Renacimiento. Miguel de Cervantes. Fray Luis de León. William Shakespeare

Siglo de Oro de la literatura universal. Narrativa, poesía (lírica) y teatro renacentista

  • Enviado por: Sergio Rojas
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 18 páginas
publicidad

INTRODUCCIÓN

L

a era renacentista, también denominada renacimiento fue un periodo en el cual se destacaron los cambios producidos en los aspectos económico, político, social; mencionaremos las figuras que mas resaltaron en la época. También se refiere al humanismo y lo que significó para las personas de entonces la invención de la imprenta.

Hablaremos de Miguel de Cervantes, Fray Luis de León, sus vidas y razones por las cuales se inspiraron para crear sus obras.

Otro aspecto que se tomará en cuenta en este trabajo es la relevancia del Quijote, la cual se adquirió a través del tiempo y como fue reconocido este gran escritor a lo largo de los años.

William Shakespeare, dramaturgo conocido mundialmente por sus obras como Romeo y Julieta o Hamlet, es otro autor a los cuales está enfocado nuestro trabajo, mencionando su vida y obras.

Miguel de Cervantes Saavedra

Miguel de Cervantes Saavedra tuvo una vida azarosa de la que poco se sabe con seguridad. Nació en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Pasó su adolescencia en varias ciudades españolas (Madrid, Sevilla) y con poco más de veinte años se fue a Roma al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española y en 1571 participó con heroísmo en la batalla de Lepanto, donde comienza el declive del poderío turco en el Mediterráneo. Allí Cervantes resultó herido y perdió el movimiento del brazo izquierdo, por lo que fue llamado el Manco de Lepanto. En 1575, cuando regresaba a España, los corsarios le apresaron y llevaron a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio (1575-1580).

Liberado por los frailes trinitarios, a su regreso a Madrid encontró a su familia en la ruina. Se casa en Esquivias (Toledo) con Catalina de Salazar y Palacios. Arruinada también su carrera militar, intenta sobresalir en las letras. Publica La Galatea (1585) y lucha, sin éxito, por destacar en el teatro. Sin medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de impuestos. Allí acaba en la cárcel por irregularidades en sus cuentas. Después se traslada a Valladolid. En 1605 publica la primera parte del Quijote. El éxito dura poco. De nuevo es encarcelado a causa de la muerte de un hombre delante de su casa. En 1606 regresa con la Corte a Madrid. Vive con apuros económicos y se entrega a la creación literaria. En sus últimos años publica las Novelas ejemplares (1613), el Viaje del Parnaso (1614), Ocho comedias y ocho entremeses (1615) y la segunda parte del Quijote (1615). El triunfo literario no lo libró de sus penurias económicas. Dedicó sus últimos meses de vida a Los trabajos de Persiles y Segismunda (de publicación póstuma, en 1617). Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día siguiente.

Su obra: poesía y teatro

Cervantes centró sus primeros afanes literarios en la poesía y el teatro, géneros que nunca abandonaría. Su obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o incluidos en sus comedias y en sus novelas. También escribió dos poemas mayores: Canto de Calíope (incluido en La Galatea) y Viaje del Parnaso (1614). La valoración de su poesía se ha visto perjudicada por su publicación dispersa en otras obras, por la celebridad alcanzada por el autor en la novela e incluso por su propia confesión en este famoso terceto del Viaje del Parnaso:

Yo, que siempre trabajo y me desvelo

por parecer que tengo de poeta

la gracia que no quiso darme el cielo.

Aunque en otras ocasiones se enorgullece de sus versos, en su tiempo no logró ser aceptado como poeta.

