Religión y pensamiento filosófico

Filosofía. Ateísmo. Agnosticismo. Nietzsche. Karl Marx. Sigmund Freud. Ludwig Fëuerbach

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Introducción

Siempre han existido detractores a la religión, pero los más importantes debido a su reconocimiento mundial y a sus tesis fueron: Camus, Feuerbach, Nietzsche, Freud, Marx, entre otros. Estos tres últimos llegaron a ser llamados “maestros de la sospecha” debido a su fuerte oposición a la religión y por poner en tela de duda las bases de la misma. Todos ellos fueron ateos reconocidos.

Veamos lo que significa el termino “ateo”.

Ateismo:

Argumento, doctrina o actitud que niega la existencia de Dios. Hay dos tipos de ateismo, el ateismo fuerte y el débil. La diferencia es que el Ateísmo débil es simple escepticismo, no-creencia en la existencia de Dios. Ateísmo fuerte es una creencia cierta en que Dios no existe.

La idea del ateismo fue creada por Feuerbach quien propugnó el restablecimiento de los sentidos como fuentes iniciales del conocimiento. Su crudo materialismo venía expresado en su famosa frase "el hombre es lo que come". Para Feuerbach el ser "sumo" era el hombre: homo homini deus. De esta manera la filosofía de Feuerbach configuraba y constituía un Estado enemigo de Dios.

La palabra ateísmo ha sido empleada peyorativamente para designar la actitud de los opuestos a cualquier doctrina teológica predominante. Los primeros cristianos fueron llamados ateos por negar la existencia de los dioses griegos y romanos.

En la actualidad, el alejamiento o negación de Dios es un fenómeno multitudinario que preocupa gravemente a las autoridades religiosas.

Muchos ateos sienten que la idea de un Dios tal y como es presentada por la mayoría de las religiones es esencialmente auto-contradictoria, y que es lógicamente imposible que tal Dios pueda existir. Otros son ateos a través del escepticismo, debido a que no ven evidencia de que Dios exista.

Agnosticismo:

El término “agnosticismo” fue acuñado por el profesor T.H. Huxley en una reunión de la Metaphysical Society en 1876. Él definió a un agnóstico como alguien que niega tanto el ateísmo (fuerte) como el teísmo, y cree que la cuestión de si existe un poder superior es indeterminable e irresoluble. Otra forma de decirlo es que un agnóstico es alguien que cree que no sabemos ni podemos saber con certeza si Dios existe.

Sin embargo, desde entonces el término agnóstico ha sido también usado para describir a aquellos que no creen que la cuestión sea intrínsecamente incognoscible, sino que creen que la evidencia a favor o en contra de Dios es no concluyente, y por lo tanto están indecisos sobre el tema.

Para reducir la confusión sobre el uso del término agnosticismo, se califica al original como "agnosticismo estricto" y el basado en la segunda definición es calificado como "agnosticismo empírico".

Pensadores

Nietzsche, Friedrich (1844-1900):

'Religión y pensamiento filosófico'

Nietzsche fue un filósofo, poeta y filólogo alemán cuyo pensamiento es considerado como uno de los más radicales, ricos y sugerentes del siglo XX.

Vida:

Nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, Prusia. Su padre, un ministro luterano, murió cuando él tenía 5 años, y fue educado por su madre en una casa donde vivían su abuela, dos tías y una hermana. Estudió filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, y fue nombrado profesor de filología griega en la Universidad de Basilea a los 24 años. Su delicada salud y sus constantes jaquecas le obligaron a retirarse en 1889. Al cabo de diez años sufrió una crisis nerviosa de la que nunca se recuperó. Murió en Weimar el 25 de agosto de 1900.

Obras:

Además de la influencia de la cultura helénica, en particular de la filosofía de Sócrates, Platón y Aristóteles, Nietzsche estuvo influenciado por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, por la teoría de la evolución y por su amistad con el compositor alemán Richard Wagner.

