Reproducción de los animales en la granja

Biología. Genética. Zoología. Veterinaria. Reproducción e inseminación. Animales bovinos. Animales caprinos. Animales ovinos. Équidos

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INDUCCIÓN Y SINCRONIZACIÓN DE LA OVULACIÓN

Las tasas reproductivas de los animales domésticos se maximizan cuando las hembras se cruzan por primera vez en la oportunidad más temprana y se vuelven a cruzar casi inmediatamente después de cada parto.

El anestro que se asocia con el inicio retrasado de la pubertad disminuye la tasa reproductiva de los animales jóvenes debido al retraso de su entrada en los hatos de reproducción. El anestro por lactación o el estacional en hembras más viejas retrasa la cruza después del parto.

El mejoramiento de las características de importancia económica, como tasa de crecimiento, producción de leche y conversión alimenticia se maximizan a través de una intensa selección de macho y el amplio uso de la inseminación artificial (IA); pero la incapacidad de predecir el momento del estro en hembras individuales en un grupo, con frecuencia hace poco práctico el uso de IA porque es mucho el trabajo que requiere la detección del estro.

Existen técnicas de inducción de estro y de la ovulación en hembras en anestro y a fin de sincronizar ambos fenómenos en hembras ciclantes, estas pueden mejorar las tasas de reproducción y aumentar las de progreso genético de las características económicas más importantes.

FACTORES QUE AFECTAN LA DURACIÓN DEL ANESTRO

Hay muchos factores que retrasan el inicio de la pubertad en hembras jóvenes o prolongan la duración del anestro posparto en hembras más viejas. Por ejemplo, el nivel de nutrición en hembras jóvenes afecta la edad de inicio de la pubertad y el nivel de nutrición durante la gestación y después del parto repercute en la duración del anestro posparto. En general, niveles mas altos de nutrición adelantan la pubertad y favorecen una más rápida recuperación para el recruzamiento posparto.

El clima, es decir, la estación también afecta el inicio de la pubertad y la duración del anestro posparto; tiene especial importancia en especies como el borrego, cabra y caballo, que son reproductores estacionales, pero la estación también afecta el desempeño reproductivo en bovinos y cerdos. En general se piensa que los efectos de la estación resultan primariamente de la manera en que responden los animales a los cambios en el foto periodo, pero las diferencias estacionales en el consumo de nutrientes también son importantes. El anestro estacional se puede reducir por manipulación artificial del fotoperiodo y algunas veces hasta incrementan el consumo de alimento.

El Estrés de calor: en la costa peruana, el calor tienen un efecto real sobre las manifestaciones del celo en vacas, situación que se hace más patente en vacas de reciente parto, pero que también afecta a vacas en lactación temprana a media. De hecho el factor mas importante para Lima viene a ser la alta humedad relativa, la que se encuentra por encima de 90 %, la temperatura ambiente por su lado también es alta bordeando los 30 º C. Bajo estas condiciones y con un BEN se llega a la una hipoglucemia, que incrementa la liberación de la Hormona de Liberación Corticotropina (CRH), que a su vez estimula la liberación de ACTH y b-endorfina, que afectan negativamente la pulsatilidad de GnRH y la secreción de LH, y por lo tanto el inicio de la actividad ovárica.

El amamantamiento por parte de los jóvenes produce anestro posparto debido a la supresión de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) hipotalámica y hormona luteinizante (FH) en la adenohipófisis. El anestro producido por la lactación se puede reducir con un destete temprano o reduciendo la intensidad de la lactancia mediante restricción del número de veces que se permita a la cría mamar al día.

El anestro posparto también se ve afectado por la paridad de la hembra. En general las hembras primerizas tienen periodos más largos de anestro posparto que las multíparas. Parte de los efectos de la paridad se pueden asociar con la incapacidad de las hembras primerizas para consumir suficientes cantidades de energía. Por lo tanto, la reproducción en hembras primerizas con frecuencia se puede mejorar separándolas de hembras más viejas y proveyéndolas de alimento adicional.

Las hembras jóvenes que se hallan cerca de la pubertad se pueden inducir a ciclar exponiéndolas a machos sexualmente maduros. Los machos estimulan el inicio del ciclo estral en dichas hembras jóvenes a través de las feromonas y por el contacto físico, vista y sonido.

Las hembras más viejas que están experimentando en anestro lactacional o estacional, algunas veces pueden estimularse a ciclar por contacto con machos maduros, pero la respuesta no es tan grande como en hembras jóvenes cerca de la pubertad.

La ppresencia de quistes especialmente si son luteícos, van con concentraciones altas de progesterona, al igual que los cuerpos lúteos, pero con la diferencia de que no habrá luteólisis, permaneciendo con niveles altos de la hormona de la gestación y consecuentemente en anestro. Los quistes foliculares, deberían expresarse siempre en hiperestro, debido a una producción constante de estradiol, pero muchas vacas se mantiene en anestro, y probablemente tenga que ver con efecto del todo o nada, ya que alcanzado un umbral determinado el exceso no tiene efecto sobre la pulsatilidad de GnRH/LH, esto explicaría el hecho de que vacas que tienen quistes foliculares, permanecen en anestro.

Todos los factores ya mencionados son importantes para buenas respuestas a regímenes de inducción de la ovulación a través del uso de hormonas.

Por ejemplo, el empleo de hormonas para inducir la ovulación, rara vez da buenos resultados en hembras desnutridas. De manera semejante, las respuestas a tratamientos hormonales con frecuencia mejoran con la exposición a machos maduros, reducción de la intensidad de la lactancia y manipulación del fotoperiodo.

MÉTODOS DE INDUCCIÓN DE OVULACIÓN

Para la inducción se usan diferentes hormonas o combinaciones de estas.

TIPO DE HORMONA

MÉTODO DE ADMINISTRACIÓN

ACTIVIDAD BIOLÓGICA

Gonadotropinas

Gonadotropina sérica de yegua preñada (PMSG)

Inyección

Semeja a la FSH y estimula en crecimiento folicular.

Gonadotropina sérica de yegua preñada (PMSG)

Inyección

Semeja a la LH e induce ovulación.

PMSG + hCG

Inyección

Combina a la acción de FSH y LH.

Hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH)

Inyección

Induce liberación de LH y FSH de la hipófisis anterior.

Progestágenos

Progesterona

Progestágenos sintéticos*

Inyección, implante, pesario

Inyección, implante, pesario, oral

Semeja la acción del cuerpo lúteo.

Semeja la acción del cuerpo lúteo.

Estrógenos

Conjugados de estradiol+

Inyección, implante

Induce la regresión prematura de CL y aumenta la respuesta a los progestágenos.

Prostaglandinas

Prostaglandina F2 o análogos de PGF2

Inyección

Induce la regresión de CL durante las fases de respuesta.

*Los ejemplos incluyen: Norgestomet, medroxiacetato de progesterona (MAP), acetato de melengestrol (MGA), acetato de fluorogestona (FGA, Cronolona) y Altrenogest.

*Los ejemplos incluyen: Valerato de estradiol, benzoato de estradiol y cipionato de estradiol.

Las especies difieren en su respuesta a ellas, y es importante entender la naturaleza de estas diferencias con objeto de inducir la ovulación satisfactoriamente.

Para inducir la ovulación de hembras en anestro se debe estimular la madurez de un folículo o grupo, de manera que una oleada natural de hormona luteinizante (LH) cause la ovulación. En la mayor parte de los casos, se producirá una secreción natural de LH como resultado de una retroacción positiva de la secreción de estrógeno por el folículo en desarrollo. En algunos casos, puede ser apropiado estimular una oleada tipo LH por administración de hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), o una oleada tipo LH artificial puede por administración de gonadotropina coriónica (hCG), una hormona tipo LH.

El crecimiento folicular en hembras en anestro puede estimularse administrando hormonas que tienen actividad gonadotrópica. Por ejemplo, se puede estimular el desarrollo de folículos dando hormona folículo estimulante (FSH) sola o en combinación con LH, o administrando gonadotropina sérica de yegua preñada (PMSG, una hormona tipo FSH) sola o en combinación con hCG.

En general, las gonadotropinas hipofisiarias (LH y FSH) tienen vidas medias biológicas mas cortas que las gonadotropinas placentarias (PMSG y hCG). Por lo tanto, casi siempre es necesario dar múltiples inyecciones de FSH o FSH y LH para estimular la misma cantidad de crecimiento folicular que podría resultar de una sola inyección de PMSG o de ésta y hCG.

Además del tratamiento que emplea gonadotropinas hipofisiarias o placentarias, es posible inducir la ovulación con GnRH no inducirá normalmente el crecimiento folicular adicional, pero madurará el folículo para ovular por medio de la liberación de LH y FSH endógenas.

Múltiples inyecciones de dosis bajas de GnRH inducirán el crecimiento folicular y la ovulación en la mayor parte de las especies. Pero este método no es práctico porque las inyecciones de GnRH cada hora deberán administrarse por varios días. La infusión continua de dosis bajas de GnRH inducirá el crecimiento folicular y la ovulación en algunas especies, pero en la actualidad no existen métodos disponibles para la infusión de dosis bajas de GnRH.

El estro normalmente no ocurre en los rumiantes cuando la ovulación es inducida con gonadotropinas solas. En estas especies, el estro se presenta en general solo después de que la hembra se ha expuesto a un periodo de administración de progesterona elevada o progestágeno sintético. Por lo tanto, en estas especies el tratamiento deberá precederse por un periodo de tratamiento con progesterona exógena o progestágeno.