Tampoco tuvo mejor suerte en el teatro, por el que se sintió atraído desde joven. Al regreso del cautiverio llegó a estrenar con éxito varias comedias. Pero tampoco sus contemporáneos lo aceptaron como dramaturgo. Cervantes, con una concepción clásica del teatro, tuvo que soportar el triunfo arrollador de Lope de Vega en la renovación de la escena española con su Arte nuevo de hacer comedias. De la primera época (1580-1587), anterior al triunfo de Lope de Vega, se conservan dos tragedias: El trato de Argel y La destrucción de Numancia. A la segunda época pertenecen las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615). Las comedias son El gallardo español, La casa de los celos y selvas de Ardenia, Los baños de Argel, El rufián dichoso, La gran Sultana doña Catalina de Oviedo, El laberinto de amor, La entretenida y Pedro de Urdemalas. Y éstos son los entremeses: El juez de los divorcios, El rufián viudo, La elección de los alcaldes de Daganzo, La guarda cuidadosa, El vizcaíno fingido, El retablo de las maravillas, La cueva de Salamanca y El viejo celoso.

Los trabajos de Persiles y Segismunda

Finalmente, el Persiles fue tal vez el libro más querido de la fantasía de Cervantes, quien ya no tuvo tiempo para hacer las últimas correcciones en un texto no del todo acabado y se puso a escribir el prólogo tres días antes de morir. Viejo y cansado de tanta experiencia amarga, Cervantes lo sublima todo refugiándose en el mundo fantástico inventado por él. Acude a la novela bizantina y renueva sus técnicas con el fin de superar el género y crear una gran epopeya cristiana en prosa. De este modo, Cervantes ocupó hasta sus últimos días la vanguardia narrativa de su tiempo, acercando la novela a la poesía, a la vez que con esta idealizada novela de aventuras construye una hermosa ficción llena de modernidad y cosmopolitismo.

Trascendencia del Quijote

El Quijote tuvo un éxito fulminante. En su época, se leyó como un libro preferentemente humorístico, cuya trascendencia quedaba tal vez limitada a ser una parodia regocijante de los libros de caballerías, tan difundidos entonces. Un siglo después, en el XVIII, extinguido ya dicho género narrativo, los lectores y los críticos empiezan a considerarlo como obra clásica y modelo de lenguaje. Se estudia la vida de Cervantes, y se publica el Quijote en ediciones lujosas y con ilustraciones. Los españoles se sienten orgullosos de la novela, que numerosos críticos extranjeros incluyen entre las máximas creaciones del arte.

Pero en el siglo XIX, con el advenimiento del Romanticismo, cuando el Quijote empieza a ser valorado en profundidad. En aquella época, el caballero manchego se convierte en “símbolo” del hombre que lucha sólo por el triunfo del espíritu sin que le arredren los obstáculos. Para los románticos, don Quijote es el último caballero de la Edad Media generosa y noble y, sin duda, es el primero de la nueva edad que debe conducir al hombre a vencer la opresión y la injusticia.

Desde el romanticismo, las interpretaciones se han sucedido y se suceden : filósofos, historiadores de las ideas, críticos y políticos vuelven una y otra vez a él para desentrañar sus sentimientos, que cada vez parecen más ricos y complejos.

Entre las interpretaciones más difundidas está aquella según la cual, el hidalgo y su escudero encarnan, respectivamente, el impulso ideal y el tosco sentido común que coexisten en el hombre. Don Quijote se exalta, imagina las hazañas más portentosas, muchas veces no ve la realidad sino lo que inventa su fantasía. Es, sin duda, un loco; pero su locura, en vez de alejárnoslo como sujeto risible y anormal, nos lo trueca en espejo, en modelo de comportamientos válidos para todos los hombres. Porque, contra viento y marea, lucha por el amor, por la justicia y por la libertad. Aunque ello le valga quebrantos y desventuras, nada puede doblegar su animoso corazón. Sancho,

por el contrario, rudo, glotón y rústico, es la contrapartida de su señor, cuyas extravagancias no entiende. Pero lo sigue, dando un ejemplo de fidelidad que le permita llegar a participar oscuramentede los impulsos ideales y generosos de don Quijote. En este sentido, se ha podido hablar de la progresiva quijotización de Sancho, aunque también es posiblehablar de la sanchifacción de don Quijote.

