Requiem por un campesino español; Ramón J Sender

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela de preguerra. Contexto histórico. Guerra Civil. Personajes

  • Enviado por: Trinity
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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RÉQUIEM POR UN CAMPESINO ESPAÑOL

RAMÓN J. SENDER

  • AUTOR

  • Nació en Chalamera (Huesca). Vivió una vida acomodada en cuestiones económicas. Estudió Derecho en Madrid. Luchó en las guerras de Marruecos en las décadas de 1910 y 1920. Trabajó como periodista en el periódico El Sol hasta el año 1929, en que trabajó para periódicos más radicales. Activista anarquista, acabó decepcionándose. posteriormente se hizo comunista, aunque durante la Guerra Civil española, renegó también de esta ideología y en 1938 se exilió a Francia y después a México y Estados Unidos, donde se naturalizó y trabajó como profesor de literatura en la Universidad de Alburquerque (Nuevo México). En el año 1974 regresó a España aunque siguió residiendo en Estados Unidos donde murió el 16 de enero de 1982 en San Diego.


    Su obra, de carácter realista, se sitúa entre el reportaje y la novela sobre temas de la actualidad. Escribió Imán (1930), novela sobre la guerra de Marruecos; Mr. Witt en el cantón (1935), Premio Nacional de Literatura; Crónica del alba (1942), de carácter autobiográfico; Requiem por un campesino español (1960; primera edición de 1953 con el título de Mosén Millán); El bandido adolescente (1965), sobre Billy el Niño; y La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (1968), entre otras. Hasta 1965 no se editaron sus libros en España. Más tarde comenzará a colaborar como crítico literario y ensayista en la prensa del país y siguió publicando.

  • TEMA

  • El libro cuenta la trágica historia de Paco el del molino, a través de Monsén Millán, el cura.

    3. ARGUMENTO

    En un pueblo aragonés, en la época de la guerra civil española, Monsén Millán espera en la iglesia para oficiar el funeral de Paco el del molino, mientras recuerda su vida.

    Aunque la familia de Paco no era muy religiosa, el cura y Paco tenían una buena relación. Él lo había bautizado, confirmado, dado la comunión, casado y, finalmente le daría la extremaunción.

    Monsén Millán era como un segundo padre para Paco. En su bautizo fue invitado a comer a su casa. La Jerónima, amiga de la familia, ayudaba en los cuidados del niño, aunque no muy del gusto del médico ni del cura.

    Paco se iba haciendo mayor y empezó a ir al colegio. Era un chiquillo revoltoso y vivía intrigado por todo lo que le rodeaba.

    Un día acompañó a Monsén Millán a llevar la extremaunción a un enfermo pobre que vivía en las cuevas de las afueras del pueblo. Aquello le dejó marcado. En el camino de vuelta a casa, Paco no paraba de preguntar porqué nadie ayudaba a la familia del enfermo y no dejó de hablar del suceso durante mucho tiempo.

    En el carasol, el lugar en el que las señoras mayores se reunían para charlar, la Jerónima comentó el hecho, exagerando, como siempre.

    Poco a poco, Paco se fue haciendo mayor y a la vez, se fue separando de Monsén Millán, aunque no de la misa dominical.

    Paco adquirió su madurez cuando se bañó desnudo en el lavadero delante de las mujeres que lavaban en él y del que Monsén Millán le había advertido que no se acercase cuando era pequeño.

    Un día, hablando con su padre de la hacienda familiar, surgió la figura del duque al que había que pagar anualmente por los pastos del pueblo. Se lo comentó al cura, que era amigo del administrador del duque, don Valeriano.

    Paco conoció a una muchacha, Águeda, a la que, tras dos años de noviazgo, Monsén Millán unió en matrimonio. A la salida, el cura tuvo una conversación con el zapatero del pueblo sobre la inestabilidad del gobierno en Madrid y de la próxima caída del rey, que luego corroboraría don Cástulo, un hombre pudiente del pueblo.

    Cuando volvieron del viaje de novios, se celebraron elecciones en el pueblo. El padre de Paco resultó elegido concejal, y también otros que estaban en contra del rey y del duque. Pero, hubo que repetirlas porque había habido incidentes, y el padre de Paco cedió el puesto a su hijo.

    Se suprimieron los bienes del señorío, y se incorporaron a los municipios, con la disconformidad del duque, que puso guardas armados en sus montes. Paco propuso que los guardas fuesen destituidos y que les dieran un cargo mejor en el sindicato de riegos. Éstos aceptaron contentos. Además, el ayuntamiento tenía proyectado ayudar a las familias de las cuevas.

    El administrador del duque, don Valeriano, invitó a Paco a su casa para hablar sobre las nuevas reformas, pero no llegaron a ningún acuerdo. Don Valeriano acabó yéndose del pueblo, y también lo hizo así don Gumersindo, otro hombre rico del pueblo.

