Resonancia

Psicosociolgía. Concepto. Reflejo y eco. Empatía. Supervisión. Terapeutas. Whitaker. Control. Aprendizaje. Constructivismo

  • Enviado por: Gabriela
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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Práctica Profesional 2

Unidad 2 - Bb 8

RESONANCIA

Resonancia: situación en que una misma regla se aplica, a la vez, a la familia del paciente, a la familia de origen del terapeuta, a la institución en la que el paciente es recibido, al grupo de supervisión, etc.

Es una metafora que expresa la vivencia que tenemos los terapeutas en nuestra interacción cn los pacientes. Las resonancias son ecos, los reflejos, lo que resulta en nosotros (ideas, ocurrencias, sentimientos, emociones).

Nace en la construcción mutua de lo real que se opera entre aquel que la nombra y el contexto en el cul el se descubre a pronto de nombrarla.

De la particular resonancia que tenga el terapeuta dependerá se recorte de datos, el punto de intervenciónm su acercamiento y su mirada acerca de la situación o persona que lo consulta.

Se trabaja con las resonancias. No se puede más que abordar, entender, pensar la realidad con la que interactuamos desde la particular forma en que resuena en nosotros mismos.

Recibimos resonando, pero, como terapeutas debemos establecer un proceso de mediatización entre nuestra resonancia y la respuesta o conducta que recibimos.

La resonancia pude jugar en contra o a favor de nuestro buen desempeño:

- Puede servir para que se establezca uuna especie de empatía propara el trabajo.

- Puede significar obstáculos particulares que nos impidan pensar y actuar con libertad, debido, muchas veces, a resonancias perturbadoras. Puede tratarse de una temática irritante, de algo que nos produzca algún grado de displacer quer nos indica que está amenazada nuestra capacidad de pensar.

El proceso mediatizador entre resonancia y respuesta requiere de :

1- El registro de lo que le pasa a uno,

2- La reflección acerca de ello,

3- La decisión de que se hace con aquello que a uno le pasa.

El ámbito ideal oara trabajar las resonancias es la supervición: el material de la supervisión no sólo sera lo sucedido en la entrevista con el paciente siono la construcción de la realidad que trae el terapeuta a partir de sus resonancias.

El supervisor se ocupa de buscar las resonancias que le habían impedido pensar y trabajar.

Terapeuta y supervisor toman elementos de las resonancias que han sido obstáculo y las vuelven herramientas para pensar el camino terapéutico a seguir.

Ayuda al terapeuta a hacer auto-observación sobre si mismo.

EL TERAPEUTA COMO PERSONA. LA PERSONA DEL TERAPEUTA

Los terapeutas no podemos más que estar enteros en el ejercicio de nuestra práctica profesional.

Tradicionalmente la cuestión personal se juzgaba en el análisis didáctico y en la supervición, bajo la forma de contratransferencia. Tanto el análisis personal como la supervisión apuntaban a optimizar el principio de abstinencia: la vida personal del terapeuta y sus emociones debian qudar lo mas afuera de la consulta.

Creemos que todos aquellos aspectos de nuestra persona que, en otros enfoques quedan disociados, pasan a ser una herramienta de trabajo. Esto no significa que uno comunique o muestre a pacientes, en forma indiscriminada, aspectos de su vida o historia. Aunque puede hacerlo si lo considera necesario o util.

Estos aspectos personales, atinentes a la historia personal, a la experiencia de vida, al entorno social, a la ideología, tienen que ver con el estilo del terapeuta y a la vez, inciden directamente en su trabajo. Favorecen, potencian o paralizan. Nunca están ausentes.

Es inevitable sentir emociones cuando estamos con personas. ¿Qué hacemos con ello? Podemos decidir no comunicarlo a los pacientes, pero no podemos ni debemos ignorarlo para nosotros mismos. Con posterioridad a la consulta serán material de reflexión ya sea en supervisión o en grupo de pares.

El problma que se presenta dentro de la consult es que nuestros sentimientos y emociones se filtren a través de la comunicación analógica y sean percibidos por los pacientes.