Las nuevas investigaciones ponen atención en las diferencias y evolución de los personajes entre la primera y segunda parte, comprobando que existe un efctivo cambio en la actitud de los personajes y las situaciones en que se involucran. Por ejemplo, mientras en la primera parte don Quijote confunde una venta ( posada ) con un castillo; en la segunda parte , cuando ve un castillo, éste es efectivamente el castillo de los duques. Sancho, en cambio, en la primera parte, ve la venta como lo que es, una venta; sin embargo, en la segunda parte, al hacerse cargo se la supuesta ínsula, la cree tal. Todas estas situaciones hacen converger la posición de amo y escudero, lo que finalmente se cierra con la vuelta a la cordura de don Quijote.

Fray Luis de León

Nacido en Belmonte (Cuenca) en el año 1527, fue monje y más tarde vicario-general y provincial de la orden de los agustinos. Además de profesor de teología y filosofía en la Universidad de Salamanca, fray Luis de León fue un prestigioso hebraísta y traductor. Tradujo el Antiguo Testamento, así como textos clásicos griegos y romanos y obras de escritores italianos contemporáneos. Fue encarcelado por la Inquisición durante cuatro años a causa de sus disputas teológicas con los líderes de la orden de los dominicos (Orden de predicadores). Sólo se conservan 23 de sus poemas líricos, marcados todos ellos por el humanismo del autor y su profundo conocimiento de los clásicos y la Biblia. Su obra lírica no fue publicada hasta 1631 y se encargó de hacerlo Francisco de Quevedo con el fin de mostrar lo que era el estilo de los primeros y grandes poetas renacentistas. De estas obras destacan Vida retirada, una imitación del Beatus illa de Horacio y las odas A Salinas y Noche Serena. Entre sus obras en prosa destacan De los nombres de Cristo (1583) y La perfecta casada (1583), una obra dentro de las carcaterísticas de la época en la que cuenta las virtudes que deben acompañar a la mujer. Murió en Madrigal de las Altas Torres el año 1591.

Como poeta, fray Luis representa la cima de la escuela salamantina, caracterizada por la hondura de pensamiento y la elegancia de su versificación. En calidad e traductor de poesía logró versiones nim,itables de Virgilio y de Horacio, destacandose la del Beatus ille horaciano; tradujo también a Bembo, a Pindaro y los Salmos de la Biblia. Y en cuanto a poeta original creador se inspiró en Horacio y Virgilio, y fue el modelador de la lira, que alcanza una belleza admirable en sus depuradas obras. Entre sus composiciones más logradas es preciso señalar las odas Qué descansada vida, La profecía del Tajo, A Salinas, A Felipe Ruiz, Noche Serena, En la Ascención, De la vida del Cielo y A Nestra Señora. Estas composiciones líricas figuran entre las más logradas de toda la poesía española; platónicas, horacianas, sencillas y

sublimes, significan la dignificación de la escuela italiana iniciada por Garcilaso y la creación de todo un léxico poético, apto para expresar los más complejos y sutiles pensamientos.

El Genio Desconocido

Romeo y Julieta, Hamlet, el rey Lear, Macbeth, Otelo: sus actos y pensamientos se conocen en todo el mundo. Curiosamente, se sabe poco acerca de William Shakespeare, el actor y autor que creo estos personajes considerado uno de los mejores dramaturgos de la literatura universal.

Vida

En el registro parroquial de Stratford-upon-Avon, un pueblo de 20 mil habitantes 34 km. al este de Birmingham, Inglaterra, figura, escrita en latín y fechada el 26 de abril de 1564, una anotación sobre el bautizo de "Gulielmus, filius Johannes Shaksper": William, hijo de John Shakespeare. William fue el tercero (y primer varón) de los ocho hijos que tuvieron Mary Arden y John Shakespeare, un guantero y ocasionalmente funcionario local. Posiblemente nació 2 o 3 días antes de su bautizo. No se sabe nada de la educación de William, pero se supone que asistió a la primaria de Stratford, donde se estudiaba en latín. Su formación tal vez incluyó asistir a la iglesia y estudiar la Biblia intensivamente. A fines de noviembre o inicios de diciembre de 1582, Shakespeare tenía 18 años y casó con Anne Hathaway, hija de un próspero granjero y ocho años mayor que él. Seis meses después tuvieron a su hija Susana y en febrero de 1585 tuvieron gemelos: un varón, Hamnet, y otra niña, Judith. Desde entonces y hasta 1592, en que aparece en Londres como actor famoso y exitoso dramaturgo, no se sabe nada de William Shakespeare. Estos son sus siete años perdidos.