    Un día se marchó del pueblo la guardia civil y llegó un grupo de señoritos armados, que hicieron alcalde a don Valeriano y que dieron una paliza al zapatero y mataron a seis campesinos. Al día siguiente, el zapatero apareció muerto en una cuneta.

    Paco huyó del pueblo para esconderse. Continuaron los asesinatos y el duque volvió a los montes.

    Nadie sabía dónde estaba Paco, excepto su padre. Monsén Millar lo descubrió tras hablar con él, y pensando que no le pasaría nada a Paco y que tendría un juicio justo se lo dijo a don Valeriano, cuando éste le fue a preguntar.

    Los señoritos de la ciudad habían acabado con el carasol con ametralladoras y habían matado a varias mujeres y herido a otras. Fueron en busca de Paco, pero éste arremetió a balazos.

    Así que los forasteros de las pistolas obligaron a Monsén Millán a ir con ellos en busca de Paco y le convenció para que se entregara. Lo encerraron en la cárcel del municipio.

    Aquella tarde los señoritos obligaron al pueblo a ir la plaza y les hablaron del imperio y de otras cosas que nadie entendió.

    Cuando no quedaba ya nadie ya en la plaza sacaron a Paco y a otros dos campesinos de la cárcel y los llevaron al camposanto. Los pusieron en los muros del mismo y mandaron traer a Monsén Millar para que se confesaran. Llegó en el coche del señor Cástulo, que lo había ofrecido a las nuevas autoridades. Luego los mataron y el cura les dio la extremaunción.

    Al año siguiente Monsén Millar está en la iglesia con don Valeriano, don Gumersindo y don Cástulo, para oficiar el funeral por el alma de Paco, que éstos querían pagar.

  • ESTRUCTURA

  • El libro no esta dividido en capítulos y sigue un desarrollo de flash-back, se alternan narraciones del pasado, la vida de Paco, y del presente, la espera de Monsén Millán en la iglesia, sirviendo el romance que recita el monaguillo en la iglesia como nexo de unión.

    Se podrían diferenciar varias partes en el relato, ordenándolo cronológicamente; la primera, el nacimiento e infancia de Paco. La segunda, la adolescencia de Paco y su madurez y la tercera, la participación de Paco en la política, su muerte y la espera de Monsén Millán en la iglesia para oficiar su funeral.

    5. PERSONAJES

    -PRINCIPALES:

    PACO: De pequeño era revoltoso, le inquietaba su alrededor y ya mostraba disconformidad por las injusticias, como que los gatos fuesen devorados por los búhos y que nadie intentase remediar la pobreza de la gente de las cuevas.

    Cuando se hizo mayor, alto y fuerte, se metió en política para hacer justicia, pero lo pagó caro, siendo asesinado por los falangistas. Él y su familia tenían tierras, pero se las habían ganado con su esfuerzo.

    MOSÉN MILLÁN: Es el cura del pueblo. Es conservador y no lucha contra las injusticias del duque, por ejemplo. Tiene un gran afecto por Paco, aunque según se fue haciendo mayor, esa relación se fue distanciando. Al final descubrió el escondite de Paco a los señoritos, sentenciando así la vida de Paco.

    -SECUNDARIOS:

    EL ZAPATERO: aunque al principio era neutral, fue asesinado por estar a favor de la republica.

    LA JERÓNIMA: Esta señora, cotilla y que exageraba casi todo, era supersticiosa y hacia de parturienta y embalsamadora.

    LOS SEÑORES RICOS DEL PUEBLO:

    Don Valeriano: primero administrador del duque que luego fue nombrado alcalde por los forasteros armados.

    Don Gumersindo y el señor Cástulo .

    Paradójicamente, estos señores, enemigos de Paco, insistían en

    pagar la misa de aniversario de su muerte.

    -EL TIEMPO:

    No sigue un desarrollo lineal. Monsén Millán está en la iglesia esperando a que llegue la gente para la misa en recordatorio de Paco, muerto un año antes, mientras que recuerda su vida. Por tanto, existen dos narraciones: la de la vida de Paco y la del momento en que el cura esta en la iglesia.

    La narración de la vida de Paco está esquematizada según los sacramentos recibidos: el bautizo, la confirmación, la comunión, el matrimonio, la última confesión y, finalmente, la extremaunción.

    6. ESTILO

    Es una novela realista. Realiza una descripción minuciosa de los escenarios, las costumbres y la psicología de los personajes. Representa a la sociedad de esa época.

    El lenguaje utilizado no es ni muy culto, ni muy vulgar.

    7. CONCLUSIÓN

    Me ha gustado el libro. Permite conocer un poco cómo era la situación a principios del siglo XX y en la guerra civil española.

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