Escribió varias obras importantes, entre ellas:

“El origen de la tragedia” (1872)

“Así habló Zaratustra” (1883-1885)

“Más allá del bien y del mal” (1886)

“La genealogía de la moral” (1887)

“El crepúsculo de los dioses” (1888)

“El Anticristo” (1888)

“Ecce Homo” (1889)

“La voluntad de poder” (1901)

Ideas sobre la religión:

Nietzsche opinaba que los valores tradicionales representados en esencia por el cristianismo, habían perdido su poder en la vida de las personas; a esto lo llamaba el nihilismo pasivo. Con su tajante proclamación "Dios ha muerto" quiere expresar justamente esto.

Dios es para Nietzsche, la instancia donde el hombre en otro tiempo, proyectó sus ideales: la negación de la vida y la búsqueda de un sentido más allá de este mundo. En Él, el hombre encontró un sentido para todas aquellas cosas que le contrariaban o le causaban dolor.

No es Dios, entonces, en un sentido teológico el que muere, sino los valores de la cultura occidental que durante siglos hicieron posible el dominio de esa idea.

Dios ha muerto en manos de los mismos hombres que lo habían creado, más los hombres no quisieron matar a los valores que acompañaban a ese Dios y esta era la preocupación de filósofos morales. Intentaron así, fundamentar racionalmente la existencia de dichos valores, convirtiendo a la moral teológica en una herramienta imperialista.

La muerte de Dios es necesaria para rescatar al hombre y retornarlo a su ser, porque el hombre acudió a la idea de Dios cuando deseaba perder al hombre. La muerte de Dios es el medio por el cuál el hombre se ve obligado ahora a reencontrarse.

Antes Dios era la meta que se había fijado la humanidad; alcanzar el “paraíso”, “la vida eterna”. Bajo el reinado de la razón, todo esto ha cambiado en la medida que cada individuo busca su propio beneficio aquí, en la Tierra. Es aquí donde entra en juego “El superhombre” descrito por Nietzsche.

De acuerdo con él, las masas se adaptan a la tradición, mientras su superhombre utópico es seguro, independiente y muy individualista. El superhombre siente con intensidad, pero sus pasiones están frenadas y reprimidas por la razón.

Centrándose en el mundo real, más que en las recompensas del mundo futuro prometidas por las religiones en general, el superhombre afirma la vida, incluso el sufrimiento y el dolor que conlleva la existencia humana. Su superhombre es un creador de valores, un ejemplo activo de ética que refleja la fuerza e independencia de alguien que está emancipado de las ataduras de lo humano, excepto de aquellas que él juzga vitales.

Aunque Nietzsche negó en multitud de oportunidades que ningún superhombre haya surgido todavía, cita a algunas personas que podrían servir como modelos: Sócrates, Jesucristo, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Shakespeare, Goethe, Julio César y Napoleón.

Marx, Karl (1818-1883):

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Uno de los pensadores más influyentes de la Historia y figura clave en el análisis de la historia, la sociedad, la política y la economía.

Vida:

Marx nació en Tréveris (Renania, Alemania) en 1818. Si bien su familia era de origen judío, el padre se bautizó en la Iglesia Luterana e hizo bautizar a su esposa y a sus hijos, cuando Karl tenía seis años. El joven Marx estudió en el colegio de su ciudad natal, logrando graduarse a los diecisiete años de manera brillante, salvo un único lunar: la asignatura de religión. En 1835 comenzó sus estudios de Derecho en Bonn Su comportamiento allí estuvo lejos de ser el que se esperaba de un estudiante (bebía y hasta llegó a batirse a duelo) por lo que su padre decidió que prosiguiera sus estudios en Berlín. El padre no se equivocó: en Berlín, Karl pasó cinco años de formación intensa, tanto en Derecho como en Filosofía. Murió el 14 de marzo de 1883.

Obra:

Marx conoce y establece una gran amistad con Friedrich Engels, personaje que será de vital importancia en su vida. Sus coincidencias ideológicas influyeron enormemente en las obras de Marx que eran de carácter revolucionario. La teoría de la evolución de Darwin y las ideas de Feuerbach también marcaron su manera de ver el mundo.