Las obras de William Shakespeare son tan sólidas y duraderas que con el tiempo, se ha dudado de que provengan de una sola persona, especialmente alguien con tan poca formación como un desconocido actor de Stratford. Con sus intrincadas tramas e inolvidables personajes, las célebres obras exploran las emociones humanas en toda su profundidad y revelan el conocimiento que tenía el autor sobre historia, literatura, filosofía, derecho e incluso etiqueta

cortesana. ¿Dónde aprendió este campirano, relegado por la sociedad, la forma en que hablaban los aristócratas y los abogados? ¿Es posible que el actor prestara su nombre a un importante y erudito funcionario que quiso mantener en secreto la autoría de sus obras?

Su legado literario

Es tal vez el más rico del mundo: 37 obras de teatro, 154 sonetos, dos poemas narrativos y varios versos. Pero sólo dos de estas obras son irrefutablemente auténticas; no hay cartas o diarios que revelen sus sentimientos personales; de su puño y letra sólo existe una variedad de firmas garabateadas y 147 renglones de una escena para una obra en colaboración, escrita hacia el año 1595 pero suprimida por los censores. Aunque los logros de William Shakespeare como dramaturgo fueron reconocidos por sus contemporáneos, él pensó que serían sus poemas los que le traerían cualquier fama que mereciera. Sus obras completas fueron publicadas sólo siete años después de su muerte, en 1616, y algunos eruditos aún no aceptan que todas ellas hayan sido escritas por él. Los posibles biógrafos sólo cuentan con una serie de detalles difusos para reconstruir su vida.

Se supone que llegó a Londres hacia 1588 y, cuatro años más tarde, ya había logrado un notable éxito como dramaturgo y actor teatral. Poco después, consiguió el mecenazgo de Henry Wriothesley, tercer conde de Southampton. La publicación de dos poemas eróticos según la moda de la época, Venus y Adonis (1593) y La violación de Lucrecia (1594), y de sus Sonetos (editados en 1609 pero que ya habían circulado en forma de manuscrito desde bastante tiempo atrás) le valieron la reputación de brillante poeta renacentista. Los Sonetos describen la devoción de un personaje que a menudo ha sido identificado con el propio poeta, hacia un atractivo joven cuya belleza y virtud admira, y hacia una oscura y misteriosa dama de la que el poeta está encaprichado. El joven se siente a su vez irresistiblemente atraído por la dama, con lo cual se cierra un triángulo, descrito por el poeta con una apasionada intensidad que, no obstante, no llega a alcanzar los extremos de sus tragedias,

sino que, más bien, tiende al refinamiento en el análisis de los sentimientos de los personajes. De hecho, la reputación actual de Shakespeare se basa, sobre todo, en las 38 obras teatrales de las que se tienen indicios de su participación, bien porque las escribiera, modificara o colaborara en su redacción. Aunque hoy son muy conocidas y apreciadas, sus contemporáneos de mayor nivel cultural las rechazaron, por considerarlas, como al resto del teatro, tan sólo un vulgar entretenimiento.

La vida de Shakespeare en Londres estuvo marcada por una serie de arreglos financieros que le permitieron compartir los beneficios de la compañía teatral en la que actuaba, la Chamberlain's Men, más tarde llamada King's Men, y de los dos teatros que ésta poseía, The Globe y Blackfriars. Sus obras fueron representadas en la corte de la reina Isabel I y del rey Jacobo I con mayor frecuencia que las de sus contemporáneos, y se tiene constancia de que sólo en una ocasión estuvo a punto de perder el favor real. Fue en 1599 cuando su compañía representó la obras de la deposición y el asesinato del rey Ricardo II, a petición de un grupo de cortesanos que conspiraban contra la reina Isabel, encabezado por un ex-favorito de la reina, Robert Devereux, y por el conde de Southampton, aunque en la investigación que siguió al hecho, la compañía teatral quedó absuelta de toda complicidad.