Dentro de los programas reproductivos actuales, todos se basan en la utilización de hormonas:

  • Prostaglandina

  • Progesterona

  • Benzoato de Estradiol

  • GnRH

Prostaglandina:

Induce luteólisis en aquellos animales con un cuerpo lúteo entre los días 6 y 17 del ciclo estral.

La PGF y sus análogos son los más utilizados en programas de sincronización de celos. El tratamiento con PGF causará la regresión de un CL maduro. En algunos animales, el CL puede llegar responder a la PGF 5 o 6 días después del celo, pero es mucho más probable que lo haga a partir de los 7 u 8 días después del celo. Hay muchos protocolos de sincronización de celos que utilizan PGF. Si se les administra a las vacas un solo tratamiento con PGF, en teoría aproximadamente el 70% de las vacas que están ciclando deberían entrar en celo. La palpación rectal y el tratamiento de las vacas con un CL aparentemente funcional debería aumentar la proporción de las que responden; no obstante, errores en la palpación y la no detección del celo determinan que aproximadamente el 75% de las vacas tratadas sean detectadas en celo. Un protocolo común es el de dos tratamientos con PGF con 11 días de diferencia. Sin embargo, hay evidencia más reciente que indica que la fertilidad es mejor cuando se administran dos tratamientos de PGF con una diferencia de 12-14 días, protocolo que es actualmente muy utilizado en explotaciones lecheras.

Progesterona:

  • Extiendo la fase luteal en animales ciclando

  • Puede inducir atresia folicular con la consecuente emergencia de una nueva onda folicular

  • Prepara el sistema y produce la emergencia de una nueva onda ovulatoria en animales en anestro.

  • Una repentina caída de la progesterona permite la emergencia de una nueva onda folicular y ovulación de un folículo dominante durante el estro.

METODOS PRACTICOS PARA INDUCIR EL ESTRO Y OVULACION EN ANIMALES DE GRANJA EN ANESTRO

GRUPOS DE ESPECIES

TRATAMIENTO

RESPUESTA

Ganado

  • Vacas prepúberes o en posparto.

Estrógeno en el día seguido por 7 a 12 días de progestágeno, PMSG en el último día (opcional).

La mayor parte presenta estro en los días después del tratamiento.

  • Vacas lactantes en posparto.

GnRH en el día 14 del posparto.

La mayor parte ovula 1 día después del tratamiento.

Cerdos

  • Anestro prepúber o posparto.

PMSG sola

PMSG el día 1 con hCG de 48 a 96 horas después.

PMSG + hCG en el día.

La mayor parte presenta calor de 3 a 5 días después del tratamiento.

Ovejas y Cabras

  • Anestro prepúber o estacional.

Progestágeno por 12 a 21 días con PMSG cerca del final del tratamiento con Progestágenos.

La mayor parte presenta estro de 2 a 4 días después del tratamiento. Se requiere de la PMSG para una buena respuesta.

Equinos

  • Anestro estacional.

Alargamiento del fotoperiodo 4 horas por día.

La mayor parte cicla de 4 a 6 semanas antes de lo normal.

  • Anestro tardío.

Progestágeno por 15 días.

La mayor parte cicla dentro de 1 semana después del tratamiento.


SINCRONIZACION DEL ESTRO Y OVULACIÓN

La sincronización de estro y ovulación en un grupo de hembras permite a uno predecir el momento del estro con una seguridad razonable. Esto reduce el tiempo requerido para su detección o en algunos casos hacer posible la cruza en un momento fijo sin la detección del estro.

En hembras cíclicas se controla el momento del estro por la secreción de progesterona del CL. La cual ejerce una retracción negativa en la secreción de LH por lo que los eventos endocrinos que conducen a la maduración de los folículos preovulatorios son inhibidos hasta que declina la progesterona en el momento de la regresión de CL. Así, la sincronización del estro y ovulación realmente significan el control del promedio de vida del cuerpo lúteo.

El estro y la ovulación también se pueden sincronizar en los animales cíclicos a través de una combinación de progestágeno y un agente luteolitico. En esta aproximación se utiliza el agente luteolitico para simular la acción de la progesterona a fin de prevenir el estro hasta su retiro. La combinación de un agente luteolítico y de un progestágeno se limita primariamente a su uso en el ganado bovino, y las ventajas están asociadas con una mayor fecundidad y una sincronización mas precisa de la ovulación.

Muchos factores afectan la respuesta de un grupo de animales para un programa de sincronización del estro. Por ejemplo:

  • Raza

  • Nutrición

  • Nivel de producción Láctea

  • Intervalo de posparto

  • Estación del año

  • Tipo de alojamiento

Pueden afectar la manera en que las hembras cíclicas responden al régimen del tratamiento administrado para sincronizar el estro. Por lo general, los animales bien nutridos y saludables responderán mejor que los que no lo están. Cambios repentinos de temperatura, humedad, o precipitación pueden alterar la respuesta.

'Reproducción de los Animales en la Granja'

La exposición de las hembras cíclicas a machos sexualmente maduros u otras hembras en estro pueden influir la respuesta a la sincronización del estro.

Podría ser ideal el usar IA a tiempos fijos en los animales sincronizados. En algunos casos, esto es posible, aunque por lo general hay mejores resultados inseminar a las hembras con base en la manifestación del estro.

La IA a tiempos fijos es efectiva cuando las hembras son sincronizadas dentro de un periodo de aproximadamente 24 horas, pero es raro el caso. Es común que la mayor parte de los animales en u grupo se sincronicen en un periodo de dos a cuatro días; esto significa que la IA a tiempos fijos, resulta en inseminaciones administradas demasiado temprano en algunas de las hembras dentro del grupo, o demasiado tarde en otras. A pesar de ello, el tiempo requerido para la detección del estro todavía esta limitado a un periodo corto, lo cual hace practica la IA en situaciones donde no podría ser de otra manera.

Sincronización del desarrollo folicular con GnRH

El tratamiento con GnRH causa la ovulación del folículo dominante (si este está en la fase de crecimiento o estática temprana) o regresa (si no es más viable), resultando en una nueva onda de crecimiento folicular dentro de los 2 o 3 días. Se han realizado protocolos de sincronización utilizando un análogo de GnRH, seguido de una inyección de PGF 6 o 7 días después. Un pequeño porcentaje de animales mostrarán signos de celo entre el intervalo de GnRH y PGF y el 60 a 70 % de las vacas serán detectadas en celo dentro de los 4 días del tratamiento con PGF. La sincronía de la ovulación puede ser incrementada considerablemente administrando una segunda inyección de GnRH 36 a 48 h después PGF, o 1 mg de Benzoato de Estradiol a las 24 h pos-PGF . La IA a tiempo fijo, 15 a 24 h después de la GnRH, ha resultado en una fertilidad aceptable en vacas, mientras que en vaquillonas los resultados han sido variables. En un estudio, se administró PGF 7 días después de la GnRH y una segunda GnRH a la 30-36 h en vaquillonas y vacas en lactancia. Todas fueron IA 20-24 h después del segundo tratamiento con GnRH. El porcentaje de preñez en las vacas en lactancia no fue diferente al de vacas IA 12 h después del celo (38,9 % vs. 37,8 %) pero fue significativamente menor en vaquillonas (35,1% vs. 74.4 %).

Sincronización de ovulación con estradiol para IA a tiempo fijo.

La idea de inducir el pico preovulatorio de LH a través del feed-back positivo del estradiol sobre la GnRH y LH fue estudiada en Nueva Zelanda, donde se recomienda colocar 0.75 mg o 1 mg de EB a las 24 h de removido el CIDR-B (25,26). En su estudio se observó que el pico de LH ocurre en promedio 16,1 h pos-EB y la ovulación a las 40 h pos-EB (64 h después de la remoción del CIDR-B). Esto significa que se deberían IA a los animales a las 52 h pos-CIDR-B (8 a 12 h antes de la ovulación) para obtener máxima fertilidad).

Sincronización de celo con el uso de Prostaglandinas:

Uno de los mayores problemas de la sincronización de celos con PGF es la baja fertilidad a los esquemas de IA a tiempo fijo. Esto se debe a que el intervalo desde el tratamiento hasta la ovulación es afectado por el estado del folículo dominante en el momento del tratamiento. Cuando el folículo dominante se encuentra en la fase de crecimiento o estática temprana, las vaquillas mostraran celo a las 48-60 h del tratamiento y ovularán 28-30 h después. En cambio, si el folículo se encuentra en la fase de regresión, el folículo dominante de la próxima onda será el folículo ovulatorio y en este caso los animales entran en celo a los 5 a 7 días después del tratamiento. Por lo tanto, el tratamiento ideal sería sincronizar el desarrollo folicular, de manera que todos los animales tuvieran un folículo en crecimiento y con capacidad de ovular en el momento de la administración de la PGF.


METODOS PRACTICOS PARA LA SINCRONIZACION DEL ESTRO EN ANIMALES DE GRANJA CICLICOS

ESPECIE

METODO

REGIMEN

RESPUESTA

Ganado

Prostaglandina

Detectar el estro e IA por 5 a 6 días; dar PGF el resto de los animales en el día 6 a 7 e IA al estro.

La mayor parte se aparea una vez en un periodo de 10 a 12 días.