Entre sus obras más destacadas encontramos:

“Manifiesto del Partido Comunista”

“Sobre la cuestión judía”

“Contribución a la crítica de la filosofía hegeliana del derecho”

“Manuscritos económico-filosóficos”

“La ideología alemana”

“La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850”

“El 18 Brumario de Luis Bonaparte”

“Contribución a la crítica de la economía política”

“El capital”

Ideas sobre la religión:

Marx afirma que el hombre se aliena en un plano ideal porque se halla alienado en su existencia real. La sociedad dividida en opresores y oprimidos, la sociedad de clases, en la que unos poseen los medios de producción y los demás se ven obligados a venderles su fuerza de trabajo, esta sociedad estructuralmente injusta y explotadora que impide el desarrollo pleno del hombre, es la que lleva al hombre a buscar su realización en un mundo ideal, irreal, imaginario.

“La alienación religiosa es una alienación de segundo grado. Expresa en forma de teoría justificativa lo absurdo del mundo que la hace nacer.” La alienación religiosa tiene su origen en la alienación económica y no podrá superarse mientras no se supere ésta. “La lucha contra la religión es la lucha contra aquel mundo cuyo aroma espiritual es la religión. […] La miseria religiosa, es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra ella. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo.”

La religión es un efecto de la injusta estructura social. Pero a su vez, y en segundo lugar, se transforma en causa que refuerza la injusticia, al dotarla de una aparente sacralidad. En cuanto a "opio del pueblo", la religión adormece al pueblo canalizando sus energías hacia un más allá inexistente, imposibilita la transformación de la realidad, que sólo será posible si el pueblo oprimido une sus fuerzas y se organiza para revolucionar la estructura social del mundo real.

 

Los contenidos de conciencia se hallan en directa dependencia respecto de la realidad social, a esto le llama Marx, Mundo invertido: “No partimos de lo que los hombres dicen, piensan, o imaginan, para llegar a los hombres de carne y hueso. Partimos de los hombres realmente activos y estudiamos el desarrollo de los reflejos y ecos ideológicos de sus verdaderos procesos vitales como nacidos de estos procesos vitales. […] No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia.”  La religión, en cuanto eco ideológico, es la "conciencia invertida de un mundo invertido".

Por lo tanto, para Marx la religión es un elemento disuasorio de la búsqueda de la verdad, del entendimiento y de la realización del hombre como pueblo. Es decir, la religión es negativa y hay que eliminarla para fomentar el trabajo del hombre para sí mismo, y no al servicio de otro.

Feuerbach, Ludwig (1804-1872):

Fue un filósofo alemán, ateo y materialista.

Vida:

Nació en Landshut, Alemania en 1804. Fue educado en Berlín y en Erlangen. Se convirtió en alumno del eminente filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, cuyo idealismo filosófico rechazó más adelante. Fue profesor auxiliar en la Universidad de Erlangen. Le expulsaron de la enseñanza por haber publicado el libro anónimo “Pensamientos acerca de la muerte y de la inmortalidad” (1830). Pasó en el campo los últimos años de su existencia. Feuerbach no comprendió la revolución de 1848, ni aceptó el marxismo pese a que al final de su vida ingresó en el Partido Socialdemócrata. En el decurso de su lucha contra la religión, Feuerbach recorrió un camino que va de las ideas de los jóvenes hegelianos al materialismo.

Obras:

En su obra clave The Essence of Christianity (1841, La esencia del cristianismo), Feuerbach sostiene que la existencia de la religión sólo es justificable en tanto que satisface una necesidad psicológica; la preocupación esencial de una persona guarda relación con uno mismo, y el culto a Dios no consiste más que en la idealización de uno mismo. Entre sus obras más destacables encontramos:

"Pensamientos sobre la Inmortalidad" (1830)

“Contribución a la crítica de la filosofía de Hegel” (1839)

"La Esencia del Cristianismo"(1841)

“Tesis preliminares para la reforma de la filosofía” (1842)

“Principios de la filosofía del futuro” (1843)

"Lecciones sobre la Esencia de la Religión" (1851)

Ideas sobre la religión:

Feuerbach concibe la religión como una enajenación y una objetivación de las propiedades humanas y de un ser sobrenatural al que también éstas se atribuyen.