Regreso a Stratford

No se sabe si Anne Hathaway fue a Londres con sus tres hijos para vivir con su esposo. Pero parece ser que el famoso actor y dramaturgo mantuvo a su familia en Stratford, primero en una pequeña casa en la calle Henley y a partir de 1597 en una elegante casa de tres plantas y cinco frontones, situada tras un patio en la calle Chapel, frente a la iglesia a la que asistió de niño. Su hijo Hamnet murió a los 12 años, pero Shakespeare vivió para ver las bodas de sus dos hijas y a Susana, la mayor, dar a luz a la niña que sería su única nieta, Elizabeth Hall. Poco después de 1612, Shakespeare se retiró a Stratford y el 25 de marzo de 1616 firmó su testamento, con su peculiar orden de legar

''su segunda mejor cama" a la que fue su esposa durante 33 años. Murió un mes después, el 23 de abril, cuando tenía 52 años.

Obra de Shakespeare

Aunque no se conoce con exactitud la fecha de composición de muchas de sus obras, su carrera literaria se suele dividir en cuatro periodos:

  • antes de 1594

  • entre 1594 y 1600

  • entre 1600 y 1608

  • desde 1608.

  • Dada la dificultad para fechar con exactitud sus obras, estos periodos son aproximativos.

    Primer periodo

    Se caracterizó fundamentalmente por la experimentación. Sus primeras obras teatrales, al contrario de lo que ocurrió con sus obras de madurez, poseían un alto grado de formalidad y, a menudo, resultaban un tanto predecibles y amaneradas.

    En cuanto a estilo y estructura, contienen numerosas referencias al teatro medieval y otras a las obras de los primeros dramaturgos isabelinos, en especial Cristopher Marlowe, a través de los cuales conoció las obras del dramaturgo clásico latino Séneca. Esta influencia, que se manifiesta en sus El carácter de farsa ya no resulta tan evidente en La doma de la bravía (hacia 1593), una comedia de caracteres.

    Segundo periodo

    En este periodo, marcado por una profundización en su individualidad como autor teatral, escribió algunas de sus obras más importantes relacionadas con la historia inglesa y las denominadas comedias alegres, así como dos de sus mejores tragedias. Entre las primeras cabe destacar

    Ricardo II (hacia 1595), Enrique IV, Primera y segunda parte (hacia 1597) y Enrique V (hacia 1598), que cubren un periodo de tiempo inmediatamente anterior al de su Enrique VI. En este sentido, Como gustéis se asemeja a Noche de Epifanía, en la cual el lado cómico del amor aparece ilustrado por las desventuras de dos parejas de amantes rodeadas de numerosos personajes secundarios que actúan como comparsas cómicos. Otra de las comedias de este segundo periodo, Las alegres casadas de Windsor (hacia 1599), es una farsa sobre la vida de la clase media en la cual reaparece el personaje de Falstaff como víctima cómica.

    Dos grandes tragedias, muy distintas entre sí por su naturaleza, marcan el comienzo y el final de este segundo periodo. Por un lado, Romeo y Julieta (hacia 1595) muy famosa por su poético tratamiento de los éxtasis amorosos juveniles, pone en escena el trágico destino de dos amantes, forjado por la enemistad de sus familias y por lo temperamental de sus propios caracteres. Por el otro, Julio César (hacia 1599) es una tragedia sobre la rivalidad política, muy intensa, aunque en menor medida que las tragedias posteriores.

    Tercer periodo

    En él, el dramaturgo inglés escribió sus mejores tragedias y las llamadas comedias oscuras o amargas.