Dar PGF el día 1 e IA a los animales en estro durante los siguientes 5 días; dar a los animales sin cría PGF en día 11 o 12 e IA al estro o IA a tiempo fijo.

La mayor parte de aparea una vez durante los dos periodos de 3 a 5 días.

Dar inyecciones de PGF a intervalos de 11 a 12 días e IA al estro o por tiempo fijo después de la segunda PGF.

La mayor parte se aparea dentro de un periodo de 3 a 5 días; los ciclos repetidos están sincronizados.

Estrógeno mas Progesterona

La inyección del estrógeno mas el progestágeno en el día 1 con implante de progestágeno por 9 días, iniciando en el día 1, IA en el estro o por tiempo fijo.

La mayor parte se aparea dentro de un periodo de 3 a 5 días; los ciclos repetidos son sincrónicos.

Progestágeno mas prostaglandina

Progestágeno por 7 días con PGF administrada en día 6, IA al estro o por tiempo fijo.

La mayor parte de aparea en un periodo de 2 a 3 días; lo ciclos repetidos están sincronizados.

Oveja

Progestágeno mas PMSG

Progestágeno por 12 a 14 días, PMSG administrado al retiro del progestágeno, aparear en el estro o IA doble.

La mayor parte se aparea dentro de 2 días.

Prostaglandina

Dar 2 inyecciones de PGF con 9 días de intervalo, aparear en el estro o IA doble.

La mayor parte se aparea en un periodo de 2 a 3 días.

Cabra

Progestágeno mas PMSG

Progestágeno por 18 a 21 días, PMSG al momento del retiro del progestágeno, aparear en el estro o IA doble

La mayor parte se aparea en un periodo 2 a 3 días.

Prostaglandina

Dar 2 inyecciones a intervalos de 11 a 12 días, aparear en el estro o IA doble.

La mayor parte se aparea en un periodo 2 a 3 días.

Marrana

Progestágeno

Progestágeno por 14 a 18 días, aparear al estro.

La mayor parte se aparea en un periodo de 4 a 7 días.

Yegua

Progestágeno

Progestágeno por 15 días, aparear al estro.

La mayor parte se aparea en un periodo de 4 a 7 días.

Prostaglandina

Una dosis a las yeguas en diesto, aparear al estro.

La mayor parte se aparea en un periodo de 3 a 5 días.

Prostaglandina mas hCG

PGF al día 1. hCG al día 7 u 8, PGF al día 15, hCG al día 21 o 22.

La mayor parte se aparea en un periodo de 2 a 4 días.


BOVINOS

Primeramente, debemos indicar que otro factor importante que afecta la actividad cíclica es la detección del celo.

Problemas de la detección de celo

Sustituir al toro, quien se encuentra las 24 hrs con las vacas y utiliza todos sus sentidos para detectar hembras en celo, no es tarea sencilla. Más aún si consideramos que el estro en las hembras bovinas es relativamente corto, siendo en una proporción importante inferior a 8 hrs (25-30%). Como es imaginable, la duración del celo influye directamente sobre la eficiencia de su detección.

Duración del celo y su efecto sobre la tasa de detección. Tomado de Smith, 1980.

Duración (hrs)

% del rodeo

% de celos detectados

1-8

24

20

9-16

46

82

17-24

27

83

25-32

3

100

Si a esto sumamos el hecho que hay una clara tendencia a manifestar el celo con mayor frecuencia e intensidad en horas de más difícil observación, entre las 18 y 6 hrs, el cuadro se complica.

Como si esto no fuera suficiente, debemos recordar que dentro del conjunto de características y signos físicos del celo sólo debe ser tomado como indicador la pasividad a la monta. Esta manifestación, además de ser muy breve, no se presenta en forma permanente. Si analizamos un ejemplo sencillo podremos tomar mayor conciencia de lo especialmente complicado que es detectar una vaca en celo. Supongamos que una hembra presenta un celo de 12 hrs de duración y que durante el mismo acepta la monta 50 veces. Si cada pasividad a la monta dura unos 5-7 segundos, la hembra manifiesta el único signo propio de celo solamente 4-6 minutos. Es decir que el celo no sólo es corto, sino que la hembra manifiesta el indicador específico menos del 1% del tiempo que está en estro.

Asimismo existe una gran variación en la intensidad del celo, habiendo en muchos casos celos débiles. Por otra parte, las características del celo (duración e intensidad) son muy poco repetibles, es decir que varían marcadamente en la misma hembra celo a celo. Esto hace que “potencialmente” cualquier vaca o vaquillona puede ser un problema para la detección. Todas estas razones hacen que la detección de celo sea un problema.

A estos inconvenientes que aporta la fisiología reproductiva del bovino debemos sumarle aquellos generados por el propio manejo. Problemas que se han incrementado en los últimos años, principalmente en la producción lechera, como consecuencia de una mayor intensificación de la actividad y un aumento del número de animales por unidad productiva.

No cabe duda de que rodear los animales al menos dos veces por día durante un mínimo de treinta minutos, todos los días del año, resulta algo extremadamente aburrido. Es casi inevitable que el responsable de la detección tenga la sensación de que está “perdiendo el tiempo” mirando los animales cuando tiene tantas cosas por hacer. En el caso de los tambos, esto lleva a que se detecte celo solamente durante la rutina de ordeño o “de paso” al hacer otras actividades, como cambios de parcela. Es así como los animales son observados en los corrales -situación alejada del ideal- o durante muy poco tiempo. Si se decide ir específicamente a detectar celo al potrero, una consecuencia de esta sensación de pérdida de tiempo es el acortamiento de la detección. En los rodeos de cría, la actividad compartida en muchos casos con otras personas, termina transformándose en un momento apropiado de reunión, no prestándose la atención debida al rodeo. También suele verse el acortamiento del tiempo de detección, más aún cuando las condiciones climáticas no son las más favorables.

Un segundo aspecto dentro de las causas de manejo que llevan a una mala detección, es la falta de conocimiento preciso por parte del responsable para determinar cuándo una vaca está en celo. Esto que parece una obviedad constituye muchas veces una importante causa de fallas en la detección. Frecuentemente existen confusiones acerca de qué es lo que debe utilizarse para definir que una vaca está en celo, tomándose como “vaca alzada” a cualquier integrante del GSA. Mucha más gente de lo que suponemos no tiene claro este aspecto.

Un tercer punto a remarcar como causa de error, es la falta de una correcta y visible identificación de los animales. Es bastante frecuente el uso de caravanas chicas, en otras ocasiones las mismas se han perdido, están dadas vueltas o su número ya no es legible. Esto complica o imposibilita la identificación.

Finalmente, muchas veces se va a detectar celo sin una libreta donde anotar los números de las hembras a apartar. Esto genera equivocaciones. No hay que olvidar que la detección de celos presenta suficientes dificultades propias como para que le agreguemos nuevas causas de error.

Métodos detectores de pasividad a la monta

Este grupo de ayudas cuenta con la ventaja de basarse en el único indicador específico de celo -reflejo de pasividad-, lo que les otorga, en términos generales, una mayor exactitud.

  • Dispositivos detectores de la presión de monta

Son dispositivos sensibles a la presión de la monta, que se colocan en la base de la cola de la hembra. Consisten en un parche con una cápsula en cuyo interior hay un tubo con tinta. Cuando la hembra es montada, la tinta sale del tubo y tiñe la cápsula. De este modo, la presencia de un dispositivo con la cápsula teñida indica que hay/hubo receptividad a la monta. Según diferentes autores, la eficiencia de este método es del 66 al 98%, siendo variable la cantidad de resultados falsos positivos.

  • Pintura en la base de la cola (tail paint)

Los neocelandeses desarrollaron un método basado en pintar una franja de 20-30 cm. de largo por 5 cm. de ancho en la base de la cola. El fundamento es que con las sucesivas montas que recibe durante el celo, la vaca pierde gradualmente la pintura, evidenciando de esta manera la pasividad a la monta. Es necesario pintar primero a contrapelo y luego a favor del pelo para evitar falsos positivos.

El punto clave de este método es aprender qué grado de pérdida de pintura es compatible con celo. Si bien existe una escala de pérdida de pintura, estos porcentajes dicen poco y es necesario “hacerse el ojo”. La eficiencia del método es del 81-95%, dando 3-31% de falsos positivos.

  • Animales detectores

Pueden utilizarse:

  • toros preparados quirúrgicamente (retajos): conservan la libido pero no pueden realizar la intromisión del pene (ej. con desviación de pene) o no pueden preñar a pesar de copular (ej. con vasectomía).

  • hembras o novillos androgenizados o estrogenizados.

Se les coloca un bozal marcador (chin ball) que tiene en su parte inferior un recipiente con tinta, funcionando como un bolígrafo (tiene una esfera que al ser presionada permite la salida de la tinta). Al apoyar el bozal sobre la hembra receptiva (fundamentalmente al bajar después de la monta) pinta una franja sobre el lomo. La eficiencia del método es del 78-96%.

Un aspecto fundamental a considerar es la correcta elección del retajo, que tiene que ser un animal con adecuado estado sanitario general y genital (para evitar transmisión de enfermedades venéreas en aquellos que realizan intromisión de pene) y excelente libido (natural o inducida en el caso de hembras o novillos). Los problemas de este método radican en su interpretación -para evitar falsos positivos- y la necesidad de preparar y mantener los retajos, lo que lo transforma en un método costoso.

Métodos basados en la medición de la actividad física.