El hombre religioso ha fracasado por proyectar su conciencia fuera de sí y atribuir a un ser que llama "Dios" todo lo que él mismo es. Es como si el hombre se duplicara y contemplara su propia esencia en la imagen de Dios. Todos los atributos que la religión considera como propios (bondad, perfección, etcétera) pertenecen en realidad al hombre. Dios no es más que el espejo en el que el hombre se refleja a sí mismo, sus atributos, sus necesidades... La religión es una proyección de la conciencia humana que tiende a buscar su felicidad.

Resulta, pues, que la religión se presenta como autoconciencia inconsciente del hombre.

Según Ludwig, hay que acabar con la religión para que el hombre pueda ser realmente él mismo. La religión quedará superada cuando el hombre reconozca que no hay más Dios que el mismo hombre, cuando el hombre se encuentre plenamente a sí mismo.

Se tiende a antropoformizar a Dios (Dios toma la forma de un ser humano) y a las cosas que no conocemos. La religión no es más que una falsa antropología, y el concepto Dios hay que desecharlo.

“Dios no ha hecho al hombre, el hombre a inventado a Dios”

Esta frase expresa en pocas palabras el pensamiento de Feuerbach. Ve a Dios como una invención del hombre, que lo que hace es utilizarle para justificar su creación, y solucionar los problemas que la mente aún no alcanza a entender.

De esta manera se provoca la disminución del razonamiento, y la invención de teorías no verificables e inventadas que intentan resolver los problemas últimos de la humanidad.

Feuerbach también pensaba que la religión era el opio del pueblo, estaba tan en contra de ella llegó incluso a sostener que era necesaria una nueva religión basada en el conocimiento y aceptación del hombre.

Freud, Sigmund (1856-1939)

Es el padre del psicoanálisis.

Vida:

Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, Moravia, pero a la edad de cuatro años se trasladó con su familia a Viena, donde vivió casi toda su vida. Después de su doctorado en medicina, se dedicó a la neurología y en 1885 obtuvo un puesto como docente de Neuropatología en la Universidad de Viena. En los años que van de 1884 a 1887 publicó algunos artículos, en los que expone los resultados de experimentos clínicos sobre pacientes y sobre sí mismo con coca, que son acogidos con interés hasta la aparición de los primeros casos de adicción a la cocaína que lo desacreditan. Durante muchos años los ambientes académicos fueron muy críticos frente al psicoanálisis. Cuando los nazis ocuparon Austria, en 1938, Freud se trasladó con su familia a Londres, donde falleció el 23 de septiembre de 1939.

Obra:

Entre las obras más importantes de Freud encontramos:

“Publicaciones pre-psicoanalíticas” (1886)

“Estudios sobre la histeria” (1895)

“La interpretación de los sueños” (1900)

“Psicopatología de la vida cotidiana” (1901)

“El chiste y su relación con lo inconsciente” (1905)

“Tótem y tabú” (1913)

“El yo y el ello” (1923)

“El porvenir de una ilusión” (1927)

“El malestar en la cultura” (1929)

“Moisés y la religión monoteísta” (1937)

Ideas sobre la religión:

Freud era ateo y tenia una visión negativa y patológica del fenómeno religioso.

Para él, la religión es un mecanismo inconsciente de defensa ante sentimientos que nos angustian y ante preguntas sin respuestas. Es algo que ha creado nuestra mente para desplazar nuestras preocupaciones.

Sigmund dice: existe una relación entre los actos obsesivos de los neuróticos y los ceremoniales y prácticas religiosas.
Los actos obsesivos y las prácticas religiosas consisten en ceremoniales que intentan expiar una serie de impulsos inconscientes molestos y angustiosos para la conciencia.