Lo que siente el terapeuta remite no sólo a su historia personal, sino también al sistema en que este sentimiento emerge el sentimiento y la función de esta experiencia vivida se vuelven herramientas de análisisy de intervención al servicio mismo del sistema terapéutico.

La condición para que el trabajo sea posible es acusar recibo de lo que nos está pasando a lo largo de la consulta. Nos permitirá decidir que haremos: que, cómo y cuando jugaremos estos sentimientos con el paciente o no; si cmpartimos con el paciente esta insercón de su historia con la nuestra de sus vivencias con las nuestras o no.

El terapeuta...¿se conoce a si mismo?

Para que el terapeuta pueda usar lo que le sucede en la consulta es indispensable que se conozca a si mismo.

Tenr claro nuestra postura, prejuicios, preferencias e ideologías es necesario para encontrar recursos de acción, en el caso de que la consaulta tenga algo que ver con ello.

¿Seremos capaces de trabajar en este contexto? ¿En qué condiciones? ¿Estamos dispuestos a ello?

El conocimiento de nosotros mismos nos permitirá estar atentos en aquellas situaciones que, sabemos, nos tocan un punto sensible. Servirá también para reonocer aquellas situaciones que nos pueden lastimar o resultan potencialmente peligrosas.

El suidado de la persona del terapeuta.

Whitaker ---> "¡Desarrollen más la paranoia!"

Primer cuidado: Ante cada nueva consulta, siempre podemos decidir si tomamos al paciente o no; si se trata de una persona o situación que nos permite trabajas, o no; si somos capaces de enfrentar lo que nos obligará a enfrentar.

Luego: Una vez que decidimos emprender el trabajo, el cuidado pasa por estar alertas ante las propias percepciones de incomodidad, peligro, critica o cualquier otra señal de este tenor. Sólo cuando uno se conoce a si mismo, uno sabe cuando confiar en las propias percepciones.

SUPERVISIÓN, CONTROL, APRENDIZAJE

La supervisión es una de las instancias fundamentales en el trabajo en terapia. Permite hacer particular lo general, ver la articulación entre la teoría y la práctica clinica en situaciones concretas y singulares.

La supervisión es un lugar y un momento privilegiado para la docencia y el aprendizaje. Esto se da a niveles múltiples, tanto para el supervisado como para el supervisor. Si trabajamos con nuestras propias personas, estos niveles pueden incluir resignificaciones de aspectos de nuestra propia vida.

El trabajo con las persona corre el foco de atención de la supervisión de el "caso" a "el terapeuta en ese caso".

Se conocen dos enfoques básicos posibles:

1- Trabajar con el problema de los pacientes;

2- Trabajar con el problema que tiene el terapeuta en su trabajo con esos pacientes. Este último enfoque abre un abanico de niveles interconectados:

- El terapeuta en ese caso;

- El terapeuta con sus ideas de que es la terapia;

- El terapeuta en su historia y la familia de origen;

- El terapeuta en su entorno relacional;

- El terapeuta con su sistema de creencias.

El trabajo de supervisión toma las resonancias del terapeuta, integrándolas a la situación de estancamiento en la que se hallaba en su trabajo con el paciente. El efecto más importante es quizás la recuperación de la capacidad de pensar del terapeuta.

El trabajo de supervisión con la persona del terapeuta nos lleva a tocar diversos contextos de su vida que pueden estar involucrados en el proceso terapeutico por el cual consulta.

Todo este trabajo se hace con el explícito acuerdo y permiso del supervisado. Debe estar dispuesto a poner sobre el tapete aspectos de su propia vida, cuanto y como considere pertinente, si no lo esta, este trabajo no se hace.

El constructivismo en Supervición

El supervisor está entregado con toda su persona a su trabajo con resonancias de su propia vida que determina que piense algunas cosas y no otras, que vea desde alguna perspectiva en particular y no desde otras, que intervenga en un momento dado, que utilize ciertas palabras, que genere un clima específico.

La supervición se va construyendo en la interacción entre supervisor y supervisado, con lo que piensan, con lo que sienten, con lo que son ese día y ese momento, juntos arman el diálogo, permiten el fluir de ideas, palabras, conductas de una determinada manera.

Así como no hay una manera única de hacer terapia, de resolver problemas, tampoco hay una manera unica de supervisar.