-Dispositivos automatizados detectores del incremento de actividad

La informática y la automatización encontraron un área fértil en este campo, originando una tecnología basada en detectar el incremento de la actividad de la vaca, coincidente con el celo. Se utilizan dos tipos de dispositivos:

  • podómetros, miden y registran automáticamente la cantidad de pasos,

  • collares, miden y registran los movimientos del cuello.

En algunos sistemas este dato es leído automáticamente y registrado en la computadora cuando el animal ingresa a la sala de ordeño. De esta manera, la cantidad de pasos o movimientos de cuello que da la vaca entre ordeños es registrado y comparado con los datos propios de los últimos días y los del rodeo. Incluso hay disponibles equipos que cuentan con un software que toma este dato y lo compara con el nivel de producción de leche individual, con la conductividad de la leche, nivel de alimentación y fecha del último celo o parto.

La eficiencia de estos sistemas es del 60-100%. En tanto que la exactitud es extremadamente variable (22-100%). La razón de esto es que se basa en una característica que presenta cualquier miembro del GSA., lo que ha llevado a la necesidad de sumar al incremento de actividad otras variables como nivel de producción, conductividad de la leche, nivel de alimentación y fecha del último celo.

Métodos detectores de cambios “no visuales”

-Cambios a nivel cérvico-vaginal

Existen diferentes métodos basados en los cambios que ocurren a nivel cérvico-vaginal a lo largo del ciclo estral. Dentro de este grupo se encuentra:

  • Medición del contenido de materia seca del mucus,

  • Prueba de cristalización o “del helecho”,

  • Medición de la resistencia eléctrica vaginal.

En términos generales, se caracterizan por no tener alta exactitud, producto de basarse en cambios que ocurren gradualmente durante el periestro. Es decir van produciéndose desde unas 24-36 hrs antes del celo hasta unas 24-36 hrs después de finalizado el mismo. La eficiencia y exactitud son del orden del 50 al 80% y del 35 a 80%, respectivamente.

-Cambios en las temperaturas vaginal y de la leche

Se basan en medir el aumento de estas temperaturas coincidente con el celo. La hembra en celo aumenta su temperatura vaginal en 0.3 a 1.1ºC, en tanto que la temperatura de la leche sufre un incremento menor, 0.2 a 0.4ºC. Se han desarrollado sistemas automatizados que miden estos incrementos. El problema es el grado de aumento, la gran variabilidad en el dato en y entre animales y la presencia de una gran cantidad de factores que afectan la temperatura. La eficiencia y exactitud de estos sistemas es del 50 y 55%, respectivamente.

-Medición de progesterona

Otra alternativa de ayuda es la medición de la concentración de progesterona en sangre o leche, basándose en que durante el celo los niveles de progesterona son basales (<1ng/ml). No obstante, hay que considerar que estos niveles se mantienen basales durante 5-6 días del ciclo y no sólo durante el celo. Esto significa que si los valores son altos estamos seguros de que la hembra no está en celo, pero si son bajos no podemos afirmar lo contrario.

Métodos basados en el control del ciclo estral

La utilización de programas de control del ciclo estral efectuados mediante el uso de hormonas simplifica o elimina (en caso de inseminación artificial a tiempo fijo) el problema de la detección de celo.

Los mecanismos de que depende la iniciación normal del primer ciclo ovulatorio parecen semejantes tanto en las becerras púberes como en las vacas posparto. El inicio del primer ciclo ovulatorio es precedido por un aumento en la frecuencia de liberación episódica de LH de la hipófisis anterior, tal vez debido a un incremento en la secreción hipotalámica de GnRH. El aumento en la secreción de LH estimula el desarrollo folicular y la secreción de estrógeno. Una oleada preovulatoria de LH resulta de una retroacción positiva del estrógeno. Un aumento temporal con frecuencia sigue a la oleada de LH. La fuente de este aumento temporal de progesterona la constituye un folículo luteinizado o un pequeño cuerpo lúteo no palpable (CL). El estro no se presenta antes de este incremente temporal inicial de progesterona. Cuando dicho aumento temporal disminuye, el estro y la ovulación aparecen en pocos días.

La ovulación puede inducirse en algunas hembras en anestro posparto administrándoles una sola dosis de GnRH. Con objeto de que la hembra responda a una sola dosis de la hormona deberá estar presente un folículo maduro en por lo menos un ovario. La GnRH produce una oleada de LH de tipo preovulatorio que produce entonces la maduración de folículo para la ovulación. Es un porcentaje alto de vacas lecheras puede inducirse la ovulación unas dos semanas posparto tratándolas con GnRH. En contraste, la respuesta del ganado de carne en posparto a una sola inyección de GnRH es baja, aparentemente porque este ganado en lactancia no tiene folículos maduros presentes en ninguna de los ovarios durante las primeras semanas posparto.

Las inyecciones múltiples de dosis bajas de GnRH inducirán el crecimiento folicular y la ovulación en ganada posparto que esta en bueno condición corporal. No obstante, este método es impractico debido a que las inyecciones cada hora deberán administrarse por varios días y no existen métodos apropiados para ello.

El método más exitoso de inducción de la ovulación en hembras en anestro incluye una combinación de estrógeno más progestágeno. Normalmente, cerca de 5 mg de un estrógeno conjugado (ej. Valerato de estradiol) se administra el primer día de tratamiento. Entonces se administra en progestágeno por siete a 12 días. Este progestágeno se administra usualmente como un implante de oreja (ej. Norgestomet) o como un pesario intravaginal. Cuando la PMSG (400 a 800 UI) se da el ultimo día de tratamiento del progestágeno, aumenta la respuesta a la combinación de estrógeno mas progestágeno., también se aumenta la respuesta en términos de porcentaje de vacas que se inducen ciclar.

La separación temporal de las crías elimina la supresión de la secreción de gonadotropinas hipofisiarias inducida por la lactancia. Este régimen de inducción producirá que la mayor parte de hembras tratadas entren en estro cinco días después de retirado el tratamiento por Progestágenos.

Correcta fijación de la cerviz.

La sincronización del estro en el ganado vacuno involucra el uso de prostaglandinas solas o con progestágenos a corto plazo en combinación con estrógeno o prostaglandinas. El tratamiento con progestágeno a largo plazo en este ganado no es satisfactorio porque se reduce la fecundidad aun cuando el estro este bien sincronizado.

Hay varios sistemas de manejo eficaces utilizando prostaglandinas solas en el ganado. Los más comunes son:

  • Inyección única: este sistema utiliza el mínimo número de dosis de prostaglandina. Se observa a los animales del grupo para detectar estro dos o tres veces al día, durante 5 o 6 días. Los animales detectados en estro durante este periodo se inseminan en base al estro. Al resto de los animales del grupo se les inyecta prostaglandina al sexto o séptimo día, dependiendo de si se ha utilizado el periodo de reproducción de cinco o seis días antes del tratamiento. La detección del estro se continúa por 5 días y los animales se inseminan en base a su estro.

Este esquema permite que la mayor parte de las hembras cíclicas en un grupo se inseminen una vez en un periodo de 10 a 12 días. Si se utiliza IA a tiempos fijos para los animales tratados, es mejor administrar dos inseminaciones, la primera a las 72 hrs y la segunda a las 96 hrs de concluido el tratamiento.

  • Inyección doble: existen dos alternativas para utilizar este esquema:

    • En la primera, se inyecta a todos los animales el primer día y entonces se someten a detección de estro los siguientes cinco días. Las que se detecten en estro durante este periodo de cinco días, se aparean en base al estro. A los animales que no estén en estro los primeros cinco días se les inyecta otra vez a los días 11 o 12. estos animales se observan en busca de estro por cinco días y se inseminan con base en el estro o se les aplica IA a tiempos fijos a las 72 y 96 hrs.

    • La segunda alternativa para este esquema de doble inyección, involucra aplicar a todos los animales inyecciones dobles a intervalos de 11 a 12 días. A los animales no se les observa para estro sino hasta después de la segunda inyección de prostaglandina. Después de la segunda inyección, se revisa por cinco días a los animales en busca del estro y se aparean en el estro ose inseminan a tiempo fijo a las 80 horas (IA simple) o a las 72 y 96 hrs (IA doble). Este sistema tiene la ventaja de mantener un alto grado de sincronía del estro en animales que repiten calor 3 semanas después. De hecho, los animales permanecerán bastante bien sincronizados por unos tres ciclos estrales después del tratamiento.

Efectos de los progestágenos en el desarrollo folicular.

El nombre genérico de progestágenos se les da a un grupo de compuestos que son similares a la progesterona. Estos compuestos están en el mercado desde hace varios años, inclusive desde antes que se comenzara la utilización masiva de PGF para sincronización de celos. Dentro de estos compuestos podemos citar los progestágenos de administración oral como el Acetato de Melengestrol (MGA), los implantes subcutáneos de Norgestomet (Syncro- Mate-B y Crestar) y los dispositivos intravaginales con progesterona (CIDR-B y PRID).

El ganado se puede sincronizar de manera efectiva por la combinación de estrógeno y progestágeno a corto plazo.

Combinaciones de estrógenos y progestágenos: Inseminación a Tiempo Fijo.