Opina que la religión, al igual que el resto de la cultura, se levanta sobre la represión (mecanismo de defensa inconsciente que evita que los impulsos amorales emerjan a la conciencia) y la renuncia a los instintos, al inconsciente. Por esto, Freud llegó a llamar a la religión “neurosis obsesiva”.

La imagen de Dios es resultante de algo parecido al “complejo de Edipo”(el niño teme a su padre y lo ve como un ser fuerte y castigador, además de cómo un rival ante el “amor” que siente hacia su madre), en el que el individuo entiende a Dios como alguien más fuerte y que le protegerá en todo momento.

La oración se presenta como un instrumento de primer orden para ganarse el favor de la omnipotencia de Dios. Con la oración, la persona se asegura una influencia directa sobre la voluntad divina, es decir, la persona cree que así puede participar de una manera discreta en el manejo de su propia vida. Esto hace que la persona ponga las riendas de su existencia en un ser inexistente creando conflictos y desequilibrios en sí mismo.

Por lo tanto, para Sigmund Freud la religión, después de muchos siglos, no ha hecho feliz al hombre, por este motivo el hombre ha de pasar de ser niño a adulto, dejando el cielo a los ángeles, y concretarse a la realidad. Concretarse en la realidad creyendo en la ciencia, dando fe a la visión científica del mundo y como la religión es el mayor enemigo de la ciencia, el hombre moderno ha de ser educado irreligiosamente en una fe exclusiva de la ciencia.

Respuestas desde la religión

Respuesta a Nietzsche:

El modelo de vida que propugna Nietzsche dejaría a una persona a merced de sus instintos vitales y dificultaría su integración en la vida solidaria y en la colectividad ya que el superhombre, liberado de toda moral, tiende al individualismo y a la imposición de su voluntad. Una persona sin normas, sin limites es alguien peligroso para sus prójimos. Si todos fuésemos Super-hombres, el mundo sería un caos.

Respuesta a Marx:

No es cierto que la religión sea el opio del pueblo, la religión es el consuelo de los oprimidos. En ella hallan la paz y la esperanza de un futuro mejor por el que aprenden a luchar y a no rendirse. Un hombre sin fe, alguien que no cree en nada, no será capaz de salir adelante ya que pensará que no vale la pena continuar luchando en vano. El hombre no se “aliena” en la religión, descansa en ella y encuentra ánimos para continuar.

Respuesta a Feuerbach:

El hecho de que el hombre haya deseado desde siempre la existencia de un dios no demuestra nada a favor ni en contra de su existencia real. El hombre lleva dentro de sí mismo una llamada espiritual a Dios, un hilo que lo une a él aunque no crea en su existencia. Cuando alguien cree en algo, ese algo se convierte en existente, pero cuando alguien deja de creer en algo, no significa que eso deje de existir.

Respuesta a Freud:

Freud estudió los efectos negativos de la religión en personas que ya estaban enfermas, no se fijó en aquellos millones de personas que son felices gracias al consuelo de la religión. Incluso discípulos suyos afirmaron que el sentimiento religioso es un factor importante de equilibrio psicológico. La idea que tiene Freud sobre Dios(castigador, autoritario y opresor) está equivocada y no se corresponde con el Dios que se presenta en el evangelio.

Opinión personal

Sinceramente pensé que el hacer este trabajo sobre los “maestros de la sospecha” me haría plantearme seriamente las ideas ateas. Pero me doy cuenta que apenas me ha afectado, cada persona tiene derecho a creer en lo que quiera y yo intento no comerme la cabeza pensando si existe o no Dios, supongo que eso me convierte en una “agnóstica”, prefiero pensar que estamos aquí para ser felices y disfrutar de nuestra vida mientras dure, ya nos enteraremos si existe el cielo o el infierno cuando estemos muertos. Sin embargo, creo que si que es importante para las personas creer en algo porque sino nos sentimos desamparados ya que los seres humanos somos muy vulnerables.