando que España no estaba preparada para este tipo de sistema.

Utilizaremos cuatro documentos para realizar la presente composición, entre ellos dos de naturaleza pública y carácter documental: “La Constitución Interna” y “La constitución de 1876”. Una viñeta satírica de la revista “La Flaca” y un fragmento de un texto que forma parte de la presentación de un libro sobre caciquismo, por Manuel Tuñón de Lara.

La consolidación de un liberalismo moderado y censitario se da durante el reinado de Isabel II, formando una oligarquía que beneficiaba a unos pocos, al igual que en la Restauración. Al acabar con el contradictorio reinado de Isabel II, con el Sexenio Revolucionario se intenta implantar un verdadero sistema liberal democrático, pero debido a las abundantes luchas internas sus días no fueron demasiados. Poco a poco se fueron exaltando problemas bastante graves como la inestabilidad política y la radicalización. De esta manera surge el “entramado” de la Restauración.

Un régimen en el que importan más las formas que lo real, caracterizado filosóficamente por la famosa frase: “El fin justifica los medios”, daba una imagen falsa de estabilidad, ya que, aunque no se manifieste el protagonismo militar y los soldados estén en su cuartel, la figura del cacique “aconseja” al campesinado sobre lo que tiene que hacer o votar, de manera personal, estos personajes hacían de intermediario entre el estado y la ciudadanía, sin tener ningún poder oficial. Por eso compone un liberalismo “de pegatina”, ya que al quitar esa pegatina, que simboliza todo lo teórico, se pueden descubrir todas las vías de gobierno que se ejercían entonces.

Los inicios de este sistema están marcados por el golpe de estado de Martinez Campos, la disolución de las cortes en 1874 por Pavía y la creación del sistema político de La Restauración por Antonio Cánovas del Castillo, que sería también líder del partido conservador. Aquí es donde el príncipe Alfonso de Borbón es proclamado rey, que gobernaría hasta 1885 con el nombre de Alfonso XII.

La constitución interna, es decir, la soberanía de las cortes y la monarquía, explicada según Canovas del Castillo en el documento sobre dicha constitución, sólo persistían en España el principio monárquico y el principio hereditario, ya que los ciudadanos lo querían:

“sólo quedaban intactos en España dos principios; el principio monárquico, el principio hereditario, profesado profundamente - a mi juicio- por la inmensa mayoría de los españoles.”

Además Canovas establece privilegios entre los que forman las instituciones como la monarquía y Cortes, como demuestra en el mismo documento:

“Pues que la Constitución se hace entre el Rey las Cortes, están también sobre la Constitución, porque la Constitución no puede tocar ni a las Cortes ni al Rey.”

Se impone también el bipartidismo por Canovas, para eliminar el papel dominante del partido Conservador, creando un sistema de dos partidos casi no diferenciados en la ideología, llamados partidos dinásticos, ya que eran leales a la corona. Hasta se ponen de acuerdo en no elaborar leyes que pueda derogar o quitar el contrario, cuando llegue al gobierno. Se dio además el “turnismo”, más después de la muerte de Alfonso XII, cuando Cánovas y Sagasta firmaron el pacto del Pardo, que duraría hasta 1909. Con la retirada del protagonismo militar y el control de una nueva figura reinante, el Cacique, se sustituye el sistema de gobierno y las formas de pronunciamiento.

El nombre de “Cacique” viene de el nombre de los jefes de una comunidad amerindia de América central, América del sur y el Caribe. Una orden de la monarquía española de 1538 promulgaba que cualquier autoridad indígena sea llamada cacique, sin distinción de rangos. Estos caciques actuaban de intermediario entre los conquistadores españoles y las tribus indígenas, y de ahí nació el concepto occidental de cacique. Estos tipos, constituyen la clave del sistema político de la Restauración ya que influían en las votaciones de manera personal, a raíz de que el pueblo necesitaba de ellos para determinados bienes como trabajo, dependiendo obviamente del carácter de cada Cacique, al ser una relación personal. Por eso se dice que España tenía un funcionamiento tan diferente en la práctica de como se esperaba en teoría, aparentemente democrático. Esta práctica se realiza sobre todo en los latifundios, es decir, la dominación de una mayoría por unos pocos, aunque también se da, pero en menor escala, en las ciudades. Para que se diera este régimen fue necesaria la abundante apatía por parte del pueblo, esto es, el desinterés por la política y el poco nivel cultural, además del aislamiento.

El adulteramiento de las elecciones se denominaba “Pucherazo”, con técnicas como la introducción de votos falsos. Cabe resaltar que siempre ganaba las elecciones el partido que estaba en el poder. Así lo demuestra la viñeta de la revista la Flaca sobre el caciquismo, que ironiza sobre el fraude electoral.

En 1876 se crea una nueva constitución, marcando el inicio de una etapa que destaca por la tranquilidad, hasta 1898, que surge la crisis de La Restauración. En esta constitución se observa un gran predominio de la corona, lo que verifica el todavía existente problema de consolidación del liberalismo:

“Art. 18.- La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey.”

Promulgada por Alfonso XII, demuestra también la firme relación que perdura con la iglesia católica, demostrándolo así en el artículo 11:

“Art. 11.- La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respeto debido a la moral católica.”

Tiene mucha importancia ya que es la constitución que más vigencia tuvo en toda la historia del constitucionalismo español. Se crearon dos cámaras, el senado vitalicio y electivo:

“Art. 20.- El Senado se compones. 1º. De senadores por derecho propio. 2º. De senadores vitalicios nombrados por la Corona. 3º. De senadores elegidos por las corporaciones del Estado y mayores contribuyentes en la forma que determine la ley”

Los partidos existentes eran el conservador, de Canovas, y el progresista, dirigido por Sagasta. No se podían entender el uno sin el otro ya que forman parte del sistema. Todo el resto de la oposición estaba al margen. El partido progresista defendía a la clase burguesa media y en 1890 impone el sufragio universal, lo cual no fue bueno para el pueblo ya que los Caciques seguían haciendo de las suyas. Sobre todo se expandió en Andalucía, por sus características rurales y el predominio del latifundio.

Hay quien compara al sistema actual con la Restauración, y lleva buena parte de razón. Este período fue uno de los periodos políticos más estables de toda la historia española, y con él se consiguió el protagonismo civil y el sistema de dos grandes partidos. Es muy criticado en general, pero el Cacique no tiene porqué ser malo, lo verdaderamente malo es que mandara por encima de los demás y todo se desarrollara según el deseo de unos pocos. No supo entender el problema de los nacionalismos, y eso lo podemos comprobar con los continuos atentados terroristas que realiza la banda armada “ETA”.

Este proceso terminaría después de sucesos como la semana trágica de Barcelona, en la crisis de la restauración con la II República.

Rafael Luna Castellano