El crecimiento de un folículo dominante impide el comienzo de una nueva onda folicular y concentraciones plasmáticas bajas de progesterona producida por los dispositivos con progestágenos o progesterona (en ausencia de CL) inducen el desarrollo de un folículo dominante persistente que a su vez ovula un ovocito de mala calidad. El intervalo entre el tratamiento y el estro (y la ovulación) está determinado por la fase de desarrollo del folículo dominante. Por lo tanto, el tratamiento ideal sería sincronizar el desarrollo folicular, de manera que todos los animales tuvieran un folículo en crecimiento y con capacidad de ovular en el momento de la administración de PGF o de la remoción del implante de progesterona.

La utilización de progesterona y estrógenos para suprimir el desarrollo del folículo dominante y de esta manera sincronizar el desarrollo de una nueva onda folicular fue investigada en varios experimentos. La conclusiones más importantes fueron que el tratamiento con progestágeno y estradiol-17ß (E-17), administrados en cualquier momento del ciclo estral, inducen el crecimiento sincrónico de una nueva onda folicular, aproximadamente 4 días después. La sincronización es efectiva cuando se administra el estrógeno (E-17 o EB) un día después de la inserción de los implantes de progestágeno, o combinado con progesterona (P4) inyectable en el mismo momento de la inserción del implante. La administración de estrógenos (sin P4) en el mismo momento de la inserción del progestágeno (MGA, CIDR-B o SMB) no fue efectiva. Tampoco fueron efectivas las cápsulas intravaginales con 10 mg de EB. Las dosis efectivas recomendadas son 5 mg de E-17 con 100 mg de P4 en vacas y vaquillonas, 1 mg de EB y 100 mg de P4, o 2 mg de EB y 50 mg de P4 en vaquillonas, y 2,5 mg de EB y 50 mg de P4 en vacas y vaquillas grandes (>350 Kg.)

Benzoato de Estradiol:

  • Combinado con progesterona produce atresia folicular con la consiguiente emergencia sincronizada de una nueva onda folicular aproximadamente cuatro a cinco días después.

  • Prepara los receptores de la oxitocina y causa luteólisis temprana.

  • Aumenta la ovulación con celo en animales en anestro preparados con progesterona.

  • Aumenta la precisión en la sincronización de celos potenciando el aumento pulsátil de LH.

  • Refuerza las manifestaciones de celo luego de tratamiento con progesterona.

GnRH

  • Ovula y luteiniza a folículos con la subsecuente emergencia sincronizada de una nueva onda folicular aproximadamente entre 1 a 2 días después.

  • En algunos animales en anestro, mediante la formación de tejido luteal prepara el sistema e induce la emergencia de una nueva onda folicular ovulatoria.

  • Refuerza la ovulación en animales en anestro preparados con progesterona.

  • Refuerza la precisión de la sincronización de los celos potenciando el aumento pulsátil de LH.

  • Termina con las manifestaciones de celo.

En estrés de calor: No es mucho lo que se puede hacer, especialmente bajo condiciones de costa peruana, ya que la implementación de métodos de disminución de temperatura corporal de la vaca, tienen el inconveniente de ser costosas que la leche no la paga. Sin embargo el proveer mayores áreas de sombra resulta en beneficio en cuanto a rendimiento reproductivo y productivo se refiere.

En el caso de los quistes: La hormonoterapia a base de GnRH o PGF2a, según sea el caso de quiste folicular o luteíco, respectivamente. Una alternativa que puede ser interesante es la administración de estos dos principios a la vez, bajo el conocimiento de que ambos actúan por mecanismos diferentes, y que pueden ser solución rápida, pero no siempre técnica para el ganadero.

PROGRAMAS DE SINCRONIZACION DE CELO EN BOVINOS:

  • Presynch

  • Ovsynch

  • Heatsynch

  • CIDR®

  • Fast Back

Resultados de Programa Ovsynch

en vacas repetidoras Holstein de Lima y Trujillo

Establo

N° ANIMALES

TRATADOS

PREÑADAS

TC

A

264

102

38.6 %

B

15

11

73.3 %

C

241

86

35.6 %

D

15

7

46.6 %

E

22

13

59.0 %

Testigo

 

 

 

A

15

4

26.6 %

B

22

9

40.9 %

Dispositivo intrauterino - CIDR

Resultados de Programa CIDR en vacas Holstein en la cuenca de Lima y Trujillo

HATO

N° ANIMALES

TRATADOS

Tasa Detección Calor

Tasa Preñez

A*

10

88.8 %

30.0 %

B

9

100.0 %

38.2 %

C

5

100.0 %

40.0%

D*

10

100.0 %

41.6 %

E

7

100.0 %

42.8 %

F

10

100.0 %

60.0 %

Resultado de un buen programa de sincronización

OVINOS Y CAPRINOS

La mayor parte de borregos y cabras con sexualmente inactivas durante la primavera y principios del verano. Como los reproductores de día corto casi siempre empiezan a ciclar al final del verano o en el otoño, es deseable inducir el ciclo estar durante el periodo de anestro para producir crías fuera de la estación. También es ventajoso avanzar a la estación de reproducción normal por dos a cuatro semanas.

En ovejas y cabras puede inducirse el ciclo manipulando el fotoperiodo, este método es práctico solo cuando las hembras están en corrales sometidas a sistemas intensivos de reproducción, porque es necesario reducir el fotoperiodo diario.

La introducción de carneros sexualmente activos o machos cabrios unas 4 a 6 semanas antes del inicio de la estación normal de reproducción, estimulará cerca de 2 terceras partes de las hembras en anestro para ciclar mas pronto de lo normal.

La inducción de la ovulación mediante uso de hormonas se basa en el uso de Progestágenos para semejar la fase lútea normal. El tratamiento con Progestágenos va seguido de tratamiento con gonadotropina. Usualmente le progestágeno (MAP, Cronolona, progesterona) se administra unos 12 a 21 días y la gonadotropina (400 a 800 UI de PMSG) se administra al retirar la progesterona. Si se inseminara artificialmente en hembras inducidas, por lo general deben darse dos inseminaciones a tiempo fijo a las 48 y 60 horas después de terminado el tratamiento.

El progestágeno mas PMSG es efectivo para sincronizar el estro en ambas especies, pero la duración del tratamiento con el progestágeno varía debido a las diferencias en la duración del ciclo estral normal entre las ovejas (16 días) y cabras (21 días).

Las hembras se pueden aparear manual y naturalmente en el estro sincronizado pero se debe tener cuidado para asegurar que en el carnero se manejen de manera apropiada y que sean altamente fértiles. Si se va a utilizar IA, el número de espermatozoides se debe incrementar por arriba de las concentraciones utilizadas en un estro natural y cada hembra debe inseminarse dos veces. Si se utiliza IA a tiempo fijo, se debe inseminar a las ovejas a las 48 y 60 hrs. después del retito del progestágeno y las cabras aproximadamente a las 30 y 48 hrs.

Las prostaglandinas se pueden utilizar para sincronizar a las ovejas o cabras pero esto no ofrece una ventaja real sobre el progestágeno mas la PMSG, debido a que esta ultima trabajara con más eficiencias tanto en anestro como en hembras cíclicas.

PORCINOS

Las cerdas tienen un ciclo estral típico de 21 días de duración, pero la duración del ciclo varia comúnmente entre 17 a 25 días. El ciclo estral puede ser dividido en tres etapas diferentes: proestro (fase folicular), estro (receptividad sexual) y diestro (fase luteal).

Durante el celo, el estradiol proveniente de los folículos maduros produce cambios dramáticos en el tracto reproductivo. Estos cambios incluyen edematización y aumento de tono en el útero, abundantes cantidades de moco en vagina y cervix además de relajación y tumefacción de la vulva. Conforme las cerdas van entrando en diestro (con altos niveles de progesterona producida en el ovario) la cervix se constriñe, el moco vaginal se hace escaso y se reduce el tono y la edematización del útero.

Se han usado diferentes estrategias para el control del celo y ovulación en cerdas.

¿Cómo se sincroniza el celo?

La sincronización es la manipulación del periodo de tiempo en el cual el folículo madura y se produce la ovulación. Esto se suele conseguir en una de estas dos formas:

  • La estimulación simultanea del desarrollo folicular en un número de hembras que conformarán un lote.

  • retardar el crecimiento folicular por periodos cortos de tiempo, haciendo que la sincronización ocurra después de retirar la sustancia o factor inhibitorio.

  • DESTETE AGRUPADO:

    El destete en grupos es el método de sincronización mas usado en marranas y sirve como base para la programación de la producción en una granja. Por lo tanto, muchos porcicultores ya vienen usando muy bien esta técnica. La lactación es un periodo natural de inhibición del crecimiento folicular estimulado por la succión de la camada. Con el destete, el factor de inhibición es removido dando pie al desarrollo del folículo, observándose el celo en las marranas 4 a 10 días después.

    El destete agrupado debe ser considerado como una forma básica de control del periodo sexual en un grupo de hembras. Por ejemplo, si un grupo de marranas ha sido programado para tener los partos durante 3 semanas, pero se necesita que todas formen parte de una misma semana de servicios, entonces el destete de todas las camadas en el mismo día debería resultar en la aparición del celo en la mayoría de las marranas en un periodo de 7 días, siempre que no hubieran marranas con menos de 2 semanas de haber parido.