    Hamlet (hacia 1601), su obra más universal, va más allá de las otras tragedias centradas en la venganza, pues retrata de un modo escalofriante la mezcla de gloria y sordidez que caracteriza la naturaleza humana. Hamlet siente que vive en un mundo de engaños y corrupción, sentimiento que le viene confirmado por el asesinato de su padre y la sensualidad desenfrenada de su madre.

    Otelo, el moro de Venecia (hacia 1604) retrata el surgir y el expandirse de unos injustificados celos en el corazón del protagonista, un moro que es el general del ejército veneciano.

    Cleopatra (hacia 1606), otra de las grandes tragedias, se centra en otro tipo de amor, la pasión del general romano Marco Antonio por Cleopatra, reina de Egipto, glorificada por algunos de los versos más sensuales de toda la producción shakespeariana.

    Otras tres obras de este periodo revelan la amargura contenida en estas tragedias, pues sus personajes no poseen categoría trágica ni grandeza alguna.

    Cuarto periodo

    Comprende las principales tragicomedias románticas. Estas obras están escritas, por lo general, con una gravedad que las aleja de las comedias de los periodos anteriores, pero suelen tener finales felices en forma de reuniones o reconciliaciones.

    La tragicomedia romántica Pericles, príncipe de Tiro (hacia 1608), retrata a un personaje abatido por la pérdida de su esposa y por la persecución de su hija.

    Dos obras finales, el drama histórico Enrique VIII (hacia 1613) y Los dos nobles caballeros (hacia 1613 y publicada en 1634), la historia de dos jóvenes caballeros enamorados de una dama, atribuidas a Shakespeare, parecen ser más bien fruto de su colaboración con John Fletcher.

    AUTOEVALUACIÓN

    Luego de una larga discusión, cada uno se autoevaluó a conciencia y concluimos que:

    Rodrigo: 4,5

    Marcos: 5,8

    Marcelo: 5,8

    Sergio: 5,8

    Pablo: 5,8

    Roberto: 5,0

    Las razones fueron variadas, pero en cual coincidimos fue que trabajando individualmente para entregar la parte escrita lo hicimos bien, porque cada uno lo hacía en casa pero en grupo el trabajo personal se perdió.

    En la nota de grupo decidimos que la nota sería un 6,0 porque como grupo fuimos capaces de cumplir y ser responsables. La razón del porqué no fue una nota superior es porque en clase no nos preocupamos de trabajar con excepción de algunos días.

    CONCLUSIONES

    Se puede ver claramente que en la cultura renacentista el movimiento más importante fue el humanismo porque es en este tiempo cuando el hombre empieza a preocuparse más en la lectura y esto pudo realizarse por la invención de la imprenta; si este invento muchos libros quizás nunca hubiesen sido leido o descubierto por las personas.

    Se habla de Cervantes como las figura máxima de la letra española, gracias al Quijote, que al comienzo fue considerada una obra humoristica. Despues de muchos años fue considerado una gran obra, ya que se empezó a investigar la vida de Cervantes, dandole al Quijote la importancia de obra clásica y modelo de lenguaje. Pasó a ser la obra cumbre de la literatura española donde a traves de la sátira realizo profundas reflexiones acerca de que los sueños se pueden hacer realidad con esfuerzo y valor.

    William Shakespeare, el actor y autor que creó estos personajes: Romeo y Julieta, Hamlet,el rey Lear, Macbeth, Otelo; considerando uno de los mejores dramaturgos de la literatura universal.

    Shakespeare fue uno de los pocos personajes que ha perdurado a lo largo de la historia.

    Las obras de Shakespeare son tan sólidas y duraderas y con el tiempo, se ha dudado que provengan de una sola persona, especialmente alguien de tan poca formación como un desconocido actor de Stratford.

    BIBLIOGRAFIA

    • Página web:
      http://www.geocities.com/Augusta/5130/elgenio.htm

    • Castellano 3º Año Medio
      Editorial Arrayán

    • Enciclopedia Multimedia Encarta '98

    • Enciclopedia Monitor
      Editorial Salvat