    CONTACTO CON EL VERRACO:

    El contacto con el verraco es otra forma de sincronizar el celo en chanchillas y marranas; y al igual que el anterior, es de uso común en la industria porcina. La presencia del verraco activa en la hembra los cambios hormonales normales que están relacionados al desarrollo folicular. Mientras que en la mayoría de chanchillas mayores a 140 días de edad responden al contacto con el verraco, la sincronía óptima de la respuesta solo aparece entre los 170 a 190 días de edad. En otras palabras, el mismo porcentaje de hembras presentara el celo sin importar la edad a la que iniciaron el contacto con el verraco pero la gran diferencia es, que las chanchillas que lo iniciaron entre 170 a 190 días lo harán en un periodo de tiempo mucho mas estrecho que aquellas que lo iniciaron antes o después de 170 a 190 días de edad.

    El éxito de la exposición al verraco en la sincronización del celo varía según granjas y es influenciado por cierto número de factores genéticos y ambientales.

    Además, el contacto con el verraco debe ser usado con el grupo de marranas destetadas. Como lo mencionamos antes, el destete elimina la inhibición del desarrollo folicular, mientras que el contacto con el verraco estimula positivamente la actividad folicular. El contacto activo del verraco con las hembras destetadas es necesario para fomentar la sincronización del celo en el grupo de hembras. Para un mejor resultado, se debe exponer diariamente al verraco inmediatamente después del destete y continuar hasta que el celo aparezca.

    GONADOTROPINAS:

    Son hormonas naturalmente secretadas que inician los cambios relacionados con el crecimiento folicular. En otras palabras, el incremento en la producción de gonadotropinas es la razón primaria por la cual las marranas entran en celo después del destete y las chanchillas responden al contacto con el verraco. Consecuentemente, la aplicación de gonadotropinas a cierto tipo de hembras en momentos determinados es una estrategia efectiva de sincronización. Hembras prepúberes a las que se aplica gonadotropinas presentaran un celo fértil usualmente en 4 a 10 días después de la inyección (6 días en promedio).

    Marranas que reciben gonadotropinas al momento del destete muestran similar respuesta. Hembras preñadas así como marranas y chanchillas que muestran ciclos estrales normales no pueden ser sincronizadas efectivamente con gonadotropinas debido a que elevados niveles de progesterona inhiben la actividad de FSH (PMSG) y la LH (hCG). Una variedad de factores de manejos, además de la edad y la duración de la lactación, influyen la sincronización de los celos.


    PROGESTÁGENOS SINTÉTICOS:

    Son efectivos para sincronizar celos en chanchillas y marranas que muestran ciclos estrales normales (ciclantes). No son efectivos en hembras púberes o anéstricas.

    La sincronización se consigue luego de retirar o detener su uso, debido al reinicio automático del crecimiento folicular. La manera más común, en la que los Progestágenos son usados en la industria porcina es como (top-dressing) producto que se agrega a una porción de alimento en el comedero por 1 a 18 días seguidos según se requiera sincronizar. El celo aparecerá sincronizado entre 4 a 7 días después del último día de aplicación.

    PROSTAGLANDINAS F2 - á (PGF):

    PGF puede usarse para sincronizar el celo en vacunos, sin embrago, no tiene la misma eficacia en la sincronización de cerdas durante el ciclo estral (ciclantes). Esto se debe al hecho de que las vacas son sensibles a PGF durante casi todo el ciclo, mientras que el periodo de respuesta en cerdas es de solo unos pocos días. PGFs han sido usadas con algo de éxito para sincronizar celos a través de la inducción de aborto en cerdas con más de 15 días de gestación. Sin embargo, en la mayoría de circunstancias de campo esto es visto como antiproductivo. PGFs no son efectivas en la sincronización de celo en destetadas o chanchillas prepúberes.

    ¿Cuál es la mejor estrategia de sincronización?

    La respuesta depende principalmente de la efectividad relativa que tenga el destete grupal, la rutina de contacto con el verraco y el uso de gonadotropinas en una granja determinada.

    El uso de Progestágenos en cerdos, indicado como sincronizador de celo en hembras que están ciclando, ha sido validado desde hace mucho en Europa y recientemente en EE.UU. dando como resultado la supresión del ciclo estral durante la duración del tratamiento y apareciendo el celo 5 a 7 días después del tratamiento. Además de herramienta efectiva en la sincronización provoca una maduración sexual de las chanchillas son comprometer la performance reproductiva de las chanchillas tratadas.

    La clave para el uso exitoso de las estrategias presentadas como parte de los programas reproductivos de una granja consiste en entender:

    • Cómo y en qué tipo de hembras pueden funcionar;

    • Evaluar la efectividad relativa para cada granja.

    EQUINOS

    Las yeguas son anéstricas estacionales durante el otoño e invierno. La estación de reproducción normal en estos productores de día largo empieza en la primavera, conforme el fotoperiodo aumenta

    El estro y la ovulación se pueden inducir durante el anestro estacional extendiendo artificialmente el fotoperiodo diario a unas 4 horas. Esta respuesta a la luz adicional es mejor si el fotoperiodo extra se da al final de la luz de día natural (crepúsculo) que si ocurre antes del inicio del día natural (amanecer). Las yeguas responden a los sistemas de luz dada en caballerizas interiores o en pequeños corrales exteriores.

    La inducción de la ovulación por medio de la utilización de diferentes tratamientos hormonales, se ha implementado casi como una rutina en el manejo del haras.


    La inducción de la ovulación reduce el número de servicios por celo y contribuye a conservar de esta forma el estado de un padrillo muy exigido, como así también la calidad del semen, su vitalidad y la libido.


    Cuales son las hormonas a utilizar?

    Los tratamientos hormonales incluyen la utilización de gonadotropinas, esteroides ováricos y prostaglandinas, en forma independiente o combinaciones de las mismas.
    Las gonadotropinas disponibles en el mercado son la hormona luteinizante purificada (LH), la gonadotropina coriónica humana (GCh) y la hormona liberadora de gonadotropinas (Gn-RH).
    La Gn-RH es tan efectiva como la GCh en la inducción de la ovulación de yeguas que ciclan en forma normal.
    La LH (extraída de hipófisis de animales domésticos) brinda resultados menos efectivos que la GCh (obtenida de la orina de mujeres embarazadas).
    La PgF2alfa y varios de sus análogos estimulan la actividad del miometrio y la luteólisis, este procedimiento se utiliza combinado con gch para la sincronización del celo y ovulación.


    Terapia hormonal

    Los haras comerciales tienden a obtener el máximo de fertilidad utilizando la menor cantidad posible de servicios. Por medio de este procedimiento se evita el uso desmedido del padrillo, principalmente al comienzo de la temporada.
    Por esta razón la inducción de la ovulación se ha convertido en un método de rutina en algunos haras.


    Las principales indicaciones para la inducción de la ovulación son:

    • Cuando la yegua falla en ovular repetidamente dentro de las 48 hrs. De realizado el servicio y


    • b) Cuando se produce en forma repetida regresión folicular o excesivo tamaño de los mismos.


    En general se puede decir que los folículos destinados a sufrir regresión o transformarse en quísticos no responden a la terapia hormonal.
    La Gn-RH inyectable es aplicada en la dosis de 0,04 mg. de Buserelina vía intramuscular 6 hrs. Antes del servicio.
    Los implantes subcutáneos de Deslorelim son muy efectivos aplicados al momento del servicio provocando la ovulación dentro de las 24 a 48 hrs. post-implante.
    La GCh debe ser aplicada en las fases tempranas del estro, cuando encontramos un folículo dominante con un diámetro igual o mayor a 35 mm. Las yeguas que responden a la GCh ovulan dentro de las 48 hrs. De aplicada.
    Es preferible tratar a las yeguas menos de 6 hrs. antes del servicio.
    La dosis optima de GCh es de 2500 UI vía intramuscular.
    Se ha demostrado en las yeguas la producción de anticuerpos contra la globulina humana que posee la GCh luego de tratamientos múltiples.


    Conclusiones

    El éxito en la inducción de la ovulación depende menos de los tratamientos hormonales utilizados, que del estado nutricional y el manejo al que son sometidas las yeguas.


    Las condiciones de subalimentacion y alojamiento deficiente pueden retrasar el periodo de transición del anestro a la fase ovulatoria del periodo de servicios.
    En la fase de transición, los tratamientos hormonales no son efectivos.
    La experiencia y la habilidad en la detección del celo y la palpación de los ovarios se tornan más importantes en la medida que los sistemas de manejo se apartan de la normalidad, como por ejemplo cuando se quiere sincronizar el celo y la ovulación en los programas de inseminación artificial o de transferencia de embriones.


    Por ultimo, bajo las condiciones de manejo que se utilizan en los haras comerciales, es difícil probar que las ovulaciones que son inducidas por medio de tratamientos hormonales se producirían igualmente en forma espontánea.

    Articulo Informativo:

    Uso de un dispositivo intravaginal para el control del estro en yeguas

    Oscar R. Wilde, Adolfo C. de la Vega[1] y María L. Cruz

    [1] Universidad Nacional de Tucumán. Facultad de Agronomía y Zootecnia,
    Departamento de Producción Animal. LABRYDEA.

    RESUMEN

    Un dispositivo intravaginal de uso bovino (PRID) conteniendo progesterona de lenta liberación, fue evaluado en once yeguas de la raza Peruano de Paso con el fin de sincronizar sus celos. El dispositivo fue instalado tal como es presentado comercialmente para bovinos y se mantuvo in situ por un lapso de doce días, al cabo de los cuales fue retirado sin mayores complicaciones. Manifestaciones de celo fueron observadas a las 24 h después del retiro del PRID, con su más alta incidencia (50%) a las 74 h. Nueve yeguas que mostraron un celo completamente normal fueron inseminadas quedando preñadas. Una yegua resultó anéstrica siendo luego servida por monta natural y otra mostró un celo excesivamente largo no pudiendo ser inseminada. El PRID resultó un dispositivo útil para la sincronización del celo en yeguas.

    Palabras clave: PRID, sincronización, estro, yegua.

     

    INTRODUCCIÓN

    En el noroeste argentino las yeguas comienzan la estación reproductiva en el mes de agosto con celos muy irregulares, los que se normalizan hacia mediados de septiembre. En noviembre, como la mayoría de las yeguas de otras razas, las hembras de la raza Peruano de Paso se encuentran francamente cíclicas y es el momento del año donde se acentúa la demanda de servicios y el traslado de reproductores con el incremento de riesgos y costos.

    El control del ciclo estral es una herramienta valiosa que ha permitido en la vaca la programación de la inseminación artificial a tiempos prefijados. En equinos, se usa comúnmente en forma individual, al inducir el celo con prostaglandinas para dar servicio con monta natural. Sin embargo, el uso cada vez mas frecuente de la inseminación artificial en esta especie hace necesario recurrir al control farmacológico grupal del ciclo sexual. Así, cuando se usa semen refrigerado, cuya capacidad fecundante se limita a unos dos o tres días, es altamente deseable disponer de un lote de hembras con celo programado y coordinado con el arribo del semen, con el objeto de disminuir trabajo, tiempo y costos. En caso de usar semen congelado, el control del ciclo y la ovulación es crítico, ya que la inseminación debe practicarse pocas horas antes de la ocurrencia de la ovulación (Samper, 2000), debido a que el semen crio-preservado dura unas 6 a 12 h en el tracto genital de la hembra.

    Las nuevas estrategias de control farmacológico del ciclo sexual tienden a controlar la ovulación, sin prestar mucha atención al inicio del estro, para depositar el semen en el tracto genital de la hembra lo más cercano posible al momento de la liberación del ovocito, buscando que la misma ocurra en el conjunto de hembras tratadas con una escasa diferencia horaria. En la práctica es difícil que esto suceda debido a que no todas las hembras se encuentran en el mismo estado fisiológico del ciclo al iniciar el tratamiento.

    Los agentes farmacológicos que se usan actualmente para controlar el ciclo estral en la yegua son los mismos que se utilizan en el bovino, cuyos protocolos algunas veces son aplicados de la misma forma, sin considerar las diferencias de especie. Desde la década de 1970 se ha generalizado el uso de un potente agente luteolítico (prostaglandina, PG) por su simpleza en la administración (Loy et al., 1979).

    A diferencia de la hembra bovina, la yegua presenta una fase lúteal corta y generalmente con una sola onda folicular, por lo que los programas basados en el acortamiento del ciclo con prostaglandinas suelen tener un alto índice de fracasos. La razón principal de estas fallas está vinculada al tamaño del folículo ovulatorio al momento de la aplicación de la dosis luteolítica de PG (Bergfelt, 2000). Si el folículo es de tamaño preovulatorio, puede sufrir atresia u ovular sin manifestación de celo, lo cual puede demorar la presentación del estro por varios días. En cambio, si hay un folículo en desarrollo, el estro puede ocurrir tan pronto como tres días. Esto representa una dispersión significativa con el inconveniente que la ovulación puede ocurrir inmediatamente después del tratamiento o demorarse casi dos semanas.

    Otra forma de controlar el estro es mediante la administración de agentes progestacionales (progesterona y progestágenos sintéticos), los cuales se usan desde hace tiempo, mediante varias vías de aplicación: oral (Lofstedt y Patel, 1989), intramuscular (Loy et al., 1981), subcutánea (Ball et al., 1992), esponjas y dispositivos intravaginales (Loy y Swann, 1966; Arberter et al., 1994). La estrategia del uso de progestágenos consiste en alargar artificialmente la fase lútea por un lapso superior a la duración de un cuerpo lúteo normal. El bloqueo del eje hipotálamo-hipofisiario ejercido por el progestágeno exógeno inhibe la liberación de hormona luteinizante (LH) durante el tratamiento e impide la manifestación del comportamiento estral. Con la terminación brusca del tratamiento se produce un efecto similar a la luteólisis, por lo que la mayoría de las hembras entran en celo generalmente en el tercer día postratamiento (Van Nieker et al., 1973; Squires et al., 1979; Webel y Squires, 1982). Sin embargo, el tratamiento solo con progestágenos no inhibe la liberación de hormona folículo estimulante (FSH) (Evans e Irving, 1975) desde la adenohipófisis, razón por la cual continúa el desarrollo folicular.

    Una de las aplicaciones mas exitosas en programas de control del ciclo estral en las vacas lo constituye un dispositivo intravaginal de lenta liberación de progesterona denominado PRID (del ingles: Progesterone Releasing Intravaginal Device) (Mauer et al., 1975). Éste, a diferencia de las esponjas vaginales, tiene una mejor retención y su pérdida es muy eventual. Se usa combinado con estrógenos, produciendo un control del estro con manifestaciones de celos entre el 3er y el 7mo día, luego de quitar el dispositivo.

    El PRID ha sido utilizado en yeguas (Rutten et al., 1986) y en el caso que las hembras se encuentren en celo, éste es suprimido dentro de los 2 a 3 días de su colocación, para retornar generalmente entre el tercero y séptimo día luego de retirarse el espiral.

    Las altas concentraciones iniciales de progesterona (4-5 ng/ml) y estrógeno (2,5-3 pg/ml) que se absorben a través de la mucosa vaginal, tienen efectos inhibitorios sobre la liberación de LH y FSH, respectivamente, cuyo efecto práctico es prevenir la emergencia de un folículo dominante en la onda folicular presente (Deletang, 2000). Como la alta concentración de estradiol de origen exógeno decae rápidamente, un folículo dominante puede desarrollarse durante el tratamiento, pero no llega a ovular por los niveles insuficientes de LH debido al bloqueo por progesterona.

    El objetivo del presente trabajo fue evaluar un dispositivo intravaginal conteniendo progesterona de lenta liberación como sincronizador del celo en yeguas de la raza Peruano de Paso.

     

    MATERIALES Y MÉTODOS

    El estudio fue conducido en 11 yeguas de la raza Peruano de Paso con una edad de 7 a 12 años, mantenidas en praderas de alfalfa (Medicago sativa) y pasto elefante (Penisetum purpureum). Todas las yeguas, excepto una, ciclaban normalmente al momento de iniciarse el ensayo.

    Para sincronizar el celo de estas once yeguas, se implantó un dispositivo comercial intravaginal de tipo PRID, consistente en una espiral de acero inoxidable recubierta con un elastómero de silicona, que sirve de soporte a 1,55 g de progesterona, la cual es uniformemente distribuida en toda su superficie y liberada lentamente a una tasa predeterminada. El dispositivo tiene adherido en su cara interna una cápsula de gelatina con 10 mg de benzoato de estradiol de rápida liberación. Un cordel fijo a la placa metálica permite su retiro al finalizar el tratamiento.

    Las yeguas fueron higienizadas en su región ano-genital con agua y jabón y secadas con papel toalla antes de colocar el PRID. El dispositivo se dispuso en posición craneal dentro de la vagina con ayuda de un aplicador, sin alterar su diámetro de fábrica, y se mantuvo durante 12 días siguiendo el protocolo recomendado por el fabricante. Las yeguas fueron revisadas varias veces al día para ver si mantenían el dispositivo, lo cual era detectado por el cordel de extracción suspendido de la vulva.

    Durante el tratamiento, las hembras fueron receladas para detectar la presencia de eventuales celos. El día 12, se retiraron los dispositivos, tirando del cordel. Las yeguas que presentaron celos después del tratamiento, fueron inseminadas con semen refrigerado. El semen fue obtenido vía vagina artificial de un padrillo de la raza y diluido con un diluyente comercial, para finalmente refrigerarlo a 5°C hasta su uso. La inseminación se realizó con 20 ml de este semen diluido, conteniendo aproximadamente 250 x 106 espermatozoides motiles. Previo a la inseminación, se inspeccionaron los ovarios por palpación rectal para registrar su tamaño y detectar la presencia de folículos ovulatorios. Transcurridos 14 d después de la inseminación, las hembras fueron palpadas trasrectalmente con una sonda ecográfica para determinar la presencia de un embrión. El diagnostico fue confirmado a los 60 días por palpación rectal.

     

    RESULTADOS Y DISCUSIÓN

    Ninguna de las yeguas tratadas evidenció signos de celo durante el tratamiento y todas entraron en calor luego de retirado el PRID, con excepción de una que registraba un largo historial de anestro (3 años). De las 10 yeguas que entraron en celo (Figura 1), una (10%) lo hizo a las 24 h después de haberse retirado el PRID, dos (20%) a las 48 y cinco a las 72 h. Las otras dos restantes lo hicieron en los días 5 y 6 posteriores al tratamiento. Los celos, todos, fueron considerados normales en cuanto a intensidad y duración, con la excepción de una yegua, la cual extendió su celo por 15 días.  

    'Reproducción de los Animales en la Granja'

    Figura 1. Distribución porcentual de las yeguas en celo en los días posteriores al retiro del PRID

     

    El retiro del espiral no resultó dificultoso. No se observaron adherencias, pero si una secreción vaginal de tipo muco-purulenta, la cual fue abundante y lechosa en una de las yeguas. En todos los casos la vaginitis desapareció a los pocos días de retirado el espiral. Al momento de la inseminación la mucosa vaginal presentó una apariencia normal. En general no se observaron reacciones de rechazo del espiral.

    De las 11 yeguas tratadas (Cuadro 1), 9 quedaron preñadas por inseminación con el semen refrigerado y una que no manifestó un claro celo, fue servida por monta natural, 24 h después que le fuera detectado un folículo de gran tamaño (<35 mm) en uno de sus ovarios y que se le suministrara por vía endovenosa 2500 UI de HCG (gonadotropina coriónica humana) en el sexto día postratamiento. La yegua de celo extendido no se preño.

    La posibilidad de influir sobre la actividad ovárica de un grupo de hembras para que entren en celo al mismo tiempo ha facilitado el uso de prácticas reproductivas, como la inseminación artificial y la transferencia embrionaria en bovinos.

    Cuadro 1. Porcentaje de yeguas servidas y preñadas después de la sincronización con PRID

    Condición Postratamiento

    Preñadas

    Vacías

    Celo

    82

    0

    Sin celo manifiesto

    9

    0

    Celo prolongado

    0

    9

    Total

    91

    9

     

    La administración de adecuadas cantidades farmacológicas de progestágenos, independientemente de la vía de suministro utilizada, extiende de forma artificial la fase progestacional de las hembras mamíferas durante el tratamiento, esperándose que una fase folicular o estro grupal se genere espontáneamente luego del tratamiento (Arberter et al., 1994; Ball et al., 1992; Lofstedt y Patel, 1989; Loy et al., 1981; Loy y Swann, 1966).

    La documentación sobre el uso del PRID en yeguas es escasa y en general se ha preferido la administración de prostaglandinas o sus análogos sintéticos por su rápido efecto luteolítico (Loy et al., 1979). En esta experiencia, la fertilidad del estro de las yeguas sincronizadas con PRID fue alta, ya que 9 de 10 (90%) yeguas quedaron preñadas con semen refrigerado y una quedó con servicio natural. Esta última fue una hembra que no presentó celo y entró al programa con un antecedente de anestro de tres años. Aunque el número de animales utilizado en esta experiencia es reducido, la tasa de preñez lograda se considera ampliamente satisfactoria y coincidente con los resultados obtenidos por otros autores (Van Niekerk et al., 1973) y sugiere que el tratamiento no interfiere con la fertilidad.

    En el presente trabajo, la supresión del estro en las yeguas controladas con este método fue altamente eficiente, ya que ninguna de ellas entró en celo durante los 12 días que el dispositivo permaneció en vagina. Por esto, se asume que la progesterona liberada desde el PRID fue adecuadamente absorbida a los niveles necesarios para bloquear la conducta estral. Una vez que se retiró el dispositivo, las yeguas entraron en celo mayormente a los tres días siguientes y todas dentro de un rango de 21 a 144 h. La dispersión observada alrededor del valor modal, se asemeja a los encontrados en otros estudios (Van Nieker et al., 1973; Squires et al., 1979; Webel y Squires, 1982). Esta dispersión puede ser atribuida a que si bien la progesterona liberada desde el PRID controla adecuadamente la presentación del estro, no tiene ninguna acción sobre la FSH, razón por la cual puede haber al momento de retirar el dispositivo, un folículo bien desarrollado a punto de ovular, el cual puede sufrir atresia o bien ovular inmediatamente incluso sin presentar síntomas de celo (Bergfelt, 2000). En otros casos el folículo presente al final del tratamiento puede tener un escaso desarrollo y por lo tanto el estro presentarse mas retrasado (Squires et al., 1979; Webel, 1975), atendiendo a que el folículo crece de 2 a 3 mm por día. Esto hace, que si bien el celo es controlado por el PRID, la sincronización de la ovulación pueda presentar variaciones considerables.

    Teniendo en cuenta la fertilidad lograda y que se utilizó semen refrigerado sobre el 4º y 5º día de celo, esto no parece representar un inconveniente cuando el objetivo es sólo preñar las yeguas. Sin embargo, el protocolo de 12 días utilizado en esta experiencia podría no ser adecuado cuando se sincronizan yeguas para transferencia embrionaria, donde tiene que haber una estrecha sincronía entre donante y receptora. Debe tenerse presente que el PRID libera estradiol al inicio del tratamiento que es absorbido por la mucosa vaginal, produciendo atresia en un posible folículo dominante o frenando el desarrollo de una onda folicular emergente, pero su efecto desaparece en los primeros días (Deletang, 2000).

    En las yeguas, el PRID es de fácil implantación intravaginal con el uso del aplicador. Al liberar el espiral, éste se expande y es bien retenido en las hembras que presentan un tracto anatómicamente normal. Esto representa una ventaja respecto a tratamientos similares con esponjas vaginales, que son perdidas con mucha facilidad. En esta investigación, como ninguna de las yeguas expulsó el espiral, no fue necesario aumentar el diámetro que éste trae de fábrica.

    La presencia del espiral al actuar como un cuerpo extraño causó una moderada irritación, lo que generó una hipersecreción vaginal muco-purulenta de escasa significación y de carácter benigno, la cual desapareció aproximadamente a las 48 h. Cabe señalar que este tipo de secreción también se presenta en tratamientos a base de esponjas vaginales (Palmer, 1979). Esta secreción puede ser evitada por administración vaginal de cloxaciclina benzatina al momento del inicio del tratamiento. Sin embargo, esta irritación cede espontáneamente luego de retirado el dispositivo, por lo que no se ve una clara ventaja en el uso de antibióticos para controlarla.  

    CONCLUSIONES

    Estos resultados permiten concluir que el uso de dispositivos intravaginales conteniendo progesterona de lenta liberación es una alternativa válida para el control del celo con fines de inseminación artificial en yeguas.

    Comercialmente existe:

    EQUIPROST

    PRESENTACION
    Frascoampolla conteniendo 10 dosis de 2 ml.

    DOSIFICACION (en mg/Kg.)
    Uso terapéutico:
    - 2 ml. I.M. (250ug de fluoprostenol) por animal.

    Sincronización de celo:
    - 2 ml. I.M. en hembras con folículos diestricos de por lo menos 35 mm. de diámetro (6 a 7 días posteriores a la ovulación).

    Descripción
    Equiprost es un análogo sintético de la prostaglandina F alfa. Cada ml. de la solución contiene 125 ug de fluprostenol.

    Acción
    Equiprost es un agente luteolítico específico para equinos, produciendo una regresión morfológica y funcional del cuerpo lúteo, seguido de un retorno al celo entre los dos a cuatro días posteriores al tratamiento con una ovulación normal. Debe recordarse que existe en los animales un período en que serán refractarios al tratamiento, que va desde la ovulación hasta los 6 a 7 días posteriores, donde los efectos luteolíticos de las prostaglandinas no se manifiestan.
    Equiprost tiene un amplio índice terapéutico no produciendo en la yeguas efectos secundarios indeseables tales como taquipnea, taquicardia, sudoración, espasmo laringeo, etc. de las prostaglandinas no específicas.

    Indicaciones
    Sincronización del celo en yeguas, abortos en el primer tercio de la gestación, endometritis, piometras, inducción del parto.

    Advertencias
    No administrar a hembras preñadas. Equiprost puede absorberse a través de la piel por lo que no debe ser manipulado por mujeres embarazadas. Cuando accidentalmente tomara contacto con la piel, ésta deberá lavarse inmediatamente con abundante agua corriente.
    Las prostaglandinas del tipo F2 pueden causar espasmos bronquial en el hombre. Si accidentalmente se produjera la inhalación o la inyección con el consiguiente problema broncodilatador de acción rápida como la isoprenalina o el salbutamol por inhalación.

    BIBLIOGRAFIA

    • E. S. E., Hafez. REPRODUCCION E INSEMINACION ARTIFICIAL EN ANIMALES DOMESTICOS. 5ta edición. Editorial Interamericana Mc Graw - Hill. 1987. México.

    • Jara Galarreta, Wilmer. PROSTAGLANDINAS. Editorial EDITEC del Perú. 1993. Perú.

    • REVISTA MUNDO VETERINARIO. Alavet. Pág. 24. Julio 2004. Perú.

    • REVISTA MUNDO VETERINARIO. Alavet. Págs. 18-20. Enero 2005. Perú.

    49

    Lutalyse®

    Programa: Presynch

    DÍA 14

    DÍA 0

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    DÍA 10 a.m.

    * I.A.P. = Inseminación Artificial Programada

    Programa: Ovsynch

    DÍA 9 p.m.

    DÍA 7 p.m.

    DÍA 0 p.m.

    I.A.P.*

    GnRH

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    * I.A.P. = Inseminación Artificial Programada

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    • Media dosis de PG en vaquillas

    • Trate a las vacas en anestro y quísticas

    • Las vacas se pueden incluir tan temprano como 30 días post-parto

    Protocolo CIDR

    SINCRONIZACIÓN DEL ESTRO
    (con IA programada y benzoato de estradiol)

    Colocar dispositivo Inyectar Lutalyse® y Inyectar BDE Insemine en el

    CIDR e inyectar retire el dispositivo (1 mg) tiempo fijado de 24

    BDE (1- 2 mg) CIDR horas después de la inyección de BDE

    Día 0 Día 8 Día 9 Día 10

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